{"id":23043,"date":"2016-02-05T15:45:31","date_gmt":"2016-02-05T20:45:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/codice-amiatino\/"},"modified":"2016-02-05T15:45:31","modified_gmt":"2016-02-05T20:45:31","slug":"codice-amiatino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/codice-amiatino\/","title":{"rendered":"CODICE AMIATINO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e1s c\u00e9lebre manuscrito de la Biblia Vulgata Latina, notable como el mejor testigo del verdadero texto de San Jer\u00f3nimo y como un estupendo esp\u00e9cimen de caligraf\u00eda medieval; se guarda ahora en la Biblioteca Laurentina de Florencia.  Su s\u00edmbolo se escribe am o A (Wordsworth).  Se conserva en un inmenso tomo que mide 19 1\/4 pulgadas de alto por 13 3\/8 de ancho y 7 de grosor&#8212;tan impresionante, dice Hort, que llena al espectador con una sensaci\u00f3n muy parecida a un temor reverencial.  White y otros lo consideran quiz\u00e1s \u201cel libro m\u00e1s bello del mundo\u201d, aunque hay varios manuscritos que est\u00e1n tan bellamente escritos y adem\u00e1s tienen, como el Libro de Kells o el Libro de Lindisfarne, esos exquisitos ornamentos de los que carece al Amiatino.  Contiene 1029 hojas de fuerte y suave pergamino, que parece fresco hoy a pesar de su gran antig\u00fcedad, arreglado sin encuadernar en cuatro hojas, o cuaternidades.  Est\u00e1 escrito en caracteres unciales, grandes, claros, regulares y hermosos, dos columnas por p\u00e1gina y 43 \u00f3 44 l\u00edneas por columna.  Con frecuencia se deja un peque\u00f1o espacio entre palabras pero en general la escritura es continua.  El texto se divide en secciones, que en los Evangelios corresponden cercanamente a las Secciones Amonianas.  No hay signos de puntuaci\u00f3n, pero el h\u00e1bil lector era guiado para entender el sentido por un arreglo estequiom\u00e9trico, similar a un verso, en codas y comatas, que corresponden m\u00e1s o menos a la frase principal y secundarias de una oraci\u00f3n.  Se cree que el escriba tom\u00f3 como modelo para este estilo de escritura la gran Biblia de Casiodoro, pero quiz\u00e1s se remonta hasta San Jer\u00f3nimo.  Se puede ilustrar mejor con un ejemplo:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">QUIA IN POTESTATE ERAT\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SERMO IPSIUS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ET IN SYNAGOGA ERAT HOMO HABENS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DAEMONIUM INMUNDUM\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ET EXCLAMAVIT VOCE MAGNA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DICENS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SINE QUID NOBIS ET TIBI IHU\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">NAZARENE VENISTI PERDERE NOS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SCIO TE QUI SIS SCS DI\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ET INCREPAVIT ILLI IHS DICENS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nN\u00f3tese que la secci\u00f3n \u00abET IN\u00bb y la coda comienzan casi en la misma l\u00ednea perpendicular, la comata comienza m\u00e1s adentro bajo la tercera o segunda letra y de la misma forma la continuaci\u00f3n de dos puntos o coma que corre m\u00e1s all\u00e1 de una l\u00ednea sola (ver p\u00e1gina facs\u00edmil).  Este arreglo, adem\u00e1s de ayudar a entender el texto, daba a la p\u00e1gina una apariencia espaciosa, variada y muy art\u00edstica.  La letra inicial de una secci\u00f3n se escrib\u00eda frecuentemente en tinta de diferente color, as\u00ed como la primera l\u00ednea de un libro.  M\u00e1s all\u00e1 de eso no hab\u00eda ning\u00fan otro intento de decorar el texto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se suele decir que el c\u00f3dice (o recopilaci\u00f3n) contiene toda la Biblia; pero hay que notar que falta el Libro de Baruc, aunque la Ep\u00edstola de Jerem\u00edas que normalmente forma parte de aqu\u00e9l, aqu\u00ed va adjunta al Libro de Jerem\u00edas.  Adem\u00e1s del texto de los libros de la Escritura, contiene el \u00abPrologus Galeatus\u00bb de San Jer\u00f3nimo y sus prefacios a libros individuales; los capitula, o res\u00famenes de contenidos.  En el primer cuaternario contiene ciertos materiales que han sido muy discutidos y han resultado muy \u00fatiles para trazar la historia del c\u00f3dice, entre ellos versos dedicatorios, un \u00edndice de los libros en el c\u00f3dice, un dibujo del Tabern\u00e1culo (antes se crey\u00f3 que era el Templo de Salom\u00f3n), una divisi\u00f3n de los libros b\u00edblicos seg\u00fan San Jer\u00f3nimo, otro de acuerdo con Hilario y San Epifanio y un tercero seg\u00fan San Agust\u00edn.  Parte de la oraci\u00f3n de Salom\u00f3n (1 Reyes 8,22-30) se reproduce al final de Eclesi\u00e1stico, en un antiguo texto latino.  Ha contribuido grandemente a la discusi\u00f3n sobre su origen una inscripci\u00f3n griega al principio de Lev\u00edtico, que registra que \u201cel se\u00f1or Servando prepar\u00f3\u201d este c\u00f3dice o parte de \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La recuperaci\u00f3n de la historia del C\u00f3dice Amiatino, que tiene importantes consecuencias en la historia de la Vulgata misma y del texto de la Biblia, se debi\u00f3 a los trabajos de muchos eruditos y a la intuici\u00f3n de un hombre de genio, De Rossi.  Al principio del c\u00f3dice, como hemos mencionado, hay ciertos versos dedicatorias; ellos registran el regalo del c\u00f3dice al venerable convento de San Salvador, por un cierto Pedro que era abad en el territorio extremo de los lombardos.  El texto latino es el que sigue:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CENOBIUM AD EXIMII MERITO\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VENERABILE SALVATORIS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">QUEM CAPUT ECCLESIAE\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DEDICAT ALTA FIDES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PETRUS LANGOBARDORUM\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EXTREMIS DE FINIB. ABBAS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DEVOTI AFFECTUS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PIGNORA MITTO MEI\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Salvador es el nombre de un monasterio sobre el monte Amiata (de ah\u00ed Amiatino) cerca de Siena, donde se guard\u00f3 este c\u00f3dice desde el siglo IX hasta 1786, a\u00f1o en el que se llev\u00f3 a Florencia tras la supresi\u00f3n del monasterio. Se supon\u00eda naturalmente que el c\u00f3dice era un regalo a esa casa, paro nada se sab\u00eda del donante. Bandini, bibliotecario de la Laurentina, a cuyas manos fue a parar el c\u00f3dice, se dio cuenta de que los nombres del donante y del receptor del regalo no pertenec\u00edan a la dedicatoria inicial.  Estaban escritas por una mano diferente sobre partes de la inscripci\u00f3n original, como mostraban las evidentes se\u00f1ales de borraduras.   Las letras it\u00e1licas de encima eran de la segunda mano, mientras que la letra inicial C de la primera l\u00ednea y la E en la quinta eran originales.  Bandini tambi\u00e9n se dio cuenta de que cenobium reemplazaba a una palabra m\u00e1s corta y que las \u00faltimas cinco letras de salvatoris hab\u00edan sido escritas en un pergamino que no hab\u00eda sido borrado, de modo que las diez letras de esta palabra reemplazaban a cinco de la palabra original.  El metro estaba tambi\u00e9n completamente equivocado.  Encontr\u00f3 la clave para reconstruir las l\u00edneas originales en la expresi\u00f3n caput ecclesiae, que pens\u00f3 que se refer\u00edan a San Pedro.  Y como en el medievo un t\u00edtulo favorito para la Sede Apost\u00f3lica era culmen apostolicum, reconstruy\u00f3 la l\u00ednea de esta manera:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CULMEN AD EXIMII MERITO VENERABILE PETRI\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conjetura produjo un verso hex\u00e1metro correcto, reten\u00eda la C original, aportaba una palabra de longitud apropiada al principio y otra al final, y aportaba un sentido que encajaba perfectamente con las probabilidades del caso.  En la quinta l\u00ednea, en vez de Petrus Langobardorum, Bandini sugiri\u00f3 Servandus Latii, por la inscripci\u00f3n sobre Servando mencionada arriba.  Se cre\u00eda que este Servando era un amigo de San Benito de Nursia al que hizo una visita a Monte Casino en 541 y que era abad de un monasterio cerca de la extremidad del Lacio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas conjeturas fueron aceptadas por el mundo de los eruditos.  Tischendorf, por ejemplo, setenta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s dijo que Bandini hab\u00eda probado tan bien su caso que no quedaba duda alguna.  Y en consecuencia se estableci\u00f3 que el C\u00f3dice Amiatino databa de mediados del siglo VI, que era el m\u00e1s antiguo manuscrito de la Vulgata y que fue escrito en el sur de Italia.  Sin embargo, surgieron algunas protestas, como la de Paul de Lagfartde, el cual hab\u00eda editado la traducci\u00f3n de San Jer\u00f3nimo del salterio hebreo, usando libremente para ese fin un c\u00f3dice del siglo IX.  Pensaba, con muy poca imparcialidad, que Amiatino era \u201ccon toda probabilidad\u201d de la misma mano del escriba de su salterio del siglo IX, escrito \u201cen Reichenau en el lago Constanza\u201d.  Pero, para citar a Corssen, fue Giovanni Battista De Rossi \u201cese gran sabio romano, cuyas infalible perspicacia y sabidur\u00eda descubrieron enseguida el lugar de nacimiento del famoso manuscrito\u201d (Academia, 7 de abril de 1888).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Rossi sigui\u00f3 a Brandini en su reconstrucci\u00f3n del primer verso, pero pens\u00f3 que no era probable en realidad que un abad, presentando un libro al Papa en Roma, hablara de \u201clos extremos l\u00edmites del Lacio\u201d, ya que estaban muy cerca de Roma.  Anzizni, el bibliotecario de la Laurentina, le se\u00f1al\u00f3 que el espacio borrado para dejar un lugar a Petrus Langobardorum era m\u00e1s grande de lo que requer\u00eda la conjetura de Bandini.  De Rossi estaba entonces ocupado en una investigaci\u00f3n sobre la historia antigua de la Biblioteca Vaticana y, recordando un pasaje de Beda, adivin\u00f3 que el nombre perdido era San Ceolfrido.  Las borraduras irregulares, que parec\u00eda que se ce\u00f1\u00edan mucho a las letras, correspondieron perfectamente a esta conjetura. Entonces propuso el verso:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CEOLFRIDOUS BRITONUM EXTREMIS DE FINIB.  ABBAS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La frase encajaba exactamente con un abad del fin del mundo, como se consideraba y se llamaba a Inglaterra en aquel entonces; y la historia de Ceolfrido hizo aceptables enseguida las conjeturas de De Rossi, especialmente para los eruditos ingleses.  Ceolfrido era el disc\u00edpulo de San Benito Biscop, quien fund\u00f3 los monasterios de Wearmouth y Jarrow en Northumberland a finales del siglo VII.  En aquellos d\u00edas Inglaterra era la m\u00e1s devota hija de la Santa Sede, y el abad Benito era entusiasta en su devoci\u00f3n. Sus monasterios depend\u00edan directamente de Roma, a donde viaj\u00f3 cinco veces durante su vida, tray\u00e9ndose consigo libros que le regalaba el Papa.  Ceolfrido, que le hab\u00eda acompa\u00f1ado en una de esas visitas, le sucedi\u00f3 en 686 y hered\u00f3 su gusto por los libros.  Beda menciona que hab\u00eda tres recopilaciones de la traducci\u00f3n de San Jer\u00f3nimo que \u00e9l hab\u00eda hecho, una de las cuales, cuando ya era anciano (716) decidi\u00f3 llevar a la iglesia de San Pedro de Roma.  Muri\u00f3 en el camino, pero su regalo fue entregado al Santo Padre, entonces Papa San Gregorio II.  Este es el c\u00f3dice que De Rossi identific\u00f3 con el Amiatino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta conjetura fue aclamada por todos como un descubrimiento genuino de gran importancia.  Sin embargo, Berger puso objeciones a Britonun sugiriendo Anglorum.  Hort pronto coloc\u00f3 el asunto m\u00e1s all\u00e1 de la posibilidad de duda:  en una vida an\u00f3nima de Ceolfrido, la principal fuente de informaci\u00f3n de Beda, la cual todos pasaron por alto a pesar de haber sido publicada dos veces, Hort encontr\u00f3 la historia de Ceolfrido que viajaba a Roma y llevaba el c\u00f3dice inscrito con los siguientes versos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CORPUS AD EXIMII MERITO VENERABILE PETRI\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">DEDICAT ECCLESIAE QUEM CAPUT ALTA FIDES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CEOLFRIDOUS, ANGLORUM EXTIMIS DE FINIBUS ABBAS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">etc.  A pesar de las variantes, no quedaba duda de la identidad con los versos dedicatorios del Amiatino; Corpus era, por supuesto, el original, no Culmen, y Anglorum, no Britonum; las otras diferencias se deb\u00edan quiz\u00e1s a un desliz de la memoria, o esta versi\u00f3n puede representar el borrador original de la dedicatoria.  El punto principal de De Rossi quedaba as\u00ed correctamente demostrado.  Estableci\u00f3 que el Amiatino se origin\u00f3 en Northumberland hacia comienzos del siglo VIII, habiendo sido hecho, como afirma Beda, por orden de Ceolfrido.  Sin embargo, no se deduce que el escriba fuese un ingl\u00e9s, ya que la escritura y ciertas peculiaridades de la ortograf\u00eda han llevado a varios a pensar que era un italiano. Sabemos que estos dos monasterios hab\u00edan tra\u00eddo un m\u00fasico romano para que ense\u00f1ara a los monjes el canto romano y puede que, para un prop\u00f3sito similar, se hubieran procurado un h\u00e1bil cal\u00edgrafo de Italia.  La escritura del Amiatino se parece mucho a algunos fragmentos del Evangelio seg\u00fan San Lucas de un manuscrito de Durham, tambi\u00e9n a fragmentos del Nuevo Testamento encuadernados con el salterio de Utrecht y al San Juan de Stonyhurst.  Estos hechos, junto a la afirmaci\u00f3n de Beda de que Ceolfrido hab\u00eda escrito tres c\u00f3dices, indican que \u201chab\u00eda una importante y floreciente escuela de caligraf\u00eda en Wearmouth o Jarrow en los siglos VII y VIII de la que hasta hace poco no ten\u00edamos conocimiento en absoluto\u201d (White).  Esta conclusi\u00f3n se confirma por las peculiaridades en el texto y en algunos de los res\u00famenes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El contenido del primer cuaternario del Amiatino coincide tan notablemente con descripciones del c\u00e9lebre C\u00f3dice Grandior de Casiodoro que se supone que las hojas fueron transferidas de \u00e9l f\u00edsicamente.  La conjetura se ha vuelto m\u00e1s fidedigna por el hecho de que este c\u00f3dice fue en verdad visto en Inglaterra por Beda, quiz\u00e1s antes de que Amiatino fuese llevado a Roma.  Por otra parte, los contenidos de nuestro c\u00f3dice no corresponden exactamente con la lista prefijada que trata de dar los contenidos.  Estas razones, sin embargo, probar\u00edan solamente que el C\u00f3dice Grandior sirvi\u00f3 como modelo, lo cual parece indudable; mientras que por otra parte se han aducido razones de peso contra la otra atractiva hip\u00f3tesis.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de la disminuci\u00f3n de su edad por un siglo y medio, Amiatino mantiene el primer lugar por la pureza del texto entre los manuscritos de la Vulgata.  Su excelencia se explica mejor sobre la base de que su prototipo era un manuscrito antiguo italiano, quiz\u00e1 uno de los que trajo a Roma San Benito Biscop, quiz\u00e1s uno que trajo Adriano, abad de un monasterio cerca de N\u00e1poles cuando en 668 acompa\u00f1\u00f3 a Benito y a Teodoro a Inglaterra.  Es notable que Amiatino y los otros c\u00f3dices de Nortumbria est\u00e9n m\u00e1s cercanos en el texto a los manuscritos italianos, especialmente del sur de Italia, y a manuscritos que delatan ascendencia italiana.  El grupo al que pertenece est\u00e1 muy relacionado con los m\u00e1s estimados de los manuscritos griegos existentes, aleph, B (Ver Manuscritos de la Biblia; Cr\u00edtica Textual).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El texto del Antiguo Testamento no tiene igual pureza en todas partes; Berger, por ejemplo, nota la inferioridad de Sabidur\u00eda y Eclesi\u00e1stico y Tischendorf la de Macabeos.  El salterio no presenta el texto de la Vulgata, sino la traducci\u00f3n de San Jer\u00f3nimo a partir del hebreo (cf. Salterio; Vulgata).  La excelencia del texto Amiatino no es un descubrimiento nuevo; ya era conocido por los revisores sixtinos de la Vulgata que lo usaban constantemente y lo prefer\u00edan, en general, a los dem\u00e1s.  A esto se debe mayormente la comparativa pureza del texto de la Vulgata oficial y su exenci\u00f3n de tantas corrupciones encontrados en el texto griego recibido, que se apoya, como es sabido, en algunos de los \u00faltimos y m\u00e1s imperfectos manuscritos griegos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente:<\/b>   Fenlon, John FranciSan \u00abCodex AmiatinuSan\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04081a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El m\u00e1s c\u00e9lebre manuscrito de la Biblia Vulgata Latina, notable como el mejor testigo del verdadero texto de San Jer\u00f3nimo y como un estupendo esp\u00e9cimen de caligraf\u00eda medieval; se guarda ahora en la Biblioteca Laurentina de Florencia. 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