{"id":23065,"date":"2016-02-05T15:46:14","date_gmt":"2016-02-05T20:46:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ammonas-carta-xii-la-soledad\/"},"modified":"2016-02-05T15:46:14","modified_gmt":"2016-02-05T20:46:14","slug":"ammonas-carta-xii-la-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ammonas-carta-xii-la-soledad\/","title":{"rendered":"AMMONAS: CARTA XII LA SOLEDAD"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La soledad[141]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1A los amad\u00edsimos en el Se\u00f1or, un alegre saludo![142]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mis hermanos muy queridos, ustedes saben, tambi\u00e9n ustedes, que despu\u00e9s de la transgresi\u00f3n de un mandamiento el alma no puede conocer a Dios[143], si no se aleja de los hombres y de toda distracci\u00f3n. Porque entonces ella podr\u00e1 ver el ataque de los enemigos que combaten contra ella; pero cuando vea al enemigo que lucha contra ella y triunfe de sus ataques, que le sobrevienen de tiempo en tiempo, el Esp\u00edritu de Dios entonces permanecer\u00e1 en ella y toda su pena ser\u00e1 cambiada en alegr\u00eda y exultaci\u00f3n. Si de nuevo es vencida en el combate, entonces le vienen tristezas, disgustos y muchas otras aflicciones varias[144].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso los santos  Padres[145] vivieron como solitarios en lugares desiertos: El\u00edas el Tesbita, Juan Bautista y los otros Padres. No crean que fue cuando se hallaban en medio de los hombres que los justos progresaron, junto a ellos, en la virtud[146] , sino que antes habitaron en una gran soledad, para conseguir que la fuerza de Dios habitara en ellos[147]. Despu\u00e9s Dios los envi\u00f3 en medio de los hombres, cuando ya pose\u00edan las virtudes, para servir a la edificaci\u00f3n de los hombres[148] y curar sus enfermedades, pues ellos fueron los m\u00e9dicos de las almas y pudieron curar sus enfermedades[149]. Por esto, pues, arrancados de la soledad, fueron enviados a los hombres; pero no fueron enviados sino cuando todas sus propias enfermedades estuvieron curadas. Es imposible, en efecto, que Dios los mande para servir a la edificaci\u00f3n de los hombres si todav\u00eda est\u00e1n enfermos. Pero los que salen antes de ser perfectos, salen por su propia voluntad y no por la voluntad de Dios. Y Dios dice de esos tales: \u00abYo no los envi\u00e9, pero ellos corrieron\u00bb (Jer. 23,21), etc. A causa de esto, no pueden ni custodiarse a s\u00ed mismos, ni servir a la edificaci\u00f3n de otra alma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el contrario, los que son enviados por Dios no quieren abandonar la soledad[150], pues saben que es gracias a ella que han adquirido la fuerza divina; pero para no desobedecer a su Creador, salen para servir a la edificaci\u00f3n de los otros, imitando al Se\u00f1or, porque el Padre envi\u00f3 del cielo a su verdadero Hijo para que \u00c9l curase todas las debilidades y todas las enfermedades de los hombres[151]. Est\u00e1 escrito: Tom\u00f3 nuestras debilidades y carg\u00f3 nuestras enfermedades (Is. 53,4). He aqu\u00ed por qu\u00e9 todos los santos que van a los hombres para curarlos, imitan al Creador en todo, para llegar a ser dignos de convertirse en hijos adoptivos de Dios y para vivir, tambi\u00e9n ellos, como el Padre y el Hijo, por los siglos de los siglos[152].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed, amad\u00edsimos, que les he mostrado la fuerza[153] de la soledad, c\u00f3mo ella cura en todos los aspectos[154] y c\u00f3mo le es grata a Dios[155]. Por eso les escrib\u00ed que fueran fuertes en lo que emprendieran. S\u00e9panlo, es por la soledad que progresaron los santos y la fuerza divina habit\u00f3 en ellos, d\u00e1ndoles a conocer los misterios celestiales, y fue as\u00ed que expulsaron toda la vetustez de este mundo. Quien les escribe tambi\u00e9n lleg\u00f3 a esa meta por el mismo camino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos son los monjes de nuestro tiempo que no han sido capaces de perseverar en la soledad, porque no pudieron vencer su voluntad. Por eso viven siempre entre los hombres, no siendo capaces de renunciar, de huir de la compa\u00f1\u00eda de los hombres y de emprender el combate. Abandonando la soledad, se conforman con consolarse con sus pr\u00f3jimos por toda su vida. A causa de esto no alcanzan la dulzura divina ni la fuerza divina habita en ellos. Porque cuando esa fuerza se les presenta, los encuentra buscando su felicidad en el mundo presente y en las pasiones del alma y del cuerpo. Y no puede descender sobre ellos. El amor del dinero, la vanagloria, todas las otras enfermedades y distracciones del alma impiden que la fuerza divina descienda sobre ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mayor\u00eda no han podido progresar en esto, porque han permanecido en medio de los hombres y no han logrado, a causa de esto, vencer todas sus voluntades. No han querido, en efecto, vencerse a s\u00ed mismos al extremo de huir de las distracciones causadas por los hombres, sino que permanecen distra\u00eddos unos con otros. Por eso no han conocido la dulzura de Dios y no han sido juzgados dignos de que su fuerza habite en ellos, y les d\u00e9 el car\u00e1cter celestial. As\u00ed, la fuerza de Dios no habita en ellos, pues est\u00e1n acaparados por las cosas de este mundo, entregados a las pasiones del alma, a las glorias humanas y a las voluntades del hombre viejo. Es de esta forma que Dios nos testimonia lo que debe suceder.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fortif\u00edquense, entonces, en lo que hacen. Porque quienes abandonan la soledad no pueden vencer sus voluntades ni imponerse en el combate que se entabla contra su adversario. A causa de esto no tienen m\u00e1s la fuerza de Dios que habita en ellos. Ella no mora en los que sirven a sus pasiones[156]. Pero ustedes vencieron las pasiones y la fuerza de Dios vendr\u00e1 por s\u00ed misma a ustedes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00f3rtense bien en el Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Biblioteca Electr\u00f3nica Cat\u00f3lica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">[141] Se conserva en sirio (nro. 12), georgiano (nro. 3), griego (nro. 1), \u00e1rabe (nro. 18), armenio (nro. 3) y et\u00edope (nro. 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[142] Este saludo falta en el griego.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[143] El griego agrega: \u00abComo corresponde\u00bb (o: es necesario). Otras versiones a\u00f1aden: \u00abF\u00e1cilmente\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[144] El griego trae un texto un tanto diverso: \u00abDurante esas luchas, le infligir n aflicciones y tristezas con muchos otros disgustos variados, pero que no se asuste, porque no prevalecer n contra aquella que vive en la soledad\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[145] Griego: \u00abNuestros santos padres\u00bb; georgiano y et\u00edope agregan: \u00abLos primeros santos padres\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[146] La traducci\u00f3n sigue el texto griego, la versi\u00f3n sir\u00edaca parece un poco m\u00e1s oscura: \u00abNo consideren que eran justos por realizar las obras de justicia habitando en medio de los hombres&#8230;\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[147] \u00abSi quieres que la fuerza de Dios venga sobre ti, ama el ayuno y huye de los hombres\u00bb; carta de Arseno, 32 (Lettres, p. 41, nota 1).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[148] El texto sir\u00edaco dice: \u00abPara ser los dispensadores de Dios\u00bb; se sigue la lectura del georgiano, del griego y del armenio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[149]  Cf. Vida de Antonio 87: Antonio \u00abm\u00e9dico de todo Egipto\u00bb (Lettres, p. 41, nota 2).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[150]  Cf. Vida de Antonio, 85.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[151]  Cf. las cartas de san Antonio: III,2; IV,2-3; V,2; VI,2.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[152] Desde \u00abimitando al Se\u00f1or\u00bb hasta el final de este p\u00e1rrafo, el texto falta en el georgiano, en el griego, en el armenio y en el et\u00edope.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[153] Georgiano y armenio: \u00abEl fruto\u00bb; et\u00edope: \u00abLos frutos\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[154]  Lectura del sir\u00edaco, que falta en georgiano, griego, armenio y et\u00edope.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[155] Lo que sigue, hasta el final del p\u00e1rrafo, no se encuentra en el georgiano, griego, armenio y et\u00edope.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[156]  Tal el texto de las versiones georgiana, griega, armenia y et\u00edope. El sirio lee: \u00abPorque quienes abandonan la stez\u00bb), el sirio trae: \u00abDe los que est\u00e1n completamente purificados de sus pasiones\u00bb.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La soledad[141] \u00a1A los amad\u00edsimos en el Se\u00f1or, un alegre saludo![142] Mis hermanos muy queridos, ustedes saben, tambi\u00e9n ustedes, que despu\u00e9s de la transgresi\u00f3n de un mandamiento el alma no puede conocer a Dios[143], si no se aleja de los hombres y de toda distracci\u00f3n. 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