{"id":23081,"date":"2016-02-05T15:46:46","date_gmt":"2016-02-05T20:46:46","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/anacleto-ii\/"},"modified":"2016-02-05T15:46:46","modified_gmt":"2016-02-05T20:46:46","slug":"anacleto-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/anacleto-ii\/","title":{"rendered":"ANACLETO II"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">El t\u00edtulo fue tomado por el cardenal Pietro Pierleone en la discutida  elecci\u00f3n papal del a\u00f1o 1130.  La  fecha de su nacimiento es incierta;  muri\u00f3 el 25 de enero de 1138.  Aunque los Pierleone eran considerada una de las m\u00e1s ricas y poderosas familias senatoriales de Roma, y aunque hab\u00edan apoyado firmemente a los Papas en los cincuenta a\u00f1os de guerra por reforma y libertad, sin embargo, nunca se olvid\u00f3 que eran de extracci\u00f3n  jud\u00eda y que se hab\u00edan enriquecido y llegado al poder por la usura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El abuelo del cardenal, llamado Le\u00f3n en honor al Papa  Le\u00f3n IX, quien le hab\u00eda  bautizado, fue un fiel seguidor de  Gregorio VII; el hijo de Le\u00f3n, Pedro, del que la familia adquiri\u00f3 el apellido de Pierleoni, se convirti\u00f3 en el l\u00edder de la facci\u00f3n de la nobleza romana enemistada con los Frangipani. Su ata\u00fad de m\u00e1rmol puede verse todav\u00eda en los claustros de San Pablo con sus pomposas inscripciones que exaltan su riqueza y numerosa prole.  Intent\u00f3 instalar a su hijo como prefecto de Roma en 1116, apoyado por el Papa, pero se le opuso el partido contrario con motines y derramamiento de sangre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su segundo hijo, el futuro antipapa, estaba destinado para la Iglesia. Despu\u00e9s de terminar su educaci\u00f3n en Par\u00eds, se hizo monje en el monasterio de Cluny, pero enseguida el Papa Pascual II  lo llam\u00f3 a Roma y lo cre\u00f3  cardenal-di\u00e1cono de los Santos Cosme y Dami\u00e1n. Acompa\u00f1\u00f3 al  Papa Gelasio en su huida a Francia y fue empleado por sucesivos pont\u00edfices en asuntos importantes, incluyendo legaciones a Francia e Inglaterra. Si podemos creerle a sus enemigos, deshonr\u00f3 tan alto oficio por su crasa inmoralidad y por su avaricia en acumular riquezas. Sea cual sea la exageraci\u00f3n que pueda haber en estas como en otras acusaciones, no puede haber duda de que estaba determinado a comprar o conseguir por la fuerza la silla papal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando  Honorio yac\u00eda en su lecho de muerte, Pierleone pudo contar con los votos de treinta cardenales, respaldados por el apoyo del populacho mercenario y por todas las familias nobles romanas, excepto los Corsi y los Frangipani.  La pars senior del  Sacro Colegio eran solo 16, dirigidos por el en\u00e9rgico canciller Haymaric y el cardenal obispo de Ostia.  Los squadronisti, como se les habr\u00eda llamado despu\u00e9s, resolvieron rescatar el papado de manos indignas con un coup d&#8217;\u00e9tat (golpe de estado).  Aunque en una minor\u00eda sin esperanza, ten\u00edan la ventaja de que cuatro de ellos eran cardenales-obispos, a los que la legislaci\u00f3n de  Nicol\u00e1s II hab\u00eda confiado el papel dirigente en la elecci\u00f3n.  M\u00e1s a\u00fan, de la comisi\u00f3n de ocho cardenales, a la que, por miedo a un cisma, se decidi\u00f3 dejar la elecci\u00f3n, siendo uno de ellos Pierleone, cinco se opon\u00edan a tan ambicioso aspirante. Para asegurarse la libertad de acci\u00f3n, trasladaron al enfermo pont\u00edfice del Lateranense a San Gregorio, cerca de las torres de los Frangipani.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Honorio muri\u00f3 la noche del 13 de febrero, lo  enterraron precipitadamente a la ma\u00f1ana siguiente, y obligaron a un reacio cardenal de San Jorge, Gregorio Papareschi, bajo amenaza de excomuni\u00f3n, a que aceptara el manto pontifical. Tom\u00f3 el nombre de  Inocencio II.  M\u00e1s tarde ese mismo d\u00eda el partido de Pierleone se reuni\u00f3 en la iglesia de San Marcos y lo proclamaron Papa, el cual tom\u00f3 el nombre de Anacleto II. Ambos fueron consagrados el mismo d\u00eda 23 de febrero, Anacleto en San Pedro  e Inocencio en Santa Mar\u00eda Nuova.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es dif\u00edcil decir c\u00f3mo se habr\u00eda sanado este cisma si se hubiera dejado a la decisi\u00f3n de los canonistas. Anacleto ten\u00eda un fuerte t\u00edtulo de hecho y de derecho.  La mayor\u00eda de los cardenales, con el obispo de Porto, dean del Sacro Colegio, a la cabeza, se mantuvieron con \u00e9l; casi todo el populacho se reuni\u00f3 a su alrededor.  Su victoria parec\u00eda completa cuando, poco despu\u00e9s, los Frangipani abandonaron lo que parec\u00eda una causa perdida y se pasaron a su bando.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inocencio busc\u00f3 la seguridad en la huida, pero nada m\u00e1s llegar a Francia sus asuntos dieron un giro favorable. \u00abExpulsado de la urbe, fue bienvenido por el orbe\u00bb, dice  San Bernardo cuya influencia y esfuerzos le asegur\u00f3 la adhesi\u00f3n de pr\u00e1cticamente toda la cristiandad.  El  santo expone sus razones para decidirse a favor de Inocencio en una carta a los obispos de Aquitania (Op. CXXVI). Puede que no fuesen can\u00f3nicamente convincentes, pero satisficieron a sus contempor\u00e1neos: \u00abLa vida y car\u00e1cter de nuestro Papa Inocencio est\u00e1n sobre todo ataque, incluso de su rival; mientras que los del otro no est\u00e1n segura ni siquiera de parte de sus amigos. En segundo lugar, si se comparan las elecciones, la de nuestro candidato tiene inmediatamente la ventaja sobre la otra por ser m\u00e1s pura en el motivo, m\u00e1s regular en la forma y anterior en el tiempo. El \u00faltimo punto est\u00e1 fuera de toda duda, los otros han sido probados por el m\u00e9rito y dignidad de los electores. Encontrar\u00e9is, si no me equivoco, que esta elecci\u00f3n fue hecha por la parte m\u00e1s discreta de aquellos a quienes pertenece la elecci\u00f3n del Sumo Pont\u00edfice. Hab\u00eda cardenales, obispos, sacerdotes y di\u00e1conos en n\u00famero suficiente, seg\u00fan los  decretos de los  Padres, para hacer una elecci\u00f3n v\u00e1lida. La consagraci\u00f3n fue realizada por el obispo de Ostia, a quien pertenece especialmente esa funci\u00f3n\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, Anacleto manten\u00eda su popularidad en Roma mediante el pr\u00f3digo gasto de sus riquezas acumuladas y de los saqueados tesoros de las iglesias.  Puesto que sus cartas y las de los romanos a Lotario de Alemania permanecieron sin respuesta, se asegur\u00f3 un valioso aliado en el duque Roger de Apulia, cuya ambici\u00f3n satisfizo con el regalo de la realeza; el d\u00eda de Navidad de 1130 un cardenal legado de Anacleto ungi\u00f3 en Palermo al primer rey de las Dos Sicilias, un acontecimiento trascendental en la historia de Italia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primavera de 1133, el rey alem\u00e1n llev\u00f3 a Roma a Inocencio II, al que dos grandes s\u00ednodos,  Reims y Piacenza, hab\u00edan declarado el Papa leg\u00edtimo; pero como s\u00f3lo iba acompa\u00f1ado de dos mil de a caballo, el antipapa, a salvo dentro de las murallas del Castillo de Sant\u00b4Angelo, miraba imp\u00e1vido.  Incapaces de abrirse camino hasta San Pedro, Lotario y su reina Richenza, recibieron la corona imperial en el Lateranense el 4 de junio. Una vez que el emperador parti\u00f3, Inocencio hubo de retirarse a Pisa, y durante cuatro a\u00f1os su rival qued\u00f3 en posesi\u00f3n pac\u00edfica de la Ciudad Eterna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1137, Lotario, que por fin hab\u00eda derrotado a los insurgentes Hohenstaufens, volvi\u00f3 a Italia a la cabeza de un ej\u00e9rcito formidable; pero como el prop\u00f3sito principal de su expedici\u00f3n era castigar a Roger, se le encomend\u00f3 la conquista de Roma a las labores misioneras de San Bernardo. La elocuencia del santo fue m\u00e1s efectiva que las armas imperiales. Cuando Anacleto muri\u00f3, la preferencia de los romanos por Inocencio fue tan pronunciada que el antipapa V\u00edctor IV, que hab\u00eda sido elegido como su sucesor, pronto se hizo penitente ante San Bernardo y fue llevado por \u00e9l a los pies del Papa. As\u00ed termin\u00f3, tras un per\u00edodo de ocho a\u00f1os, un cisma que amenaz\u00f3 con serios desastres a la Iglesia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Loughlin, James. \u00abAnacletus II.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01447a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.  rc\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El t\u00edtulo fue tomado por el cardenal Pietro Pierleone en la discutida elecci\u00f3n papal del a\u00f1o 1130. La fecha de su nacimiento es incierta; muri\u00f3 el 25 de enero de 1138. 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