{"id":23144,"date":"2016-02-05T15:48:58","date_gmt":"2016-02-05T20:48:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angel-de-la-guarda\/"},"modified":"2016-02-05T15:48:58","modified_gmt":"2016-02-05T20:48:58","slug":"angel-de-la-guarda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angel-de-la-guarda\/","title":{"rendered":"ANGEL DE LA GUARDA"},"content":{"rendered":"<p>\n  (vea tambi\u00e9n Fiesta de los \u00c1ngeles Custodios).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"> La Iglesia nunca ha  definido que toda alma  individual tiene un \u00e1ngel de la guarda, y, por consiguiente, no es un art\u00edculo de fe; pero es la \u201copini\u00f3n de la Iglesia\u201d, como San Jer\u00f3nimo lo expres\u00f3: \u201cqu\u00e9 grande la dignidad del alma, puesto que cada una tiene desde su nacimiento un  \u00e1ngel encargado de guardarla\u201d (Comm. en Matt. XVIIII, lib.II).\n<\/p>\n<p>  Esta creencia en los \u00e1ngeles de la guarda puede encontrarse por toda la antig\u00fcedad;  paganos, como Menandro y Plutarco (cf. Eusebio, \u201cPraep. Evang.\u201d, XII), y  neoplat\u00f3nicos, como Plotino, la sostuvieron. Fue tambi\u00e9n la creencia de los  babilonios y  asirios, como atestiguan sus monumentos, pues una figura de un \u00e1ngel guardi\u00e1n ahora en el Museo Brit\u00e1nico decor\u00f3 antiguamente un palacio asirio, y podr\u00eda servir bien para una representaci\u00f3n moderna; mientras que Nabopolasar, padre de Nabucodonosor el Grande, dice: \u201c\u00c9l (Marduk) envi\u00f3 una deidad tutelar (querub\u00edn) de gracia para ir a mi lado; en todo lo que yo hice, \u00e9l hizo que mi trabajo tuviera \u00e9xito.\u201d<br \/>\n  En la Biblia esta  doctrina es claramente discernible y su desarrollo est\u00e1 muy claro.  En G\u00e9nesis 28-29, los \u00e1ngeles no s\u00f3lo act\u00faan como los ejecutores de la ira de Dios contra las  ciudades de la llanura, sino que libran del peligro a Lot; en el \u00c9xodo 12-13, un \u00e1ngel es el conductor designado de las huestes de  Israel, y en 32, 34, Dios le dice a Mois\u00e9s: \u201cmi \u00e1ngel caminar\u00e1 delante de ti.\u201d En un periodo muy posterior tenemos la historia de Tob\u00edas, que podr\u00eda servir como comentario a las palabras del  Sal. 91(90),11: \u201cque \u00e9l dar\u00e1 orden sobre ti a sus \u00e1ngeles; de guardarte en todos tus caminos\u201d (Cf. Sal. 34)33),8 y 35(34),5). Finalmente, en Daniel se conf\u00eda a diez \u00e1ngeles el cuidado de distritos particulares; uno es llamado \u201cpr\u00edncipe del reino de los persas\u201d, y Miguel es denominado \u201cuno de los grandes pr\u00edncipes\u201d; cf. Deut. 32,8 (Setenta); y Eclo. 17,17 (Setenta). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto resume la doctrina del Antiguo Testamento sobre este punto; est\u00e1 claro que el Antiguo Testamento conceb\u00eda a los \u00e1ngeles de Dios como sus ministros que llevaban a cabo sus \u00f3rdenes, y a los que se daba a veces encargos especiales, relativos a hombres o asuntos mundanos. No hay una ense\u00f1anza espec\u00edfica. La doctrina se da m\u00e1s bien por sabida que expresamente expuesta; cf. 2 Mac. 3,25; 10,29; 11,6; 15,23.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en el Nuevo Testamento la doctrina se afirma con mayor precisi\u00f3n. Los \u00e1ngeles son en todas partes los intermediarios entre Dios y el hombre; y Cristo sell\u00f3 el Antiguo Testamento al ense\u00f1ar: \u201cGuardaos  de despreciar a uno de esos peque\u00f1os; porque yo os digo que sus \u00e1ngeles en los cielos ven continuamente el rostro de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d (Mt. 18,10). Un doble aspecto de la doctrina se presenta aqu\u00ed ante nosotros: incluso los ni\u00f1os peque\u00f1os tienen \u00e1ngeles de la guarda, y estos mismos \u00e1ngeles no pierden la  visi\u00f3n de Dios por el hecho de que tengan que cumplir una misi\u00f3n en la tierra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin extendernos en los diversos pasajes del Nuevo Testamento en que se insin\u00faa la doctrina de los \u00e1ngeles de la guarda, bastar\u00eda mencionar al  \u00e1ngel que socorri\u00f3 a Cristo en el huerto, y al \u00e1ngel que libr\u00f3 a San Pedro de la prisi\u00f3n. Heb. 1,14 pone la doctrina en su luz m\u00e1s clara: \u201c\u00bfNo son todos ellos esp\u00edritus servidores con la misi\u00f3n de asistir a los que han de heredar la salvaci\u00f3n?\u201d Esta es la funci\u00f3n de los \u00e1ngeles de la guarda; est\u00e1n para conducirnos, si lo deseamos, al Reino de los Cielos.\n<\/p>\n<p>  Santo Tom\u00e1s nos ense\u00f1a (Summa Theologica I:113:4) que s\u00f3lo los \u00f3rdenes inferiores de \u00e1ngeles se env\u00edan a los hombres, y por consiguiente que s\u00f3lo ellos son nuestros guardianes, aunque  Scoto y Durando dir\u00edan m\u00e1s bien que cualquiera de los miembros de la hueste ang\u00e9lica puede ser enviado a ejecutar las \u00f3rdenes divinas. No s\u00f3lo los bautizados, sino toda alma que viene al mundo recibe un esp\u00edritu guardi\u00e1n; San Basilio, sin embargo (Homil\u00eda sobre el Salmo 43), y posiblemente San Juan Cris\u00f3stomo (Homil\u00eda 3 sobre los Colosenses) sostendr\u00edan que s\u00f3lo los  cristianos ten\u00edan ese privilegio. Nuestros \u00e1ngeles de la guarda pueden actuar sobre nuestros sentidos (I:111:4) y sobre nuestra imaginaci\u00f3n (I:111:3) &#8212;no, sin embargo, sobre nuestras voluntades, excepto \u201cper modum suadentis\u201d, es decir, trabajando sobre nuestro intelecto, y as\u00ed sobre nuestra voluntad, por medio de los sentidos y de la imaginaci\u00f3n. (I:106:2; y I:111:2). Finalmente, no se separan de nosotros despu\u00e9s de la muerte, sino que permanecen con nosotros en el cielo, no, sin embargo, para ayudarnos a alcanzar la salvaci\u00f3n, sino \u201cad aliquam illustrationem\u201d (I:108:7 ad 3am).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Pope, Hugh. \u00abGuardian Angel.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 7. New York: Robert Appleton Company, 1910. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/07049c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez.  rc\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces relacionados con \u00c1ngel de la Guarda<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de enlaces e im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] El \u00e1ngel del peregrino&#160;: recuerdo de un viaje a Santiago&#8230;\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(vea tambi\u00e9n Fiesta de los \u00c1ngeles Custodios). La Iglesia nunca ha definido que toda alma individual tiene un \u00e1ngel de la guarda, y, por consiguiente, no es un art\u00edculo de fe; pero es la \u201copini\u00f3n de la Iglesia\u201d, como San Jer\u00f3nimo lo expres\u00f3: \u201cqu\u00e9 grande la dignidad del alma, puesto que cada una tiene desde &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angel-de-la-guarda\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abANGEL DE LA GUARDA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23144","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23144","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23144"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23144\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23144"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23144"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23144"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}