{"id":23153,"date":"2016-02-05T15:49:15","date_gmt":"2016-02-05T20:49:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angeles-pinturas-de-los-arcangeles\/"},"modified":"2016-02-05T15:49:15","modified_gmt":"2016-02-05T20:49:15","slug":"angeles-pinturas-de-los-arcangeles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angeles-pinturas-de-los-arcangeles\/","title":{"rendered":"ANGELES: PINTURAS DE LOS ARCANGELES"},"content":{"rendered":"<p>\n  San Miguel Arc\u00e1ngel.\u00bbVencido el Dragon fiero,Las Almas gu\u00edo donde esta el Cordero\u00bb  Santo \u00c1ngel de la Guarda. \u00abTrata a tu Alma bien,que yo te ayudare tambi\u00e9n\u00bb  San Barachiel. \u00abDe Dones Celestiales,flores rociaste a todos los mortales\u00bb.  \u00abSan Uriel.\u00bbCon aromas y con incienso,se adora \u00e1 Dios en la tierra y Cielo.  San Rafael:\u00bbSi quieres lograr lo que Tobias,yo soy medicina y guia\u00bb  San Jehudiel. \u00abPor mi tendremos la victoria. Obra bien y tendr\u00e1s gloria\u00bb.  San Gabriel Arc\u00e1ngel.\u00bbDel Fuerte Soberano di, en un Ave Maria, fe de humano\u00bb  San Sealtiel.\u00bbEn humo de oraciones,como aromas, ofrezco corazones\u00bbSiendo nueve los \u00f3rdenes, o coros de los \u00c1ngeles, y habiendo tratado ya del modo como deben pintarse los Serafines, y Querubines, lo que he sacado principalmente de la Sagrada Escritura; no hay para que detenernos ahora en explicar, de qu\u00e9 manera se deben pintar los \u00c1ngeles de los dem\u00e1s coros: no constando nada de esto por las Divinas Letras, ni por los Padres de la Iglesia, ni por los Autores cl\u00e1sicos; ni tampoco el haberse aparecido a los hombres, los \u00c1ngeles, que pertenecen a la clase de los Tronos, Dominaciones, o Principados. S\u00f3lo resta decir algo de los Arc\u00e1ngeles , los cuales es tan claro, y notorio haberse aparecido a los hombres, que ser\u00eda por dem\u00e1s, querer detenerme en probarlo. Vamos, pues, a hablar ahora de las im\u00e1genes de los tres Arc\u00e1ngeles S. Miguel, S. Gabriel, y S. Rafael: que por lo que respeta a los otros cuatro, diremos acerca de ellos, m\u00e1s adelante, lo que nos parece mas veros\u00edmil, y conforme a raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empiezo, como es muy justo, por el Arc\u00e1ngel San Miguel: pero no es mi \u00e1nimo amontonar aqu\u00ed los muchos timbres de su excelencia, y dignidad; puesto que solo me toca referir ahora, cu\u00e1les son sus Im\u00e1genes, y lo que ocurre en ellas digno de notarse, y corregirse. Primeramente, suelen pintar a S. Miguel cubierta la cabeza con morri\u00f3n, \u00f3 capacete, el pecho con coraza, y armado con un escudo, en cuyo plano se leen estas palabras: QUIS UT DEUS? Qui\u00e9n como Dios? P\u00edntanle adem\u00e1s con espada en mano, y esta muchas veces de fuego, \u00f3 como que est\u00e1 vibrando una lanza contra el Demonio, \u00e1 quien tiene sujeto, y postrado \u00e1 sus pies. Hasta aqu\u00ed todo est\u00e1 bien, y conforme a raz\u00f3n: pues nos consta bastante por la Escritura haber peleado valerosamente el Arc\u00e1ngel S. Miguel por la gloria, y majestad de Dios; bien que esta pelea no fue corporal (que esta no la hay, ni pudo haberla entre Esp\u00edritus), sino espiritual, \u00e9 intelectual. Estas son las palabras de la Sagrada Escritura: Hubo una grande pelea en el Cielo: Miguel, y sus \u00c1ngeles peleaban contra el drag\u00f3n; peleaba tambi\u00e9n el drag\u00f3n, y sus \u00c1ngeles: y no prevalecieron, ni tuvieron estos m\u00e1s lugar en el Cielo. Es com\u00fan sentencia de los Santos Padres, y Expositores, que en este lugar se describe el combate sucedido, cuando S. Miguel, Caudillo de los \u00c1ngeles buenos, pele\u00f3 contra Satan\u00e1s, y dem\u00e1s \u00c1ngeles rebeldes, \u00f3 por lo menos, que se hace evidente alusi\u00f3n \u00e1 \u00e9l: aunque lo que inmediatamente se manifiesta en aquella revelaci\u00f3n del Apocalipsis, sea acaso una cosa enteramente distinta, lo que no es ahora ocasi\u00f3n de examinar. Vea el que gustase al Int\u00e9rprete del Apocalipsis, a quien tantas veces hemos citado, y elogiado. Y as\u00ed, es muy del caso el pintar armado a San Miguel en esta ocasi\u00f3n, por ser muy propio de un guerrero llevar armas consigo. Est\u00e1 tambi\u00e9n muy puesto en raz\u00f3n, el que en el plano del escudo se le pinte aquel lema: QUIS UT DEUS? que no significa otra cosa, sino el nombre del mismo Arc\u00e1ngel: pues ni aun los muchachos ignoran, que el nombre de Michael, \u00f3 para expresarlo mas MI-KA-EL, no significa otra cosa, sino Quis ut Deus? esto es, Qui\u00e9n como Dios? Armado con tal escudo este soberano Pr\u00edncipe, pele\u00f3 contra Lucifer, y dem\u00e1s \u00c1ngeles traidores, y rebeldes a la Divina Majestad. Igualmente parece bien el pintar a Satan\u00e1s, \u00f3 \u00e1 Lucifer vencido por S. Miguel, y \u00e1 los pies de este Arc\u00e1ngel.<br \/>\nSolo me hace alg\u00fan eco, el que se pinte al demonio en figura de hombre, sin que se le a\u00f1ada alguna cosa, que lo haga m\u00e1s abominable; y me parecer\u00eda mucho mejor el que se le pintase en figura de una feroz, y monstruosa serpiente. Mu\u00e9veme a pensar as\u00ed, el que en el mismo lugar de la Escritura, que hemos referido, se describe al demonio en figura de drag\u00f3n, con estas palabras: Miguel, y sus \u00c1ngeles peleaban contra el drag\u00f3n, peleaba tambi\u00e9n el drag\u00f3n, y sus \u00c1ngeles. Ni es esto lo que \u00fanicamente me hace fuerza, sino tambi\u00e9n el que refiriendo el Sagrado Texto la victoria que alcanz\u00f3 S. Miguel, a\u00f1ade: Y fue arrojado aquel drag\u00f3n grande, y antigua serpiente, que se llamaba diablo, y Satan\u00e1s&#8230;&#8230; Y fue arrojado a la tierra. De lo cual, y de otras muchas pruebas, que podr\u00eda alegar, y omito a prop\u00f3sito, se echa bastante de ver, que mas propiamente se pintar\u00eda al demonio a los pies de S. Miguel en figura de drag\u00f3n, \u00f3 de serpiente. He visto tambi\u00e9n no pocas veces pintado al demonio medio cuerpo de hombre, aunque de horrorosa figura, y rematando despu\u00e9s en drag\u00f3n: por ser constante, que aquellos gigantes, de quienes fingieron tantas cosas los Poetas, y de los cuales cant\u00f3 Ovidio, que quisieron apoderarse del Reino celestial, los acostumbraron a pintar de esta suerte. Sobre lo cual, me ser\u00eda muy f\u00e1cil referir aqu\u00ed varias cosas, si me fuera decoroso llenar muchas p\u00e1ginas de esta obra, mezclando cosas, que se alejan sobrado de mi intento principal. Vea quien tenga tiempo para ello, lo que escribi\u00f3 Claudio Minoes sobre aquello de Alciato: Sic &amp; gigantes terra Mater protulit.<br \/>\nY que Lucifer, y sus secuaces, fueron los que verdadera, y no fabulosamente afectaron hacerse Dioses, y due\u00f1os del Reino de los Cielos, nadie lo ignora, y bastante claro lo dice la Sagrada Escritura en aquellas palabras de Isa\u00edas, que aunque en el sentido literal se hayan escrito contra el Rey de Babilonia; sin embargo es com\u00fan sentencia de los Santos Padres, y Expositores, que se escribieron para significar cosas mas elevadas. Las palabras de Isa\u00edas son estas: T\u00fa que dec\u00edas en tu corazon: me subir\u00e9 al Cielo, ex\u00e2ltar\u00e9 mi solio sobre los astros de Dios: me sentar\u00e9 en el monte del testamento.<br \/>\nAcaso causar\u00e1 m\u00e1s dificultad ver pintado al mismo Arc\u00e1ngel S. Miguel con las balanzas en la mano; cuyo origen ingenua, y llanamente confieso, que lo ignoro; pues, aunque sobre esto se oyen frecuentemente varias cosas, pero son rid\u00edculas, y verdaderamente absurdas, dignas de ponerse en la clase de hablillas, que cuentan las viejas: dir\u00e9 no obstante lo que me parece mas conforme, y veros\u00edmil. Est\u00e1 muy cre\u00eddo, y divulgado en la Iglesia, que el Arc\u00e1ngel S. Miguel, es a quien Dios particularmente ha encargado el recibir, y conducir al Para\u00edso las almas de los justos, segun lo que todos los a\u00f1os canta la misma Iglesia en su festividad: Archangele Michael, constitui te principem super omnes animas suscipiendas, y conforme a aquello del mismo lugar: Michael Archangelus&#8230;.. cui tradidit Deus animas sanctorum, ut perducat eas in paradisum exultationis. A lo que a\u00f1ado, que en el mismo Sacrificio de la Misa, quando se habla de las almas de los Fieles Difuntos, se ruega expres\u00edsimamente, que el Caudillo S. Miguel las presente a la luz santa, &amp;c. He dicho particularmente; porque es cierto, que este oficio de llevar las almas de los justos a gozar de la vista de Dios, y del descanso eterno, pertenece indistintamente a todos los Angeles, como dan de esto claro testimonio las piadosas preces, que usa la Iglesia en la recomendacion del alma, donde dice: Occurrite Angeli Domini, suscipientes animam ejus, offerentes eain in conspectu Altissimi. Y aquello de la misma Iglesia: Sed Jubeas illam \u00e0 Sanctis Angelis suscipi, atque ad patriam paradisi perduci. \u00bfMas para qu\u00e9 son menester tantas razones, aunque de tanto peso? constando claramente por la misma Escritura, que los Angeles hicieron este oficio con el alma del pobre L\u00e1zaro, cuando se separ\u00f3 del cuerpo. Sucedi\u00f3 (dice el Texto) que muri\u00f3 el   pobre mendigo, y que los \u00c1ngeles lo llevaron al seno de Abrah\u00e1n. De esto mismo se hace muchas veces menci\u00f3n en las Historias Eclesi\u00e1sticas. S. Antonio, seg\u00fan refiere San Jer\u00f3nimo, vio como los \u00c1ngeles llevaban al Cielo la alma de S. Pablo primer Ermita\u00f1o: y S. Severino Obispo de Colonia vi\u00f3 tambien, que los Angeles hacian esto mismo con el alma de S. Martin, segun lo cuenta el insigne elogiador de este Santo305. Lo mismo aconteci\u00f3 con otros muchos; de suerte, que ser\u00eda yo muy molesto, si quisiera referirlos todos. Acaso por los monumentos de esta sabidur\u00eda sagrada, y rec\u00f3ndita, de que ten\u00edan conocimiento los Hebreos, fingieron los Griegos, y los Gentiles, que Mercurio, conduc\u00eda las almas de los justos al lugar del descanso; y que arrojaba las dem\u00e1s \u00e1 los Infiernos: de que tenemos un grav\u00edsimo testigo en Horacio, el cual hablando con Mercurio, cant\u00f3 de esta manera: Tu pias laetis animas reponis\/Sedibus. Virgaque levem coerces\/ Aurea turbam, superis deorum\/ Gratus &amp; imis. V\u00e9ase lo que nota sobre este lugar Dionisio Lambino, y lo que sobre aquel de Virgilio: \u201cTum Virgam capit&#160;: hac animas ille evocat orco Pallentes\u201d ot\u00f3 el mas insigne comentador de este Poeta. Baste haber referido, aunque de paso, estas cosas, que no son m\u00e1s que delirios, y f\u00e1bulas pueriles, y quede  ya sentado, que a todos los \u00c1ngeles, y particularmente a S. Miguel, les incumbe el oficio de acompa\u00f1ar las almas de los justos.<br \/>\nEsto supuesto, viniendo ya \u00e1 lo que dec\u00edamos poco antes, es cierto, que las balanzas son se\u00f1al, y jerogl\u00edfico de la equidad, y de la justicia. Es esta una cosa muy recibida, y la vemos usada con frecuencia en las estatuas profanas, como afirma un insigne Escritor de estas materias. Lo mismo consta de la Historia Sagrada: pues en las visiones del Apocalipsis, leemos haberse aparecido \u00e1 S. Juan un caballo negro: y que el que iba montado en \u00e9l tenia un peso en su mano. Sobre cuyo lugar, aunque el muy esclarecido Int\u00e9rprete P. Luis Alcazar, note, y amontone muchas cosas, que no dudo ser propias de la materia, y conformes \u00e1 la mente del texto, y de la Sagrada Escritura, sin embargo, con licencia de tan grande Escritor, digo, que \u00e1 m\u00ed me parece, que en este lugar se significa \u00e1 Cristo, en cuanto es recto, y justo juez. Mu\u00e9veme \u00e1 esto, el que en otro lugar, del mismo Cristo, \u00f3, como all\u00ed se lee, del Verbo de Dios montado en un caballo blanco, se dice: Y el que iba montado en \u00e9l, se llamaba fiel, y veraz, y juzga, y pelea con justicia. De la uni\u00f3n, y cotejo de estos dos textos, se da bastante \u00e1 entender, que en aquellas balanzas se significa la equidad con que juzga Cristo Se\u00f1or nuestro, que es el mismo Verbo de Dios: bien que hay alguna diferencia entre una, y otra visi\u00f3n.<br \/>\nAtendido, y considerado lo dicho con reflexi\u00f3n, y madurez, se puede colegir con mucha probabilidad, que el motivo de pintar \u00e1 S. Miguel con las balanzas en la mano, no es otro, que para significar la exacta justicia unida con cierta equidad, con la cual Dios, \u00f3 el que just\u00edsimamente se llama Verbo de Dios, \u00e1 quien, como dice S. Pedro en un Serm\u00f3n: Le constituy\u00f3 Dios Juez de vivos, y muertos; juzga \u00e1 los hombres, y \u00e1 las almas. Dije, no fuera de prop\u00f3sito, unida con cierta equidad; porque, adem\u00e1s de ser bastante com\u00fan aquel axioma, que Dios castiga menos, y premia m\u00e1s de lo que merecen nuestras obras: consta tambi\u00e9n por otra parte, que Dios (tal es su dulzura, y bondad inefable) sabe juntar en su terrible juicio la benignidad, y clemencia con su severidad, y majestad: lo que dan \u00e1 entender muchos lugares de la Escritura, que no traslado aqu\u00ed, ni los refiero, por ser ajenos del fin, que me he propuesto. Esto me hace venir \u00e1 la memoria lo que observaron los Persas en sus juicios, seg\u00fan refieren Herodoto, y otros. Cuando alguno era acusado de alg\u00fan delito, si este era de aquellos, que por su gravedad, y malicia, excediese los buenos servicios, que hab\u00eda hecho el reo, se le condenaba; si no, se le absolv\u00eda: teniendo esto los Persas por equitativo, y razonable, y juzgando justa, y prudentemente de las cosas humanas. No digo esto, para que se piense (lejos est\u00e9 un error tan grosero de las almas p\u00edas), que un solo pecado mortal, en que alguno por los juicios de Dios, que siempre son justos, aunque muchas veces ocultos, muriese, no sea bastante para su just\u00edsima condenaci\u00f3n, por mas que en el discurso de su vida hubiese hecho much\u00edsimas obras buenas; particularmente, siendo en tal caso un grave, y enorme delito la misma impenitencia final: sino, porque la bondad, y benignidad de Dios no permite muchas veces que esto suceda; antes como es p\u00edo, y misericordioso, concede el don de la penitencia, y el de la perseverancia final al que se ejercita mas en las virtudes, y buenas obras, aunque alguna, \u00f3 varias veces haya delinquido, singularmente, si ha sido por fragilidad. He dicho todo esto con ocasi\u00f3n de ver, que al Arc\u00e1ngel S. Miguel, \u00e1 quien nos encomienda la Iglesia, para que no perezcamos en aquel terrible juicio, le pintan asistiendo \u00e1 \u00e9l, y teniendo en su mano las balanzas.<br \/>\nDe aqu\u00ed se viene \u00e1 los ojos, el absurdo, \u00e9 intolerable error de pintar muchas veces dichas balanzas de S. Miguel, poniendo una alma en la una, y otra en la otra. Esta es una cosa muy rid\u00edcula, y verdaderamente absurda; pues seg\u00fan esto, se obrar\u00eda por casualidad, \u00f3 lo que es peor, injustamente: porque podr\u00eda suceder, \u00f3 por lo menos imaginarse, que de este modo se salvar\u00eda una alma pecadora, y (para explicarme as\u00ed) medianamente mala, si se pesara con otra peor: y al contrario, que se condenar\u00eda una alma buena, aunque inferior en m\u00e9ritos, si se pesara con otra de singular santidad. Sobre lo cual, no puedo dejar de poner aqu\u00ed las palabras de un c\u00e9lebre Predicador Espa\u00f1ol, cuyo nombre, y fama durar\u00e1 perpetuamente. Este es el doct\u00edsimo P. M. Fr. Hortensio Felix Palavicino, de la Orden de la Sant\u00edsima Trinidad, Redenci\u00f3n de Cautivos, insigne Predicador de nuestros Augustos Monarcas Felipe III. y IV. hombre bien conocido en toda Espa\u00f1a, y aun en toda la Rep\u00fablica literaria, el cual, describiendo lo mismo que vamos tratando, lo pinta con tan bellas palabras, y con cierta gracia, que le es natural, que ser\u00eda hacerle injuria, si no las trasladase aqu\u00ed del mismo modo, que \u00e9l las escribi\u00f3. Dice pues: Es como el pintar de las Almas de S. Miguel, como suelen. Y en verdad, que como se expurgan libros, ser\u00eda bien expurgar pinturas. Yo soy aficionado al Arte: pero si pesaran la Ad\u00faltera con los que la pesaban, sin tantas diligencias de Jesucristo, saliera justificada. \u00bfNo veis como en nombrando pecados Cristo, se salieron?  Yo s\u00e9 que si se pesara la mujercilla fr\u00e1gil, \u00e1 quien hacen la causa, con el Escribano, \u00f3 el Alguacil que se la hacen, que hab\u00eda de ir por la puerta afuera. San Miguel no pesa unos con otros, sino buenas, y malas obras, culpas, y satisfacciones: \u00a1Ojal\u00e1 pesando fuese pesada mi sa\u00f1a, y mi quebranto, y en balanzas se levantasen \u00e1 una! Pero pesar unas almas con otras, era ocasionar grandes travesuras: porque toda la dicha de un alma estar\u00eda en el pesar de la otra: y no era menester vivir bien, sino acertar \u00e1 caer con compa\u00f1era \u00e1 prop\u00f3sito. Yo soy flaco, y ruin, y temo el peso de la justicia; pero todav\u00eda veo almas en Madrid, que me diera la vida el pesarme con ellas&#8230;&#8230;.. Fuera andar \u00e1 batalla las almas: porque no hubiera Mercader que no quisiera caer con un Mohatrero: as\u00ed cada uno con quien juzg\u00e1ra mas \u00e1 prop\u00f3sito. Hasta  el Padre Hortensio. De donde se echa de ver el error de la Pintura, que tan claramente manifiesta este elocuent\u00edsimo Orador.<br \/>\nAcerca de las Pinturas del Arc\u00e1ngel San Gabriel, si hay algo digno de notarse, lo dejamos ya dicho, cuando tratamos en general de los errores acerca de las Im\u00e1genes Sagradas, lo que acaso tratar\u00e9 todav\u00eda mas de prop\u00f3sito en los libros, que se siguen. Solamente quiero advertir aqu\u00ed, que el Arc\u00e1ngel San Gabriel en las visiones del Profeta Daniel se describe, con vestidos de lino, y ce\u00f1idos sus lomos de oro muy fino: su cuerpo como crisolito, su semblante como un rel\u00e1mpago, sus ojos como antorchas de fuego, sus brazos, y lo restante del cuerpo hasta los pies, como metal encendido. Que en dicha descripci\u00f3n se demuestre, y se\u00f1ale al Arc\u00e1ngel S. Gabriel, que m\u00e1s arriba se refiere haberse aparecido, y hablado al mismo Profeta, consta claramente, as\u00ed del mismo contexto de la Sagrada Escritura, como por los doctos comentarios de los Int\u00e9rpretes: pero semejante Pintura no es conforme al modo com\u00fan de pintar la imagen de este Santo Arc\u00e1ngel, sino solamente con respecto a aquella visi\u00f3n, que se refiere en el lugar citado. A que a\u00f1ado, lo que notaron muchas veces los Antiguos: \u00e1 saber, que en el Antiguo Testamento, cuando se manifestaban los \u00c1ngeles, se aparec\u00edan terribles, despidiendo de s\u00ed fuego \u00e1 manera de rayos, lo que no sucede en las apariciones que leemos en el Nuevo Testamento, despu\u00e9s de haber Dios encarnado, \u00f3 estando ya pr\u00f3ximo \u00e1 tomar carne: pues se han dejado ver de los hombres mas pl\u00e1cidos, y menos terribles.<br \/>\nFinalmente, por lo que toca al Arc\u00e1ngel San Rafael, no es menester advertir, ni amontonar muchas cosas. Todos saben muy bien, que este Esp\u00edritu Celestial se apareci\u00f3, y se ofreci\u00f3 al Joven Tob\u00edas, y \u00e1 su viejo Padre, en figura de un mancebo fajado por la cintura, y como dispuesto para caminar, y para guiar, y acompa\u00f1ar en el camino al mozo Tob\u00edas: todo lo cual cumpli\u00f3 exactamente, como que Dios particularmente le hab\u00eda enviado para ejercer este oficio. Lea el que gustase el libro de Tob\u00edas, al cual, aunque los herejes cavilosos, y pertinaces, no quieran ponerle en la clase de los Libros Can\u00f3nicos; sin embargo le tributan admirables, y singulares alabanzas, seg\u00fan refiere el p\u00edo, y erudito P. Jerem\u00edas Drex\u00ealio: all\u00ed encontrar\u00e1 mucho, o todo lo que se puede decir del Arc\u00e1ngel S. Rafael, y all\u00ed ver\u00e1 al mismo tiempo los muchos motivos, que tenemos de dar a Dios muy humildes gracias, por la singular, y amorosa providencia con que trata \u00e1 los que le sirven, y aman. Dos cosas solamente tendr\u00e1n que corregir los Pintores sabios, y eruditos  en la Imagen de San Rafael. La primera es, que muchas veces, cuando pintan a S. Rafael acompa\u00f1ando \u00e1 Tob\u00edas, pintan \u00e1 este como muchacho, y no como joven ya de alguna edad. F\u00e1cil es de demostrar, que esto no fue as\u00ed, ni lo podr\u00e1 ignorar el que lea la Escritura con alguna atenci\u00f3n, y sepa, que el mismo Tob\u00edas hizo aquel largo viaje, acompa\u00f1ado siempre del \u00c1ngel; y que al haber llegado al lugar destinado, se cas\u00f3: todo lo cual convence, que no era muchacho, sino mozo de edad mas crecida. La segunda es, que cuando se pinta solo al Arc\u00e1ngel S. Rafael, le pintan como victorioso con el pez pendiente de su mano. Pero, buen Dios! \u00bfy qu\u00e9 pez es este? Muchas veces he observado ser tal, que \u00e1 lo mas, llenar\u00eda el plato de quien fuese parco en comer, \u00f3 por lo menos, de quien no comiese muy espl\u00e9ndidamente; esto es, un mujol, \u00f3 un barbo, \u00fa otro pez de semejante tama\u00f1o, que no pesar\u00eda dos libras. Cualquiera que leyese la Historia de la Sagrada Escritura, conocer\u00e1 claramente ser esta una cosa absurda, y rid\u00edcula: porque all\u00ed se lee: Y sali\u00f3 (Tob\u00edas) para lavarse los pies: y he aqu\u00ed, que sali\u00f3 un pez disforme, que quer\u00eda trag\u00e1rselo. Esto solo, sin amontonar m\u00e1s razones, demuestra claramente, que el pez era muy grande; de suerte que lo que leemos de \u00e9l, no pueda c\u00f3modamente adaptarse \u00e1 un pececillo, que no es capaz de representar \u00e1 aquella horrible fiera. Yo quisiera, que para que todo se representase m\u00e1s al vivo, pintaran nuestros Pintores, no en la mano, sino a los pies de S. Rafael, un pez grande, y alg\u00fan tanto horrendo, como dice la Escritura. No es de mi intento el averiguar, qu\u00e9 g\u00e9nero de pez era aquel. Si alguno deseare saberlo, podr\u00e1 ver al R. P. Fr. Antonio de la Madre de Dios, Carmelita Descalzo, Autor de los Preludios Isag\u00f3gicos, pr\u00e6lud. I. digres. 4. sect. I.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Las im\u00e1genes proveden del blog de Jos\u00e9 Vallejo Prieto, \u00abEl Grutesco\u00bb[1]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n y transcripci\u00f3n del texto:Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>San Miguel Arc\u00e1ngel.\u00bbVencido el Dragon fiero,Las Almas gu\u00edo donde esta el Cordero\u00bb Santo \u00c1ngel de la Guarda. \u00abTrata a tu Alma bien,que yo te ayudare tambi\u00e9n\u00bb San Barachiel. \u00abDe Dones Celestiales,flores rociaste a todos los mortales\u00bb. \u00abSan Uriel.\u00bbCon aromas y con incienso,se adora \u00e1 Dios en la tierra y Cielo. San Rafael:\u00bbSi quieres lograr lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angeles-pinturas-de-los-arcangeles\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abANGELES: PINTURAS DE LOS ARCANGELES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23153","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23153","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23153"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23153\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23153"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23153"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23153"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}