{"id":23154,"date":"2016-02-05T15:49:18","date_gmt":"2016-02-05T20:49:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angeles-pinturas-de-los-serafines\/"},"modified":"2016-02-05T15:49:18","modified_gmt":"2016-02-05T20:49:18","slug":"angeles-pinturas-de-los-serafines","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angeles-pinturas-de-los-serafines\/","title":{"rendered":"ANGELES: PINTURAS DE LOS SERAFINES"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">De las Im\u00e1genes de los Santos Angeles en comun, y de los errores, que suelen cometerse acerca de sus Pinturas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I Es muy celebrado el parecer de un Varon venerable, y ortodox\u00f4, de Juan, digo, Obispo de Thesal\u00f3nica, cuyo libro se ley\u00f3 en el s\u00e9ptimo Concilio General, que fu\u00e9 el Niceno segundo, Act. 5. 257 D\u00edcese all\u00ed, por lo que toca \u00e1 los Angeles, y \u00e1 sus venerables Im\u00e1genes, lo siguiente, que aunque es bastante sabido; con todo, porque no \u00e1 todos es obvio, me ha parecido bien trasladarlo aqu\u00ed: Dixo el Santo: En quanto \u00e1 los Angeles,Arcangeles , y Potestades, en cuya clase pongo tambien \u00e1 nuestras almas, este es el parecer de la Iglesia Cat\u00f3lica: que son intelectuales, pero que no carecen enteramente de cuerpo, como vosotros Gentiles dec\u00eds; sino que tienen un cuerpo tenue, y aereo, \u00f3 igneo, como se dice en el Salmo: Qui facit Angelos suos spiritus, &amp; ministros ejus ignem urentem. De este parecer,sabemos haber sido muchos Santos Padres, y entre ellos S. Basilio por renombre el Grande, S. Athanasio, Methodio,   \u2014115\u2192   y los que le siguen. Solamente Dios es incorporeo, y tal, que no se puede figurar: pero las criaturas intelectuales, no son totalmente incorporeas, y pueden representarse con el pincel. Por esta misma razon, ocupan lugar, y tienen circunferencia. Y aunque no son corporeas como nosotros, esto es, compuestas de los quatro elementos, y de una materia crasa: nadie dir\u00e1 sin embargo, que los Angeles, los demonios, \u00f3 las almas son incorporeas; pues muchas veces se han aparecido en su propio cuerpo, aunque solo les han visto aquellos, \u00e1 quienes Dios abri\u00f3 los ojos. Y as\u00ed, pintamos nosotros, y adoramos \u00e1 los Angeles, no como \u00e1 Dios, sino como \u00e1 criaturas intelectuales, y ministros de Dios; bien que no les pintamos, ni veneramos por verdaderamente incorporeos. Y la causa de pintarles en figura de hombres es, el haberse aparecido en esta forma, quando han exercido para con los hombres el ministerio \u00e1 que Dios les ha enviado. Hasta aqu\u00ed el citado Juan Obispo de Thesal\u00f3nica.<br \/>\n2 Aqu\u00ed es, donde un esclarecido Autor (\u00e1 quien nombro por alabarle) el Ilustr\u00edsimo Fr. Bartolom\u00e9 de Carranza Miranda, dice, que el Concilio, mas parece haber aprobado, que desaprobado el parecer de dicho Padre: porque, en vista de lo que habia dicho el Obispo de Thesal\u00f3nica, habl\u00f3 as\u00ed el Patriarca Tharasio: Demuestra el Padre (el Obispo de Thesal\u00f3nica) que es conveniente pintar \u00e1 los Angeles, pues pueden circunscribirse, y se han aparecido en figura de hombres. A cuya exposicion, respondi\u00f3 un\u00e1nimemente el Concilio: Etian Domine (que es form\u00fala de aprobacion). Muchas cosas se incluyen en dichas palabras, que no es del presente instituto, detenernos demasiado en ellas. Baste por ahora poner \u00e1 la vista, lo que advirtieron graves The\u00f3logos, que no todas las cosas, y cada una de ellas en particular, que en los Concilios Ecum\u00e9nicos se proponen, disputan, \u00f3 alegan, aun por los mismos Padres del Concilio, son decisiones, \u00f3 definiciones del Concilio:   \u2014116\u2192   antes bien, se dicen muchas cosas (que esto quiero disimularlo) solamente probables, y veris\u00edmiles, y otras tambien falsas, y que no pertenecen al asunto, en las quales nunca puede fundarse la decision, y definicion del Concilio, que principalmente pende de la siempre venerable mocion, \u00e9 inspiracion del Esp\u00edritu Santo, aunque esta no sea con modo milagroso. Insistiendo, pues, en lo que vamos tratando, afirmo seriamente, que el Concilio Niceno segundo en ningun modo aprob\u00f3 las palabras de Juan Obispo de Thesal\u00f3nica; habiendo muchas entre ellas, que enteramente se apartan de la verdad, y del recto modo de pensar: y que en este particular, solo defini\u00f3 lo propuesto por el Patriarca Tharasio; esto es, que era l\u00edcito, y conveniente pintar \u00e1 los Angeles. V\u00e9ase \u00e1 un The\u00f3logo de grande juicio el P. Gabriel Vazquez en su erudita obra De Cultu, &amp; Adoratione258, \u00e1 Bubalo259, \u00e1 los Padres Salmanticenses260, y al doct\u00edsimo, y Rmo. P. M. Fr. Francisco Zumel, el qual ha tratado de los Angeles con mucha afluencia, sutileza, y erudicion: pero no puedo abstenerme de citar aqu\u00ed \u00e1 un Varon muy sabio, y amigo mio, el Reverend\u00edsimo P. M. Fr. Manuel Navarro en el tom. de sus Prolegomenos de Angelis261.<br \/>\n3 Y que esto claramente haya sucedido en dicho lugar del Concilio, \u00f3 para hablar con mas verdad, en las citadas palabras de Juan Thesalonicense, que se leyeron, y recitaron en el Concilio: nadie podr\u00e1 dudarlo, que verdaderamente merezca el nombre de The\u00f3logo. Porque, aunque el decir que los Angeles carecen enteramente de cuerpo (ya sea este craso, y concreto como los nuestros, ya tenue, y sutil, que los Griegos llaman lekta); no sea inmediato dogma de F\u00e9, como   \u2014117\u2192   lo afirman con gran razon The\u00f3logos muy h\u00e1biles; pues, dexando \u00e1 parte \u00e1 innumerables, que les atribuyen cuerpo, el Gran Padre de la Iglesia S. Agustin, no solo lo dud\u00f3, sino que en muchos lugares llev\u00f3 abiertamente la sentencia contraria262: con todo, despues de haberse ex\u00e2minado con mas cuidado, y diligencia la verdad de esta materia (lo que hizo principalmente el Ang\u00e9lico Doctor Santo Thomas263, y los que despues le han seguido); la proposicion de que los Angeles son incorporeos, y que carecen de toda materia, es tan cierta, y se halla autorizada con testimonios, y razones tan inconcusas, y convincentes, que la sentencia contraria con razon es tenida por erronea.<br \/>\n4 He dicho esto, para poner mas en claro la razon s\u00f3lida, y de que nadie puede dudar, por qu\u00e9 sea l\u00edcito, y conveniente el pintar \u00e1 los Angeles en figura de varones, \u00f3 de j\u00f3venes, la qual no es otra, sino el haberse aparecido muchas veces \u00e1 los hombres baxo esta figura: de manera, que no hay cosa mas comun, y corriente, que verlos pintados como \u00e1 unos ni\u00f1os, \u00f3 jovenes muy modestos, pero \u00e1giles, y de bello parecer. Y que los Angeles se hayan aparecido freq\u00fcent\u00edsimamente en figura de hombres, es cosa que nadie la ignora: pues los que se aparecieron \u00e1 Lot, y que habian de destruir las nefandas Ciudades, se manifiestaron en esta forma, no solo \u00e1 Lot, sino tambien \u00e1 los moradores de aquella Ciudad, como claramente se colige por lo que intentaron aquellos malvados, los quales, como estuviesen abrasados con la concupiscencia de la mas ex\u00eacrable luxuria, quisieron abusar injuriosamente de ellos, diciendo \u00e1 Lot264: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los varones, que de noche han entrado en tu casa? Hazlos salir aqu\u00ed para que los conozcamos. No pudo ser, pues, menos, sino que les   \u2014118\u2192   parecieron hermosos j\u00f3venes. Lo mismo puede confirmarse copiosamente de otros lugares, as\u00ed de la Sagrada Escritura, como de la Historia Eclesi\u00e1stica; pero es esto tan claro, que ser\u00eda por dem\u00e1s querer detenernos en ilustrar esta materia.<br \/>\n5 Esto sentado, los errores que pueden cometerse en pintar \u00e1 los Angeles, por la mayor parte se reducen \u00e1 ciertos lugares generales, y comunes. Porque, el pintarlos como muchachos grandecillos, y de unos diez a\u00f1os, casi enteramente desnudos; es un abuso, que lo hemos ya reprehendido tratando de la desnudez de los cuerpos en las Im\u00e1genes Sagradas265: lo mismo digo, quando los pintan j\u00f3venes, y casi del todo descubierto el muslo: porque esto, que los Pintores llaman elegancia de la Pintura, no podemos de ninguna manera admitirlo, antes bien con mucha razon lo reprobamos, como que no dice bien con la gravedad, y modestia christiana. Mas, el que los pinten con semblante hermoso, cabello rubio, y decentemente crespado, no me atrevo \u00e1 condenarlo por error: pues con estos, y otros semejantes adornos, no intentan otra cosa los peritos Art\u00edfices, sino representarnos oportunamente, y ponernos \u00e1 la vista del modo que humanamente se puede, la perfeccion de los Angeles, y la hermosura de su naturaleza, que nunca envejece. Ni debe hacer fuerza \u00e1 nadie, el que un Escritor elegante, y erudito, parece haber reprobado las Im\u00e1genes de los Angeles pintados de esta suerte. Estas gon sus palabras266: No quieras figurarte \u00e1 los Angeles, como los viste tal vez representados por los Pintores, y Poetas, con un semblante rodeado de admirable resplandor, caidos blandamente sobre su cuello sus cabellos rubios como el oro mas puro, y como que al parecer se mueven con el aura, \u00f3 vientecillo del mas suave z\u00e9firo, sobre un cuello lucio, y blanco como   \u2014119\u2192   la nieve: sali\u00e9ndoles de los hombros dos alas hermoseadas con un texido celestial del verdor de las flores, \u00e1 semejanza del que vemos en los Pavos reales: de suerte, que representando con el mas blando, y proporcionado temperamento, los colores de oro, amarillo, azul, y purp\u00fareo, ofrecen \u00e1 la vista la misma variedad, que admiramos con gusto en el Arco Iris; \u00e1 que se a\u00f1ade, el pintarles vestidos con una t\u00fanica de lienzo, guarnecida con encaxes fin\u00edsimos, y ondeados en la orla, que les hace mas hermosos, y agraciados. Vuelvo \u00e1 decir, que esto \u00e1 nadie debe hacer fuerza: porque, \u00e1 mas de que la artificiosa, y bell\u00edsima descripcion que hace de las Pinturas de los Angeles este Autor eloq\u00fcentis\u00edmo, mas parece que tira \u00e1 poner \u00e1 la vista de los lectores una elegante pintura de ellos con los mas vivos colores de la eloq\u00fcencia, que \u00e1 querer debilitar, y hacer valer menos una invencion, \u00f3 pensamiento por otra parte piadoso, y sabio: si tienen en s\u00ed alguna fuerza la expresada autoridad, y aviso, no se dirige \u00e1 otra cosa, sino \u00e1 que nadie seriamente se imagine, y persuada, que en realidad son tales los Angeles, como se pintan aqu\u00ed, \u00f3 en la tabla; y \u00e1 que ninguno crea, que los cri\u00f3 Dios tales, como nos los proponen los Pintores: bien que no hay inconveniente, en que nos los figuremos vestidos con decoro, y decencia. De este modo explica el sentir de este Escritor, otro Autor muy erudito de la misma Compa\u00f1\u00eda267. Con efecto, un Cardenal de la misma Religion, no solo lo concibe en estos t\u00e9rminos, sino que afirma, que de hecho sucedi\u00f3 as\u00ed, quando dixo elegantemente, hablando del Arcangel S. Gabriel268: Imit\u00f3 el semblante de un joven muy hermoso, y resplandeciente; pero con un g\u00e9nero de vestido, y aspecto mas magestuoso, que los de los demas   \u2014120\u2192   hombres: de suerte, que facilmente se podia comprehender, que baxo de aquel cuerpo estaba escondida alguna cosa mas que humana, y que no venia all\u00ed un hombre mortal, sino un Angel del Cielo. De todo lo qual, se manifiesta claramente ser cosa decente, y acertada, el pintar \u00e1 los Angeles como unos jovenes hermosos, y alados, y que esta pr\u00e1ctica generalmente recibida, no contiene en s\u00ed error alguno.<br \/>\n6 Alados, digo, \u00f3 con alas, para reprehender aqu\u00ed, no un error manifiesto, pero s\u00ed un modo bastante raro, que us\u00f3 el celeb\u00e9rrimo Pintor Miguel Angelo, \u00e1 quien con solo nombrarle se le elogia: cuya invencion refut\u00f3 ya antes el erudito Italiano Andr\u00e9s Gilio269, \u00e1 quien citamos arriba270. Este, pues, con razon reprehende al mencionado Pintor, porque pintando \u00e1 los Angeles, los pintaba en efecto como mozos; pero sin alas, ni plumas: porque dec\u00eda (as\u00ed me cont\u00f3 un Varon de singular autoridad, que freq\u00fcentemente lo referian los Pintores mas h\u00e1biles) que pint\u00e1ndolos con alas, no era extra\u00f1o que volasen; pero que s\u00ed, era mucha maravilla, el que sin tenerlas, fuesen con un vuelo veloc\u00edsimo \u00e1 cumplir los mandatos de Dios. Pero, con licencia de este Varon tan grande, y de tan sobresaliente Pintor, dir\u00e9, que semejante pensamiento es un desprop\u00f3sito, quando se trata de asuntos, que los Pintores proponen \u00e1 la vista, y no \u00e1 solo el entendimiento. Porque \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 ignorar, que siendo los Angeles unas substancias sin cuerpo, no tienen alas, ni plumas corporeas? Pero \u00bfde qu\u00e9 otro modo, se podr\u00e1 representar mas oportunamente \u00e1 la vista su agilidad, y ligereza, sino pint\u00e1ndoles con alas, y plumas? Nada hay mas freq\u00fcente que esto, nada, de que tanto hayan usado los ingenios mas sublimes, como el atribuir alas \u00e1 las cosas inanimadas, \u00e9 insensibles, quando quieren significar su ligereza,   \u2014121\u2192   y velocidad. Y empezando por las f\u00e1bulas, donde hay no poca instruccion, y mucho ingenio; aquel Mercurio, Int\u00e9rprete de los Dioses, y angel, \u00f3 nuncio de J\u00fapiter (pues los mismos muchachos saben, que el nombre de Angel no quiere decir otra cosa, sino nuncio, \u00f3 mensagero) le describen con alas los Poetas. Oigase por todos al Pr\u00edncipe de ellos, el qual, hablando de Mercurio, \u00f3 de Hermes, dice271:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\t&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;Ille patris magni parere parabat<br \/>\n\tImperio. Et primum pedibus talaria nectit<br \/>\n\tAurea, qu\u00e6 sublimem, sive \u00e6quora supra,<br \/>\n\tSeu terram, rapido pariter cum flamine portant.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAtribuye tambien alas \u00e1 la Fama el mismo Poeta, en otro lugar bastante famoso, y elegante, que no puedo menos de referirlo en parte272:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tFama malum, qu\u00f2 non aliud velocius ullum<br \/>\n\tMobilitate viget, viresque adquirit eundo.<br \/>\n\tParva metu prim\u00f2, mox sese attollit in auras;<br \/>\n\tIngrediturque solo, &amp; caput inter nubila condit.<br \/>\n\tIllam terra parens, ira irritata deorum,<br \/>\n\tExtremam (ut perhibent) C\u0153o Enceladoque sororem<br \/>\n\tProgenuit, pedibus celerem, &amp; pernicibus alis,<br \/>\n\tMonstrum horrendum, ingens: cui quot sunt corpore plum\u00e6,<br \/>\n\tTot vigiles oculi subter.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl referido Poeta, da tambien alas al rayo, que es la cosa mas veloz que conocemos (y para decirlo en breve) estas son sus palabras: Et fulminis ocyor alis. Pero \u00bfpara qu\u00e9 necesitamos de mas testimonios? Hornero, Homero digo, aquel, que se puede llamar fuente de todos los ingenios, \u00e1 cada paso atribuye alas \u00e1 las mismas   \u2014122\u2192   palabras; porque con admirable velocidad, hieren los oidos de aquellos con quienes hablamos: suya es aquella expresion, que freq\u00fcentemente repite273:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tIpsum affata palam est, &amp; verba volucria dixit.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nNo puedo yo despedirme ahora de esta materia, y con efecto mal satisfecho la concluyera, si al c\u00e9lebre Miguel Angelo Italiano, no le opusiera otro c\u00e9lebre Italiano; lo que no ser\u00e1 fuera de prop\u00f3sito, puesto que no difieren mucho las profesiones de ambos, y que de una, y otra, es propia la delicadeza, y el gusto. A un Pintor, pues, de tanta fama como Miguel Angelo, opongo un Poeta no menos famoso, y que debe contarse entre los mas esclarecidos. Este es Torquato Taso, varon \u00e1 la verdad grande, el qual casi al principio de su grande obra, describe primorosamente la embaxada del Arcangel San Gabriel al Rey Gofredo, haci\u00e9ndonos una bella pintura del Mensagero celestial, \u00e1 quien le atribuye alas, y plumas. Las palabras de este insigne, y erudit\u00edsimo, Poeta son las siguientes274:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\tAli bianche vesti, c&#8217; han d&#8217; or le cime<br \/>\n\tInfaticabilmente agili, e preste,<br \/>\n\tFende i venti, e le nubi, e v\u00e1 sublime<br \/>\n\tSoura la terra, e soura il mar con queste.<br \/>\n\tCos\u00ec vestito indirizzosi \u00e1 l&#8217; ime<br \/>\n\tParti del mondo il Messaggier celeste.<br \/>\n\tPria sul Libano monte ei si ritenne,<br \/>\n\tE si libr\u00f3 s\u00fa l&#8217; adeguate penne.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n7 Mas estas cosas, como tomadas de los sentidos   \u2014123\u2192   materiales del hombre, parecer\u00e1n \u00e1 alguno sobradamente groseras. Enhorabuena: pero, ya que la disputa es de cosas muy sagradas, razon ser\u00e1 que tratemos de ellas. En las Sagradas Letras, se hace freq\u00fcente mencion de los Serafines, y Querubines: mas, pregunto, \u00bfcon qu\u00e9 g\u00e9nero de vestido se han dexado estos ver de los hombres, \u00e1 quienes quiso Dios que se les manifestasen? Ciertamente, no se han visto de otro modo, sino con plumas, y alas, y no como quiera con dos, \u00f3 quatro, como quieren algunos, sino con seis, segun claramente lo dice el mismo Texto de la Escritura, que ahora no quiero explicar mas, por quanto de esto tratar\u00e9 mas largamente despues275. Y no solo hace mencion la Sagrada Escritura de alas, y plumas; s\u00ed tambien del mismo vuelo, para que sirven las alas. As\u00ed dice el Texto Sagrado276: Vol\u00f3 h\u00e1cia m\u00ed uno de los Serafines, y en su mano tenia un carb\u00f3n encendido. Y en el Apocalipsis de S. Juan, quando se describe, como freq\u00fcent\u00edsimamente lo hacen los Predicadores, aquella muger coronada de estrellas, y vestida del Sol, se dice tambien una cosa, que hace mucho \u00e1 nuestro intento277: Y di\u00e9ronsele \u00e1 esta muger dos alas de \u00e1guila grande, para que volase al desierto. Dando \u00e1 entender la Escritura, que no ser\u00eda correspondiente el vuelo, \u00e1 quien no tuviera alas. Ademas (pues no quiero pasar esto en silencio) que algunos Padres de la Iglesia, y Autores de mucha nota, afirman llamarse los Angeles p\u00e1xaros, y aves. Pues sobre aquello del Apocalipsis278: V\u00ed \u00e1 un Angel, que estaba en el Sol, y que daba grandes voces, diciendo \u00e1 todas las aves que volaban por en medio del Cielo; Andr\u00e9s Obispo de Capadocia, dice, que en nombre de aves del Cielo se entienden los Angeles; y da una razon muy buena, \u00e1 saber: Porque vuelan muy alto, y en medio del Cielo, y de la Tierra, y porque de   \u2014124\u2192   all\u00ed baxan para instruirnos. Acerca de lo qual, Thomas de Cantimprato refiere una agradable historia, y no inverisimil279. Dice, que \u00e1 cierta muger, venerable por su mucha virtud, y paciencia, estando enferma en su cama muchos a\u00f1os antes de su muerte, una ave de admirable belleza, y hermosura la consolaba con suav\u00edsimas, \u00e9 inefables voces. Y habi\u00e9ndole preguntado (dice este p\u00edo Autor) \u00bfqu\u00e9 canto de p\u00e1xaro era el que remedaba dicha ave? No hay en la tierra otra, respondi\u00f3 la enferma, con quien se pueda cotejar. Ni me deleyto solamente con el oido, sino que se alegra tambien mi corazon, y me siento inflamada para ir \u00e1 gozar de la eterna bienaventuranza. \u00bfQu\u00e9 puedo pensar yo de esta ave (concluye refiriendo este caso un Autor de mucha piedad, y lectura280), sino que era un Angel? Quede, pues, sentado, que mas que haya intentado lo contrario este insigne Pintor, deben pintarse los Angeles con alas, y plumas.<br \/>\n8 Por lo que toca \u00e1 pintar los Angeles llorando, \u00e9 hinchados sus ojos por las muchas l\u00e1grimas, digo, que algunas veces no se har\u00e1 mal, y se obrar\u00e1 con prudencia en pintarlos as\u00ed, y que otras ser\u00e1 cosa inepta, y rid\u00edcula el pintarlos de este modo, como si se pint\u00e1ra \u00e1 un Angel llorando por una friolera, y bagatela: por exemplo (segun referimos arriba) quando pintaron \u00e1 un Angel llorando por haberse quebrado un plato de la mesa; \u00f3 si se le pint\u00e1ra derramando l\u00e1grimas por otra grand\u00edsima nonada. Pues nadie dexar\u00e1 de conocer, ser esta una cosa absurda, y que no puede menos de parecer ridicula \u00e1 qualquier hombre de juicio. Pero al contrario, ser\u00e1 de hombre prudente, y juicioso el pintar \u00e1 los Angeles llorando por alguna cosa, que fuera digna de sus l\u00e1grimas, si de estas fuesen ellos   \u2014125\u2192   capaces; como es la crueldad de la Pasion, y Muerte de Jesu-Christo. En este lance, vemos freq\u00fcentemente pintados \u00e1 los Angeles con un semblante triste, y derramando l\u00e1grimas, lo que Pintores sabios, y piadosos han practicado muchas veces, no sin razon. Porque, aunque con este modo de pintar, no se d\u00e9 \u00e1 entender, que aquellos Esp\u00edritus Bienaventurados, los quales acostumbrados \u00e1 gozos indecibles, beben continuamente en la perenne fuente de delicias, est\u00e9n sujetos \u00e1 las pasiones de la naturaleza humana, de suerte, que se entristezcan, y aflijan por cosas, que \u00e1 nosotros nos harian derramar l\u00e1grimas: sin embargo, se manifiesta con esto con bastante propiedad, el dolor, y crueldad del asunto, que conmover\u00eda entra\u00f1ablemente aun \u00e1 los mismos Esp\u00edritus Celestiales, y \u00e1 la presencia de tan tierno, y tremendo espect\u00e1culo, les har\u00eda sin duda saltar l\u00e1grimas de sus ojos, si los tuvieran. Ciertamente, el Profeta Isa\u00edas, hablando, como quieren grav\u00edsimos Autores, de los mismos Angeles, dice281: He aqu\u00ed que los que est\u00e1n diputados dar\u00e1n voces afuera, los mensageros de paz llorar\u00e1n amargamente: lo que hombres doct\u00edsimos282 entienden del modo, que hemos explicado. Pero no es menester detenernos mucho en esto. S. Ger\u00f3nimo, por Mensageros de paz, \u00f3 Angeli pacis, que dice la Vulgata, entiende los Angeles, que presidian en el Templo de Salomon, los quales del modo que podian se compadecieron, por ver que amenazaba ya, y que estaba cerca la pr\u00f3x\u00eema ruina, y desolacion de aquel Templo. Por esto, dicen, haberse oido entonces una voz en Jerusal\u00e9n, que dec\u00eda: Migremus hinc, v\u00e1monos de aqu\u00ed; esto es, del Templo, que luego luego habia de ser destruido, y desolado. Tambien se dice, que los Angeles lloran amargamente, porque nos excitan \u00e1 la compuncion, al dolor, y \u00e1 la penitencia,   \u2014126\u2192   no solo con sus ilustraciones, y algunas veces con palabras; sino tambien de algun modo con su mismo exemplo. As\u00ed entiende este lugar un eloq\u00fcente, y erudito Comentador del Libro de los Jueces283, en el cap\u00edtulo segundo, sobre aquellas palabras del vers. 4. Estando hablando el Angel del Se\u00f1or&#8230;&#8230;. levantaron ellos su voz, y lloraron. Lo que despues ilustrar\u00e9mos mas, tratando de los Angeles de Guarda; a\u00f1adiendo algunas cosas sobre esta materia.<br \/>\n9 No ser\u00e1 fuera de prop\u00f3sito advertir aqu\u00ed, que muchas veces pintan \u00e1 los Santos Angeles sin ningun rayo de luz, ni de resplandor; en lo que, si no hay error, no dexa de haber descuido. No tiene duda, que hablando el Apostol del Angel condenado para siempre \u00e1 obscuros calabozos, y de las artes de que se vale para enga\u00f1arnos, dice284: El mismo Satan\u00e1s se transfigura en Angel de luz: como dando \u00e1 entender, que el propio caracter, y el principal distintivo, por explicarme as\u00ed, de los Esp\u00edritus Bienaventurados, es la luz, y el resplandor, segun dicen los Padres, \u00e9 Int\u00e9rpretes sobre este lugar285. Lo que por otra parte convence evidentemente la historia. Pues, como el Angel, que libert\u00f3 \u00e1 S. Pedro de las cadenas, hubiese entrado en la carcel, nos dice el Sagrado Historiador286: H\u00e9 aqu\u00ed que vino el Angel del Se\u00f1or, y resplandeci\u00f3 la luz en la carcel. Esto me hace recordar, lo que se refiere en las Actas del martirio de Santa Cecilia, la qual, como hubiese dicho \u00e1 Valeriano su esposo, que un Angel tenia cuidado de ella, y promet\u00eddole este, que creer\u00eda en Christo, si le viese; cumpli\u00e9ndosele finalmente sus deseos, despues de haber recibido el Bautismo, volvi\u00e9ndose \u00e1 Cecilia (dicen las Actas de esta Santa) la encontr\u00f3 que estaba orando, y junto con ella \u00e1 un Angel,   \u2014127\u2192   que resplandec\u00eda con luces celestiales. Lo mismo podr\u00eda confirmarse con otros exemplos: pero ser\u00eda detenerme demasiado, si quisiera referirlos todos. Baste lo dicho, para probar, que \u00e1 lo menos, por lo que toca \u00e1 la magestad del semblante, conviene pintar \u00e1 los Angeles con luces, y resplandores; y baste tambien haber advertido esto, hablando en general de los Angeles, lo que acaso tratar\u00e9 despues con mas extension. Pas\u00e9mos ahora \u00e1 tratar de cosas mas particulares.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De las Im\u00e1genes de los Santos Angeles en comun, y de los errores, que suelen cometerse acerca de sus Pinturas I Es muy celebrado el parecer de un Varon venerable, y ortodox\u00f4, de Juan, digo, Obispo de Thesal\u00f3nica, cuyo libro se ley\u00f3 en el s\u00e9ptimo Concilio General, que fu\u00e9 el Niceno segundo, Act. 5. 257 &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angeles-pinturas-de-los-serafines\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abANGELES: PINTURAS DE LOS SERAFINES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23154","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23154","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23154"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23154\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23154"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23154"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23154"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}