{"id":23158,"date":"2016-02-05T15:49:26","date_gmt":"2016-02-05T20:49:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angeles-textos-elegidos-y-presentados-por-los-monjes-de-solesmes\/"},"modified":"2016-02-05T15:49:26","modified_gmt":"2016-02-05T20:49:26","slug":"angeles-textos-elegidos-y-presentados-por-los-monjes-de-solesmes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angeles-textos-elegidos-y-presentados-por-los-monjes-de-solesmes\/","title":{"rendered":"ANGELES, TEXTOS ELEGIDOS Y PRESENTADOS POR LOS MONJES DE SOLESMES"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Cap\u00edtulo I: La  fe de la Iglesia (Catecismo de la Iglesia: 325 \u2013 336)\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 Existen seres espirituales creados por Dios<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 \u00bfQui\u00e9nes son?<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">2.3 Cristo \u201ccon todos sus \u00e1ngeles\u201d<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">2.4 Los \u00e1ngeles en la vida de la Iglesia.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">3 Cap\u00edtulo II: Existencia y naturaleza de los \u00e1ngeles\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">3.1 Los que nos ense\u00f1a la revelaci\u00f3n (Juan Pablo II, Audiencia General del 9 de Julio de 1986)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">3.2 Una manifestaci\u00f3n de la providencia divina:<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">3.3 Inmaterialidad e inmortalidad de los \u00c1ngeles (Juan Pablo II, Audiencia General del 6 de Agosto de 1986)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-11\">3.4 Seres personales y agrupados en coros<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-12\">3.5 Libres e inteligentes (Juan Pablo II, Audiencia General del 23 de julio de 1986)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-13\">3.6 Su elecci\u00f3n decisiva e irrevocable<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-14\">3.7 Los buenos y los malos \u00e1ngeles<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-15\">4 Cap\u00edtulo III: Rol y Misi\u00f3n de los \u00c1ngeles\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-16\">4.1 Una funci\u00f3n de mediaci\u00f3n entre Dios y los hombres (Juan Pablo II, Audiencia General, del 30 de Julio de l986)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-17\">4.2 En el Antiguo Testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-18\">4.3 En el Nuevo testamento<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-19\">4.4 Los \u00e1ngeles contemplan a Dios y lo alaban (Juan Pablo II, Audiencia General, del 6 de agosto de 1986)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-20\">4.5 Participan en la obra de salvaci\u00f3n de los hombres<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-21\">4.6 El misterio de los \u00e1ngeles guardianes y de los arc\u00e1ngeles<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-22\">5 Cap\u00edtulo IV: Los \u00e1ngeles guardianes\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-23\">5.1 Compa\u00f1eros dados a los hombres (P\u00edo XII a los peregrinos estadounidenses, 3 de octubre de 1958)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-24\">5.2 Solicitud de los \u00e1ngeles hacia nosotros (Juan XXIII. 2 de octubre de 1960, Discurso)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-25\">5.3 Siempre a nuestro lado en la ruta (Juan XXIII, 9 de agosto de 1961)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-26\">5.4 Juan XXIII a los j\u00f3venes 10 de septiembre de 1961<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-27\">5.5 Nuestros deberes frente a los santos \u00e1ngeles (P\u00edo XI a los ni\u00f1os, 2 de septiembre de 1934)<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-28\">6 Cap\u00edtulo 5: Los tres arc\u00e1ngeles\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-29\">6.1 La misi\u00f3n de los tres grandes arc\u00e1ngeles (Juan XXIII, 29 de noviembre de 1960)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-30\">6.2 San Miguel, protector de los fieles, especialmente de los esposos (P\u00edo XII, 8 de mayo de 1940)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-31\">6.3 Protector de la salud y patr\u00f3n de los enfermos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-32\">6.4 Guardi\u00e1n de las almas y de la paz<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-33\">6.5 San Miguel defensor y sost\u00e9n de la Iglesia (Juan Pablo II en el monte Gargano el 24 de mayo de 1987)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-34\">6.6 Oraci\u00f3n a San Miguel (Le\u00f3n XIII, 18 de mayo de 1890; Acta Apostolicae Sedis, p. 743)<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-35\">7 Cap\u00edtulo VI: Rezar con los \u00c1ngeles, El \u00c1ngelus y el Rosario\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-36\">7.1 El Angelus (Pablo VI, Marialis cultus, 2 de febrero 1974)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-37\">7.2 Un buen medio de invocar al \u00e1ngel guardi\u00e1n (Juan XXIII, 9 de septiembre de 1962)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-38\">7.3 Saludar a Mar\u00eda con el \u00c1ngel de la Anunciaci\u00f3n (Juan Pablo II, Homil\u00eda del 2 de octubre de 1983)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-39\">7.4 La Resurrecci\u00f3n anunciada por los \u00e1ngeles (Juan Pablo II, 1\u00ba de abril de 1991)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-40\">7.5 El mes de los \u00e1ngeles y del rosario (Juan XXIII, Audiencia General del 30 de septiembre de 1959)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-41\">7.6 Nuestro destino evocado en el rosario (Juan XXIII, 29 de septiembre de 1961)<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-42\">7.7 Contemplar y rezar con los \u00e1ngeles (Le\u00f3n XIII 12  LE Augustissimae Virginis 12 de septiembre de 1897)<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Introducci\u00f3n<\/h3>\n<p>                          Al comenzar el siglo XXI, los hombres parecen no estar dispuestos a admitir la realidad del mundo de los \u00e1ngeles. Voluntariamente han relegado a esos seres supraterrestres al dominio del sue\u00f1o, de los mitos y de las leyendas, en las categor\u00edas abstractas o simb\u00f3licas, en las concepciones imaginarias del arte y de la literatura. Se concibe muy bien que hayan poblado el universo de nuestros ancestros de la Antig\u00fcedad o del Medioevo, pero no se ve ya qu\u00e9 lugar podr\u00edan ocupar en el cosmos de la ciencia contempor\u00e1nea. Al hombre de hoy, empapado en las disciplinas cient\u00edficas, le repugna admitir la existencia de lo que no cae bajo los sentidos y escapa a toda experimentaci\u00f3n. A decir verdad, las conquistas m\u00e1s prodigiosas de la ciencia moderna son del \u00e1mbito de lo invisible: ondas, rayos y radiaciones diversas ocupan un lugar considerable en nuestro espacio vital, pero su descubrimiento est\u00e1 considerado como una haza\u00f1a del hombre, mientras que los \u00e1ngeles tienen el imperdonable defecto de venir enteramente de Dios, de ser sus creaturas y sus mensajeros y, para remate, superiores al g\u00e9nero humano. Las proezas t\u00e9cnicas exaltan al hombre y le dan la ilusi\u00f3n de creerse Dios; los \u00e1ngeles obligan a reconocer la existencia de un Se\u00f1or soberano que rige el universo creado por \u00e9l y regula las relaciones entre los seres que lo constituyen. Siendo por naturaleza y definici\u00f3n los enviados, los delegados de Dios, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edan existir a los ojos de los ateos y de los incr\u00e9dulos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristianos mismos pueden sorprenderse, a veces, que los \u00e1ngeles no est\u00e9n mencionados en los s\u00edmbolos de la fe de la Iglesia antigua. Pero, como muchas otras verdades d efe, la existencia de los \u00e1ngeles era tan bien conocida y reconocida que no ten\u00eda necesidad de estar inscrita en el Credo. \u00bfLos \u00e1ngeles no est\u00e1n presentes un poco por todos lados en la Biblia, de un extremo a otro del Antiguo y Nuevo Testamentos? Se les ve tambi\u00e9n constantemente en las tradiciones dogm\u00e1tica, lit\u00fargica y art\u00edstica de la Iglesia, en las vidas de los santos, en los escritos de los Padres y de los autores espirituales de todas las \u00e9pocas. S\u00f3lo en el siglo XIII  se encuentra la palabra \u201c\u00e1ngeles\u201d en la profesi\u00f3n de fe, del IV Concilio de Letr\u00e1n, pero los \u00e1ngeles estaban ya impl\u00edcitamente comprendidos en las expresiones de los antiguos S\u00edmbolos sobre \u201cDios creador del cielo y de la tierra, del universo visible e invisible\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El enunciado doctrinal m\u00e1s claro y m\u00e1s completo que tenemos actualmente sobre los \u00e1ngeles es el del Catecismo de la Iglesia cat\u00f3lica, promulgado por Juan Pablo II. Este importante texto, encabeza, naturalmente esta selecci\u00f3n. Despu\u00e9s de haber definido las caracter\u00edsticas esenciales de los \u00e1ngeles: creaturas puramente espirituales, personales e inmortales, muestra sobre todo a los \u00e1ngeles entorno de Cristo y en la vida de la Iglesia. Esta exposici\u00f3n, breve y completa, resume maravillosamente toda la ense\u00f1anza de los papas a este respecto, principalmente las catequesis dadas por Juan Pablo II durante las audiencias generales de julio-agosto de 1986. El santo Padre tom\u00f3 de la obra de Santo Tom\u00e1s de Aquino los principales elementos de una s\u00edntesis racional sobre el lugar de los \u00e1ngeles en la jerarqu\u00eda de las creaturas, sobre sus cualidades y privilegios, sobre su repartici\u00f3n en \u00f3rdenes y grados seg\u00fan sus propiedades. Inteligentes y libres,  los \u00e1ngeles han sido llamados por Dios a una elecci\u00f3n decisiva entre el bien y el  mal, elecci\u00f3n que, en raz\u00f3n de la perfecci\u00f3n de su naturaleza, fue necesariamente radical e irrevocable. Unos, enceguecidos por su orgullo y encerrados en su amor propio, se rebelaron contra Dios. Son los demonios, enemigos implacables de Dios y de su designio de amor sobre la humanidad. Los otros, que deliberadamente eligieron a Dios como Bien supremo y soberano, est\u00e1n unidos a \u00c9l por siempre y est\u00e1n asociados a su felicidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La obra principal de los buenos \u00e1ngeles es contemplar y alabar a Dios continuamente. \u201cSus \u00e1ngeles ven sin cesar la cara de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d dec\u00eda Jes\u00fas de los ni\u00f1os peque\u00f1os. Pero ejercen tambi\u00e9n un rol de mediaci\u00f3n entre Dios y los hombres. Como su nombre lo dice, son los enviados, los embajadores de Dios para colaborar en el plan divino en el conjunto de la creaci\u00f3n. Tienen por misi\u00f3n especial ayudar a los hombres a alcanzar la salvaci\u00f3n. Seg\u00fan la ense\u00f1anza tradicional de la Iglesia, un \u00e1ngel es dado a cada ser humano para ser su compa\u00f1ero, su apoyo y su protector durante todo su peregrinaje terrestre. Los \u00e1ngeles guardianes tienen, respecto de nosotros una solicitud extrema, constante y sol\u00edcita, velando por nuestra salvaguarda corporal pero sobre todo por nuestra salud espiritual. Los poderes sobrenaturales que tienen como \u00e1ngeles hacen de ellos auxiliares particularmente preciosos en la lucha que tenemos que sostener contra los demonios. A cambio, tenemos respecto de ellos deberes de respeto, veneraci\u00f3n, gratitud y confianza. Conviene no olvidar su presencia e invocarlos a menudo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la inmensa legi\u00f3n de esp\u00edritus celeste, tres de los m\u00e1s grandes, esos que llamamos \u201carc\u00e1ngeles\u201d, aparecen en la Biblia con un nombre propio que corresponde a su personalidad y a su misi\u00f3n: son Miguel, Gabriel y Rafael. San Miguel, cuyo nombre significa \u201c\u00bfQui\u00e9n como Dios?\u201d es el campe\u00f3n, el defensor y el vengador de los derechos de Dios, el protector titulado de la Iglesia y de todos los fieles, el guardi\u00e1n de las almas y el \u00e1ngel de la paz. San Gabriel fue elegido para ser el \u00e1ngel de la Anunciaci\u00f3n, el mensajero enviado por Dios para anunciar a la Virgen Mar\u00eda la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios. P\u00edo XII lo proclam\u00f3 patr\u00f3n celeste de las telecomunicaciones. En cuanto a Rafael, no es conocido por el libro de Tob\u00edas como gu\u00eda seguro de los viajeros y el sanador de los enfermos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las pr\u00e1cticas tradicionales  de la piedad cristiana, a menudo recomendadas por los papas, hay dos en las que los \u00e1ngeles est\u00e1n m\u00e1s directamente asociados; son el Angelus y el Rosario. La Salutaci\u00f3n ang\u00e9lica, que es el elemento principal, es ante todo una oraci\u00f3n a la Madre de Dios, pero, tambi\u00e9n es un recuerdo de la misi\u00f3n m\u00e1s gloriosa que ha sido confiada a un \u00e1ngel. Ya anteriormente un \u00e1ngel hab\u00eda anunciado a Zacar\u00edas el nacimiento del precursor del Mes\u00edas. Un \u00e1ngel aparecer\u00e1 luego a Jos\u00e9, el prometido de Mar\u00eda para apaciguar sus escr\u00fapulos. De un extremo a otro de la vida de Cristo, la noche de su nacimiento, como al alba de s resurrecci\u00f3n o el d\u00eda de su ascensi\u00f3n, los \u00e1ngeles estar\u00e1n presentes. As\u00ed ocurre siempre en la vida de la Iglesia y de cada fiel. Cada d\u00eda, en tres oportunidades, el \u00c1ngelus nos recuerda este ministerio permanente de los \u00e1ngeles en la realizaci\u00f3n de la obra de salvaci\u00f3n. Es bueno para nosotros, igualmente, meditar asiduamente los misterios del rosario con los \u00e1ngeles, como nos invita Le\u00f3n XIII, en el texto que cierra esta recopilaci\u00f3n. Ya que estamos llamados a vivir eternamente como los \u00e1ngeles, ocupados en contemplar y alabar a Dios con ellos, \u00bfpor qu\u00e9 no habituarnos ya, desde aqu\u00ed abajo, a esta compa\u00f1\u00eda tan amable y tan ben\u00e9fica?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Cap\u00edtulo I: La  fe de la Iglesia (Catecismo de la Iglesia: 325 \u2013 336)<\/h3>\n<p>Existen seres espirituales creados por Dios<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s\u00edmbolo de los ap\u00f3stoles profesa que Dios el \u201cCreador del cielo y de la tierra\u201d, y el s\u00edmbolo de Nicea Constantinopla explicita \u201cde lo visible y lo invisible\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la sagrada Escritura, la expresi\u00f3n cielo y tierra significa: todo lo que existe, la creaci\u00f3n entera. Indica tambi\u00e9n el lugar, al interior de la Creaci\u00f3n, que a la vez une y distingue el cielo y tierra: \u201cla tierra\u201d es el mundo de los hombres. El \u201ccielo o \u201clos cielos pueden designar el firmamento, pero tambi\u00e9n el \u201clugar\u201d propio de Dios: nuestro padre \u201cen los cielos\u201d y, en consecuencia, el cielo es, tambi\u00e9n, la gloria escatol\u00f3gica. Finalmente, el t\u00e9rmino \u201ccielo\u201d indica el \u201clugar\u201d de las criaturas espirituales \u2013 los \u00e1ngeles- que rodean a Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La profesi\u00f3n de fe del cuarto concilio de Letr\u00e1n, afirma que Dios \u201ccre\u00f3 simult\u00e1neamente, de la nada, una y otra criaturas, la espiritual y la corporal, es decir los \u00e1ngeles y el mundo terrestre, luego la criatura huma, que posee de ambos, compuesta, como es, de esp\u00edritu y de cuerpo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada designa habitualmente como \u00e1ngeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es igual de rotundo que la Tradici\u00f3n.\n<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9nes son?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Agust\u00edn dice respecto de ellos: \u201c\u00c1ngel\u201d designa la funci\u00f3n no la naturaleza. \u00bfPreguntas c\u00f3mo se llama esta naturaleza? Esp\u00edritu. \u00bfPreguntas la funci\u00f3n? \u00c1ngel; a partir de lo que es e un esp\u00edritu; a partir de lo que hace es un \u00e1ngel. \u201cCon todo su ser, los \u00e1ngeles son servidores y mensajes de Dios. Porque contemplan \u201cconstantemente la faz de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d, son \u201clos obreros de su palabra, atentos al sonido de su palabra. En tanto que creaturas puramente espirituales, tienen inteligencia y voluntad; son criaturas personales e inmortales. Sobrepasan en perfecci\u00f3n  a todas las criaturas visibles. La explosi\u00f3n de su gloria da testimonio de ello.\n<\/p>\n<p>Cristo \u201ccon todos sus \u00e1ngeles\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cristo es el centro del mundo ang\u00e9lico. Los \u00e1ngeles le pertenecen: \u201cCuando el hijo del hombre venga con todos sus \u00e1ngeles\u2026\u201d Porque en \u00c9l han sido creadas todas las cosas, en los cielos y sobre la tierra, las visibles y las invisibles: tronos, se\u00f1or\u00edos, principados, potencias; todo ha sido creado por \u00c9l y para \u00c9l\u201d. Le pertenecen, tambi\u00e9n, porque los ha constituido mensajeros de su designio de salvaci\u00f3n. \u00bfAcaso no son esp\u00edritus a los que se ha confiado un ministerio, enviados a servir a todos aquellos que deben heredar la salvaci\u00f3n?\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1n ah\u00ed desde la creaci\u00f3n y a todo lo largo de la historia de la salvaci\u00f3n, anunciado de lejos o de cerca esta salvaci\u00f3n, y sirviendo al designio divino de su realizaci\u00f3n: cierran el para\u00edso terrestre, protegen a Lot, salvan a Agar y a su hijo, detienen la mano de Abraham, la ley es comunicada por su ministerio, conducen al pueblo de Dios, anuncian nacimientos y vocaciones, asisten a los profetas, s\u00f3lo por citar algunos ejemplos. Finalmente, es Gabriel quien anuncia el nacimiento del Precursor y el de Jes\u00fas mismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la Encarnaci\u00f3n a la Ascensi\u00f3n la vida del Verbo encarnado est\u00e1 rodeada de la adoraci\u00f3n y del servicio de los \u00e1ngeles. Cundo Dios \u201cintrodujo al primer nacido en el mundo, dio: \u201cque todos los \u00e1ngeles de Dios le adoren\u201d. Su canto de alabanza en el en el nacimiento de Cristo no ha cesado de resonar en la alabanza de la Iglesia: \u201cGloria a Dios\u2026\u201d Protegen la infancia de Jes\u00fas, le sirven en el desierto, lo reconfortan durante su agon\u00eda cuando pudo ser salvado por ellos de la mano de sus enemigos, como en otro tiempo hicieron con Israel. Adem\u00e1s, son ellos, los \u00e1ngeles, los que \u201cevangelizan\u201d anunciando la Buena Nueva de la encarnaci\u00f3n y de de la Resurrecci\u00f3n de Cristo. Estar\u00e1n ah\u00ed cuando regrese el Cristo que anuncian, al servicio de su juicio.\n<\/p>\n<p>Los \u00e1ngeles en la vida de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda la vida de la Iglesia se beneficia de la ayuda misteriosa y poderosa de los \u00e1ngeles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su liturgia, la Iglesia se une a los \u00e1ngeles para adorar al Dos tres veces Santo; invoca su asistencia (tanto en el Suplices te rogamus, del canon  romano, como en In paradisum deducant te angeli\u2026 de la liturgia de difuntos, o tambi\u00e9n como en el himno querub\u00ednico de la liturgia bizantina, festeja, de manera particular la memoria de algunos \u00e1ngeles (san Miguel, san Gabriel y san Rafael, los \u00e1ngeles guardianes).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la infancia al tr\u00e1nsito, la vida humana esta rodeada de su protecci\u00f3n y de su intercesi\u00f3n. \u201cCada fiel tiene a su lado un \u00e1ngel como protector y pastor para conducirlo a la vida. Desde aqu\u00ed, la vida cristiana participa en bienaventurada sociedad de los \u00e1ngeles y de los hombres, unidos en Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Cap\u00edtulo II: Existencia y naturaleza de los \u00e1ngeles<\/h3>\n<p>Los que nos ense\u00f1a la revelaci\u00f3n (Juan Pablo II, Audiencia General del 9 de Julio de 1986)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra catequesis sobre Dios, Creador del mundo, no puede concluirse sin consagrar una atenci\u00f3n particular a un contenido preciso de la revelaci\u00f3n divina: la creaci\u00f3n de los seres puramente espirituales que la Sagrada Escritura llama \u201c\u00e1ngeles\u201d. Esta creaci\u00f3n aparece claramente en los s\u00edmbolos de la fe, en particular en el de Nicea-Constantinopla: \u201cCreo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todas las cosas (es decir: entidades o seres) visibles e invisibles\u201d. Sabemos que al interior de la creaci\u00f3n, el hombre disfruta de una posici\u00f3n especial; gracias a su cuerpo pertenece al mundo visible, mientras que por su alma espiritual, que vivifica el cuerpo, se sit\u00faa casi en la frontera entre la creaci\u00f3n visible y la creaci\u00f3n invisible. Seg\u00fan el Credo que profesa la Iglesia, a la luz de la Revelaci\u00f3n,  otros seres pertenecen a la creaci\u00f3n invisible. Estos seres puramente espirituales no forman parte del universo visible, aunque se encuentren presentes y activos. Constituyen un mundo espec\u00edfico. En la actualidad, como en tiempos pasados, se discute con mayor o menor sabidur\u00eda, sobre estos seres espirituales. Hay que reconocer que, algunas veces, la confusi\u00f3n es grande y trae como consecuencia el riesgo de hacer pasar como fe de la Iglesia lo que no pertenece a la fe, o viceversa, descuidar los aspectos importantes de la verdad revelada. La existencia de los seres espirituales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente \u201c\u00e1ngeles\u201d fue ya negada en tiempos de Cristo por los saduceos. Los materialistas y los racionalistas de todos los tiempos la niegan tambi\u00e9n. Sin embargo, como lo observa con agudeza un te\u00f3logo moderno: Si queremos liberarnos de los \u00e1ngeles habr\u00eda ser\u00eda necesario revisar  de manera radical la Sagrada Escritura misma, y con ella toda la historia de la salvaci\u00f3n\u201d. Toda la Tradici\u00f3n es un\u00e1nime a este respecto. El Credo de la Iglesia es en el fondo un eco de lo que Pablo escrib\u00eda a los colosenses: \u201cporque es en el (Cristo) que han sido creadas todas las cosas, en los cielos y en la atierra, las visibles y las invisibles: tronos, se\u00f1or\u00edos,  principados, potencias; todo ha sido creado por \u00c9l y para \u00c9l\u201d es decir, Cristo en tanto que Hijo-Verbo eterno y consubstancial al Padre, es el \u201cPrimer Nacido\u201d de toda criatura\u201d, est\u00e1 al centro del universo, como causa y sost\u00e9n de toda la creaci\u00f3n, como lo hemos visto ya en las catequesis precedentes y  volveremos a ver cuando hablemos m\u00e1s directamente de \u00c9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La referencia al primado de Cristo nos ayuda a comprender que la verdad sobre la existencia y la acci\u00f3n de los \u00e1ngeles (buenos y malos) no constituye el contenido central de la palabra de Dios. En la Revelaci\u00f3n Dios habla, primeramente \u201ca los hombres (\u2026) y dialoga con ellos para invitarlos y admitirlos a la comuni\u00f3n con \u00c9l\u201d. De esta manera, \u201cla verdad profunda (\u2026) tanto sobre Dios como sobre la salvaci\u00f3n del hombre\u201d es el contenido central de la Revelaci\u00f3n que \u201cresplandece\u201d m\u00e1s plenamente en la persona de Cristo. La verdad sobre los \u00e1ngeles es en un sentido \u201ccolateral\u201d, aunque inseparable de la revelaci\u00f3n central, que es la existencia, la majestad y la gloria del Creador, que resplandecen en toda la creaci\u00f3n \u201cvisible\u201d e \u201cinvisible\u201d y en la acci\u00f3n salv\u00edfica de Dios en la historia del hombre. Los \u00e1ngeles no son criaturas de primer plano en la realidad de la Revelaci\u00f3n, toda vez que forman parte de ella plenamente, aunque en ciertos momentos, los veamos cumplir labores fundamentales en nombre de Dios mismo.\n<\/p>\n<p>Una manifestaci\u00f3n de la providencia divina:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la Revelaci\u00f3n, todo lo que pertenece a la creaci\u00f3n, entra en el misterio de la divina providencia. Vaticano I, que hemos citado varias veces, lo afirma de una manera ejemplar y concisa: \u201cTodo lo que ha creado, Dios lo conserva y lo gobierna por su providencia. \u2018Ella despliega su fuerza de un extremo al otro del mundo, y rige el universo de una manera benefactora\u2019. \u2018Todo est\u00e1 desnudo y descubierto a sus ojos\u2019, aun lo que ocurrir\u00e1 por libre iniciativa de las criaturas\u201d, La Providencia abarca, pues, tambi\u00e9n el mundo de los esp\u00edritus puros, que son seres racionales y libres, aun m\u00e1s plenamente que los hombres. Encontramos en la sagrada Escritura preciosas indicaciones que les conciernen. Ah\u00ed encontramos, igualmente, la revelaci\u00f3n de un drama misterioso, y sin embargo real, que toca a las criaturas ang\u00e9licas, sin que nada escape a la sabidur\u00eda eterna, que con fuerza y al mismo tiempo con bondad, conduce todo a su culminaci\u00f3n en el Reino del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reconozcamos ante todo que la Providencia, como amorosa sabidur\u00eda de Dios, se manifest\u00f3 precisamente por la creaci\u00f3n de de seres puramente espirituales, a trav\u00e9s de los cuales se expresa mejor la semejanza de Dios en aquellos que sobrepasan de tal manera todo lo que es creado en el mundo visible juntamente con el hombre, \u00e9l tambi\u00e9n imagen indeleble de Dios. Dios, que es un esp\u00edritu absolutamente perfecto, se refleja de una manera especial en los seres espirituales que, por su naturaleza, es decir, a causa de su espiritualidad, le son mucho m\u00e1s pr\u00f3ximos que las criaturas materiales, y que constituyen casi el \u201cmedio\u201d m\u00e1s cercano al Creador. La sagrada Escritura ofrece un testimonio bastante expl\u00edcito de esta extrema proximidad de los \u00e1ngeles con Dios, de la que habla con un lenguaje figurado, como de \u201ctrono\u201d de Dios, de sus \u201cej\u00e9rcitos\u201d, de su \u201ccielo\u201d. Ella ha inspirado la poes\u00eda y el arte de los siglos cristianos que nos presentan a los \u00e1ngeles como \u201cla corte de Dios\u201d.\n<\/p>\n<p>Inmaterialidad e inmortalidad de los \u00c1ngeles (Juan Pablo II, Audiencia General del 6 de Agosto de 1986)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto c\u00f3mo la Iglesia, iluminada por la sagrada Escritura, ha profesado a lo largo de los siglos la verdad sobre la existencia de los \u00e1ngeles como seres puramente espirituales, creados por Dios. La Iglesia ha cre\u00eddo esto desde el principio. Lo ha expresado en s\u00edmbolo de Nicea-Constantinopla, y lo confirm\u00f3 en el Concilio de Letr\u00e1n IV (1215). Su formulaci\u00f3n fue retomada por el Concilio Vaticano I en el contexto de la doctrina sobre la creaci\u00f3n: Dios \u201ccre\u00f3 conjuntamente de la nada, desde el origen de los tiempos, una y otra creatura, la espiritual y la corporal, es decir, la ang\u00e9lica y la terrestre, por consecuencia, creo la naturaleza humana como com\u00fan a una y a otra, estando constituida de esp\u00edritu y de cuerpo\u201d. Es decir, que Dios cre\u00f3 en realidad ambas desde el origen: la espiritual y la corporal, el mundo terrestre y el mundo ang\u00e9lico. Todo eso lo cre\u00f3, al mismo tiempo, en relaci\u00f3n al hombre, constituido de esp\u00edritu y materia y colocado, seg\u00fan el relato b\u00edblico, en el marco de un  mundo ya establecido seg\u00fan las leyes y medido por el tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la vez que reconoce su existencia, la fe de la Iglesia reconoce ciertos rasgos distintivos de la naturaleza de los \u00e1ngeles. Su ser puramente espiritual implica, primeramente, su inmaterialidad y su inmortalidad. Los \u00e1ngeles no tienen \u201ccuerpo\u201d (aun si en circunstancias determinadas se manifiestan bajo forma visible en raz\u00f3n de su misi\u00f3n a favor de los hombres), no est\u00e1n sometidos a la ley de la corrupci\u00f3n com\u00fan al mundo material entero. Jes\u00fas mismo, refiri\u00e9ndose a la condici\u00f3n ang\u00e9lica, dir\u00e1 que en la vida futura los resucitados \u201cno pueden volver a morir, porque son semejantes a los \u00e1ngeles\u201d.\n<\/p>\n<p>Seres personales y agrupados en coros<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto que creaturas de naturaleza espiritual, los \u00e1ngeles est\u00e1n dotados de inteligencia y de voluntad libre, como el hombre, pero en un grado superior al suyo, aun  cuando siempre est\u00e1n marcados por el l\u00edmite inherente a todas las creaturas. Los \u00e1ngeles son, pues, creaturas personales y como tales, igualmente, \u201ca imagen y semejanza\u201d de Dios. La sagrada Escritura se refiere a los \u00e1ngeles d\u00e1ndoles incluso nombres no s\u00f3lo personales sino (tales los nombres propios de Rafael, Gabriel, Miguel) \u201ccolectivos\u201d (tales los calificativos de: serafines, querubines tronos, potencias, dominaciones, principados), de la misma manera que aplica una distinci\u00f3n entre \u00e1ngeles y arc\u00e1ngeles. A la vez que tiene presente el lenguaje anal\u00f3gico y representativo del texto sagrado, podemos deducir que esos seres-personas, cuasi reagrupados en sociedad, se subdividen en \u00f3rdenes y grados, que responden a la medida de su perfecci\u00f3n y a los cargos que les son confiados. Los autores antiguos y la liturgia misma hablan, tambi\u00e9n, de los coros ang\u00e9licos (nueve seg\u00fan Dionisio el Areopagita). La Teolog\u00eda, en particular la patr\u00edstica y la medieval, no ha rechazado estas representaciones que buscan, por el contrario, a dar una explicaci\u00f3n doctrinal y m\u00edstica, pero son atribuirles un valor absoluto. Santo Tom\u00e1s prefiri\u00f3 profundizar las investigaciones sobre la condici\u00f3n ontol\u00f3gica, sobre la actividad cognitiva y volitiva y sobre la actividad cognitiva y sobre la elevaci\u00f3n espiritual de esas creaturas puramente espirituales, tanto por su dignidad en la escala de los seres como por el hecho de poder, en ellas mismas, profundizar las facultades y las actividades propias del esp\u00edritu en estado puro, sacando una gran luz para iluminar los problemas de fondo que desde siempre agitan y estimulan el pensamiento humano: el conocimiento, el amor, la libertad, la docilidad a Dios, la realizaci\u00f3n de su reino.\n<\/p>\n<p>Libres e inteligentes (Juan Pablo II, Audiencia General del 23 de julio de 1986)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la perfecci\u00f3n de su naturaleza espiritual, los \u00e1ngeles est\u00e1n llamados, desde el principio, en virtud de su inteligencia, a conocer la verdad y a amar el bien que conocen en la verdad, de una manera m\u00e1s total y perfecta  que para el hombre. Este amor es el acto de una voluntad libre, pues para los \u00e1ngeles tambi\u00e9n, la libertad significa la posibilidad de hacer una elecci\u00f3n en favor o contra el Bien que conocen, es decir Dios mismo. Es necesario volver a decir, lo que ya hemos recordado en tiempo oportuno, respecto del hombre: al crear los seres libres, Dios quiso que se realzara en el mundo este amor verdadero que no es posible sino sobre la base de la libertad. Quiso, pues, que la creatura, constituida a imagen y semejanza de su Creador, pudiese, de la manera m\u00e1s plena y posible, volverse semejante a \u00c9l, Dios que \u201ces amor\u201d. Creando los esp\u00edritus puros como seres libres, Dios, en su Providencia no pod\u00eda sino prever igualmente la posibilidad del pecado de los \u00e1ngeles. Pero precisamente porque la Providencia es sabidur\u00eda eterna que ama, Dios podr\u00eda retirar de la historia de ese pecado, incomparablemente m\u00e1s radical en tanto que pecado de un puro esp\u00edritu, el bien definitivo de todo el cosmos creado.\n<\/p>\n<p>Su elecci\u00f3n decisiva e irrevocable<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, como lo dice claramente la Revelaci\u00f3n, el mundo de los esp\u00edritus puros se muestra divido en buenos y malos. Aunque esta divisi\u00f3n no fue creada por Dios, sobre la base de la libertad propia de la naturaleza espiritual de cada uno de ellos, se oper\u00f3 a trav\u00e9s de la elecci\u00f3n que para los seres puramente espirituales posee un car\u00e1cter incomparablemente m\u00e1s radical que la del hombre y que es irreversible, visto el grado intuitivo y de penetraci\u00f3n del bien del que est\u00e1 dotada su inteligencia. A este respecto, hay que decir, igualmente, que los esp\u00edritus puros fueron sometidos a una prueba de car\u00e1cter moral. Fue una elecci\u00f3n decisiva que miraba primeramente a Dios, un Dios conocido de una manera m\u00e1s esencial y directa que no es posible al hombre, un Dios que hab\u00eda dado el don a esos seres, antes que al hombre, de participar en su naturaleza divina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de los esp\u00edritus puros, la elecci\u00f3n decisiva concern\u00eda primero a Dios mismo, primer y supremo Bien, acogido o rechazado de manera m\u00e1s esencial y directa de lo que podr\u00eda ocurrir en el radio de acci\u00f3n de la voluntad libre del hombre. Los esp\u00edritus puros poseen un conocimiento de Dios incomparablemente m\u00e1s perfecto que el del hombre, porque por el poder de su inteligencia, no condicionada ni limitada por la mediaci\u00f3n del conocimiento sensible, ven totalmente la grandeza del Ser infinito, de la verdad primera, del Bien supremo. A esta sublime facultad de conocimiento de los esp\u00edritus puros, Dios ofrece el misterio de su divinidad, volvi\u00e9ndolos as\u00ed participantes, mediante la gracia, de su gloria infinita. Precisamente, en tanto que seres de naturaleza espiritual, en su inteligencia se encontraban la facultad, el deseo de esta elevaci\u00f3n sobrenatural a la cual Dios los hab\u00eda llamado, para hacer de ellos, mucho antes que el hombre, \u201cparticipantes de la naturaleza divina\u201d, participantes de la vida \u00edntima de Aquel que es Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo, de Aquel que en la comuni\u00f3n de las tres Divinas Personas \u201ces Amor\u201d. Dios hab\u00eda admitido a todos los esp\u00edritus, mucho antes que al hombre a la eterna comuni\u00f3n del amor.\n<\/p>\n<p>Los buenos y los malos \u00e1ngeles<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La elecci\u00f3n decidida sobre la base de la verdad sobre Dios, como bajo  una forma superior en raz\u00f3n de la penetraci\u00f3n de su inteligencia, incluso dividi\u00f3 el mundo de los esp\u00edritus puros en buenos y malos. Los buenos eligieron a Dios como Bien supremo y definitivo, conocido a la luz de la inteligencia iluminada por la Revelaci\u00f3n. Haber elegido a Dios quiere decir que se dirigieron hacia \u00e9l con toda la fuerza interior de su libertad, fuerza interior que es amor. Dios se convirti\u00f3 en el objetivo total y definitivo de su existencia espiritual. Los otros, por el contrario, volvieron la espalda a Dios contra la veras que indicaba en \u00c9l el bien total y definitivo. Eligieron contra la revelaci\u00f3n del misterio del Dios, contra su gracia que los hac\u00eda participantes de la Trinidad y de la eterna amistad con Dios  en su comuni\u00f3n con \u00c9l por el Amor. Sobre la base de su libertad creada operaron una elecci\u00f3n radical e irreversible, a la manera de los buenos \u00e1ngeles, pero diametralmente opuesta: en lugar de una acogida de Dios, llena de amor, le opusieron un rechazo inspirado por un falso sentimiento de autosuficiencia, de aversi\u00f3n e incluso de odio que se convirti\u00f3 en rebeli\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo comprender tal oposici\u00f3n y revuelta contra Dios en los seres dotados de una inteligencia tan viva, y enriquecidos por tantas luces? \u00bfCu\u00e1l puede ser el motivo de una elecci\u00f3n contra Dios tan radical e irreversible? \u00bfDe un odio tan profundo al punto de parecer \u00fanicamente fruto de locura? Los Padres de la Iglesia y los te\u00f3logos no dudan en hablar de un \u201cenceguecimiento\u201d producido por la sobreestimaci\u00f3n de la perfecci\u00f3n del ser propio, llevada al punto de velar la supremac\u00eda de Dios, que, por el contrario, exig\u00eda un acto de d\u00f3cil y obediente sumisi\u00f3n. Todo esto parece contenido de una manera concisa en la expresi\u00f3n \u201c\u00a1No servir\u00e9!\u201d, que manifiesta el rechazo radical e irreversible a participar en la construcci\u00f3n del Reino de Dios en el mundo creado. \u201cSat\u00e1n\u201d, esp\u00edritu rebelde, quiere que su  propio reino, no el de Dios, y se erige como el primer \u201cadversario\u201d del Creador, opositor de la Providencia, antagonista de la sabidur\u00eda amante de Dios. De la rebeli\u00f3n y del pecado de Sat\u00e1n, como tambi\u00e9n del hombre, debemos concluir, aceptando la sabia experiencia de la escritura que afirma: \u201cel orgullo es una causa de ruina\u201d. Es el orgullo que los ha perdido. Que aquello nos sirva de lecci\u00f3n, queridos hermanos y hermanas: recordemos que el orgullo trae consigo la ruina, y que nuestra vocaci\u00f3n es amar a Dios y servirlo con todo el amor del que seamos capaces.\n<\/p>\n<h3>Cap\u00edtulo III: Rol y Misi\u00f3n de los \u00c1ngeles<\/h3>\n<p>Una funci\u00f3n de mediaci\u00f3n entre Dios y los hombres (Juan Pablo II, Audiencia General, del 30 de Julio de l986)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el curso de la precedente catequesis, nos detuvimos en el art\u00edculo del Credo, mediante el cual proclamamos y confesamos a Dios creador no s\u00f3lo de todo el mundo creado, sino tambi\u00e9n de las \u201ccosas invisibles\u201d, y nos ocupamos del temas de la existencia de los \u00e1ngeles, llamados a pronunciarse por Dios o contra Dios, en un acto radical e irreversible de adhesi\u00f3n o de rechazo de su voluntad de salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre seg\u00fan la sagrada Escritura, los \u00e1ngeles, en tanto que creaturas puramente espirituales, se presentan a nuestra reflexi\u00f3n como \u201cuna realizaci\u00f3n especial de la imagen de Dios\u201d, Esp\u00edritu perfect\u00edsimo, como Jes\u00fas mismo lo recuerda a la Samaritana con estas palabras: \u201cDios es esp\u00edritu\u201d. Desde ese punto de vista, los \u00e1ngeles son las creaturas m\u00e1s pr\u00f3ximas del ejemplar divino. El nombre que la sagrada escritura les atribuye nos ense\u00f1a que la verdad m\u00e1s importante en la Revelaci\u00f3n es aquella que concierne a las tareas de los \u00e1ngeles hacia los hombres: el \u00e1ngel (angelus) significa, en efecto, mensajero. El hebreo malak, empleado en el Antiguo Testamento, quiere decir m\u00e1s precisamente delegado o embajador. Los \u00e1ngeles, creaturas espirituales, ejercen una funci\u00f3n de mediaci\u00f3n y de ministerio en las relaciones que advienen entre Dios y los hombres. Bajo ese aspecto la carta a los Hebreos dir\u00e1 que a Cristo le fue confiado un \u201cnombre\u201d, y, por tanto, un ministerio de mediaci\u00f3n, muy superior al de los \u00e1ngeles.\n<\/p>\n<p>En el Antiguo Testamento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Antiguo Testamento subraya, sobre todo, la especial participaci\u00f3n de los \u00e1ngeles en la celebraci\u00f3n de la gloria que el Creador recibe como tributo de alabanza de parte del mundo creado. Los Salmos en particular son los int\u00e9rpretes de esta voz, cuando, por ejemplo, proclaman \u201cAlabad a Yahv\u00e9 desde los cielos, alabadle en las alturas, alabadle, todos los \u00e1ngeles, alabadle todos sus ej\u00e9rcitos\u2026\u201d.  De la misma manera, el Salmo 103: \u201cBendecid a Yahv\u00e9, todos sus \u00e1ngeles, h\u00e9roes poderosos, obreros de su palabra, atentos al sonido de su palabra\u201d. Este \u00faltimo vers\u00edculo del Salmo 103 nos ense\u00f1a que los \u00e1ngeles toman parte, de una manera que les es propia, en el gobierno de Dios sobre la creaci\u00f3n como los \u201cpoderosos obreros de su palabras\u201d seg\u00fan el plan establecido por la divina providencia. A los \u00e1ngeles les fue confiado, particularmente, una atenci\u00f3n y cuidado especiales frente a los hombres, por quienes presentan a Dios sus requerimientos y sus oraciones, como nos lo recuerda, por ejemplo el libro de Tob\u00edas, mientras que el Salmo 91 proclama: \u201cPor ti dio orden a los \u00e1ngeles [\u2026] ellos te llevaran sobre sus manos para que la piedra no da\u00f1e tu pie\u201d. Seg\u00fan el libro de Daniel se puede afirmar que las tareas de los \u00e1ngeles como embajadores del Dios vivo se extienden, no s\u00f3lo, a cada hombre en particular y a los que despliegan encargos especiales, sino tambi\u00e9n a naciones enteras.\n<\/p>\n<p>En el Nuevo testamento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Nuevo Testamento pone en relieve las tareas de los \u00e1ngeles respecto de la misi\u00f3n de Cristo como Mes\u00edas, y primeramente hacia el misterio de la encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, como leemos en el relato del anuncio del nacimiento de Juan Bautista, de Cristo mismo, en las aclaraciones y las disposiciones dadas a Mar\u00eda y a Jos\u00e9, en las indicaciones dadas a los pastores la noche del nacimiento del Se\u00f1or, en la protecci\u00f3n del reci\u00e9n nacido frente al peligro de la persecuci\u00f3n de Herodes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s adelante, los Evangelios nos hablan de la presencia de los \u00e1ngeles en el curso de los cuarenta d\u00edas del ayuno de Jes\u00fas en el desierto y durante su oraci\u00f3n en el huerto de Getseman\u00ed. Despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n de Cristo, ser\u00e1 tambi\u00e9n un \u00e1ngel, bajo la forma de un hombre joven, que dir\u00e1 a las mujeres precipitadas en el sepulcro y sorprendidas por encontrarlo vac\u00edo: \u201cNo se asusten. Jes\u00fas Nazareno, al que buscan, al Crucificado: ha resucitado, no est\u00e1 aqu\u00ed [\u2026] vayan a decirlo a sus disc\u00edpulos\u2026\u201d. Dos \u00e1ngeles fueron vistos, igualmente, por Mar\u00eda de Magdala, que fue favorecida con una aparici\u00f3n personal de Jes\u00fas. Los \u00e1ngeles se \u201cpresentan\u201d a los Ap\u00f3stoles despu\u00e9s de la desaparici\u00f3n de Cristo para decirles: \u201cHombres de Galilea, por qu\u00e9 se quedan viendo el cielo? Aquel que subi\u00f3 a los cielos, ese mismo Jes\u00fas, vendr\u00e1 de la misma manera como lo han visto subir al cielo\u201d. Son los \u00e1ngeles de a vida, de la pasi\u00f3n y de la gloria de Cristo. Los \u00e1ngeles de Aquel que, seg\u00fan la ep\u00edstola de san Pedro \u201cest\u00e1 a la derecha de Dios, est\u00e1ndole sometidos los \u00e1ngeles, las dominaciones y las potencias\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si pasamos a la segunda venida de Cristo, es decir a la \u201cParus\u00eda\u201d, constatamos que todos los sin\u00f3pticos destacan que \u201cel Hijo del hombre [\u2026] vendr\u00e1 en la gloria de su Padre con los santos \u00e1ngeles\u201d, lo mismo que san Pablo. Por lo tanto, se pude decir que los \u00e1ngeles, como esp\u00edritus puros, no s\u00f3lo participan, en la manera que les es propia, en la santidad misma de Dios, sino en los momentos claves rodean a Cristo y lo acompa\u00f1an en el cumplimiento de su misi\u00f3n salv\u00edfica hacia los hombres. De la misma manera toda la Tradici\u00f3n y el magisterio ordinario de la Iglesia en el curso de los siglos, han atribuido a los \u00e1ngeles ese car\u00e1cter particular y esta funci\u00f3n de ministerio mesi\u00e1nico.\n<\/p>\n<p>Los \u00e1ngeles contemplan a Dios y lo alaban (Juan Pablo II, Audiencia General, del 6 de agosto de 1986)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tema que hemos presentado puede parecer \u201calejado\u201d o bien \u201cmenos vital\u201d para la mentalidad del hombre moderno. Sin embargo la Iglesia, proponiendo con franqueza la totalidad de la verdad sobre Dios, Creador incluso de los \u00e1ngeles, cree hacer un gran servicio al hombre. El hombre nutre a convicci\u00f3n de que en Cristo, Hombre-Dios, es \u00e9l (y no los \u00e1ngeles) quien se encuentra en el centro de la Revelaci\u00f3n divina. Entonces, el reencuentro religioso con el mundo de los seres puramente espirituales se convierte en una preciosa revelaci\u00f3n de su ser no s\u00f3lo cuerpo sino tambi\u00e9n esp\u00edritu, y con su pertenencia a un proyecto de salvaci\u00f3n verdaderamente grande y efectivo al interior de una comunidad de seres personales que, para el hombre y con el hombre, sirven al designio providencial de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Destaquemos que la sagrada Escritura  y la Tradici\u00f3n llaman precisamente \u00e1ngeles a esos esp\u00edritus puros que en la prueba fundamental de libertad eligieron a Dios, su gloria y su reino. Est\u00e1n unidos a Dios a trav\u00e9s del amor total que brota de la visi\u00f3n beatificante, cara a cara, de la Santa Trinidad. Jes\u00fas mismo lo dice: \u201cLos \u00e1ngeles en los cielos ven constantemente la cara de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d. Este \u201cver constantemente la cara del Padre\u201d es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s elevada de la adoraci\u00f3n de Dios Se puede decir que constituye esta \u201cliturgia celeste\u201d realizada a nombre de todo el universo,  la que se asocia incesantemente la liturgia terrestre de la Iglesia, en particular en sus momentos culminantes. Basta recordar el acto mediante el cual la Iglesia, cada d\u00eda, y a toda hora, en el mundo entero, al comenzar la oraci\u00f3n eucar\u00edstica, en el coraz\u00f3n de la santa misa, recuerda a los \u201c\u00e1ngeles y los arc\u00e1ngeles\u201d para cantar la gloria de Dios tres veces santo, uni\u00e9ndose as\u00ed a esos primeros adoradores de Dios, en el culto y en el conocimiento amoroso del misterio inefable de su santidad.\n<\/p>\n<p>Participan en la obra de salvaci\u00f3n de los hombres<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre seg\u00fan la Revelaci\u00f3n, los \u00e1ngeles, que participan en la vida de la Trinidad en la luz de la gloria, est\u00e1n igualmente llamados a participar en la historia de la salvaci\u00f3n de los hombres, en los momentos establecidos por el designio de la providencia divina. \u201c\u00bfAcaso no son esp\u00edritus encargados de un ministerio, enviados al servicio de aquellos que deben heredar la salvaci\u00f3n? pregunta el autor de la carta a los Hebreos. Esto la Iglesia lo cree y lo ense\u00f1a, sobre la base de la sagrada Escritura de la que aprendemos que la tarea de los buenos \u00e1ngeles es la protecci\u00f3n de los hombres y la preocupaci\u00f3n por su salvaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontramos esas expresiones en diversos pasajes de la Escritura, por ejemplo en el Salmo 91, citado varias veces: \u201cPor ti ha dado orden a sus \u00e1ngeles de guardar todas tus v\u00edas. Y te llevar\u00e1n sobre sus manos para que la piedra no te hiera\u201d. Jes\u00fas mismo, hablando de los ni\u00f1os y advirtiendo de no escandalizarlos, se refiere a \u201csus \u00e1ngeles\u201d. Atribuye, adem\u00e1s, a los \u00e1ngeles la funci\u00f3n de testigos en el supremo juicio divino en la condici\u00f3n de aquel que ha reconocido o negado a Cristo: \u201cA quien que se declare por mi ante los hombres, el Hijo del Hombre, en su momento, se declarar\u00e1 por \u00e9l delante de los \u00e1ngeles de Dios; pero el que me haya negado frente a los hombres ser\u00e1 negado frente a los \u00e1ngeles de Dios\u201d. Esas palabras son significativas porque si los \u00e1ngeles forman parte del juicio de Dios, est\u00e1n interesados en la vida del hombre. Inter\u00e9s y participaci\u00f3n que parecen acentuadas en el discurso escatol\u00f3gico, donde Jes\u00fas hace intervenir a los \u00e1ngeles en la Parus\u00eda, es decir en la venda definitiva de Cristo al fin de la historia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los libros del Nuevo testamento, son especialmente los Hechos de los Ap\u00f3stoles los que nos dan a conocer los hechos que atestiguan la preocupaci\u00f3n de los \u00e1ngeles por el hombre y su salvaci\u00f3n. As\u00ed, cuando el \u00c1ngel de Dios liber\u00f3 a los Ap\u00f3stoles de la prisi\u00f3n, primeramente a Pedro, que estaba amenazado de muerte por Herodes. O cuando gui\u00f3 la actividad de Pedro hacia en Centuri\u00f3n Cornelio, el primer pagano convertido, y de la misma manera la actividad del di\u00e1cono Felipe sobre la v\u00eda de Jerusal\u00e9n a Gaza.\n<\/p>\n<p>El misterio de los \u00e1ngeles guardianes y de los arc\u00e1ngeles<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de los hechos citados, a guisa de ejemplo, se comprende c\u00f3mo en la conciencia de la Iglesia pudo formarse la convicci\u00f3n sobre el ministerio confiado a los \u00e1ngeles a favor de los hombres. La Iglesia confiesa, pues, su fe en los \u00e1ngeles guardianes, los venera en la liturgia con una fiesta especial, y recomienda el recurso a su protecci\u00f3n mediante una oraci\u00f3n frecuente, tal como la invocaci\u00f3n \u201c\u00c1ngel de Dios\u201d. Esta oraci\u00f3n parece apropiarse las bellas palabras de San Basillio: \u201ccada fiel tiene cerca de s\u00ed un \u00e1ngel como tutor y pastor para conducirlo a la vida\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, es importante destacar que la Iglesia honra a trav\u00e9s de un culto lit\u00fargico tres figuras de \u00e1ngeles, que, en la Escritura son llamados por su nombre. El primero es Miguel Arc\u00e1ngel. Su nombre expresa y sintetiza la actitud esencial de los buenos esp\u00edritus. \u201cMica-el\u201d significa, en efecto, \u201c\u00bfQui\u00e9n c\u00f3mo Dios?\u201d En ese nombre se encuentra, pues, expresada la elecci\u00f3n salv\u00edfica gracias a la cual los \u00e1ngeles \u201cvenla faz del Padre\u201d que est\u00e1 en los cielos. El segundo es Gabriel: figura ligada sobre todo al misterio de la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios\u201d o bien \u201cpoder de Dios\u201d, como para decir que en la cumbre de la creaci\u00f3n, la Encarnaci\u00f3n es el signo supremo del Padre todo poderoso. Finalmente, el tercer arc\u00e1ngel se llama Rafael. \u201cRafa-El\u201d significa \u201cDios cura\u201d. Se hace conocer por la historia de Tob\u00edas en el Antiguo Testamento, especialmente significativa respecto del recurso a los \u00e1ngeles por parte de los hijos de Dios, que siempre tienen necesidad de defensa, se cuidado y protecci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reflexionando sobre el asunto, se descubre que cada una de las tres figuras: Mica-El, Gabri-El, Rafa-El, refleja de una manera especial la verdad contenida en la pregunta del autor de la carta a los Hebreos: \u201c\u00bfAcaso no son esp\u00edritus encargados de un ministerio, enviados a servir a aquellos que deben heredar la salvaci\u00f3n?\u201d Todos participan en la protecci\u00f3n de los hombres, para conducirlos por los caminos de la vida eterna; por eso podemos invocar su asistencia, como se hace con nuestro \u00c1ngel guardi\u00e1n. S\u00ed, el pensamiento y el culto de los \u00e1ngeles nos ayudan a acercarnos a Dios tres veces santo, inasible. Y con ellos lo veremos, tambi\u00e9n cara a cara en el Reino de los cielos.\n<\/p>\n<h3>Cap\u00edtulo IV: Los \u00e1ngeles guardianes<\/h3>\n<p>Compa\u00f1eros dados a los hombres (P\u00edo XII a los peregrinos estadounidenses, 3 de octubre de 1958)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de un largo periplo han venido a Roma, madre amante de sus almas. Han atravesado el Oc\u00e9ano y el Mediterr\u00e1neo, visitando las villas y los santuarios ricos de santos recuerdos; han visto ya muchas cosas de este mundo. Y su viaje a\u00fan no ha terminado. La tierra y el cielo, las colinas y los valles, los centros de los diferentes pa\u00edses con sus monumentos antiguos y sus habitantes modernos, todo eso ya ha sido contemplado por sus ojos. Y cuando la noche misteriosa descend\u00eda sobre el mar inmenso, disipando del cielo la luz deslumbrante, la creaci\u00f3n se extend\u00eda a  sus ojos con las milicias celestes de las estrellas y de los planetas que se muestran para reflejar la gloria de su Creador. \u00a1Qu\u00e9 grande y bello, pensar\u00edan entonces, es este mundo visible!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el mes de octubre es un mes donde esta visi\u00f3n se borra un momento, recuerdan a nuestro esp\u00edritu interior que hay otro mundo, un mundo invisible, pero sin embargo tan real como el que ven cerca de ustedes. Ayer, la Iglesia celebr\u00f3 la fiesta de los santos \u00e1ngeles. Son los habitantes de ese mundo invisible que los rodea. Estaban en las villas que visitaban como los guardianes de la Providencia de Dios; fueron los compa\u00f1eros de su viaje. \u00bfNo dijo Cristo de los ni\u00f1os que fueron siempre tan queridos para su coraz\u00f3n puro y amante: \u201cSus \u00e1ngeles en los cielos ven sin cesar la cara de mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d? \u00bfY cuando los ni\u00f1os se hacen adultos, sus \u00e1ngeles los abandonan? Ciertamente no. \u201cCantemos a los \u00e1ngeles guardianes de los hombres\u201d, dec\u00eda la liturgia de ayer, \u201ccompa\u00f1eros celestes que el Padre ha dado a su fr\u00e1gil naturaleza para que no sucumba a los enemigos que la acechan\u201d. Este mismo pensamiento es recurrente en los escritos de los Padre de la Iglesia. Cada uno, por humilde que sea tiene \u00e1ngeles para velar por \u00e9l. Son gloriosos, puros, magn\u00edficos y sin embargo, les han sido dados como compa\u00f1eros de camino, est\u00e1n encargados de velar cuidadosamente sobre ustedes para que no se aparten de Cristo, su Se\u00f1or. Y no s\u00f3lo quieren defenderlos contra los peligros que los acechan a lo largo del camino, sino que se mantienen de una manera activa a su laso, alentando sus almas cuando se esfuerzan por subir cada vez m\u00e1s alto hacia la uni\u00f3n de Dios por Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amad\u00edsimos peregrinos, al recibirlos a comienzos de octubre, no podemos dejarlos sin exhortarlos brevemente a despertar y avivar su percepci\u00f3n del mundo invisible que los rodea \u2013 \u201cporque las cosas visibles no existen sino por un tiempo, las invisibles son eternas\u201d- y a mantener ciertas relaciones familiares con los \u00e1ngeles que son tan constantes en su cuidado por su salvaci\u00f3n y su santidad. Pasar\u00e1n, Dios lo quiere, una eternidad de gozo con ellos; aprendan a conocerlos desde ahora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Que los \u00e1ngeles lleven nuestra oraci\u00f3n hasta el pie del trono de Dios y puedan, por la intercesi\u00f3n de su gloriosa reina, traerles gracias innumerables de parte de su divino Salvador!\n<\/p>\n<p>Solicitud de los \u00e1ngeles hacia nosotros (Juan XXIII. 2 de octubre de 1960, Discurso)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed el 2 de octubre: la fiesta de los \u00e1ngeles guardianes. En la audiencia general del jueves \u00faltimo, 29 de septiembre, fiesta de san Miguel arc\u00e1ngel, hemos esbozado las grandes obras del pr\u00edncipe de la milicia celeste y de los otros arc\u00e1ngeles que la Sagrada Escritura nos hace conocer: Gabriel y Rafael. Nos proponemos, ahora, reafirmar cu\u00e1n importante en toda vida cristiana es comprender, estimar y amar la presencia del \u00c1ngel guardi\u00e1n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre la fe de todo lo que ense\u00f1a el Catecismo romano, recordaremos cu\u00e1n admirable es la disposici\u00f3n de la divina providencia que confi\u00f3 a los \u00e1ngeles el oficio de velar para que el g\u00e9nero humano y cada ser humano no sea v\u00edctima de graves peligros. Al igual que en esta existencia terrestre, los padres, cuando sus hijos deben emprender un viaje erizado de obst\u00e1culos y de emboscadas, se preocupan de llamar cerca de ellos alguien que pueda tomar cuidado de ellos y ayudarlos en la adversidad; igualmente el Padre de los cielos, para cada uno de nosotros, durante nuestro viaje hacia la patria celestial, encarg\u00f3 a los santos \u00e1ngeles que nos ayudaran y nos protegieran con solicitud con el fin de que pudi\u00e9semos evitar los obst\u00e1culos, remontar las pasiones, y bajo su gu\u00eda no abandonar nunca la v\u00eda recta y segura que conduce al para\u00edso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en el Antiguo testamento, y precisamente en el libro de Tob\u00edas, se relata con un cuidado especial las indicaciones preciosas del \u00e1ngel Rabel, sus consejos y sus intervenciones a favor del joven Tob\u00edas, de modo que su viaje se volviera f\u00e1cil y libre de todo obst\u00e1culo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Igualmente, en el Nuevo Testamento, encontramos la p\u00e1gina luminosa y emocionante donde se relata el env\u00edo del \u00e1ngel del se\u00f1or cerca del pr\u00edncipe de los Ap\u00f3stoles, encerrado en una prisi\u00f3n en Jerusal\u00e9n y los prodigios por los cuales fue realizada esta liberaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo sucesores de san Pedro, siempre han tenido, manifiestamente, una asistencia especial del Se\u00f1or. Pero tambi\u00e9n es una verdad cierta que todos y cada uno, estamos confiados a la solicitud de un \u00e1ngel. De ah\u00ed la viva y profunda devoci\u00f3n que todos debemos tener hacia nuestro \u00c1ngel guardi\u00e1n y que debe hacernos repetir la dulce oraci\u00f3n que aprendimos en los d\u00edas de nuestra infancia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos agregar que, accediendo al poder supremo, hemos, seg\u00fan la costumbre, cambiado nuestros nombres de \u00c1ngel Jos\u00e9 por el de Juan, que no fue usado por ning\u00fan papa durante cinco siglos. Sin embargo hemos conservado el primer nombre, el de \u00c1ngel.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Que la devoci\u00f3n a los santos \u00e1ngeles nos acompa\u00f1e, pues, siempre! Durante nuestro peregrinaje terrestre, \u00a1cu\u00e1ntos riesgos no habremos de  afrontar, sea de parte de los elementos de la naturaleza, sea de la c\u00f3lera de los hombres sumidos en el mal! Ahora bien, no lo olvidemos nunca, invoqu\u00e9mosle siempre.\n<\/p>\n<p>Siempre a nuestro lado en la ruta (Juan XXIII, 9 de agosto de 1961)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos encuentros que se suceden en Roma y aqu\u00ed en la residencia de verano del \u201cCastello\u201d, y sus innombrables hijos espirituales, constituyen u motivo de dicha y de emoci\u00f3n profunda. Lo son igualmente al mediod\u00eda, los domingos y d\u00edas de fiesta, cuando suena el \u00c1ngelus, Contin\u00faan la evocaci\u00f3n del di\u00e1logo entre el Mensajero celeste y la dulce Madre de Jes\u00fas y nuestra Madre, que resume el m\u00e1s alto misterio de la vida y de la historia \u2013 di\u00e1logo seguido de la dulc\u00edsimo invocaci\u00f3n: Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis \u2013 que hace nacer en el coraz\u00f3n una ternura, una exaltaci\u00f3n que son ya como una degustaci\u00f3n del para\u00edso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, estamos  hechos de tierra, los hijos del hombre, pero todos aspiramos al cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra vida es un peregrinaje que nos transporta de un punto al otro del globo terrestre. El t\u00e9rmino de nuestro viaje resplandece en el cielo y es el para\u00edso para el cual hemos sido creados; y nuestros a\u00f1os, los a\u00f1os de cada uno, se suceden r\u00e1pidamente sobre las diversas rutas que surcan el mundo habitado. Vivir, es moverse, es encontrarse\u2026 Desgraciadamente este encuentro no siempre es sereno y dichoso; a menudo es un choque terrible y funesto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo es cierto que nunca se llegar\u00e1, como en nuestra \u00e9poca, a tal perfecci\u00f3n de medios eficaces y r\u00e1pidos para alcanzar ese viaje sobre las v\u00edas de la tierra, del mar y de los cielos? Para tambi\u00e9n es igualmente frecuente y doloroso tener que constatar que el viaje termina en tragedia de muerte y l\u00e1grimas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, tenemos delante de nosotros las estad\u00edsticas impresionantes de los muertos y de los heridos en accidentes de tr\u00e1nsito, que alcanzan casi num\u00e9ricamente los desastres de las guerras de tiempos pasados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los progresos de la ciencia y de la tecnolog\u00eda colocan, pues, a la humanidad ante un problema inesperado, que se agrega al gran y terrible problema de las inquietudes humanas actuales, cuya soluci\u00f3n parece incierta y amenazadora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, querid\u00edsimos hijos, perm\u00edtannos ahora, para recordar los deberes de conciencia concernientes a los peligros de la ruta, indicar, seg\u00fan la doctrina de la Iglesia, una protecci\u00f3n celeste segura y precios\u00edsima, que representa uno de los puntos resplandecientes de la ense\u00f1anza cristiana: es decir la intervenci\u00f3n de las falanges ang\u00e9licas, creadas por Dios para su servicio y enviadas por la Sant\u00edsima Trinidad para la protecci\u00f3n de la Santa Iglesia, de sus hijos  del mundo entero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta protecci\u00f3n es, en el uso de la buena vida cristiana, una devoci\u00f3n que ocupa, en el esp\u00edritu de aquel que sabe penetrarla bien, un lugar de honor especial y es un motivo de suavidad y de ternura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Permitan que nuestra voz, que se ha elevado para una advertencia paternal y emocionada a favor de la vida humana, de toda vida, de las suyas y de las otras, reencuentre aqu\u00ed, hacia el fin de nuestra simple conversaci\u00f3n, las primeras notas del lenguaje ang\u00e9lico, que estamos felices de repetir con el acento m\u00e1s emocionado, como el del Angelus.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La evocaci\u00f3n de los esp\u00edritus sublimes, que la solicitud vigilante del Padre celeste coloc\u00f3 y coloca al lado de cada uno de sus hijos, infunde dicha y coraje.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00e1ngeles del se\u00f1or escrutan, en efecto, el fondo de nuestro coraz\u00f3n y querr\u00edan hacerlo digno de favores divinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A ellos fue igualmente confiada la labor de guiar nuestros pasos. Y \u00bfc\u00f3mo este pensamiento no podr\u00eda suscitar una justa emoci\u00f3n delante del espect\u00e1culo, casi cotidiano, de la sangre que ba\u00f1a las rutas y clama piedad al cielo por tantas vidas humanas preciosas, de vidas j\u00f3venes llenas de promesas, truncadas in\u00fatilmente e inconsideradamente?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esto, nuestro sentimiento de viva caridad paternal nos ha sugerido dar una resonancia especial a la invocaci\u00f3n de los santos \u00e1ngeles guardianes. Su presencia penetra y envuelve toda la historia de los siglos: al lado de nuestros primeros padres, luego gu\u00edas del pueblo elegido, de sus reyes y profetas, hasta Jes\u00fas mismo y a sus Ap\u00f3stoles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfLa llamada suplicante a la intervenci\u00f3n de los \u00e1ngeles, encargados de velar sobre nuestra infancia y nuestro peregrinaje \u2013 a toda edad y en toda circunstancia de nuestra vida y de nuestra acci\u00f3n- no creen que lograr\u00e1 tocar a aquel que est\u00e1 fascinado por la velocidad, al punto de imponer finalmente el respeto absoluto y universal de las leyes que regulan el tr\u00e1fico?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La dulce y ferviente penetraci\u00f3n de la piedad hacia los \u00e1ngeles quiere decir ser propicia a los pensamientos, a las voluntades, a las fuerzas mismas de la t\u00e9cnica, que una emulaci\u00f3n mal entendida y una b\u00fasqueda se superioridades pueden conducir a la ruina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, nuestro deseo es que se aumente la devoci\u00f3n hacia el \u00c1ngel guardi\u00e1n. Cada uno tiene el suyo y puede conversar con los \u00e1ngeles y sus semejantes.\n<\/p>\n<p>Juan XXIII a los j\u00f3venes 10 de septiembre de 1961<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario que siempre sea recordada y alentada la oraci\u00f3n cotidiana, incluso en toda circunstancia de la jornada, a su \u00c1ngel guardi\u00e1n, de tal suerte que cada cual pueda no s\u00f3lo estar protegido contra los peligros del alma, sino tambi\u00e9n defendido contra los accidentes que, desgraciadamente, suceden tan frecuentemente sobre los caminos, en el mar y en el aire.\n<\/p>\n<p>Nuestros deberes frente a los santos \u00e1ngeles (P\u00edo XI a los ni\u00f1os, 2 de septiembre de 1934)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Bernardo, el devoto de Mar\u00eda, el amigo del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas es tambi\u00e9n, se puede decir el chantre, el heraldo de los \u00c1ngeles guardianes. El santo doctor dice a cada ni\u00f1o, a cada ser humano que tiene un \u00e1ngel, que jam\u00e1s debe olvidar ese compa\u00f1ero de vida y rendirle \u201cel respeto por su presencia, la devoci\u00f3n por su benevolencia y la confianza por su buena guardia\u201d. El \u00e1ngel de Dios nos acompa\u00f1a, en  efecto, con su presencia, y nos defiende con su buena guardia: Ves enseguida las disposiciones con las cuales san Bernardo nos sugiere tan bien responder a semejante bondad:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEl respeto por la presencia\u201d. No hay que olvidar jam\u00e1s la presencia del \u00c1ngel guardi\u00e1n, de ese pr\u00edncipe celeste que jam\u00e1s debe enrojecer ante nosotros. Justamente el gran doctor agrega, explicando el sentido de ese deber de respeto, y hablando de s\u00ed mismo: \u201cNo hagas en presencia del \u00e1ngel lo que no har\u00edas en presencia de Bernard\u201d. De la misma manera, estos queridos ni\u00f1os no deber\u00edan nunca hacer nada que pudiese ofender al \u00e1ngel que tiene cuidado de su persona, no hacer lo que no har\u00edan delante del papa, delante de su propio padre  y su propia madre, ni tampoco delante del m\u00e1s humilde de sus compa\u00f1eros. Y es bueno recordar, siempre a este respecto, lo que agrega el mismo san Bernardo cuando, jugando con las palabras, agrega enseguida que en todo \u00e1ngulo se encuentra un \u00e1ngel\u201d: en todo lugar, en todo momento el \u00e1ngel est\u00e1 presente. Por tanto, \u201cel respeto por la presencia; es decir una continencia siempre respetuosa y diferente, un homenaje conforme a la dignidad del cristino, templo del Esp\u00edritu Santo, amigo de Jesucristo, admitido a la comuni\u00f3n del Cuerpo y la Sangre divinos despu\u00e9s de haber sido regenerado por el agua del bautismo, en esa sangre precios\u00edsima.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa devoci\u00f3n por la benevolencia\u201d. El \u00e1ngel guardi\u00e1n no s\u00f3lo est\u00e1 presente, sino su compa\u00f1\u00eda desborda de ternura y de amor; lo que requiere adem\u00e1s de nuestra parte, respecto de \u00e9l, un amor hecho de ternura, es decir la devoci\u00f3n. La devoci\u00f3n agrega algo a la piedad filial, incluso a la que se experimenta y se muestra hacia Dios. Una piedad devota quiere decir una piedad delicada que trae consigo la donaci\u00f3n de toda el alma, de todo el coraz\u00f3n. El \u00e1ngel de Dios est\u00e1 siempre con nosotros, en nuestra vida, con su solicitud y su afecto excepcional. Por lo tanto, hay que serle devoto: no solamente rendirle afecto por afecto, sino devoci\u00f3n. La devoci\u00f3n se actualiza en la pr\u00e1ctica de cada d\u00eda, invocando su \u00e1ngel al principio y al fin de cada d\u00eda. Los invitamos, queridos ni\u00f1os, imitar en este punto al papa. Al principio y al fin de cada d\u00eda de su vida, invoca a su \u00c1ngel guardi\u00e1n; y a menudo renueva esta invocaci\u00f3n a lo largo del d\u00eda, especialmente cuando las cosas por hacer son un poco complicadas y dif\u00edciles, lo que ocurre a menudo. Ahora bien, tiene que decir, siempre por deber de reconocimiento hacia su \u00c1ngel guardi\u00e1n, que se siente siempre asistido por \u00e9l de manera admirable, aunque una gratitud particular viene a asociarse a otros tantos motivos por los cuales se siente deudor respecto del esp\u00edritu celeste que lo asiste. A menudo ve y percibe que su \u00e1ngel est\u00e1 ah\u00ed, cerca suyo listo a asistirlo, a ayudarlo. Es igualmente lo que hacen los \u00e1ngeles de todos estos queridos peque\u00f1os: siempre presentes, siempre amantes, siempre vigilantes. De ah\u00ed, repit\u00e1moslo, la necesidad de recurrir frecuentemente a ellos con devoci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa confianza por la buena guardia\u201d. Saberse guardado por un pr\u00edncipe de la corte celestial, por uno de esos esp\u00edritus elegidos, de los que el Se\u00f1or \u2013hablando propiamente de los ni\u00f1os- ha dicho que ven siempre la Majestad de Dios en el esplendor del para\u00edso, lo que no s\u00f3lo inspira respeto y devoci\u00f3n sino tambi\u00e9n suscita la mayor confianza. La confianza, que es bien distinta de la audacia terrestre, es necesaria y debe sostener, especialmente cuando el deber es dif\u00edcil y se encuentra abrumador el conjunto del buen prop\u00f3sito. En ese momento, de manera m\u00e1s acentuada, se debe esperar la ayuda, la defensa y la guarda de los santos \u00e1ngeles; y verdaderamente en ese sentimiento de confianza, se destaca adem\u00e1s  y de manera m\u00e1s evidente la necesidad de la oraci\u00f3n, que es precisamente la expresi\u00f3n aut\u00e9ntica y espont\u00e1nea de la confianza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y de nuevo insistimos con gran solicitud paternal en la necesidad del respeto, del amor y de la oraci\u00f3n confiada por parte de los ni\u00f1os cat\u00f3licos hacia sus propios \u00e1ngeles bajo la conducci\u00f3n y seg\u00fan la sublime invitaci\u00f3n de san Bernardo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apropi\u00e1ndonos de esta palabra del santo, que hemos tenido la suerte de encontrar en los comienzos de nuestra vida, hemos podido conocer y sentir la luz ben\u00e9fica. Contribuy\u00f3 con todo lo que pudimos realizar por la gracia divina en nuestra vida. Y seguramente a \u00e9l le debemos el apoyo y la confianza necesarios para todo el tiempo de existencia que plazca a Dios concedernos todav\u00eda. Por eso deseamos tanto y deseamos que ese sea el programa luminoso de la vida  de estos ni\u00f1os privilegiados, gracias al cual podr\u00e1n ser siempre dignos de la presencia continua, a su lado, de un pr\u00edncipe celeste; siempre tiernamente devotos a este amigo tan fiel, tan grande, y siempre estado de gozar y de beneficiarse de su guarda benefactora y sabia.\n<\/p>\n<h3>Cap\u00edtulo 5: Los tres arc\u00e1ngeles<\/h3>\n<p>La misi\u00f3n de los tres grandes arc\u00e1ngeles (Juan XXIII, 29 de noviembre de 1960)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy se celebra la fiesta de San Miguel Arc\u00e1ngel, el pr\u00edncipe de la las milicias celestes, el defensor de los derechos divinos contra el demonio. Se podr\u00eda decir que san Miguel concibi\u00f3 y realiz\u00f3 una primera forma de Acci\u00f3n cat\u00f3lica, preocupada de la gloria del se\u00f1or y del bien de todos aquellos que son fieles a Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por a\u00f1adidura, el gran arc\u00e1ngel nos recuerda una inmensa legi\u00f3n de Esp\u00edritus celestes, de los cuales, millares y millares se encuentran presentes en esta audiencia, ya que cada uno de los que se encuentra en la bas\u00edlica tiene cerca de \u00e9l a su \u00c1ngel guardi\u00e1n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Velemos por dirigirnos a menudo al amigo celeste que el Se\u00f1or nos ha concedido; a no cerrar los ojos para tomar el descanso necesario y a no comenzar la jornada sin invocar su protecci\u00f3n; por dirigirnos siempre al \u00c1ngel guardi\u00e1n cuando os encontremos en pruebas y dificultades y a la hora de las tentaciones por parte del enemigo del bien.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Miguel es llamado, igualmente, en la liturgia, Angelus pacis: \u00e1ngel de la paz, que no quiere la guerra. Pidamos su intercesi\u00f3n para nadie atente contra la paz, para que nadie combate la ley divina y el reino pac\u00edfico del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El horizonte se extiende: otros esplendores nos son indicados por el cielo. Las campanas que suenan, la ma\u00f1ana, el mediod\u00eda y la tarde, nos recuerda, por el Angelus y el Ave Mar\u00eda, a otro gran arc\u00e1ngel: san Gabriel, que fue elegido para ser enviado sobre la tierra con el fin de ansiar el inefable misterio de la Encarnaci\u00f3n del Hijo del Dios: fue el primero en dirigir a Mar\u00eda el saludo que millones y millones de fieles repiten muchas veces al d\u00eda: \u201cDios re salve Mar\u00eda, llena eres de gracia\u2026\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed el tercero de los arc\u00e1ngeles que conocemos ya: san Rafael, medicina Dei. Se habla de \u00e9l en el Antiguo Testamento, cuando el Se\u00f1or lo env\u00eda a guiar al joven Tob\u00edas, para reconfortar a su padre, patriarca ejemplar que obedec\u00eda en todo al Se\u00f1or; y para significar toda la confianza que debemos tener en los peligros y en todas las circunstancias de la vida, hacia aquel que nos ha sido dado por el se\u00f1or para acompa\u00f1arnos en nuestro camino.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, tenemos en la sagrada liturgia todo lo que es necesario para la elevaci\u00f3n del pensamiento y del coraz\u00f3n, para darnos dulzura y paz: Jes\u00fas, su Madre celeste, los santos, los \u00e1ngeles que se unen a nosotros y a la Iglesia universal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y cuando a veces sentimos el peso de la materia de nuestra naturaleza humana, san Miguel, que vela sobre la Iglesia universal, nos dar\u00e1 la paz serena y profunda; san Gabriel se unir\u00e1 a nosotros en el homenaje e imploraci\u00f3n a la Madre de Dios; san Rafael nos reconfortar\u00e1 con ayuda y consejos; los otros \u00e1ngeles, en particular el \u00e1ngel guardi\u00e1n nos sostendr\u00e1n en la lucha contra las ilusiones del siglo y nos preservar\u00e1n de la fatiga y de las negligencias posibles.\n<\/p>\n<p>San Miguel, protector de los fieles, especialmente de los esposos (P\u00edo XII, 8 de mayo de 1940)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre la multitud de santos que venera, la Iglesia ofrece a sus fieles patronos para sus diferentes estados y sus diferentes edades. Ustedes lo saben, queridos j\u00f3venes esposos, pero se sorprender\u00e1n, tal vez, por escucharnos invocar hoy, sobre ustedes, la protecci\u00f3n del arc\u00e1ngel san Miguel, cuya aparici\u00f3n  la Iglesia festeja en este d\u00eda, y por quien no sienten primeramente sino sentimientos de respetuoso temor. La iconograf\u00eda lo representa bajo los rasgos severos  de un guerrero que derriba al demonio. La sagrada escritura lo llama uno de los primeros pr\u00edncipes del cielo, el jefe de las milicias ang\u00e9licas que luchan contra el drag\u00f3n. La liturgia le da la misma actitud: desciende del cielo, el mar se agita y la tierra tiembla; eleva la cruz de la salvaci\u00f3n como estandarte de victoria, fulminando a los esp\u00edritus rebeldes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero m\u00e1s todav\u00eda que las otras creaturas, el hombre y la mujer que dejan a su padre y a su madre para emprender juntos el misterioso viaje de la vida, parecen tener miedo de este vengador de los derechos de Dios. Con este t\u00edtulo, les recuerda casi instintivamente al querub\u00edn armado de una espada de fuego que expulsa del para\u00edso terrestre a la primera pareja humana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y sin embargo, las razones de confianza y de esperanza lo desbancan sobre los motivos de temor. En el momento mismo de la tragedia inicial de la humanidad, mientras que nuestros primeros padres se alejaban del naufragio oscuro y fr\u00edo del anatema, una nube ligera, semejante a la que un d\u00eda deb\u00eda ver el profeta El\u00edas, aparec\u00eda en el horizonte y anunciaba el roc\u00edo benefactor de los grandes perdones: Miguel, con la milicia de los \u00e1ngeles fieles, entreve\u00eda la maravilla de la Encarnaci\u00f3n divina y de la Redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano, Lejos de envidiar a los hombres, como el orgulloso Lucifer, el honor de la uni\u00f3n hipost\u00e1tica, obedeci\u00f3 &#8211; seg\u00fan su nombre y su divisa: Quis ut Deus? \u00bfQui\u00e9n como Dios? &#8211;  al Se\u00f1or que no tiene igual a s\u00ed mismo, y ador\u00f3 con todos los \u00e1ngeles al Verbo Encarnado. As\u00ed, no ces\u00f3 jam\u00e1s de amar a los hombres, para los cuales experimenta una afecto, por as\u00ed decirlo, fraternal, y cuanto m\u00e1s se esfuerza Sat\u00e1n en precipitarlo a la gehena, m\u00e1s trabaja el arc\u00e1ngel para reconducirlo al para\u00edso perdido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducir a las almas cerca de Dios en la gloria celeste, es una tarea que la liturgia y la tradici\u00f3n atribuyen a san Miguel. \u201cHe aqu\u00ed, dice en la fiesta de hoy el oficio divino, al arc\u00e1ngel Miguel, pr\u00edncipe de la milicia ang\u00e9lica; su culto es una fuente de beneficios para los pueblos y su oraci\u00f3n conduce al Reino de los cielos\u201d. \u201cEl Arc\u00e1ngel Miguel llega con una multitud de \u00e1ngeles; Dios le ha encargado conducir las almas a la dicha del para\u00edso\u201d Y en el ofertorio de la misa por los difuntos, la Iglesia ora: \u201cQue esas almas no caigan en las tinieblas, sino que el portaestandarte san Miguel las introduzca en la santa luz\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no vayan a creer que este \u201cpreboste del para\u00edso\u201d que Dios ha constituido pr\u00edncipe de todas las almas predestinadas, espera la hora del supremo paso para manifestar su bondad a los hombres. \u00a1Cu\u00e1nto, queridos esposos, deben apreciar su protecci\u00f3n y su ayuda para acoger en este mundo las almas en las cuales, en la docilidad a las leyes del Creador, preparan una morada corporal! Lejos de limitarse a esta primera ayuda, san Miguel los sostendr\u00e1 a todo lo largo de su misi\u00f3n de padres y tomar\u00e1 cuidado de ustedes y de sus hijos.\n<\/p>\n<p>Protector de la salud y patr\u00f3n de los enfermos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una antigua pr\u00e1ctica de piedad invocar al gran arc\u00e1ngel como protector de la salud y patr\u00f3n de los enfermos. Viviendo aqu\u00ed, todos han podido ver su estatua de bronce en la cubre del castillo Santo \u00c1ngel, al que dio su nombre. San Miguel parece velar sobre la vida y la salud de los Roanos y recordarles c\u00f3mo, seg\u00fan una tradici\u00f3n, cuando en 590 la peste desolaba la Ciudad eterna y san Gregorio Magno conduc\u00eda al clero y al pueblo en procesi\u00f3n para obtener de Dios el cese de la plaga, el santo pont\u00edfice vio aparecer sobre el monumento de Adriano a San Miguel guardando su espada en signo de perd\u00f3n divino. Para ustedes, queridos hijos e hijas, que junto a las alegr\u00edas divisan ya los deberes y los cuidados de la familia,  pidan a san Miguel alejar de sus familias las angustias que causan en el coraz\u00f3n de los padres la salud precaria de los ni\u00f1os, sus crisis de crecimiento o enfermedades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sombra benefactora del castillo del Santo \u00c1ngel, se extiende allende los muros de Roma. San Miguel, suficientemente poderoso para auxiliar al  mundo entero, parece conceder una protecci\u00f3n especial a los hijos de nuestra querida Italia, como lo recuerda precisamente la fiesta que celebramos hoy. Alrededor de cien a\u00f1os antes de la peste de Roma, san Miguel, nos cuenta el Breviario Romano, apareci\u00f3 sobre el monte Gargano, y esta aparici\u00f3n milagrosa hizo comprender que el Arc\u00e1ngel tomaba ese lugar bajo su protecci\u00f3n particular y quer\u00eda que all\u00ed se rindiera, en su honor y el de los \u00e1ngeles, culto a Dios.\n<\/p>\n<p>Guardi\u00e1n de las almas y de la paz<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la Iglesia invoca al Arc\u00e1ngel sobre todo como protector de la vida de las almas, m\u00e1s preciosa que de la del cuerpo, y siempre amenazada por el contacto del mal. La iglesia, tiene la seguridad inquebrantable que las potencias del infierno no prevalecer\u00e1n contra ella. Pero sabe tambi\u00e9n que la vida cristiana de los individuos y de los pueblos no se conserva sino con la ayuda de Dios, que tiene a los \u00e1ngeles por ministros. De ah\u00ed la oraci\u00f3n que el sacerdote hace al final de la misa con los fieles: \u201cSan Miguel arc\u00e1ngel, defi\u00e9ndenos en el combate\u2026 Arroja al infierno a Satan\u00e1s y a los otros esp\u00edritus malignos que rondan el mundo para perder las almas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Raramente esta oraci\u00f3n fue m\u00e1s urgente que en el momento actual. Envenenado por la mentira y la deslealtad, sacudida por el exceso de violencia, el mundo ha perdido la paz, la santa moral y la dicha. Si como consecuencia del pecado original, la tierra no puede ser un para\u00edso, al menos podr\u00eda y deber\u00eda permanecer como una estancia de concordia fraternal entre los hombres y los pueblos. Por el contrario, el incendio de la guerra brama en muchas naciones y amenaza invadir otras. Nuestro coraz\u00f3n se emociona particularmente por ustedes, queridos hijos e hijas, y por tantos otros j\u00f3venes esposos de todos los pa\u00edses que han unido sus destinos en esta tr\u00e1gica primavera. \u00bfC\u00f3mo ver sin un estremecimiento de horror, perfilarse el espectro terrible de la guerra, aunque sea de lejos, sobre esos hogares donde sonr\u00ede la esperanza? Pero si hoy las fuerzas humanas parecen incapaces de restablecer una paz justa, leal y durable, los hombres siempre pueden solicitar la intervenci\u00f3n de Dios. Entre los hombres y Dios, el Se\u00f1or ha colocado como mediadora a su dulc\u00edsimo Madre\u2026 D\u00edgnese la \u201cMadre amable\u201d, la \u201cVirgen poderosa\u201d, el \u201cauxilio de los cristianos\u201d invocada cada vez con m\u00e1s fervor y angustia a todo lo largo de este mes de mayo \u2013 hoy especialmente bajo el t\u00edtulo bajo el t\u00edtulo de Reina del Sacrat\u00edsimo Rosario de Pompeya \u2013 unir bajo el manto de su ternura, en la paz de su sonrisa, a sus hijos tan cruelmente divididos. D\u00edgnese, como lo canta hoy d\u00eda la Iglesia en la sagrada liturgia, \u201cel \u00e1ngel de la paz, Miguel, descender en nuestros hogares, y, mensajero de paz. Relegar al infierno las guerras, causa de tantas l\u00e1grimas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Gabriel, patr\u00f3n celeste de las telecomunicaciones<br \/>\n(P\u00edo XII, Breve apost\u00f3lico del 12 de enero de 1951)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cTodo don excelente, toda gracia perfecta desciende de lo alto, del Padre de las luces\u201d. Por eso hay que admirar la sabidur\u00eda divina que ha permitido a los hombres, gracias a las numerosas invenciones nacidas del genio de nuestra \u00e9poca, poder, por medio de la electricidad, telegrafiar a los ausentes con una maravillosa rapidez, telefonear a distancias extraordinarias, enviar mensajes por las ondas a\u00e9reas y finalmente contemplar la visi\u00f3n de las cosas y de los hechos que se encuentran muy lejos de los lugares donde habitan. Esos instrumentos, construidos seg\u00fan las reglas del arte, pueden ser muy nocivos si son empleados con malas intenciones, pero por el contrario, pueden ayudar poderosamente al desarrollo  y a la reafirmaci\u00f3n de las relaciones fraternales entre los hombres, al progreso de la civilizaci\u00f3n, a la propagaci\u00f3n ilimitada de las artes y ciencias, e incluso a la ense\u00f1anza de los preceptos de la religi\u00f3n, a la transmisi\u00f3n de la palabra del Pastor supremo desde la sede de Pedro a todas las naciones y a la admirable uni\u00f3n de todos los corazones para dirigir hacia la Majestad divina oraciones p\u00fablicas hechas por ese medio en todo el universo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, nuestra Madre la Santa Iglesia jam\u00e1s se ha opuesto al progreso de la civilizaci\u00f3n humana, pero tuvo y tiene el cuidado de sostenerlo y desarrollarlo y alentarlo en la mayor medida, estando dado que todo lo que se puede descubrir de nuevo debe ser considerado como un trazo de la inteligencia divina y un signo de su poder. As\u00ed creemos oportuno asegurar a esas ciencias maravillosas y a aquellos que las ponen en obra o que las explotan, el beneficio de una protecci\u00f3n celeste. Frente al pedido hecho por muchas personas destacadas, que ejercen su actividad en este ramo, de darles a ellos y a sus colegas, como patr\u00f3n celeste, delante de Dios, al arc\u00e1ngel san Gabriel que trajo al g\u00e9nero humano sumergido en las tinieblas y desesperando casi de su salvaci\u00f3n, el anuncio largamente anunciado de la Redenci\u00f3n de los hombres, nos decidimos acoger favorablemente, vista su importancia y su gravedad, este pedido corresponde a nuestro propio pensamiento y a nuestros propios deseos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, usando de la plenitud el poder apost\u00f3lico, mediante esta Carta y por siempre, constituimos y declaramos al arc\u00e1ngel san Gabriel, patr\u00f3n celeste ante Dios de esta profesi\u00f3n, de sus especialistas y empleados, atribuy\u00e9ndole todos los honores y privilegios lit\u00fargicos que pertenecen regularmente a los patrones principales.\n<\/p>\n<p>San Miguel defensor y sost\u00e9n de la Iglesia (Juan Pablo II en el monte Gargano el 24 de mayo de 1987)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Querid\u00edsimos hermanos y hermanas,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy feliz de encontrarme aqu\u00ed entre ustedes a la sombra de este santuario de San Miguel arc\u00e1ngel que, desde hace quince siglos, constituye un destino de los peregrinajes y un punto de referencia para aquellos que buscan a Dios y desean entrar en el s\u00e9quito de Cristo, por quien \u201chan sido creadas  todas las cosas, en los cielos y sobre la tierra, las visibles y las invisibles, tronos, se\u00f1or\u00edos, principados, poderes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este lugar, como lo hicieron ya en el pasado muchos de mis predecesores en la Sede de Pedro, he venido yo tambi\u00e9n, para disfrutar de la atm\u00f3sfera propia de este santuario, hecha de silencio, de oraci\u00f3n y penitencia; he venido para venerar e invocar al arc\u00e1ngel san Miguel para que proteja y defienda a la santa Iglesia en un momento en el que es dif\u00edcil dar un aut\u00e9ntico testimonio cristiano sin compromisos y sin acomodos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el momento en que el papa Gelasio I, en 493, dio su consentimiento a la consagraci\u00f3n de las grutas de las apariciones del arc\u00e1ngel san Miguel como lugar de culto y realiza su primera visita, concediendo la indulgencia del \u201cPerd\u00f3n ang\u00e9lico\u201d, una serie de pont\u00edfices romanos sigui\u00f3 sus huellas para venerar este lugar sagrado. Entre ellos figuran Agapito I, Le\u00f3n IX, Urbano II, Inocencio II, Celestino III, Urbano VI, Gregorio IX, san Pedro Celestino y Benedicto IX.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos santos, igualmente, vinieron aqu\u00ed para sacar fuerza y consuelo. Recuerdo los nombres de san Bernardo, san Guillermo de Vercelli, fundador de la abad\u00eda de Montevergine, santo Tom\u00e1s de Aquino, santa Catalina de Siena; entra esas visitas permaneci\u00f3 justamente c\u00e9lebre y se mantiene viva todav\u00eda, la que hizo San Francisco que vino aqu\u00ed como preparaci\u00f3n de la Cuaresma de 1221. La tradici\u00f3n dice que, consider\u00e1ndose indigno de entrar en la gruta sagrada, se habr\u00eda detenido en la entrada, trazando la se\u00f1al de la cruz en una roca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta frecuentaci\u00f3n viva y jam\u00e1s interrumpida de peregrinos ilustres y humildes que, desde el Medioevo hasta nuestros d\u00edas hicieron de este santuario un lugar de encuentro, de oraci\u00f3n y de reafirmaci\u00f3n de la fe cristiana, dice cu\u00e1nto la figura del arc\u00e1ngel Miguel que es protagonista de numerosas p\u00e1ginas del Antiguo Testamento, es sentida e invocada por el pueblo, y cu\u00e1nto la Iglesia tiene necesidad de su protecci\u00f3n celeste: de \u00e9l, que est\u00e1 presente en la Biblia como el gran luchador contra el Drag\u00f3n, el jefe de los demonios. Leemos en el Apocalipsis: \u201cEntonces hubo una batalla en el cielo: Miguel y sus \u00e1ngeles combatieron al Drag\u00f3n. Y el Drag\u00f3n  respondi\u00f3, con sus \u00e1ngeles, pero los demonios llevaron la peor parte y fueron arrojados del cielo. Se arroj\u00f3 pues, al enorme Drag\u00f3n, la Serpiente antigua, el Diablo y Sat\u00e1n como se le llama al seductor del mundo entero, se les arroj\u00f3 sobre la tierra y sus \u00e1ngeles con \u00e9l\u201d. El autor sagrado nos presenta en esta descripci\u00f3n dram\u00e1tica, el acontecimiento de la ca\u00edda del primer \u00e1ngel que fue seducido por la ambici\u00f3n de ser \u201ccomo Dios\u201d. De ah\u00ed la realizaci\u00f3n del arc\u00e1ngel Miguel cuyo nombre en hebreo \u201cS\u00ed, \u00bfqui\u00e9n es fuerte como Dios?\u201d reivindica la unicidad de Dios y su inviolabilidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque fragmentarias, las informaciones de la revelaci\u00f3n sobre la personalidad y el rol de san Miguel son elocuent\u00edsimas. El Arc\u00e1ngel es quien reivindica los derechos inalienables de Dios. Es uno de los pr\u00edncipes del cielo, de donde saldr\u00e1 al Salvador. Ahora, el nuevo pueblo de Dios es la Iglesia. \u00c9sta es la raz\u00f3n por la cual ella lo considera como su protector y sost\u00e9n en todas sus luchas por la defensa y la expansi\u00f3n del Reino de Dios sobre la tierra. Es cierto que \u201clas puertas del Infierno no prevalecer\u00e1n\u201d, seg\u00fan la afirmaci\u00f3n del Se\u00f1or, pero esto no significa que estamos dispensados de pruebas y de batallas contra los embustes del maligno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta lucha, el arc\u00e1ngel Miguel est\u00e1 al lado de la Iglesia para defenderla contra todas las iniquidades del siglo, para ayudar a los creyentes a resistir al demonio que, como le\u00f3n rugiente ronda buscando a quien devorar\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta lucha contra el demonio en la que se distingue la figura del arc\u00e1ngel Miguel, es todav\u00eda actual hoy, porque el demonio est\u00e1 siempre vivo y operando en el mundo. En efecto, el mal que est\u00e1 en \u00e9l, el desorden que encuentra en la sociedad, la incoherencia del hombre, la ruptura interior de la que es v\u00edctima, no son s\u00f3lo las consecuencias del pecado original, sino tambi\u00e9n el efecto de la acci\u00f3n devastadora y oscura de Sat\u00e1n, de ese destructor del equilibrio moral del hombre que san Pablo no duda en llamar \u201cel dios de este mundo\u201d, en la medida en que se manifiesta como encantador astuto que sabe insinuarse en el juego de nuestra acci\u00f3n para introducir desviaciones igualmente tan nocivas que tienen el aspecto de estar conformes, en apariencia, con nuestras aspiraciones naturales. He aqu\u00ed por qu\u00e9 el Ap\u00f3stol de los Gentiles pone a los cristianos en guardia contra los ataques del demonio y de sus innombrables sat\u00e9lites cuando exhorta a los habitantes de \u00c9feso a revestirse de la \u201carmadura de Dios para poder resistir a las maniobras del diablo. Porque no es contra adversarios de sangre y carne que tenemos que luchar, sino contra los principados, las potencias los regentes de este mundo de tinieblas, contra los esp\u00edritus del mal que habitan los espacios celestes\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A esta lucha nos invita la figura del arc\u00e1ngel san Miguel, a quien la Iglesia, tanto e Oriente como en Occidente, jam\u00e1s a dejado de rendir culto especial. Como se sabe, el primer santuario consagrado a san Miguel fue edificado en Constantinopla por iniciativa de Constantino: es el c\u00e9lebre Michaelion, al que siguieron, en esta nueva capital del Imperio, otras iglesias dedicadas al Arc\u00e1ngel. En occidente el culto a san Miguel, desde el siglo V, se extendi\u00f3 en numerosas ciudades como Roma, G\u00e9nova, Venecia; y entre tantos lugares de culto, el m\u00e1s celebre es incontrastablemente el del monte Gargano. El arc\u00e1ngel est\u00e1 representado sobre la puerta de bronce, fundido en Constantinopla en 1076, en la acci\u00f3n de abatir al Drag\u00f3n infernal. Es bajo este s\u00edmbolo que el arte nos los representa y que la liturgia nos lo hace invocar. Todos recordamos la oraci\u00f3n que se recitaba, hace algunos a\u00f1os, al final de la santa misa, y que hab\u00eda sido compuesta por el papa Le\u00f3n XIII.\n<\/p>\n<p>Oraci\u00f3n a San Miguel (Le\u00f3n XIII, 18 de mayo de 1890; Acta Apostolicae Sedis, p. 743)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Oh glorioso pr\u00edncipe de las milicias celestes, san Miguel arc\u00e1ngel, defi\u00e9ndenos en el combate y en la terrible lucha que debemos sostener contra los principados y las potencias, contra los pr\u00edncipes de este mundo de tinieblas, contra los esp\u00edritus malignos! Ven en auxilio de los hombres que Dios ha creado inmortales, que form\u00f3 a su imagen y semejanza y que rescat\u00f3 a gran precio de la tiran\u00eda del demonio. Combate en este d\u00eda, con el ej\u00e9rcito de los santos \u00e1ngeles, los combates del Se\u00f1or como en otro tiempo combatiste contra Lucifer, el jefe de los orgullosos, y contra los \u00e1ngeles ap\u00f3statas que fueron impotentes de resistirte y para quien no hubo nunca jam\u00e1s lugar en el cielo. Si ese monstruo, esa antigua serpiente que se llama demonio y Sat\u00e1n, \u00e9l que seduce al mundo entero, fue precipitado con sus \u00e1ngeles al fondo del abismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero he aqu\u00ed que ese antiguo enemigo, este primer homicida ha levantado ferozmente la cabeza. Disfrazado como \u00e1ngel de luz y seguido de toda la turba y seguido de esp\u00edritu malignos, recorre el mundo entero para apoderarse de \u00e9l y desterrar el Nombre de Dios y de su Cristo, para hundir, matar y entregar a la perdici\u00f3n eterna a las almas destinadas a la eterna corona de gloria. Sobre hombres de esp\u00edritu perverso y de coraz\u00f3n corrupto, este drag\u00f3n malvado derrama tambi\u00e9n, como un torrente de fango impuro el veneno de su malicia infernal, es decir el esp\u00edritu de mentira, de impiedad, de blasfemia y el soplo envenado de la impudicia, de los vicios y de todas las abominaciones. Enemigos llenos de astucia han colmado de oprobios y amarguras a la Iglesia, esposa del Cordero inmaculado, y sobre sus bienes m\u00e1s sagrados han puesto sus manos criminales. Aun en este lugar sagrado, donde fue establecida la Sede de Pedro y la c\u00e1tedra de la Verdad que debe iluminar al mundo, han elevado el abominable trono de su impiedad con el designio inicuo de herir al Pastor y dispersar al reba\u00f1o.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Te suplicamos, pues, Oh pr\u00edncipe invencible, contra los ataques de esos esp\u00edritus r\u00e9probos, auxilia al pueblo de Dios y dale la victoria. Este pueblo te venera como su protector y su patrono, y la Iglesia se glor\u00eda  de tenerte como defensor contra los malignos poderes del infierno. A ti te confi\u00f3 Dios el cuidado de conducir a las almas a la beatitud celeste. \u00a1Ah! Ruega pues al Dios de la paz que ponga bajo nuestros pies a Satan\u00e1s vencido y de tal manera abatido que no pueda nunca m\u00e1s mantener a los hombres en la esclavitud, ni causar perjuicio a la Iglesia. Presenta nuestras oraciones ante la mirada del Todopoderoso, para que las misericordias del Se\u00f1or nos alcancen cuanto antes. Somete al drag\u00f3n, la antigua serpiente que es diablo y Sat\u00e1n, encad\u00e9nalo y precip\u00edtalo en el abismo, para que no pueda seducir a los pueblos. Am\u00e9n\n<\/p>\n<ul>\n<li> He aqu\u00ed la Cruz del Se\u00f1or, huyan potencias enemigas.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Venci\u00f3 el Le\u00f3n de Jud\u00e1, el reto\u00f1o de David\n<\/p>\n<ul>\n<li> Que tus misericordias, Oh Se\u00f1or se realicen sobre nosotros.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos esperado de ti.\n<\/p>\n<ul>\n<li> Se\u00f1or, escucha mi oraci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y que mis gritos se eleven hasta ti.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Oh Dios Padre Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, invocamos tu Santo Nombre, e imploramos insistentemente tu clemencia para que por la intercesi\u00f3n de Mar\u00eda inmaculada siempre Virgen, nuestra Madre, y del glorioso san Miguel arc\u00e1ngel, te dignes auxiliarnos contra Sat\u00e1n y todos los otros esp\u00edritus inmundos que recorren la tierra para da\u00f1ar al g\u00e9nero humano y perder las almas. Am\u00e9n\n<\/p>\n<h3>Cap\u00edtulo VI: Rezar con los \u00c1ngeles, El \u00c1ngelus y el Rosario<\/h3>\n<p>El Angelus (Pablo VI, Marialis cultus, 2 de febrero 1974)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestras palabras sobre el \u00c1ngelus quieren ser, solamente, una simple pero viva exhortaci\u00f3n a conservar la costumbre de recitarlo cuando y en donde sea posible. Esta oraci\u00f3n no tiene necesidad de ser renovada: su estructura simple, su car\u00e1cter b\u00edblico, su origen hist\u00f3rico que la une al pedido de salvaguardia en la paz, su ritmo casi lit\u00fargico que santifica diversos momentos de la jornada, su apertura al misterio pascual que nos conduce, conmemorando la Encarnaci\u00f3n del Hijo de Dios, a pedir ser conducidos \u201cpor su Pasi\u00f3n y por su Cruz hasta la gloria de la resurrecci\u00f3n\u201d, hacen que, a siglos de distancia, conserve inalterado su valor e intacta su lozan\u00eda. Es ciertos que ciertos usos tradicionalmente ligados a la recitaci\u00f3n del \u00c1ngelus ha desaparecido o pueden dif\u00edcilmente subsistir en la vida moderna, pero se trata de elementos marginales; el valor de la contemplaci\u00f3n del misterio de la Encarnaci\u00f3n del Verbo, de la salutaci\u00f3n a la Virgen y del recurso a su misericordiosa intercesi\u00f3n no han cambiado; y a pesar de las condiciones nuevas de los tiempos, esos momentos caracter\u00edsticos del d\u00eda, ma\u00f1ana, mediod\u00eda y tarde, que delimitan los periodos de actividad y constituyen una invitaci\u00f3n a detenerse para orar, permanecen inalteradas para la mayor parte de los hombres.\n<\/p>\n<p>Un buen medio de invocar al \u00e1ngel guardi\u00e1n (Juan XXIII, 9 de septiembre de 1962)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que todo fiel tenga el cuidado de recordar para s\u00ed y para los otros, especialmente los ni\u00f1os, la salutaci\u00f3n debida, no s\u00f3lo en la ma\u00f1ana, sino tambi\u00e9n en la noche, al \u00c1ngel guardi\u00e1n, la invocaci\u00f3n para que vele sobre nosotros y la gratitud para atestiguar sus cuidados con los que nos rodea. Si durante la jornada alguna cosa fastidiosa nos ocurra, esta tambi\u00e9n es una manera de disipar esa nube y de recobrar la serenidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada  domingo, seg\u00fan la costumbre instaurado por nuestro predecesor P\u00edo XII, el Santo Padre aparec\u00eda en la ventana de su estudio privado para bendecir a los fieles reunidos en la plaza de san Pedro; quiso que la bendici\u00f3n fuese precedida por la recitaci\u00f3n del Angele Dei. El papa, piensa as\u00ed, con Mar\u00eda Reina de los \u00e1ngeles, en su \u00e1ngel o en sus \u00e1ngeles guardianes, en los \u00e1ngeles guardianes de todas las almas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta manera es f\u00e1cil elevarnos hacia Dios, estudiando y poniendo en pr\u00e1ctica las sublimes verdades de nuestra fe y prepar\u00e1ndonos a recibir la inmensa gracia que esperamos, con una confianza abierta e intensa, del Concilio ecum\u00e9nico. \u00a1Regina Angelorum! Bajo la mirada maternal de Mar\u00eda, que la bendici\u00f3n del papa sea llevada por cada \u00c1ngel guardi\u00e1n a las casas y acompa\u00f1e a cada uno de los protegidos, en los pr\u00f3ximos meses, los pr\u00f3ximos a\u00f1os, siempre enriquecidos por la protecci\u00f3n celeste.\n<\/p>\n<p>Saludar a Mar\u00eda con el \u00c1ngel de la Anunciaci\u00f3n (Juan Pablo II, Homil\u00eda del 2 de octubre de 1983)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lucas Evangelista dice que Mar\u00eda fue \u201cturbada\u201d por las palabras que el arc\u00e1ngel Gabriel le dirig\u00eda en el momento de la Anunciaci\u00f3n, y que \u201cella se preguntaba que significaba esta este saludo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta mediaci\u00f3n de Mar\u00eda constituye el primer modelo de la oraci\u00f3n del rosario. Es la oraci\u00f3n de aquellos que aman el saludo del \u00e1ngel a Maria. Las personas que recitan el rosario retoman, con el pensamiento y el coraz\u00f3n, la mediaci\u00f3n de Mar\u00eda y, recit\u00e1ndolo, meditan \u201clo que significa tal saludo\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante todo, retoman las palabras que por medio de su mensajero, Dios mismo dirigi\u00f3 a Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos que aman el saludo del \u00e1ngel a Mar\u00eda repiten las palabras que provienen de Dios. Recitando el rosario decimos muchas veces estas palabras. No es una repetici\u00f3n simplista. Las palabras dirigidas por Dios mismo a Mar\u00eda y pronunciadas por el mensajero divino encierran un contenido insondable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cDios te salve Mar\u00eda, llena eres de gracias, el Se\u00f1or es contigo, bendita eres entre todas las mujeres\u201d\n<\/p>\n<p>La Resurrecci\u00f3n anunciada por los \u00e1ngeles (Juan Pablo II, 1\u00ba de abril de 1991)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy es el segundo d\u00eda de la octava de Pascua. Ayer fue la solemnidad de Pascua, hoy es lunes de Pascua. En Italia existe una hermosa tradici\u00f3n que quiere que este d\u00eda sea llamado \u201cPasquetta\u201d, pero yo no quiero hablarles de la \u201cPasquetta\u201d. Existe otro d\u00eda para designar esta jornada: el d\u00eda de la fiesta \u201cdel \u00c1ngel\u201d. Esta tradici\u00f3n, bell\u00edsima, corresponde profundamente a las fuentes b\u00edblicas sobre la Resurrecci\u00f3n. Recordemos  el relato de los Evangelios sin\u00f3pticos, cuando las mujeres van a la tumba, que encuentran abierta. Tem\u00edan no poder entrar porque la tumba estaba cerrada por una inmensa piedra. Pero la encontraron abierta y desde el interior, escucharon estas palabras: \u201cJes\u00fas de Nazareth no est\u00e1 aqu\u00ed\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por primera vez son pronunciadas estas palabras: \u201cha resucitado\u201d. Los evangelistas nos dicen que esas palabras fueron pronunciadas por los \u00e1ngeles. Existe una profunda significaci\u00f3n en esta presencia ang\u00e9lica y en esta proclamaci\u00f3n ang\u00e9lica: como aquello no pod\u00eda ser dicho sino por un \u00e1ngel, Gabriel que anunciara la Encarnaci\u00f3n del Verbo, Hijo de Dios, expres\u00f3, igualmente, por vez primera \u201cha resucitado\u201d; la Resurrecci\u00f3n, una palabra humana  no pod\u00eda ser suficiente. Era necesario un ser superior, porque para el ser humano, esta verdad y las palabras que comunican esta verdad \u201cha resucitado\u201d, esta verdad es tan turbadora, tan incre\u00edble, que tal vez ning\u00fan hombre habr\u00eda osado pronunciarla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de este anuncio, se comienza a repetir: \u201cEl Se\u00f1or ha resucitado y se ha revelado a Pedro, a Sim\u00f3n\u201d, pero el primer anuncio requer\u00eda una inteligencia superior a la inteligencia humana. As\u00ed, esta fiesta del \u00c1ngel, al menos yo lo entiendo as\u00ed, viene a completar la octava pascual. En las lecturas b\u00edblicas, en los pasajes de los Evangelios, siempre se menciona a los \u00e1ngeles; ahora bien la fiesta italiana subraya no s\u00f3lo el momento de esta presencia ang\u00e9lica, sino explica, tambi\u00e9n, el porqu\u00e9 de ese momento de la Resurrecci\u00f3n. Adem\u00e1s de la constataci\u00f3n humana de la tumba vac\u00eda, hac\u00eda falta otra constataci\u00f3n sobrehumana: \u201cha resucitado\u201d.\n<\/p>\n<p>El mes de los \u00e1ngeles y del rosario (Juan XXIII, Audiencia General del 30 de septiembre de 1959)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ayer celebramos la fiesta de San Miguel. En virtud de una prescripci\u00f3n de Le\u00f3n XIII invocamos al gran arc\u00e1ngel en la oraci\u00f3n que recitamos cada d\u00eda al fin de la misa. Despu\u00e9s de haber terminado el santo sacrificio, suplicamos a San Miguel, protector de la Iglesia, con el fin de que, por su intercesi\u00f3n, el Se\u00f1or confunda al padre de la iniquidad y del desorden. Es muy justo que San Miguel tenga un lugar en nuestras oraciones para que el orden civil y moral est\u00e9 conforme a las ense\u00f1anzas del Evangelio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de haber invocado a San Miguel, podemos tambi\u00e9n elevar nuestro coraz\u00f3n hacia los otros esp\u00edritus celestes que est\u00e1n a nuestro lado, como presencia discreta y buena compa\u00f1\u00eda desde el primer instante de nuestra vida. Las madres bien intencionadas se preocupan de ense\u00f1ar a sus hijos a invocar al \u00c1ngel guardi\u00e1n que preserva de los peligros, protege la inocencia e inspira los buenos pensamientos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Cu\u00e1n grande y noble es la misi\u00f3n del \u00c1ngel guardi\u00e1n que nos acompa\u00f1ar\u00e1 hasta el \u00faltimo d\u00eda! No olvidemos nunca dirigirle oraciones y agradecerle por su asistencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en este mes de octubre, que comienza, por as\u00ed decirlo, con la fiesta de los \u00e1ngeles, debemos recordar una voz ang\u00e9lica, cuyo sonido es querido a nuestro o\u00eddo y que emociona nuestra vida: el \u00e1ngel del Se\u00f1or anunci\u00f3 a Mar\u00eda: \u201cDios te salve Mar\u00eda, llena eres de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo. El mes de octubre es tambi\u00e9n el mes del rosario\u201d.\n<\/p>\n<p>Nuestro destino evocado en el rosario (Juan XXIII, 29 de septiembre de 1961)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la Anunciaci\u00f3n a la coronaci\u00f3n de Mar\u00eda elevada por encima de los \u00e1ngeles y de los santos, es un mismo flujo de vida que pasa a trav\u00e9s de todos los misterios del rosario, y evoca el plan eterno de Dios para nuestra salvaci\u00f3n. Comienza en la oscuridad, se termina en el esplendor del cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reflexionemos sobre nosotros mismos, sobre nuestra vocaci\u00f3n a estar un d\u00eda en la sociedad de los \u00e1ngeles y de los santos; vocaci\u00f3n cuya gracia santificante anticipa ya desde esta vida la realidad misteriosa y consoladora. \u00a1Qu\u00e9 delicia, qu\u00e9 gloria!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Somos \u201cconciudadanos de los santos, de la casa de Dios, y por cimientos a los ap\u00f3stoles y los profetas, y por piedra fundamental a Jesucristo mismo\u201d. Es una invitaci\u00f3n a rezar por la perseverancia final y por la paz sobre la tierra, que abre las puertas de la eternidad bienaventurada.\n<\/p>\n<p>Contemplar y rezar con los \u00e1ngeles (Le\u00f3n XIII 12  LE Augustissimae Virginis 12 de septiembre de 1897)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las veces que, por la recitaci\u00f3n del rosario, meditamos los misterios de nuestra salvaci\u00f3n, imitamos de alguna manera la funci\u00f3n sant\u00edsima confiada antiguamente a la milicia celeste de los \u00e1ngeles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son ellos quienes revelaron esos misterios en el tiempo se\u00f1alado, y jugaron en ellos un rol importante y han cumplido este encargo con gran cuidado, en una actitud por ratos alegre, dolorosa y triunfante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gabriel fue enviado a la Virgen para anunciarle la Encarnaci\u00f3n del Verbo Eterno. En la gruta de Bel\u00e9n, los \u00e1ngeles celebran, con sus cantos, la gloria del salvador que acaba de nacer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un \u00e1ngel advirti\u00f3 a Jos\u00e9 que emprendiera la huida y que se refugiara en Egipto con el Ni\u00f1o. En el Huerto de los Olivos, Jes\u00fas, abatido de dolor, exhala de su cuerpo un sudor de sangre; un \u00e1ngel lo consuela en un piadoso encuentro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando, triunfante de la muerte, sali\u00f3 del sepulcro, los \u00e1ngeles lo anuncian a las santas mujeres. Los \u00e1ngeles cuentan que Jes\u00fas subi\u00f3 a los cielos y proclaman que vendr\u00e1 escoltado por las milicias ang\u00e9licas, a las que unir\u00e1 las almas de los elegidos para conducirlos, con \u00c9l, a los coros celestes, por encima de los cuales ha sido exaltada la Santa Madre de Dios.<br \/>\nEs, pues, a los fieles que recitan la piadosa oraci\u00f3n del Rosario que pueden aplicarse, m\u00e1s exactamente estas palabras del ap\u00f3stol san Pablo a los nuevos disc\u00edpulos de Cristo. \u201cHan subido la  monta\u00f1a de Si\u00f3n y han entrado en la ciudad de Dios vivo, la Jerusal\u00e9n celeste, en compa\u00f1\u00eda de un gran n\u00famero de millares de \u00e1ngeles\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s divino, qu\u00e9 cosa m\u00e1s suave qu\u00e9 contemplar y orar con los \u00e1ngeles? \u00bfQu\u00e9 confianza, qu\u00e9 esperanza se puede concebir de disfrutar un d\u00eda, en el cielo, de la bienaventurada sociedad de los \u00e1ngeles, cu\u00e1ndo aqu\u00ed abajo se les ha ayudado, de cierta manera, en su ministerio?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido del franc\u00e9s por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Introducci\u00f3n 2 Cap\u00edtulo I: La fe de la Iglesia (Catecismo de la Iglesia: 325 \u2013 336) 2.1 Existen seres espirituales creados por Dios 2.2 \u00bfQui\u00e9nes son? 2.3 Cristo \u201ccon todos sus \u00e1ngeles\u201d 2.4 Los \u00e1ngeles en la vida de la Iglesia. 3 Cap\u00edtulo II: Existencia y naturaleza de los \u00e1ngeles 3.1 Los que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/angeles-textos-elegidos-y-presentados-por-los-monjes-de-solesmes\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abANGELES, TEXTOS ELEGIDOS Y PRESENTADOS POR LOS MONJES DE SOLESMES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23158","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23158","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23158"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23158\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23158"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23158"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23158"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}