{"id":23163,"date":"2016-02-05T15:49:36","date_gmt":"2016-02-05T20:49:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/campana-del-angelus\/"},"modified":"2016-02-05T15:49:36","modified_gmt":"2016-02-05T20:49:36","slug":"campana-del-angelus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/campana-del-angelus\/","title":{"rendered":"CAMPANA DEL ANGELUS"},"content":{"rendered":"<p><h2>El \u00e1ngelus y el toque de queda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La triple avemar\u00eda recitada al atardecer, la cual es el origen de nuestro moderno \u00e1ngelus, se asoci\u00f3 estrechamente con el ta\u00f1ido de una campana. Esta campana aparentemente pertenec\u00eda a las completas, que se dec\u00eda te\u00f3ricamente a la puesta del sol, aunque en la pr\u00e1ctica segu\u00eda de cerca el oficio de la tarde de las v\u00edsperas.  No puede haber duda de que en todos, excepto unos pocos casos excepcionales, el ta\u00f1ido de la campana del \u00e1ngelus era diferente del llamado toque de queda (ignitegium); el primero se realizaba al final de las completas y tal vez coincid\u00eda con las oraciones por la paz, dichas a coro; y la \u00faltima era la se\u00f1al para el cierre del d\u00eda y para la hora de acostarse en general.  En muchos lugares, tanto en Inglaterra como en Francia, todav\u00eda suena el toque de queda, y observamos que no s\u00f3lo es tocado a una hora relativamente tard\u00eda, que var\u00eda de 8 a 10, sino que el repique real dura en la mayor\u00eda de los casos un per\u00edodo de tiempo notable, que se prolonga por cien golpes o m\u00e1s.   Cuando la campana de la ciudad y las campanas de la iglesia o monasterio principal eran distintas, el toque de queda se daba por lo general con la campana de la ciudad. Donde la campana de la iglesia serv\u00eda para ambos prop\u00f3sitos, la del \u00e1ngelus y el toque de queda se tocaban probablemente en la misma campana a diferentes horas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una gran falta de registros que contengan cualquier nota definida de tiempo respecto al repique de la campana del \u00e1ngelus, pero hay al menos un claro ejemplo en el caso de Cropredy, Oxfordshire, donde en 1512 se hizo un legado a los capilleros con la condici\u00f3n de que deber\u00edan \u00abtocar diariamente las campanas del \u00e1ngelus a las seis de la ma\u00f1ana, a las doce del mediod\u00eda y a las cuatro de la tarde\u00bb (North, Church Bells of Lincolnshire, 169).    Al mismo tiempo, parece claro que en el caso de las iglesias catedrales, etc., donde se dec\u00eda el oficio a coro, el intervalo entre las completas y maitines (anticipados) del d\u00eda siguiente no fue muy grande; en todo caso, en algunas estaciones del a\u00f1o.   En estas circunstancias, los tres repiques interrumpidos de la campana del \u00e1ngelus probablemente serv\u00edan como una especie de introducci\u00f3n al repique continuo del toque de queda que preced\u00eda a maitines. Esto ser\u00eda suficiente para explicar ciertos indicios claros de una conexi\u00f3n en algunas localidades entre el toque de queda y la recitaci\u00f3n de las tres Aves de la noche.  Por ejemplo, el poeta Villon (siglo XV), debi\u00f3 claramente estar pensando en el toque de queda, cuando escribe:\n<\/p>\n<p>J&#8217;oy la cloche de la Sarbonne<br \/>\nQui toujours neuf heures sonne<br \/>\nLe salut que l&#8217;ange pr dit.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s, si no existiera dicha relaci\u00f3n, ser\u00eda dif\u00edcil explicar por qu\u00e9 algunos de los obispos de la Reforma como Hooper hicieron todo lo posible para suprimir el repique del toque de queda como una pr\u00e1ctica supersticiosa; sin embargo el intento no tuvo \u00e9xito.  Mucho antes de esto, en 1538, un jurado protestante en Canterbury hab\u00eda presentado al p\u00e1rroco de la iglesia de la Bas\u00edlica de San Pedro por pr\u00e1cticas supersticiosas, quej\u00e1ndose del \u00abta\u00f1ido de la campana del \u00e1ngelus despu\u00e9s de haberse hecho la canci\u00f3n del atardecer\u00bb (Stahlschmidt, Church Bells of Kent, 358), pero este dif\u00edcilmente podr\u00eda haber sido el toque de queda.\n<\/p>\n<h2>Inscripciones en las Campanas del \u00c1ngelus<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchas circunstancias apuntan a la conclusi\u00f3n de que el ta\u00f1ido del \u00e1ngelus en el siglo XIV, e incluso en el siglo XIII, debi\u00f3 de ser muy general (Vea The Month, enero 1902, 69-70, y enero 1904, 60-63).  El n\u00famero de campanas pertenecientes a estos dos siglos que a\u00fan sobreviven es relativamente peque\u00f1o, pero una proporci\u00f3n considerable llevan inscripciones que indican que estaban destinadas originalmente para servir como campanas del \u00e1ngelus.  En primer lugar, muchas llevan las palabras Ave Maria; o, como lo es el caso de la campana en Helfta, cerca de Eisleben, en Alemania, con fecha de 1234, toda la oraci\u00f3n:  Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum.  Las campanas con esta inscripci\u00f3n del avemar\u00eda son tambi\u00e9n numerosas en Inglaterra, aunque all\u00ed las campanas del \u00e1ngelus parecen haber sido dedicadas, en un gran n\u00famero de casos, a San Gabriel Arc\u00e1ngel.   Estas inscripciones a Gabriel toman varias formas:   Por ejemplo: Dulcis instar mellis campana vocor Gabrielis (Soy dulce como la miel y me llamo la campana de Gabriel).   En cuya inscripci\u00f3n muy com\u00fan la segunda palabra es a menudo sisto, o cisto; la verdadera variante es quiz\u00e1s dulcissimi mellis. O tambi\u00e9n: Ecce Gabrielis sonat h\u00e6c campana fidelis (He aqu\u00ed esta campana de Gabriel suena); o Missi de coelis nomen habeo Gabrielis (Llevo el nombre de Gabriel enviado desde el cielo), o Missus vero pie Gabriel fert l\u00e6ta Mari\u00e6 (Gabriel el mensajero le lleva gloriosas nuevas a Santa Mar\u00eda).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dif\u00edcilmente podemos estar equivocados al considerar estas campanas como las campanas del \u00e1ngelus, pues en la di\u00f3cesis de Lincoln solamente encontramos diecinueve de las campanas medievales existentes que llevan el nombre de Gabriel, mientras que s\u00f3lo seis llevan el nombre de Miguel, un patr\u00f3n mucho m\u00e1s popular en otros aspectos.   En Francia, el avemar\u00eda parece haber sido la etiqueta com\u00fan para las campanas del \u00e1ngelus, pero en Alemania nos encontramos como la inscripci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan de todas, incluso en el caso de muchas campanas del siglo XIII, las palabras O Rex Glori\u00e6 Veni Cum Pace (\u00a1Oh Rey de la Gloria, ven con la paz); como por ejemplo, una de las campanas de Friburgo en el Breisgau, con fecha de 1258.   Para explicar la popularidad de esta inscripci\u00f3n hay que recordar que, seg\u00fan la tradici\u00f3n medieval, la Anunciaci\u00f3n tuvo lugar en la tarde. Fue entonces cuando el Pr\u00edncipe de la Paz se hizo carne y habit\u00f3 entre nosotros. Por otra parte, en Alemania, los Pa\u00edses Bajos y en algunas partes de Francia, la campana del \u00e1ngelus era conocida habitualmente como la \u00abCampana de la Paz\u00bb, y pro pace schlagen (ta\u00f1er para la paz) era una frase utilizada popularmente para tocar el \u00e1ngelus.\n<\/p>\n<h2>Forma de Ta\u00f1erlas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la manera de tocar el \u00e1ngelus, parece suficiente se\u00f1alar que el triple repique repetido tres veces con una pausa en medio parece haber sido adoptado desde el principio. En las constituciones del siglo XV del Monasterio de Si\u00f3n se orden\u00f3 que el hermano lego \u00abta\u00f1er\u00e1 la campana del \u00e1ngelus con nueve golpes tres veces, manteniendo el espacio de un padre nuestro y avemar\u00eda cada tres repiques\u00bb.   Una vez m\u00e1s una campana del siglo XV en Erfert lleva las palabras: Cum ter reboo, pie Christiferam ter aveto (Cuando suene tres veces, saluda devotamente tres veces a la Madre de Cristo).   A\u00fan antes, los estatutos de la catedral de Wells (1331) ordenan que \u00abse deben dar tres golpes en tres varias veces a la gran campana en r\u00e1pida sucesi\u00f3n\u00bb, y esto poco antes del toque de queda.   Del mismo modo, en L\u00e9rida, Espa\u00f1a, en 1308, el obispo ordena que \u00abdespu\u00e9s de las completas y seg\u00fan las sombras de la noche van cayendo\u00bb, la campana debe ser repicada tres veces con intervalos en medio (Villanueva, Viage, XVI, 323), mientras que se instruye a los fieles que cuando oigan la campana se arrodillen y recen el avemar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Thurston, Herbert. \u00abAngelus Bell.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907. 27 Feb. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01487a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El \u00e1ngelus y el toque de queda La triple avemar\u00eda recitada al atardecer, la cual es el origen de nuestro moderno \u00e1ngelus, se asoci\u00f3 estrechamente con el ta\u00f1ido de una campana. Esta campana aparentemente pertenec\u00eda a las completas, que se dec\u00eda te\u00f3ricamente a la puesta del sol, aunque en la pr\u00e1ctica segu\u00eda de cerca el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/campana-del-angelus\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCAMPANA DEL ANGELUS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23163","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23163"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23163\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}