{"id":23179,"date":"2016-02-05T15:50:11","date_gmt":"2016-02-05T20:50:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/animales-en-el-arte-cristiano\/"},"modified":"2016-02-05T15:50:11","modified_gmt":"2016-02-05T20:50:11","slug":"animales-en-el-arte-cristiano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/animales-en-el-arte-cristiano\/","title":{"rendered":"ANIMALES EN EL ARTE CRISTIANO"},"content":{"rendered":"<p>\n        Cordero del Apocalipsis  Alegor\u00eda de los Ap\u00f3stoles  Jon\u00e1sLas figuras de animales siempre han ocupado un lugar importante en el arte cristiano en consonancia con el arte del mundo pagano. En los inicios de la Cristiandad Latina y Bizantina, as\u00ed como durante el per\u00edodo de total expansi\u00f3n en la Edad Media, encontramos un gran n\u00famero de representaciones de animales no s\u00f3lo en la escultura monumental sino tambi\u00e9n en los manuscritos iluminados, en vidrieras o en tapices. Existen tres razones que pueden exponerse para explicar esta afici\u00f3n por la vida animal. La primera, porque brinda una manera sencilla de expresar o simbolizar un vicio o una virtud, puesto que normalmente la virtud o el vicio va asociada al animal representado. En segundo lugar, porque tradicionalmente el uso de formas animales ha sido un elemento ornamental. Y en tercer lugar, debido al regreso al estudio directo de la naturaleza por parte de los dise\u00f1adores medievales, lo que incluye la investigaci\u00f3n cuidadosa del hombre, los animales inferiores y las plantas m\u00e1s \u00ednfimas. Las pinturas del primer periodo tal y como las vemos en las Catacumbas, nos muestran normalmente al cordero acompa\u00f1ando al Dios Pastor, en representaci\u00f3n del alma cristiana durante su vida terrenal. Las aves aparecen tambi\u00e9n como simples elementos decorativos heredados de antiguas pinturas o usadas simb\u00f3licamente como en el Arca de No\u00e9, s\u00edmbolo de la redenci\u00f3n del alma cristiana a trav\u00e9s de la muerte; el pavo real con su antiguo significado de inmortalidad y el f\u00e9nix, s\u00edmbolo de la apoteosis. El s\u00edmbolo que quiz\u00e1s tuvo m\u00e1s repercusi\u00f3n fue el Ichthys (pez), el cual se represent\u00f3 desde el siglo II, bas\u00e1ndose en el famoso acr\u00f3stico: \u00abJesous Christos Theou Uios Soter\u00bb (Jesucristo Redentor, Hijo de Dios), y de esta manera se convirti\u00f3 en el s\u00edmbolo de Cristo en la Eucarist\u00eda. Art\u00edsticamente, estas representaciones son en cierta manera toscas y simples y evidencian la decadencia del arte pagano de la \u00e9poca, a pesar de que ya se vislumbra algo de la jovialidad del pr\u00f3ximo renacimiento. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s del reconocimiento de la Iglesia por Constantino, el Apocalipsis se convertir\u00e1 en la fuente de la que deriven la mayor\u00eda de los temas decorativos del Arte Cristiano. El cordero pasa a ser el motivo m\u00e1s importante y sigue manteniendo m\u00e1s o menos el mismo significado de antes, inclin\u00e1ndose m\u00e1s, quiz\u00e1s, hacia el simbolismo de Cristo como v\u00edctima expiatoria. La paloma es el Esp\u00edritu Santo y lo cuatro animales que San Juan ve en el cielo (Apocalipsis 4, 5) son utilizados como la personificaci\u00f3n de los cuatro Evangelistas. Bajo la influencia del arte bizantino, una gran variedad de animales fant\u00e1sticos como dragones, p\u00e1jaros con cabeza humana, leones halados, etc. se entrelazan alrededor de formas decorativas hasta que las guerras del extranjero y el movimiento iconoclasta acabaron con el intr\u00e9pido arte de esta \u00e9poca. A lo largo de los tres siglos siguientes pocas son las manifestaciones art\u00edsticas de inter\u00e9s y s\u00f3lo encontraremos nuevas clases de animales en los edificios rom\u00e1nicos. Se trata normalmente tanto de animales fant\u00e1sticos como de h\u00edbridos formados a partir de elementos de diferentes especies combinados en uno. A menudo, los motivos surgen de las decoraci\u00f3n vegetal y los monstruos se muestran peleando o incluso devor\u00e1ndose unos a otros. En los t\u00edmpanos de las portadas, rodeando al Cristo glorificado, el le\u00f3n, el buey, el hombre y el \u00e1guila sostienen los libros sagrados. Este ser\u00e1 el motivo favorito de la escultura de los siglos XI y XII. En ocasiones, las fauces de una figura monstruosa se\u00f1alan la entrada del Infierno que engulle a los pecadores. Con el inicio del siglo XIII, el arte G\u00f3tico producir\u00e1 las mejores y m\u00e1s abundantes figuras de animales. En las grandes catedrales y en especial en las de la Ille-de-France, la escultura alcanz\u00f3 el nivel m\u00e1s alto de calidad llegando a ser para nosotros una especie de enciclopedia sobre los conocimientos de la \u00e9poca. En ellas se muestran ejemplos de todos los animales conocidos ya sean legendarios o reales. Los \u201cbestiarios\u201d, populares tratados de historia natural que exhiben una curiosa mezcla de verdad y error, son profusamente ilustrados en las catedrales en las tallas de los capiteles, en los alf\u00e9izares, en los contrafuertes y en la ebanister\u00eda de los casetones. Por ejemplo, nos vienen f\u00e1cilmente a la memoria las maravillosas aves de presa, los jabal\u00eds, y las formas felinas de las torres de Notre Dame de Par\u00eds; los p\u00e1jaros cubiertos con tapices o los elefantes de Reims; los enormes bueyes de la catedral de Laon emplazados all\u00ed en recuerdo de su paciente servicio durante la construcci\u00f3n de la Catedral. Tambi\u00e9n son representados los animales aut\u00f3ctonos, dom\u00e9sticos o salvajes, o los de remotos lugares de la tierra conocidos \u00fanicamente por algunos espec\u00edmenes. As\u00ed, encontramos al le\u00f3n, al elefante, monos, etc.; animales mitol\u00f3gicos como el unicornio, el basilisco, el drag\u00f3n y el grifo. Las criaturas imaginarias tambi\u00e9n son habituales, caso de las g\u00e1rgolas, de las que existe una extensa variedad que nos hace maravillar de la fecundidad de los artistas de este periodo. Viollet-le-Duc se\u00f1al\u00f3 que no hab\u00eda en Francia dos g\u00e1rgolas iguales. Sin embargo, estas figuras irreales se asemejan a la realidad hasta tal punto que parecen copias fieles de la naturaleza. La carencia de esculturas modernas equiparables a las medievales, menci\u00f3n aparte de la copia fiel de las mismas, incrementa el aprecio hacia ellas. El simbolismo que va unido a algunos animales acostumbra a proceder en su mayor parte de los \u201cbestiarios\u201d. De esta manera, el le\u00f3n simboliza la fuerza, la vigilancia y el valor; la sirena, la voluptuosidad; el pel\u00edcano, la caridad. Los cuatros animales que simbolizan las principales caracter\u00edsticas de cada uno de los cuatro Evangelistas se fueron convirtiendo cada vez m\u00e1s en un elemento usado para caracterizar la figura de los propios Evangelistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera, los santos que no aparec\u00edan caracterizados por el instrumento de su martirio, fueron acompa\u00f1ados de animales que les identificaban: San Roque con un perro; San Humberto, con un ciervo; San Jerem\u00edas con un le\u00f3n; San Pedro con un gallo, San Pablo el Ermita\u00f1o con un cuervo, etc. la Biblia tambi\u00e9n brinda algunos motivos como el carnero de Isaac, el becerro de oro, o la serpiente imp\u00eda. El valor art\u00edstico de estas producciones, ya sean pintadas o talladas, no puede ser demasiado elogiado o estudiado. Con la llegada del siglo XIV los animales pasaron a ser menos frecuentes en la iconograf\u00eda. En el siglo XV y XVI se volvieron a utilizar pero m\u00e1s cercanos a la realidad y normalmente de menor tama\u00f1o y sin ning\u00fan tipo de simbolismo: ratas, serpientes, conejos, caracoles, lagartos, etc. Durante el Renacimiento, los animales fueron casi abandonados, excepto como meros acompa\u00f1antes de la figura humana. El Arte Cristiano moderno, bas\u00e1ndose en su mayor parte en la recuperaci\u00f3n de uno u otro periodo art\u00edstico del pasado, adopta los s\u00edmbolos y la decoraci\u00f3n del revival sin a\u00f1adir nada nuevo. Por lo tanto, el estudio de los animales, a pesar de haber a\u00f1adido valor e inter\u00e9s al arte profano, no produjo resultados dignos de menci\u00f3n en las esculturas y pinturas de las iglesias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nNORTHCOTE AND BROWNLOW, Roma Sotterranea (London, 1870); LUBKE, History of Sculpture (London, 1872); BARBET DE JOUY, Les mosaiques chretiennes (Paris, 1863); BOND, Gothic Architecture in England (London, 1906); VIOLLET-LE-DUC, Dictionnaire raisonne de l&#8217;architecture francaise du XI au XVI siecle (Paris, 1858); DE BAUDOT, La sculpture francaise au moyen age et la renaissance (Paris, 1885).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPAUL P. CRET<br \/>\nTranscrito por Herman F. Holbrook<br \/>\nFor M. Patricia Anne Myshrall, 14th December: Ad multos annos.<br \/>\nTraducido por Francisco M. Moreno del Valle\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSelecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cordero del Apocalipsis Alegor\u00eda de los Ap\u00f3stoles Jon\u00e1sLas figuras de animales siempre han ocupado un lugar importante en el arte cristiano en consonancia con el arte del mundo pagano. 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