{"id":23186,"date":"2016-02-05T15:50:27","date_gmt":"2016-02-05T20:50:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-anne-de-beaupre\/"},"modified":"2016-02-05T15:50:27","modified_gmt":"2016-02-05T20:50:27","slug":"santa-anne-de-beaupre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-anne-de-beaupre\/","title":{"rendered":"SANTA ANNE DE BEAUPRE"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">La devoci\u00f3n a Santa Ana en el Canad\u00e1 se remonta a los comienzos de la Nueva Francia, y fue llevada all\u00ed por los primeros colonizadores y misioneros.  Los audaces pioneros pronto comenzaron a labrar el f\u00e9rtil suelo de las laderas de las colinas de Beaupr\u00e9; la primeras casas se edificaron en 1650 en la regi\u00f3n que ahora forma la parroquia de Santa Ana de Beaupr\u00e9.  No tardaron mucho los colonos en construirse una capilla donde poder reunirse para el culto cristiano.  Uno de ellos, Etienne Lessard, ofreci\u00f3 donar la tierra que las autoridades consideraran adecuada.  Por lo tanto, el 13 de marzo de 1658 el misionero, Padre Vignal, vino a escoger el lugar y a bendecir los fundamentos de la propuesta capilla, la cual por consenso general, ser\u00eda dedicada a Santa Ana.  El mismo d\u00eda la santa mostr\u00f3 cuan favorable ella ve\u00eda la empresa sanando a Louis Guimont, un habitante de Beaupr\u00e9, quien sufr\u00eda terriblemente de reumatismo en la espalda. Lleno de confianza en Santa Ana, vino y coloc\u00f3 tres piedras en los cimientos del nuevo edificio, tras lo cual se encontr\u00f3 de pronto completamente curado de sus dolencias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este primer milagro aut\u00e9ntico fue el precursor de incontables otras gracias y favores de todas clases.  Durante dos siglos y medio la gran hacedora de prodigios ha mostrado su bondad incesante y copiosamente a todos los sufrientes que vienen de todas partes de Norte Am\u00e9rica a implorar su ayuda.  La vieja iglesia se comenz\u00f3 en 1676 y se us\u00f3 para el culto hasta 1876, cuando fue sustituida por la presente, inaugurada en octubre de dicho a\u00f1o.    Este \u00faltimo edificio fue construido en piedra cortada, por medio de las contribuciones de los cat\u00f3licos de Canad\u00e1.  Las ofrendas de los peregrinos han sufragado el costo de los accesorios y la decoraci\u00f3n.  Las dimensiones son de 200 pies de largo por 100 de ancho, incluyendo las capillas laterales.  El Papa Le\u00f3n XIII la elev\u00f3 al rango de bas\u00edlica menor el 5 de mayo de 1887; el 19 de mayo de 1889 fue solemnemente consagrada por el Cardenal Taschereau, Arzobispo de Qu\u00e9bec.  Ha sido atendida por los Padres Redentoristas desde 1878.  A ambos lados de la puerta principal hay pir\u00e1mides de muletas, bastones, vendajes y otros artefactos dejados por los inv\u00e1lidos, cojos y enfermos que, habi\u00e9ndole orado a Santa Ana en su santuario, se han ido a sus casas curados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reliquias:  A petici\u00f3n de Monse\u00f1or de Laval, primer obispo de Quebec, los can\u00f3nigos de Carcassonne, enviaron a Beaupr\u00e9 la reliquia del hueso de un dedo de Santa Ana, el que fue expuesto por primera vez para veneraci\u00f3n el 12 de mayo de 1670, y que desde entonces ha sido motivo de gran devoci\u00f3n.  En los \u00faltimos tiempos se han agregado otras tres reliquias de la santa a los tesoros de este santuario.  En 1892 el Cardenal Taschereau present\u00f3 la Gran Reliquia a la Bas\u00edlica:  el hueso de la mu\u00f1eca Santa Ana.  Mide unas 4 pulgadas de longitud y fue tra\u00edda desde Roma por Monse\u00f1or Marquis, P.A.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Peregrinaci\u00f3n:  Las peregrinaciones a Beaupr\u00e9 no siempre han tenido la importancia que han adquirido \u00faltimamente.  Solamente en los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os del siglo XIX logr\u00f3 el crecimiento, organizaci\u00f3n y fama que hoy d\u00eda la hacen comparable con las grandes peregrinaciones a Lourdes.  Hasta 1875 el n\u00famero anual de peregrinos no exced\u00eda la cifra de 12,000; pero a juzgar por la pila de muletas que han dejado a los pies de la santa, debe haber ocurrido muchas curaciones maravillosas en Beaupr\u00e9.  Condiciones m\u00e1s favorables&#8212;incluyendo el fuerte impulso dado por el Cardenal Taschereau y sus sufrag\u00e1neos, el celo del clero canadiense en organizar peregrinaciones, mejores medios de transportaci\u00f3n, y los \u201cAnnales de la Bonne Sainte Anne\u201d mensuales,&#8212;han hecho posible el verdaderamente maravilloso crecimiento de estas peregrinaciones.  La devoci\u00f3n a Santa Ana es hoy d\u00eda m\u00e1s que nunca una devoci\u00f3n de los canadienses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leclerc, Cl\u00e9ment. \u00abSainte Anne de Beaupr\u00e9.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01539b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Giovanni E. Reyes.  Revisado y Corregido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La devoci\u00f3n a Santa Ana en el Canad\u00e1 se remonta a los comienzos de la Nueva Francia, y fue llevada all\u00ed por los primeros colonizadores y misioneros. 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