{"id":23255,"date":"2016-02-05T15:53:02","date_gmt":"2016-02-05T20:53:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apostolicidad\/"},"modified":"2016-02-05T15:53:02","modified_gmt":"2016-02-05T20:53:02","slug":"apostolicidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/apostolicidad\/","title":{"rendered":"APOSTOLICIDAD"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Apostolicidad es la marca por la que se reconoce que la Iglesia de hoy es id\u00e9ntica a la Iglesia que Jesucristo fund\u00f3 sobre los Ap\u00f3stoles.   Es de gran importancia porque es el m\u00e1s seguro indicio de la verdadera Iglesia de Cristo, es m\u00e1s f\u00e1cil de examinar, y contiene pr\u00e1cticamente las otras tres marcas, es decir, unidad, santidad y catolicidad.  Ambas palabras, \u00abcristiana\u00bb, o \u00abapost\u00f3lica\u00bb, se pueden utilizar para expresar la identidad entre la Iglesia de hoy y la Iglesia primitiva.  Se prefiere el t\u00e9rmino \u00abapost\u00f3lica\u00bb debido a que indica una correlaci\u00f3n entre Cristo y los Ap\u00f3stoles, muestra la relaci\u00f3n de la Iglesia tanto con Cristo, su fundador, como con los Ap\u00f3stoles, sobre quienes la fund\u00f3.  \u00abAp\u00f3stol\u00bb es un enviado, un mensajero; en este caso, el Ap\u00f3stol es un enviado por autoridad de Jesucristo a continuar su misi\u00f3n en la tierra, especialmente un miembro del grupo original de los maestros conocidos como los Doce Ap\u00f3stoles.   Por lo tanto, la Iglesia se llama Apost\u00f3lica, porque fue fundada por Jesucristo sobre los Ap\u00f3stoles.  Es necesaria la apostolicidad en la doctrina y en la misi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La apostolicidad de doctrina exige que el dep\u00f3sito de la fe confiada a los Ap\u00f3stoles permanezca inalterado.  Puesto que la Iglesia es infalible en su ense\u00f1anza (v\u00e9ase infalibilidad), se deduce que si la Iglesia de Cristo a\u00fan existe, debe estar ense\u00f1ando su doctrina.  Por lo tanto la apostolicidad de misi\u00f3n es una garant\u00eda de la apostolicidad de doctrina.  San Ireneo (Adv. Haeres., IV, XXVI, n. 2) dice:  \u00abPor lo cual debemos obedecer a los sacerdotes de la Iglesia que tienen la sucesi\u00f3n de los Ap\u00f3stoles, como hemos demostrado, que, junto con la sucesi\u00f3n en el episcopado, han recibido la marca certera de la verdad seg\u00fan la voluntad del Padre; sin embargo, se debe sospechar de todos los dem\u00e1s, que se apartaron de la sucesi\u00f3n principal\u00bb, etc.  Al explicar el concepto de apostolicidad, entonces, se debe prestar especial atenci\u00f3n a la apostolicidad de misi\u00f3n, o a la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apostolicidad de misi\u00f3n significa que la Iglesia es un cuerpo moral, que posee la misi\u00f3n confiada por Jesucristo a los Ap\u00f3stoles y que se transmite a trav\u00e9s de ellos y sus sucesores leg\u00edtimos en una cadena ininterrumpida de los representantes actuales de Cristo sobre la tierra.  Esta transmisi\u00f3n autoritativa del poder en la Iglesia constituye la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica.   Esta sucesi\u00f3n apost\u00f3lica debe ser tanto material como formal; la material que consiste en la sucesi\u00f3n real en la Iglesia, a trav\u00e9s de una serie de personas desde la \u00e9poca apost\u00f3lica hasta el presente; la formal a\u00f1ade el elemento de autoridad en la transmisi\u00f3n del poder; consiste en la transmisi\u00f3n leg\u00edtima del poder ministerial conferido por Cristo sobre sus Ap\u00f3stoles.   Nadie puede dar un poder que no posea.  Por al rastrear la localizaci\u00f3n de la misi\u00f3n de la Iglesia hasta los Ap\u00f3stoles, no se puede permitir ning\u00fan vac\u00edo, no puede surgir ninguna misi\u00f3n nueva; sino que la misi\u00f3n conferida por Cristo debe pasar de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n a trav\u00e9s de una sucesi\u00f3n legal e ininterrumpida.  Los Ap\u00f3stoles la recibieron de Cristo y se lo dieron a su vez a aquellos leg\u00edtimamente nombrados por ellos, y estos de nuevo seleccionaron a otros para continuar la obra del ministerio.  Cualquier interrupci\u00f3n en esta sucesi\u00f3n destruye la apostolicidad, porque la ruptura significa el comienzo de una nueva serie que no es Apost\u00f3lica.  \u00ab\u00bfC\u00f3mo predicar\u00e1n si no son enviados?\u00bb  (Rom. 10,15).  Una misi\u00f3n docente autoritativa es absolutamente necesario, una misi\u00f3n encomendada por un hombre no es autoritativa.  De ah\u00ed que cualquier concepto de apostolicidad que excluya la uni\u00f3n autoritativa de la misi\u00f3n apost\u00f3lica le roba al ministerio su car\u00e1cter divino.  Apostolicidad, o sucesi\u00f3n apost\u00f3lica, entonces, significa que la misi\u00f3n conferida por Jes\u00fas a los Ap\u00f3stoles debe pasar de ellos a sus sucesores leg\u00edtimos, en una l\u00ednea ininterrumpida, hasta el fin del mundo.  Esta noci\u00f3n de apostolicidad se desprende de las palabras de Cristo mismo, la pr\u00e1ctica de los Ap\u00f3stoles y la ense\u00f1anza de los Padres y te\u00f3logos de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La intenci\u00f3n de Cristo es evidente en los pasajes b\u00edblicos que hablan de la atribuci\u00f3n de la misi\u00f3n a los Ap\u00f3stoles.  \u201cComo el Padre me envi\u00f3, as\u00ed tambi\u00e9n yo os env\u00edo.\u201d  (Jn. 20,21).  La misi\u00f3n de los Ap\u00f3stoles, como la misi\u00f3n de Cristo, es una misi\u00f3n divina; ellos son los ap\u00f3stoles, o embajadores, del Padre Eterno.  \u00abMe ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced disc\u00edpulos m\u00edos a todas las gentes\u2026; ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que yo os he mandado.  Y he aqu\u00ed que yo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo.\u201d  (Mt. 28,18-20)  Esta misi\u00f3n divina debe continuar siempre igual, por lo que debe ser transmitida con su car\u00e1cter divino hasta el fin de los tiempos, es decir, debe haber una sucesi\u00f3n ininterrumpida leg\u00edtima que se llama apostolicidad.  Los Ap\u00f3stoles entendieron su misi\u00f3n en este sentido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Pablo en su Ep\u00edstola a los Romanos (10,8-19), insiste sobre la necesidad de una misi\u00f3n divinamente establecida.  \u201c\u00bfC\u00f3mo predicar\u00e1n si no son enviados?\u201d (10,15). En sus cartas a sus disc\u00edpulos Timoteo y Tito, San Pablo habla de la obligaci\u00f3n de preservar la doctrina apost\u00f3lica, y de ordenar a otros disc\u00edpulos para continuar la obra encomendada a los ap\u00f3stoles.  \u00abTen por norma las palabras sanas que o\u00edste de m\u00ed en la fe y en la caridad de Cristo Jes\u00fas\u201d (2 Tim. 1,13).   \u201c\u2026y cuanto me has o\u00eddo en presencia de muchos testigos conf\u00edalo a hombres fieles, que sean capaces, a su vez, de instruir a otros.\u201d  (2 Tim. 2,2).  \u00abEl motivo de haberte dejado en Creta, fue para que acabaras de organizar lo que faltaba y establecieras presb\u00edteros en cada ciudad, como yo te orden\u00e9.\u201d  (Tito 1,5).  As\u00ed como los Ap\u00f3stoles transmitieron su misi\u00f3n mediante el nombramiento leg\u00edtimo de otros a la obra del ministerio, as\u00ed sus sucesores deben ordenar sacerdotes para perpetuar la misma misi\u00f3n dada por Jesucristo, es decir, una misi\u00f3n apost\u00f3lica siempre debe mantenerse en la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritos de los Padres se refieren constantemente al car\u00e1cter apost\u00f3lico de la doctrina y la misi\u00f3n de la Iglesia.  Ver San Policarpo, San Ignacio de Antioqu\u00eda, (Epist. ad Smyrn., n. 8), Clemente de Alejandr\u00eda, San Cirilo de Jerusal\u00e9n, San Atanasio (Historia del arrianismo), Tertuliano (Lib. de Praescipt, n. 32, etc.).  Citamos algunos ejemplos que son t\u00edpicos de los testimonios de los Padres.  San Ireneo (Adv. Haeres, IV, XXVI, n. 2): \u00abPor lo cual hay que obedecer a los sacerdotes de la Iglesia, que tienen la sucesi\u00f3n de los Ap\u00f3stoles\u00bb, etc.&#8212;citado m\u00e1s arriba.  San Clemente (Ep. I, ad. Cor., 42-44): \u00abCristo fue enviado por Dios, y los ap\u00f3stoles por Cristo&#8230;.  Ellos nombraron a los ya mencionados y luego les dieron \u00f3rdenes de que cuando murieran otros hombres aprobados les suceder\u00edan en su ministerio.\u201d  San Cipriano (Ep. 76, Ad Magnum): Novaciano no est\u00e1 en la Iglesia, ni puede ser considerado obispo, porque en desprecio de la tradici\u00f3n apost\u00f3lica se orden\u00f3 a s\u00ed mismo sin suceder a nadie\u00bb.  Por lo tanto la transmisi\u00f3n autoritativa del poder, es decir, la apostolicidad, es esencial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todas las obras teol\u00f3gicas se halla la misma explicaci\u00f3n de apostolicidad, basada en la Escritura y en el testimonio patr\u00edstico que acabamos de citar.  Billuart (III, 306) concluye sus comentarios sobre apostolicidad con las palabras de San Jer\u00f3nimo:  \u00abTenemos que permanecer en esa Iglesia, que fue fundada por los Ap\u00f3stoles, y que perdura hasta hoy d\u00eda.\u00bb  Mazella (De Relig. et Eccl., 359), despu\u00e9s de hablar de la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica como una sustituci\u00f3n ininterrumpida de personas en el lugar de los Ap\u00f3stoles, insiste en la necesidad de la jurisdicci\u00f3n o la transmisi\u00f3n de autoridad; y excluye as\u00ed la hip\u00f3tesis de que una nueva misi\u00f3n podr\u00eda originarse alguna vez por cualquier persona en el lugar de la misi\u00f3n conferida por Cristo y transmitida en la forma descrita.  Billot (De Eccl. Christi, I, 243-275) enfatiza la idea de que la Iglesia, que es Apost\u00f3lica, debe estar presidida por los obispos, que reciben su ministerio y su poder de gobierno de los Ap\u00f3stoles.  Apostolicidad, entonces, es esa sucesi\u00f3n apost\u00f3lica mediante la cual la Iglesia de hoy es una con la Iglesia de los Ap\u00f3stoles en su origen, doctrina y misi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de la Iglesia Cat\u00f3lica desde San Pedro, el primer Pont\u00edfice, hasta el Papa Benedicto XVI, el actual jefe de la Iglesia, es una prueba evidente de su apostolicidad, pues no se puede ver ninguna ruptura en la l\u00ednea de sucesi\u00f3n.  El cardenal Newman (Diff. Of Anglicans, 369) dice: \u00abSi quieres, di que no hay iglesia en absoluto, y por lo menos yo te entiendo; pero no te metas con un hecho atestiguado por la humanidad.\u00bb  Una vez m\u00e1s (393):  \u00abNinguna otra forma de cristianismo, sino la actual comuni\u00f3n cat\u00f3lica, pretende parecerse, incluso en la m\u00e1s m\u00ednima sombra, al cristianismo de la antig\u00fcedad, visto como una religi\u00f3n que vive en el escenario del mundo\u00bb y de nuevo ( 395): \u00abLa inmutabilidad y la acci\u00f3n ininterrumpida de las leyes en cuesti\u00f3n a lo largo del curso de la historia eclesi\u00e1stica es una nota simple de identidad entre la Iglesia cat\u00f3lica de los primeros siglos y la que ahora se conoce con ese nombre.\u00bb  Si hubiese ocurrido alguna vez una interrupci\u00f3n en la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica, podr\u00eda ser f\u00e1cilmente demostrada, pues en la historia del mundo no podr\u00eda ocurrir ning\u00fan hecho de tal importancia, sin atraer la atenci\u00f3n universal.  Respecto a las cuestiones y disputas en la elecci\u00f3n de ciertos Papas, no hay dificultad real.  En los pocos casos en que surgieron controversias, el asunto fue resuelto siempre por un tribunal competente en la Iglesia, se proclam\u00f3 al Papa leg\u00edtimo, y \u00e9l, como sucesor de San Pedro, recibi\u00f3 la misi\u00f3n apost\u00f3lica y la jurisdicci\u00f3n en la Iglesia.  (Tanquery, III, 446).  Una vez m\u00e1s, los herejes de los primeros tiempos y las sectas de \u00e9pocas posteriores han intentado justificar sus ense\u00f1anzas y pr\u00e1cticas apelando a la doctrina de la Iglesia Cat\u00f3lica, o a su antigua comuni\u00f3n con ella.  Su apelaci\u00f3n demuestra que la Iglesia Cat\u00f3lica es considerada apost\u00f3lica incluso por aquellos que se han separado de su comuni\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La apostolicidad no se encuentra en ninguna otra Iglesia.   Esta es una consecuencia necesaria de la unidad de la Iglesia.   (V\u00e9ase unidad).  Si no hay m\u00e1s que una Iglesia verdadera, y si la Iglesia Cat\u00f3lica, como acaba de se\u00f1alarse, es apost\u00f3lica, procede deducir de ello que ninguna otra Iglesia es Apost\u00f3lica.   (V\u00e9anse las citas de Newman, \u00abDiff.  Of Anglicans\u201d, 369, 393.).  Todas las sectas que rechazan el episcopado, por el hecho mismo hacen que la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica sea imposible, ya que destruyen el canal por el cual se transmite la misi\u00f3n apost\u00f3lica.  Hist\u00f3ricamente, los inicios de todas estas iglesias se remontan a un per\u00edodo de tiempo despu\u00e9s de la \u00e9poca de Cristo y los Ap\u00f3stoles.  En cuanto a la Iglesia Griega, basta se\u00f1alar que perdi\u00f3 la sucesi\u00f3n apost\u00f3lica al retirarse de la jurisdicci\u00f3n de los leg\u00edtimos sucesores de San Pedro en la Sede de Roma.  Lo mismo puede decirse de las reclamaciones anglicanas a la continuidad (MacLaughlin, \u00abDivine Plan of the Church\u201d, 213; y, Newman, \u00abDiff. Of Angl.\u201d, Lecture 12.), pues el hecho mismo de la separaci\u00f3n destruye su jurisdicci\u00f3n.  Han basado sus reclamos en la validez de los \u00f3rdenes anglicanos.  Sin embargo, \u00e9stos han sido declarados inv\u00e1lidos.  Pero incluso si fueran v\u00e1lidos, la Iglesia Anglicana no ser\u00eda apost\u00f3lica, pues la jurisdicci\u00f3n es esencial para la apostolicidad de misi\u00f3n.  Un estudio de la organizaci\u00f3n de la Iglesia Anglicana demuestra que es completamente distinta de la Iglesia establecida por Jesucristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  O&#8217;Reilly, Thomas. \u00abApostolicity.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 1. New York: Robert Appleton Company, 1907.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/01648b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Apostolicidad es la marca por la que se reconoce que la Iglesia de hoy es id\u00e9ntica a la Iglesia que Jesucristo fund\u00f3 sobre los Ap\u00f3stoles. 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