{"id":23283,"date":"2016-02-05T15:54:01","date_gmt":"2016-02-05T20:54:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/archivos-secretos-vaticanos\/"},"modified":"2016-02-05T15:54:01","modified_gmt":"2016-02-05T20:54:01","slug":"archivos-secretos-vaticanos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/archivos-secretos-vaticanos\/","title":{"rendered":"ARCHIVOS SECRETOS VATICANOS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">En 1881 el Archivo Secreto Vaticano ocupaba tres habitaciones del llamado \u00abPiso Noble\u00bb, adyacentes al Sal\u00f3n Sixtino de la Biblioteca Apost\u00f3lica, as\u00ed como seis habitaciones del segundo piso concedidas en 1660 por Alejandro VII\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La documentaci\u00f3n del Archivo en el momento de su apertura consist\u00eda \u00fanicamente en fondos de los Armaria (en uno de ellos se encontraba el relevante archivo del Concilio de Trento, que fue uno de los primeros que se estudi\u00f3 en el momento de la apertura), series del Archivum Arcis y miscel\u00e1nea pol\u00edtico-diplom\u00e1tica de la Secretar\u00eda de Estado (incluyendo algunas importantes nunciaturas), as\u00ed como otros fondos modestos (pertenecientes tambi\u00e9n a familias) de los siglos XV- XVIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin lugar a dudas, se trataba de uno de los patrimonios documentarios m\u00e1s antiguos y valiosos de la Santa Sede, pero desde el punto de vista cuantitativo era poca cosa respecto a la mole de documentos que los distintos organismos de la Curia m\u00e1s recientes (al menos a partir de la reforma de Sixto V, as\u00ed como tambi\u00e9n anteriores) hab\u00edan producido en tres siglos de actividad y que se encontraban fuera del Archivo Vaticano.  Los funcionarios del Archivo eran conscientes de ello y se mostraban sorprendidos y preocupados por la suerte de tantos papeles.  Por lo tanto, parec\u00eda poco oportuna en 1879\/1880 una apertura del Archivo Pontificio si el objetivo era primero recopilar y despu\u00e9s poner a disposici\u00f3n de los investigadores, de manera vigilada, la red de archivos diseminados en el Palacio Apost\u00f3lico y no s\u00f3lo la parte documental m\u00e1s antigua (la \u00fanica solicitada por muchos defensores de la apertura que quiz\u00e1 ignoraban la existencia de la parte restante).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n de numerosos fondos archiv\u00edsticos vaticanos sigui\u00f3 siendo precaria durante mucho tiempo, incluso despu\u00e9s de la apertura del Archivo Secreto, y en 1896 ten\u00edamos este marco log\u00edstico poco reconfortante delineado en un informe del sotto-foriere (viceconservador) Federico Mannucci:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el \u00faltimo piso, en el lado este del gran Patio del Belvedere, accesible desde la escalera de caracol conocida como Montevecchio\u00bb, se encontraban:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de la Secretar\u00eda del Buen Gobierno\u00bb, que ocupaba 11 habitaciones con estantes y cuya custodia correspond\u00eda a los empleados del ministerio de Interior Vittori y Nisini\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de la Inmunidad Eclesi\u00e1stica\u00bb, que ocupaba \u00abun ambiente separado en el mismo piso con estantes para los papeles y cuya custodia correspond\u00eda al archivero\u00bb;<br \/>\n\u2022\u00abEl Archivo de la Congregaci\u00f3n de los Santos Ritos\u00bb que ocupaba \u00abun peque\u00f1o ambiente con estantes y cuya custodia correspond\u00eda al archivero\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00abplanta baja que corresponde al llamado Patio del Tri\u00e1ngulo\u00bb se encontraban:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl antiguo Archivo del Auditor de C\u00e1mara\u00bb, que ocupaba \u00abuna amplia sala de la planta baja con estanter\u00edas para los papeles y cuya custodia correspond\u00eda a los ya mencionados Vittorio y Nisini\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de Cuentas del Buen Gobierno\u00bb, que anteriormente \u00abestaba en el Palacio de la Canciller\u00eda, en un ambiente que actualmente se est\u00e1 reformando para anexionarlo a las oficinas de la Penitenciar\u00eda y suplir as\u00ed la p\u00e9rdida de otra sala como consecuencia de la demolici\u00f3n de la parte expropiada.  Estaba en estado de abandono total.  Los papeles que conten\u00eda se transportaron al Vaticano: en la actualidad, Vittori y Nisini est\u00e1n analiz\u00e1ndolos\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de Su Eminencia el Vicario\u00bb puesto \u00abbajo la jurisdicci\u00f3n directa de los empleados de la Vicar\u00eda\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo del Notario de la Vicaria, se\u00f1or Monti\u00bb;<br \/>\n\u2022\u00abEl Archivo del Notario de la Vicaria, se\u00f1or Capo\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00abPatio de S. Damaso\u00bb se encontraba:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl archivo de la Santa Congregaci\u00f3n Consistorial\u00bb, que ocupaba \u00abdos ambientes en la planta baja, bajo el p\u00f3rtico del patio, y dispone de todo lo necesario para guardar los papeles. Tiene acceso el archivero\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la \u00absala conocida como del Sala del Mosaico\u00bb se encontraban:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo del Auditor de Su Santidad\u00bb, que ocupaba un peque\u00f1o ambiente en el lugar donde pasa el nuevo ascensor\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las \u00absalas bajo la Capilla Sixtina\u00bb se encontraban:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo del Maestro de Ceremonias\u00bb, que ocupaba \u00abun peque\u00f1o ambiente bajo la Capilla al cuidado de los maestros de ceremonias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00abPatio de Sixto V conocido como Patio de la C\u00e1mara\u00bb se encontraba:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de la Datar\u00eda Apost\u00f3lica\u00bb, que ocupaba \u00abdos grandes ambientes en la planta baja situados bajo el apartamento pontificio; dispone de estanter\u00edas que contienen numerosos vol\u00famenes; su custodia corresponde al archivero\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00abPatio Oct\u00f3gono\u00bb se encontraba:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de los Capellanes Cantores\u00bb, que ocupaba \u00abuna sala bajo la Capilla Sixtina\u00bb con tanta humedad que fue necesario trasladar los \u00abvaliosos c\u00f3digos\u00bb a una \u00absala espaciosa y bien aireada accesible desde la terraza del ya mencionado Patio Oct\u00f3gono\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00abPatio de Bramante\u00bb se encontraba:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de la Santa Congregaci\u00f3n del Concilio\u00bb, \u00abaccesible desde la escalera conocida como Escalera de Pompeo, situada en el Museo, al final de las Escaleras de los Animales\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">los Mapas Geogr\u00e1ficos\u00bb se encontraban los siguientes archivos:<br \/>\n\u2022\u00abde la Signatura de Justicia\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abde las Cuentas de los SS. Palacios Apost\u00f3licos\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abde la Secretar\u00eda de los Memoriales\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abde la Secretar\u00eda de Breves ad Principes\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abdel Camarlengo\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abde la Secretar\u00eda de Estado\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abdel Santo Oficio\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el \u00abedificio situado a la entrada del Jard\u00edn Pontificio\u00bb se encontraban:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de los Santos Ritos\u00bb (parte del mismo, evidentemente);\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de los Obispos y los Cl\u00e9rigos Normales\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo de la Santa Congregaci\u00f3n del Concilio\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2022\u00abEl Archivo del Tribunal de la Santa Rota\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuera del Archivo Vaticano no se ten\u00eda una visi\u00f3n org\u00e1nica, en general, del problema de los archivos dispersos.  Al contrario, parec\u00eda que ambas realidades \u2013 el Archivo Secreto por un lado y los Archivos de las Congregaciones (como se les llamaba) por el otro &#8211; estuvieran destinadas a seguir siendo aut\u00f3nomas y a estar separadas.  En este sentido, cabe destacar que el sotto-foriere Mannucci terminaba su mencionado informe proponiendo reunir los Archivos de las Congregaciones en una \u00fanica sede, que a su juicio hubiera podido ser el peque\u00f1o edificio situado en la entrada en los Jardines.  Pero no se hizo nada al respecto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La situaci\u00f3n no s\u00f3lo sigui\u00f3 siendo confusa sino que con el paso del tiempo empeor\u00f3.  El cardenal Secretario de Estado de P\u00edo X, Rafael Merry Del Val, encarg\u00f3 en 1914 a Leopoldo Silla, guardi\u00e1n de la di\u00e1spora archiv\u00edstica de las Congregaciones, que informara sobre la situaci\u00f3n de dichos archivos y que propusiera una soluci\u00f3n.  Silli constat\u00f3 que \u00aben varios puntos del Palacio Vaticano se encontraban, siendo casi desconocidos, numerosos archivos que se pod\u00edan dividir en tres tipos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) archivos de Congregaciones cesadas o transformadas;<br \/>\n2) archivos pasados al Archivo Secreto;<br \/>\n3) archivos de Congregaciones \u00abtodav\u00eda existentes\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inmediatamente despu\u00e9s escrib\u00eda que \u00abel estado de conservaci\u00f3n y orden es totalmente negativo en todos los casos.   Algunos (de Congregaciones suprimidas) han permanecido cerrados desde el d\u00eda de su cese y el tiempo y los insectos van realizando su labor destructiva.  De algunos, por ejemplo, se sabe que se encuentran en el Vaticano, pero ni siquiera se sabe d\u00f3nde\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTambi\u00e9n Silli propon\u00eda la soluci\u00f3n de reunir todos los conocidos como Archivos de las Congregaciones en un \u00fanico lugar, es decir, en el edificio que daba al Cortile delle Corazze:  \u00abSi despu\u00e9s se quisiera dar, mediante un acto de gran magnificencia, a todos estos archivos una colocaci\u00f3n ordenada y definitiva, como corresponde seg\u00fan la tradici\u00f3n de la Santa Sede y el esp\u00edritu conservador del importante material que forma la historia, se podr\u00edan reunir en un solo edificio todos los Archivos de las Congregaciones, Tribunales, etc. que ahora est\u00e1n diseminados por aqu\u00ed y por all\u00ed en el Vaticano en lugares inadecuados, expuestos e insuficientes.  Dicho edificio, con alguna que otra ampliaci\u00f3n y adaptaci\u00f3n, podr\u00eda ser el que se encuentra en el Cortile delle Corazze que ya contiene seis archivos\u00bb.  Aunque la sugerencia de Silli fue considerada por el cardenal Merry Del Val, no se pudo aplicar a causa de la muerte de P\u00edo X en agosto de ese mismo a\u00f1o 1914.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n, que se remedi\u00f3 de manera eficaz s\u00f3lo a partir del pontificado de P\u00edo XI, hac\u00eda que fuera como m\u00ednimo \u00abrestringida\u00bb la apertura que Le\u00f3n XIII estaba planeando a partir (seg\u00fan parece) de 1879 y que se concret\u00f3 en 1881.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, hoy podemos decir que aquella apertura que realiz\u00f3 el papa Pecci cuando todav\u00eda no estaban operativas ni preparadas las fuerzas de archivistas, ya que su n\u00famero era muy escaso y requer\u00edan m\u00e1s tiempo, y que se decidi\u00f3 al azar desafiando un futuro que entonces no se pod\u00eda tantear ni prever, cre\u00f3 en la Curia una oleada de iniciativas inevitables que llevaron a la salvaguardia y valorizaci\u00f3n de los valiosos archivos \u00abperif\u00e9ricos\u00bb que, si hubiera perdurado la tranquilidad romana, quiz\u00e1 estar\u00edan todav\u00eda escondidos en los meandros de los palacios vaticanos.   \u00c9se fue el acto primigenio que despert\u00f3 la atenci\u00f3n de la Curia hacia los antiguos papeles, hacia los archivos sin vigilancia u olvidados, que, a lo largo de d\u00e9cadas, se reunieron en el Archivo Secreto Vaticano (al menos la mayor\u00eda).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las estructuras de este \u00faltimo, posteriormente, fueron potenciadas y dotadas gradualmente de nuevo personal por el pont\u00edfice: de los dos archivistas que trabajaban bajo las \u00f3rdenes de monse\u00f1or Marino Marini y Agostino Theiner (1815-1870) se pas\u00f3 a cinco personas con la prefectura de Rosi Bernardini; en ese momento, bajo la prefectura del cardenal Joseph Hergenr\u00f6ther, se llegaba a catorce empleados.  En 1880, monse\u00f1or Pietro Balan logr\u00f3 asignar al Archivo a Achille Mugnoz, que hasta ese momento hab\u00eda sido encuadernador de libros en Propaganda Fide, y de este modo comenz\u00f3 el primer n\u00facleo, bastante artesanal, de una encuadernadora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 1 de mayo de 1884 se aprob\u00f3 el nuevo Reglamento del Archivo Secreto Vaticano y finalmente se establecieron en \u00e9l las competencias del cardenal prefecto, del vicearchivista, de los dos vicearchivistas, de los dos guardianes, de los cuatro escritores y del personal de servicio; asimismo, se fijaba el procedimiento para la admisi\u00f3n de estudiosos al Archivo, la cual dejaba poca discrecionalidad al prefecto y reservaba la aprobaci\u00f3n s\u00f3lo a la Secretar\u00eda de Estado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ordenamiento institucional del Archivo Pontificio progresaba pero su organizaci\u00f3n log\u00edstica no avanzaba al mismo ritmo y en junio de 1889 el primer guardi\u00e1n Peter Wenzel presentaba un informe mostrando su preocupaci\u00f3n al cardenal archivista.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las quejas de Wenzel al final surtieron efecto y en 1890 el Archivo obten\u00eda una nueva sala de estudio y una nueva entrada; las plazas reservadas a los investigadores aumentaban as\u00ed de aproximadamente quince en 1881 hasta sesenta; el aire sin duda era m\u00e1s saludable y la luz del sol entraba por cuatro ventanales que daban a la amplia calle de los Quattro Cancelli.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El n\u00famero de investigadores aumentaba cada mes: desde los 27 de 1882 se pasaba a los aproximadamente 88 de 1885 llegando a ser m\u00e1s de 100 en 1886. En el periodo 1900\u20141901 el n\u00famero pr\u00e1cticamente continuo de visitantes fue de 133 distribuidos entre las siguientes nacionalidades:  1 alsaciano, 5 austriacos, 3 b\u00e1varos, 4 belgas, 2 bohemios, 1 chileno, 2 daneses, 18 franceses, 2 ingleses, 51 italianos, 1 holand\u00e9s, 3 polacos, 2 rusos, 1 sirio, 2 espa\u00f1oles, 1 suizo, 27 alemanes, 7 h\u00fangaros.  \u00abNinguno de los estudiosos admitidos \u2013 escrib\u00eda monse\u00f1or Wenzel \u2013 ha dado lugar al m\u00e1s m\u00ednimo inconveniente y todos ellos han mostrado su reconocimiento por la gracia que han obtenido al poder estudiar los Archivos de la Santa Sede, al mismo tiempo que han alabado con palabras de gran admiraci\u00f3n el generoso acto del Santo Padre que les ha permitido consultar los tesoros de los Archivos\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diez a\u00f1os despu\u00e9s de la apertura del Archivo ya hab\u00edan visto la luz importantes colecciones de documentos extra\u00eddas del Archivo Secreto que tendr\u00edan despu\u00e9s una fortuna duradera:  es suficiente pensar en la edici\u00f3n de las Nunciaturas de Alemania para el siglo XVI, realizada bajo la supervisi\u00f3n de Friedensburg; en los primeros vol\u00famenes de la gran edici\u00f3n de la historia del Concilio de Trento, emprendida por G\u00f6rres-Gesellschaft, bajo la direcci\u00f3n de Ehses y, tambi\u00e9n bajo la supervisi\u00f3n de G\u00f6rres, la edici\u00f3n de los registros de c\u00e1mara de los siglos XIII y XIV; en la edici\u00f3n de las cartas papales de los siglos XIII-XV sobre Inglaterra, deseada por el mismo gobierno ingl\u00e9s, as\u00ed como numerosas otras iniciativas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudiosos ten\u00edan acceso al Archivo desde el 1 de octubre hasta el 30 de junio, todos los d\u00edas menos los jueves, los domingos, las fiestas de guardar y las vacaciones de Navidad, carnaval y Pascua.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estaba totalmente prohibido sacar copias caligr\u00e1ficas de los documentos as\u00ed como llevarse el propio trabajo sin el visto bueno y la supervisi\u00f3n de los encargados de la Sala de Estudio. La primera persona que tuvo el extraordinario permiso para fotografiar un documento (algo que entonces era inaudito, era como una afrenta a la tradici\u00f3n del Archivo) fue Theodor von Sickel en 1881 (privilegio otoniano) y tras \u00e9l, en 1882, Kaltenbrunner (acuerdo de Worms y una carta del emperador Rodolfo I de 1279); la praxis ordinaria segu\u00eda anclada en el copiado manual de los documentos y la fotograf\u00eda, de manera consistente, entr\u00f3 en el Archivo s\u00f3lo a partir de los a\u00f1os 40 del siglo XX.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las medidas decididas por Le\u00f3n XIII a favor del Archivo Pontificio cabe recordar el nombramiento de Peter Wenzel como vicearchivero en 1894, as\u00ed como el nombramiento de Isidoro Carini como docente y, en la pr\u00e1ctica, encargado de la direcci\u00f3n de la naciente Escuela Vaticana de Paleograf\u00eda y Cr\u00edtica Aplicada en 1884.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El archivo del papa comenzaba a abrirse, con algunos esfuerzos, tambi\u00e9n al mundo de la cultura internacional.  A partir de 1900 en adelante muchas iniciativas editoriales y culturales, organizadas sobre todo por institutos hist\u00f3ricos de Roma, no han podido prescindir de \u00e9l y el Instituto Cultural Vaticano, oportunamente apoyado principalmente por P\u00edo XI, P\u00edo XII y por todos sus sucesores, hasta el pont\u00edfice actual, ha dado importantes pasos adelante hacia una apertura a los estudiosos cada vez m\u00e1s cualificada, la cual corresponde naturalmente a las fuerzas humanas dedicadas.  El mejor testimonio est\u00e1 representado por las cadenas de fuentes nacionales e internacionales publicadas a partir de la documentaci\u00f3n del Archivo Secreto Vaticano, a las que se unen innumerables monograf\u00edas y ensayos hist\u00f3ricos que todav\u00eda encuentran y seguir\u00e1n encontrando durante mucho tiempo su linfa vital en los vast\u00edsimos fondos del Archivo Pontificio.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1881 el Archivo Secreto Vaticano ocupaba tres habitaciones del llamado \u00abPiso Noble\u00bb, adyacentes al Sal\u00f3n Sixtino de la Biblioteca Apost\u00f3lica, as\u00ed como seis habitaciones del segundo piso concedidas en 1660 por Alejandro VII La documentaci\u00f3n del Archivo en el momento de su apertura consist\u00eda \u00fanicamente en fondos de los Armaria (en uno de ellos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/archivos-secretos-vaticanos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abARCHIVOS SECRETOS VATICANOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23283","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23283","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23283"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23283\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23283"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23283"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23283"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}