{"id":23289,"date":"2016-02-05T15:54:16","date_gmt":"2016-02-05T20:54:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arguedas-todas-las-sangres-de-los-condenados\/"},"modified":"2016-02-05T15:54:16","modified_gmt":"2016-02-05T20:54:16","slug":"arguedas-todas-las-sangres-de-los-condenados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arguedas-todas-las-sangres-de-los-condenados\/","title":{"rendered":"ARGUEDAS: TODAS LAS SANGRES DE LOS CONDENADOS"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Introducci\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 I<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 II<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 III<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pensar y decir de Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas es indudablemente la expresi\u00f3n del pensamiento y la cosmovisi\u00f3n arraigados en la cultura andina o ind\u00edgena (Elmar 2005: 142-143), de los condenados sufrientes y pisoteados en sus tierras por el europeo conquistador que ha organizado un mundo que gira en torno a las \u00abbalas y el billete\u00bb; un mundo condenado a su destrucci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su obra escrita \u2013novelas o ensayos antropol\u00f3gicos, principalmente\u2013, su prosa es de una ternura profundamente india \u2013sentencia Rodolfo Hinostroza-, desgarradamente desolada (2011: pp.54-56), en ella se expresa la problem\u00e1tica del mundo y la cultura andina que no es otra que la del Per\u00fa como naci\u00f3n; denunciando no s\u00f3lo los problemas sino su posible soluci\u00f3n que estar\u00eda en el reconocimiento y respeto de la multiplicidad de culturas y todas las sangres que la constituyen. An\u00e1lisis que en lo que respecta a la presentaci\u00f3n del problema mantiene plena vigencia mas no en lo que se refiere a su soluci\u00f3n, puesto que, en medio de la globalizaci\u00f3n que vivimos \u2013impuesta por el llamado mundo o cultura occidental\u2013, asistimos a la muerte no s\u00f3lo de la cultura andina sino de la cultura humana por la ambici\u00f3n desmedida, avaricia y codicia difundida a manera de met\u00e1stasis por los \u00abgringos\u00bb como los llamaba el ilustre amauta&#160;; esa avaricia, que \u00abcr\u00eda gusanos en el tu\u00e9tano de los huesos\u00bb, ambici\u00f3n que es agua podrida  de la sangre que se introduce en la sangre de quienes se corrompen. El agua podrida es agua estancada  \u2013comenta Santiago L\u00f3pez Magui\u00f1a\u2013 que se opone al agua purificadora de los r\u00edos, que son como la sangre hirviente, que es, por tanto, l\u00edquido vital, animado (2004: 1004).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas las sangres, es la frase que no s\u00f3lo sirvi\u00f3 como t\u00edtulo a una de sus obras m\u00e1s importantes sino que sintetiz\u00f3 lo que el Per\u00fa es y debi\u00f3 realizar para llegar a ser una naci\u00f3n que en medio de la globalizaci\u00f3n es ya imposible; esta misma frase, todas las sangres, expresar\u00eda hoy el destino com\u00fan que comparten tanto los dominados como dominantes: condenados a la destrucci\u00f3n; pues, ambos han sido y son cada d\u00eda m\u00e1s encandilados y enajenados  por el \u00abbillete\u00bb; ya no son ni de aqu\u00ed ni de all\u00e1, son del \u00abbillete\u00bb.\u00a1Esa es su patria!\u00a1Est\u00e1n condenados! (Arguedas 1983: 226), vaticinaba desgarrada y desoladamente el vate del mundo andino.\n<\/p>\n<h2>I<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un art\u00edculo, titulado \u201cLa cultura: Un patrimonio dif\u00edcil de colonizar\u201d, fechado en noviembre de 1966, Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas, manifestaba su preocupaci\u00f3n por las palabras de un profesor norteamericano, cuyo nombre no se preocupa por citar, que con en\u00e9rgica seguridad expres\u00f3 su convicci\u00f3n \u2013en una mesa redonda durante el XXXVII Congreso de Americanistas realizado en la ciudad de La Plata, en septiembre del mismo a\u00f1o\u2013 de \u201cc\u00f3mo la cultura \u00aboccidental\u00bb se impondr\u00eda con todos sus caracteres \u00abfeos\u00bb y \u00abcrueles\u00bb. Nuestra cultura es \u00abfea\u00bb \u2013dijo, empleando su castellano defectuoso pero muy l\u00facidamente expresivo\u2013, nuestra cultura  es cruel, pero ella avanza sin que nadie pueda contenerla. Los nacionalismos ser\u00e1n poca resistencia; el indigenismo es s\u00f3lo una forma pol\u00edtica de sacar ventajas para los indios\u2026Usted (se dirigi\u00f3 a m\u00ed) pertenece a nuestra cultura  \u00abfea\u00bb\u2026Le respond\u00ed inmediatamente que \u00abno pertenec\u00eda por entero a esa cultura, pues era un biling\u00fce quechua\u00bb\u201d.(Arguedas 2006:   184-185).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y su preocupaci\u00f3n era mayor porque no dejaba de reconocer que en el Per\u00fa, estaban siendo olvidados muy antiguos patrones de conducta, de formas de expresi\u00f3n art\u00edstica, de t\u00e9cnicas agr\u00edcolas, de sabidur\u00eda en todos los campos de la actividad humana. Que la empresa colonizadora era ahora a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n \u2013la radio, la T.V., etc.\u2013 que se dirigen a la gran masa para estandarizarla y as\u00ed negarle sus propias y aut\u00f3ctonas expresiones culturales. \u201cHan ganado clientela en las ciudades. Estas urbes repentinas, como Lima, son por eso         \u2013advert\u00eda\u2013, campos de lucha intensa. Se \u00abmodernizan\u00bb y deben \u00abmodernizarse\u00bb a toda marcha, por la misma raz\u00f3n de que en veinte a\u00f1os multiplican su poblaci\u00f3n con aluviones humanos de origen campesino, que, asentados en la ciudad padecen de desconcierto y est\u00e1n semidesgarrados aunque pujantes y agresivos\u201d. (Arguedas 2006:   187-188).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, tambi\u00e9n mostraba su confianza y esperanza en que los estudios etnol\u00f3gicos \u2013de gran urgencia en el pa\u00eds\u2013 y de antropolog\u00eda, de urgencia como se la denominaba, no s\u00f3lo ofrecieran conocimientos sobre las tradiciones de las diversas culturas \u2013andinas y amaz\u00f3nicas\u2013, que permitieran valorarlas y respetarlas. As\u00ed como tambi\u00e9n, la convicci\u00f3n de que, \u201cuna cultura superviviente \u2013como la quechua\u2013 a pesar de los varios siglos de vasallaje absoluto de sus portadores, bien pod\u00eda ofrecer valores y elementos que siguieran influyendo y acaso convendr\u00eda que persistieran, por lo mismo que la cultura de los grupos dominantes ten\u00eda, sin duda, rasgos y caracter\u00edsticas \u00abfeas\u00bb y \u00abcrueles\u00bb\u201d(Arguedas 2006: 185); cuesti\u00f3n en la que no se equivocaba puesto que los estudios que \u00e9l reclamaba y que se hicieron a\u00f1os despu\u00e9s, confirmar\u00edan sus apreciaciones. Esas creencias tradicionales, \u201cense\u00f1an a vivir con la tierra, el mundo, el universo \u2013advierte Margit Gutman\u2013; es decir, de vivir en armon\u00eda con el universo\u2026Valores universales, (que si se aceptasen, podr\u00edan) ayudar a superar los problemas \u2026que vivimos a nivel mundial\u201d. (Urbano 1993: 254-255).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda la firme convicci\u00f3n que las culturas lenta y fatigosamente creadas por el hombre en su triunfal lucha contra los elementos y la muerte, no son f\u00e1cilmente avasallables. \u201cLos m\u00e1s recientes censos parecen demostrar que, por ejemplo, en el Per\u00fa, la lengua quechua, en lugar de extinguirse \u2013afirmaba lleno de ilusi\u00f3n\u2013, se fortalece, gana prestigio; y ya es evidente para todos que la m\u00fasica andina, predominantemente ind\u00edgena, alcanza un grado de difusi\u00f3n inversa a la prevista hace unos cuarenta a\u00f1os, cuando constitu\u00eda una verg\u00fcenza y una aventura interpretarla p\u00fablicamente en la capital; que el vals criollo ha conquistado todos los c\u00edrculos sociales, habiendo sido, en el mismo per\u00edodo vergonzante de la m\u00fasica andina, patrimonio de los barrios marginales de Lima; que la m\u00fasica y danzas coste\u00f1as de origen negro siguen el mismo curso de afirmaci\u00f3n e influencias masivas\u2026Los medios de comunicaci\u00f3n se convierten en veh\u00edculos poderosos de transmisi\u00f3n y de contagio, de afirmaci\u00f3n de lo t\u00edpico, de lo incolonizable. El creador tradicional y el creador que domina los medios de expresi\u00f3n \u00aboccidentales\u00bb mantienen,  as\u00ed, un v\u00ednculo profundo no avasallable para bien del destino de sus propias naciones y de las mismas naciones donde se han organizado los grandes consorcios, muchos de los cuales parecen haber olvidado que el hombre tiene de veras alma y ella muy raras veces es negociable\u201d. (Arguedas 2006:  188).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nConfianza que en el caso de Arguedas radicaba en la profunda convicci\u00f3n \u2013como lo hiciera saber en el Primer Congreso de Peruanistas de 1952\u2013 que, \u201cla unidad pol\u00edtica y cultural realizada por los incas en una inmensa poblaci\u00f3n y territorio, diverso en lo humano y lo geogr\u00e1fico, dio tal poder a esta unidad que su supervivencia en los siglos venideros estaba asegurada. Sin esta unidad tan sabiamente forjada, la cultura peruana no habr\u00eda podido lograr la tenaz supervivencia a la que nos hemos referido\u2026en el Per\u00fa \u2013agregaba\u2013, la rebeli\u00f3n de los indios dur\u00f3 todo el per\u00edodo colonial y no se aplac\u00f3 con la Rep\u00fablica. Las revoluciones de T\u00fapac Amaru y de Pumacahua, en quienes la multitud nativa ve\u00eda un s\u00edmbolo propio, fueron, en cierto modo, la continuaci\u00f3n de la primera revuelta de Manco Inca en el Cuzco. La importante sublevaci\u00f3n de Atusparia en Ancasch (1884) y otras revueltas de los indios en Puno y Ayacucho se realizaron durante la Rep\u00fablica, con una inspiraci\u00f3n y finalidad m\u00e1s restringida. Estos hechos explican la mucho mayor importancia que en el Per\u00fa tiene la poblaci\u00f3n aut\u00f3ctona y su cultura que la que ejercen y ejercieron en M\u00e9xico los indios\u2026 La vitalidad de la cultura prehisp\u00e1nica ha quedado comprobada en su capacidad de cambio, de asimilaci\u00f3n de elementos ajenos. La organizaci\u00f3n social y econ\u00f3mica, la religi\u00f3n, el r\u00e9gimen de la familia, las t\u00e9cnicas de fabricaci\u00f3n y construcci\u00f3n de los llamados elementos materiales de la cultura, las artes; todo ha cambiado desde los tiempos de la Conquista; pero ha permanecido, a trav\u00e9s de tantos cambios importantes, distinta de la occidental, a pesar de que tales y tan sustanciales cambios se han producido en la cultura aut\u00f3ctona peruana por la influencia que sobre ella ha ejercido la de los conquistadores\u2026en esta fusi\u00f3n de culturas ha aparecido un personaje, un producto humano que est\u00e1 desplegando una actividad poderos\u00edsima, cada vez m\u00e1s importante: el mestizo. Hablamos en t\u00e9rminos de cultura; no tenemos en cuenta para nada el concepto de raza. Quienquiera puede ver en el Per\u00fa indios de raza blanca y sujetos de piel cobriza, occidentales por su conducta\u2026El estudio del mestizo es uno de los m\u00e1s importantes de los que la antropolog\u00eda est\u00e1 obligado a emprender en el Per\u00fa\u2026El conocimiento del mestizo es esencial para la buena orientaci\u00f3n de todas las actividades nacionales en el Per\u00fa: la educaci\u00f3n, la sanidad, la producci\u00f3n, los c\u00e1lculos acerca de las posibilidades y el destino del pa\u00eds\u201d (Arguedas 2006:  1-3).\n<\/p>\n<h2>II<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evaluemos y confrontemos sus palabras con los estudios recientemente realizados sobre la historia del Tahuantinsuyo y, sobre los hechos que hoy en d\u00eda se han impuesto, m\u00e1s all\u00e1 de los buenos deseos que tengamos con respecto a la defensa de una cultura  \u2013ya sea andina o amaz\u00f3nica\u2013, que en s\u00ed mismas son valiosas y dignas de respeto en relaci\u00f3n con otras expresiones culturales; particularmente con la cultura occidental.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que la unidad pol\u00edtica y cultural realizada por los incas en una inmensa poblaci\u00f3n y territorio, diverso en lo humano y lo geogr\u00e1fico, dio tal poder a esta unidad que les permiti\u00f3 realizar grandes creaciones culturales; pero, que esta unidad aseguraba  su supervivencia en los siglos venideros no es muy exacto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudios contempor\u00e1neos realizados por Ra\u00fal Porras Barrenechea, Waldemar Espinoza, Mar\u00eda Rostworowski, Edmundo Guill\u00e9n, entre otros, demuestran que la ca\u00edda del Tahuantinsuyo ante la presencia de los conquistadores europeos se facilit\u00f3 por tres factores determinantes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1\u00b0. La crisis econ\u00f3mica en la que se encontraba y que fue iniciada en el per\u00edodo de reinado  de Huayna C\u00e1pac y que se acent\u00fao a la muerte de \u00e9ste. \u201cLa fuerza y la estabilidad del Imperio proven\u00edan de las sanas normas agr\u00edcolas de los ayllus                \u2013sentencia Porras Barrenechea\u2013, trabajo obligatorio y colectivo, comunidad de la tierra, igualdad y proporci\u00f3n en el reparto de los frutos, tutela paternal de los jefes. Todo esto que hab\u00eda creado la alegr\u00eda incaica, en \u00abel buen tiempo de T\u00fapac Yupanqui\u00bb, era abandonado con imprevisora insensatez\u2026El Inca, rompiendo la unidad econ\u00f3mica del imperio, obsequiaba tierras a los nobles y curacas, quienes las daban en arrendamientos a indios que las cultivasen, con obligaci\u00f3n de entregar cierta parte de los frutos. Estas propiedades individuales, dentro de un pueblo acostumbrado al colectivismo, her\u00edan el esp\u00edritu mismo de la raza y presagiaban la disoluci\u00f3n, o un ciclo nuevo bajo normas diversas\u2026Huayna C\u00e1pac complet\u00f3 su error no acord\u00e1ndose, en el devaneo de su vida sensual, de preparar y asegurar la sucesi\u00f3n normal del Imperio. Con una acci\u00f3n previsora en este sentido, y con el respeto que le ten\u00edan sus s\u00fabditos, su decisi\u00f3n testamentaria claramente expresada y reafirmada, hubiera evitado la confusi\u00f3n y la discordia que sobrevinieron a su muerte\u201d. (Porras 1999:  pp.2-3).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2\u00b0.  La eliminaci\u00f3n en masa de los orejones adictos a su hermano Hu\u00e1scar, ordenada por Atahualpa, en ese af\u00e1n de satisfacer su desmesurada venganza (Guill\u00e9n 1963: 9); pero, al hacerlo \u201cest\u00e1 cortando las ra\u00edces pensantes del Tahuantinsuyo y conden\u00e1ndolo a la desintegraci\u00f3n a breve plazo, puesto que, ning\u00fan estado puede sobrevivir a la destrucci\u00f3n de su clase dirigente\u2026; el punto no es desconocido de nadie, pero se lo minimiza y, por este motivo, se prefiere pasarlo por alto al tratar el tema\u201d. (Bobbio 1996: 18-23).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3\u00b0. La extensi\u00f3n desmesurada del Tahuantinsuyo, hizo imposible la buena administraci\u00f3n y el buen gobierno desde el Cuzco, por lo que inevitablemente terminar\u00eda por fracturarse dando origen a la guerra entre los hermanos herederos de Huayna C\u00e1pac (Espinoza 1993: 38). Quiz\u00e1 Huayna C\u00e1pac se percat\u00f3 de esta situaci\u00f3n y, como ya se hab\u00eda hecho en Roma un milenio antes, \u201cs\u00ed hizo esa partici\u00f3n que casi todos los autores niegan en\u00e9rgicamente y que, por no haber sido hecha o, hecha, por no haber sido respetada, enfrent\u00f3 a su descendencia en la m\u00e1s espantosa guerra continental habida hasta entonces, acontecimiento que, a su vez, permiti\u00f3 la subyugaci\u00f3n  de todos los contendientes por un pu\u00f1ado de gentes que, en cuanto a valor, fuerza, honestidad, sinceridad, lealtad val\u00edan menos que ellos\u201d. (Bobbio 1996: 23-24).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por los datos se\u00f1alados, podemos concluir que lo que conquistaron los europeos fue una cultura en proceso de disoluci\u00f3n; el esp\u00edritu de la raza andina estaba profundamente herido y sobre \u00e9l  se impondr\u00e1 a lo largo de los a\u00f1os venideros formas de vida que giraban fundamentalmente en torno a las \u00abbalas y el billete\u00bb; a la ganancia monetaria insaciable.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nDespu\u00e9s de muchos a\u00f1os de conquista y colonialismo, surgi\u00f3 la rebeli\u00f3n de T\u00fapac Amaru [1740-1781], de gran repercusi\u00f3n no s\u00f3lo para nuestro pa\u00eds sino en toda Latinoam\u00e9rica. Esta rebeli\u00f3n ser\u00e1 el punto culminante de una sucesi\u00f3n de m\u00e1s de 112 rebeliones de campesinos-ind\u00edgenas en el Per\u00fa. \u201cLa sublevaci\u00f3n de T\u00fapac Amaru fue la rebeli\u00f3n pol\u00edtica \u2013tambi\u00e9n social\u2013 m\u00e1s grande en la historia colonial de Am\u00e9rica. Como un vendaval terrible \u2013se\u00f1ala Boleslao Lewin\u2013 ella conmovi\u00f3 los cimientos del edificio espa\u00f1ol en las Indias levantado tres siglos atr\u00e1s y constituy\u00f3 el jal\u00f3n m\u00e1s importante en el camino hacia la independencia de Hispanoam\u00e9rica\u201d. (Lewin 1957: 412).<br \/>\nCon T\u00fapac Amaru no s\u00f3lo existe una rebeli\u00f3n contra los abusos  e injusticias del r\u00e9gimen colonial, sino que se expresa la formaci\u00f3n de una conciencia nacional ind\u00edgena, que naci\u00f3 cuando las m\u00faltiples naciones andinas empezaron a reconocer a los incas como buenos gobernantes que comparados con los espa\u00f1oles pod\u00edan perfectamente ser idealizados como \u201cperfectos\u201d, exacerb\u00e1ndose el sentimiento de nostalgia por el pasado que se consideraba mejor, sentimiento que se expresar\u00e1 en una serie de mitos, siendo el m\u00e1s notable de ellos el de Inkarr\u00ed que circular\u00e1 en varias versiones.\n<\/p>\n<p>T\u00fapac Amaru al rebelarse no s\u00f3lo estaba defendiendo sus intereses econ\u00f3micos que hab\u00edan sido afectados por las reformas borb\u00f3nicas por lo que al principio coincidi\u00f3 con los criollos lime\u00f1os en el descontento que \u00e9stas provocaron,  sino que se convirti\u00f3 en el conductor de su pueblo del que se sent\u00eda parte por sucesi\u00f3n de sangre y, as\u00ed lo reconocieron sus contempor\u00e1neos  ind\u00edgenas que ve\u00edan en \u00e9l la  encarnaci\u00f3n de Inkarr\u00ed y lo llamaban pap\u00e1, dios. Cuanto m\u00e1s popular y anticolonial se hac\u00eda la revuelta, los criollos y sus allegados fueron abandon\u00e1ndola socialmente. (Flores 1997: 40-45; Glave 1982: 14). <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bando que lo proclama rey de estas tierras andinas con el nombre de Jose I  en diciembre de 1780, es sorprendente por el alcance de sus medidas pol\u00edticas: reconoce a la autoridad espa\u00f1ola pero exige que se le reconozca como autoridad independiente y, llama a todos los que viven en su reino andino y sudamericano \u2013blancos, criollos, mestizos, indios, negros\u2013 a constituir una sociedad inspirada en las costumbres andinas y los principios cristianos; es decir, est\u00e1 aceptando que el futuro s\u00f3lo ser\u00eda posible si no se deja de lado el mestizaje ocurrido pero donde, sin embargo,  debe prevalecer el elemento y la cultura andina por considerarla m\u00e1s saludable que la extranjera que tanto sufrimiento ha causado, particularmente por su amor desmedido al oro y riquezas materiales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su derrota signific\u00f3 un duro golpe para la nacionalidad ind\u00edgena \u2013por lo brutal de los castigos y las prohibiciones que se dictaron para erradicar a la cultura andina, prohibi\u00e9ndoles el uso de su lengua, vestidos t\u00edpicos y costumbres, como se\u00f1alaban expresamente los decretos dictados por el visitador Antonio de Areche\u2013 y una gran p\u00e9rdida en la historia de la rep\u00fablica que nacer\u00eda a\u00f1os despu\u00e9s, por lo revolucionario de su proyecto, como se\u00f1ala Pablo Macera, \u201dla historia pudo ser diferente de haber sido el Per\u00fa una rep\u00fablica de indios o una rep\u00fablica de mestizos, de haber triunfado T\u00fapac Amaru o Mateo Pumacahua\u201d.(1978: 180).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAl a\u00f1o de la desaparici\u00f3n de T\u00fapac Amaru y estando fresco a\u00fan el olor de la sangre ind\u00edgena derramada y el temor que provoc\u00f3 su gesta entre los criollos y peninsulares, Alonso Carri\u00f3 de la Vandera \u2013que usaba el seud\u00f3nimo de \u00abConcolorcorvo\u00bb\u2013, espa\u00f1ol caza fortunas, public\u00f3 su Reforma del Per\u00fa  con los auspicios de la Universidad de San Marcos, que seguro tendr\u00eda a un jefe de publicaciones que enarbolara el lema \u201cLa universidad es lo que publica\u201d y, un vicerrector acad\u00e9mico que no consideraba como dignos de cr\u00e9dito  acad\u00e9mico  ensayo  alguno; pero, la repercusi\u00f3n de sus ideas en la vida espiritual del Per\u00fa son de tal magnitud que es injusto que los reyes de la \u00e9poca no le hayan conferido alg\u00fan t\u00edtulo nobiliario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este \u00abiluminado\u00bb extranjero va a proponer a todos los miembros de esta gran comunidad llamada Per\u00fa, levantada sobre los restos del Tahuantinsuyo, medidas puntuales para construir una gran naci\u00f3n. Para ello, considera en su estudio  imprescindible acabar con los indios no f\u00edsicamente sino culturalmente, asimil\u00e1ndolos a la civilizaci\u00f3n o cultura occidental de lo contrario nunca superar\u00e1n su natural holgazaner\u00eda, cobard\u00eda, violencia, deslealtad e intemperancia. \u201c&#8230;La tir\u00e1nica opresi\u00f3n en que los ten\u00edan sus monarcas y caciques \u2013sentencia el \u00abprofundo\u00bb humanista y reformista espa\u00f1ol\u2013, los ha hecho perezosos y lentos en el trabajo porque sab\u00edan muy bien que no les hab\u00edan de aumentar las raciones aunque doblasen el trabajo&#8230;su cobard\u00eda los inclinaba a la traici\u00f3n y a la crueldad&#8230;los varones que cuando chicos los llaman cholitos  y  ya grandes cholos siguen el propio destino de las hembras: esto es caminando a su ruina por medio de la intemperancia&#8230;su cobard\u00eda que la dominan cuando est\u00e1n en su sano juicio se convierte en furia cuando se vuelven insensatos por lo que hay que vigilarlos constantemente&#8230;los naturales no tienen reflexi\u00f3n alguna, carecen de caridad totalmente y en tropas grandes tienen mucha similitud con los galgos, que cada uno de por s\u00ed no se atreve a acometer a una zorra y unidos destrozan a un le\u00f3n. El natural por falta de reflexi\u00f3n y sobra de indolencia abandona a su mujer e hijos dej\u00e1ndolos en sus chozas faltos de alimento y expuestos al furor de los agraviados de sus insultos. No le faltan talentos para imitar pero nuestros antepasados no les han ense\u00f1ado m\u00e1s que unos principios groseros en la labranza de los campos, cr\u00eda de ganado, plant\u00edo de \u00e1rboles y otras artes liberales y mec\u00e1nicas; por lo que es preciso mudar totalmente el sistema de gobierno&#8230;\u201d(De la Vandera 1966: 31, 42, 52, 88, 98-99).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nUn gobierno que en base a leyes justas, emprenda la reforma de la sociedad  dejando de lado las diferencias raciales. Los nombres de indio y mestizo \u2013a su juicio\u2013 deb\u00edan  desaparecer y todos se reconocer\u00edan y llamar\u00edan espa\u00f1oles, para que as\u00ed unidos y en buena armon\u00eda puedan emprender todos los trabajos de car\u00e1cter t\u00e9cnico y pr\u00e1ctico para la mejora econ\u00f3mica y social de todos los integrantes de la comunidad ligada a la corona espa\u00f1ola.(De la Vandera 1966: 80-90).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ideas todas sobre las que es f\u00e1cil darse cuenta que se han seguido repitiendo a lo largo de los a\u00f1os hasta nuestros d\u00edas sin mencionar la fuente original. Lo cierto es que, con estas ideas el natural peruano \u2013que a s\u00ed mismo se llamaba runa y lo llamaron indio\u2013 quedar\u00e1 siempre relegado y en tanto lo est\u00e9 no habr\u00e1 soluci\u00f3n para los problemas del pa\u00eds, que tienen como centro vital la condici\u00f3n de vida del grueso de la poblaci\u00f3n de la sociedad que es del grupo \u00e9tnico andino o ind\u00edgena.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este contexto hist\u00f3rico, el pensar y decir de Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas es indudablemente la expresi\u00f3n despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, del pensamiento y la cosmovisi\u00f3n arraigados en la cultura andina o ind\u00edgena (Elmar 2005: 142-143), la palabra de los condenados sufrientes y pisoteados en sus tierras por el europeo conquistador que ha organizado un mundo que gira en torno a las \u00abbalas y el billete\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No en vano Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas reconocer\u00e1 que sus poemas quechuas pertenecer\u00edan  al per\u00edodo del haylli o canto del triunfo b\u00e9lico, religioso o agrario de la cultura andina. Los del primer per\u00edodo son cantos de triunfal regocijo, revelan la relaci\u00f3n hombre-Dios, son himnos de alabanza terrenal y c\u00f3smica; y, los del segundo, expresan el espanto y dolor de todo lo perdido. Todo es humildad, desprecio a la vida, orfandad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el haylli\/ himno \u201cA nuestro padre creador T\u00fapac Amaru\u201d [1962], retorna al mito andino y en la lengua ancestral  resplandece la esperanza y anuncia una nueva vida. \u201cNo est\u00e1 dirigida a los eruditos\u201d, advierte su autor. La dedicatoria es directa: \u201cA los comuneros de los cuatro ayllus de Puquio en quienes sent\u00ed por vez primera la fuerza y la esperanza\u201d. Entre sus versos, vale recordar los siguientes:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cT\u00fapac Amaru, hijo del dios serpiente; hecho con la nieve del Salcantay; tu sombra llega al profundo coraz\u00f3n como la sombra del dios monta\u00f1a, sin cesar y sin l\u00edmites&#8230; Estoy gritando, soy tu pueblo; t\u00fa hiciste de nuevo mi alma; mis l\u00e1grimas las hiciste de nuevo; mi herida ordenaste que no se cerrara, que doliera cada vez m\u00e1s&#8230; no hay sino fuego, no hay sino odio de serpiente contra los demonios, nuestros amos&#8230; Estoy en Lima, en el inmenso pueblo, cabeza de los falsos wiracochas. En la pampa de Comas, sobre la arena, con mis l\u00e1grimas, con mi fuerza, con mi sangre, cantando, edifiqu\u00e9 una casa&#8230; Al inmenso pueblo de los se\u00f1ores hemos llegado y lo estamos removiendo&#8230; Somos millares de millares, aqu\u00ed ahora. Estamos juntos; nos hemos congregado pueblo por pueblo, nombre por nombre, y estamos apretando a esta inmensa ciudad que nos odiaba, que nos despreciaba como a excremento de caballos. Hemos de convertirla en pueblo de hombres que entonen los himnos de las cuatro regiones de nuestro mundo, en ciudad feliz donde cada hombre trabaje, en inmenso pueblo que no odie y sea limpio, como la nieve de los dioses monta\u00f1as donde la pestilencia del mal no llega jam\u00e1s. As\u00ed es, as\u00ed mismo ha de ser, padre m\u00edo, &#8230;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tranquilo espera,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">tranquilo oye,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">tranquilo contempla este mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy bien \u00a1alz\u00e1ndome!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Canto;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">bailo la misma danza que danzabas\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">el mismo canto entono.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aprendo ya la lengua de Castilla,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">entiendo la rueda y la m\u00e1quina;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">con nosotros crece tu nombre;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">hijos de Wiracochas te hablan y te escuchan\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">como al guerrero maestro, fuego puro que enardece, iluminando.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Viene la aurora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me cuentan que en otros pueblos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">los hombres azotados, los que sufr\u00edan, son ahora \u00e1guilas, c\u00f3ndores de inmenso y libre vuelo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tranquilo espera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegaremos m\u00e1s lejos que cuanto t\u00fa quisiste y so\u00f1aste.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Odiaremos m\u00e1s que cuanto t\u00fa odiaste;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amaremos m\u00e1s de lo que t\u00fa amaste, con amor de paloma encantada, de calandria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tranquilo espera,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">con ese odio y con ese amor sin sosiego y sin l\u00edmites,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">lo que t\u00fa no pudiste lo haremos nosotros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al helado lago que duerme, al negro precipicio, a la mosca azul que ve y anuncia la\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">anuncia la muerte\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a la luna, las estrellas y la tierra,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">el suave y poderoso coraz\u00f3n del hombre;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a todo ser viviente y no viviente,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">que est\u00e1 en el mundo,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">en el que alienta o no alienta la sangre,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">hombre o paloma,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">piedra o arena,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">haremos que se regocijen,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">que tengan luz infinita,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Amaru, padre m\u00edo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La santa muerte vendr\u00e1 sola,\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ya no lanzada con hondas trenzadas ni estallada por el rayo de p\u00f3lvora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo ser\u00e1 el hombre, el hombre el mundo, todo a tu medida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Baja a la tierra, serpiente dios, inf\u00fandeme tu aliento; pon tus manos sobre la tela imperceptible que cubre el coraz\u00f3n. Dame tu fuerza, padre amado.\u201d(Arguedas 1983: 224-233).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEsa es la impronta y el ambiente espiritual de los inicios de la d\u00e9cada de 1970, en la que el pa\u00eds vivir\u00e1 grandes cambios, como resultado de la presi\u00f3n o desborde popular que se hab\u00eda vivido a partir de la d\u00e9cada del 50, y  fueron las fuerzas armadas, por intermedio de su gobierno, que intentaran reformular las bases sociales del estado, aunque pronto se har\u00e1 evidente que las exigencias populares rebasaban las posibilidades  del \u201cmodelo peruano\u201d que ofrec\u00edan los militares y muchos de sus colaboradores de formaci\u00f3n marxista.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas, para esas fechas,  hab\u00eda acabado con su vida, ocurrida el 2 de diciembre de 1969. Muere incomprendido por los intelectuales de lengua castellana a quienes hab\u00eda tratado de expresar el sentir y pensar del mundo de los runas. \u201cLa falta de entendimiento por parte de los intelectuales citadinos \u2013reconoce Alberto Flores Galindo\u2013,\u2026 y su falta de capacidad para afrontar los cambios liberadores que vendr\u00edan\u2026contribuyeron a su suicidio, pero el costo personal dio como resultado una obra excepcional que abri\u00f3 la posibilidad de pensar de otra manera la sociedad peruana\u2026\u201d(2007: 182).  Pero, como veremos m\u00e1s adelante, ya ser\u00e1 demasiado tarde, pues, las generaciones venideras no querr\u00e1n pensar, menos sobre  categor\u00edas como naci\u00f3n, enajenaci\u00f3n, aculturaci\u00f3n, entre otros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los m\u00e1s conspicuos ide\u00f3logos del proceso liderado por las fuerzas militares  fue el fil\u00f3sofo sanamarquino Augusto Salazar Bondy, que en medio del desarrollo de los cambios iniciados,  escribir\u00e1 Batolom\u00e9 o de la dominaci\u00f3n [1976] en el que se ocupa como \u00e9l mismo se\u00f1ala, \u201cdel tema central de nuestros tiempos, de la dominaci\u00f3n y liberaci\u00f3n de los hombres y de los pueblos; que es tambi\u00e9n el tema radical de la existencia humana y por eso, una idea b\u00e1sica de la historia del hombre\u201d. Es un di\u00e1logo que enigm\u00e1ticamente termina con las palabras  de Hatuey, el personaje ind\u00edgena, que dice: \u201c..Bartolom\u00e9, vuelvo al bosque a continuar la resistencia con mi pueblo. T\u00fa no cejes en tu lucha. Nosotros no cejaremos en la nuestra, aunque nos cueste la vida&#8230;Tenemos la convicci\u00f3n de nuestro propio camino. Sabemos a donde queremos ir. No olvides hermano, que la libertad y su sost\u00e9n cotidiano tiene color de sangre y est\u00e1n henchidos de sacrificio.<br \/>\nSabemos que tenemos que pagar un precio por el hecho heroico de constituir una vanguardia. Somos \u00fanicamente los iniciadores de una gesta nacional que se proyectar\u00e1 por muchos a\u00f1os en el futuro. El presente es de lucha, el futuro es nuestro. \u00a1Venceremos!\u201d(1977: 156-158).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalizando la d\u00e9cada del 70 el Partido Comunista, liderado por Abimael Guzm\u00e1n, inicia un proceso insureccional enarbolando la ideolog\u00eda y el programa pol\u00edtico esbozado por Mar\u00ed\u00e1tegui, que mantuvo en vilo por m\u00e1s de una d\u00e9cada al sistema vigente, pero que fracas\u00f3 por su extremismo y postura positivista a ultranza que le impidi\u00f3 entender la mentalidad andina y por consiguiente no logr\u00f3 ganarse al campesinado y lograr as\u00ed que la revoluci\u00f3n bajase en ojotas de los andes como lo hab\u00eda previsto el fundador de aquel partido de orientaci\u00f3n marxista; con su proceder no evitaron aquello que advirtiera Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas \u2013la voz m\u00e1s autorizada del sentir del mundo andino\u2013, \u201cla teor\u00eda socialista no s\u00f3lo dio un cauce a todo el porvenir sino a lo que hab\u00eda en m\u00ed de energ\u00eda, le dio un destino y lo carg\u00f3 a\u00fan m\u00e1s de fuerza por el mismo hecho de encauzarlo&#8230;pero no mat\u00f3 en m\u00ed lo m\u00e1gico\u201d.(1983: 14). Lo m\u00e1gico y misterioso que niegan aquellos que sostienen posturas antirreligiosas de corte positivista y con mucho af\u00e1n tecnocr\u00e1tico. Postura en la que coinciden parad\u00f3jicamente tanto liberales como comunistas, y que comparten el lema y paradigma contempor\u00e1neo&#160;: \u00a1Amos de la naturaleza y el mundo, un\u00edos!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las d\u00e9cadas siguientes hasta nuestros d\u00edas los problemas que tienen su eje central en la falta de unidad y esp\u00edritu de naci\u00f3n siguen vigentes, agrav\u00e1ndose a\u00fan m\u00e1s con el proceso de la globalizaci\u00f3n que tiende a desaparecer las particularidades para facilitar las ganancias econ\u00f3micas para las grandes potencias hegem\u00f3nicas hoy en d\u00eda  y de manera particular la estadounidense  que viene siendo desplazada por la China.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dentro de los cauces de la naci\u00f3n criolla en formaci\u00f3n me parece que es imposible que se encuentre soluci\u00f3n a este problema, pues, todo cambio necesita de una \u00e9lite dirigente y \u00e9sta en nuestro pa\u00eds siempre ha estado constituida de incapaces que por a\u00f1os han usurpado el poder (Macera 1976: 159), sin haberlo entendido y haberse \u00fanicamente preocupado por satisfacer sus intereses, content\u00e1ndose con ser los administradores de los grandes negocios del amo de turno que quiz\u00e1 muy pronto deje de ser yanqui para convertirse en chino y, por supuesto el idioma de moda ser\u00e1 \u00e9se, para lo que ya se vienen preparando las futuras generaciones de esa dependiente \u00e9lite en los colegios exclusivos de la localidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el correr de los a\u00f1os, la serie desastrosa de gobiernos ha ido quemando las reservas de esperanza del pa\u00eds, sin reforestaci\u00f3n alguna \u2013ha comentado en alguna oportunidad el analista Jorge Bruce\u2013 (2004: 13);  y, el  historiador Nelson Manrique ha hablado de un pa\u00eds que se regala y, que si a la larga resulta no siendo viable ser\u00e1 en primer lugar por nuestra propia responsabilidad y s\u00f3lo secundariamente por la codicia de nuestros vecinos.(2004: 14). Situaci\u00f3n que se ha agravado a tal punto que, en el \u00faltimo proceso electoral del a\u00f1o 2011, se ha descubierto una serie de relaciones oscuras entre muchos candidatos y el narcotr\u00e1fico. \u201cEl drama del Per\u00fa es que no existe un tribunal \u2013afirma Abelardo S\u00e1nchez Le\u00f3n\u2013 que se encuentre fuera de los vulgares intereses pol\u00edticos y sea la \u00faltima instancia de voz impoluta. Los v\u00ednculos de la pol\u00edtica con los capos del narcotr\u00e1fico revelan que el ambiente est\u00e1 contaminado\u201d(2011: 3). Y, ante tanto esc\u00e1ndalo de esa clase  y otros relacionados a la intervenci\u00f3n abierta y desembozada  de los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica en los asuntos electorales de nuestro pa\u00eds, a trav\u00e9s de agentes bien remunerados, C\u00e9sar Hildebrandt sentencia: \u201c\u2026La conclusi\u00f3n es esta: tanto en la prensa, como entre el p\u00fablico, la capacidad de indignaci\u00f3n  o no existe o est\u00e1 en m\u00ednimos. Y ese es s\u00edntoma de una inmensa crisis de valores. Y esa crisis de valores nos hace tercermundistas militantes, subdesarrollados cr\u00f3nicos, b\u00e1rbaros sin remedio. Porque el desarrollo no s\u00f3lo consiste en exportar y vender. Tambi\u00e9n consiste en instaurar un sistema que se acerque lo m\u00e1s que se pueda a los principios de la honestidad\u201d. (2011: 8).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>III<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Actualmente vivimos la consolidaci\u00f3n de la mentalidad del hombre europeo moderno y de su espiritualidad llamada capitalista en plena globalizaci\u00f3n; y, con ello el triunfo de  la codicia  que ya  no s\u00f3lo puede ser considerada  como caracter\u00edstica constitutiva de la psique del hombre moderno europeo, como se\u00f1alara Werner Sombart, sino del hombre a nivel planetario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La forma de producci\u00f3n capitalista, resultado de la mentalidad transformadora y posesiva de la naturaleza que se apoder\u00f3 de la mentalidad o espiritualidad europea a mediados del siglo XVII, se desarroll\u00f3, a juicio de Sombart, en dos etapas claramente identificables: hasta finales del siglo XVIII, aproximadamente, y desde entonces hasta nuestros d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera etapa, el esp\u00edritu capitalista tiene un car\u00e1cter vinculado; en la segunda, un car\u00e1cter esencialmente libre. Los v\u00ednculos que se respetan en la primera etapa, proven\u00edan de la moral y de las buenas costumbres, tal como predicaban sobre todo las religiones cristianas.<br \/>\nEn la \u00e9poca actual, tales v\u00ednculos casi se han perdido y lo que prolifera es una defensa de la libertad en medio de un relativismo de valores; y, el vac\u00edo dejado por el abandono y p\u00e9rdida de las aut\u00e9nticas preocupaciones humanas \u2013al haber perdido a Dios, pues, Dios ha muerto como sentenci\u00f3 Nietzsche [aunque esta frase no signifique como com\u00fanmente se dice la muerte de la divinidad sino de los valores y p\u00e9rdida del sentido humano] \u2013 se sacian  en ese af\u00e1n de novedades y gustos puramente comerciales y consumistas \u2013donde el dinero es el instrumento fundamental del \u00e9xito\u2013; y, la comunicaci\u00f3n es cada vez m\u00e1s escasa, como resultado de la creciente educaci\u00f3n tecnol\u00f3gica y escaso tiempo  que se cuenta para dialogar, desde el hogar hasta el centro de trabajo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo burgu\u00e9s, en la etapa contempor\u00e1nea de plena globalizaci\u00f3n ha impuesto esa codicia por el oro y su expresi\u00f3n en dinero, que lo inunda todo, nada hay que escape a su influencia; y, menos la educaci\u00f3n, pues, a trav\u00e9s de ella se forman los futuros miembros de la sociedad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la educaci\u00f3n, actualmente,  estamos viendo que todo se hace tambi\u00e9n por un inter\u00e9s casi exclusivamente econ\u00f3mico-tecnol\u00f3gico y los apetitos var\u00edan de acuerdo con las posibilidades de los interesados. Asistimos a la aparici\u00f3n del hombre de cultura degenerada \u2013como los llamaba Nietzsche y que se forman parad\u00f3jicamente en las universidades\u2013 de aquel que s\u00f3lo se interesa por los asuntos de su especialidad y en los que podr\u00e1 ser superior al vulgo, pero, en todo el resto, en todos los problemas esenciales no se separar\u00e1 de \u00e9l. \u201cUn hombre de cultura degenerado \u2013a\u00f1ade Nietzsche\u2013 es un problemas serio, y nos sentimos profundamente perturbados, cuando observamos que todos nuestros hombres p\u00fablicos, estudiosos y periodistas, llevan encima las se\u00f1ales de esta degeneraci\u00f3n\u201d. (2000: 159).  Especialista que cada vez est\u00e1 m\u00e1s lejos de entender el humanismo y de la necesidad de emprender una seria formaci\u00f3n humanista por lo que se declara  partidario entusiasta de la \u00abformaci\u00f3n tecnol\u00f3gica con fines humanistas\u00bb, lo cual resulta contraproducente .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el modesto profesor \u2013que s\u00f3lo quiere la seguridad de su sueldo aunque magro pero seguro y con aguinaldos incluidos\u2013 hasta el m\u00e1s encumbrado que se dice investigador  \u2013natural, o de miserias sociales  y soluciones a las mismas\u2013, todos miden su tiempo en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, pues, a eso les obliga esta asfixiante sociedad que se llama humanista o que pretende serlo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta sociedad altamente tecnologizada, los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n sirviendo de manera extraordinaria para consolidar esta mentalidad pr\u00e1ctica, consumista, hedonista y mercantilista, enemiga de aquella formaci\u00f3n que conduzca a pensar.<br \/>\n\u201cEl mecanismo de la ciencia moderna \u2013se\u00f1ala Giorgio Colli\u2013 es mortal para la formaci\u00f3n del hombre\u2026mediante ella, el hombre pierde el contacto con su propio pasado, con su propio presente y consigo mismo, \u2026ella mutila y mecaniza al individuo, lo subyuga de una forma tir\u00e1nica\u2026 La ciencia moderna mortifica, no s\u00f3lo el vigor y la plenitud f\u00edsica y moral del hombre, sino tambi\u00e9n su intelecto\u201d (1991: 118-119). Y, m\u00e1s grave todav\u00eda si se aprovecha de ella para introducir valores ajenos a los de nuestra propia cultura con lo cual se acrecienta la aculturaci\u00f3n; es decir, la enajenaci\u00f3n m\u00e1s profunda y abyecta,  de la que hablaba y tem\u00eda Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa aculturaci\u00f3n que difunden incluso aquellos que le reconocen muchos m\u00e9ritos y actualidad a las obras arguedianas, como es el caso de Francisco Miro Quesada Rada, que advierte que las obras de Arguedas est\u00e1n \u201cimpregnadas de un profundo humanismo y en cuanto tal integradoras. Inspiradas en sus experiencias, en lo que \u00e9l mismo era: el Ande y Occidente\u2026El reconocimiento del otro es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de nuestra condici\u00f3n humana. A trav\u00e9s de esta actitud habremos superado alg\u00fan d\u00eda en nuestra patria aquello que nos separa, como el racismo, la exclusi\u00f3n y la marginaci\u00f3n. De esta manera terminaremos el puente que nos unir\u00e1 para fusionarnos en todas las sangres, como lo quer\u00eda Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas\u201d (2011: 4).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el peri\u00f3dico que dirige este ilustre y reconocido intelectual y dem\u00f3crata peruano, es uno de los principales promotores de \u201cDivercity\u201d, y que ha sido publicitado como  un novedoso concepto que combina entretenimiento y marketing, un nuevo espacio en el que los peque\u00f1os pueden vivir experiencias como comprar y trabajar en un supermercado, efectuar operaciones bancarias o, incluso, ser periodistas de la casa promotora por un d\u00eda; un d\u00eda de gloria despu\u00e9s de haber pagado los gastos de ingreso a tan novedoso e instructivo concepto.(2011: 1-3).<br \/>\n\u00a1Pobres ni\u00f1os!, a temprana edad, a partir de los tres a\u00f1os, son ya iniciados en el mundo mercantilista y consumista; y, por supuesto, incapacitados para realizar m\u00e1s adelante  actividades propiamente humanas de respeto a valores que les permitan vivir en armon\u00eda con su pr\u00f3jimo y con la naturaleza. No deja de tener raz\u00f3n Ismael Le\u00f3n Arias, cuando comentando esta iniciativa pedag\u00f3gica afirma que, \u201c \u2026si a los ni\u00f1os se les inculca la moral de los banqueros, \u00bfpor qu\u00e9 prohibirles en la adolescencia que jueguen en los tragamonedas o en el casino? Si a una ni\u00f1a se la estimula desde peque\u00f1ita a asumir la vida de una modelo, \u00bfqu\u00e9 sentido tiene restringirles las discotecas hasta los 14?\u201d (2011: 29-30); y, lo que es peor, al art\u00edfice de todos los muebles de la citada  \u201cDivercity\u201d, un huanca\u00edno de nombre Jos\u00e9 Orihuela Quiliano, fue ocultado en todos los aspectos por los organizadores; para ellos \u00e9l jam\u00e1s existi\u00f3, quiz\u00e1 porque era \u201cdemasiado cholo\u201d. \u00a1Qu\u00e9 manera m\u00e1s curiosa \u2013por decirlo de alguna forma\u2013 de acabar con la exclusi\u00f3n y la marginaci\u00f3n!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa televisi\u00f3n, por ejemplo, se ha constituido en el centro de los hogares y su uso masivo y eficaz ha coincidido con la desintegraci\u00f3n de la familia, situaci\u00f3n que ha determinado que los padres hayan abdicado de una misi\u00f3n tan importante como alimentar a sus hijos y educarlos. Los ni\u00f1os, actualmente, desde su m\u00e1s tierna infancia, son sometidos por sus padres, demasiado ocupados para atender ellos mismos al cuidado de sus hijos, al aluvi\u00f3n televisivo que se limitan a recibir y, lo peor, a asimilar de modo pasivo, es decir, totalmente acr\u00edtico e irreflexivo; desarrollando tendencias marcadamente ego\u00edstas o, incluso, antisociales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si de la televisi\u00f3n nos pasamos al uso de las computadoras y los tel\u00e9fonos port\u00e1tiles, es decir toda la revoluci\u00f3n de la inform\u00e1tica, que no conociera nuestro ilustre y homenajeado Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas, nos dar\u00edamos cuenta que ya es bastante tarde para pensar el Per\u00fa con la confianza y esperanzas que \u00e9l lo hac\u00eda; y, no s\u00f3lo el Per\u00fa, sino la humanidad entera que est\u00e1 padeciendo una seria crisis de valores. Esta es una humanidad de sentimientos empobrecidos, domesticada y desprovista de tradici\u00f3n cultural (1974: 91-115). Por tanto, \u201ccontin\u00faa siendo verdad que hacia finales del siglo XX \u2013sentencia Giovanni Sartori\u2013, el Homo sapiens ha entrado en crisis, una crisis de p\u00e9rdida de conocimiento y de capacidad de saber\u201d(2008: 65). Saber que es humano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La educaci\u00f3n virtual figura hoy en d\u00eda como una prioridad y sin\u00f3nimo de progreso, dejando de lado las advertencias de los neurocient\u00edficos quienes indican que, con el incremento de las relaciones virtuales el lugar de las relaciones humanas empieza a resquebrajarse. La corteza frontal del cerebro necesita de relaciones para aprender de las emociones y entenderlas, junto a la comprensi\u00f3n de las conductas t\u00edpicas de una persona  frente a una emoci\u00f3n. La empat\u00eda que es crucial, que implica contacto, visi\u00f3n, olor, ponerse los zapatos del otro, se pierde con las relaciones virtuales y se facilita la p\u00e9rdida de las tradiciones culturales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00fasica, por ejemplo, que en toda la obra de Arguedas desempe\u00f1a una funci\u00f3n central, pues, para  \u00e9l la m\u00fasica quechua es mucho m\u00e1s que una expresi\u00f3n art\u00edstica, es como lo dice en labios de Gabriel, un reflejo de la realidad andina: \u201cLos r\u00edos, las monta\u00f1as, los p\u00e1jaros hermosos de nuestra tierra, la inmensa cordillera pelada o cubierta de bosques misteriosos, se reflejan en esos cantos y danzas\u201d (1983: 321).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, si la m\u00fasica  \u2013y  el arte en general\u2013 tiene ese valor sagrado y simb\u00f3lico con que aparece en el mundo de Arguedas, se comprende todo el cuidado que tuvo para recoger y publicitar todas estas manifestaciones culturales, cuid\u00e1ndolas de toda contaminaci\u00f3n o mezcla que, termine por desnaturalizarlas y con ella el alma de un pueblo, su realidad cultural y f\u00edsica. Empero, tambi\u00e9n se entiende por esta raz\u00f3n, las  agudas observaciones que a este respecto hiciera Mario Vargas Llosa.<br \/>\nComentando la aparici\u00f3n en el Per\u00fa, en la d\u00e9cada de los setenta del siglo pasado, la llamada m\u00fasica chicha o cultura chicha, de extraordinario impacto en los sectores populares urbanos, se pregunta, c\u00f3mo habr\u00eda tomado Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas esas m\u00faltiples combinaciones no s\u00f3lo en la m\u00fasica sino tambi\u00e9n en los bailes y las danzas. \u201c\u00bfCon el entusiasmo que merece esa capacidad creativa y asimilativa de los mestizos en que sin remedio se han ido convirtiendo esas mujeres y hombres de los Andes afincados en Lima? \u00bfO como un triste ejemplo de la aculturaci\u00f3n que rechazaba, es decir, de esa delicuescencia ejemplicada por el popurr\u00ed de tonadas \u2013no muy distinto de las audaces mezclas de la m\u00fasica chicha\u2013 que canta el desdichado Clavel en un calabozo de El Sexto?\u201d(Vargas Llosa 1996: 222).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo que ha dejado escrito y por los testimonios de las personas que lo acompa\u00f1aban a las presentaciones musicales o de danzas andinas, me atrevo a responder que para \u00e9l, toda la chicher\u00eda  que se vive actualmente, es la clara expresi\u00f3n de la triste aculturaci\u00f3n impuesta por este mundo globalizado, seg\u00fan las pautas impuestas por la civilizaci\u00f3n europea moderna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo Vargas Llosa esboza esta respuesta al comentar uno de los episodios m\u00e1s sentidos de El Sexto; \u201caquel en el que el enloquecido Clavel, una ruina humana\u2026, echa a cantar y lo hace mezclando letras y ritmos de huaynos, rumbas y tangos. Esta pat\u00e9tica mescolanza aparece como el cl\u00edmax de su decadencia, como el emblema de la disoluci\u00f3n de su ser. La escena entristece hondamente a Gabriel y a C\u00e1mac, quien comenta: \u00abYa no tiene cabeza, no puede recordar ni sus cantos\u00bb\u201d (Vargas Llosa 1996: 220). Y, ha perdido lo m\u00e1s importante, su identidad sexual. All\u00e1 en el Ande no nacen. El alma no le hace contra a su natural sino cuando la suciedad lo amarga. (Arguedas 1983: 238). Esa p\u00e9rdida de identidad sexual que tambi\u00e9n se propone hoy en d\u00eda como distintivo de los tiempos modernos, industrializados, liberales y tolerantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00fasica chicha o la cultura chicha, o la chicher\u00eda en la que vivimos actualmente,  no es  como se esfuerza por presentarla Jos\u00e9 Matos Mar: el triunfo del otro Per\u00fa. \u201cEl otro Per\u00fa al inicio de este siglo XXI \u2013sentencia el investigador social\u2013 est\u00e1 en buen camino al haber logrado cambiar el rostro tradicional y criollo de la gran Lima dando fin a discriminaciones y prejuicios, acabando con mitos y categor\u00edas sociales, y haber contribuido a forjar una sociedad nacional andina que, con un buen gobierno y cambios estructurales, puede convertirse en un pa\u00eds emergente, desarrollado; pasar del crecimiento al desarrollo\u2026.c\u00f3mo lograrlo, integrando al pa\u00eds, afianzando la identidad nacional, potenciando la soberan\u00eda, creando un mercado interno, formulando una pol\u00edtica educativa y cultural acorde con la nueva realidad, iniciando el proceso de industrializaci\u00f3n\u201d( 2011: 9-11).<br \/>\nEsta cultura chicha es la clara expresi\u00f3n de una sociedad entremezclada, de todas las sangres, que no han logrado ni lograr\u00e1n estructurar un plan com\u00fan, es decir, constituir una naci\u00f3n. El t\u00e9rmino chicha es m\u00e1s bien muy expresivo para referirse a una comunidad en la que est\u00e1 fermentando una explosi\u00f3n disgregadora y de la que no se conoce en qu\u00e9 momento se producir\u00e1 y en qu\u00e9 lugar se iniciar\u00e1; \u00bfen el sur, en el norte, en la amazon\u00eda?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la relaci\u00f3n del hombre con la naturaleza, por efecto de la mentalidad  del europeo dominante, se ha impuesto un  desprecio y descuido hacia la tierra madre.<br \/>\nEl Per\u00fa, una naci\u00f3n andina que tradicionalmente, le rend\u00eda culto al vital elemento de la vida \u2013como lo resaltara Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas en sus m\u00edticos y bellos relatos como Agua\u2013, tambi\u00e9n se encuentra viviendo las consecuencias de una  lamentable situaci\u00f3n de maltrato a la naturaleza por la falta de sensatez y sentido com\u00fan del llamado Homo sapiens, \u201cmodernizado\u201d y alejado de sus tradiciones ancestrales. Los nevados andinos, condenados a una pronta desaparici\u00f3n y, la amazon\u00eda concesionada casi en su totalidad para futuras actividades de explotaci\u00f3n energ\u00e9tica, aprovechando el caudal de los r\u00edos para construir inmensas centrales hidrol\u00e9ctricas o la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo o gas natural.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante este panorama, nada grato pero no por ello deja de ser objetivo, cabe recordar las \u00faltimas palabras de Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas en su relato Agua: \u201cSolito, en ese morro seco, esa tarde, llor\u00e9 por los comuneros, por sus chacritas quemadas con el sol, por sus animalitos hambrientos. Las l\u00e1grimas taparon mis ojos, el cielo limpio, la pampa, los cerros azulejos, temblaban; el Inti, m\u00e1s grande, m\u00e1s grande\u2026quemaba el mundo. Me ca\u00ed, y como en la iglesia, arrodillado sobre las yerbas secas, mirando al tayta Chitulla, le rogu\u00e9:<br \/>\nTayta: \u00a1Que se mueran los principales de todas partes!\u201d(1983: 76);  y, agregar\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 se mueran los aculturados y enajenados de todas partes!\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fernando Mu\u00f1oz Cabrejo<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">___________\n<\/p>\n<ul>\n<li> Arguedas, Jos\u00e9 Mar\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">1983. t. I-V .Obras Completas.  Lima. Editorial Horizonte.\n<\/p>\n<ul>\n<li> Arguedas, Jos\u00e9 Maria. 2006.  Formaci\u00f3n de uma cultura nacional indoamericana. M\u00e9xico. Siglo XXI. Editores, S.A.<\/li>\n<li> Bobbio, Fernando. 1996. \u00abTahuantinsuyo como el Imperium Sine Fine&#160;\u00bb. En Alma Mater. N\u00b012. Lima. Revista de Universidad San Marcos. pp.11-24.<\/li>\n<li> Bruce, Jorge, \u00abLos dioses se han exiliado\u00bb. 2004. En Per\u00fa  21. Domingo 17 de octubre de 2004. <\/li>\n<li> Colli, Giogio. 1991.El libro de nuestra crisis. Barcelona. Ediciones Paid\u00f3s. . <\/li>\n<li> De la Vandera, Carri\u00f3 1966.Reforma del Per\u00fa. Lima. Universidad de San Marcos. <\/li>\n<li> Espinoza, Waldemar . 1993  \u00abLa ca\u00edda del Tahuantinsuyo y la resistencia incaica\u00bb.<\/li>\n<li> En Alma Mater. N\u00b06. Lima. Revista de Universidad San Marcos. pp.23-40.Elmar Schmid, Klaus. 2005. \u00abEspa\u00f1ol quechuizado o los l\u00edmites de la imaginaci\u00f3n occidental\u00bb.<\/li>\n<li> En Pinilla, Carmen Mar\u00eda (Editora General) Arguedas y el Per\u00fa de hoy. Lima. Casa Sur. <\/li>\n<li> Flores Galindo, Alberto. 1997. \u00abLa revoluci\u00f3n de T\u00fapac Amaru\u00bb. En Obras Completas . t.V. Lima. Casa Sur. <\/li>\n<li> Glave, Luis Miguel. 1982. La rebeli\u00f3n de T\u00fapac Amaru 1780. Cuzco. Bartolom\u00e9 de las Casas. <\/li>\n<li> Guill\u00e9n , Eduardo, 1963.Hu\u00e1scar, Inca tr\u00e1gico. Lima. Populibros. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hildebrandt, C\u00e9sar\n<\/p>\n<ul>\n<li> 2011  \u00abLos conversos\u00bb. En Hildebrandt en sus trece. Viernes 25 de febrero de 2011. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hinostroza, Rodolfo\n<\/p>\n<ul>\n<li> 2011 \u00abJos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas: Esa ternura suicida\u00bb. En Caretas. Febrero 10. pp.54-56.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Le\u00f3n Arias, Ismael 2011.\n<\/p>\n<ul>\n<li>  \u00ab\u00a1Pobres ni\u00f1os!\u00bb. En Hildebrandt en sus trece. Viernes 14 de enero de 2011.<\/li>\n<li> Lewin Boleslao. 1957. La rebeli\u00f3n de T\u00fapac Amaru. Buenos Aires. Librer\u00eda Hachette. <\/li>\n<li> Lorenz, Konrad. Los ocho pecados mortales de la humanidad civilizada. 1974                       * Madrid. Plaza &amp; Jan\u00e9s. <\/li>\n<li> Macera, Pablo. 1978. Visi\u00f3n hist\u00f3rica del Per\u00fa. Lima. Editorial Milla Batres. <\/li>\n<li> Macera, Pablo .1976. La imagen francesa del Per\u00fa. Lima.<\/li>\n<li> Manrique, Nelson. 2004. \u00abPa\u00eds, que se regala\u00bb. En Per\u00fa 21. Domingo 17 de octubre de 2004. <\/li>\n<li> Matos Mar, Jos\u00e9. 2011. Desborde popular y crisis del estado. Biblioteca Imprescindibles Peruanos. Lima. El Comercio. <\/li>\n<li> Mir\u00f3 Quesada Rada, Francisco. 2011 \u00abTodas las sangres\u00bb. En El Comercio. 13 de enero de 2011.<\/li>\n<li> Nietzsche, Friedrich. 2000. Sobre el porvenir de nuestras escuelas. Barcelona. Fabula Tusquetes Editores.<\/li>\n<li>Porras Barrenechea, R\u00e1ul <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">1999                     El Legado quechua.\n<\/p>\n<p>                            Lima. Universidad Nacional de San Marcos. <\/p>\n<ul>\n<li>Salazar Bondy, Augusto<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">1977                    Bartolom\u00e9 o de la dominaci\u00f3n. Lima. PEISA.\n<\/p>\n<ul>\n<li>S\u00e1nchez Le\u00f3n, Abelardo<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">2011                    \u00abDemoler, di-sol-ver, fumigars\u00bb.\n<\/p>\n<p>                             En El Comercio. 16 de febrero de 2011. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sartori, Giovanni<br \/>\n2008                      Homo videns. La sociedad teledirigida.\n<\/p>\n<p>                             M\u00e9xico. Santillana Ediciones, S.A. <\/p>\n<ul>\n<li>Sombart, Werner   El Burgu\u00e9s. <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">1998.Contribuci\u00f3n a la historia espiritual del hombre econ\u00f3mico moderno. Madrid. Alianza Editorial, S.A.\n<\/p>\n<ul>\n<li>Urbano, Henrique  1993. Mito y simbolismo en los Andes.  Cusco. <\/li>\n<li> Vargas Llosa, Mario. 1996. La utop\u00eda arcaica. Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas y las ficciones del indigenismo. M\u00e9xico. FCE. <\/li>\n<li> Varios. 2011. \u00abDivercity\u00bb. En El Comercio. 8 de enero de 2011.<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Introducci\u00f3n 2 I 3 II 4 III 5 Bibliograf\u00eda Introducci\u00f3n El pensar y decir de Jos\u00e9 Mar\u00eda Arguedas es indudablemente la expresi\u00f3n del pensamiento y la cosmovisi\u00f3n arraigados en la cultura andina o ind\u00edgena (Elmar 2005: 142-143), de los condenados sufrientes y pisoteados en sus tierras por el europeo conquistador que ha organizado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arguedas-todas-las-sangres-de-los-condenados\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abARGUEDAS: TODAS LAS SANGRES DE LOS CONDENADOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23289","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23289","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23289"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23289\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23289"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23289"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23289"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}