{"id":23307,"date":"2016-02-05T15:54:55","date_gmt":"2016-02-05T20:54:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arnoldo-de-brescia\/"},"modified":"2016-02-05T15:54:55","modified_gmt":"2016-02-05T20:54:55","slug":"arnoldo-de-brescia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/arnoldo-de-brescia\/","title":{"rendered":"ARNOLDO DE BRESCIA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">(ARNALDUS, ARNOLDUS, ERNALDUS)<br \/>\nNacido en Brescia a finales del siglo once, se desconoce la fecha de la muerte. Si hay alguna verdad en las afirmaciones de Otto de Freisingen de que Arnaldo complet\u00f3 sus estudios bajo la direcci\u00f3n de Abelardo, debi\u00f3 haber ido a Par\u00eds alrededor de 1115. Esto explicar\u00eda el afecto que mostr\u00f3 m\u00e1s tarde hacia el maestro franc\u00e9s y podr\u00edamos entender f\u00e1cilmente que Abelardo le llamara a su lado despu\u00e9s del Concilio de Letr\u00e1n de 1139, como dice S. Bernardo. Para algunos cr\u00edticos no hay suficientes pruebas de esta estancia de Arnaldo en Francia, de la que s\u00f3lo habla Otto de Freisingen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arnaldo entr\u00f3 muy joven en un convento de can\u00f3nigos regulares de su ciudad natal, donde fue ordenado sacerdote y lleg\u00f3 a ser superior de la comunidad. Parec\u00eda hecho para el oficio por la austeridad de su vida, su lejan\u00eda de las cosas terrestres, su amor a la disciplina religiosa, la claridad de su intelecto y un encanto y originalidad de expresi\u00f3n que puso al servicio de su elevado ideal. Tuvo mucha influencia en Brescia y con los a\u00f1os Arnaldo fue colocado a la cabeza  del movimiento de reforma  que se fraguaba en la ciudad. Precisamente Brescia, por entonces, como la mayor\u00eda de las ciudades lombardas entraba en el ejercicio de las libertades municipales. El gobierno estaba en manos de dos c\u00f3nsules elegidos anualmente, aunque sobre su autoridad segu\u00eda estando la del obispo como principal propietario de terrenos. De ah\u00ed que surgieran los inevitables conflictos que adem\u00e1s de las pasiones pol\u00edticas hab\u00eda intereses de religi\u00f3n.<br \/>\nLa constataci\u00f3n de esta situaci\u00f3n llev\u00f3 a Arnaldo a intentar buscar soluciones. Analizando los cantantes males que aflig\u00edan a la ciudad lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que las causas eran  la riqueza de los cl\u00e9rigos y el poder temporal del obispo. \u00bfNo era pues, mejor tomar medidas dr\u00e1sticas para quitar la riqueza a los monasterios y pasar a los laicos? \u00bfNo era esta la mejor manera de satisfacer a las autoridades civiles que hacer volver al clero a la pr\u00e1ctica de la perfecci\u00f3n por la pobreza? Para hacer que esto funcionara, Arnaldo formul\u00f3 las siguientes proposiciones: \u201cLos cl\u00e9rigos que tengan propiedades, los obispos que tengan regal\u00edas (concesiones reales) y los monjes con posesiones no pueden salvarse. Todas estas cosas pertenecen al pr\u00edncipe (temporal) que no puede disponer de ellas excepto a favor de los laicos.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede suponer la acogida que tuvo entre el clero alto. Brescia pas\u00f3 por una crisis alarmante, aunque por falta de documentos no podamos ser m\u00e1s expl\u00edcitos al hablar de los sucesos. Por el testimonio de varios altores como Otto de Freisingen, S. Bernardo Juan de Salisbury (autor supuesto de la \u201cHistoria Pontificalis\u201d), se pueden asegurar los siguientes hechos: un viaje del obispo a Roma alrededor de 1138, una insurrecci\u00f3n durante su ausencia: el intento de Arnaldo de advertirle a su regreso que no intentara tomar posesi\u00f3n de su sede y poder temporal; la apelaci\u00f3n del preboste rebelde y su condenaci\u00f3n por Inocencio II en el Concilio laterano, en 1139. Las penas fueron silencio y exilio y la prohibici\u00f3n de volver a Brescia sin el permiso expreso del papa. Al a\u00f1o siguiente (1149) encontramos a Arnaldo en Sens junto a Abelardo, que estaba a punto de comenzar su lucha contra el campe\u00f3n de la ortodoxia.  S. Bernardo aguant\u00f3 el empuje de ambos  combatientes a los que derrot\u00f3. En palabras del Abad de Claraval el escudero sufri\u00f3 la derrota de su caballero. La sentencia del concilio sobre Abelardo fue confirmada por Inocencio II. A Arnaldo no le fue mejor pues ambos fueron condenados a reclusi\u00f3n perpetua en monasterios separados (Bula del 16 julio, 1140). Este decreto, sin embargo nunca fue ejecutado. Mientras Abelardo se refugi\u00f3 junto a Pedro el Venerable, abad de Cluny, Arnaldo fingi\u00f3 retirarse al Monte de Sta Genoveva de Par\u00eds, donde daba clases p\u00fablicas de teolog\u00eda moral. Ten\u00eda pocos disc\u00edpulos y estos, seg\u00fan Juan de Salisbury  eran tan menesterosos que ten\u00edan que pedir limosna para su alimentaci\u00f3n diaria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero todo esto le ven\u00eda bien a las ense\u00f1anzas del nuevo profesor que censuraba cruelmente el lujo de los obispos y las posesiones terrenales de los monjes, condenando la riqueza como el virus real que estaba infectando a la Iglesia.  Los ataques de Arnaldo no se deten\u00edan ah\u00ed. Le persegu\u00eda el recuerdo de su condena y persegu\u00eda con sus burlas a los detractores de Abelardo. As\u00ed, describ\u00eda al abad de Claraval como un hombre \u201clleno de vanagloria y celoso de todos los que hab\u00edan ganado fama en las letras o en la religi\u00f3n, si no son de su escuela\u201d.  Bernardo, retado as\u00ed tan atrevidamente, recogi\u00f3 el guante y denunci\u00f3 a Arnoldo a Luis VII como \u201ccism\u00e1tico incorregible, sembrador de discordias,  perturbador de la paz, y destructor de la unidad y logr\u00f3 que \u201cel muy cristiano rey expulsara del reino de Francia\u201d al que ya hab\u00eda exiliado Italia.<br \/>\nObligado a huir, Arnaldo se refugi\u00f3 en Suiza y fij\u00f3 su vivienda en Zurich en la Di\u00f3cesis de Constanza. El abad de Claraval continu\u00f3 la persecuci\u00f3n activa y poco despu\u00e9s le vemos (1143) en Bohemia pidiendo la protecci\u00f3n  de un legado papal llamado Guy. Este prelado  &#8211; que no debe confundirse con el disc\u00edpulo de Abelardo, del mimo nombre, y despu\u00e9s papa \u2013 le recibi\u00f3 con amabilidad y conmovido por sus desgracias, lo trat\u00f3 amigablemente. Esta actitud molest\u00f3 a S Bernardo que dirigi\u00f3 al delegado discurso sobre la prudencia al que Guy no hizo caso. Todo parece indicar que Arnaldo hab\u00eda dado a su hu\u00e9sped garant\u00edas de sincera sumisi\u00f3n  porque s\u00f3lo eso explicar\u00eda su retorno a Italia, que en adelante le estaba abierta. Y esto explica tambi\u00e9n la abjuraci\u00f3n solemne en Viterbo ante el papa Eugenio III, en 1145. El papa, al reconciliarle con la iglesia, le impuso penitencias usuales entonces, ayunos, vigilias y peregrinaciones a los principales santuarios romanos. Desafortunadamente, flotaban en el ambiente los g\u00e9rmenes de la revuelta.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roma intentaba restablecer el sanado en detrimento del poder temporal de los papas. Un movimiento que encajaba tan bien en las ideas anteriores y en los secretos deseos del arrepentido innovador no pod\u00eda producir en \u00e9l otra cosa que simpat\u00eda y hasta su apoyo expreso. Pronto  se recubri\u00f3 que estaba difamando al clero  y diseminaba desde la capital sus planes de reforma eclesi\u00e1stica. La Curia se convirti\u00f3 en el principal objetivo de sus ataques; describ\u00eda a los cardenales como viles hip\u00f3critas y miserables que jugaban entre los cristianos el papel de los jud\u00edos y los fariseos. Tampoco escap\u00f3 de sus cr\u00edticas el papa, al  poco antes hab\u00eda reconocido el terrible reformador su gentil moderaci\u00f3n y de repente lo convert\u00eda en ejecutor de la Iglesia, m\u00e1s preocupado \u201cen mimar su propio cuerpo  y en llenar sus bolsillos que en imitar el celo de los Ap\u00f3stoles cuyo lugar ocupaba\u201d. Arnaldo reprochaba particularmente al papa que ejerciera violencia f\u00edsica y por \u201cdefender con homicidio\u201d sus derechos  cuando le eran discutidos. Eugenio III fue obligado a abandonar la Ciudad Eterna y durante alg\u00fan tiempo (1146-49) triunf\u00f3 la democracia romana bajo Arnaldo de Brescia. Aunque excomulgado por el papa (15 de julio de 1148) Arnold no cambi\u00f3 de postura.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero gradualmente su programa revolucionario fue cambiando de aspecto. La abolici\u00f3n del poder temporal del papa era s\u00f3lo el primero de sus objetivos; el segundo contemplaba la subordinaci\u00f3n del poder espiritual al poder civil. Wetzel, uno de sus disc\u00edpulos presumi\u00f3 de ofrecer al rey Conrado III las llaves de Sant\u00b4 Angelo para que el emperador alem\u00e1n tuviera siempre a su disposici\u00f3n la tiara  y el gobierno de Roma. La pol\u00edtica de Arnaldo que al principio era republicana terminaba as\u00ed en imperialismo puro. Pero Federico Barbarroja, sucesor de Conrado, rehus\u00f3 apoyar los planes de los agitadores romanos. De morfa inteligente y con mucho tacto, Eugenio III se gan\u00f3 al emperador para su causa, con lo que Arnaldo quedaba sin apoyos. Las elecciones senatoriales de noviembre de 1152 se volvieron contra \u00e9l, marcando el principio de su ca\u00edda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco se sabe de Arnaldo durante el breve reinado de Anastasio IV (Julio1153 &#8211; diciembre 1154), pero la elecci\u00f3n de Adriano IV fue fatal para su causa. Hab\u00eda ca\u00eddo en manos de Od\u00f3n, cardenal \u2013di\u00e1cono de S. Nicol\u00e1s in carcere Tulliano, pero fue liberado por el vizconde de Campagnatico y durante algunos a\u00f1os encontr\u00f3 un refugio en su territorio. \u201cLe miraban como a un profeta\u201d inspirado por Dios. Sin embargo, en un acuerdo entre Adriano y Barbarroja, el papa obtuvo del emperador la promesa de que coger\u00eda a Arnaldo  y lo alejar\u00eda, quisi\u00e9ralo o no,  de la custodia del vizconde. Federico no dud\u00f3 en hacer y cumplir tal promesa  y Arnaldo fue entregado a la Curia. Es muy dif\u00edcil dar una relaci\u00f3n exacta del juicio. Seg\u00fan la historia documentada por Gerhoh de Reichersperg fue sacado en secreto de las c\u00e1rceles eclesi\u00e1sticas y ejecutado por los servidores del prefecto de Roma, que hab\u00eda sufrido muchas injurias en la revoluci\u00f3n fomentada pro Arnaldo. Es muy probable, sin embargo, que la Curia tuviera una parte mayor en la condena Un analista va m\u00e1s lejos y afirma que el mismo parpa orden\u00f3 que fuera ahorcado. Otro escritor afirma, con m\u00e1s probabilidad de verdad, que Adriano se conform\u00f3 con pedir la degradaci\u00f3n de Arnaldo, de manera que pudiera ser entregado al poder secular. Seg\u00fan el autor de un poema descubierto despu\u00e9s, (y parece que el autor estaba bien informado) Arnaldo, cuando fue llevado ante el cadalso se enfrent\u00f3 con valor a su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se le pidi\u00f3 que se retractar de sus ense\u00f1anzas, respondi\u00f3 que no hab\u00eda nada que tuviera que retirar y que estaba listo para sufrir la muerte por ellas, pidi\u00f3 solamente un momento para orar y pedir el perd\u00f3n de Cristo por sus pecados. Despu\u00e9s de una oraci\u00f3n mental  se entreg\u00f3 al verdugo y ofreci\u00f3 su cabeza a la soga. Despu\u00e9s de colgar en el pat\u00edbulo durante un tiempo, se quem\u00f3 su cuerpo y las cenizas fueron arrojadas al T\u00edber, \u201cpor miedo\u201d, dice un cronista, d que el pueblo las recogiera y honrara como las cenizas de un m\u00e1rtir\u201d.<br \/>\n\u201cCreador de herej\u00edas\u201d, \u201csembrador de cismas\u201d, \u201cenemigo de la Fe Cat\u00f3lica\u201d, \u201ccism\u00e1tico\u201d, \u201chereje\u201d, son los t\u00e9rminos usados por Otto de Freisingen, por el autor de la \u201cHistoria Pontificalis,\u201d por el abad de Claraval, por Eugenio III y Adriano IV para estigmatizar a Arnaldo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dada la ambig\u00fcedad de estas caracterizaciones, no es f\u00e1cil especificar los errores dogm\u00e1ticos en los que cay\u00f3 el innovador. Otto de Freisingen se hace eco del rumor por el que Arnaldo manten\u00eda puntos de vista ofensivos sobre el bautismo y la Eucarist\u00eda. Sus contempor\u00e1neos (sobre todo S. Bernardo, que persigui\u00f3 tan amargamente al \u201cescudero\u201d de Abelardo) nada dicen de la clase de cargos. El abad de Claraval en una de ss cartas acusa a Arnaldo de ser \u201cun enemigo de la Cruz de Cristo\u201d. Pero \u00bfhemos de concluir de ellos que Arnaldo era un seguidor de Pierre de Bruys que condenaba la adoraci\u00f3n de la Cruz? Es mucho m\u00e1s probable que las palabras de S. Bernardo han de tomarse en sentido amplio o metaf\u00f3rico. En realidad era en las cosas pr\u00e1cticas en las que Arnaldo se mostraba enemigo de las ense\u00f1anzas aceptadas en su tiempo. El comenz\u00f3 por condenar los abusos ocasionados  por la riqueza de los eclesi\u00e1sticos, un hecho que le colocaba entre la  clase de los verdaderos reformadores. S. Bernardo y Gerhoh de Reichersperg dec\u00edan las mismas cosas. Arnaldo no se detuvo ah\u00ed, lleg\u00f3 hasta negar el principio del derecho de propiedad como lo defend\u00eda la iglesia y consiguientemente asalt\u00f3 el poder del papado. \u201cTodas las posesiones terrenales pertenecen al pr\u00edncipe, el papa debiera abandonar l gobierno de Roma, los sacerdotes y monjes no pueden poseer nada sin incurrir en la pena condenaci\u00f3n eterna\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos puntos, el innovador, por decir lo m\u00ednimo, era culpable claramente de temeridad. Y puesto que choc\u00f3 con una jerarqu\u00eda que no estaba preparada para sancionar sus puntos de vista, termin\u00f3 cuestionando su autoridad. Para \u00e9l, la Iglesia se hab\u00eda corrompido en las personas de los sacerdotes obispos y cardenales codiciosos y simon\u00edacos y ya no era la verdadera iglesia. \u201cEl papa\u201d, dice, ya no es el Apostolicus real  y como no da ejemplo con su vida de las ense\u00f1azas de los Ap\u00f3stoles, no hay obligaci\u00f3n de reverenciarlo ni obedecerle\u201d. Este clero indigno ha perdido el derecho de administrar los sacramentos y los fieles no necesitan confesarse con ellos\u201d. Es suficiente que se confiesen unos con otros. Si esto es verdad, como dice el autor del poema citado arriba, que Arnaldo hab\u00eda ca\u00eddo en estos errores, el car\u00e1cter cism\u00e1tico y her\u00e9tico de sus ense\u00f1anzas no ofrece ya dudas. Sus disc\u00edpulos, i.e. aquellos a los que los documentos del siglo trece llaman Arnaldistas, ense\u00f1aron otros errores no menos serios, de los que, sin embargo, Arnaldo no puede ser considerado responsable.\n<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para las fuentes sobre ARNALDO, ver Historia Pontificalis (de la que es autor probablemente JUAN de SALISBURY) en Mon. Germ. Hist. (fol., Hannover, 1868),  XX, 537, 538; OTTO OF FREISINGEN, Gesta Friderici imperatoris, II, 20-23, e Mon. Germ. Hist., XX, 366, 367, 403, 404; GUNTHER, Ligurinus, versos 262-348, in P.L., CCXII, 369-371; Gesta per imperatorem Fridericum Barbam Rubeam in partibus Lombardie et Italie, fragment of an anonymous poem, published by E. MONACI in Archivio della societa romana di storia patria (Rome, 1878), I, 466-474; Annales Augustani Minores, en Mon. Germ. Hist., X, 8; BOSO, Vita Hadriani IV, en DUCHESNE, Liber pontificalis (Paris, 1889), II, 390; Cartas de Eugenio III, en BARONIUS, Annales ecclesiastici (ad. ann. 1148, No. 38); GERHOH OF REICHERSPERG, De Investigatione Antichristi, I, xlii; ed. SCHEIBELBERGER (1875), I, 87-89; ST. BERNARD, Epist., clxxxix, cxcii, cxcv, cxcvi, in P.L. CLXXXII, 354-357, 358, 359, 361-362, 363, 364; Carta de WETZEL, el disc\u00edpulo de ARNOLD, y una carta an\u00f3nima [posiblemente ARNALDO] en MARTENE AND DURAND, Veterum scriptorum et monumentorum. . .amplissima collectio (Paris, 1724), II, 399, 400, 554-557; ANON., Commentaire des causes heretiques, inserted in HUGUCCIO\u2019S Summa Decreti, 1211-15, xxix of Cause 23, quest. 4. cf. TANON, Histoire des tribunaux de l\u2019Inquisition (Paris, 1893), 456, note 2; BUONACORSO OF MILAN (end of twelfth century), Vita hoereticorum, in P.L., CCIV, 791-792; SCAELCHIN, Arnold von Brescia (Zurich, 1872); BENVICENNI, Arnaldo da Brescia, condennato a morte per ordine di papa Adriano IV (Florence, 1873); GIESEBRECHT, Arnold von Brescia (Munich, 1873, Italian translation by ODORICI, Brescia, 1877); DE CASTRO, Arnaldo da Brescia e la rivoluzione romana del XII secolo (Leghorn, 1875); G. GAGGIA, Arnaldo da Brescia (Brescia, 1882); E. VACANDARD, Arnauld de Brescia, in the Revue des quest. histor. (Paris, 1884) XXXV, 52-114; cf. Vie de Saint Bernard (Paris, 1895), II, 235-245, 257, 258, 467-469); F. TOCCO, L\u2019eresia nel medio evo (Florence, 1884), 231-256; and Quel che non c\u2019e nella Divina Commedia, o Dante e l\u2019eresia (Bologna, 1899); HAUSRATH, Arnold von Brescia (Leipzig, 1891); MICHELE DI POLO, Due novatori del XII secolo (Florence, 1894), 79 sqq.; E. COMBA, I nostri protestanti: Avanti la Riforma (Florence, 1895), I, 173 sq.; FECHTRUP, Arnold von Brescia in Kirchenlex., I, 1419-20; DEUTSCH, Arnold von Brescia in Realencyclopaedie fuer protest. Theologie und Kirche (3d ed., Leipzig, 1897), II, 117-122; VERNET, Arnaud de Brescia in Dict. de theol. cath. (Paris, 1903), I, 1972-75. For other less important references see: CHEVALIER, Repertoire des sources hist. du moyen age (2d ed., 320, 321).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">E. VACANDARD.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por John Fobian , en memoria de Helen L. Johnson .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(ARNALDUS, ARNOLDUS, ERNALDUS) Nacido en Brescia a finales del siglo once, se desconoce la fecha de la muerte. 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