{"id":2336,"date":"2016-02-04T23:16:37","date_gmt":"2016-02-05T04:16:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hebreosas\/"},"modified":"2016-02-04T23:16:37","modified_gmt":"2016-02-05T04:16:37","slug":"hebreosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/hebreosas\/","title":{"rendered":"HEBREOS\/AS"},"content":{"rendered":"<p>Hebreos\/as    (heb. ibr\u00eem; gr. hebr\u00e1ios).  No es seguro si el t\u00e9rmino \u00abhebreo\u00bb  significa  \u00abuno del otro lado\u00bb o bien \u00abperteneciente a Eber\u00bb.  Ambas interpretaciones tienen sus partidarios.  Que Abrah\u00e1n, el antepasado de los hebreos, viniera del otro lado del r\u00ed\u00ado Eufrates (Gen 11:28-32; 12:4, 5; Jos 24:2, 3, 15) y fuera el primero en ser llamado \u00abhebreo\u00bb en la Biblia  (Gen 14:13), parece apoyar el primer significado.  Sin embargo, el cp 10:21 considera a Sem el \u00abpadre de todos los hijos de Heber\u00bb, como si esos \u00abhijos\u00bb fueran, en opini\u00f3n del autor del G\u00e9nesis, m\u00e1s importantes que sus otros descendientes.  De acuerdo con 10:25, Heber tuvo 2 hijos: uno de ellos es Joct\u00e1n, antepasado de todos los \u00e1rabes joctanitas (vs 26-29), y el otro es su hermano mayor Peleg, ascendiente del pueblo escogido (11:6-26). Parece m\u00e1s razonable, por lo tanto, considerar el t\u00e9rmino ibr\u00ee como \u00abdescendiente de Eber\u00bb, y considerar la definici\u00f3n \u00abuno que vino del otro lado\u00bb s\u00f3lo como coincidencia.  Dicho sea de paso, el t\u00e9rmino \u00abhebreo\u00bb ocurre con relativa poca frecuencia en el AT, y en la mayor\u00ed\u00ada  de los casos fue empleado por extranjeros respecto de los israelitas (Gen 39:14, 17; 1Sa 4:6; 13:19; etc.), o por \u00e9stos al hablar de s\u00ed\u00ad mismos o de su pa\u00ed\u00ads con extranjeros (Gen 40:15; Exo 3:18; 7:16; etc.).  Nunca se lo us\u00f3 en las exhortaciones prof\u00e9ticas ni en la literatura po\u00e9tica del AT; en ambas aparece el nombre Israel centenares de veces, y a menudo se emplean como sin\u00f3nimos Jud\u00e1, Efra\u00ed\u00adn o Samaria.  Desde el descubrimiento de las Cartas de Amarna* existe una controversia entre los eruditos acerca de si los habiru, \u00abhabiru [caravaneros]\u00bb, tienen alguna relaci\u00f3n con los hebreos.  Este t\u00e9rmino se encuentra en la Mesopotamia, en textos horeos, asirios y de la Babilonia antigua; en los registros hititas del Asia Menor; en textos de Ugarit y Alalak, en el norte de Siria; en documentos egipcios encontrados en Egipto y Palestina; y en las Cartas de Amarna halladas en Egipto, pero originadas en Siria y Palestina.  En ugar\u00ed\u00adtico y egipcio el nombre se escribe con una p (apiru), en vez de una b (habiru), como en acadio y hebreo.  Como la b y la p a veces se usaron en forma intercambiable, los problemas ling\u00fc\u00ed\u00adsticos relacionados con la identificaci\u00f3n de los hebreos con los apiru, o los habiru, son m\u00ed\u00adnimos.  La pregunta sigue en pie: \u00bfQui\u00e9n fue este pueblo del mundo antiguo que surgi\u00f3 en tantos pa\u00ed\u00adses desde el fin del 3er milenio hasta el s XI a.C.?  Algunas informaciones presentan a los habiru como esclavos, otros como mercenarios.  En los textos babil\u00f3nicos y horeos, particularmente, la palabra parece un sobrenombre m\u00e1s bien que un t\u00e9rmino \u00e9tnico.  Sin embargo, puede haber pocas dudas de que en algunos textos tiene esta \u00faltima significaci\u00f3n.  El rey Idri-Mi de Alalakh dice que pas\u00f3 7 a\u00f1os como un refugiado entre los apiru, y el rey Amenhotep II de Egipto afirma que en una campa\u00f1a palestina tom\u00f3 cautivos a 3.600 apiru, junto con horeos y otros grupos \u00e9tnicos.  Los angustiados pr\u00ed\u00adncipes locales de Palestina los mencionan con frecuencia, en las Cartas de Amarna, como invasores de Palestina y Siria.  Si el \u00e9xodo ocurri\u00f3 en el s XV a.C., como lo afirma la cronolog\u00ed\u00ada* de este Diccionario, puede haber pocas dudas de que los habiru mencionados en esas cartas eran los hebreos b\u00ed\u00adblicos. Sin embargo, esto no identifica a todos los habiru o apiru de los registros antiguos con los hebreos.  Aunque se pueda decir que todos los hebreos de la Biblia pertenec\u00ed\u00adan al grupo de los habiru o apiru, no cabe afirmar lo inverso. Si tomamos el t\u00e9rmino 525 \u00abhebreo\u00bb en su sentido m\u00e1s amplio -todos los descendientes de Heber-, incluir\u00ed\u00ada a los de Joct\u00e1n, Peleg, Reu, Serug, Nacor, Tar\u00e9 y a los hermanos de Abrah\u00e1n (Gen 10:25-29; 11:17-26).  Tambi\u00e9n incluir\u00ed\u00ada a los hijos de Abrah\u00e1n por medio de su 2\u00c2\u00aa esposa, Cetura (Gen 25:1-5).  Todos ellos podr\u00ed\u00adan ser, en ese sentido, \u00abhebreos\u00bb, o habiru o apiru, prescindiendo de la clasificaci\u00f3n m\u00e1s estrecha de los descendientes de Jacob a quienes, en \u00faltima instancia, se aplica en sentido m\u00e1s restringido el t\u00e9rmino b\u00ed\u00adblico \u00abhebreos\u00bb.  Por el tiempo en que se escribi\u00f3 el NT, el t\u00e9rmino \u00abhebreo\u00bb se aplicaba a todos los jud\u00ed\u00ados de Palestina cuya lengua materna era el hebreo (o m\u00e1s bien el arameo), a diferencia de los \u00abhelenistas\u00bb, quienes eran jud\u00ed\u00ados que hablaban griego (Act 6:1).  Un \u00abhebreo de hebreos\u00bb era un israelita puro, cuyos ambos padres, como los del ap\u00f3stol Pablo, eran hebreos (Phi 3:5; cf  2Co 11:22).  Bib.: ANET 247; Andr\u00e9 Parrot, Abraham et son Temps [Abrah\u00e1n y sus tiempos] (Neuchatel, Delachaux y Niestl\u00e9, 1962).  Hebreos, Ep\u00ed\u00adstola a los.  Ep\u00ed\u00adstola an\u00f3nima del NT.  Los manuscritos griegos m\u00e1s antiguos dicen sencillamente Pr\u00f3s Hebr\u00e1ios, \u00abA los hebreos\u00bb.  I. Autor.  La misma carta no proporciona una pista clara para identificar a su autor.  Su familiaridad con la historia hebrea y su percepci\u00f3n acerca del significado de ella (Heb_3; 4; 7:1-4, 11), su propio respeto profundo por los h\u00e9roes de la fe como Abrah\u00e1n (11:8-19), Mois\u00e9s (3:1-5; 11:23-29) y Aar\u00f3n (5:4; 7:11; 9:4), y su conocimiento \u00ed\u00adntimo de los pactos, del sacerdocio y del sistema ceremonial (cps 7-10), lo se\u00f1alan como un jud\u00ed\u00ado educado y devoto.  Por otra parte, como lo revelan los rasgos literarios de la ep\u00ed\u00adstola, tambi\u00e9n ten\u00ed\u00ada un dominio magistral del griego.  Las referencias reiteradas al ritual del templo como se realizaba en su tiempo (8:4, 5; 9:22; 10:3, 11), implican que la carta fue escrita antes de la ca\u00ed\u00adda de Jerusal\u00e9n y la destrucci\u00f3n del templo en el 70 d.C.  El autor aprecia plenamente el origen divino del sistema religioso jud\u00ed\u00ado (5:4; 8:3-5; 9:9; 10:1), pero insiste en que ahora es obsoleto e ineficaz para la salvaci\u00f3n (4:9-11; 7:11, 18, 19; 8:6; 9:8-15; 10:1-10).  A trav\u00e9s de la ep\u00ed\u00adstola exalta a Cristo y supone que sus lectores tambi\u00e9n lo honran como su Se\u00f1or y Maestro (1:1-9; 3:1, 6; 6:18-20; 7:22-28; 8:1, 2; 9:11, 12, 15; 10:12, 19-22; 12:2, 24).  De acuerdo con esto, parecer\u00ed\u00ada que el autor era un jud\u00ed\u00ado de la di\u00e1spora, educado en Jerusal\u00e9n, con un trasfondo cultural griego, que se hab\u00ed\u00ada convertido al cristianismo y con posterioridad hab\u00ed\u00ada renunciado al juda\u00ed\u00adsmo como medio efectivo de salvaci\u00f3n.  Hasta fines del s IV d.C. hab\u00ed\u00ada grandes diferencias de opini\u00f3n sobre la identidad del escritor.  Algunos sosten\u00ed\u00adan que era Pablo, pero muchos favorec\u00ed\u00adan a Bernab\u00e9, a Apolo, a Lucas o a Clemente de Roma.  Or\u00ed\u00adgenes, uno de los primeros Padres de la Iglesia (c 184-c 254 d.C.), declar\u00f3 que s\u00f3lo Dios conoc\u00ed\u00ada la identidad del autor.  Como los primeros cristianos consideraban que un prerrequisito esencial para la admisi\u00f3n de un documento en el canon del NT era haber sido escrito por un ap\u00f3stol -y como predominaba la incertidumbre sobre qui\u00e9n era el escritor de  Hebreos-, pasaron siglos antes que la carta se aceptara como can\u00f3nica.  La Iglesia en Occidente permaneci\u00f3 con dudas por mucho tiempo.  Finalmente, cuando la ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos lleg\u00f3 a ser considerada digna de un lugar entre los libros del NT, Pablo lleg\u00f3 a ser aceptado por la mayor\u00ed\u00ada como su autor; no tanto sobre la base de evidencias objetivas, sino, aparentemente, por una impresi\u00f3n general de que s\u00f3lo \u00e9l pod\u00ed\u00ada escribirla.  Con la identificaci\u00f3n razonablemente completa de los l\u00ed\u00adderes de la iglesia apost\u00f3lica que dan los diversos escritores del NT, un cristiano jud\u00ed\u00ado culto y erudito con una evidente percepci\u00f3n espiritual profunda -lo que evidentemente caracteriz\u00f3 al autor de Hebreos- dif\u00ed\u00adcilmente pod\u00ed\u00ada permanecer en la oscuridad en un momento cuando los dirigentes cristianos -especialmente los que ten\u00ed\u00adan el punto de vista iluminado de Pablo- eran pocos.  S\u00f3lo Pablo parec\u00ed\u00ada calificado para ser el autor de la carta.  La cr\u00ed\u00adtica moderna rechaza la autor\u00ed\u00ada paulina, mayormente sobre la base de ciertas diferencias literarias entre Hebreos y las ep\u00ed\u00adstolas que se sabe con certeza son de su pluma.  Aunque el vocabulario y el estilo de un autor puede variar al pasar de un tema a otro, tales variaciones se encuentran generalmente en las palabras y expresiones que se relacionan con su tema espec\u00ed\u00adfico.  Pero en Hebreos las palabras y expresiones comunes a todo discurso -preposiciones, conjunciones y adverbios-  difieren sistem\u00e1ticamente del lenguaje de las ep\u00ed\u00adstolas reconocidas como paulinas.  Adem\u00e1s, las numerosas y extensa citas del AT en Hebreos son virtualmente literales, tomadas de la LXX, mientras que en las cartas reconocidas como paulinas Pablo a menudo cita directamente del hebreo as\u00ed\u00ad como de la LXX, y a veces, aparentemente, da su propia traducci\u00f3n libre.  La fraseolog\u00ed\u00ada caracter\u00ed\u00adstica con que el autor de Hebreos introduce estas citas tambi\u00e9n difiere de la que Pablo empleaba com\u00fanmente.  Finalmente, la pulida ret\u00f3rica de 526 Hebreos y la organizaci\u00f3n clara y sistem\u00e1tica de su argumento difieren marcadamente del estilo corriente de Pablo, con sus largas digresiones y su razonamiento enredado.  Para resumir el tema de la autor\u00ed\u00ada, el punto de vista expresado en la ep\u00ed\u00adstola es caracter\u00ed\u00adstico y singularmente el de Pablo -como lo expresa en sus cartas a los Romanos, a los G\u00e1latas y en otras partes-, pero el estilo no es de \u00e9l. Esto sugiere la posibilidad de que el contenido de la ep\u00ed\u00adstola haya venido del ap\u00f3stol guiado por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, pero que fuera escrita o editada por un fiel asistente -como Timoteo o Lucas- bajo su supervisi\u00f3n directa.  Para un erudito b\u00ed\u00adblico conservador, las diferencias mec\u00e1nicas de estilo son mucho menos impresionantes que la identidad del tema con el punto de vista de Pablo. Puede faltar la evidencia concluyente, pero la evidencia presuntiva est\u00e1 fuertemente a su favor.  II. Ambientaci\u00f3n.  La carta supone que los lectores a quienes se destin\u00f3 estaban bien informados con respecto a la historia y la religi\u00f3n jud\u00ed\u00adas, estimaban much\u00ed\u00adsimo a Abrah\u00e1n, a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n, y los pactos, el sacerdocio y los cultos del templo; en otras palabras, que eran jud\u00ed\u00ados.  Que tambi\u00e9n cre\u00ed\u00adan en Cristo como el Mes\u00ed\u00adas, aunque no al punto de abandonar las pr\u00e1cticas rituales jud\u00ed\u00adas.  As\u00ed\u00ad, es evidente que Hebreos est\u00e1 dirigida a cristianos  jud\u00ed\u00ados (2:1; 3:12; 4:1, 11; 5:12; 6:6, 10; 7:14; 10:23-25, 29, 34-39) y constituye un llamado para que se vuelvan de la confianza en los ritos y las ceremonias del juda\u00ed\u00adsmo a la fe en Jesucristo como un Salvador plenamente suficiente.  La evidencia interna atestigua que fue escrita originalmente en griego (c 63 d.C.).  Esto, m\u00e1s la comprobaci\u00f3n de que la mayor\u00ed\u00ada de las citas del AT son transcripciones literales de la LXX ( traducci\u00f3n griega de uso corriente entre los jud\u00ed\u00ados no palestinos), sugiere que el escritor ten\u00ed\u00ada en mente a los cristianos jud\u00ed\u00ados de la dispersi\u00f3n.  III. Tema.  Entre los problemas que surgieron en la iglesia apost\u00f3lica ninguno produjo m\u00e1s perplejidad que el problema del lugar de los requisitos rituales jud\u00ed\u00ados en la vida del cristiano.  Para los cristianos de origen jud\u00ed\u00ado parec\u00ed\u00ada incre\u00ed\u00adble que el sistema religioso hebreo, ordenado por Dios, quedara obsoleto y que sus requisitos ceremoniales no tuvieran m\u00e1s obligatoriedad.  Con el velo del nacionalismo jud\u00ed\u00ado ante los ojos, dejaron de ver que el sistema ceremonial, en todo o en parte, sencillamente prefiguraba la venida del Mes\u00ed\u00adas y su ministerio en favor de los pecadores, y que en \u00e9l el sistema alcanzaba su culminaci\u00f3n y fin (Rom 10:4; 1Co 5:7; Col 2:14-17; Heb 7:18-25; 8; 9:11-15).  El Concilio de Jerusal\u00e9n ya hab\u00ed\u00ada liberado a los conversos gentiles a la fe cristiana de los requisitos ceremoniales del juda\u00ed\u00adsmo, pero su silencio con respecto al deber de los cristianos jud\u00ed\u00ados en este tema implicaba que ellos todav\u00ed\u00ada estaban obligados a cumplirlos.  Sin embargo, un grande e influyente grupo de \u00e9stos nunca consinti\u00f3 en la liberaci\u00f3n de los creyentes gentiles de los requisitos del sistema legal jud\u00ed\u00ado, y activamente procuraron imponer su punto de vista a los conversos de Pablo (G\u00e1. 1:7-9; 2:4, 5, 11-14; 3:1-3; 5:7-9; 2 Tit 1:15; etc.).  Pero para Pablo y quienes compart\u00ed\u00adan su punto de vista, la dependencia de aquellos requisitos como medio de obtener el favor de Dios incapacitaba a los cristianos jud\u00ed\u00ados para alcanzar plenamente las bendiciones de la salvaci\u00f3n por la fe en Cristo, y para los cristianos gentiles implicaba el caer totalmente de la gracia (G\u00e1. 5:1-4).  Aunque los destinatarios de Hebreos no lo supieran, los cultos del templo pronto iban a terminar para siempre, con el resultado de que la fe persistente en esas formas externas como esenciales para la salvaci\u00f3n confundir\u00ed\u00ada y dejar\u00ed\u00ada m\u00e1s perplejos a quienes confiaran en ellas.  En vista de los extraordinarios acontecimientos que pronto habr\u00ed\u00adan de ocurrir, estos cristianos jud\u00ed\u00ados deb\u00ed\u00adan fijar su vista en Cristo, transferir su lealtad a \u00e9l como sumo sacerdote celestial, y confiar completamente en su ministerio como eficaz para la salvaci\u00f3n, en lugar de hacerlo en un sacerdocio terrenal.  Por lo tanto, el inspirado autor de Hebreos expone la verdadera relaci\u00f3n del antiguo sistema de sacrificios con el plan de redenci\u00f3n, y explica c\u00f3mo y por qu\u00e9 concluy\u00f3 con el gran sacrificio de Cristo en la cruz y su consiguiente consagraci\u00f3n como sumo sacerdote.  \u00abPor lo cual puede tambi\u00e9n salvar perpetuamente a los que por \u00e9l se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos\u00bb (Heb 7:25).  La carta constituye un iluminado e iluminador llamamiento -no s\u00f3lo a los cristianos jud\u00ed\u00ados del 1er siglo sino a todos los hombres de todos los tiempos- a dirigir la vista al cielo y a entrar plenamente en las maravillosas provisiones hechas por el perfecto y perpetuo ministerio del Se\u00f1or (1:1-4; 2:14-17; 3; 4:14, 15; 6:20; 7:26, 27; 8:1, 2; 9:11-14, 24-28; 10:19-22).  El tema central de la ep\u00ed\u00adstola es el ministerio de Cristo desde su ascensi\u00f3n (2:17, 18; 3:1; 4:14-16; 6:18-20; 7:25-28; 8:1, 2; 9:11, 12,15; 10:12, 19-22; 12, 4).  Los creyentes han de seguirlo por fe a los atrios celestiales donde, en su presencia, pueden encontrar reposo para el alma (4:16; 6:19, 20).  Cristo es 527 presentado como el portavoz de Dios para la iglesia (1:1, 2).  Es superior a los \u00e1ngeles (v 4), a Abrah\u00e1n (7:2, 4,17) y a Mois\u00e9s (3:3).  Como sacerdote para siempre seg\u00fan el orden de Melquisedec es superior a los sacerdotes aar\u00f3nicos (7:11 ) y a Lev\u00ed\u00ad (vs 9,10).  El nuevo pacto es superior al antiguo (8:6), y el santuario celestial al que hab\u00ed\u00ada sobre la tierra (8:1, 2; 9:8, 9); y tambi\u00e9n el ministerio de Cristo en el cielo al de Aar\u00f3n y sus hijos en la tierra (7:11; 9:11 ).  La sangre del Salvador es infinitamente superior a la de los bueyes y cabras (9:12-15).  En realidad, el sistema ritual en s\u00ed\u00ad mismo y por s\u00ed\u00ad mismo no val\u00ed\u00ada nada (7:19; 9:9; 10: 1).  Aun en los tiempos pasados los jud\u00ed\u00ados que encontraron la salvaci\u00f3n s\u00f3lo pudieron alcanzarla por la fe en el Mes\u00ed\u00adas prometido, todav\u00ed\u00ada futuro, y en su ministerio (cp 11).  249. Una hoja del papiro Chester Beatty que contiene el final de la ep\u00ed\u00adstola a los Romanos y el comienzo de la ep\u00ed\u00adstola a los Hebreos (en griego).  IV. Contenido.  Desarrollando este tema, el autor muestra c\u00f3mo Cristo es igual al Padre (He.1) y expone el prop\u00f3sito de su misi\u00f3n a la tierra (cp 2).  En los cps 3 y 4 repasa la historia hebrea para mostrar que, a pesar de las bondadosas promesas y la conducci\u00f3n divinas, el pueblo jud\u00ed\u00ado no entr\u00f3 en el reposo del alma que Dios quer\u00ed\u00ada que tuvieran, y puesto que los jud\u00ed\u00ados como naci\u00f3n nunca hab\u00ed\u00adan disfrutado realmente de \u00e9l, los de coraz\u00f3n leal pod\u00ed\u00adan lograrlo si se allegaban con firme confianza al trono de la gracia.  Los cps 5-8 desarrollan el tema de la superioridad del ministerio de Cristo sobre el de Aar\u00f3n, puesto que \u00e9ste s\u00f3lo prefiguraba el de Jes\u00fas.  En los cps 9:1-10:22 el autor se refiere a la naturaleza del ministerio de Cristo explic\u00e1ndola en t\u00e9rminos de los ritos del santuario terrenal, los que lo simbolizaban.  Cierra esta secci\u00f3n enfatizando la eficacia y permanencia del sacrificio de Cristo, y apelando a sus lectores a aceptar dicho ministerio sacerdotal en su favor.  Luego sigue una aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de los principios planteados a la fe y la pr\u00e1ctica cristianas (10:23-39).  Los hijos de Dios deben ser fieles as\u00ed\u00ad como los grandes h\u00e9roes espirituales de las edades antiguas en sus d\u00ed\u00adas (cps 11:1-12:2).  A pesar de las pruebas, la persecuci\u00f3n, las tentaciones y las vicisitudes de la vida diaria, los creyentes han de vivir en forma digna de su elevada vocaci\u00f3n en Cristo Jes\u00fas (12:3-13:17).  La ep\u00ed\u00adstola concluye con una bendici\u00f3n y saludos personales (13:18-25; v\u00e9ase CBA 6:109, 110; 7:401-408).  Bib.: EC-HE vi.25.14.<\/p>\n<p><b>Fuente: Diccionario B\u00edblico Evang\u00e9lico<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hebreos\/as (heb. ibr\u00eem; gr. hebr\u00e1ios). 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