{"id":23409,"date":"2016-02-05T15:58:34","date_gmt":"2016-02-05T20:58:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ayaviri-carta-pastoral-sacerdotal\/"},"modified":"2016-02-05T15:58:34","modified_gmt":"2016-02-05T20:58:34","slug":"ayaviri-carta-pastoral-sacerdotal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ayaviri-carta-pastoral-sacerdotal\/","title":{"rendered":"AYAVIRI: CARTA PASTORAL SACERDOTAL"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">EL SACERDOTE, DON PARA LA IGLESIA.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y laicos todos de nuestra Prelatura de Ayaviri.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muy queridos hermanos y hermanas:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La presente carta pastoral que les hago llegar, quiere ser expresi\u00f3n de gratitud por el don del sacerdocio que descubr\u00ed en mis a\u00f1os de discernimiento vocacional, madur\u00f3 a lo largo de mi vida sacerdotal, y se aliment\u00f3 de la admiraci\u00f3n y amistad con algunos sacerdotes ejemplares. Al valioso ministerio de varios de ellos debo en parte mi propia fidelidad, mi amor a la Iglesia y el aprendizaje nunca acabado de ser en Ella sacerdote &#8211; servidor del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como comunidad de fieles sabemos del valor incalculable de su presencia. Lo sentimos tanto m\u00e1s, cuanto que en nuestra Prelatura carecemos en no pocas parroquias de su ministerio insustituible. Su singular estilo de vida y servicio forman, alimentan y colaboran incesantemente con el crecimiento de la Iglesia y de sus diversas comunidades: parroquias, comunidades religiosas, hermandades, movimientos o asociaciones y grupos de fieles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las reflexiones que comparto en esta ocasi\u00f3n se enmarcan en el a\u00f1o de gracia dedicado por la Iglesia toda a sus sacerdotes. Inaugurado en la Solemnidad del Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas del 2009, el Santo Padre Benedicto XVI con afecto de padre para con sus hijos, ha titulado este a\u00f1o \u201cFidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote\u201d, y nos ha propuesto el bello testimonio del Santo Cura de Ars, San Juan Mar\u00eda Bautista Vianney, al cumplirse los 150 a\u00f1os de su natalicio. Al exponerles estas breves reflexiones en este a\u00f1o de gracia de los sacerdotes, nos unimos vivamente al Papa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas l\u00edneas quieren ayudar siquiera un poco a una m\u00e1s profunda valoraci\u00f3n entre nosotros de este \u201cdon y misterio\u201d  que Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote ha querido confiar a su Iglesia. Resulta muy necesario que todos podamos comprender esta vocaci\u00f3n, tan alta en su dignidad, tan humilde en su realizaci\u00f3n, pues \u201cllevamos este tesoro de gracia en vasijas de barro\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s desear\u00eda incentivar en todos la pr\u00e1ctica de una oraci\u00f3n asidua por quienes \u201cdesde el seno de su madre\u201d  fueron llamados a tan excelsa vocaci\u00f3n. Orar por los sacerdotes, verdaderos ministros de Cristo, es hoy en d\u00eda una tarea tanto m\u00e1s urgente para nuestra Iglesia particular, cuanto que la relativizaci\u00f3n o desfiguraci\u00f3n de esta vocaci\u00f3n se viene acentuando por la presencia de un secularismo que quiere eliminar toda referencia a Dios Amor y a su obra, y por tanto a los sacerdotes, rostro concreto de Su presencia y obra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente no es menor motivo para hacerles llegar esta carta pastoral, una sincera preocupaci\u00f3n por los muchos j\u00f3venes que el Se\u00f1or hoy en d\u00eda llama a ser sacerdotes. Mucho se ha hablado de una crisis de vocaciones. Se trata m\u00e1s bien de una crisis de respuesta. El Se\u00f1or, que cuida de su Iglesia, sigue llamando insistentemente a muchos j\u00f3venes a seguirlo en este camino . Que estas l\u00edneas muevan a los llamados por Dios a la valent\u00eda de dejarlo todo para seguir a Jes\u00fas; y que los padres tengan la generosidad de acompa\u00f1ar a sus hijos en su respuesta al Se\u00f1or y la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nI. Situaci\u00f3n dolorosa en un a\u00f1o de gracia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debo partir de una breve alusi\u00f3n a la situaci\u00f3n vivida en los \u00faltimos meses. Durante \u00e9stos, la Iglesia ha pasado por una prolongada situaci\u00f3n de dolor. Todos hemos sido testigos por  los medios de comunicaci\u00f3n de las constantes denuncias contra sacerdotes cat\u00f3licos quienes traicionaron tristemente su vocaci\u00f3n y ministerio. Incluso se ha querido inmiscuir maliciosamente en este asunto a la persona del Santo Padre. El a\u00f1o sacerdotal tan hermosamente inaugurado y celebrado a lo largo del 2009 parece haberse visto envuelto en el pasar de los primeros meses de este 2010 con un manto de profunda tristeza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ca\u00eddas vergonzosas por parte de un peque\u00f1o n\u00famero de sacerdotes, pero presentadas a gran escala por su resonancia medi\u00e1tica, son desde todo punto de vista un horror, y las faltas tanto m\u00e1s graves por proceder de un ministro sagrado no podemos sino pensar que habr\u00e1n de ser sancionadas en los fueros tanto civiles como eclesi\u00e1sticos seg\u00fan corresponda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es verdad que nada hay que justifique los pecados de abusos sexuales contra menores inocentes, y sin embargo, \u00bfpodemos simplemente tirar la primera piedra de acusaci\u00f3n y condena o permanecer indiferentes sin movernos a misericordia y elevar a Dios nuestra m\u00e1s sentida oraci\u00f3n por estos hombres acaso desorientados y que han ca\u00eddo?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda esta situaci\u00f3n es tambi\u00e9n un momento para reflexionar acerca de algunos problemas que contribuyeron a la gestaci\u00f3n de tan dolorosas situaci\u00f3n. Nuestro mundo, que se afirma como \u201cmoderno\u201d, con una cultura hoy tan hedonista y sexualizada, con una profunda crisis en la percepci\u00f3n de los verdaderos valores, en que al mal se le llama bien y a la mentira verdad, con leyes que amparan impunemente el asesinato de v\u00edctimas inocentes mediante el aborto, que otorgan car\u00e1cter jur\u00eddico a dolorosos procesos de destrucci\u00f3n matrimonial y familiar sin reparar en los da\u00f1os sufridos por los hijos. Nuestra cultura tan progresista y liberal, que denigra en vez de salvaguardar la dignidad de la mujer con los supuestos derechos sexuales y reproductivos, promueve la cultura homosexual d\u00e1ndole forma jur\u00eddica y equipara sus uniones al matrimonio, legitima el consumo de la pornograf\u00eda, el uso de las drogas, y que otorga amparo jur\u00eddico a los menores de edad para el ejercicio sexual libre y el aborto sin consentimiento de sus padres, \u00bfno es precisamente este el mundo, construido por nosotros mismos, el que ha engendrado las monstruosidades que hoy vemos se denuncian, y que en honor a la verdad tocan a\u00fan de manera mucho m\u00e1s grave y numerosa a otros colectivos, que el de los sacerdotes cat\u00f3licos?\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n puede negar que tras la campa\u00f1a medi\u00e1tica tan bien articulada e incluso con car\u00e1cter de perversa malicia, se ha tenido un claro prop\u00f3sito de calumniar y a\u00fan hundir a la Iglesia para quitarle cualquier tipo de credibilidad moral?; ello a costa incluso de difamar p\u00fablicamente con mayores o menores mentiras al mismo Sucesor de Pedro. Quienes han podido investigar un poco m\u00e1s a profundidad sobre los hechos y personajes involucrados, se habr\u00e1n dado con la constante sorpresa de que un alto porcentaje de noticias publicadas parecen haber sido fabricadas en un laboratorio de malas intenciones y desinformaci\u00f3n, desorientando en vez de esclarecer.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nII. Remedios a una situaci\u00f3n de crisis\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin detenernos m\u00e1s en estas consideraciones, conviene m\u00e1s bien mirar las dificultades con profunda esperanza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La perspectiva desde la mirada de Dios nos conforta y anima. En esa \u201cvisi\u00f3n\u201d de las cosas seg\u00fan Dios hallaremos con toda certeza no solo paz, sino el necesario remedio y los caminos de salida a las situaciones de dificultad, que son parte del peregrinar de la Iglesia en la historia. Es \u00e9ste un primer remedio ante las situaciones de crisis. Dejarse hundir en el pesimismo, en posturas de hiper-criticismo o paralizarse en tentaciones de lamento, no ayuda a superar los diversos obst\u00e1culos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otra parte, la Iglesia, sociedad \u201csemper reformanda\u201d, es decir, comunidad de fieles siempre necesitada de conversi\u00f3n, encuentra tambi\u00e9n en los momentos hist\u00f3ricos de confrontaci\u00f3n con situaciones internas dolorosas, siempre mediante la fuerza y gu\u00eda sabia del Esp\u00edritu Santo, la ocasi\u00f3n oportuna para purificarse y renovarse en su fidelidad a Jesucristo su Se\u00f1or. Abrirse con esp\u00edritu d\u00f3cil a Su gu\u00eda da la certeza de avanzar por los caminos queridos por Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso es posible a la Iglesia, en medio de los ladridos ensordecedores de un mundo que juzga r\u00e1pido y condena a\u00fan con mayor prisa, emprender con sincero esp\u00edritu de penitencia, de conversi\u00f3n y aut\u00e9ntico compromiso de perd\u00f3n la v\u00eda de la renovaci\u00f3n interior, fundamental en la vida de todos los fieles. Resultan confortantes las palabras de Jes\u00fas: \u201cNo teng\u00e1is miedo; en el mundo tendr\u00e9is tribulaci\u00f3n, pero, \u00a1\u00e1nimo! yo he vencido al mundo\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tercer lugar, \u201cremediar\u201d es para el cristiano tambi\u00e9n volver a las fuentes originarias de su identidad, a la ra\u00edz de su ser. Cuanta mayor la fidelidad a nuestra identidad  cristiana, m\u00e1s autentica una renovaci\u00f3n desde dentro de la Iglesia. Cuanto m\u00e1s coherentemente testimoniemos en la vida privada y p\u00fablica, nuestro ser cat\u00f3licos, m\u00e1s contribuiremos a reflejar el verdadero rostro de la Iglesia en la sociedad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es dif\u00edcil constatar hoy en d\u00eda un esp\u00edritu de mediocridad, una connivencia con el mundo y su cultura de muerte en la vida de no pocos fieles, desgajados de la Iglesia. Una mal entendida \u201cadecuaci\u00f3n al mundo\u201d ajena al esp\u00edritu conciliar, convertida en \u201cmundanizaci\u00f3n\u201d fue en su momento para diversas comunidades eclesiales y fieles ocasi\u00f3n de un m\u00e1s profundo divorcio entre fe y vida. Esto constituye una grave enfermedad espiritual. Muy distinta es la norma evang\u00e9lica para el creyente: \u201cestar en el mundo s\u00ed, pero sin ser del mundo\u201d , es decir, sin dejarse contagiar por sus par\u00e1metros culturales antievang\u00e9licos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El remedio del que hablamos no puede, entonces, ser entendido como una tarea de la Iglesia en abstracto, algo ajeno a nuestra vida personal. Las aut\u00e9nticas reformas o renovaciones eclesiales son siempre y en primera instancia actos, decisiones y esfuerzos concretos de personas y comunidades que quieren renovar sinceramente su fidelidad \u201cen y con toda la Iglesia\u201d a Dios Amor y a su Palabra de Vida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nIII. Una clara identidad sacerdotal\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Centr\u00e1ndonos ahora en el tema de esta carta pastoral, la necesaria vivencia de la propia identidad, ser signos visibles de fe, esperanza y caridad es tarea imprescindible tambi\u00e9n en la vida de todos y cada uno de los sacerdotes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201cser\u201d sacerdotal no es un invento teol\u00f3gico, ni un poder otorgado por la comunidad ni por nosotros mismos . Se trata de una identidad recibida de, m\u00e1s a\u00fan comunicado por el mismo Cristo, en y para la Iglesia. As\u00ed lo expresa el Directorio para el ministerio y la vida de los Presb\u00edteros al afirmar que \u201cla identidad del sacerdote deriva de la participaci\u00f3n espec\u00edfica en el Sacerdocio de Cristo, por lo que el ordenado se transforma \u2013 en la Iglesia y para la Iglesia \u2013 en una imagen real, viva y transparente de Cristo Sacerdote: \u00abuna representaci\u00f3n sacramental de Jesucristo Cabeza y Pastor\u00bb\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un sacerdote es ordenado mediante la imposici\u00f3n de manos del Obispo y la oraci\u00f3n consecratoria, es realmente \u201ctomado aparte\u201d por Dios para servir a los hombres en las cosas de Dios y como \u201chombre de Dios\u201d. \u201cLa ordenaci\u00f3n es llamada \u00abconsecratio\u00bb precisamente porque es un \u00abponer a parte\u00bb y un \u00abinvestir\u00bb por Cristo mismo [al sacerdote] para su Iglesia\u201d.  Por tanto el sacerdote de un modo especial debe ser signo de contradicci\u00f3n en el mundo, estar en \u00e9l s\u00ed, pero cuidando de no caer en la redes de una mundanizaci\u00f3n en lo que se refiere a su identidad y ministerio. Y es que \u201clos cl\u00e9rigos, en su propia vida y conducta, est\u00e1n obligados a buscar la santidad por una raz\u00f3n peculiar, ya que consagrados a Dios por un t\u00edtulo nuevo en la recepci\u00f3n del orden, son administradores de los misterios del Se\u00f1or en servicio del Pueblo de Dios\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Juan Pablo II de Venerable memoria hablando de la identidad sacerdotal  se dirig\u00eda a los fieles, explic\u00e1ndoles que \u201cen el presb\u00edtero la exigencia de la perfecci\u00f3n deriva de su participaci\u00f3n de Cristo como autor de la Redenci\u00f3n: el ministro no puede menos de reproducir en s\u00ed mismo los sentimientos, las tendencias e intenciones \u00edntimas, as\u00ed como el esp\u00edritu de oblaci\u00f3n al Padre y de servicio a los hermanos que caracterizan al Agente principal\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se nos recuerda a todos los sacerdotes \u2013 y esto incluye al Obispo a quien se le particip\u00f3 la plenitud del sacerdocio \u2013 la profunda necesidad de conformar toda nuestra vida con quien es nuestro Se\u00f1or e \u00edntimo Amigo, y de ser representaci\u00f3n no s\u00f3lo sacramental sino existencial de su amor pastoral, bondad, pureza, abnegaci\u00f3n y servicio sacrificado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Medios para el cultivo de nuestra identidad\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a)\tLa vida espiritual:<br \/>\nUna clara identidad de \u201chombre de Dios\u201d en el sacerdote implica \u2013 como no puede ser de otra manera \u2013 la pr\u00e1ctica de una s\u00f3lida y profunda vida espiritual. Sin la oraci\u00f3n habitual e \u00edntima de trato diario con el Se\u00f1or no le es posible santificarse al sacerdote ni mucho menos estar a la altura de su ministerio muchas veces desgastante. El Papa Benedicto XVI refiri\u00e9ndose a la vida de oraci\u00f3n del presb\u00edtero dec\u00eda que esta es una verdadera \u201cprioridad pastoral; no es algo a\u00f1adido al trabajo pastoral\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pr\u00e1cticas a veces un tanto olvidadas como la confrontaci\u00f3n diaria por parte del sacerdote con la Palabra de Dios en una lectura espiritual de las escrituras mediante la Lectio Divina, el examen de conciencia al t\u00e9rmino del d\u00eda, la confesi\u00f3n frecuente, la lectura de libros espirituales que alimentan s\u00f3lidos criterios de fe no son asuntos simplemente opcionales. Las diarias resoluciones personales de conversi\u00f3n y crecimiento, sin olvidar la oraci\u00f3n personal &#8211; o en ocasi\u00f3n comunitaria y solemne con la presencia de los fieles &#8211; de la Liturgia de las Horas constituyen el soporte diario y otorgan la savia viva que nutre la vida y acci\u00f3n pastoral del ministro de Cristo y de la Iglesia. Cuanta mayor la bulla y agitaci\u00f3n del mundo moderno y su extrav\u00edo, tanta mayor la necesidad de \u201cla adoraci\u00f3n silenciosa de Jes\u00fas escondido en la Hostia. [Los sacerdotes deben permanecer] con frecuencia en oraci\u00f3n de adoraci\u00f3n y ense\u00f1arla a los fieles. En ella encontrar\u00e1n consuelo y luz\u2026\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo Papa Benedicto XVI da un criterio a tener en cuenta con relaci\u00f3n a la vida de oraci\u00f3n y encuentro con el Se\u00f1or. Dec\u00eda: \u201cese encuentro s\u00f3lo es posible si el hombre es capaz de abrir su coraz\u00f3n a Dios, que habla en la profundidad de la conciencia. Esto exige interioridad, silencio, vigilancia, actitudes que os invito a vivir personalmente y a proponer a vuestros fieles, tratando de promover iniciativas oportunas de tiempos y lugares que ayuden a descubrir el primado de la vida espiritual\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por un lado hace falta el cultivo en s\u00ed de estas aptitudes de interioridad, silencio y vigilancia personal sobre uno mismo. Por otro lado, y puesto en sentido negativo, dir\u00edamos que \u201cel sacerdote, como hombre de lo sagrado, no puede aceptar una situaci\u00f3n en la que se sacrifique habitualmente la oraci\u00f3n a causa del trabajo. Las ocupaciones pastorales pueden a veces modificar el orden, el tiempo y tambi\u00e9n el modo con que se realizan las pr\u00e1cticas piadosas, pero no deben nunca hacer mella en la oraci\u00f3n\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b)\tLa celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda:<br \/>\nCiertamente que el coraz\u00f3n de esta vida espiritual del presb\u00edtero es la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda. Ella de modo especial\u00edsimo hace de alma de la vida y ministerio sacerdotal, pues \u201cen el centro del sacerdocio est\u00e1 la celebraci\u00f3n diaria y fervorosa de la santa misa\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La vida del sacerdote lleva en s\u00ed &#8211; por su propia naturaleza &#8211; el asumir \u201cforma eucar\u00edstica\u201d. Es por medio de la celebraci\u00f3n cotidiana de la eucarist\u00eda \u2013 y cu\u00e1nto mejor con la presencia diaria de fieles \u2013 que se \u201ctransforma\u201d en lo que celebra y hace de sus fieles una verdadera comunidad eucar\u00edstica, pues \u201cninguna comunidad cristiana puede edificarse si no tiene su ra\u00edz y su centro en la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En comuni\u00f3n con Jes\u00fas Eucarist\u00eda el sacerdote se convierte paulatinamente en \u201coblaci\u00f3n y v\u00edctima\u201d agradable a Dios y aprende &#8211; haci\u00e9ndola suya &#8211; la dimensi\u00f3n sacrificial, de donaci\u00f3n, amor y entrega sin reservas, a la que le impele la caridad pastoral seg\u00fan el coraz\u00f3n de Jes\u00fas Buen Pastor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Santo Padre, considerando el v\u00ednculo profundo entre sacerdocio y eucarist\u00eda, dir\u00e1 m\u00e1s todav\u00eda que \u201cla Eucarist\u00eda debe llegar a ser para nosotros una escuela de vida, en la que aprendemos a entregar nuestra vida. La vida no se da s\u00f3lo en el momento de la muerte, y no solamente en el modo del martirio. Debemos darla d\u00eda a d\u00eda. Debo aprender a desprenderme de m\u00ed mismo, a estar a disposici\u00f3n del Se\u00f1or, para lo que necesite de m\u00ed en cada momento, aunque otras cosas me parezcan m\u00e1s bellas y m\u00e1s importantes. Dar la vida, no tomarla. Precisamente as\u00ed experimentamos la libertad\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c)\tLa formaci\u00f3n permanente:<br \/>\nUnido a una s\u00f3lida vida espiritual del sacerdote y como sustento de la misma, debe estar a su vez una bien cuidada formaci\u00f3n permanente. Lo recuerda muy bien el Directorio ya citado: \u201cEllos [los presb\u00edteros], sin embargo, para poder realizar su misi\u00f3n necesitan alimentar en s\u00ed mismos una vida, que sea muestra di\u00e1fana de la propia identidad\u2026 alentando la propia vida espiritual y el propio ministerio con una formaci\u00f3n permanente completa\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una preocupaci\u00f3n por los sacerdotes, que el Santo Padre Benedicto XVI ha querido compartir y encomendar reiteradamente a los Obispos con ocasi\u00f3n de diversas visitas \u201cad Limina\u201d. As\u00ed en uno de sus encuentros alentaba a los Obispos a \u201ctrazar programas regulares de formaci\u00f3n permanente, tan necesaria para profundizar la identidad sacerdotal\u2026\u201d  y en otra ocasi\u00f3n advert\u00eda que \u201cun mundo lleno de tentaciones exige sacerdotes totalmente entregados a su misi\u00f3n [y que] para lograr este objetivo es necesario reunir a los ministros de la Palabra y de los sacramentos para que reciban formaci\u00f3n permanente\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es esta tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que, a pesar de nuestras dificultes geogr\u00e1ficas y de distancia, al margen de otras reuniones habituales, contamos entre otros encuentros regulares con dos semanas anuales dedicadas a la formaci\u00f3n permanente. Ellas constituyen de hecho, adem\u00e1s de un espacio de amistosa comuni\u00f3n presbiteral y de oraci\u00f3n en com\u00fan, la ocasi\u00f3n para profundizar y compartir los conocimientos oportunos que nos permitan realizar nuestra misi\u00f3n como un servicio sagrado consistente para bien del Pueblo de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero adem\u00e1s de los espacios fuertes durante el a\u00f1o que deben tener regularidad y un s\u00f3lido contenido formativo, esta formaci\u00f3n permanente debe prolongarse en la vida ordinaria de cada presb\u00edtero. Es una gran responsabilidad del sacerdote sobre s\u00ed mismo, aprendida en sus a\u00f1os de formaci\u00f3n en el seminario, de la que no podemos desentendernos. El presb\u00edtero ha de ser el primer interesado en continuar la profundizaci\u00f3n en las ciencias sagradas y de estudiar cuanto contribuya a un recto cultivo de s\u00ed mismo, tambi\u00e9n en la dimensi\u00f3n  humana. Las horas de estudio diarias o semanales y las lecturas de libros de diverso tipo que vayan en consonancia con este objetivo son siempre un tiempo bien invertido que dar\u00e1 su fruto apost\u00f3lico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cPastores dabo vobis\u201d de modo providencial nos recordaba que lo que busca la formaci\u00f3n permanente es que \u201cel sacerdote sea una persona profundamente creyente y lo sea cada vez m\u00e1s [y] que pueda verse con los ojos de Cristo en su verdad completa\u201d . Sin ella, se comprende, los sacerdotes f\u00e1cilmente vemos debilitarse nuestra fe, y perderemos paulatinamente el sentido de nuestra propia identidad y verdad completa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">d)\tLa vivencia del celibato:<br \/>\nUn aspecto igualmente primordial en la vida sacerdotal y fuente de abundantes gracias es el celibato. En la l\u00f3gica de un mundo que rinde culto al hedonismo, el celibato se ha malentendido muchas veces como una amputaci\u00f3n del hombre. De hecho, en ocasiones se ha querido mediatizar la vida c\u00e9libe como una existencia en soledad y amargura. Sacrificios sin recompensa, una misi\u00f3n pasada de moda, un mundo que no desea escuchar nuestro mensaje y que lo juzga anticuado , llevar\u00edan indefectiblemente a la frustraci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mirada pesimista y a\u00fan c\u00ednica del mundo que, a pesar de tantas ofertas de placer y falsas felicidades, est\u00e1 tan lleno de enormes desiertos espirituales, no acierta a comprender el don y la alegr\u00eda di\u00e1fana que son para los hombres y mujeres de todos los tiempos los sacerdotes y su vida c\u00e9libe, que abre al amor universal y recuerda el valor de un amor desinteresado y servicio reverente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La misma Iglesia \u201cconsidera el sacerdocio ministerial como un don a Ella otorgado\u201d  y lo ofrece mediante sus ministros al mundo entero, pues por su medio se hace presente de un modo muy concreto la obra reconciliadora de Dios Amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que se refiere al sacerdote, el celibato vivido generosamente es para \u00e9l fuente de profunda alegr\u00eda espiritual, y para su comunidad testimonio de una libre y generosa entrega. Lejos de ser una amputaci\u00f3n, esta \u201crenuncia por el Reino\u201d es aut\u00e9ntica ganancia capaz de liberar de muchas ataduras. Abre el coraz\u00f3n del sacerdote a estar totalmente disponible a Dios y a los hombres; le hace crecer en la madurez afectiva cuando su coraz\u00f3n se adhiere a las cosas de arriba&#160;; le permite escuchar con mayor sinton\u00eda y sin distracciones el susurro del Esp\u00edritu que le habla, y cultivar en s\u00ed el amor desprendido hacia Aquel que lo llam\u00f3 y envi\u00f3 para servir a los hombres y mujeres de su tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente el celibato exige del sacerdote trabajo interior, el esfuerzo de purificarse permanentemente de ego\u00edsmos, no at\u00e1ndose a falsos amores. Supone una sana ascesis, es decir la capacidad de vivir en esp\u00edritu de renuncia seg\u00fan aquello del ap\u00f3stol: \u201ctodo es bueno, m\u00e1s no todo me conviene\u201d . En la relaci\u00f3n reciproca con las personas implica el arte de un trato siempre abierto, afable, atento, honesto y transparente. Supone las virtudes de la sinceridad y de la claridad en las palabras y pensamientos, una mirada limpia sobre los hombres y mujeres, sin prejuicios, dobles intenciones ni mezquinos intereses.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Implicar\u00e1 adem\u00e1s una sexualidad bien integrada y tanto m\u00e1s madura cuanto que la propia identidad ha venido siendo consolidada humana y espiritualmente a lo largo de los a\u00f1os de su formaci\u00f3n y posterior servicio ministerial. Dif\u00edcilmente quien viva en este campo una doble vida puede mirar a Dios a los ojos ni dejarse mirar por \u00c9l, y el servicio pastoral a los fieles se ver\u00e1 lesionado seriamente tarde o temprano al punto de la esterilidad apost\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un asunto a considerar es la relaci\u00f3n del sacerdote con las mujeres, quienes muchas veces con una generosidad admirable ayudan en los diversos campos de la catequesis y labor pastoral en nuestras parroquias y comunidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan Pablo II en una carta de Jueves Santo  dirigida a los sacerdotes del mundo, al abordar el celibato y la interrelaci\u00f3n entre el sacerdote y la mujer, acert\u00f3 a dar unas pautas sugerentes de comprensi\u00f3n. La relaci\u00f3n entre sacerdote y mujer puede ser muy bien entendida y vivida di\u00e1fanamente, sin alterar la especifica identidad y lugar de cada quien en la vida y misi\u00f3n de la Iglesia, a partir de unas esclarecedoras categor\u00edas de dimensiones profundamente humanas y espirituales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dos categor\u00edas son las de \u201cmadre\u201d y \u201chermana\u201d Dejemos en esta ocasi\u00f3n paso a las palabras de Juan Pablo II, suficientemente esclarecedoras en este aspecto:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa hermana representa sin duda una manifestaci\u00f3n espec\u00edfica de la belleza espiritual de la mujer; pero es, al mismo tiempo, expresi\u00f3n de su \u00abcar\u00e1cter intangible\u00bb. Si el sacerdote, con la ayuda de la gracia divina y bajo la especial protecci\u00f3n de Mar\u00eda Virgen y Madre, madura de este modo su actitud hacia la mujer, en su ministerio se ver\u00e1 acompa\u00f1ado por un sentimiento de gran confianza precisamente por parte de las mujeres, consideradas por \u00e9l, en las diversas edades y situaciones de la vida, como hermanas y madre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa figura de la mujer-hermana tiene notable importancia en nuestra civilizaci\u00f3n cristiana, donde innumerables mujeres se han hecho hermanas de todos, gracias a la actitud t\u00edpica que ellas han tomado con el pr\u00f3jimo, especialmente con el m\u00e1s necesitado. Una \u00abhermana\u00bb es garant\u00eda de gratuidad: en la escuela, en el hospital, en la c\u00e1rcel y en otros sectores de los servicios sociales. Cuando una mujer permanece soltera, con su \u00abentrega como hermana\u00bb mediante el compromiso apost\u00f3lico o la generosa dedicaci\u00f3n al pr\u00f3jimo, desarrolla una peculiar maternidad espiritual. Esta entrega desinteresada de \u00abfraterna\u00bb femineidad ilumina la existencia humana, suscita los mejores sentimientos de los que es capaz el hombre y siempre deja tras de s\u00ed una huella de agradecimiento por el bien ofrecido gratuitamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cAs\u00ed pues, las dos dimensiones fundamentales de la relaci\u00f3n entre la mujer y el sacerdote son las de madre y hermana. Si esta relaci\u00f3n se desarrolla de modo sereno y maduro, la mujer no encontrar\u00e1 particulares dificultades en su trato con el sacerdote. Por ejemplo, no las encontrar\u00e1 al confesar las propias culpas en el sacramento de la Penitencia. Mucho menos las encontrar\u00e1 al emprender con los sacerdotes diversas actividades apost\u00f3licas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCada sacerdote tiene pues la gran responsabilidad de desarrollar en s\u00ed mismo una aut\u00e9ntica actitud de hermano hacia la mujer, actitud que no admite ambig\u00fcedad. En esta perspectiva, el Ap\u00f3stol recomienda al disc\u00edpulo Timoteo tratar \u00aba las ancianas, como a madres; a las j\u00f3venes, como a hermanas, con toda pureza\u00bb (1 Tm 5,2)\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nV. El ejercicio ministerial de la Palabra, los Sacramentos, y la Caridad pastoral\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una recta comprensi\u00f3n del sacerdocio, correctiva de la miop\u00eda clericalista, pone en claro que \u201cel ministerio ordenado o sacerdocio ministerial est\u00e1 al servicio del sacerdocio bautismal\u201d . Toda la vida del sacerdote es servicio al Pueblo de Dios para el que ha sido ordenado con miras a ejercer el ministerio u oficio pastoral.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este ministerio se realiza por decirlo as\u00ed en los tres \u00e1mbitos fundamentales que le son propios sobre todo a los p\u00e1rrocos, que en nuestro caso son la gran mayor\u00eda de nuestros sacerdotes. A ellos se les conf\u00eda en comuni\u00f3n con su Obispo &#8211; nunca al margen de \u00e9l &#8211; el oficio de la cura pastoral: el anuncio de la Palabra, la celebraci\u00f3n de los sacramentos y la gu\u00eda mediante el ejercicio de la caridad pastoral. \u201cEl sacerdote, en efecto, es signo e instrumento del \u00fanico Sacerdote y Mediador ante el Padre: Jesucristo, y continuaci\u00f3n de El sobre la tierra, que actualiza el poder de Cristo de anunciar la Palabra, de renovar el sacrificio de la Cruz en la Eucarist\u00eda, perdonar los pecados y guiar al Pueblo de Dios\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante todo vivir una verdadera paternidad espiritual:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede suceder que los presb\u00edteros perdamos la perspectiva de nuestro servicio ministerial, olvid\u00e1ndonos incluso de lo que esper\u00e1bamos cuando laicos de los sacerdotes que nos rodeaban. No olvidemos \u2013 y lo expresa formidablemente Benedicto XVI \u2013 que \u201clos fieles esperan de los sacerdotes solamente una cosa: que sean especialistas en promover el encuentro del hombre con Dios. Al sacerdote no se le pide ser experto en econom\u00eda, en construcci\u00f3n o en pol\u00edtica. De \u00e9l se espera que sea experto en la vida espiritual\u201d , y por ende, que sea verdadero gu\u00eda de los caminos de Dios para la comunidad de fieles que le ha sido encomendada. En este sentido dec\u00eda el Papa que \u201cCristo [y la Iglesia] necesitan de sacerdotes maduros, viriles, capaces de cultivar una aut\u00e9ntica paternidad espiritual\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No debi\u00e9ramos perder la ocasi\u00f3n en ahondar cada vez m\u00e1s en el valor y significado de esta paternidad espiritual. El sacerdote verdaderamente es un padre. El sentir de los fieles lo expresa llam\u00e1ndolo as\u00ed. Y ser \u201cpadre\u201d en las cosas del esp\u00edritu &#8211; misi\u00f3n que siempre nos excede &#8211; implica en el fondo convertirnos en un \u00edcono de la paternidad bondadosa y llena de misericordia de Dios Amor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal paternidad espiritual implicar\u00e1 el desarrollo de una madurez humana, la adquisici\u00f3n de una sabidur\u00eda acerca del coraz\u00f3n del hombre y una talla espiritual excepcionales. Dichas disposiciones se adquirir\u00e1n seguramente con una profunda vida de oraci\u00f3n, el estudio concienzudo, los esfuerzos diarios de lucha espiritual y el ministerio ejercido a lo largo de a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paternidad espiritual hace al sacerdote profundamente feliz. No obstante pronto nos damos cuenta que como \u201cpadre espiritual\u201d compartimos las cargas de nuestros hijos, y esto exige \u201camar hasta que duela\u201d, seg\u00fan la acertada frase de la Beata Teresa de Calcuta. Una paternidad espiritual sin cruz ni sacrificios es impensable. Solo por medio de un amor sacrificial el coraz\u00f3n se ensancha; entonces el sacerdote sabr\u00e1 acoger a los suyos, comprenderlos, esperar con paciencia, dar consejo oportuno, animar, corregir, incluso ofrecer peque\u00f1os sacrificios y hasta a s\u00ed mismo por los dem\u00e1s, velando en oraci\u00f3n por los fieles que se conf\u00edan a \u00e9l en busca de ayuda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La concreci\u00f3n de nuestro servicio ministerial:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abordemos ahora al menos brevemente los tres grandes ejes en que se desenvuelve nuestro servicio ministerial como sacerdotes. Ellos son como las directrices de todo plan pastoral: Anuncio (Pastoral Catequ\u00e9tica), Celebraci\u00f3n (Pastoral Sacramental), Caridad (Pastoral de la Caridad). Son tambi\u00e9n el campo en que ejercemos esta paternidad en el orden del esp\u00edritu.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a)\tAnuncio de la Palabra de Dios:<br \/>\nEl primer \u00e1mbito fundamental del ejercicio ministerial de nuestros sacerdotes es el de ser ministros de la Palabra y por ende responsables de toda labor de Catequesis en sus parroquias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dir\u00e1 el Directorio para el ministerio y la vida de los Presb\u00edteros que \u201choy, en particular, la tarea pastoral prioritaria de la nueva evangelizaci\u00f3n que ata\u00f1e a todo el Pueblo de Dios y pide un nuevo ardor, nuevos m\u00e9todos y una nueva expresi\u00f3n para el anuncio y el testimonio del Evangelio, exige sacerdotes radicales e integralmente inmersos en el misterio de Cristo y capaces de realizar un nuevo estilo de vida pastoral\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este nuevo estilo pastoral tan necesario, consecuente de una total inmersi\u00f3n en el misterio de Cristo por parte del sacerdote, lo convierte en un anunciador convincente y  enamorado de la Palabra de Dios. Cierto que esta dimensi\u00f3n de ministro de la Palabra de Dios puede tener en el ejercicio ministerial de los sacerdotes innumerables concreciones. Quisiera detenerme fundamentalmente en dos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un primer aspecto a tener presente es el de nuestra predicaci\u00f3n. Se entiende que \u201cun deber espec\u00edfico del predicador del Evangelio es comunicar la misma Palabra de Dios, de la cual es humilde servidor \u2013 no la sabidur\u00eda humana (cf. 1 Cor. 2, 1 ss.)\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la comunicaci\u00f3n de esta \u201csabidur\u00eda divina\u201d, la Iglesia espera de nosotros en la \u201cpredicaci\u00f3n\u2026 un elevado sentido de responsabilidad y deberes concretos: no debe ser improvisada, sino preparada mediante el estudio e interiorizaci\u00f3n en la oraci\u00f3n; ha de expresar los valores perennes de la Sagrada Escritura, de la Tradici\u00f3n, de la Liturgia, del Magisterio y de la vida de la Iglesia; debe haber coherencia entre la predicaci\u00f3n y la conducta del sacerdote, de manera que la Palabra sea corroborada por el testimonio (cf. Mt. 5, 16)\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido destaca la importancia decisiva de nuestras homil\u00edas concienzudamente preparadas, convenientemente nutridas de la oraci\u00f3n y el estudio, y apropiadamente expresadas en el lenguaje. Esto no s\u00f3lo vale para las homil\u00edas dominicales. Incluye todo tipo de pr\u00e9dicas en las misas diarias o aquellas realizadas con ocasi\u00f3n de celebraciones sacramentales, bendiciones y otros actos. Igualmente las charlas que por diversas razones damos en parroquias, colegios, etc. Todas ellas son maravillosas oportunidades catequ\u00e9ticas ya sea para instruir o amonestar, o para inflamar y sobre todo orientar a la pr\u00e1ctica de una vida coherente de fe a los fieles laicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un segundo aspecto es el de la acci\u00f3n catequ\u00e9tica. El p\u00e1rroco es siempre el responsable primero y \u00faltimo de \u00e9sta. Es verdad que contamos con valiosos colaboradores: catequistas, animadores cristianos y profesores de religi\u00f3n. Conviene desde todo punto de vista apoyarse en ellos y poder delegarles tareas y proyectos. Sin embargo, los p\u00e1rrocos deben entender que el ministerio catequ\u00e9tico tiene que contar con su cuidado y acompa\u00f1amiento constantes. Delegar no puede ser sin\u00f3nimo de olvido o desinter\u00e9s; mucho menos se trata de un traslado de responsabilidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido un esfuerzo de sumo cuidado es el de la formaci\u00f3n de los catequistas, tanto en las grandes verdades de la fe para que las trasmitan adecuadamente, como tambi\u00e9n en los criterios pastorales que las deben acompa\u00f1ar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La formaci\u00f3n de estos estrechos colaboradores que son en muchas circunstancias la mano derecha del p\u00e1rroco, deber\u00e1 abarcar mucho m\u00e1s que simplemente el cuidado por una apropiada formaci\u00f3n intelectual. Pienso que es muy saludable que se les pueda organizar retiros, jornadas de formaci\u00f3n, y encuentros de celebraciones lit\u00fargicas. As\u00ed poco a poco iremos estimul\u00e1ndolos a que tengan una pr\u00e1ctica cada vez m\u00e1s coherente de vida cristiana y sean los primeros en dar ejemplo con su vida cristiana activa, nutrida de vida espiritual, de oraci\u00f3n y vida sacramental.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Les recuerdo, adem\u00e1s, que los criterios pastorales con relaci\u00f3n a diversos aspectos como la celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda, las celebraciones de la palabra con comuni\u00f3n eucar\u00edstica, la confirmaci\u00f3n, los padres y padrinos de confirmaci\u00f3n que hemos venido estableciendo para nuestra Prelatura, deben ser no s\u00f3lo aplicados sino dados a conocer a todos, en especial a estos colaboradores m\u00e1s estrechos. Es verdad que a\u00fan hay una serie de retos pastorales que afrontar vinculados por ejemplo a las catequesis pre-bautismales, a las catequesis pre-matrimoniales, a nuestras fiestas religiosas, a los Alferados, las Hermandades, y muchas otras realidades. Conforme vayamos clarificando los mismos, habr\u00e1 que irlos comunicando y explicando sus fundamentos y raz\u00f3n de ser.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">b)\tMinistro de los sacramentos divinos:<br \/>\nEn segundo lugar, en cuanto ministro de los sacramentos, el sacerdote ofrece un servicio insustituible. A \u00e9l ha sido dado el poder celebrar la liturgia y los sacramentos de modo que sirvan para provecho y edificaci\u00f3n espiritual de la comunidad de los fieles. En este sentido, \u00e9l precisamente por su identificaci\u00f3n especial con Cristo Sacerdote hace de pont\u00edfice, de \u201cpuente\u201d de la gracia divina a favor de los hombres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Celebrar la Eucarist\u00eda diaria con y para los fieles, sentarse regularmente en el confesionario para ofrecer los tesoros de la misericordia divina, bautizar a los nuevos miembros de la comunidad eclesial, asistir como testigo cualificado en los matrimonios, llevar el consuelo de la unci\u00f3n a los enfermos y realizar regularmente la visita a la casa de los mismos con el vi\u00e1tico son solo algunos de sus deberes esenciales en cuanto ministro de los sacramentos. Todo ello, si lo realizamos con verdadero celo pastoral,  introduce m\u00e1s y m\u00e1s la vida de nuestros fieles laicos en la intimidad con Dios y fortifica su pertenencia vital a la Iglesia. As\u00ed ejerceremos adem\u00e1s una verdadera paternidad espiritual, propia de nuestro sacerdocio, que hace madurar al pueblo de Dios y a nosotros tambi\u00e9n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este marco aprovecho en recordar la importancia del d\u00eda domingo y del significado de la eucarist\u00eda dominical para todos. Dec\u00eda en mi primera carta pastoral que de cara a una \u201cpertenencia m\u00e1s consciente y activa de todos en la vida y misi\u00f3n de la Iglesia, quisiera proponer una recuperaci\u00f3n m\u00e1s fuerte del d\u00eda Domingo  como d\u00eda central en el que se re\u00fane toda la comunidad cristiana a celebrar la Eucarist\u00eda. El Catecismo nos recordaba que \u00abel Domingo es el d\u00eda por excelencia de la asamblea lit\u00fargica, en que los fieles deben reunirse para, escuchando la Palabra de Dios y participando en la Eucarist\u00eda, recordar la pasi\u00f3n, la resurrecci\u00f3n y la gloria del Se\u00f1or Jes\u00fas y dar gracias a Dios, que los hizo renacer a la esperanza viva por la resurrecci\u00f3n de Jesucristo de entre los muertos\u00bb \u2026  Hagamos nuestro el lema \u201cno hay Domingo sin Eucarist\u00eda\u201d que se hace eco de la vida y tradici\u00f3n eclesial de los primeros siglos  y convirtamos nuestras celebraciones dominicales en momentos fuertes y centrales para nuestras comunidades eclesiales\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, un momento especial para la comunidad de fieles debiera ser para el p\u00e1rroco la adoraci\u00f3n eucar\u00edstica semanal por medio de los Jueves Eucar\u00edsticos. Ella \u201ces un modo esencial de estar con el Se\u00f1or\u201d . Para alcanzar su verdadera eficacia necesita contar con esta regularidad semanal, como ya lo tenemos normado. Son espacios privilegiados para ayudar a los fieles a conocer y amar, as\u00ed como dejarse conocer y dejarse amar por el Se\u00f1or presente en la eucarist\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sugiero adem\u00e1s la introducci\u00f3n de ciertas pr\u00e1cticas de piedad muy vivas en la Iglesia universal; tengamos en cuenta por ejemplo la oraci\u00f3n del Santo Rosario, expresi\u00f3n de la piedad filial de los fieles a la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda. Estos y otros espacios deber\u00e1n ser tambi\u00e9n los momentos privilegiados en que en comuni\u00f3n con todos los fieles oremos en especial por nuestros sacerdotes y por las futuras vocaciones para nuestra Iglesia particular y sus comunidades religiosas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el Se\u00f1or nos conceda adem\u00e1s la gracia de que en algunas de nuestras parroquias tengamos con el tiempo \u201ccapillas de adoraci\u00f3n perpetua\u201d. Esto deber\u00eda ser una preocupaci\u00f3n de celo pastoral propia de cada p\u00e1rroco.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, no olvidemos que el sacerdote, ministro de los sacramentos y hombre de lo sagrado, es tambi\u00e9n el hombre de la reverencia lit\u00fargica, el liturgo por excelencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A \u00e9l, en raz\u00f3n de su ministerio, le corresponde ser educador de la asamblea de fieles, en una participaci\u00f3n activa y reverente de la celebraci\u00f3n lit\u00fargica. Conocedor experimentado de la liturgia de la Iglesia ha de guiar a los fieles a participar cada vez con mayor fruto en los misterios de la Iglesia, haci\u00e9ndolo cada quien del modo en que le es propio. Preoc\u00fapese de que quienes ejerzan funciones particulares en las celebraciones \u2013 coro, lectores, monaguillos, ac\u00f3litos, etc. \u2013 est\u00e9n debidamente preparados y organizados para una celebraci\u00f3n m\u00e1s viva, digna, decorosa y ordenada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con relaci\u00f3n a algunos de estos puntos &#8211; la participaci\u00f3n de los fieles en la eucarist\u00eda, la distribuci\u00f3n de la comuni\u00f3n a los fieles, las celebraciones de las confirmaciones, la selecci\u00f3n de los cantos, entre otros &#8211; hemos venido dando normas espec\u00edficas con el objeto de velar por una siempre necesaria unidad entre nosotros como Iglesia particular y con la Iglesia Universal. Es nuestro deber ponerlas en pr\u00e1ctica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, en el \u00e1mbito de nuestro ministerio sacerdotal no nos deber\u00edan faltar iniciativas ni esfuerzos, orientados al provecho espiritual y de vida de gracia de nuestras comunidades. Por poner un solo ejemplo quisiera recordarles lo oportuno que resulta alentar y educar en el recurso de gracias tan especiales como las de las indulgencias, sobre todo en los tiempos o d\u00edas fuertes en que los propone la Iglesia as\u00ed como con el uso de los medios habituales o m\u00e1s extraordinarios .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">c)\tPastor y gu\u00eda con y en el ejercicio de la caridad<br \/>\nPor \u00faltimo a nuestros sacerdotes por su ministerio pastoral les compete la tarea de ser pastores sol\u00edcitos de la caridad para edificaci\u00f3n de las comunidades a ellos encomendadas. La gu\u00eda pastoral de los p\u00e1rrocos es ejercicio de la caridad pastoral de Cristo mismo, que est\u00e1 invitado a imitar y proyectar el sacerdote.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparecen en ella como dos dimensiones complementarias. Por un lado la vivencia de la caridad toca siempre en primer t\u00e9rmino nuestra propia vida personal. Ella deber\u00e1 estar informada por ese amor sol\u00edcito de Jes\u00fas Buen Pastor de nuestras almas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a esta dimensi\u00f3n m\u00e1s personal, es evidente que los sacerdotes, puestos al frente de una comunidad, hemos de ser siempre los primeros en dar  un testimonio vivo de caridad. Como gu\u00eda y pastores nuestro testimonio es vital. Que con todos tengamos siempre un trato amable, sereno, justo y pacifico. Hay ocasiones en que no puede faltar la firmeza, pero se la puede ejercer sin ofender ni humillar al pr\u00f3jimo. As\u00ed serviremos a los fieles y los edificaremos como una comunidad unida en el Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado la caridad pastoral implica una dimensi\u00f3n comunitaria en la que se expresa. Es toda la comunidad eclesial la llamada a vivir la caridad de Cristo y a ejercerla para con sus mismos miembros m\u00e1s necesitados de forma organizada y como verdadero Cuerpo de Cristo. La caridad si es verdadera se abre a todos en la vida de las parroquias. Esta es una tarea muy necesaria de ser emprendida en esp\u00edritu de comuni\u00f3n por p\u00e1rrocos y fieles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Benedicto XVI lo expresaba as\u00ed: \u00abel amor al pr\u00f3jimo enraizado en el amor a Dios es ante todo una tarea para cada fiel, pero lo es tambi\u00e9n para toda la comunidad eclesial, y esto en todas sus dimensiones: desde la comunidad local a la Iglesia particular, hasta abarcar a la Iglesia universal en su totalidad. Tambi\u00e9n la Iglesia, en cuanto comunidad, ha de poner en pr\u00e1ctica el amor. En consecuencia, el amor necesita tambi\u00e9n una organizaci\u00f3n, como presupuesto para un servicio comunitario ordenado\u00bb.  En este sentido sigue siendo para nosotros una tarea pendiente la de las Caritas Parroquiales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tengamos en cuenta que la pr\u00e1ctica comunitaria de la caridad en nuestras parroquias no requiere en primer t\u00e9rmino de grandes ayudas externas. Esperar esto ser\u00eda un autoenga\u00f1o.  La creatividad de la caridad se realiza a partir de la generosidad de personas concretas que donan su tiempo, sus talentos y sobre todo se donan a s\u00ed mismos. Y la creatividad de la caridad se hace tanto mayor cuanta mayor es la santidad de vida de las personas involucradas. La historia de la Iglesia est\u00e1 llena de estos testimonios. Las aut\u00e9nticas obras de bien han nacido en el seno de la Iglesia siempre como expresi\u00f3n de la santidad de vida de sus miembros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un testimonio edificante en este sentido es el del Santo Cura de Ars. \u00c9l mismo de condici\u00f3n humilde, fue un art\u00edfice incansable de caridades personales y organizadas en y fuera de su parroquia. Por sus manos pasaban cantidades asombrosas de dinero y muchos bienes que siempre terminaban en ayudas a terceros, fueran pobres, peregrinos, ni\u00f1os o j\u00f3venes  abandonados, familias indigentes. Ni su casa ni su persona se vieron nunca beneficiados por nada de lo que recib\u00eda. Incluso regalos o donaciones a su persona terminaban en manos de quienes lo necesitaban m\u00e1s que \u00e9l, de modo que ni sus compa\u00f1eros sacerdotes pudieron cambiarle sus ropas y volv\u00eda a aparecer una y otra vez con su vieja sotana ra\u00edda y de tela desgastada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nVI. Llamados a trabajar en la vi\u00f1a del Se\u00f1or\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiero terminar esta carta pastoral dirigi\u00e9ndome especialmente a nuestros seminaristas y a los j\u00f3venes a quienes el Se\u00f1or llama para que vengan a trabajar en su vi\u00f1a, la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toda vocaci\u00f3n y particularmente la vocaci\u00f3n al sacerdocio, es un don inmerecido y maravilloso que el Se\u00f1or ha puesto en el coraz\u00f3n de cada uno de nosotros. Son muchos los j\u00f3venes que se sienten interpelados por el Se\u00f1or a seguirlo. Sin embargo no son pocos los que como el joven rico se apartan entristecidos del camino, pronunciando un penoso \u201cno te seguir\u00e9\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es que los obst\u00e1culos personales o sociales que dificultan la respuesta generosa a la llamada de Dios est\u00e1n ah\u00ed: el mundo con su din\u00e1mica de mentira, sus falaces atractivos y su bulla; los espejismos con que enga\u00f1a la sociedad de consumo; la oposici\u00f3n por parte de los padres a la vocaci\u00f3n de los hijos, a\u00fan en el seno de familias cat\u00f3licas; la fragilidad ps\u00edquica y espiritual de quienes provienen de hogares rotos o gravemente da\u00f1ados; la temprana iniciaci\u00f3n en una vida sexual que tara la capacidad para una vida c\u00e9libe; las drogas, el alcohol, y otros muchos suced\u00e1neos que finalmente apartan al joven de un autentico encuentro consigo mismo, que le permita escuchar la voz del Se\u00f1or que llama.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, deseo decirles que tengo la firme convicci\u00f3n, no solo de que el Se\u00f1or sigue llamando a muchos j\u00f3venes: \u201ct\u00fa, ven, s\u00edgueme\u201d , y tocando a la puerta de su coraz\u00f3n. Estoy seguro, adem\u00e1s, que son muchos los j\u00f3venes que, si pudieran escuchar Su voz, estar\u00edan dispuestos a seguirle con valent\u00eda. A ustedes les digo: \u00a1no tengan miedo de responder con todo el coraz\u00f3n y toda su vida! El Se\u00f1or que llama da la gracia para ser fieles y perseverar, si estamos decididos a darle de nuestra parte una respuesta generosa. Y \u00c9l que nos pide nuestra vida entera, no se deja ganar en generosidad, pues nos ha dado ya totalmente su Vida, la \u00fanica causa por la cual vale la pena vivir y morir.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido deseo recordarles a mis queridos hermanos sacerdotes que tenemos una gran responsabilidad para con estos j\u00f3venes convocados por el Se\u00f1or. Sepamos estar atentos a los soplos del Esp\u00edritu Santo y colaborar generosamente en apoyar la respuesta de quienes son llamados a servir y trabajar en la vi\u00f1a del Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A nuestros queridos hermanos religiosos, religiosas y a los fieles laicos todos quisiera animarles en primer t\u00e9rmino a que agradezcamos siempre al Se\u00f1or, quien nos ha regalado a sus sacerdotes. Como ministros de Cristo y de Su Iglesia nos ayudan por medio de su servicio sagrado. Oren por ellos, pues tienen necesidad de su oraci\u00f3n constante. Mu\u00e9strenles su aprecio y gratitud, pues como humanos tambi\u00e9n conocen de la necesidad de contar con el afecto y aprecio de sus hermanos. Finalmente colaboren con ellos, para que juntos podamos edificar el Cuerpo de Cristo, la Iglesia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo t\u00e9rmino, sintamos nuestro el deber de alentar a las vocaciones tanto sacerdotales como religiosas en nuestra Prelatura, verdadera tierra de misi\u00f3n. A las familias deseo decirles que una vocaci\u00f3n en el seno del hogar es una gran bendici\u00f3n; Dios se ha fijado en ustedes, d\u00e1ndoles una prueba singular de Su amor. Apoyen a su hijo o hija si quieren seguir al Se\u00f1or. Acomp\u00e1\u00f1enles con su oraci\u00f3n en familia. Sepan darles los sabios consejos de vida cristiana de una familia que tienen por su centro al Se\u00f1or. Y testimonien la alegr\u00eda de este regalo de Dios a sus familiares y conocidos para que participen de su gozo en el Se\u00f1or.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haci\u00e9ndoles llegar mi bendici\u00f3n a todos los fieles de la Prelatura de Ayaviri, les conf\u00edo esta carta pastoral en la espera de que pueda ser de utilidad para nuestra Iglesia particular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, 23 de Mayo de 2010\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Mons. Kay Schmalhausen Panizo SCV<br \/>\nObispo Prelado de Ayaviri\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Revisado por Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL SACERDOTE, DON PARA LA IGLESIA. A los sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas y laicos todos de nuestra Prelatura de Ayaviri. 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