{"id":23461,"date":"2016-02-05T16:00:25","date_gmt":"2016-02-05T21:00:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/michelbaius\/"},"modified":"2016-02-05T16:00:25","modified_gmt":"2016-02-05T21:00:25","slug":"michelbaius","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/michelbaius\/","title":{"rendered":"MICHELBAIUS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n(O MICHEL DE BAY )\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Te\u00f3logo y autor de un sistema conocido como Bayanismo, nacido en Melun in Hainaut, 1513 y fallecido en Lovaina 16 sep.1589. Aunque pobre, logr\u00f3 pasar el curso completo de varios colegios de la universidad de Lovaina, incluyendo humanidades, filosof\u00eda y teolog\u00eda Su primer nombramiento, inmediatamente despu\u00e9s de su ordenaci\u00f3n fue como director del colegio de Standonk, en 1541. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde se le ofreci\u00f3 la c\u00e1tedra de filosof\u00eda que retuvo hasta 1550. En ese a\u00f1o consigui\u00f3 el doctorado en teolog\u00eda, fue hecho presidente del colegio Adriano y sustituto del profesor de Sagrada Escritura, que asist\u00eda al concilio de Trento. Dos a\u00f1os despu\u00e9s consigui\u00f3 plaza propia de profesor a la muerte del titular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bayo ten\u00eda desde hac\u00eda tiempo una buena amistad con Juan Hessels. Mientras los tres l\u00edderes de la universidad: Tapper, canciller, Ravestein, Profesor de Teolog\u00eda y Hasselius, profesor de Sagrada escritura, estaban en el concilio de Trento, Bayo y Hessels aprovechaban su ausencia para difundir sus ideas sobre nuevos m\u00e9todos y nuevas doctrinas que hab\u00edan acariciado durante largo tiempo. A su vuelta de Trento en 1552, el canciller Tapper se dio cuenta de que hab\u00eda habido una mala influencia y pidi\u00f3 al cardenal Granvelle, arzobispo de Mechlin, que interviniera. Granvelle tuvo \u00e9xito en tranquilizar a los innovadores temporalmente, pero  la muerte de Tappet en 1559, pareci\u00f3 la se\u00f1al para nuevos conflictos. A petici\u00f3n de los franciscanos, la Sorbona de Paris hab\u00eda censurado dieciocho proposiciones que conten\u00edan las principales innovaciones de Bayo y Hessels. Bayo contest\u00f3 a la censura con una memoria, que se ha perdido, y la controversia creci\u00f3 en acritud. P\u00edo IV, a trav\u00e9s del cardenal Granvelle impuso silencio a Bayo y a los franciscanos, sin llegar a ninguna decisi\u00f3n doctrinal. Cuando en 1561 se reanudaron las sesiones de Trento, Bayo y Hessels fueron seleccionados para representar a la universidad. El legado papal Commendone puso objeciones a la elecci\u00f3n de la universidad, pero el cardenal Granvelle pens\u00f3 que la presencia de los dos innovadores en Trento ser\u00eda buena para ellos y para la universidad. En 1563 los envi\u00f3 a Trento no como delegados de la universidad sino como te\u00f3logos del rey de Espa\u00f1a. Justamente antes de salir para Trento Bayo hab\u00eda publicado sus primeros tratados, pero desafortunadamente el  tema de esos tratados no estaba dentro del programa de las tres sesiones  del concilio y no se pudieron discutir lo puntos disputados. Pero se sabe que los puntos de vista de Bayo y Hessels no gustaban a los Padres y que s\u00f3lo por el prestigio del rey se libraron de ser condenados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bayo volvi\u00f3 a Lovaina en 1564 y ese mismo a\u00f1o public\u00f3 nuevos tratados que con otras series a\u00f1adidas se publicaron juntos en  \u00abOpuscula omnia\u00bb, en 1566, a\u00f1o de la muerte de Hessels. Es probable que Hessels colaborase con Bayo en estos \u201cOpuscula\u201d. Ahora esta \u00e9l solo para defenderse, lo que no era una tarea sencilla. Ravenstein hab\u00eda sucedido a Tapper como canciller y crey\u00f3 llegado el tiempo de arreglar el asunto, tras consultar a Roma requiriendo una acci\u00f3n decisiva. El 1 de octubre de 1567 P\u00edo V firm\u00f3 la bula Ex omnibus afflictionibus\u00bb, en la que condenaban una serie de proposiciones, pero sin mencionar a Bayo. Seg\u00fan la costumbre de la canciller\u00eda romana, el documento papal iba sin puntuaci\u00f3n, sin divisiones o n\u00fameros. Como hab\u00eda ocurrido en varios casos las proposiciones objetables no fueron censuradas cada una por separado, sino que a todo el conjunto se le aplicaban varias notas que iban desde \u201cher\u00e9tico\u201d a \u201cofensivo\u201d. Y no solo no se mencionaba el nombre de Bayo sino que por obvias razones de prudencia en esos d\u00edas tan cercanos  a la Reforma, el texto mismo no hab\u00eda de hacerse p\u00fablico. Estos hechos dieron ocasi\u00f3n para que los seguidores de Bayo buscaran evasivas. \u00bfCu\u00e1l era el n\u00famero exacto de proposiciones,   -76, 79 u 80?  &#8211;  \u00bfEran o no proposiciones de Bayo? \u00bfPor qu\u00e9 no se daba una copia de la bula a aquellos en cuyo honor iba a reflejarse? En la famosa sentencia: \u00abquas quidem sententias stricto coram nobis examine ponderatas quamquam nonnull\u00e6 aliquo pacto sustineri possent in rigore et proprio verborum sensu ab assertoribus intento h\u00e6reticas, erroneas . . . damnamus\u00bb, \u00bf Hab\u00eda que poner la comma Pianum despu\u00e9s de intento o despu\u00e9s de possent,  ya que el significado era inverso seg\u00fan que la como fuera detr\u00e1s de un u otra palabra?- Bayo no foment\u00f3 estas evasiones al principio, pero cuando la bula papal (1576) lleg\u00f3 a la universidad para ser le\u00edda a la facultad, la suscribi\u00f3 con los otros profesores. Mientras tanto el texto de la bula fue divulgada por alguna persona indiscreta, Bayo comenz\u00f3 a ver falta en ella y escribi\u00f3 a o para el papa dos largas apolog\u00edas, no tanto para justificarse a si mismo cuanto para justificar a S. Agust\u00edn. El tono de las apolog\u00edas era respetuoso m\u00e1s en la apariencia que en la realidad. Con en breve fechado en 1579, P\u00edo V contest\u00f3 que  el caso hab\u00eda sido examinado de forma muy responsable y finalmente juzgado y le requer\u00eda sumisi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de muchas tergiversaciones, una de ellas la rid\u00edculo de la comma Pianum y de mostrar como una estulticia el acto papal, Bayo abjur\u00f3 ante Morillon, vicario general de Granvelle, de todos los errores condenados en la bula, pero no se le requiri\u00f3 entonces que firmara la retractaci\u00f3n. La ausencia de esta formalidad contribuy\u00f3 m\u00e1s tarde a revivir la pol\u00e9mica. En 1570, a la muerte de Ravenstein, Bayo fue elegido decano de la facultad y se extendi\u00f3 la noticia por el extranjero de que el nuevo decano no estaba de acuerdo con las ense\u00f1anzas ortodoxas. Seguidores y adversarios requer\u00edan un claro pronunciamiento, que lleg\u00f3 bajo el t\u00edtulo de \u00abExplicatio articulorum\u00bb, en el que Bayo aseveraba que de las muchas proposiciones condenadas, unas eran falsas u justamente censuradas, otras estaban mal expresadas mientras que otras, aunque expresadas con terminolog\u00eda distinta de la escol\u00e1stica, eran los dichos genuinos de los Padres. Adem\u00e1s declar\u00f3 que no ten\u00eda nada que ver con m\u00e1s de cuarenta de los  setenta y nueve art\u00edculos. Bayo volv\u00eda, tras dos retractaciones, a su postura original. Entonces se public\u00f3 solemnemente la bula en Lovaina y fue suscrita por toda la facultad. Bayo volvi\u00f3 a aceptarla. Esta aparente magnanimidad le gan\u00f3 simpat\u00edas y promociones. Fue inmediatamente hecho canciller de Lovaina, De\u00e1n de la iglesia colegiata de S. Pedro y \u201cconservador\u201d de los privilegios de la universidad, con lo que se restaur\u00f3 la paz, aunque por poco tiempo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el asunto se reabri\u00f3 por ciertos puntos de vista del maestro bastante desconsiderados con la autoridad de la Santa Sede  y hasta con concilio de Trento y por parte de sus disc\u00edpulos, la mal disimulada esperanza de que Gregorio XIII declarara nulo todo lo que hab\u00eda hecho su predecesor. Pero Gregorio XIII no iba a permitirlo: la bula \u00abProvisionis nostr\u00e6\u00bb (1579), confirm\u00f3 los actos del papa anterior y se comision\u00f3 al Jesuita Toletus para que recibiera la abjuraci\u00f3n final de Bayo y se la llevara al papa. La tenemos bajo el t\u00edtulo \u00abConfessio Michaelis Baii\u00bb. Y en parte, dice: \u201cestoy convencido de que la condena de todas esas proposiciones es justa y legal., confieso que muchas (plurimas) de esas proposiciones est\u00e1n en mis libros y en el sentido en el que son condenadas. Renuncio a todas ellas y resuelvo nunca m\u00e1s ense\u00f1arlas o defender ninguna de ellas\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de esa retractaci\u00f3n, los errores de Bayo hab\u00edan penetrado muy profundamente en su mente para que no aparecieran de vez en cuando  en apresuradas ocasiones. Hasta los \u00faltimos a\u00f1os de su vida se levantaron pol\u00e9micas por \u00e9l o acerca de \u00e9l y no se pudieron evitar esas discusiones hasta que la universidad no acept\u00f3 un cuerpo compacto de doctrina. Bayo muri\u00f3 en la Iglesia cuyas doctrinas estuvo a punto de infringir con su  dedicaci\u00f3n al estudio, logros y precipitaciones. La amarga semilla que plant\u00f3 trajo frutos de amargura m\u00e1s tarde en los errores del Jansenismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n===SU SISTEMA===.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEl sistema de Bayo ha sido convenientemente llamado Bayanismo, pues ser\u00eda dif\u00edcil encontrar un nombre m\u00e1s apropiado. Se contiene en una serie de opuscula, o panfletos: \u201cSobre la Voluntad Libre\u201d, \u201cJusticia y Justificaci\u00f3n \u201c, \u201cSacrificio\u201d, \u201cObras Meritorias\u201d, \u201cLa integridad Original del Hombre y los meritos de los malvados\u201d, \u201clos Sacramentos\u201d. \u201cLa Forma del Bautismo\u201d, \u201cEl pecado original\u201d, \u201cCaridad, \u201cIndulgencias\u201d, \u201coraciones por los Difuntos\u201d. El mismo Bayo los reuni\u00f3 en \u00abM. Baii opuscula theologica\u00bb (Louvain, 1566).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El maurista Geberon hizo una edici\u00f3n m\u00e1s completa: \u00abM. Baii opera cum bullis pontificum et aliis ad ipsius causum spectantibus\u00bb (Cologne, 1696). Esta edici\u00f3n se puso en el \u00cdndice en 1697, por su segunda parte o \u201cBaiana\u201d en la cual el editor aporta informaci\u00f3n \u00fatil, aunque muestra demasiada simpat\u00eda hacia Bayo. La esencia del bayanismo se encuentra en las 79 proposiciones censuradas por P\u00edo V (Denzinger, Enchiridion, 881-959). Dejando aparte otras cavilaciones, las 60 primeras se encuentran f\u00e1cilmente en las obras impresas de Bayo y las restantes 19 \u2013 \u00abtales quae vulgo circumferrentur\u00bb, dice una vieja copia manuscrita de la Bula \u201cEx omnibus\u201d -, representan la ense\u00f1anza oral de los bayanistas. En el prefacio a \u201cLa integridad Original del Hombre\u2026\u201ddice Bayo: \u201c\u00bfCu\u00e1l era al principio la integridad natural del hombre? Sin esa pregunta no se puede entender ni la primera corrupci\u00f3n de la naturaleza (por el pecado original)  ni su reparaci\u00f3n por la gracia de Cristo. \u201cEsas palabras nos dan la secuencia del bayanismo (1) el estado de la naturaleza inocente, (2) es estado de la naturaleza ca\u00edda, (3) es estado de la naturaleza redimida.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n(1)\tEstado de la Naturaleza Inocente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nDel hecho, tan claramente  afirmado por los Padres, de la conjunci\u00f3n actual de naturaleza y gracia  en el primer hombre, Bayo infiere su necesaria conexi\u00f3n o hasta su pr\u00e1ctica identidad. En esta visi\u00f3n, la inocencia primitiva no era sobrenatural, al menos en el sentido ordinario de la palabra, debido a, y exigido por  la condici\u00f3n normal  de la humanidad (que no puede sin elle permanecer en el estado de la salvaci\u00f3n). Y en el primitivo estado, natural al hombre, inclu\u00eda entre sus requerimientos necesarios estar destinado al cielo, inmunidad de la ignorancia, sufrimiento y muerte y el poder inherente de hacer m\u00e9ritos. Nada de esto era, ni pod\u00eda ser llamado correctamente un don gratuito de la gracia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n(2)\tEstado de naturaleza ca\u00edda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa ca\u00edda del hombre no es  ni puede ser, seg\u00fan Bayo, la mera p\u00e9rdida de un don gratuito y sobrenatural, sino alg\u00fan mal positivo que penetra profundamente en nuestra propia naturaleza. Ese mal es el pecado original, por el que Bayo entiende, en vez de una simple privaci\u00f3n de gracia, la concupiscencia habitual misma, transmitida de acuerdo a las leyes de la herencia y desarrollada de acuerdo con las leyes del crecimiento f\u00edsico y ps\u00edquico. Es un pecado o mal moral por s\u00ed mismo, a\u00fan en los ni\u00f1os irresponsables, y ello fuera de toda relaci\u00f3n con la voluntad, sea original o personal. \u00bfQue ocurre entonces con la libertad humana como fuente de la responsabilidad moral? Bayo no piensa que sea necesario, para ser un agente moral, que estemos libres del determinismo interno, sino s\u00f3lo de la compulsi\u00f3n exterior. De una fuente tan manchada, dejando aparte la Redenci\u00f3n, solo puedan salir acciones manchadas, que a veces pueden parecer virtuosas, pero s\u00f3lo en apariencia (vitia virtutes imitantia). En verdad, todas las acciones humanas no purificadas por la Redenci\u00f3n son vicios pura y simplemente y adem\u00e1s vicios que condenan (vitia sunt et damnant).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n(3)\tEstado de la Naturaleza Redimida .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLos dones de la primitiva inocencia, perdidos por el pecado original, son devueltos por Jesucristo. Entonces y s\u00f3lo entonces se convierten en gracias, por su car\u00e1cter sobrenatural, pero debido a la positiva indignidad del hombre ca\u00eddo. Ayudado por la gracia, el redimido puede realizar acciones virtuosas y adquirir m\u00e9ritos para el cielo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSupone eso  un estado m\u00e1s elevado una renovaci\u00f3n interior o gracia santificante? Bayo no lo considera necesario. La acci\u00f3n moral, ll\u00e1mese justicia o caridad u obediencia a la ley, es el \u00fanico instrumento de justificaci\u00f3n, virtud y m\u00e9rito. El papel de la gracia consiste exclusivamente en mantener a la concupiscencia bajo control con lo que nos permite realizar acciones morales y cumplir la ley. As\u00ed Bayo habla de la remisi\u00f3n del pecado como necesaria para la justificaci\u00f3n, pero eso es s\u00f3lo una fictio iuris, de hecho como algo catecumenal antes del bautismo o como un penitente antes de la absoluci\u00f3n  puede, simplemente por cumplir los preceptos, tener m\u00e1s caridad que ciertos as\u00ed llamados hombres justos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si el catec\u00fameno y el penitente no son considerados justos es s\u00f3lo en deferencia a la Sagrada Escritura que requiere para que haya justicia completa ambas novedades de la vida (i.e. acci\u00f3n moral) y perd\u00f3n del pecado (i.e. del reatus o  imputabilidad del castigo). Conceder esa clase de perd\u00f3n es el \u00fanico objeto y eficacia de los sacramente de los muertos, el bautismo y la penitencia. Con respecto al sacramenten de los vivos, la Eucarist\u00eda \u2013 el \u00fanico sobre el que Bayo expresa sus puntos de vista, no tiene otro valor sacrificial que el de ser una buena acci\u00f3n moral que nos acerca a Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una r\u00e1pida mirada a este esquema arriba expresado no puede dejar de revelar una extra\u00f1a mezcla de Pelagianismo, Calvinismo y hasta Socinianismo. Bayo es pelagiano en su concepto del primitivo estado del hombre. Es un calvinista en su representaci\u00f3n de la ca\u00edda y es algo m\u00e1s que un luterano y una especie de socianiano en su teor\u00eda de la redenci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cr\u00edticos saben que todos estos errores estaban de alguna manera armonizados en la mente de Bayo, pero no se ponen de acuerdo en cual fue el principio gen\u00e9tico de esa formaci\u00f3n teol\u00f3gica. Algunos lo encuentran en la proposici\u00f3n n\u00ba 38: \u00abOmnis amor creatur\u00e6 rationalis aut vitiosa est cupiditas, qua mundus diligitur, qu\u00e6 a Joanne prohibetur, aut laudabilis illa charitas, qua per spiritum sanctum in corde diffusa Deus amatur (el amor de la criatura racional  o es o un deseo vicioso, con su relaci\u00f3n con el mundo, lo que proh\u00edbe S. Juan o esa caridad digna de alabanza difundida en el coraz\u00f3n por el Esp\u00edritu Santo con la que se ama a Dios).\n<\/p>\n<p>Otros lo ven en el an\u00e1lisis equivocado del hombre, de las facultades m\u00e1s altas que pertenecen a la vida moral y religiosa, violentamente separadas de los poderes inferiores y as\u00ed magnificadas se identifican con la gracia y el inhabitaci\u00f3n  del Esp\u00edritu Santo. Otros  piensan que es optimismo al apreciar las condiciones nativas del hombre o pesimismo al expresar su condici\u00f3n despu\u00e9s del pecado, que dan el mismo resultado respecto al valor de la Redenci\u00f3n. Tomando la cuesti\u00f3n desde un punto de vista hist\u00f3rico, vemos que Bayo era desde el principio, un humanista con un perfecto entusiasmo por la antig\u00fcedad cristiana en general, S. Pablo y S. Agust\u00edn en particular, y un disgusto casi desprecio por los pensamientos y m\u00e9todos de los escol\u00e1sticos medievales. La tarea auto asumida de interpretar al Ap\u00f3stol de los Gentiles y al gran Doctor Africano fuera de la corriente tradicional del pensamiento escol\u00e1stico, era quiz\u00e1s un imposibilidad en si misma, y ciertamente lo era para la limitada erudici\u00f3n de Bayo y para su mente parad\u00f3jica. A esta man\u00eda talmente absorbente, m\u00e1s que a una carencia de sincera lealtad a la Iglesia, debe atribuirse la ceguera de Bayo hacia los dogmas ya definidos adem\u00e1s de su rebeli\u00f3n contra el magisterium viviente. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una explicaci\u00f3n de, si bien no una excusa para, esa monoman\u00eda, se halla en el hecho de que el tambi\u00e9n dominico Pedro de Soto cre\u00eda que la reacci\u00f3n cat\u00f3lica contra los Reformadores hab\u00eda ido demasiado lejos y sugiri\u00f3 que se pusiera m\u00e1s inter\u00e9s en la Escritura y la Patrolog\u00eda  y menos en el Tomismo. Por una carta que escribi\u00f3 en 1559 al cardenal Simonetta sabemos que Bayo s\u00f3lo quer\u00eda colocarse en un aposici\u00f3n ventajosa para defender mejor la fe contra los herejes: \u201cDespu\u00e9s de leer a Pedro Lombardo y a otros doctores escol\u00e1sticos intent\u00e9 devolver la teolog\u00eda a la Sagrada Escritura y a los escritos de los Padres, al menos a esos que a\u00fan gozan de reconocimiento con los herejes: Cipriano Ambrosio, Jer\u00f3nimo, Agust\u00edn, Le\u00f3n, Prospero, Gregorio y otros \u201c. Tales son las varias causas que pueden dar una idea equilibrada de la postura tomada por Bayo. La cronolog\u00eda de sus escritos no muestra mucho m\u00e1s. No nos da una visi\u00f3n del desarrollo l\u00f3gico de su pensamiento. Puede ser, despu\u00e9s de todo, que lo principios gen\u00e9ticos arriba expresados tuvieran prioridad en su pensamiento en diferentes momentos y con diferentes necesidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n===DOCTRINA de la IGLESIA===.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa ense\u00f1anza cat\u00f3lica ya manifestada contra los pelagianos, por varios concilios y papas del siglo quinto, fue presentada de forma completa contra los Reformadores por el Concilio de Trento, especialmente la Sesi\u00f3n V, Decreto sobre el Pecado original y la Sesi\u00f3n VI, Decreto sobre la Justificaci\u00f3n. En ambas sesiones, las dos anteriores a los escritos de Bayo, encontramos tres afirmaciones que son obviamente irreconciliables con las tres posturas de Bayo descritas arriba: (1) La justicia original del hombre se presenta como un don sobrenatural; (2) el pecado original se describe no como un profundo deterioro de nuestra naturaleza, sino como la p\u00e9rdida  de privilegios puramente gratuitos; (3) la Justificaci\u00f3n se dibuja como una renovaci\u00f3n interior del alma por la gracia inherente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condenaci\u00f3n por P\u00edo V de las 79 proposiciones bayanistas es un acto del supremo magisterium de la Iglesia, un pronunciamiento ex c\u00e1tedra. Decir, con los bayanistas, que el papa no condena las preposiciones concretas del profesor de Lovaina, sino s\u00f3lo ciertas proposiciones hipot\u00e9ticas o imaginarias; pretender que la censura se dirige no a la ense\u00f1anza que subyace, sino solamente a la vehemencia o dureza de las expresiones externas es pr\u00e1cticamente tildar de est\u00fapido al documento papal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el tenor de la bula \u201cEx \u00f3mnibus\u201d sabemos que se aplica a cada una de las 79 proposiciones, varias o todas las siguientes censuras h\u00e6retica, erronea, suspecta, temeraria, scandalosa, in pias aures offendens. Para un m\u00e1s precisa determinaci\u00f3n  de la doctrina cat\u00f3lica, tenemos que recurrir, adem\u00e1s de al Concilio de Trento, al consensus Catholicorum theologorum. Este consenso fue propagado sin ninguna incertidumbre por universidades tales como Paris, Salamanca, Alcal\u00e1 y Lovaina y por te\u00f3logos como  Cunerus Petri (m. 1580\u2013\u00bbDe grati\u00e2\u00bb, Cologne, 1583); Suarez (m. 1617\u2013\u00bbDe grati\u00e2 Dei\u00bb en Op. Omn., VII, Paris, 1857); Bellarmino (m. 1623\u2013\u00bbDe grati\u00e2 et libero arbitrio\u00bb, en Controversi\u00e6, IV, Mil\u00e1n, 1621); Ripalda (m. 1648\u2013\u00bbAdversus Baium et Baianos\u00bb, Paris, 1872); Stayaert (m. 1701\u2013\u00bbIn propositiones damnatas assertiones\u00bb, Louvain, 1753); Tournely (m. 1729\u2013\u00bbDe Grati\u00e2 Christi\u00bb, Paris, 1726); Casini (m. 1755\u2013\u00bbQuid est homo?\u00bb ed. Scheeben, Maguncia, 1862).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se debe omitir, sin embargo, que aparte del Jansenismo, que es un brote directo del Bayanismo, algunos restos de las confusas ideas de Bayo  acerca de lo natural y lo sobrenatural, se encuentran de vez en cuando  aqu\u00ed y all\u00e1 en a historia de la teolog\u00eda. La escuela agustiniana representada por hombres tan capaces como Noris, Bellelli, y Berti, adoptaron, aunque con calificaciones, la idea de la natural aspiraci\u00f3n del hombre a la posesi\u00f3n de Dios y de la visi\u00f3n beat\u00edfica en el cielo. El trabajo de esa escuela \u00abVindici\u00e6 Augustinian\u00e6\u00bb fue denunciada a la Santa Sede pero no hubo censuras. M\u00e1s recientemente, Stattler, Hermes, G\u00fcnther, Hirscher y Kuhn desarrollaron una noci\u00f3n de lo sobrenatural parecida a la de Bayo. Mientras admiten relativamente los dones sobrenaturales, niegan que el participar en la naturaleza divina  y la adopci\u00f3n  de la vida eterna difieran esencialmente de nuestra vida moral natural. A esa teor\u00eda se opuso con \u00e9xito Kleutgen y parece haber desaparecido. La teor\u00eda francesa de la \u201cinmanencia\u201d seg\u00fan la cual el hombre postula lo sobrenatural, puede tambi\u00e9n tener alguna relaci\u00f3n de familia con el bayanismo pero solo se puede mencionar aqu\u00ed  porque fue el centro de vivas discusiones. Matulewicz, \u00abDoctrina Russorum de Statu iustiti\u00e6 originalis\u00bb (Cracow, 1903), dec\u00eda que la teolog\u00eda moderna rusa adopta en gran medida las posturas condenadas de Bayo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Fuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de las obras mencionadas en el art\u00edculo , DUCHESNE, Histoire du Baianisme (Douai, 1731); DE LA CHAMBRE, Trait\u00e9 historique et dogmatique sur la doctrine de Baius (s. l., 1739); LIGUORI, Trionfo della chiesa (Naples, 1772); LINSENMAN, Michel Baius (T\u00fcbingen, 1867); SCHEEBEN in Kirchenlex., s. v., y en Der Katholik (Mainz, 1868); SCHWANE-DEGERT, Histoire des dogmas (Paris, 904), VI; LE BACHELET in Dict. de th\u00e9ol. cath., s. v.; WILHELM AND SCANNELL, Manual of Catholic Theology (New York, 1906); KROLL, The Causes of the Jansenist Heresy in Am. Cath. Quart. (1885), 577.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">J.F. SOLLIER.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">.<br \/>\nTranscrito por WGKofron, Con agradecimiento a la Iglesia de Santa. Mar\u00eda, Akron, Ohio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(O MICHEL DE BAY ) Te\u00f3logo y autor de un sistema conocido como Bayanismo, nacido en Melun in Hainaut, 1513 y fallecido en Lovaina 16 sep.1589. Aunque pobre, logr\u00f3 pasar el curso completo de varios colegios de la universidad de Lovaina, incluyendo humanidades, filosof\u00eda y teolog\u00eda Su primer nombramiento, inmediatamente despu\u00e9s de su ordenaci\u00f3n fue &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/michelbaius\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMICHELBAIUS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23461","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23461","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23461"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23461\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23461"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23461"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23461"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}