{"id":23500,"date":"2016-02-05T16:01:54","date_gmt":"2016-02-05T21:01:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/masacre-del-dia-de-san-bartolome\/"},"modified":"2016-02-05T16:01:54","modified_gmt":"2016-02-05T21:01:54","slug":"masacre-del-dia-de-san-bartolome","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/masacre-del-dia-de-san-bartolome\/","title":{"rendered":"MASACRE DEL DIA DE SAN BARTOLOME"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">En esta masacre las v\u00edctimas fueron los protestantes. Ocurri\u00f3 en Par\u00eds el 24 de agosto de 1572 (la fiesta de S. Bartolom\u00e9) y en las provincias francesas durante las semanas siguientes y ha sido motivo de agrias disputas hist\u00f3ricas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer punto de debate era si la masacre fue premeditada o no por parte de la corte francesa &#8211; Sismondi, Sir James Mackintosh y Henri Bordier mantienen que lo fue y Ranke, Henri Martin, Henry White, Loiseleur, H. de la Ferri\u00e8re y el Abb\u00e9 Vacandard, que no lo fue. La segunda cuesti\u00f3n debatida era hasta d\u00f3nde fue responsable de este ultraje la corte de Roma. S\u00f3lo unos protestants excesivamente apasionados claman que la Santa Sede fue c\u00f3mplice de la corte francesa: esta postura implica la creencia en la premeditaci\u00f3n de la masacre, que ahora niegan la mayor\u00eda de los historiadores. Para llegar a una  soluci\u00f3n satisfactoria de esta cuesti\u00f3n hay que distinguir cuidadosamente entre el intento de asesinato de Coligny el 22 de agosto y su asesinato en la noche del 23-24 de agosto, y la masacre general de protestantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de una ejecuci\u00f3n sumaria de los l\u00edderes protestantes, como medio de poner fin a una discordia civil que hab\u00eda causado tres \u201cguerras religiosas\u201d en Francia, 1562-1563, 1567-1568 y 1569-1570 respectivamente, hab\u00eda estado hac\u00eda largo tiempo en la mente de Catalina de M\u00e9dicis, viuda de Enrique II y madre de tres reyes sucesivos, Francisco II, Carlos IX y Enrique  III. Tambi\u00e9n su hijo le hab\u00eda dado vueltas al asunto. Ya en 1560 Miguel Suriano, embajador de Venecia, escrib\u00eda: \u201cFrancisco II (1559-1560) quer\u00eda caer sobre los l\u00edderes protestantes, castigarles sin piedad y as\u00ed extinguir la conflagraci\u00f3n\u201d. Cuando en 1565, Catalina de M\u00e9dicis con su hijo Carlos IX (1560-1574) y sus hijas Margarita de Valois e Isabel, esposa de Felipe II, investigaron las cuestiones pol\u00edticas y religiosas de sus d\u00edas en las conferencias de Bayona, el Duque de Alba que estuvo presente en las tres ocasiones, escribi\u00f3 a Felipe II:\u201d Una forma de deshacerse de los cinco o a lo m\u00e1s seis que son los cabecillas de la facci\u00f3n y la dirigen, ser\u00eda cogerlos y cortar sus cabezas o al menos confinarlos donde les resulte imposible renovar sus conjuras criminales\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi el mismo tiempo, \u00c1lava confiaba al mismo rey espa\u00f1ol su negros presagios:\u201d preveo que estos herejes ser\u00e1n completamente aniquilados.\u201d En 1569 cat\u00f3licos y protestantes estaban armados unos contra otros y el embajador veneciano, Giovanni Carrero, hizo notar:\u201dEs opini\u00f3n com\u00fan que al principio hubiera sido suficiente deshacerse de cuatro o  cinco y no m\u00e1s\u201d. El mismo a\u00f1o, el Parlamento prometi\u00f3 una recompensa de 50.000 ecus a quien apresara al almirante de Coligny (1517-72), l\u00edder del partido calvinista, y el rey a\u00f1adi\u00f3 que a quien lo entregara vivo o muerto. Maurevel intent\u00f3 apresarlo y asesinarlo pero s\u00f3lo logr\u00f3 matar a uno de sus oficiales. As\u00ed que vemos que la idea de una ejecuci\u00f3n sumaria de los l\u00edderes del protestantismo estaba en el aire desde 1560 a 1570 y m\u00e1s a\u00fan, estaba de acuerdo con la doctrina del asesinato pol\u00edticos que surgi\u00f3 en el siglo diecis\u00e9is cuando los principios de moralidad social y pol\u00edtica cristiana elaborados por la teolog\u00eda medieval, eran remplazados por la laica y pagana doctrina del maquiavelismo, que proclamaba el derecho del m\u00e1s fuerte o del m\u00e1s h\u00e1bil.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paz firmada en Saint Germain en agosto de 1570 entre la corte y los protestantes pareci\u00f3 restablecer el orden. Fue sancionada por la conferencia de La Rochelle en la que por una parte se plane\u00f3 una guerra contra Felipe II a la que se supon\u00eda que se unir\u00edan todos los nobles calvinistas y por la otra, la boda de Enrique de Bourb\u00f3n, futuro Enrique IV, calvinista, y la del hijo de Juana de Albret con Margarita de Valois, hermana de Carlos IX. El 12 de septiembre de 1571, el almirante de Coligny lleg\u00f3 a Blois, donde resid\u00eda Carlos IX, para supervisar e implementar la nueva pol\u00edtica. Da la impresi\u00f3n de que el rey era sincero al requerir entonces el apoyo de Coligny y los protestantes contra Felipe II. Mientras, Catalina de M\u00e9dicis intentaba astutamente conseguir apoyos por todas partes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de conocer la victoria espa\u00f1ola en Lepanto (7 oct. 1571), ech\u00f3 en cara a Carlos IX su falta de pol\u00edtica al cortar las relaciones con Felipe II y en junio de 1572 intent\u00f3 arreglar un matrimonio entre su tercer hijo, el duque de Alen\u00e7on y la protestante Isabel de Inglaterra as\u00ed como comenz\u00f3 la preparaci\u00f3n del matrimonio de Margarita de Valois con Enrique de Bourbon, poniendo todos los medios para que se celelbrara solemnemente en Par\u00eds. Mientras, Coligni con dinero que le hab\u00eda dado en secreto Carlos IX, sin que lo supiera Catalina, envi\u00f3 400 hombres en ayuda de Mons que estaba cercado por el Duque de Alba. Fueron derrotados (11 julio 1572) y el duque de Alba que se asegur\u00f3 de que Carlos IX hab\u00eda participado en el intento de derrotarle, mantuvo en adelante un apostura muy hostil respecto al rey franc\u00e9s. Charles IX, muy irritado, comenz\u00f3 la preparaci\u00f3n abierta para la Guerra contra Espa\u00f1a, confiando en la ayuda de Coligny. Pero repentinamente, el 4 de agosto, Catalina se puso en contacto con Carlos IX, que cazaba en Montripeau, e insisti\u00f3 que si no abandonaba los planes contra Felipe II ella se retirar\u00eda a Florencia llev\u00e1ndose consigo al duque de Anjou. En una conferencia, Coligny, queriendo apoyar a sus correligionarios en Flandes, exigi\u00f3 la guerra contra Espa\u00f1a, pero se rechaz\u00f3 un\u00e1nimemente la idea. Coligny audazmente amenaz\u00f3 al rey y a Catalina que si no se llevaba a cabo la guerra contra Espa\u00f1a, habr\u00eda otra guerra, de lo que Catalina dedujo que el partido protestante, con el almirante como portavoz, amenazaba al rey de Francia con una guerra que ser\u00eda la cuarta en diez a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el momento de la boda de Enrique de Bourbon y Margarita de Valois (18 de agosto) la situaci\u00f3n era la siguiente: Por una parte estaban los Guisa con sus tropas y por la otra Coligny y sus mosqueteros, mientras que Carlos IX, aunque reconociendo a ambas partes, se inclinaba m\u00e1s hacia Coligny y Catalina hacia los Guisa, con la intenci\u00f3n de vengarse de Coligny y de recobrar su influencia ante Carlos IX. Precisamente en este momento Felipe II pensaba que el rey de Francia deb\u00eda dar un golpe definitivo  a los protestantes, de lo que tenemos prueba en una carta escrita al cardenal Come, secretario de Estado de Gregorio XIII  por el arzobispo Rossano, nuncio en Espa\u00f1a. Dec\u00eda el nuncio:<br \/>\nEl rey (Felipe II) me ordena decir a su Muy Cristiana  Majestad purgar su reino de sus enemigos, el tiempo es ahora oportuno, y poni\u00e9ndose de acuerdo con \u00e9l (Felipe II) Su Majestad podr\u00eda destruir a los que quedan, ahora, precisamente cuando el almirante est\u00e1 en Par\u00eds donde la gente es cat\u00f3lica y est\u00e1 unida a su rey, le ser\u00eda muy f\u00e1cil( a Carlos IX) deshacerse de \u00e9l (Coligny) para siempre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es probable que Felipe enviara sugerencias similares a sus ministros en Paris y que \u00e9stos conferenciaran con Catalina y con el Duque de Anjou, ofreci\u00e9ndole ayuda militar para luchar contra los protestantes. Esta intervenci\u00f3n ayudar\u00eda a Catalina a planificar el asesinato de Coligny y en una reuni\u00f3n a la que llam\u00f3 a Madame Nemours, viuda del Gran duque de Guisa, se decidi\u00f3 que Maurevel preparar\u00eda una trampa para el almirante. As\u00ed se hizo  con el resultado de que en la ma\u00f1ana del 22 de agosto, un tiro de mosquete disparado por Maurevel le hiri\u00f3 aunque s\u00f3lo levemente. Los protestantes se agitaron y Carlos IX se enfad\u00f3, declarando que deb\u00eda observarse el edicto de paz. Fue a visitar al herido Coligny acompa\u00f1ado de Catalina, pero por petici\u00f3n de Coligny ella hubo de retirarse, si damos cr\u00e9dito al relato del duque que Anjou (Enrique III) el admirante, bajando la voz, advirti\u00f3 a Carlos IX  contra la influencia de su madre. Entonces Enrique tuvo la idea de castigar a Enrique de Guisda, del que sospechaba que hab\u00eda sido instigador si no perpetrador de atentado contra la vida de Coligny. Catalina concibi\u00f3 una masacre general ante el fallo del ataque a Coligny. \u201cSi el almirante hubiera muerto del disparo, escribi\u00f3 Salvani al nuncio, ning\u00fan otro hubiera muerto\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los historiadores que opinan que la masacre fue premeditada explican que Catalina hab\u00eda solemnizado el matrimonio de Margarita y Enrique de Bourbon en Par\u00eds para atraer a los l\u00edderes protestantes para asesinarlos. Pero esta interpretaci\u00f3n se basa en un dudoso comentario atribuido al cardenal Alejandrino, del que hablaremos m\u00e1s tarde, y  no era del estilo de Catalina, que hab\u00eda siempre intentado aplacar a los varios partidos con maniobras sutiles y deliberaci\u00f3n cuidadosa como para inaugurar ahora una serie de ultrajes irreparables. Como veremos, la decisi\u00f3n de recurrir a la masacre surgi\u00f3 en la mente de Catalina bajo la presi\u00f3n de alguna clase de locura, viendo en ello un medio de preservar su influencia con el rey y en previsi\u00f3n de la venganza de los protestantes exasperados por el ataque a Coligny.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte del almirante fue premeditada, la de los dem\u00e1s, repentina, escribi\u00f3 Diego de Z\u00fa\u00f1iga a Felipe II, el 6 de septiembre de 1572. En esto est\u00e1 la diferencia; el atentado contra la vida de Coligny fue premeditado, mientras que la masacre fue el resultado  de un impulso cruel. La noche del 22 de agosto, Catalina de M\u00e9dicis se consider\u00f3 postergada en la consideraci\u00f3n de su hijo. Supo por un Bouchavannes que los huonotes se iban a reunir en Meaux el 5 de septiembre para vengar el atentado contra Coligny marchando sobre Par\u00eds. Sab\u00eda que los cat\u00f3licos se estaban preparando para la defensa e imagin\u00f3 que el rey estar\u00eda solo y sin poder entre los dos partidos. Oy\u00f3 al hugonote Pardaillan decir que se har\u00eda justicia aunque el rey se opusiera y el capit\u00e1n Piles, otro hugonote , era de la opini\u00f3n que \u201caunque el almirante perdiera un brazo habr\u00eda muchos otros  que quitar\u00edan tantas vidas que los r\u00edos del reino llevar\u00edan sangre\u201d. Las amenazas de los hugonotes y la consternaci\u00f3n de su hijo impeli\u00f3 a Catalina a intentar evitar la guerra civil organizando una masacre inmediata de los protestantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Carlos IX hab\u00eda de ser convencido. En el relato de los terribles sucesos, que dio el duque de Anjou despu\u00e9s,  alude a una conversaci\u00f3n entre Catalina y Carlos IX el 23 de agosto, pero Tavannes y Margaret de Valois mencionan dos, la segunda de las cuales tuvo lugar muy avanzada la noche. Los testimonios son poco claros. El duque de Anjou afirma que Carlos IX, repentinamente convertidlo a la cause por la permanente insistencia, grit\u00f3:\u201d \u00a1Buen Dios! si opinas que hay que matar al almirante, estoy de acuerdo, pero entonces han de morir igualmente todos los hugonotes de Francia para que no quede ninguno que me pueda sorprender.\u201d. Cavalli, el embajador veneciano, manten\u00eda en su informe que el rey estuvo en suspenso durante hora y media y finalmente cedi\u00f3 por la amenaza de Catalina de marcharse de Francia  y el miedo de que su hermano, el duque de Anjou, fuera nombrado capit\u00e1n general de los cat\u00f3licos. Margarita de Valois afirm\u00f3 en  fin tuvo \u00e9xito en conseguir el consentimiento del rey. \u00bfEs entonces cierto como aseguran ciertos documentos que hacia media noche Carlos IX volvi\u00f3 a tener dudas?. Quiz\u00e1s. De todas las manera fue \u00e9l quien el 24 de agosto , un poco despu\u00e9s de media noche orden\u00f3 a Le Charron, Pr\u00e9vot des Marchands, al cargo de la polic\u00eda de Par\u00eds llamar a las armas a los capitanes y burgueses de los barrios para que el rey  y la ciudad pudieran estar protegidos contra los conspiradores hugonotes. Catalina y el duque de Anjou se hab\u00edan asegurado la cooperaci\u00f3n de Marcel Pr\u00e9vot des Marchands. Mientras Charron, sin ning\u00fan entusiasmo, dirig\u00eda a los burgueses que deb\u00edan abortar el posible levantamiento de los hugonotes, Marcel levant\u00f3 a las masas sobre las que ten\u00eda influencia ilimitada,  y que junto con las tropas reales deb\u00edan atacar y saquear a los hugonotes. Las tropas reales fueron especialmente encargadas para matar a los hugonotes nobles y la horda popular, movilizada por Marcel, deb\u00eda amenazar a las tropas burguesas en caso de que decidieran pasarse a los hugonotes. Carlos IX y Catalina decidieron que la masacre no deb\u00eda empezar en la ciudad hasta que el almirante hubiera sido asesinado &#8211; despu\u00e9s Catalina confes\u00f3 que solamente se sent\u00eda responsable en conciencia de la muerte de seis, Coligny y otros cinco, pero que habiendo encendido deliberadamente las pasiones  de la multitud sobre los que Marcel ten\u00eda control absoluto, deber\u00eda ser considerada responsable de toda la sangre derramada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA MASACRE.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia la media noche las tropas se levantaron en armas alrededor del Louvre y rodearon la residencia de Coligny. Un poco antes del amanecer el sonido de un disparo de pistola asust\u00f3 a Carlos IX y a su madre, que en un momento de remordimiento hab\u00edan enviado un noble a Guisa para ordenarle que no atacara al almirante, pero la orden lleg\u00f3 demasiado tarde: Coligny ya hab\u00eda sido asesinado. Apenas oy\u00f3 el duque de Guisa la campana de S. Germ\u00e1n de Auxerre, avanz\u00f3 con unos pocos hombre hacia la mansi\u00f3n de Coligny. Besme, uno de los \u00edntimos del duque subi\u00f3 a la habitaci\u00f3n del almirante. \u201c\u00bfEs Vd. Cloigny?\u201d, pregunt\u00f3. \u201cLo soy\u201d replic\u00f3 el almirante, \u201cJoven deber\u00eda Vd. respetar mis a\u00f1os, pero haga como le plazca; no me acortar\u00e1 demasiado la vida.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Besme hundi\u00f3 una daga en el pecho del almirante y arroj\u00f3 su cuerpo por la ventana. El Bastardo de Angulema y el duque de Guisa que estaban fuera, patearon el cuerpo y un italiano, servidor del duque de Nevers, le cort\u00f3 la cabeza. Inmediatamente los guardas del rey y los nobles que estaban con Guisa asesinaron a todos los nobles protestantes a los que Carlos IX  unos d\u00edas antes, cuando a\u00fan quer\u00eda proteger al almirante de las intrigas de Guisa, hab\u00eda albergado en los alrededores de su mansi\u00f3n del almirante. La Rochefoucauld, con quien el rey hab\u00eda estado bromeando hasta las once  de la noche, fue apu\u00f1alado por un criado enmascarado. T\u00e9ligny, yerno de Coligny, fue muerto en un tejado por un disparo de mosquete y al Se\u00f1or de la Force y a uno de sus hijos les cortaron el cuello, mientras que el otro hijo, un ni\u00f1o de doce a\u00f1os, permaneci\u00f3 oculto bajos sus cad\u00e1veres durante todo un d\u00eda. Los sirvientes de Enrique de Bourbon y el Pr\u00edncipe Cond\u00e9 que viv\u00edan en el Louvre fueron asesinados en el vest\u00edbulo por mercenarios suizos. Un noble huy\u00f3 al apartamento de Margarita, que acababa de casarse con Enrique de Bourbon, y ella obtuvo su perd\u00f3n. Mientras sus sirvientes eran asesinados Enrique de Bourbon y el Principe Cond\u00e9 fueron llamados ante el rey, que intent\u00f3 hacerles abjurar, sin \u00e9xito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s, la masacre se extendi\u00f3 por Par\u00eds y Cruc\u00e9, un orfebre, Koerver, un vendedor de libros y Pezou, un carnicero, golpeaban en las puertas de las casas de los hugonotes. Una tradici\u00f3n, que se ha cre\u00eddo durante mucho tiempo, dice que Carlos IX se coloc\u00f3 en un balc\u00f3n del Louvre y disparaba sobre sus s\u00fabditos, aunque Brant\u00f4me, cree que tiraba al blanco desde las ventanas de de su apartamento- dormitorio. Pero nada de eso parece cierto puesto que el balc\u00f3n desde el que se dice que disparaba no estaba all\u00ed en 1572 y en ninguno de los relatos de la Masacre de S, Bartolom\u00e9 enviado a sus gobiernos por los varios diplom\u00e1ticos que estaban entonces en Par\u00eds habla de ello. Esto se mencion\u00f3 por primera vez en un libro publicado en Basilea en 1573: Dialogue auquel sont trait\u00e9es plusieurs choses advenues aux Luth\u00e9riens et Huguenots de France\u00bb, reimpreso en 1574 bajo el t\u00edtulo \u00abLe reveille matin des Fran\u00e7ais\u00bb. Este libero es obra de Bernauds, un nativo del Delfinado, protestante muy poco apreciado por sus correligionarios y cuyas calumnias hicieron que un noble franc\u00e9s le insultara en p\u00fablico. El \u00abTocsin contre les auteurs du Massacre de France\u00bb, otra narraci\u00f3n de la Masacre de S. Bartolom\u00e9, que apareci\u00f3 en 1579, no hace alusi\u00f3n  a ese siniestro pasatiempo de Carlos IX y los relatos, veinte a\u00f1os despu\u00e9s, de  por Brant\u00f4me y d&#8217;Aubign\u00e9 no est\u00e1n de acuerdo. M\u00e1s a\u00fan, la an\u00e9cdota citada por Voltaire, seg\u00fan la cual el Mariscal de Tess\u00e9 hab\u00eda conocido entonces a un caballero de cien a\u00f1os de edad que se encargaba de recargar los mosquetes de Carlos IX, es muy dudosa, y el absoluto silencio de los diplom\u00e1ticos que dirigieron a sus gobiernos detallados informes de la masacre parece un fuerte argumento contra esa tradici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la ma\u00f1ana siguiente la sangre corr\u00eda como riachuelos; las casas de los ricos fueron sometidas a pillaje sin tener en cuenta las opiniones religiosas de los propietarios. \u201cSer hugonote\u201d, dice enf\u00e1ticamente el historiador M\u00e9zeray, era \u201ctener dinero, una posici\u00f3n envidiable o herederos avariciosos\u201d. Cunado a las doce del medio d\u00eda el Pr\u00e9vot Le Charron vino a informar al rey de esta epidemia de crimen, se emiti\u00f3 un edicto prohibiendo continuar la matanza, pero la masacre se prolong\u00f3 durante varias d\u00edas m\u00e1s y el 25 de a gusto, Augusto Ramus, el celebrado fil\u00f3sofo, fue asesinado a pesar de la prohibici\u00f3n formal del rey y de la reina. Se desconoce el n\u00famero de v\u00edctimas.  Se pagaron 35 livres al enterrador  del Cementerio de los Inocentes pro enterrar a 1100 cad\u00e1veres, pero muchos fueron arrojados  al Sena. Ranke y Henry Martin estiman que en Par\u00eds hubo unos 2000 muertos. En las provincias tambi\u00e9n hubo masacres. La tarde del 24 de agosto un mensajero trajo al Provost de Orl\u00e9ans una carta con el sello real que le ordenaba tratar a todos los hugonotes como a los de Par\u00eds: que se les exterminase \u201cteniendo cuidado de no filtrarlo con astuto disimulo para cogerlos de sorpresa\u201d. Aquel mismo d\u00eda el rey hab\u00eda escrito a M. d&#8217;Eguilly, Gobernador de Chartres, de que era simplemente una lucha entre Guisa y Coligny. El 25 de agosto  se emiti\u00f3 una orden para que se matase a los facciosos y al d\u00eda siguiente el rey anunci\u00f3 solemnemente e una sesi\u00f3n abierta que sus decisiones del 24 de agosto fueron la \u00fanica manera de frustrar  la conspiraci\u00f3n  y el 27 de agosto de comenz\u00f3 a prohibir todos los cr\u00edmenes los cr\u00edmenes y al d\u00eda siguiente afirmo que el castigo contra el almirante  y sus c\u00f3mplices no era por su religi\u00f3n sino por su constipaci\u00f3n contra la corte, despachado cartas mandando a los gobernadores que reprimieses a las bandas . El treinta de agosto orden\u00f3 al pueblo de Bourges matar a cualquier hugonote  que se reuniera, pero revoc\u00f3 \u201ctodas las \u00f3rdenes verbales que hab\u00eda dado  cuando ten\u00eda una buena raz\u00f3n para temer un suceso siniestro\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta serie d instrucciones contradictoras hay que detectar el antagonismo entra la idea fija de Catalina  y las dudas de Carlos IX, pero en casi todo el pa\u00eds sigui\u00f3 la pol\u00edtica del derramamiento de sangre. La opini\u00f3n por toda Francia  fue que el rey tuvo que matar a Coligny por auto-defensa. El presidente Thou alab\u00f3 a Carlos IC, el fiscal genenral de Faur du Pibrasc escribi\u00f3 in apolog\u00eda  de la masacre, Jodelle, Baif y Daurat, poetas de la \u201cPleiade\u201d insultaron al almirante en sus versos, en el parlamento se present\u00f3 un pleito contra Coligny y sus c\u00f3mplices vivos o muertos y el resultado inmediato fue el ahorcamiento de Briquemaut y Cavaignes, dos protestantes que hab\u00edan escapado de la masacre. Esta severidad del Parlamento de Par\u00eds sirvi\u00f3 de ejemplo en otros lugares y en muchos el exceso de celo llev\u00f3 a un incremento  de la brutalidad. En Lyons, Toulouse, Burdeos en hubo tambi\u00e9n masacres. Tantos cad\u00e1veres bajaron por el r\u00edo R\u00f3dano desde Ly\u00f3n, que los artesianos no quisieron beber el agua durante tres meses. En Bayona y Nantes se rehus\u00f3 cumplir las \u00f3rdenes reales. Los intervalos entre masacres prueban que el primer d\u00edas la corte no emiti\u00f3 \u00f3denes formales en todas direcciones. Por ejemplo la masacre de Toulouse no ocurri\u00f3 hasta el 23 de septiembre y la de Burdeos hasta el e de octubre. El n\u00famero de v\u00edctimas en las provincias desconocido. Las cifras var\u00edan entre 20000 y 100.000. El \u00abMartyrologe des Huguenots\u00bb, publicado en 1581 so eleva a 15.138 pero solo menciona 786 muertos Sea lo que fuere poco tiempo despu\u00e9s los reformadores se estaban preparando para una cuarta guerra civil.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las consideraciones anteriores se sigue:<br \/>\nQue la decisi\u00f3n real de la que result\u00f3 la masacre de S. Bartolom\u00e9  no tuvo nada que ver con las revueltas religiosas y estrictamente, ni siquiera tuvo motivos religiosos, La masacre fue un asunto pol\u00edtico perpetrado en nombre e los principios inmorales del maquiavelismo contra una facci\u00f3n que molestaba a la corte.<br \/>\nQue la  masacre en si misma no fue premeditada y que hasta el 22 de agosto, Catalina de M\u00e9dicis solo hab\u00eda considerado \u2013 y eso por largo tiempo \u2013 la posibilidad de deshacerse de Coligny y que el ataque criminal a \u00e9ste fue interpretado por los protestantes como una declaraci\u00f3n de guerra y que ant4 el inmediato peligro Catalina forz\u00f3 al irresoluto Carlos IX a consentir en la horrible masacre.<br \/>\nTales son, pues las conclusiones que hay que tener en cuenta cuando se entra a discutir el otro teme: la responsabilidad de la Santa Sede.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA SANTA SEDE Y LA MASACRE\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A. Pio V ( 6-May 1, 1572)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P\u00edos V, que estaba permanentemente informado de las guerras civiles en Francia y de las masacres y depredaciones cometidas all\u00ed, miraba a los hugonotes como un grupo de rebeldes que debilitaban y divid\u00edan el reino de Francia justamente cuando la cristiandad  requer\u00eda fuerza  y unidad para dar el golpe definitivo a los turcos. En 1569 hab\u00eda enviado a Carlos IX 6000 hombres bajo el mando de Sforza, conde de Sata.Fiore, para ayudar a las tropas reales en la tercera guerra religiosa, se hab\u00eda alegrado de la victoria de Jarnac (12 de marzo, 1569) y el 28 de marzo hab\u00eda escrito a Catalina de Medici: \u201cSi su majestad continua luchado libre y abiertamente (aperte ac libere) a los enemigos de la Iglesia Cat\u00f3lica hasta su destrucci\u00f3n, nunca le faltar\u00e1 la ayuda divina\u201d. Despu\u00e9s de la batalla de Moncontour en octubre de 1569, hab\u00eda pedido al rey que s\u00f3lo permitiese en adelante en ejercicio del catolicismo en su reino, \u201cde lo contrario, dec\u00eda, su reino ser\u00e1 la escena sangrienta de una sedici\u00f3n continua\u201d. La paz concluida en 1570 entre Carlos IX y los hugonotes le caus\u00f3 mucha ansiedad. Hab\u00eda intentado disuadir  al rey de firmarla y hab\u00eda escrito a los cardenales de Bourbon y Lorena: \u201cEl rey tendr\u00e1 m\u00e1s que temer de las trampas ocultas y traiciones de los herejes que de del bandidaje al descubierto durante la guerra\u201d. Lo que P\u00edo V quer\u00eda era una guerra abierta y clara de Carlos IX y los Guisas contra los hugonotes. El 10 de marzo de 1567 le dijo al embajador espa\u00f1ol, D. Juan de Z\u00fa\u00f1iga: \u201cLos due\u00f1os de Francia est\u00e1n meditando algo que yo no puedo ni aconsejar ni aprobar y que obliga en conciencia: quieren destruir con medios ocultos al Pr\u00edncipe de Cond\u00e9 y al Almirante\u201d. El sue\u00f1o inexorable de de P\u00edo V era restablecer la paz pol\u00edtica y la unidad religiosa con la espada real, pero no se le puede juzgar con los est\u00e1ndares modernos de tolerancia, pero aunque consideraba que el fin val\u00eda la pena, no pod\u00eda justificar los medios propuestos  para conseguirlo, ya que no sancion\u00f3 intrigas  y cinco a\u00f1os antes de la Masacre de s. Bartolom\u00e9 desaprob\u00f3 los medios deshonestos con los que Catalina  so\u00f1aba para deshacerse de Coligny.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B. El cardenal Alessandrino, enviado a Par\u00eds en 1572 por la Santa Sede.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos historiadores se preguntan si el cardenal Alessandrino, enviado por P\u00edo V a Carlos V en febrero de 1572, para persuadir al rey de que se uniera a la Liga Cat\u00f3lica contra los Turcos,  no fue un c\u00f3mplice en los planes asesinos de Catalina. En febrero Alessandrino que hab\u00eda intentado impedir el matrimonio de Isabel de Valois con el protestante Enrique de Borb\u00f3n, cerraba su informe con estas palabras: \u201cMe voy de Francia sin haber conseguido nada. Podr\u00eda no haber venido\u201d. Seamos tolerantes con su tono descorazonado y reconocimiento de su fracaso. En marzo, escribi\u00f3: \u201cTengo otros asuntos especiales que informar a Su Santidad pero se los comunicar\u00e9 oralmente\u2026.\u201d. Cuando el cardenal volvi\u00f3 a Roma, P\u00edo V estaba agonizando y muri\u00f3 sin saber qu\u00f1e eran esas \u201casuntos especiales\u201d a los que alud\u00eda Alessandrino. Sean los que fueron, no tienen influencia sobre las conclusiones sobre la masacre de las que hab\u00eda sido informado.  Una vida de este papa publicada por Girolamo Catena en 1587 refiere una conversaci\u00f3n que tuvo lugar tiempo despu\u00e9s entre Alessandrino y Clemente VIII en a que el cardenal hablaba de su embajada anterior. Cuando estaba intentando disuadir al rey del matrimonio de Margarita con Enrique, el rey dijo:\u201dNo tengo otro medio de vengarme de mis enemigos y de los enemigos de Dios\u201d. Este fragmento de la entrevista a provisto a quienes piensan que la masacre fue premeditada  con una raz\u00f3n para mantener que el hacer tan solemnes las bodas en par\u00eds  fue una trampa preparada  con la concurrencia del nuncio papal. Los cr\u00edticos m\u00e1s confiables se oponen a la autenticidad de esta entrevista, principalmente por relatarla tan tarde y por la imposibilidad de compatibilizarla con el desaliento manifestado por las notas de Alessandrino escritas al d\u00eda siguiente de que tuviera lugar la conversaci\u00f3n. Los argumentos contra la tesis de la premeditaci\u00f3n tal como los hemos considerado uno por uno  nos parecen suficientemente plausibles para permitirnos excluir toda hip\u00f3tesis seg\u00fan la cual, Alessandrino fue advertido confidencialmente, seis meses antes del ultraje.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">C. Salviati, Nuncio en Paris ein 1572.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda de la masacre, era nuncio papal en Par\u00eds Salviati, un pariente de Catalina de Medicis. En diciembre de 1571, P\u00edo V le hab\u00eda confiado una primera misi\u00f3n extraordinaria y al mismo tiempo Catalina, de acuerdo con lo relatado despu\u00e9s por el embajador veneciano, Michaeli, \u201c Le hab\u00eda encargado secretamente que dijera a P\u00edo V que pronto ver\u00eda la venganza que ella y el rey preparaban contra aquellos de la religi\u00f3n ( de los hugonotes).\u201c La conversaci\u00f3n de Catalina fue tan vaga que al siguiente verano, cuando Salviati volvi\u00f3 a Francia como Nuncio, ella pens\u00f3 que hab\u00eda olvidado sus palabras. En consecuencia  le record\u00f3 lo de la venganza que hab\u00eda predicho, pero ni en diciembre de 1572 ni en agosto de 1572 fue Salviati muy expl\u00edcito  en su correspondencia con la corte de Roma, ni  como el 8 de septiembre de 1572, tres semanas despu\u00e9s de la masacre, el cardenal Come, Secretario de Estado de Gregorio XIII escribi\u00f3 a Salviati:\u201d Sus cartas indican que Vd. era consciente de la preparaci\u00f3n del golpe contra los hugonotes mucho antes de que aconteciera. Hubiera hecho bien Vd. En avisar a Su Santidad a tiempo\u201d.De hecho, el 5 de agosto, Salviati hab\u00eda escrito a Roma:\u201d La reina dar\u00e1 un rapapolvo al almirante si va demasiado lejos (donnera \u00e0 l&#8217;Admiral sur les ongles), y el 11 de agosto: \u201cFinalmente espero que Dios me conceder\u00e1 la gracia de informar a Su Santidad de algo que le llenar\u00e1 de alegr\u00eda y satisfacci\u00f3n \u201c. Esto fue todo. Una carta posterior de Salviati revel\u00f3 que esta alusi\u00f3n encubierta se refer\u00eda a los planes de venganza que Catalina preparaba para asesinar a Coligny y otros pocos l\u00edderes protestantes, sin embargo parece que en la corte romana el asunto se refer\u00eda supon\u00eda al restablecimiento de las relaciones cordiales entre Francia y Espa\u00f1a. Las r\u00e9plicas del cardenal de Come a Salviati muestran que esa era la idea que absorb\u00eda la atenci\u00f3n de Gregorio XIII y que la corte de Roma prestaba poca a tenci\u00f3n a las amenazas de Catalina contra los protestantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que Salviati era pariente de Catalina y que manten\u00eda una atenta vigilancia, todos los documentos prueban, como dice Soldan, el historiador protestante alem\u00e1n, que los sucesos del 24 de agosto se llevaron a cabo independientemente  de la influencia romana. De hecho Salviati previ\u00f3 tan poco la Masacre de S. Bartolom\u00e9 que escrib\u00eda a Roma al d\u00eda siguiente: \u201cNo puedo creer que tantos hubieran perecido si el almirante hubiera muerto del disparo de mosquete\u2026No puedo creer que ni una d\u00e9cima parte de lo que ahora veo ante mis ojos\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D. La actitud de Gregorio XIII al recibir las noticias de la Masacre de S. Bartolom\u00e9. Fue el 2 de septiembre cuando llegaron a Roma los primeros rumores de lo que hab\u00eda ocurrido en Francia. Danes, secretario de Mandelot, gobernador de Lyon, orden\u00f3 a M de JOU, comandante de S. Antonio, informar al papa de que los principales l\u00edderes protestantes hab\u00edan muerto en  Par\u00eds y que el rey hab\u00eda ordenado a los gobernadores de las provincias prender a todos los hugonotes. El cardenal de Lorena, al ser informado, dio al correo 200 \u00e9cus y Gregorio XIII del dio 1000. El papa quer\u00eda que se encendieran hogueras en Roma, pero F\u00e9rals, el embajador franc\u00e9s, puso objeciones sobre al base de que antes deb\u00edan recibirse las comunicaciones oficiales del rey y del nuncio. El 5 de septiembre Beauville lleg\u00f3 a Roma, enviado por Carlos IX. Dio cuenta de la Masacre de S. Bartolom\u00e9 y pidi\u00f3 a Gregorio XIII que concediera, anticip\u00e1ndose, la dispensa requerida para contraer matrimonio leg\u00edtimo entre Margarita de Valois y Enrique  de Navarra, solemnizada tres semanas antes. Gregorio XIII pospuso la discusi\u00f3n de la dispensa y la carta del cardenal de Bourbon fechada el 26 de agosto y un despacho de Salviati, ambos recibidos en este tiempo, que le informaban debidamente de los que hab\u00eda sucedido en Francia. Escribi\u00f3 al cardenal de Bourbon: El dicho almirante era tan malvado que hab\u00eda conspirado para asesinar al citado reyes, a su madre, la reina y a sus hermanos\u2026El (almirante) y todos los dirigentes del c\u00edrculo de este  secta fueron asesinados\u2026 Y lo que yo m\u00e1s recomiendo es la soluci\u00f3n tomada por Su majestad para exterminar a estas alima\u00f1as.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la carta en que Salviati describe la masacre, dec\u00eda: \u201cMe alegro de que Su Divina Majestad haya tomado bajo su protecci\u00f3n al rey y a la reina-madre\u201d. As\u00ed, toda la informaci\u00f3n recibida desde Francia daba a Gregorio XIII la impresi\u00f3n de que Carlos IX  y su familia se hab\u00edan salvado de un gran peligro. La misma ma\u00f1ana en que Beauvillier le entreg\u00f3 la carta de Salviati el papa celebr\u00f3 un consistorio y anunci\u00f3 que \u201ca Dios le hab\u00eda complacido ser misericordioso\u201d. Y con todos los cardenales se dirigieron a la Iglesia de S. Marcos para un Te Deum  y rezaron y ordenaron rezar para que el Muy Cristiano Rey pudiera deshacerse y purgar todo su reino la plaga de los hugonotes. Cre\u00eda que los Valois acababan de escapar de la m\u00e1s terrible conspiraci\u00f3n  que si hubiera triunfado  hubiera impedido que Francia participara en la lucha contra el Turco. El 8 de septiembre tuvo lugar en Roma una procesi\u00f3n de acci\u00f3n de gracias y el papa en una plegaria despu\u00e9s de la misa agradeci\u00f3 a Dios por \u201chaber concedido al pueblo cat\u00f3lico un triunfo glorioso sobre una raza p\u00e9rfida\u201d (gloriosam de perfidis gentibus populo catholico loetitiam tribuisti).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un complot repentinamente descubierto, un castigo ejemplarmente administrado para asegurara la seguridad de la familia real, esa era la luz bajo la que Gregorio XIII ve\u00eda la masacre de S, Bartolom\u00e9 y tal era probablemente la idea sostenida por el embajador espa\u00f1ol  que estaba all\u00ed con \u00e9l  y que, el 8 de septiembre escribi\u00f3 lo siguiente: \u201c Estoy seguro de que si el mosquete disparado contra al almirante fue una cuesti\u00f3n de varios d\u00edas de premeditaci\u00f3n y fue autorizado por el rey, lo que sigui\u00f3 fue inspirado por las circunstancias\u201d. Esas circunstancias fueron las amenazas de los hugonotes \u201cla insolentes insultos del partido hugonote\u201d aludidas por Salviati Ens. Despacho del 2 de septiembre. Par decirlo brevemente, esas circunstancias constitu\u00edan la conspiraci\u00f3n.<br \/>\nSin embargo, el cardinal de Lorena, que pertenec\u00eda a la casa de Guisa y resid\u00eda en Roma, quiso insinuar que la masacre hab\u00eda sido planeada con mucha antelaci\u00f3n por su familia e hizo que colocaran solemnemente una inscripci\u00f3n  sobre la entrada de la iglesia de S. Luis de los Franceses, proclamando que el \u00e9xito logrado fue una repuesta \u201ca las oraciones, s\u00faplicas, suspiros y meditaci\u00f3n de doce a\u00f1os\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La hip\u00f3tesis seg\u00fan la cual la masacre fue el resultado de una prolongada hipocres\u00eda, el resultado de largos subterfugios, se mantuvo inmediatamente despu\u00e9s y con gran audacia, por Capilupu, el panegirista italiano de Catalina. Pero el embajador espa\u00f1ol refutaron esta interpretaci\u00f3n: \u201cLos franceses, escrib\u00eda, habr\u00edan entendido que su rey meditara el golpe desde el momento en que firmo la paz con los hugonotes y ellos le atribuyen el una deshonestidad que no parece permisible ni siquiera contra los herejes y rebeldes\u201d. El embajador estaba indignado de la locura del cardenal de Lorena por atribuir a los Guisa el m\u00e9rito por haber preparado el enga\u00f1o. El papa tampoco cre\u00eda, igual que el embajador espa\u00f1ol, en una trampa de los cat\u00f3licos, sino que estaba convencido de que la conspiraci\u00f3n hab\u00eda sido preparada por los protestantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Justamente cuando los turcos hab\u00edan sucumbido en Lepanto, los protestantes hab\u00edan sucumbido en Francia. Gregorio XIII orden\u00f3 un jubileo para celebrar ambos eventos y encarg\u00f3 a Vasari que pintara en uno de los espacios vaticanos escenas conmemorativas de la victoria de Lepanto  y del triunfo del muy cristiano rey sobre los hugonotes, uno junto al otro. Finalmente hizo grabar una medalla representando el \u00e1ngel exterminador golpeando a los hugonotes con su espada, con una inscripci\u00f3n que dice Hugonottorum strages.  Hab\u00eda habido una matanza de conspiradores (strages)  y la informaci\u00f3n que hab\u00eda llegado al papa era la misma que Carlos IX comunicaba a Europa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 21 de septiembre escribi\u00f3 a Isabel de Inglaterra sobre el \u201cinminente peligro\u201d del complot que hab\u00eda destruido y al d\u00eda siguiente escrib\u00eda a La Mothe-F\u00e9n\u00e9lon, su embajador en Londres: \u201cColigny y sus secuaces estaban listos para lanzar sobre nosotros el mimos destino que ha ca\u00eddo sobre ellos\u201d. Envi\u00f3 a los pr\u00edncipes alemanes informaci\u00f3n semejante. Ciertamente todo esto parec\u00eda justificar  el decreto de la magistratura francesa  ordenando que el admirante fuese quemado en efigie y que se hiciesen procesiones de acci\u00f3n de gracias y oraciones cada 24 de agosto, para agradecer a Dios el oportuno descubrimiento  de la conspiraci\u00f3n. No es sorprendente , entonces, que el 22 de septiembre, Gregorio XIII escribiera a Carlos IX: \u201cSire, agradezco a Dios que le pluguiera preservar y defender de la terrible conspiraci\u00f3n a Su Majestad, a la Reina,-Madre y a sus leales hermanos. No creo que en toda la historia se mencione tan cruel malevolencia\u201d. Y tampoco debe sorprendernos que el papa enviara al cardenal Orsini con felicitaciones por haber escapado. Y desde Roma, el cardenal Pellev\u00e9 escribi\u00f3 a Catalina de M\u00e9dicis: \u201cSe\u00f1ora, la alegr\u00eda de todo el pueblo honesto en esta ciudad es completa y nunca hubo mejores noticias que la de que Su majestad est\u00e1 libre de peligro.\u201d El discurso de Muret, el humanista, del 3 de diciembre, era un verdadero himno de gracias por el descubrimiento de la conspiraci\u00f3n tramada contra el rey y casi toda la familia real.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El partido hugonote de la conspiraci\u00f3n deb\u00eda ser castigado por sus intenciones regicidas y  su castigo parec\u00eda poner a Francia de nuevo disponible para luchar contra los turcos. Ese era el doble aspecto bajo el que Roma consideraba  la masacre. Pero la alegr\u00eda del papa no dur\u00f3 mucho. Parece que el relato de Brant\u00f4me, nos lleva a pensar que, una vez que estuvo mejor informado, se enfad\u00f3 por las noticias de tal barbaridad y es cierto que cuando, en octubre de 1572 el cardenal de Lorena quiso presentarle a Maurevel, que hab\u00eda disparado a Coligny el 22 de agosto, Gregorio XIII rehus\u00f3 recibirlo, diciendo: \u201dEs un asesino\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda los vagos despachos enviados pro Salviati durante las semanas precedentes a la masacre, a la luz de los hechos, parec\u00edan m\u00e1s comprensible y dejaban claro que el origen de estos tr\u00e1gicos acontecimientos fue el asalto del 22 de agosto. Sin dejar de alegrarse de que Carlos IX escapara  de la conspiraci\u00f3n  que entonces se daba por cierta en Francia y en el otros pa\u00edses, Gregorio XIII juzg\u00f3 al criminal Maurevel seg\u00fan sus m\u00e9ritos. La condena de P\u00edo de las intrigas contra Coligny y la negaci\u00f3n de Gregorio XIII de recibir a Maurevel \u201cel asesino\u201d establece la rectitud indomable del papado que , a pesar de estar ansioso de restablecer la unidad religiosa nunca admitieron las teor\u00edas paganas de una cierta raison d&#8217;\u00e9tat seg\u00fan la cual el fin justifica los medios. Y respecto a las felicitaciones  y manifestaciones de alegr\u00eda que provocaron las noticias de la masacre en Gregorio XIII solo pueden ser juzgadas limpiamente asumiendo que la Santa Sede, como toda Europa y desde luego muchos franceses cre\u00edan en la existencia de una conspiraci\u00f3n de hugonotes de cuyo descubrimiento presum\u00eda la corte  y cuyo castigo hab\u00eda completado un complaciente parlamento.\n<\/p>\n<h3>Bibliografia y Fuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e9moires de Marguerite de Valois (coll. Petitot, XXXVII); Discours du Roi Henri III (coll. Petitot, XLIV); M\u00e9moires de Tavanne (coll. du Panth\u00e9on litt\u00e9raire); Correspondance de la Mothe-F\u00e9nelon, VII (Paris, 1840); ed. LA FERRI\u00c8RE, Lettres de Catherine de M\u00e9dicis, IV (Paris, 1891); N\u00e9gociations diplomatiques de la France avec la Toscane, III; THEINER, Annales ecclesiastici, I (Rome, 1856); MARTIN, Relations des ambassadeurs v\u00e9n\u00e9tiens Giovanni Michieli et Sigismond Cavalli (Paris, 1872); Archives curieuses de l&#8217;histoire de France (series I, VII, 1835).<br \/>\nObras modernas SOLDAN, La France et la St. Barth\u00e9lemy, tr. SCHMIDT (Paris, 1855); WHITE, The Massacre of Saint Bartholomew, preceded by a History of the Religious Wars in the Reign of Charles IX (London, 1868); BORDIER, La St. Barth\u00e9lemy et la critique moderne (Geneva, 1871); LOISELEUR, Trois \u00e9nigmes historiques (Paris, 1883); LA FERRI\u00c8RE, La Saint Barth\u00e9lemy, la veille, le jour, le lendemain (Paris, 1892); VACANDARD, Etudes de critique et d&#8217;histoire religieuse (3rd ed., Paris, 1906).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nGEORGES GOYAU\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta masacre las v\u00edctimas fueron los protestantes. Ocurri\u00f3 en Par\u00eds el 24 de agosto de 1572 (la fiesta de S. Bartolom\u00e9) y en las provincias francesas durante las semanas siguientes y ha sido motivo de agrias disputas hist\u00f3ricas. El primer punto de debate era si la masacre fue premeditada o no por parte de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/masacre-del-dia-de-san-bartolome\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abMASACRE DEL DIA DE SAN BARTOLOME\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23500","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23500","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23500"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23500\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23500"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23500"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23500"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}