{"id":23512,"date":"2016-02-05T16:02:31","date_gmt":"2016-02-05T21:02:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/regla-de-san-basilio\/"},"modified":"2016-02-05T16:02:31","modified_gmt":"2016-02-05T21:02:31","slug":"regla-de-san-basilio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/regla-de-san-basilio\/","title":{"rendered":"REGLA DE SAN BASILIO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">I.Bajo el nombre de Basilianos est\u00e1n incluidos todos los religiosos que siguen la Regla de San Basilio. Los monasterios de estos religiosos no han tenido nunca la organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica que existe normalmente en las casas de una orden propiamente dicha. S\u00f3lo unas pocas casas estuvieron anteriormente agrupadas en congregaciones o est\u00e1n combinadas de este modo hoy en d\u00eda. San Basilio prepar\u00f3 esta Regla para los miembros del monasterio que fund\u00f3 hacia el a\u00f1o 356 en la ribera del Iris, en Capadocia. Antes de formar esta comunidad, San Basilio visit\u00f3 Egipto, Palestina, Celesiria y Mesopotamia para ver por s\u00ed mismo el modo de vida llevada por los monjes en estos pa\u00edses. San Gregorio Nacianceno, que comparti\u00f3 el retiro, ayud\u00f3 a Basilio con sus consejos y su experiencia. La Regla de Basilio est\u00e1 dividida en dos partes: las \u201cReglas mon\u00e1sticas mayores\u201d (Regulae fusius tractatae, Migne, P.G., XXXI, 889-1052) y las \u201cReglas menores\u201d (Regulae brevius tractatae, ibid., 1051-1306). Rufino, que las tradujo al lat\u00edn, reuni\u00f3 las dos en una \u00fanica Regla bajo el nombre de \u201cRegulae sancti Basilii episcopi Cappadociae ad monachos\u201d (P.L., CIII, 483-554); esta Regla fue seguida por algunos monasterios occidentales. Durante mucho tiempo, se sostuvo que fue el obispo de Cesarea el autor de una obra sobre el monacato llamada \u201cContitutiones monasticae\u201d (P.G., XXXI, 1315-1428). En esta Regla, San Basilio segu\u00eda un m\u00e9todo catequ\u00e9tico: el disc\u00edpulo pregunta y el maestro responde. \u00c9l se limita a establecer una serie de principios indiscutibles que guiar\u00e1n a los superiores y los monjes en su conducta. Env\u00eda a sus monjes a las Sagradas Escrituras; a sus ojos, la Biblia es la base de toda la legislaci\u00f3n mon\u00e1stica, la verdadera Regla. Las preguntas se refieren generalmente a las virtudes que los monjes deber\u00edan practicar y los vicios que deber\u00edan evitar. La mayor parte de las respuestas contiene uno o varios versos de la Biblia acompa\u00f1ados de un comentario que define el significado. Las cualidades m\u00e1s destacables de la Regla Basiliana son su prudencia y su sabidur\u00eda. Deja a sus superiores el cuidado de establecer los muchos detalles de la vida diaria local e individual; no determina el material que es ejercicio de la pr\u00e1ctica religiosa o de los reglamentos administrativos del monasterio. Pobreza, obediencia, renuncia y abnegaci\u00f3n son las virtudes en las que se basa San Basilio para la fundaci\u00f3n de la vida mon\u00e1stica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando dio esta Regla, podr\u00eda no bastar para alguien que deseara organizar un monasterio, puesto que toma esta obra como un hecho cumplido. La vida de los monjes capadocios no pod\u00eda ser reconstruida con estas referencias a la naturaleza y el n\u00famero de comidas o la vestimenta. Los superiores ten\u00edan como gu\u00eda una tradici\u00f3n aceptada por todos los monjes. Esta tradici\u00f3n fue progresivamente enriquecida por las decisiones de los concilios, por las ordenanzas de los emperadores de Constantinopla y por los reglamentos de algunos abades reverenciados. As\u00ed pues, se form\u00f3 un conjunto de leyes que regulaban los monasterios. Algunas de \u00e9stas fueron aceptadas por todos, otras s\u00f3lo por las casas de algunos pa\u00edses, mientras que hab\u00eda reglamentos que s\u00f3lo se aplicaban en algunas comunidades. En este aspecto, el monacato oriental se asemeja al del occidental: es notable la gran variedad de pr\u00e1cticas. La existencia de la Regla de San Basilio formaba un principio de unidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. LOS MONASTERIOS ORIENTALES\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los monasterios de Capadocia fueron los primeros en aceptar la Regla de San Basilio; despu\u00e9s se fue extendiendo gradualmente a todos los monasterios del Este. Los de Armenia, Caldea y Siria prefirieron en general, en lugar de la Regla de San Basilio, las pr\u00e1cticas que eran conocidas como la Regla de San Antonio. Ni las autoridades eclesi\u00e1sticas ni las imperiales se esforzaron en universalizar la conformidad con la Regla de San Basilio. Es por tanto imposible decir en qu\u00e9 \u00e9poca adquiri\u00f3 la supremac\u00eda de las comunidades religiosas del mundo griego, pero la fecha es probablemente muy temprana. El desarrollo del monacato fue, por decirlo brevemente, la causa de su difusi\u00f3n. Protegidos por los emperadores y los patriarcas, los monasterios aumentaron r\u00e1pidamente. En 536, la di\u00f3cesis de Constantinopla ten\u00eda no menos de sesenta y ocho, la de Calcedonia cuarenta, y estos n\u00fameros aumentaron continuamente. Aunque el monacato no fue capaz de extenderse por todas las partes del imperio con igual rapidez; esto es lo que debe inferirse de estas cifras. Estos monjes fueron parte activa de la vida eclesi\u00e1stica de su tiempo: participaban en todos los desacuerdos, tanto teol\u00f3gicos como de otro tipo, y se asociaron con todas las obras de caridad. Sus monasterios fueron lugar de refugio de estudiosos. Muchos de los obispos y patriarcas fueron elegidos de entre sus rangos. Su historia est\u00e1 entretejida, adem\u00e1s, don la de las Iglesias Orientales. Dieron a la predicaci\u00f3n del Evangelio sus m\u00e1s grandes ap\u00f3stoles. Como resultado, la vida mon\u00e1stica consigui\u00f3 establecerse al mismo tiempo que el Cristianismo se expandi\u00f3 entre todas las razas. La posici\u00f3n de los monjes en el Imperio fue de gran poder, y su riqueza ayud\u00f3 a aumentar su influencia. Por ello, su desarrollo sigui\u00f3 un ritmo paralelo al de sus hermanos occidentales. Los monjes, como regla general, siguieron las vicisitudes teol\u00f3gicas de los emperadores y patriarcas, y no mostraron una notable independencia excepto durante la persecuci\u00f3n iconoclasta; las posici\u00f3n que tomaron en esta gener\u00f3 la ira de los controversialistas imperiales. Hubo m\u00e1rtires entre ellos; muchos fueron condenados al exilio y algunos aprovecharon esta condena para reorganizar su vida religiosa en Italia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todos los monasterios de este per\u00edodo, el m\u00e1s c\u00e9lebre fue el de San Juan Bautista de Studium, fundado en Constantinopla en el siglo V. Adquiri\u00f3 fama en la \u00e9poca de la persecuci\u00f3n iconoclasta mientras estuvo bajo el gobierno del santo Hegumenos (abad) Teodoro, llamado el Estudita. En ning\u00fan otro lugar encontraron los emperadores her\u00e9ticos una resistencia m\u00e1s valiente. Al mismo tiempo, el monasterio era un activo centro de la vida intelectual y art\u00edstica y un modelo que ejerci\u00f3 una considerable influencia en las pr\u00e1cticas mon\u00e1sticas orientales. Se pueden ver m\u00e1s detalles sobre esto en \u00abPrescriptio constitutionis monasterii Studii\u00bb (Migne, P.G., XCIX, 1703-20) y en \u00abCanones de confessione et pro peccatis satisfactione\u00bb (ibid., 1721-30) del monasterio. Teodoro atribuy\u00f3 las pr\u00e1cticas seguidas por los monjes a su t\u00edo, San Plat\u00f3n abad, que las introdujo en primer lugar en el monasterio de Saccudium. Los dem\u00e1s monasterios las adoptaron uno tras otro, y son todav\u00eda seguidas por los monjes del Monte Athos. El monasterio del Monte Athos fue fundado hacia el final del siglo X con la ayuda del emperador Basilio el Macedonio y se convirti\u00f3 en el m\u00e1s grande y c\u00e9lebre de todos los monasterios de Oriente; es en realidad una provincia mon\u00e1stica. El Monasterio del Monte Olimpo, en Bitinia, merece ser mencionado, aunque nunca fue tan importante como aquel. El monasterio de Santa Catalina, en el Monte Sina\u00ed, que se retrotrae a los comienzos del monacato, tuvo gran fama y a\u00fan es ocupado por monjes. Nos limitaremos a citar aqu\u00ed los monjes que han dejado su huella en la literatura eclesi\u00e1stica: Leoncio de Bizancio (muerto en 543), autor de un tratado contra los nestorianos y los eutiquianos; San Sofronio, patriarca de Jerusal\u00e9n, uno de los m\u00e1s vigorosos adversarios de la herej\u00eda monotelita (P.G., LXXXVII, 3147-4014); San M\u00e1ximo el Confesor, abad de Cris\u00f3polis (muerto en 662), el representante m\u00e1s brillante del monacato bizantino del siglo VII; en sus escritos y letras, San M\u00e1ximo combati\u00f3 firmemente a los partidarios de las err\u00f3neas doctrinas del monotelismo (Id., XC y XCI); San Juan Damasceno, que quiz\u00e1 podr\u00eda incluirse entre los basilianos; San Teodoro el Estudita (muerto en 829), el defensor de la veneraci\u00f3n de im\u00e1genes sagradas; sus obras incluyen escritos teol\u00f3gicos, asc\u00e9ticos, hagiogr\u00e1ficos, lit\u00fargicos e hist\u00f3ricos (P.G., XCIX). Los monasterios bizantinos proporcionan un gran n\u00famero de historiadores que tambi\u00e9n eran monjes: Juan Malalas, cuya \u201cMonographia\u201d (P.G., XCVII, 9-190) sirvi\u00f3 de modelo para los cronistas orientales; Jorge Pincel\u00f3, que escribi\u00f3 una \u201cSelected Chronographia\u201d; su amigo y disc\u00edpulo San Te\u00f3fanes (muerto en 817), abad del \u201cGran terreno\u201d cerca de C\u00edcico, autor de otra \u201cChronographia\u201d (P.G., CVIII); el patriarca Nic\u00e9foro, que escribi\u00f3 (815-829) un hist\u00f3rico \u201cBreviarium\u201d (una historia bizantina) y una cronograf\u00eda abreviada (P.G., C, 879-991); Jorge el Monje, cuya cr\u00f3nica se para en el 842 d.C. (P.G. CX). Hubo adem\u00e1s un gran n\u00famero de monjes, hagi\u00f3grafos, himnologistas y poetas que participaron activamente en el desarrollo de la liturgia griega. Entre los autores de himnos podr\u00edan citarse a: San M\u00e1ximo el Confesor, San Teodoro el Estudita, San Romano el Melodista, San Andr\u00e9s de Creta, San Juan Damasceno, Cosme de Jerusal\u00e9n y San Jos\u00e9 el Himn\u00f3grafo. La caligraf\u00eda y la copia de manuscritos eran muy estimadas entre los basilianos. Entre los monasterios que sobresalieron en el arte de la copia se encuentran el Studium, el del Monte Athos, el monasterio de la Isla de Patmos y el de Rossano (Sicilia); la tradici\u00f3n continu\u00f3 m\u00e1s tarde en el monasterio de Grottaferrata, cerca de Roma. Estos monasterios, y tambi\u00e9n otros, fueron estudios de arte religioso donde los monjes trabajaban arduamente para producir miniaturas en los manuscritos, pinturas y obras de orfebrer\u00eda. El triunfo de la ortodoxia sobre la herej\u00eda iconoclasta infundi\u00f3 un extraordinario entusiasmo en esta parte de sus trabajos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el principio, las Iglesias Orientales tomaron a menudo a sus patriarcas y obispos de los monasterios. M\u00e1s tarde, cuando el clero seglar fue reclutado ampliamente de entre los hombres casados, esta costumbre se hizo casi universal, pues como el oficio episcopal no pod\u00eda ser dado a hombres que estuvieran casados, se desarroll\u00f3 de alg\u00fan modo en un privilegio de los religiosos que hab\u00edan hecho el voto de castidad. Debido a esto, los monjes formaban una clase aparte, correspondiente al clero superior de las Iglesias Occidentales; esto dio y a\u00fan sigue dando una influencia preponderante a los propios monasterios. En algunos de ellos, se ense\u00f1a Teolog\u00eda tanto a cl\u00e9rigos como a laicos. Mientras el esp\u00edritu de proselitismo existi\u00f3 en el este, los monasterios proporcionaban a la Iglesia todos sus misioneros. Los nombres de dos de ellos est\u00e1n inscritos en el calendario de las festividades de Roma: San Cirilo y San Metodio, los ap\u00f3stoles de los eslavos. El cisma bizantino no cambi\u00f3 notablemente la posici\u00f3n de los monjes basilianos y sus monasterios. Sus sufrimientos comenzaron con la conquista mahometana. Para una gran parte de ellos, la conquista fue su completa ruina, especialmente para aquellos de lo que hoy es Turqu\u00eda, Asia y la regi\u00f3n de alrededor de Constantinopla. En el Este, los conventos de mujeres adoptaron la Regla de San Basilio y ten\u00edan constituciones copiadas de las de los monjes basilianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. BASILIANOS CISM\u00c1TICOS\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los monasterios de basilianos cism\u00e1ticos m\u00e1s conocidos son el del Monte Athos y el del Monte Sina\u00ed. Aparte de estos, hay todav\u00eda muchos monasterios en Turqu\u00eda y en Asia, de los cuales 10 en Jerusal\u00e9n, 1 en Bel\u00e9n y 4 en Jeric\u00f3. Son tambi\u00e9n numerosos en las islas del mar Egeo: 3 en Qu\u00edos, 6 en Samos, unos 50 en Creta y 11 en Chipre. En el Viejo Cairo est\u00e1 el monasterio de San Jorge. En Grecia, donde hubo anteriormente hasta 400 monasterios, hab\u00eda en 1832 solamente 82, que aumentaron hasta 169 en 1904; 9 conventos basilianos para mujeres existe actualmente en Grecia. En Ruman\u00eda, hay 22 monasterios; 44 en Serbia, con s\u00f3lo unos 118 monjes; en Bulgaria 78, con 193. Montenegro tiene 11 monasterios y unos 15 monjes; Bosnia 3 y Herzegovina 11. En Dalmacia hay 11 monasterios y en Bucovina 3. Hungr\u00eda tiene 25 monasterios y 5 ramas distintas. Los monjes cism\u00e1ticos son mucho m\u00e1s numerosos en Rusia; adem\u00e1s, es en este pa\u00eds donde tienen mayor influencia y tienen los monasterios m\u00e1s ricos. En ning\u00fan otro sitio ha estado la vida mon\u00e1stica tan conectada con la existencia nacional. Los monasterios m\u00e1s c\u00e9lebres son Pescherskoi, en Kieff, y Tro\u00eftsa (Trinidad, Nota del Traductor), en Mosc\u00fa; cabe mencionar asimismo los monasterios de Solovesk, N\u00f3vgorod, Pskof, Tver, and Vladmir. Rusia tiene unos 9000 monjes y 429 monasterios. No hay di\u00f3cesis que no tenga al menos una casa religiosa. Los monasterios est\u00e1n divididos entre los que tienen subvenciones estatales y los que no reciben este tipo de ayudas.<br \/>\nIV. BASILIANOS CAT\u00d3LICOS<br \/>\nCierto n\u00famero de monasterios basilianos estuvieron siempre en comuni\u00f3n con la Santa Sede. Entre estos estaban las casas fundadas en Sicilia, en Italia. El monasterio de Rossano, fundado por San Nilo el Joven, sigui\u00f3 siendo fiel durante mucho tiempo a las mejores tradiciones literarias de Constantinopla. Cabe mencionar los monasterios de San Salvatore de Mesina y San Salvatore de Otranto; tambi\u00e9n fue c\u00e9lebre el monasterio de Grottaferrata. La emigraci\u00f3n de los griegos al oeste tras la ca\u00edda de Constantinopla y la uni\u00f3n con Roma, concluida en el Concilio de Florencia, dio un cierto prestigio a estas comunidades. El cardenal Bessarion, que fue abad de Grottaferrata, luch\u00f3 para estimular la vida intelectual de los basilianos por medio de los tesoros literarios que conten\u00edan sus bibliotecas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un buen n\u00famero de comunidades cat\u00f3licas sigui\u00f3 existiendo en el Este. La Santa Sede las anim\u00f3 a unirse en congregaciones, a saber: San Salvador, fundada en 1715, que incluye 8 monasterios y 21 hospicios con unos 250 monjes; la congregaci\u00f3n de Aleppo, con 4 monasterios y 2 hospicios; la de los Baladitas (Valaditas), con 4 monasterios y 3 hospicios. Estas dos \u00faltimas congregaciones tienes sus casas en el distrito del Monte L\u00edbano. San Josafat y el padre Rutsky, que trabajaron para devolver a las Iglesias rutenas a la unidad cat\u00f3lica, reformaron a los basilianos de Lituania. Comenzaron con el monasterio de la Sant\u00edsima Trinidad en Vilna (1607). El monasterio de Byten, fundado en 1613, fue la ciudadela de la uni\u00f3n en Lituania. Otros monjes adoptaron la reforma o fueron fundados por monjes reformados. El 19 de julio de 1617, los monasterios reformados se organizaron en una congregaci\u00f3n bajo un proto-archimandrita, y conocido como la congregaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad o de Lituania. La congregaci\u00f3n aument\u00f3 con la uni\u00f3n. El n\u00famero de casas se hab\u00eda elevado hasta treinta en tiempos del cap\u00edtulo general de 1636. Tras el concilio de Zamosc, los monasterios fuera de Lituania que no se hab\u00edan incorporado a la congregaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Trinidad se integraron en una congregaci\u00f3n que llevaba el t\u00edtulo de \u201cPatrocinium [Protecci\u00f3n] B.M.V.\u201d (1739). Benedicto XIV dese\u00f3 en 1744 formar una sola congregaci\u00f3n de estas dos, d\u00e1ndole el nombre de Orden Rutena de San Basilio y dividi\u00e9ndola en las dos provincias de Lituania y Curlandia. Tras la supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, estos religiosos se encargaron de los colegios jesuitas. El derrocamiento de Polonia y la persecuci\u00f3n llevada a cabo por los rusos contra los uniatos griegos fueron muy desfavorables para el crecimiento de la congregaci\u00f3n, y el n\u00famero de estos monasterios basilianos disminuy\u00f3 enormemente. Le\u00f3n XIII, en su enc\u00edclica \u201cSingulare praesidium\u201d del 12 de mayo de 1881, orden\u00f3 una reforma de los basilianos rutenos de Galitzia. Esta reforma comenz\u00f3 en el monasterio de Dabromil; sus miembros han sustituido poco a poco a los no reformados en los monasterios de la regi\u00f3n. Se dedican, en conexi\u00f3n con el clero uniato, a las distintas labores de apostolado que demandan la condici\u00f3n moral o las diferentes razas del distrito.<br \/>\nV. BASILIANOS LATINOS<br \/>\nEn el siglo XVI, los monasterios italianos de esta orden fueron decayendo. A instancias del cardenal Sirlet, el Papa Gregorio XIII orden\u00f3 en 1573 su uni\u00f3n en una congregaci\u00f3n bajo el control de un superior general. Se utiliz\u00f3 la posibilidad de separar los ingresos de las abad\u00edas de los de los monasterios. Las casas de los basilianos italianos fueron divididas en las tres provincias de Sicilia, Calabria y Roma. Aunque los monjes siguieron fieles al principio a la liturgia griega, mostraron una inclinaci\u00f3n hacia el uso de la liturgia latina; algunos monasterios han adoptado este \u00faltimo de un modo completo. En Espa\u00f1a, hab\u00eda una congregaci\u00f3n basiliana con no ten\u00eda ninguna conexi\u00f3n tradicional con los basilianos orientales; sus miembros segu\u00edan la liturgia latina. El padre Bernardo de la Cruz y los eremitas de Santa Mar\u00eda de Oviedo de la di\u00f3cesis de Ja\u00e9n formaban el n\u00facleo de la congregaci\u00f3n. Los dem\u00e1s basilianos, que segu\u00edan unas pr\u00e1cticas menos rigurosas, mostraban un mayor crecimiento; sus monasterios estaban formados en las dos provincias de Castilla y Andaluc\u00eda. Estaban gobernados por un vicario general y bajo el control, al menos nominalmente, de un superior general de la orden. Cada una de las provincias ten\u00eda su colegio o escol\u00e1stica en Salamanca y Sevilla. No se absten\u00edan del vino. Como sus hermanos de Italia, llevaban una cogulla similar a la de los benedictinos; esto condujo a recriminaciones y procesos, pero fueron autorizados por Roma para seguir usando esta ropa. Se pueden encontrar algunos escritores entre ellos, como por ejemplo: Alfonso Clavel, el histori\u00f3grafo de la orden; Diego Niceno, que ha dejado sermones y escritos asc\u00e9ticos; Luis de los \u00c1ngeles, que escribi\u00f3 una obra sobre las \u201cInstrucciones para novicios\u201d (Sevilla, 1615), y tradujo igualmente al espa\u00f1ol la exposici\u00f3n del cardenal Bessarion de la Regla de San Basilio; Felipe de la Cruz, que escribi\u00f3 un tratado sobre el dinero prestado con intereses, publicado en Madrid en 1637, y otro sobre diezmos, publicado en Madrid en 1634. Los basilianos espa\u00f1oles fueron suprimidos por otras \u00f3rdenes en 1833, y no han sido reestablecidos. En Annonay (Francia), se form\u00f3 una comunidad religiosa masculina en 1822 bajo la Regla de San Basilio, que tiene una rama en Toronto (Canad\u00e1) (Ver BASILIANOS, SACERDOTES DE LA COMUNIDAD DE SAN BASILIO.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Informaci\u00f3n de la Publicaci\u00f3n<br \/>\nEscrita por J.M. Besse. Transcrita por el dominico de clausura Nuns, Monastery of the Infant Jesus, Lufkin, Texas. Dedicada a la renovaci\u00f3n de la vida mon\u00e1stica.<br \/>\nThe Catholic Encyclopedia, Volume II. Published 1907. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John M. Farley, Archbishop of New York<br \/>\nBibliograf\u00eda<br \/>\nBESSE, Les moines d&#8217;Orient (Par\u00eds, 1900); MARTIN, Les moines de Constantinople (Par\u00eds, 1897), GU\u00c9PIN, Un ap\u00f3tre de l&#8217;union des \u00e9glises au XVIIe si\u00e8cle, St. Josaphat (Par\u00eds, 1897); LEROY-BEAULIEU La religion in L&#8217;empire des Tsars et les Rusees (Par\u00eds, 1889) III; CLAVEL, Antig\u00fcedad de la religi\u00f3n y regla de san Basilio (Madrid, 1645); H\u00c9LYOT, Histoire des ordres monastiques, I; HEIMBUCHER, Die Orden and Kongregationen, I, 44-47; MINIASI, San Nilo (N\u00e1poles, 1892); RODOT\u00c0, Origine, progresso e stato attuale del rito greco in Italia (Roma, 1755); SILBERNAGL-SCHNITZER, Verfassung, etc., in Kirchen des Orients (M\u00fanich, 1905); MILASCH-PESSIC, Kirchenrecht d. morgene. Kirche (2nd ed., Mostar, 1905).<br \/>\nTraducci\u00f3n: Diego Herrero Murillas\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I.Bajo el nombre de Basilianos est\u00e1n incluidos todos los religiosos que siguen la Regla de San Basilio. Los monasterios de estos religiosos no han tenido nunca la organizaci\u00f3n jer\u00e1rquica que existe normalmente en las casas de una orden propiamente dicha. 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