{"id":23529,"date":"2016-02-05T16:03:12","date_gmt":"2016-02-05T21:03:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santo-tomas-becket\/"},"modified":"2016-02-05T16:03:12","modified_gmt":"2016-02-05T21:03:12","slug":"santo-tomas-becket","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santo-tomas-becket\/","title":{"rendered":"SANTO TOMAS BECKET"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1rtir, arzobispo de Canterbury, naci\u00f3 en Londres el 21 de diciembre de 1118 (?); muri\u00f3 all\u00ed mismo el 29 de diciembre de 1170.  Santo Tom\u00e1s naci\u00f3 de padres procedentes de Normand\u00eda, que se hab\u00edan establecido en Inglaterra unos a\u00f1os antes.  No se puede confiar en la leyenda de que su madre era sarracena.  Despu\u00e9s de su muerte su humilde nacimiento fue objeto de comentarios viles, a\u00fan cuando sus padres no eran labriegos, sino personas de un cierto nivel social, que lo hab\u00edan bien educado desde sus primeros a\u00f1os y lo hab\u00edan relacionado con gente de buena sociedad.  Aprendi\u00f3 a leer en la Abad\u00eda Merton y despu\u00e9s estudi\u00f3 en Par\u00eds.  Al salir de la escuela se emple\u00f3 \u00e9l mismo en trabajo secretarial, primero con Sir Richer de l&#8217;Aigle y luego con su pariente, Osbert Huitdeniers, quien era \u00abJusticiar\u00bb de Londres.  Hacia el a\u00f1o 1141, bajo circunstancias diversamente relatadas, entr\u00f3 el servicio de Teobaldo, arzobispo de Canterbury, y en esa casa se gan\u00f3 el favor de su amo y lleg\u00f3 a convertirse en el empleado de m\u00e1s confianza.  Una descripci\u00f3n que aparece en la Saga Islandesa y derivada probablemente de Roberto de Cricklade da una v\u00edvida imagen de \u00e9l durante este per\u00edodo.\n<\/p>\n<p>\u201dAl verlo era delgado de complexi\u00f3n y tez p\u00e1lida, de cabello oscuro, una larga nariz y un rostro de rasgos rectos.  Alegre de semblante era \u00e9l, cautivante y agradable de conversaci\u00f3n, sincero de palabra en sus declaraciones, aunque tartamudeaba ligeramente, tan perspicaz de discernimiento e inteligencia que siempre pod\u00eda presentar las cuestiones dif\u00edciles con claridad y de docta manera.\u201d  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teobaldo reconoci\u00f3 su capacidad, se vali\u00f3 de \u00e9l en muchas negociaciones delicadas, y, despu\u00e9s de dejarlo ir por un a\u00f1o a estudiar la ley civil y can\u00f3nica en Bolonia y Auxerre, lo orden\u00f3 di\u00e1cono en 1154, despu\u00e9s de otorgarle varias promociones, la m\u00e1s importante de las cuales fue el ser Archidi\u00e1cono de Canterbury (ver Radford, \u00abThomas of London\u00bb, p\u00e1g. 53).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue precisamente en ese per\u00edodo que el Rey Esteban muri\u00f3 y el joven monarca Enrique II lleg\u00f3 a ser el incuestionable se\u00f1or del reino.  El tom\u00f3 a \u00abTom\u00e1s de Londres\u00bb, tal como Becket era entonces m\u00e1s usualmente llamado, como su canciller, y en ese cargo Tom\u00e1s a la edad de treinta y seis a\u00f1os lleg\u00f3 a ser, con la excepci\u00f3n posible del juez, el s\u00fabdito m\u00e1s poderoso en los amplios dominios de Enrique.  Los cronistas hablan con admiraci\u00f3n de las relaciones que existieron entre el canciller y el soberano, quien era doce a\u00f1os m\u00e1s joven.  La gente declaraba que \u00abno ten\u00edan mas que un coraz\u00f3n y una mente\u00bb.  Con frecuencia el rey y su ministro se comportaban como dos colegiales que juegan.  Pero aunque cazaban o montaban juntos a la cabeza de un ej\u00e9rcito no era una simple camarader\u00eda en los pasatiempos lo que los un\u00eda.  Ambos eran incansables trabajadores y los dos, podemos creer, buscaban la prosperidad del reino con profundo empe\u00f1o.   Ahora no se puede determinar con claridad si el canciller, quien despu\u00e9s de todo era el hombre de m\u00e1s edad, fue el verdadero autor de las reformas administrativas que Enrique introdujo.  En muchos temas se ve\u00edan cara a cara.  La visi\u00f3n imperial del rey y su amor del lujo eran totalmente del gusto de su ministro.  Cuando Tom\u00e1s se fue a Francia en 1158 a negociar un tratado matrimonial, viaj\u00f3 con tal pompa que la gente dec\u00eda:  \u201c\u00bfSi \u00e9ste no es mas que el canciller cual no ser\u00e1 la gloria del rey mismo?\u00bb<br \/>\nEn 1153 Tom\u00e1s actu\u00f3 como juez itinerante en tres condados.  En 1159 parece haber sido el principal organizador de la expedici\u00f3n de Enrique a Toulouse, en la que lo acompa\u00f1\u00f3, y aunque parece ser falso que el impuesto de \u00abscutage\u00bb fue creado en esa ocasi\u00f3n (Round, \u00abFeudal England\u00bb, 268-73), no obstante, Tom\u00e1s indudablemente exigi\u00f3 la obtenci\u00f3n de esa contribuci\u00f3n monetaria en lugar del servicio militar y la puso en vigor en contra de eclesi\u00e1sticos de tal manera que se hicieron amargas quejas sobre la tan desproporcionada carga que \u00e9sta impuso a la Iglesia.  En las operaciones militares Tom\u00e1s asumi\u00f3 un papel importante, y Garnier, un cronista franc\u00e9s, que vivi\u00f3 para escribir de las virtudes de Santo Tom\u00e1s y su martirio, declara que en esos encuentros lo vio desmontar muchos caballeros franceses.  A pesar de ser di\u00e1cono, condujo personalmente los ataques m\u00e1s atrevidos, y Edward Grim tambi\u00e9n nos da a entender que al cubrir de ruinas el pa\u00eds enemigo con fuego y espada los principios del canciller no se diferenciaban esencialmente de los de los otros comandantes de su tiempo.  Pero aunque, como algunos hombres entonces dijeron, \u00ab\u00e9l dej\u00f3 de lado al archidi\u00e1cono\u00bb, de \u00e9sta y otras maneras, estuvo muy lejos de tomar los modales licenciosos de aquellos que lo rodeaban.  Nunca se emiti\u00f3 ninguna palabra contra su pureza personal.  El comportamiento obsceno o el lenguaje sucio, mentiroso o la falta de castidad eran odiosos para \u00e9l, y en ocasiones los castigaba severamente.  Parece haber tenido en todo momento principios claros con respecto a las exigencias de la Iglesia, e incluso durante este per\u00edodo de su canciller\u00eda m\u00e1s de una vez se expuso a un grave enojo de Enrique.  Por ejemplo, se opuso a la dispensa que Enrique por razones pol\u00edticas arranc\u00f3 al Papa, y se esforz\u00f3 en impedir el matrimonio de Mar\u00eda, abadesa de Romsey con Mateo de Bolonia.  Pero hasta los \u00faltimos l\u00edmites de lo que su conciencia le permit\u00eda, Tom\u00e1s se identific\u00f3 con los intereses de su se\u00f1or, y Tennyson es fiel a la historia cuando relata que el arzobispo dice:\n<\/p>\n<p>Serv\u00ed bien a nuestro Teobaldo cuando estaba con \u00e9l:<br \/>\nServ\u00ed bien al Rey Enrique como Canciller:<br \/>\nYa no soy suyo, y debo servir a la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El arzobispo Teobaldo muri\u00f3 en 1161, y durante el a\u00f1o siguiente Enrique parece haber decidido que ser\u00eda una buena pol\u00edtica el preparar el terreno para esquemas m\u00e1s amplios de reforma por el afianzamiento de la promoci\u00f3n de su canciller a la primac\u00eda.  Nuestras autoridades concuerdan en que desde el principio Tom\u00e1s se opuso alarmado.  \u00abConozco sus planes para la Iglesia\u00bb, dijo, \u00abpresentar\u00e1 usted exigencias a las cuales yo, si fuera arzobispo, deber\u00eda necesariamente oponerme\u201d.  Pero Enrique no pod\u00eda ser contradicho, y Tom\u00e1s bajo la insistencia del cardenal Enrique de Pisa, quien lo inst\u00f3 como un servicio a la religi\u00f3n, acept\u00f3 a pesar de sus recelos.  Fue ordenado sacerdote el s\u00e1bado siguiente al Pentecost\u00e9s y consagrado obispo al d\u00eda siguiente, domingo, 3 de junio de 1162. Parece haber sido Santo Tom\u00e1s quien obtuvo para Inglaterra el privilegio de guardar la fiesta de la Sant\u00edsima Trinidad en ese domingo, aniversario de su consagraci\u00f3n, y m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s esta costumbre fue adoptada por la misma corte papal y eventualmente impuesta al mundo entero.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un gran cambio se produjo en el estilo de vida del santo despu\u00e9s de su consagraci\u00f3n como arzobispo. A\u00fan como canciller hab\u00eda practicado austeridades secretas, pero ahora a la vista de la batalla que claramente ve\u00eda delante de \u00e9l se dio a ayunos y disciplinas, cilicios, prolongadas vigilias, y constante oraci\u00f3n. Antes del fin del a\u00f1o 1162 se despoj\u00f3 de todos los signos de la excesiva magnificencia que hab\u00eda previamente exhibido. El 10 de agosto fue descalzo a recibir al legado que le tra\u00eda el palio de Roma. Contrario al deseo del rey, dimiti\u00f3 como canciller, tras de lo cual Enrique parece haberle exigido el renunciar a ciertos privilegios eclesi\u00e1sticos que todav\u00eda reten\u00eda, notablemente como archidi\u00e1cono, y cuando no lo hizo enseguida \u00e9ste mostr\u00f3 un acerbo desagrado.  Pronto surgieron otros malos entendidos.  El arzobispo, creyendo tener el permiso expl\u00edcito del rey, emprendi\u00f3 la reclamaci\u00f3n de los patrimonios confiscados pertenecientes a su di\u00f3cesis, un procedimiento que de nuevo ofendi\u00f3. A\u00fan m\u00e1s grave fue la abierta resistencia que opuso a la petici\u00f3n del rey de que se deber\u00eda pagar al erario real una ofrenda voluntaria para los alguaciles.  Como el primer caso registrado de una decidida oposici\u00f3n a la arbitraria voluntad del rey en materia de impuestos, el incidente es de gran importancia constitucional. La protesta del santo parece haber tenido \u00e9xito, pero las relaciones con el rey se hicieron a\u00fan m\u00e1s tensas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s se lleg\u00f3 al gran tema de conflicto en la resistencia presentada por Tom\u00e1s a los oficiales del rey que quer\u00edan ejercer jurisdicci\u00f3n sobre cl\u00e9rigos criminales. Esta cuesti\u00f3n se ha tratado con cierto detalle en el art\u00edculo Inglaterra.  Que el santo mismo no ten\u00eda intenci\u00f3n de ser indulgente con los cl\u00e9rigos criminales ha sido bien mostrado por Norgate (Reyes Angevinos, II, 22). Era para \u00e9l una simple cuesti\u00f3n de principio. Santo Tom\u00e1s parece haber sospechado siempre que Enrique ten\u00eda un plan para atacar la independencia de lo que el rey consideraba como una Iglesia demasiado poderosa. Con esta idea Enrique convoc\u00f3 los obispos a Westminster (1 de octubre de 1163) para ratificar ciertos art\u00edculos a\u00fan no especificados que \u00e9l llamaba las costumbres de su abuelo (avit\u00e6 consuetudines), uno de cuyos objetivos conocidos era el de someter a los cl\u00e9rigos culpables de cr\u00edmenes a la jurisdicci\u00f3n de los tribunales seculares. Los otros obispos, siendo la petici\u00f3n todav\u00eda indefinida, mostraron la voluntad de someterse, pero con la condici\u00f3n \u00abguarde nuestra orden\u00bb, por la que Santo Tom\u00e1s inflexiblemente insisti\u00f3. El enojo del rey se manifest\u00f3 inmediatamente exigiendo del arzobispo la entrega de ciertos castillos que \u00e9ste hab\u00eda retenido hasta entonces, y por otros actos de hostilidad. Por deferencia a lo que cre\u00eda ser la voluntad del Papa, el arzobispo en diciembre consinti\u00f3 en hacer algunas concesiones ofreciendo un compromiso personal y privado al rey de obedecer sus costumbres \u00ablealmente y de buena fe\u00bb. Pero cuando Enrique poco despu\u00e9s en Clarendon (13 de enero de 1164) trat\u00f3 de llevar al santo a una aceptaci\u00f3n formal y p\u00fablica de las \u00abConstituciones de Clarendon\u00bb, bajo cuyo nombre los diecis\u00e9is art\u00edculos, el borrador final del avit\u00e6 consuetudines, normalmente se conoc\u00edan, Santo Tom\u00e1s, aunque al principio condescendi\u00f3 un poco a los ruegos de los otros obispos, al final tom\u00f3 una actitud de intransigente resistencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces sigui\u00f3 un per\u00edodo de persecuci\u00f3n indigna y vengativa. Cuando se opuso a una demanda hecha contra \u00e9l por el alguacil Juan, Tom\u00e1s bajo un inicuo pretexto fue hallado culpable de desacato al tribunal. Por eso fue sentenciado a pagar \u00a3500; otras exigencias de grandes sumas de dinero siguieron, y finalmente, aunque, cuando se le hizo arzobispo, se hab\u00eda declarado un descargo completo de toda reclamaci\u00f3n contra \u00e9l como canciller, se le exigi\u00f3 el dar cuenta de casi todo el dinero que hab\u00eda pasado por sus manos a su retiro del cargo. Finalmente se le exigi\u00f3 una cantidad de casi \u00a330.000. Sus compa\u00f1eros obispos, convocados por Enrique a un concilio en Northampton, le suplicaron de acogerse sin reserva a la misericordia del rey, pero Santo Tom\u00e1s, en lugar de aceptar, solemnemente los amonest\u00f3 y los amenaz\u00f3. Entonces, despu\u00e9s de celebrar Misa, tom\u00f3 su cruz arzobispal en su propia mano y se present\u00f3 de esta manera en la c\u00e1mara del consejo real.  El rey exigi\u00f3 que se le aplicara la sentencia, pero en la confusi\u00f3n y discusi\u00f3n que siguieron el santo con la cruz levantada hall\u00f3 su camino a trav\u00e9s de la turba de enojados cortesanos. Huy\u00f3 en secreto esa noche (13 de octubre de 1164), naveg\u00f3 disfrazado desde Sandwich (2 de noviembre), y despu\u00e9s de ser cordialmente bienvenido por Luis VII de Francia, el 23 de noviembre se ech\u00f3 a los pies del Papa Alejandro III, en ese entonces en Sens. El Papa, quien le hab\u00eda dado una fr\u00eda recepci\u00f3n a ciertos legados episcopales enviados por Enrique, dio la bienvenida al santo muy amablemente, y se neg\u00f3 a aceptar su dimisi\u00f3n de su sede. El 30 de noviembre Tom\u00e1s fue a tomar su residencia en la abad\u00eda cisterciense de Pontigny en Borgo\u00f1a, aunque fue obligado a dejar ese refugio un a\u00f1o m\u00e1s tarde, cuando Enrique, despu\u00e9s de confiscar las propiedades del arzobispo y desterrar a todos los parientes de Becket, amenaz\u00f3 con extender su venganza a toda la orden religiosa cisterciense si continuaban protegi\u00e9ndolo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las negociaciones entre Enrique, el Papa, y el arzobispo se prolongaron durante los siguientes cuatro a\u00f1os sin cambio notable de posici\u00f3n. Aunque el santo permaneci\u00f3 firme en su resistencia al principio de las Constituciones de Clarendon, \u00e9l deseaba hacer cualquier concesi\u00f3n que razonablemente se le pudiera pedir, y el 6 de enero de 1169, cuando los reyes de Inglaterra y Francia estaban en conferencia en Montmirail, se ech\u00f3 a los pies de Enrique, pero puesto que a\u00fan se negaba a aceptar las odiosas costumbres Enrique lo rechaz\u00f3. Por fin en 1170 se acord\u00f3 cierta forma de reconciliaci\u00f3n.  No se mencion\u00f3 la cuesti\u00f3n de las costumbres y Enrique se declar\u00f3 dispuesto a ser guiado por el consejo del arzobispo sobre las enmiendas debidas a la sede de Canterbury por la reciente violaci\u00f3n de sus derechos en la coronaci\u00f3n del hijo de Enrique por el Arzobispo de York.  El 1 de diciembre de 1170 Santo Tom\u00e1s desembarc\u00f3 de nuevo en Inglaterra y fue recibido con grandes demostraciones de entusiasmo popular.  Pero los problemas comenzaron casi inmediatamente en relaci\u00f3n con la absoluci\u00f3n de dos de los obispos, cuya sentencia de excomuni\u00f3n Santo Tom\u00e1s hab\u00eda tra\u00eddo con \u00e9l, as\u00ed como por la restauraci\u00f3n por la familia de Broc del castillo del arzobispo en Saltwood.  No est\u00e1 totalmente claro hasta qu\u00e9 punto fue Enrique directamente responsable de la tragedia que ocurri\u00f3 poco despu\u00e9s el 20 diciembre. Cuatro caballeros llegados de Francia exigieron la absoluci\u00f3n para los obispos, con lo Santo Tom\u00e1s no estuvo de acuerdo. Se retiraron por un rato, pero regresaron en v\u00edsperas con una banda de hombres armados. A su enojada pregunta \u00ab\u00bfDonde est\u00e1 el traidor?\u00bb el santo audazmente contest\u00f3, \u00abAqu\u00ed estoy, no traidor, sino arzobispo y sacerdote de Dios\u00bb. Trataron de arrastrarlo fuera de la iglesia, pero fueron incapaces, y al fin lo mataron all\u00ed donde estaba, desparramando sus sesos en el piso. Su fiel compa\u00f1ero, Edward Grim, que sostuvo su cruz, fue herido en el forcejeo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una tremenda reacci\u00f3n de dolor sigui\u00f3 a este hecho de sangre. En un extraordinariamente breve espacio de tiempo la devoci\u00f3n al martirizado arzobispo se hab\u00eda propagado a trav\u00e9s de toda Europa.  El Papa promulg\u00f3 la bula de canonizaci\u00f3n, poco m\u00e1s de dos a\u00f1os despu\u00e9s del martirio, el 21 de febrero de 1173.  El 12 julio de 1174, Enrique II hizo penitencia p\u00fablica, y fue flagelado en la tumba del arzobispo.  Ocurri\u00f3 un n\u00famero inmenso de milagros, y durante el resto de la Edad Media el santuario de Santo Tom\u00e1s de Canterbury fue uno de los m\u00e1s ricos y m\u00e1s famosos de Europa.  Se cree que los santos restos del m\u00e1rtir fueron destruidos en septiembre, 1538, cuando se desmantelaron casi todos los otros santuarios de Inglaterra; pero el asunto no est\u00e1 claro de ning\u00fan modo, y, aunque el peso de la opini\u00f3n erudita es adverso, hay a\u00fan aqu\u00e9llos que piensan que un esqueleto encontrado en la cripta en enero de 1888, es el cuerpo de Santo Tom\u00e1s.  Probablemente es ap\u00f3crifa la historia de que Enrique VIII en 1538 convoc\u00f3 al arzobispo para ser enjuiciado por alta traici\u00f3n, y que cuando, en junio de 1538, el juicio hab\u00eda terminado y el acusado declarado contumaz, se orden\u00f3 que el cuerpo fuera desenterrado y quemado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:   La mejor vida inglesa es por mucho la de MORRIS, La Vida de Santo Tom\u00e1s Becket (2da ed., Londres, 1885); hay un trabajo algo m\u00e1s completo de L&#8217;HUILLIER, Saint Thomas de Cantorbery (2 vols., Par\u00eds, 1891); el volumen por DEMIMUID, Saint Thomas Becket (Par\u00eds, 1909), en la serie Les Saints no abunda de investigaci\u00f3n moderna. Hay varias vidas excelentes por anglicanos, de las que HUTTON, Thomas Becket (Londres, 1900), y el informe por NORGATE en Dict. Nat. Biog., s. v. Thomas, known as Thomas a Becket, son probablemente las mejores. La biograf\u00eda por ROBERTSON, Becket, Arzobispo de Canterbury (Londres, 1859), no le es favorable. Casi todas las fuentes de la Vida, as\u00ed como los libros de milagros ocurridos en el santuario, han sido editados en la Rolls Series por ROBERTSON bajo el t\u00edtulo Materiales para la Historia de Tom\u00e1s Becket (7 vols., Londres, 1875-1883). La valiosa Norse saga es editada en la misma serie por MAGNUSSON, Thomas Saga Erkibyskups (2 vols., Londres, 1884). La cr\u00f3nica de GARNIER DE PONT S. MAXENCE, Vie de Saint Thomas Martyr, ha sido editada por HIPPEAU (Par\u00eds, 1859). Los milagros han sido especialmente estudiados desde un punto de vista agn\u00f3stico por ABBOT, Tom\u00e1s de Canterbury, su muerte y milagros (2 vols., Londres, 1898). Alg\u00fan valioso material ha sido coleccionado por RADFORD, Tom\u00e1s de Londres antes de su Consagraci\u00f3n (Cambridge, 1894). En las reliquias ver MORRIS, Reliquias de Santo Tom\u00e1s (Londres, 1888); THORNTON, los Huesos de Becket (Canterbury, 1900); WARD, Las Peregrinaciones de Canterbury (Londres, 1904); WARNER en Eng. Hist. Rev., VI (1891), 754-56.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Thurston, Herbert. \u00abSt. Thomas Becket.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 14. New York: Robert Appleton Company, 1912.<br \/>\n<br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/14676a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Oscar Olague.  L H M\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1rtir, arzobispo de Canterbury, naci\u00f3 en Londres el 21 de diciembre de 1118 (?); muri\u00f3 all\u00ed mismo el 29 de diciembre de 1170. Santo Tom\u00e1s naci\u00f3 de padres procedentes de Normand\u00eda, que se hab\u00edan establecido en Inglaterra unos a\u00f1os antes. 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