{"id":23530,"date":"2016-02-05T16:03:15","date_gmt":"2016-02-05T21:03:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-beda-el-venerable\/"},"modified":"2016-02-05T16:03:15","modified_gmt":"2016-02-05T21:03:15","slug":"san-beda-el-venerable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-beda-el-venerable\/","title":{"rendered":"SAN BEDA EL VENERABLE"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Su Vida<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Obras y Ediciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Notas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Enlaces relacionados<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Su Vida<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Historiador y doctor de la Iglesia, naci\u00f3 en 672 \u00f3 673 y muri\u00f3 en 735.  En el \u00faltimo cap\u00edtulo de su gran obra sobre la \u00abHistoria Eclesi\u00e1stica del Pueblo Ingl\u00e9s\u00bb, Beda nos cont\u00f3 algo de su propia vida, pr\u00e1cticamente todo lo que sabemos de \u00e9l.  Sus palabras, escritas en 731, cuando su muerte no estaba demasiado lejos, no s\u00f3lo muestran la sencillez y piedad caracter\u00edsticas del hombre, sino que arrojan luz sobre la composici\u00f3n de la obra por la cual se le recuerda mejor en todo el mundo.  Escribi\u00f3 as\u00ed:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y es as\u00ed que, muy interesado en la historia eclesi\u00e1stica de Breta\u00f1a, especialmente en la raza de los ingleses, yo, Beda, sirviente de Cristo y sacerdote del monasterio de los benditos ap\u00f3stoles San Pedro y San Pablo, el cual se encuentra en Wearmouth y Jarrow (en Northumbria), con la ayuda del Se\u00f1or he compuesto, cuanto he logrado recabar de documentos antiguos, de las tradiciones de los ancianos y de mi propio conocimiento.  Nac\u00ed en el territorio del monasterio ya mencionado, y a la edad de siete a\u00f1os fui dado, por el inter\u00e9s de mis familiares, al reverend\u00edsimo abad benedictino Biscop, y despu\u00e9s a Ceolfrid, para recibir educaci\u00f3n.  Desde entonces he permanecido toda mi vida en dicho monasterio, dedicando todas mis penas al estudio de las Escrituras, a observar la disciplina mon\u00e1stica y a cantar diariamente en la iglesia, siendo siempre mi deleite el aprender, ense\u00f1ar o escribir.  A los diecinueve a\u00f1os, fui admitido al diaconado, a los treinta al sacerdocio, ambas veces mediante las manos del reverend\u00edsimo obispo Juan [san Juan de Beverley], y a las \u00f3rdenes del abad Ceolfrid.  Desde el momento de mi admisi\u00f3n al sacerdocio hasta mis actuales 59 a\u00f1os me he esforzado por hacer breves notas sobre las sagradas Escrituras, para uso propio y de mis hermanos, ya sea de las obras de los venerables Padres de la Iglesia o de su significado e interpretaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de esto, Beda inserta una lista de Indiculus, de sus anteriores escritos y, finalmente, termina su gran obra con las siguientes palabras:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y os ruego, amoroso Jes\u00fas, que as\u00ed como me hab\u00e9is concedido la gracia de tomar con deleite las palabras de vuestro conocimiento, me conced\u00e1is misericordiosamente llegar a ti, la fuente de toda sabidur\u00eda, y permanecer para siempre delante de vuestro rostro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente, en la carta de Beda al obispo Egberto, que el historiador visitaba ocasionalmente a sus amigos durante algunos d\u00edas, alej\u00e1ndose del monasterio de Jarrow; pero salvo esas raras excepciones, su vida parece haber transcurrido como una pac\u00edfica ronda de estudios y oraci\u00f3n dentro de su propia comunidad.  El cari\u00f1o que \u00e9sta le ten\u00eda queda manifiesto en el conmovedor relato de la \u00faltima enfermedad y la muerte del santo, legada a nosotros por Cuthbert, uno de sus disc\u00edpulos.  Su b\u00fasqueda del conocimiento no fue interrumpida por su enfermedad y los hermanos le le\u00edan mientras \u00e9l estaba en cama, pero la lectura era reemplazada constantemente por las l\u00e1grimas.  \u00abPuedo declarar con toda verdad,\u00bb escribe Cuthbert sobre su amado maestro, \u00abque nunca vi con mis ojos, ni o\u00ed con mis o\u00eddos a nadie que agradeciera tan incesantemente al Dios vivo.  Incluso el d\u00eda de su muerte (la vigilia de la Ascensi\u00f3n de 735) el santo estaba ocupado dictando una traducci\u00f3n del Evangelio de San Juan.  Al atardecer, el muchacho Wilbert, que la estaba escribiendo, le dijo:  \u201cHay todav\u00eda una oraci\u00f3n, querido maestro, que no est\u00e1 escrita.\u201d  Y cuando la hubo entregado, y el muchacho le dijo que estaba terminada, \u00abHab\u00e9is hablado con verdad\u2026\u00bb, contest\u00f3 Beda, \u00ab\u2026est\u00e1 terminada.  Tomad mi cabeza entre vuestras manos, pues es de gran placer sentarme frente a cualquier lugar sagrado donde haya orado, as\u00ed sentado puedo llamar a mi Padre.\u201d  Y as\u00ed, sobre el suelo de su celda, cantando \u00abGloria al Padre y al Hijo y al Esp\u00edritu Santo\u00bb, y el resto, exhal\u00f3 su \u00faltimo aliento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El calificativo Venerabilis parece haber sido agregado al nombre de Beda antes de haber transcurrido las dos generaciones posteriores a su muerte.  Por supuesto, no existe una autoridad anterior que corrobore la leyenda repetida por Fuller acerca del \u201cmonje torpe\u201d que al componer un epitafio sobre Beda se qued\u00f3 sin palabras para completar la frase Hac sunt in fossa Bedae\u2026 ossa y a la ma\u00f1ana siguiente se encontr\u00f3 con que los \u00e1ngeles hab\u00edan llenado el espacio con la palabra venerabilis.  El calificativo es utilizado por Alcuin, Amalarius y al parecer por Paulo el Di\u00e1cono, y el importante Consejo de Aachen de 835 lo describe como venerabilis et modernis temporibus doctor admirabilis Beda.  Este decreto se mencionaba especialmente en la petici\u00f3n que el Cardenal Wiseman y los obispos ingleses enviaron a la Santa Sede en 1859, rogando que Beda fuera declarado Doctor de la Iglesia.  El tema ya hab\u00eda sido discutido antes de la \u00e9poca de Benedicto XIV, pero no fue hasta el 13 de noviembre de 1899 que Le\u00f3n XIII decret\u00f3 que el 27 de mayo toda la Iglesia deb\u00eda celebrar la fiesta del Venerable Beda, con el t\u00edtulo de Doctor Ecclesiae.  Durante toda la Edad Media se hab\u00eda celebrado en York y en el Norte de Inglaterra el culto local al Santo Beda, pero la fiesta no era tan popular en el sur, donde se segu\u00eda la Liturgia de Sarum.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La influencia de Beda entre los eruditos ingleses y extranjeros fue muy grande, y probablemente habr\u00eda sido mayor si los monasterios del norte no hubieran sido devastados por las invasiones Danesas menos de un siglo despu\u00e9s de la muerte de Beda.  En innumerables formas, pero especialmente por su moderaci\u00f3n, amabilidad y gran visi\u00f3n, Beda se distingue entre sus contempor\u00e1neos.  En lo referente a erudici\u00f3n, indudablemente fue el hombre m\u00e1s sabio de su tiempo.  Una caracter\u00edstica muy notable, observada por Plummer (I, p. HSI), es su sentido de propiedad literaria, una particularidad extraordinaria en esa \u00e9poca.  \u00c9l mismo anotaba escrupulosamente en sus escritos los pasajes que hab\u00eda tomado prestados de otros e incluso rogaba a los copistas de sus obras que conservaran las referencias, una recomendaci\u00f3n a la que ellos pusieron muy poca atenci\u00f3n.  A pesar de lo elevado de su cultura, Beda aclara repetidamente que sus estudios est\u00e1n subordinados a la interpretaci\u00f3n de las Escrituras.  En su \u00abDe Schematibus\u00bb lo dice as\u00ed:  \u201cLas Sagradas Escrituras est\u00e1n sobre todos los dem\u00e1s libros, no s\u00f3lo por su autoridad Divina, o por su utilidad pues son una gu\u00eda hacia la vida eterna, sino tambi\u00e9n por su antig\u00fcedad y su forma literaria\u201d (positione dicendi).  Tal vez el mayor tributo al genio de Beda es que con una convicci\u00f3n tan desprovista de compromiso y tan sincera de que la sabidur\u00eda humana es inferior, haya podido adquirir tanta cultura verdadera.  Aunque el Lat\u00edn fue para \u00e9l una lengua todav\u00eda viva, y aunque no parece haber volteado conscientemente hacia la Era de Augusto de la Literatura Romana que preservaba modelos m\u00e1s puros de estilo literario que la \u00e9poca de Fortunato o San Agust\u00edn, ya sea por genio natural o por el contacto con los cl\u00e1sicos, Beda es extraordinario por la relativa pureza de su lenguaje y tambi\u00e9n por su lucidez y sobriedad, especialmente en temas de cr\u00edtica hist\u00f3rica.  En todos estos aspectos presenta un marcado contraste con san Aldhelm quien se aproxima m\u00e1s al tipo Celta.\n<\/p>\n<h2>Obras y Ediciones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nunca se ha publicado una edici\u00f3n de las obras completas de Beda basada en el cotejo cuidadoso de los manuscritos.  El texto impreso por Giles en 1884 y reproducido por Migne (XC-XCIV) muestra pocas o ninguna mejora con respecto a la edici\u00f3n b\u00e1sica de 1563 o la edici\u00f3n de Colonia de 1688.  Por supuesto, a Beda se le recuerda principalmente como historiador.  Su gran obra, \u00abHistoria Ecclesiastica Gentis Anglorum\u00bb (Historia eclesi\u00e1stica del pueblo ingl\u00e9s), que relata el cristianismo en Inglaterra desde sus inicios hasta la \u00e9poca de Beda, es la base de todos nuestros conocimientos acerca de la historia brit\u00e1nica \u2013una obra maestra elogiada por los eruditos de todas las \u00e9pocas.  Plummer produjo una edici\u00f3n de esta obra, de la \u00abHistoria Abbatum\u00bb (Historia de los Abades) y la \u00abCarta a Egberto\u00bb, que con toda justicia puede llamarse la versi\u00f3n final (2 vol\u00famenes, Oxford, 1896).  En la introducci\u00f3n, Plummer ilustr\u00f3 admirablemente la extraordinaria diligencia de Beda para la recopilaci\u00f3n de documentos y su uso cr\u00edtico de ellos (p\u00e1gs. XLIII-XLVII).  La \u00abHistoria de los Abades\u00bb (de los monasterios gemelos de Wearmouth y Jarrow), la \u00abCarta a Egberto\u00bb, las vidas en verso y prosa de \u00abSan Cuthbert\u00bb, y otras obras de menor tama\u00f1o, tambi\u00e9n tienen gran valor por la luz que arrojan sobre el estado del cristianismo en Northumbria en la \u00e9poca de Beda.  La \u00abHistoria Eclesi\u00e1stica\u00bb fue traducida al anglosaj\u00f3n a petici\u00f3n del Rey Alfredo.  Desde entonces se ha reproducido con frecuencia, notablemente por T. Stapleton, quien la imprimi\u00f3 en 1565 en Amberes como arma controversial contra los te\u00f3logos de la Reforma en el reino de Elizabeth.  El texto en lat\u00edn apareci\u00f3 por primera vez en Alemania en 1475.  Vale la pena hacer notar que en Inglaterra no se imprimi\u00f3 ninguna edici\u00f3n, ni siquiera la latina, antes de 1643.  El texto m\u00e1s preciso de Smith vio la luz en 1742.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los tratados cronol\u00f3gicos de Beda \u00abDe temporibus liber\u00bb y \u00abDe temporum ratione\u00bb (Sobre el c\u00e1lculo del tiempo) tambi\u00e9n contienen res\u00famenes de la historia general del mundo desde la creaci\u00f3n hasta el 725 y el 703, respectivamente.  Estas porciones hist\u00f3ricas fueron editadas satisfactoriamente por Mommsen en la \u00abMonumenta Germaniae historica\u00bb (1898), y pueden encontrarse entre los espec\u00edmenes m\u00e1s antiguos de este tipo de cronolog\u00eda general, por lo que han sido copiados e imitados en gran medida.  La obra topogr\u00e1fica \u00abDe locis santis\u00bb (Sobre los lugares santos) es una descripci\u00f3n de Jerusal\u00e9n y los lugares santos basada en Adamnan y Arculfus.  En 1898, la obra de Beda fue editada por Geyer en \u00abItinera Hierosolymitana\u00bb para el \u00abCorpus Scriptorum\u00bb de Viena.  El hecho de que Beda compil\u00f3 un martirologio lo sabemos por \u00e9l mismo, pero la obra que se le atribuye en extensos manuscritos ha sido tan complementada que es muy dif\u00edcil saber exactamente que escribi\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su propia opini\u00f3n, y en la de sus contempor\u00e1neos, las obras exeg\u00e9ticas de Beda fueron las m\u00e1s importantes, pero la lista es demasiado larga para describirla en este documento.  Entre dichas obras se encuentra un comentario sobre el Pentateuco completo, as\u00ed como sobre algunas partes seleccionadas.  Tambi\u00e9n hay comentarios sobre los libros de Reyes, Esdras, Tob\u00edas, El Cantar de los Cantares, etc\u00e9tera.  En el nuevo testamento, interpret\u00f3 a san Marcos, san Lucas, los Hechos de los Ap\u00f3stoles, las Ep\u00edstolas y el Apocalipsis; pero la autenticidad del comentario de san Mateo, impreso con su nombre, es m\u00e1s que dudosa.  (Plaine en \u00abRevue Anglo-Romaine\u00bb, 1896, III, 61).  Las homil\u00edas de Beda toman la forma de comentarios sobre el evangelio.  La colecci\u00f3n de 50 (divididas en dos libros) atribuidas a Beda por Giles (y Migne) son en su mayor\u00eda aut\u00e9nticas, pero se sospecha de la autenticidad de unas cuantas.  (Morin en \u00abRevue B\u00e9n\u00e9dictine\u00bb, IX, 1892, 316).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Beda menciona varios escritos did\u00e1cticos en la lista que nos dej\u00f3 de sus obras.  La mayor\u00eda de ellos a\u00fan se conservan y no hay raz\u00f3n para dudar de su autenticidad.  Sus tratados de gram\u00e1tica \u00abDe arte metric\u00e2\u00bb y \u00abDe orthographi\u00e2\u00bb han sido editados adecuadamente en tiempos modernos por Keil en su \u00abGrammatici Latini\u00bb (Leipzig, 1863).  Sin embargo, las obras m\u00e1s grandes \u00abDe natura rerum\u00bb, \u201cDe temporibus\u00bb, \u201cDe temporium ratione\u00bb, alrededor que tratan sobre ciencia, como era entendida en ese entonces, y especialmente sobre cronolog\u00eda, nos han llegado solamente a trav\u00e9s de tres textos poco satisfactorios de los editores m\u00e1s antiguos y Giles.  M\u00e1s all\u00e1 de la vida m\u00e9trica de san Cuthbert y algunos versos incorporados a la \u00abHistoria Eclesi\u00e1stica\u00bb, no poseemos mucha poes\u00eda que pueda ser atribuida con toda certeza a Beda, pero al igual que otros eruditos de su \u00e9poca, seguramente escribi\u00f3 una buena cantidad de versos.  El mismo menciona su \u00ablibro de himnos\u00bb compuesto con diferentes m\u00e9tricas o ritmos.  De manera que Alcuin dice de \u00e9l: Plurima versifico cecinit quoque carmina plectro.  Es posible que el m\u00e1s corto de sus dos calendarios m\u00e9dicos impresos entre sus obras sea genuino.  El Penitencial atribuido a Beda, aunque aceptado como genuino por Haddan, Stubbs y Wasserschleben, probablemente no sea suyo (Plummer, I, 157).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Venerable Beda es el testigo m\u00e1s antiguo de la tradici\u00f3n puramente gregoriana de Inglaterra.  Sus obras \u00abMusica theoretica\u00bb y \u00abDe arte Metric\u00e2\u00bb (Migne, XC) son consideradas especialmente valiosas por los eruditos que hoy en d\u00eda se avocan al estudio de la forma primitiva del canto.\n<\/p>\n<h2>Notas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Thurston, Herbert. \u00abThe Venerable Bede.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 2. New York: Robert Appleton Company, 1907.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/02384a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Leonardo Molina D.\n<\/p>\n<h2>Enlaces relacionados<\/h2>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 Su Vida 2 Obras y Ediciones 3 Notas 4 Enlaces relacionados Su Vida Historiador y doctor de la Iglesia, naci\u00f3 en 672 \u00f3 673 y muri\u00f3 en 735. En el \u00faltimo cap\u00edtulo de su gran obra sobre la \u00abHistoria Eclesi\u00e1stica del Pueblo Ingl\u00e9s\u00bb, Beda nos cont\u00f3 algo de su propia vida, pr\u00e1cticamente todo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-beda-el-venerable\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abSAN BEDA EL VENERABLE\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23530","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23530","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23530"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23530\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}