{"id":23532,"date":"2016-02-05T16:03:19","date_gmt":"2016-02-05T21:03:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ludwig-van-beethoven\/"},"modified":"2016-02-05T16:03:19","modified_gmt":"2016-02-05T21:03:19","slug":"ludwig-van-beethoven","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/ludwig-van-beethoven\/","title":{"rendered":"LUDWIG VAN BEETHOVEN"},"content":{"rendered":"<p>\n  Naci\u00f3 en Bonn, probablemente el 16 de diciembre de 1770; muri\u00f3 en Viena el 26 de marzo de 1827. Nunca se ha podido afirmar con certeza la  fecha exacta de su nacimiento, pero se deduce a partir del hecho de que el libro bautismal de su parroquia da el 17 de diciembre como la fecha de su bautismo, y en los pa\u00edses cat\u00f3licos era costumbre bautizar a los ni\u00f1os el d\u00eda siguiente a su nacimiento.    <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>El  padre de Beethoven fue cantante tenor en la capilla de la corte del pr\u00edncipe-arzobispo de Colonia, donde su abuelo, oriundo de Holanda, tuvo durante algunos a\u00f1os el puesto de director musical.  As\u00ed, fue criado desde su m\u00e1s tierna infancia en un ambiente musical. Mientras su progenitor era riguroso y no siempre razonable en la imposici\u00f3n de disciplina al joven genio, la madre a menudo era demasiado condescendiente con \u00e9l, hecho que puede explicar algunos de los rasgos de su car\u00e1cter que desarroll\u00f3 posteriormente.    \u00c1rbol geneal\u00f3gico de Beethoven<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>A la edad de cinco a\u00f1os su padre comenz\u00f3 a ense\u00f1arle a tocar el viol\u00edn, y a los ocho, el director de orquesta Pfeifer se hizo cargo de su formaci\u00f3n como pianista; mientras el organista de la corte, Van den Eden, y su sucesor, Christian Gottlob Neefe, le instru\u00edan en el arte del \u00f3rgano, la armon\u00eda y la composici\u00f3n.  Hizo tan r\u00e1pido progreso como pianista, que al cabo de pocos a\u00f1os pod\u00eda interpretar el \u201cClavicordio bien temperado\u201d de Bach e improvisar con estilo magistral.  A la edad de trece a\u00f1os produjo sus primeras composiciones, una serie de seis sonatas.    M\u00e1s tarde, \u00e9l mismo repudi\u00f3 y destruy\u00f3 \u00e9stas y algunas otras producciones tempranas.  A los quince a\u00f1os, el joven Beethoven hab\u00eda llegado a ser ayudante del organista de la corte del elector Maximiliano, quien le brind\u00f3 la oportunidad de visitar Viena.  Una corta estancia en la ciudad imperial le sirvi\u00f3 al buen prop\u00f3sito de hacerle percibir la imperfecci\u00f3n de su educaci\u00f3n musical as\u00ed como general.  Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, en 1792, su mecenas le envi\u00f3 de nuevo a Viena con el plan declarado de que estudiara con Joseph Haydn; pero el aprendizaje con este maestro no tuvo larga continuidad temporal ni metodol\u00f3gica, debido a la dr\u00e1stica diferencia de car\u00e1cter entre ambos personajes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>  Beethoven pronto se abri\u00f3 camino hasta el gran contrapuntista  Albrechtberger, bajo cuya orientaci\u00f3n y el estudio privado del tratado de teor\u00eda y contrapunto \u201cGradus ad Parnassum\u201d de J. J. Fux, adquiri\u00f3 la solidez y libertad de estilo que pronto le granjearon la admiraci\u00f3n del mundo musical.   El estudio asiduo de las obras de Haendel, Haydn y  Mozart complet\u00f3 lo que Bach hab\u00eda comenzado para \u00e9l en el dominio creativo.   El mecenazgo de su protector, el elector Maximiliano, hermano de Jos\u00e9 II, as\u00ed como sus extraordinarias dotes de int\u00e9rprete e improvisador, le sirvieron para asegurarle, en un lapso relativamente corto, una posici\u00f3n destacada en el mundo social y art\u00edstico de Viena.  El archiduque Rodolfo, posteriormente cardenal, se hizo  alumno y amigo suyo de por vida, en tanto que numerosos nobles mel\u00f3manos patrocinaban su trabajo.  Por entonces, atra\u00eda la atenci\u00f3n como compositor no s\u00f3lo en Austria y Alemania, sino en todo el mundo.  Su posici\u00f3n en la vida en ese momento era probablemente m\u00e1s agradable y amena que la de ning\u00fan contempor\u00e1neo o maestro precedente.     Monumento funerarioPod\u00eda vivir con relativo desahogo sin necesidad de aceptar un compromiso fijo o de ejercer la ense\u00f1anza regularmente; era muy solicitado como profesor, pero \u00e9l profesaba una aversi\u00f3n intensa hacia la docencia.    Cr\u00e1neo de BeethovenSus producciones de tal per\u00edodo, aunque tienen cada vez m\u00e1s el sello de su  individualidad, todav\u00eda reflejan la influencia y estilo de sus contempor\u00e1neos Mozart y Haydn.  El \u00e9xito que \u00e9stos hab\u00edan alcanzado con sus oratorios, m\u00e1s que la noci\u00f3n de la sublimidad del asunto, fue, posiblemente, lo que anim\u00f3 a Beethoven a emprender la composici\u00f3n de una obra en esta forma, su \u201c Cristo en el Monte de los Olivos\u201d.  Es bien sabido que al cabo de los a\u00f1os se arrepinti\u00f3 de haberla publicado. Estaba particularmente insatisfecho con el tratamiento que hab\u00eda concedido al papel de Cristo. Todav\u00eda no hab\u00eda llegado al apogeo de su talento, ni siquiera superaba la media com\u00fan de su somero entorno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>  Cuando Beethoven contaba unos treinta a\u00f1os, contrajo un catarro que comenz\u00f3 a desmejorar su sentido auditivo y que, por un tratamiento negligente unido a su vida descuidada y desordenada, degener\u00f3 en una sordera casi total.  Este padecimiento estaba destinado a causar un impacto trascendental en su vida, y a determinar en grado sumo el car\u00e1cter de todas sus producciones.  Verse impedido en gran medida del trato social que siempre hab\u00eda procurado por requerimiento de su generosa naturaleza, junto con su incapacidad para o\u00edr incluso sus propias creaciones, fue el destino que le afligi\u00f3 hasta el final de sus d\u00edas.  El aislamiento y la pesadumbre producidos por su dolencia, el enga\u00f1o por parte de las personas en quienes hab\u00eda  confiado, y los extrav\u00edos del sobrino a quien hab\u00eda  adoptado, quien le involucraba en todo tipo de problemas econ\u00f3micos, le provocaron per\u00edodos de depresi\u00f3n que casi rayaban en la desesperaci\u00f3n.  A sus cada vez m\u00e1s numerosas desgracias se a\u00f1adieron la hipersensibilidad, irritabilidad y desconfianza hacia casi todos aquellos con quienes se ve\u00eda  obligado a tratar. El deterioro general de su salud evolucion\u00f3 en hidropes\u00eda.  En las \u00faltimas etapas de su enfermedad, fue operado cuatro veces sin que ello le aliviase; pero, aun atravesando tal per\u00edodo de pruebas, nunca dej\u00f3 de componer. Hasta en su lecho de muerte compuso una nueva sinfon\u00eda. Falleci\u00f3 durante una tremenda tormenta de granizo, tras haber recibido devotamente los \u00faltimos sacramentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nBeethoven nos leg\u00f3 unas 135 obras; entre ellas m\u00fasica de c\u00e1mara de todo tipo, 9 sinfon\u00edas, 1 oratorio, 1 \u00f3pera y 2  Misas. La mayor\u00eda de estas creaciones deben ser clasificadas entre las m\u00e1s sublimes composiciones musicales que haya producido la mente  humana. En Beethoven halla culminaci\u00f3n la m\u00fasica instrumental, veh\u00edculo del subjetivismo por excelencia, tras un desarrollo gradual que se extendi\u00f3 durante casi tres siglos.  En sus manos se convierta en la voz m\u00e1s poderosa del Zeitgeist en boga.   Viviendo en una era y en un clima de liberalismo religioso, cuando el pante\u00edsmo  hegeliano impregnaba la literatura contempor\u00e1nea, especialmente la ficci\u00f3n y la poes\u00eda de Goethe, no se pudo sustraer a tan ofuscadora influencia.  Su afirmaci\u00f3n de que \u201cla perfecci\u00f3n y la religi\u00f3n son asuntos indiscutibles\u201d da idea tanto del esp\u00edritu de su tiempo como de su propia actitud; tambi\u00e9n explica aquella otra frase de que \u201cla m\u00fasica debe arrancar fuego de la mente del hombre\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>  Beethoven con su cornetilla ac\u00fasticaSe ha se\u00f1alado que en la mayor\u00eda de sus obras instrumentales, no menos que en su \u00f3pera \u201cFidelio\u201d y en la Novena Sinfon\u00eda, el \u00faltimo final que se cierra con un coro final sobre la \u201cOda a la Alegr\u00eda\u201d de Schiller, Beethoven revela y representa la lucha interior contra y victoria triunfal sobre la duda.  Sus dos Misas comportan el mismo car\u00e1cter subjetivo: son magnas obras de  arte sacro, pero deben considerarse aparte del servicio  lit\u00fargico, al cual no se sujetan.  Mientras la primera y m\u00e1s corta en Do mayor, encargada por el pr\u00edncipe Estherhazy, no excede en longitud y forma a los c\u00e1nones de su \u00e9poca y contiene pasajes de excepcional devoci\u00f3n y belleza; considerada como un todo, resulta, no obstante, de expresi\u00f3n demasiado individual y  violenta como para ser aceptada para uso lit\u00fargico.  Esto es cierto en mayor grado para su \u201cMisa Solemne\u201d en Re mayor, en cuya composici\u00f3n trabaj\u00f3 durante casi dos a\u00f1os. Esta obra monumental fue concebida como una catedral de San Esteban en tonos.   Su excesiva longitud y los numerosos recursos necesarios para interpretarla adecuadamente &#8212;orquesta, \u00f3rgano, solistas, cuarteto y un gran  coro, junto con la resistencia casi sobrehumana que exige a los sopranos y tenores \u2013 son por ellos solos raz\u00f3n suficiente para excluirla del servicio lit\u00fargico.  En una sala de conciertos, interpretada bajo condiciones adecuadas, resulta en una poderosa profesi\u00f3n de fe en un Dios personal por uno de los m\u00e1s grandes genios de todos los tiempos, quien la compuso en medio de la creciente incredulidad y la inminente descomposici\u00f3n moral y espiritual de su \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  SCHINDLER y MOSCHELES, Life of Beethoven (Londres, 1841); WEGELER V. RIES, Biograph. Notizen \u00fcber L. van Beethoven Leben u. Schaffen (Berl\u00edn, 1875); Beethovens Briefe (Viena y Leipzig, 1911); THAYER-DEITERS-RIEMANN, Ludwig van Beethovens Leben (Leipzig, 1911); AMBOS, Cultur-histor. Bilder aus dem Musikleben der Gegenvart, Das etische u. relig\u00f6se Moment in Beethoven (Leipzig, 1860).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Otten, Joseph. \u00abLudwig Van Beethoven.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 15. New York: Robert Appleton Company, 1912. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/15265b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Jos\u00e9 Benito Freijanes Mart\u00ednez.  rc\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nSelecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEnlaces externos\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n[1]Oda a la alegr\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Claro de luna.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Para Elisa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Primera Sinfon\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5] Segunda Sinfon\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Tercera Sinfon\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] Quinta Sinfon\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] Sexta Sinfon\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9] S\u00e9ptima Sinfon\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] Octava Sinfon\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] Novena Sinfon\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Naci\u00f3 en Bonn, probablemente el 16 de diciembre de 1770; muri\u00f3 en Viena el 26 de marzo de 1827. 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