{"id":23533,"date":"2016-02-05T16:03:21","date_gmt":"2016-02-05T21:03:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/beguines-y-beghards\/"},"modified":"2016-02-05T16:03:21","modified_gmt":"2016-02-05T21:03:21","slug":"beguines-y-beghards","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/beguines-y-beghards\/","title":{"rendered":"BEGUINES Y BEGHARDS"},"content":{"rendered":"<p>\n      (Beguines &amp; Beghards) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La etimolog\u00eda de los nombres Begardo y Beguina solamente pueden ser conjeturados. Probablemente hayan derivado de la palabra beghen en flamenco antiguo, con el sentido de pedir (\u00abrezar\u00bb) y no de \u00ablimosnear\u00bb, ya que ninguna de las dos comunidades en ning\u00fan momento fueron \u00f3rdenes mendicantes. Tal vez deriven de la palabra \u00abBega\u00bb, santo patr\u00f3n de Nivelles, en donde, seg\u00fan una dudosa tradici\u00f3n, el primer Beguinage fue establecido. Tal vez, de nuevo, derive de Lambert le B\u00e8gue, sacerdote de Li\u00e8ge quien muri\u00f3 en 1180, despu\u00e9s de haber gastado una fortuna en la fundaci\u00f3n de una iglesia y claustro para viudas y hu\u00e9rfanos de los cruzados en su pueblo nativo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en el comienzo del siglo XXII hab\u00eda mujeres en los pa\u00edses bajos que viv\u00edan solas, y sin tomar los votos, se consagraban a la oraci\u00f3n y a las buenas obras. Al principio no hab\u00eda muchas de ellas, pero a medida que el siglo doce avanzaba, el n\u00famero de mujeres incrementaba; era la \u00e9poca de las Cruzadas, y las tierras herv\u00edan llenas de mujeres desoladas \u2013 materia prima para un patr\u00f3n de ne\u00f3fitos. Estas solitarias armaron sus hogares no en los bosques, en donde los verdaderos eremitas aman habitar, sino en los bordes de los pueblos, en donde estaba su trabajo, ya que serv\u00edan a Cristo en Su pobreza. Alrededor del comienzo de la decimotercera centuria, algunas de ellas agrupaban sus caba\u00f1as juntas; la comunidad as\u00ed formada fue el primer Beguinage.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una Beguine dif\u00edcilmente pueden ser llamada monja; ella no tomaba votos, pod\u00eda volver al mundo y casarse si as\u00ed lo deseaba, y no renunciaba a su propiedad. Si no ten\u00eda medios para mantenerse, no ped\u00eda ni aceptaba limosnas, sino que se manten\u00eda a trav\u00e9s de labores manuales o a trav\u00e9s de la ense\u00f1ar a los hijos de burgueses. Durante su noviciado, viv\u00eda con la \u00abGran Se\u00f1ora\u00bb de su claustro, pero luego adquir\u00eda su propia morada, y si pod\u00eda permitirse el lujo, era atendida por sus propios sirvientes. Los mismos prop\u00f3sitos de vida, b\u00fasquedas comunes y comunidad dedicada a la adoraci\u00f3n eran los lazos que la vinculaban a sus compa\u00f1eras. No hab\u00eda casa-madre, como as\u00ed tampoco una regla com\u00fan, ni una orden general; sino que cada comunidad estaba completa en si misma, y organizaba sus propia forma de vida, sin embargo mas tarde, muchas adoptaron las reglas de la Tercer Orden de San Francisco. Estas comunidades, eran tan variadas como el estatus social de sus miembros; algunas de ellas admit\u00edan solamente se\u00f1oras de alto nivel, otras eran exclusivamente reservadas para personas de or\u00edgenes humildes; otras abr\u00edan sus puertas de par en par a mujeres de cualquier condici\u00f3n, y estas ultimas eran las mas densamente pobladas. Varias de estas comunidades, como el gran Beguinage de Ghent, contaba sus habitantes en los miles. As\u00ed, esta instituci\u00f3n semi-mon\u00e1stica, adaptada admirablemente a las necesidades espirituales y sociales de la era, se extendi\u00f3 r\u00e1pidamente a trav\u00e9s de la tierra y en poco tiempo comenz\u00f3 a ejercitar una profunda influencia en la vida religiosa de la gente.<br \/>\nCada una de estas instituciones era un ardiente centro de misticismo, y no fueron los monjes, quienes moraban mayormente en las \u00e1reas rurales, ni tampoco el clero secular, sino las Beguinas, los Begardos y los hijos de San Francisco, quienes moldearon el pensamiento de la poblaci\u00f3n urbana de los Pa\u00edses Bajos. Ya exist\u00eda un Beguinage en Mechlin en 1207, otro en Bruselas en 1245, otro en Louvain en 1243, otro en Brujas en 1244, y para el final del siglo, dif\u00edcilmente exist\u00eda una comunidad dentro de los Pa\u00edses Bajos que no tuviese su propio Beguinage, y pr\u00e1cticamente todas las grandes ciudades ten\u00edan dos o tres o tal vez m\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gran mayor\u00eda de estas instituciones fueron suprimidas durante los problemas religiosos del siglo XV, o durante los tormentosos a\u00f1os que cerraron el siglo XVIII, pero aun as\u00ed, algunos conventos de Beguinas todav\u00eda existen en varias partes de B\u00e9lgica. Los mas notables son los de Brujas, Mechlin, Louvain and Ghent, el cual en el ultimo recuento tenia casi mil miembros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El extenso renacimiento religioso que origino los Beguinages, tambi\u00e9n trajo al mismo tiempo, similares sociedades comunes para los hombres. De estas, la m\u00e1s importante y la mas extendida fue la de los Begardos. Los Begardos eran laicos, y como las Beguinas, no tomaban los votos, las reglas que observaban no eran uniformes y los miembros de cada comunidad estaban sujetos solamente a los superiores de su localidad; pero, al contrario de las beguinas, los begardos no pose\u00edan propiedad privada, los hermanos de cada monasterio ten\u00edan un solo monedero com\u00fan, habitaban todos bajo un mismo techo, y com\u00edan todos de la misma mesa. Eran por sobre todo, pero no siempre, hombres de or\u00edgenes humildes \u2013 tejedores, tintoreros, limpiadores, etc \u2013 y por ende estaban \u00edntimamente conectados con el gremio de las artes de la ciudad. Efectivamente, ning\u00fan hombre pod\u00eda ser admitido en el convento de Begardos de Bruselas a menos que fuese un miembro de la compa\u00f1\u00eda de tejedores, y este probablemente no haya sido un caso \u00fanico. Los Begardos eran hombres para los cuales, usualmente, la fortuna no hab\u00eda sido buena \u2013 hombres que hab\u00edan sobrevivido a sus amigos, o para los cuales los lazos familiares se hab\u00edan quebrado por alg\u00fan evento, y o que por razones de salud pobre o de avanzada edad, o tal vez por alg\u00fan accidente, no pod\u00edan mantenerse o vivir solos. Un escritor reciente dijo \u00ablos pueblos medievales de los Pa\u00edses Bajos, encontraron en los Beguinages una soluci\u00f3n a la pregunta femenina\u00bb, el establecimiento de estas comunidades les proporcion\u00f3 al menos una soluci\u00f3n parcial a otro problema que presionaba por una respuesta: el dif\u00edcil problema de como lidiar con el rendido hombre trabajador. Aunque el objeto principal de estas instituciones no era temporal, sino espiritual, se agruparon juntas para construir al hombre interno. Tambi\u00e9n, mientras trabajaban por su propia salvaci\u00f3n, no descuidaban a sus vecinos en el mundo, y gracias a su \u00edntima conexi\u00f3n con el gremio de artesanos, fueron capaces de influenciar abundantemente la vida religiosa, al extremo de moldear la opini\u00f3n religiosa de ciudades y pueblos de los Pa\u00edses Bajos, en todos los eventos en el caso del proletariado, durante mas de doscientos a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teniendo en cuenta las desdichadas y pisoteadas clases sociales de las cuales los Begardos eran generalmente reclutados, y el hecho de que estaban tan poco restringidos por el control eclesi\u00e1stico, no es sorprendente que el misticismo de algunos de ellos se convirtiera r\u00e1pidamente en una especie de pante\u00edsmo m\u00edstico, o que algunos de ellos gradualmente desarrollaran opiniones que no armonizaban con la Fe Cat\u00f3lica; opiniones, que efectivamente, si podemos confiar en John Ruysbroek, quien parece diferir un poco de las opiniones religiosas y pol\u00edticas que profesan los anarquistas de hoy. De acuerdo a las autoridades eclesi\u00e1sticas, las tendencias her\u00e9ticas de los Begardos y de las Beguinas, necesitaban medidas disciplinarias, a veces severas. Varias restricciones fueron impuestas sobre ellos por el Consejo Eclesi\u00e1stico de Fritzlar (en 1259), Mainz (en 1261), Eichst\u00e4tt (en 1282); y fueron prohibidos por \u00abno tener aprobaci\u00f3n\u00bb por parte del Consejo Eclesi\u00e1stico de B\u00e9ziers (en 1299). Fueron condenados por el Consejo de Viena en 1312, pero esta sentencia fue mitigada por Juan XXII en 1321, quien permiti\u00f3 que las Beguinas continuaran con su estilo de vida, ya que \u201chab\u00edan enmendado sus formas\u201d. Los Begardos eran mas obstinados. Durante el siglo catorce fueron condenados repetidamente por la Santa Sede, los obispos (notablemente en Alemania), y la Inquisici\u00f3n. Cabe acotar que por otro lado, a pesar de los extensos abusos, hombres de fe y piedad eran encontrados entre los Begardos. Por ellos, Gregory XI (1374-77) y Bonifacio IX (1394) dictaron Bulas a los obispos de Alemania y de los Pa\u00edses Bajos. Un eco de los errores teol\u00f3gicos en los que cayeron los Begardos, puede ser encontrados en la doctrina del Quietismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las comunidades de Begardos, en los Pa\u00edses Bajos no escaparon sin embargo, el destino que sufren tarde o temprano todas las instituciones humanas: antes del final de la edad media, pr\u00e1cticamente todas estaban en decadencia completa. Aunque sus vidas no fueron aplastadas por el peso del oro, como tantas veces sucede, con el transcurso del tiempo, si adquirieron sin embargo dotes. Nunca fueron ricos; sino que menguaron con el menguar del comercio de tela, y, cuando esa industria se muri\u00f3, ellos decayeron aun mas. Sus locas naves fueron penosamente puestas a prueba por las tormentas de los a\u00f1os 1500; algunas se fueron al fondo, algunas resistieron su furia, pero quedaron tan maltrechas que luego se hundieron en las calmas aguas. Algunas pocas, de una forma u otra, consiguieron mantenerse a flote hasta que el hurac\u00e1n de la Revoluci\u00f3n Francesa, finalmente los parti\u00f3 en pedazos. El n\u00famero m\u00e1s alto de esta fundaci\u00f3n en B\u00e9lgica fue de 94. En 1734 fueron reducidas a 34 y en 1856 a 20. Sus miembros en 1631 eran 2,487; en 1828 contaban con 1,010 miembros, y en 1856 alrededor de 1,600 miembros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ERNEST GILLIAT-SMITH<br \/>\nTranscrito por Janet Grayson<br \/>\nTraducci\u00f3n de Brenda M. Whitton.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Beguines &amp; Beghards) La etimolog\u00eda de los nombres Begardo y Beguina solamente pueden ser conjeturados. 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