{"id":23535,"date":"2016-02-05T16:03:25","date_gmt":"2016-02-05T21:03:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/belarmino-san-roberto-sobre-las-siete-palabras-pronunciadas-por-cristo-en-la-cruz-prefacio\/"},"modified":"2016-02-05T16:03:25","modified_gmt":"2016-02-05T21:03:25","slug":"belarmino-san-roberto-sobre-las-siete-palabras-pronunciadas-por-cristo-en-la-cruz-prefacio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/belarmino-san-roberto-sobre-las-siete-palabras-pronunciadas-por-cristo-en-la-cruz-prefacio\/","title":{"rendered":"BELARMINO, SAN ROBERTO: SOBRE LAS SIETE PALABRAS PRONUNCIADAS POR CRISTO EN LA CRUZ (PREFACIO)"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>Prefacio<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obs\u00e9rvenme, ahora, por cuarto a\u00f1o, prepar\u00e1ndome para la muerte. Habi\u00e9ndome retirado de los negocios del mundo a un lugar de reposo, me entrego a la meditaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras, y a escribir los pensamientos que se me ocurren en mis meditaciones, para que si ya no puedo ser de uso por la palabra de boca, o la composici\u00f3n de voluminosas obras, pueda por lo menos ser \u00fatil a mis hermanos por medio de estos piadosos librillos. Mientras reflexionaba entonces sobre cu\u00e1l ser\u00eda el tema m\u00e1s elegible tanto para prepararme para la muerte como para asistir a otros a vivir bien, se me ocurri\u00f3 la Muerte de Nuestro Se\u00f1or, junto con el \u00faltimo serm\u00f3n que el Redentor del mundo predic\u00f3 desde la Cruz, como desde un elevado p\u00falpito, a la raza humana. Este serm\u00f3n consiste de siete cortas pero profundas sentencias, y en estas siete palabras est\u00e1 contenido todo lo que Nuestro Se\u00f1or manifest\u00f3 cuando dijo: \u00abMirad que subimos a Jerusal\u00e9n, y se cumplir\u00e1 todo lo que los Profetas escribieron sobre el Hijo del Hombre\u00bb[1] . Todo lo que los Profetas predijeron sobre Cristo puede ser reducido a cuatro t\u00edtulos: sus sermones a la gente; su oraci\u00f3n al Padre; los grandes tormentos que soport\u00f3; y las sublimes y admirables obras que realiz\u00f3. Todo esto fue verificado de manera admirable en la Vida de Cristo, pues Nuestro Se\u00f1or no pod\u00eda ser m\u00e1s diligente al predicar al pueblo. Predicaba en el Templo, en las sinagogas, en los campos, en los desiertos, en las casas, m\u00e1s a\u00fan, predicaba incluso desde una embarcaci\u00f3n a la gente que estaba en la orilla. Era su costumbre pasar noches en oraci\u00f3n a Dios, pues as\u00ed dice el Evangelista: \u00abY se pas\u00f3 la noche en la oraci\u00f3n de Dios\u00bb [2] . Sus admirables obras al expulsar demonios, curar enfermos, multiplicar panes, calmar tormentas, han de ser le\u00eddas en cada p\u00e1gina de los Evangelios[3]. A\u00fan as\u00ed, fueron muchas las injurias que fueron acumuladas sobre \u00c9l, como respuesta al bien que hab\u00eda hecho. Consist\u00edan \u00e9stas no s\u00f3lo en palabras insolentes, sino tambi\u00e9n en apedrearlo[4] y despe\u00f1arlo[5]. En una palabra, todas estas cosas verdaderamente se consumaron en la Cruz. Su pr\u00e9dica desde la Cruz fue tan poderosa que \u00abtoda la multitud se volvi\u00f3 golpe\u00e1ndose el pecho\u00bb[6], y no s\u00f3lo los corazones de los hombres, sino incluso las rocas fueron quebrantadas en pedazos. \u00c9l or\u00f3 en la Cruz, como dice el Ap\u00f3stol, \u00abcon poderoso clamor y l\u00e1grimas\u00bb, siendo as\u00ed \u00abescuchado por su actitud reverente\u00bb[7]. Sufri\u00f3 tanto en la Cruz, en comparaci\u00f3n con lo que hab\u00eda sufrido el resto de su vida, que el sufrimiento parece pertenecer s\u00f3lo a su Pasi\u00f3n. Finalmente, nunca obr\u00f3 mayores signos y prodigios que cuando estando en la Cruz parec\u00eda reducido a la m\u00e1s grande debilidad y flaqueza. Entonces no s\u00f3lo manifest\u00f3 signos del cielo, los cuales los jud\u00edos hab\u00edan pedido hasta el fastidio, sino que un poco despu\u00e9s manifest\u00f3 el m\u00e1s grande de todos los signos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues luego de estar muerto y enterrado, se levant\u00f3 de entre los muertos por su propia fuerza, llamando a su Cuerpo a la vida, incluso a una vida inmortal. Verdaderamente entonces podremos decir que en la Cruz se consum\u00f3 todo lo que estaba escrito por los Profetas en relaci\u00f3n al Hijo del Hombre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero antes de empezar a escribir sobre las palabras que Nuestro Se\u00f1or manifest\u00f3 desde la Cruz, parece apropiado que deba decir algo de la Cruz misma, que fue el P\u00falpito del Predicador, altar del Sacerdote V\u00edctima, campo del Combatiente, el taller del que obra maravillas. Los antiguos estaban de acuerdo al decir que la Cruz estaba hecha de tres trozos de madera: uno vertical, a lo largo del cual era puesto el cuerpo del crucificado; uno horizontal, al que estaban sujetas las manos; y el tercero estaba unido a la parte baja de la cruz, sobre el cual descansaban los pies del acusado, pero sujetos por medio de clavos para impedir su movimiento. Los antiguos Padres de la Iglesia concuerdan con esta opini\u00f3n, como San Justino[8] y San Ireneo[9]. Estos autores, m\u00e1s a\u00fan, indican claramente que cada pie descansaba en la tabla, y no que un pie estaba puesto encima del otro. Por tanto, se sigue que Cristo fue clavado a la Cruz con cuatro clavos, y no tres, como muchos imaginan, quienes en las pinturas representan a Cristo, Nuestro Se\u00f1or, clavado a la Cruz con un pie sobre el otro. San Gregorio de Tours[10], claramente dice lo contrario, y confirma su opini\u00f3n apelando a antiguos grabados. Yo, por mi parte, he visto en la Librer\u00eda Real en Par\u00eds algunos manuscritos muy antiguos de los Evangelios, los cuales conten\u00edan muchos grabados de Cristo Crucificado y todos lo representaban con cuatro clavos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Agust\u00edn[11]] y San Gregorio de Nisa[12] dicen que el madero vertical de la Cruz se proyectaba un poco del madero vertical. Parecer\u00eda que el Ap\u00f3stol insin\u00faa lo mismo, pues en su Ep\u00edstola a los Efesios, San Pablo escribe: \u00abque pod\u00e1is comprender con todos los santos cu\u00e1l es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad\u00bb[13]. Eso es claramente una descripci\u00f3n de la figura de la Cruz, que ten\u00eda cuatro extremos: anchura en la parte horizontal, longitud en la parte vertical, altura en aquella parte de la Cruz que sobresal\u00eda y se proyectaba de la parte horizontal, y profundidad en la parte que estaba enterrada en la tierra. Nuestro Se\u00f1or no soport\u00f3 los tormentos de la Cruz por casualidad, o contra su voluntad, pues \u00c9l hab\u00eda escogido este tipo de muerte desde toda la eternidad, como ense\u00f1a San Agust\u00edn 14 por el testimonio del Ap\u00f3stol: \u00abJes\u00fas de Nazaret, que fue entregado seg\u00fan el determinado designio y previo conocimiento de Dios, vosotros le matasteis clav\u00e1ndole en la cruz por manos de los imp\u00edos\u00bb 15 . Y as\u00ed Cristo, desde el principio de su pr\u00e9dica, dijo a Nicodemo: \u00abComo Mois\u00e9s levant\u00f3 la serpiente en el desierto, as\u00ed tiene que ser levantado el Hijo del Hombre, para que todo el que crea tenga por \u00c9l vida eterna\u00bb[16]. Muchas veces habl\u00f3 a sus Ap\u00f3stoles sobre su Cruz, alent\u00e1ndolos a imitarlo a \u00c9l: \u00abSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, tome su cruz y s\u00edgame\u00bb[17].\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo Nuestro Se\u00f1or sabe la raz\u00f3n que lo indujo a escoger este tipo de muerte. Los santos Padres, sin embargo, han pensado en algunas razones m\u00edsticas, y las han dejado para nosotros en sus escritos. San Ireneo, en su trabajo al que nos hemos ya referido, dice que las palabras \u00abJes\u00fas de Nazaret, Rey de los Jud\u00edos\u00bb fueron escritas sobre aquella parte de la Cruz donde ambos brazos se encuentran, para darnos a entender que las dos naciones, jud\u00edos y gentiles, que hasta aquel tiempo se hab\u00edan rechazado una a la otra, fueron luego unidas en un solo cuerpo bajo una sola Cabeza: Cristo. San Gregorio de Nisa, en su serm\u00f3n sobre la Resurrecci\u00f3n, dice que la parte de la Cruz que miraba hacia el cielo manifiesta que el cielo ha de ser abierto por la Cruz como por una llave; que la parte que estaba enterrada en la tierra manifiesta que el infierno fue despojado por Cristo cuando \u00c9l descendi\u00f3 ah\u00ed; y que los dos brazos de la Cruz que se estiraban hacia el este y el oeste manifiestan la regeneraci\u00f3n del mundo entero por la Sangre de Cristo. San Jer\u00f3nimo, en la Ep\u00edstola a los Efesios, San Agust\u00edn 18, en su Ep\u00edstola a Honorato, San Bernardo, en el quinto libro de su obra \u00abSobre la Consideraci\u00f3n\u00bb, ense\u00f1an que el misterio principal de la Cruz fue levemente tocado por el Ap\u00f3stol en las palabras \u00abcu\u00e1l es la anchura y la longitud, la altura y la profundidad\u00bb[19]. El significado primario de estas palabras apunta a los atributos de Dios, la altura significa su poder, la profundidad su sabidur\u00eda, la anchura su bondad, la longitud su eternidad. Hacen referencia tambi\u00e9n a las virtudes de Cristo en su Pasi\u00f3n: la anchura su caridad, la longitud su paciencia, la altura su obediencia, la profundidad su humildad. Significan, m\u00e1s a\u00fan, las virtudes que son necesarias para aquellos que son salvados a trav\u00e9s de Cristo. La profundidad de la Cruz significa la fe, la altura la esperanza, la anchura la caridad, la longitud la perseverancia. De esto sacamos que s\u00f3lo la caridad, la reina de las virtudes, encuentra un sitio en cualquier lugar, en Dios, en Cristo, y en nosotros. De las otras virtudes, algunas son propias a Dios, otras a Cristo, y otras a nosotros. En consecuencia, no es maravilloso que en sus \u00faltimas palabras desde la Cruz, que ahora vamos a explicar, Cristo diese el primer lugar a palabras de caridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empezaremos por tanto explicando las primeras tres palabras que fueron dichas por Cristo a la hora sexta, antes que el sol fuera oscurecido y las tinieblas cubrieran la tierra. Consideraremos luego este eclipse del sol, y finalmente llegaremos a la explicaci\u00f3n de todas las dem\u00e1s palabras de Nuestro Se\u00f1or, que fueron dichas alrededor de la hora nona [20] , cuando la oscuridad estaba desapareciendo y la Muerte de Cristo estaba a la mano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1]  Lc 18,31.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2]  Lc 6,12.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3] Mt 8; Mc 4; Lc 6; Jn 6.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4] Jn 8.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5]Lc 4.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6] Lc 23,48.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7] Hb 5,7.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] En \u201cDial. cum Thyphon,\u201d lib. v.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9] \u201cAdvers. haeres. Valent.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10] \u201cLib. de Gloria Martyr.\u201d c. vi.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] Epist i.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[12] Serm. i \u201cDe Ressur.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[13] Ef 3,18.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[14] Epist. 120.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[15] Hch 2,23.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[16] Jn 3,14-15.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[17] Mt 16,24.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[18] Epist. 120.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[19] Ef 3,18.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[20] Mt 27. Inic\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Prefacio Obs\u00e9rvenme, ahora, por cuarto a\u00f1o, prepar\u00e1ndome para la muerte. Habi\u00e9ndome retirado de los negocios del mundo a un lugar de reposo, me entrego a la meditaci\u00f3n de las Sagradas Escrituras, y a escribir los pensamientos que se me ocurren en mis meditaciones, para que si ya no puedo ser de uso por la palabra &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/belarmino-san-roberto-sobre-las-siete-palabras-pronunciadas-por-cristo-en-la-cruz-prefacio\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBELARMINO, SAN ROBERTO: SOBRE LAS SIETE PALABRAS PRONUNCIADAS POR CRISTO EN LA CRUZ (PREFACIO)\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23535","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23535","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23535"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23535\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}