{"id":23537,"date":"2016-02-05T16:03:29","date_gmt":"2016-02-05T21:03:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/belarmino-san-roberto-sobre-las-siete-palabras-pronunciadas-por-cristo-en-la-cruz-capitulo-capitulo-ii-el-primer-fruto-que-ha-de-ser-cosechado-de-la-consideracion-de-la-primera-palabra-dicha-por-c\/"},"modified":"2016-02-05T16:03:29","modified_gmt":"2016-02-05T21:03:29","slug":"belarmino-san-roberto-sobre-las-siete-palabras-pronunciadas-por-cristo-en-la-cruz-capitulo-capitulo-ii-el-primer-fruto-que-ha-de-ser-cosechado-de-la-consideracion-de-la-primera-palabra-dicha-por-c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/belarmino-san-roberto-sobre-las-siete-palabras-pronunciadas-por-cristo-en-la-cruz-capitulo-capitulo-ii-el-primer-fruto-que-ha-de-ser-cosechado-de-la-consideracion-de-la-primera-palabra-dicha-por-c\/","title":{"rendered":"BELARMINO, SAN ROBERTO: SOBRE LAS SIETE PALABRAS PRONUNCIADAS POR CRISTO EN LA CRUZ, CAPITULO CAPITULO II, EL PRIMER FRUTO QUE HA DE SER COSECHADO DE LA CONSIDERACION DE LA PRIMERA PALABRA DICHA POR CRISTO SOBRE LA CRUZ"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Habiendo dado el significado literal de la primera palabra dicha por Nuestro Se\u00f1or en la Cruz, nuestra pr\u00f3xima tarea ser\u00e1 esforzarnos por recoger algunos de sus frutos m\u00e1s preferibles y ventajosos. Lo que m\u00e1s nos impacta en la primera parte del serm\u00f3n de Cristo en la Cruz es su ardiente caridad, que arde con fulgor m\u00e1s brillante que el que podamos conocer o imaginar, de acuerdo a lo que escribi\u00f3 San Pablo a los Efesios: \u00abY conocer la caridad de Cristo que excede todo conocimiento\u00bb 37 . Pues en este pasaje el Ap\u00f3stol nos informa por el misterio de la Cruz c\u00f3mo la caridad de Cristo sobrepasa nuestro entendimiento, ya que se extiende m\u00e1s all\u00e1 de la capacidad de nuestro limitado intelecto. Pues cuando sufrimos cualquier dolor fuerte, como por ejemplo un dolor de dientes, o un dolor de cabeza, o un dolor en los ojos, o en cualquier otro miembro de nuestro cuerpo, nuestra mente est\u00e1 tan atada a esto como para ser incapaz de cualquier esfuerzo. Entonces no estamos de humor ni para recibir a nuestros amigos ni para continuar con el trabajo. Pero cuando Cristo fue clavado en la Cruz, us\u00f3 su diadema de espinas, como est\u00e1 claramente manifestado en las escrituras de los antiguos Padres; por Tertuliano entre los Padres Latinos, en su libro contra los jud\u00edos, y por Or\u00edgenes, entre los Padres griegos, en su obra sobre San Mateo; y por tanto se sigue que \u00c9l no pod\u00eda ni mover su cabeza hacia atr\u00e1s ni moverla de lado a lado sin dolor adicional. Toscos clavos ataban sus manos y pies, y por la manera en que desgarraban su carne, ocasionaban un doloroso y largo tormento. Su cuerpo estaba desnudo, desgastado por el cruel flagelo y los trajines del ir y venir, expuesto ignominiosamente a la vista de los vulgares, agrandando por su peso las heridas en sus pies y manos, en una b\u00e1rbara y continua agon\u00eda. Todas estas cosas combinadas fueron origen de mucho sufrimiento, como si fueran otras tantas cruces. Sin embargo, oh caridad, verdaderamente sobrepasando nuestro entendimiento, \u00c9l no pens\u00f3 en sus tormentos, como si no estuviera sufriendo, sino que sol\u00edcito s\u00f3lo para la salvaci\u00f3n de sus enemigos, y deseando cubrir la pena de sus cr\u00edmenes, clam\u00f3 fuertemente a su Padre: \u00abPadre, perd\u00f3nalos\u00bb. \u00bfQu\u00e9 hubiese hecho \u00c9l si estos infelices fuesen las v\u00edctimas de una persecuci\u00f3n injusta, o hubiesen sido sus amigos, sus parientes, o sus hijos, y no sus enemigos, sus traidores y parricidas? Verdaderamente, \u00a1Oh benign\u00edsimo Jes\u00fas! Tu caridad sobrepasa nuestro entendimiento. Observo tu coraz\u00f3n en medio de tal tormenta de injurias y sufrimientos, como una roca en medio del oc\u00e9ano que permanece inmutable y pac\u00edfica, aunque el oleaje se estrelle furiosamente contra ella. Pues ves que tus enemigos no est\u00e1n satisfechos con infligir heridas mortales sobre Tu cuerpo, sino que deben burlarse de tu paciencia, y aullar triunfalmente con el maltrato. Los miras, digo yo, no como un enemigo que mide a su adversario, sino como un Padre que trata a sus errantes hijos, como un doctor que escucha los desvar\u00edos de un paciente que delira. Por lo que T\u00fa no est\u00e1s molesto con ellos, sino los compadeces, y los conf\u00edas al cuidado de Tu Padre Todopoderoso, para que \u00c9l los cure y los haga enteros. Este es el efecto de la verdadera caridad, estar en buenos t\u00e9rminos con todos los hombres, considerando a ninguno como tu enemigo, y viviendo pac\u00edficamente con aquellos que odian la paz.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es lo que es cantado en el C\u00e1ntico del amor sobre la virtud de la perfecta caridad: \u00abGrandes aguas no pueden apagar el amor, ni los r\u00edos anegarlo\u00bb 38 . Las grandes aguas son los muchos sufrimientos que nuestras miserias espirituales, como tormentas del infierno, cargan sobre Cristo a trav\u00e9s de los Jud\u00edos y los Gentiles, quienes representaban las pasiones oscuras de nuestro coraz\u00f3n. A\u00fan as\u00ed, esta inundaci\u00f3n de aguas, es decir de dolores, no puede extinguir el fuego de la caridad que ardi\u00f3 en el pecho de Cristo. Por eso, la caridad de Cristo fue m\u00e1s grande que este desborde de grandes aguas, y resplandeci\u00f3 brillantemente en su oraci\u00f3n: \u00abPadre, perd\u00f3nalos\u00bb. Y no s\u00f3lo fueron estas grandes aguas incapaces de extinguir la caridad de Cristo, sino que ni siquiera luego de a\u00f1os pudieron las tormentas de la persecuci\u00f3n sobrepasar la caridad de los miembros de Cristo. As\u00ed, la caridad de Cristo, que posey\u00f3 el coraz\u00f3n de San Esteban, no pod\u00eda ser aplastada por las piedras con las cuales fue martirizado. Estaba viva entonces, y \u00e9l or\u00f3: \u00abSe\u00f1or, no les tengas en cuenta este pecado\u00bb 39 . En fin, la perfecta e invencible caridad de Cristo que ha sido propagada en los corazones de m\u00e1rtires y confesores, ha combatido tan tercamente los ataques de perseguidores, visibles e invisibles, que puede decirse con verdad incluso hasta el fin del mundo, que un mar de sufrimiento no podr\u00e1 extinguir la llama de la caridad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero de la consideraci\u00f3n de la Humanidad de Cristo ascendamos a la consideraci\u00f3n de Su Divinidad. Grande fue la caridad de Cristo como hombre hacia sus verdugos, pero mayor fue la caridad de Cristo como Dios, y del Padre, y del Esp\u00edritu Santo, en el d\u00eda \u00faltimo, hacia toda la humanidad, que hab\u00eda sido culpable de actos de enemistad hacia su Creador, y, de haber sido capaces, lo hubiesen expulsado del cielo, clavado a una cruz, y asesinado. \u00bfQui\u00e9n puede concebir la caridad que Dios tiene hacia tan ingratas y malvadas criaturas? Dios no guard\u00f3 a los \u00e1ngeles cuando pecaron, ni les dio tiempo para arrepentirse, sin embargo con frecuencia soporta pacientemente al hombre pecador, a blasfemos, y a aquellos que se enrolan bajo el estandarte del demonio, Su enemigo, y no s\u00f3lo los soporta, sino que tambi\u00e9n los alimenta y cr\u00eda, incluso hasta los alienta y sostiene, pues \u00aben \u00c9l vivimos, nos movemos y existimos\u00bb 40 , como dice el Ap\u00f3stol. Ni tampoco preserva solo al justo y bueno, sino igualmente al hombre ingrato y malvado, como Nuestro Se\u00f1or nos dice en el Evangelio de San Lucas. Ni tampoco nuestro Buen Se\u00f1or meramente alimenta y cr\u00eda, alienta y sostiene a sus enemigos, sino que frecuentemente acumula sus favores sobre ellos, d\u00e1ndoles talentos, haci\u00e9ndolos honorables, y los eleva a tronos temporales, mientras que \u00c9l aguarda pacientemente su regreso de la senda de la iniquidad y perdici\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y para sobrepasar varias de las caracter\u00edsticas de la caridad que Dios siente hacia los hombres malvados, los enemigos de su Divina Majestad, cada uno de los cuales requerir\u00eda un volumen si trat\u00e1ramos singularmente con cada uno, nos limitaremos ahora a aquella singular bondad de Cristo de la que estamos tratando. \u00bf\u00abPues am\u00f3 Dios tanto al mundo que dio su \u00fanico hijo\u00bb? 41 . El mundo es el enemigo de Dios, pues \u00abel mundo entero yace en poder del maligno\u00bb 42 , como nos dice San Juan. Y \u00absi alguno ama al mundo, el amor del Padre no est\u00e1 en \u00e9l\u00bb 43 , como vuelve a decir en otro lugar. Santiago escribe: \u00abCualquiera, pues, que desee ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios\u00bb y \u00abla amistad con el mundo es enemistad con Dios\u00bb 44 . Dios, por tanto, al amar este mundo, muestra su amor a su enemigo con la intenci\u00f3n de hacerlo amigo suyo. Para este prop\u00f3sito ha enviado a su Hijo, \u00abPr\u00edncipe de la Paz\u00bb 45 , para que por medio suyo el mundo pueda ser reconciliado con Dios. Por eso al nacer Cristo los \u00e1ngeles cantaron: Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz\u00bb 46 . As\u00ed ha amado Dios al mundo, su enemigo, y ha tomado el primer paso hacia la paz, dando a su Hijo, quien puede traer la reconciliaci\u00f3n sufriendo la pena debida a su enemigo. El mundo no recibi\u00f3 a Cristo, increment\u00f3 su culpa, se rebel\u00f3 frente al \u00fanico Mediador, y Dios inspir\u00f3 a este Mediador devolver bien por mal orando por sus perseguidores. Or\u00f3 y \u00abfue escuchado por su reverencia\u00bb 47 . Dios esper\u00f3 pacientemente qu\u00e9 progreso har\u00edan los Ap\u00f3stoles por su pr\u00e9dica en la conversi\u00f3n del mundo. Aquellos que hicieron penitencia recibieron el perd\u00f3n. Aquellos que no se arrepintieron luego de tan paciente tolerancia fueron exterminados por el juicio final de Dios. Por tanto, de esta primera palabra de Cristo aprendemos en verdad que la caridad de Dios Padre, que \u00abtanto am\u00f3 al mundo que dio a su Hijo \u00fanico, para que todo el que crea en \u00c9l no perezca sino que tenga vida eterna\u00bb 48 , sobrepasa todo conocimiento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente: Biblioteca Electr\u00f3nica Cristiana\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">37\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ef 3,19.<br \/>\n38\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cant 8,7.<br \/>\n39\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hch 7,59.<br \/>\n40\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hch 17,28.<br \/>\n41\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jn 3,16.<br \/>\n42\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1Jn 5,19.<br \/>\n43\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1Jn 2,I[5].<br \/>\n44\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Stgo 4,4.<br \/>\n45\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Is 2,6.<br \/>\n46\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lc 2,14.<br \/>\n47\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hb 5,7.<br \/>\n48\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jn 3,16.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Habiendo dado el significado literal de la primera palabra dicha por Nuestro Se\u00f1or en la Cruz, nuestra pr\u00f3xima tarea ser\u00e1 esforzarnos por recoger algunos de sus frutos m\u00e1s preferibles y ventajosos. 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