{"id":23559,"date":"2016-02-05T16:04:15","date_gmt":"2016-02-05T21:04:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-benedicto-xiv\/"},"modified":"2016-02-05T16:04:15","modified_gmt":"2016-02-05T21:04:15","slug":"papa-benedicto-xiv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-benedicto-xiv\/","title":{"rendered":"PAPA BENEDICTO XIV"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">(PROSPERO LORENZO LAMBERTINI)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hijo de Marcello Lambertini y Lucrecia Bulgarini, naci\u00f3 en Bolonia el 31 de Marzo de 1675; muri\u00f3 el 3 de Mayo de 1758. Recibi\u00f3 su educaci\u00f3n primaria de tutores. A la edad de trece a\u00f1os fue al Collegium Clementinum de Roma donde estudi\u00f3 ret\u00f3rica, filosof\u00eda, y teolog\u00eda. Santo Tom\u00e1s de Aquino fue su autor favorito, pero la inclinaci\u00f3n de su esp\u00edritu iba hacia los estudios hist\u00f3ricos y legales, destacando en estos \u00faltimos, tanto en derecho civil como eclesi\u00e1stico. En 1694, aunque de s\u00f3lo diecinueve a\u00f1os, recibi\u00f3 el grado de Doctor en Teolog\u00eda y Doctor Utriusque Juris  (derecho civil y can\u00f3nico). A la muerte de Inocencio XII fue nombrado abogado consistorial por Clemente XI, y poco despu\u00e9s consultor del Santo Oficio. En 1708 fue nombrado Promotor de la Fe; en 1712 can\u00f3nigo te\u00f3logo en el Vaticano y asesor de la Congregaci\u00f3n de Ritos; en 1713 fue nombrado prelado dom\u00e9stico; en 1718 secretario de la Congregaci\u00f3n del Concilio, y en 1725 obispo titular de Theodosia. Fue nombrado obispo de Ancona en 1727 y cardenal el 30 de Abril de 1728. Fue trasladado al arzobispado de Bolonia en Abril de 1731. Aunque de ning\u00fan modo un genio, su enorme aplicaci\u00f3n asociada a una agudeza de mente mayor de la ordinaria, le hizo uno de los hombres m\u00e1s eruditos de su tiempo y le dio la distinci\u00f3n de ser quiz\u00e1 el m\u00e1s sabio de los papas. Su personalidad fue m\u00faltiple, y la gama de sus intereses amplia. Su dedicaci\u00f3n a la ciencia y la investigaci\u00f3n seria de problemas hist\u00f3ricos no interfiri\u00f3 con sus estudios puramente literarios. \u201cSe me ha reprochado\u201d, dijo una vez, \u201cpor mi familiaridad con Tasso Dante y Ariosto, pero son una necesidad para m\u00ed para dar energ\u00eda a mi pensamiento y vida a mi estilo.\u201d Esta dedicaci\u00f3n a las artes y ciencias llev\u00f3 a Lambertini a lo largo de toda su vida a mantener un estrecho y amistoso contacto con los autores y sabios m\u00e1s famosos de su tiempo. Montfaucon, a quien \u00e9l conoci\u00f3 en Roma, dijo de \u00e9l, \u201cJoven como es, tiene dos almas, una para la ciencia, otra para la sociedad.\u201d Esta \u00faltima caracterizaci\u00f3n no obstaculizaba su incansable actividad en una de las muchas posiciones importantes que fue llamado a ocupar, ni disminu\u00eda su asombrosa capacidad para el trabajo m\u00e1s arduo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El celo y energ\u00eda que Lambertini aport\u00f3 a este cargo infundi\u00f3 nueva vida a todos sus asuntos. \u00c9l mismo explicaba su asiduidad diciendo que consideraba el episcopado no como un honor sino como una oportunidad de hacer el bien. Su administraci\u00f3n fue ejemplar: visit\u00f3 todos los lugares de su di\u00f3cesis, celebr\u00f3 s\u00ednodos, incit\u00f3 al pueblo a la piedad mediante la palabra y el ejemplo, y supervis\u00f3 los asuntos de su di\u00f3cesis tan completamente que nada que necesitara cambio o correcci\u00f3n se le escap\u00f3. Su humildad y vasto saber fueron una fuente de inspiraci\u00f3n y fortaleza para su clero, y su comprensi\u00f3n amplia y firme de los asuntos y problemas p\u00fablicos le dio una posici\u00f3n de influencia \u00fanica entre los gobernantes y el pueblo. En su opini\u00f3n el fundamento del \u00e9xito en la administraci\u00f3n episcopal era la completa armon\u00eda entre el obispo y el clero, y \u00e9l logr\u00f3 conseguir esto. A causa de sus maravillosas dotes y su extraordinario \u00e9xito como obispo de Ancona, el Papa Benedicto XIII deseaba trasladarlo a un cargo de mayor responsabilidad que le permitiera desarrollar en un campo m\u00e1s amplio sus facultades y actividad, pero el replic\u00f3 en su habitual vena jocosa que ning\u00fan cambio de puesto le pod\u00eda hacer de otra forma que como era, alegre, humor\u00edstico, y amigo del Papa. Cuando fue trasladado a Bolonia en 1731 sus energ\u00edas y actividades parecieron redoblarse. Se hizo todo para todos y se dice que no permiti\u00f3 a nadie dejar su presencia insatisfecho o airado, y sin ser confortado y estimulado por su sabidur\u00eda, su consejo, o sus advertencias. Sus esfuerzos se dirigieron mayoritariamente a la mejora de la educaci\u00f3n del clero en su di\u00f3cesis. Reform\u00f3 los programas de estudios en su seminario y prepar\u00f3 un nuevo plan de estudios en el que se pon\u00eda \u00e9nfasis en el estudio de la Sagrada Escritura y la patrolog\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando muri\u00f3 Clemente XII (el 6 de Febrero de 1740) la fama de Lambertini estaba en su c\u00faspide. Por intrigas de diversas clases el c\u00f3nclave que empez\u00f3 el 17 de Febrero dur\u00f3 seis meses. Estaba compuesto por cincuenta y cuatro cardenales de los que cuarenta y seis eran italianos, tres franceses, cuatro espa\u00f1oles y un alem\u00e1n. Estaban divididos en varios partidos. Uno estaba compuesto de los que hab\u00edan sido nombrados por Clemente XI, Inocencio XIII, y Benedicto XIII; otro por los nombrados por Clemente XII que eran conocidos como el nuevo colegio. La larga, tediosa sesi\u00f3n, y el intenso calor no mejor\u00f3 el humor de los cardenales; despu\u00e9s de seis meses de infructuosos esfuerzos e intriga constante, la elecci\u00f3n no parec\u00eda m\u00e1s pr\u00f3xima que al comienzo. Se sugirieron diversos expedientes, tales como la retirada de los nombres de los principales candidatos y la sustituci\u00f3n de otros, pero fue in\u00fatil. Despu\u00e9s de probar varios planes que terminaron en un punto muerto, Lambertini, cuyo nombre hab\u00eda sido propuesto como compromiso, se dirigi\u00f3 al c\u00f3nclave, diciendo: \u201cSi dese\u00e1is elegir a un santo, escoged a Gotti; si a un estadista, a Aldobrandini; si a un hombre honrado, elegidme a m\u00ed.\u201d Estas palabras dichas quiz\u00e1 tanto en broma como en serio ayudaron a terminar con la dificultad. Lambertini fue elegido y tom\u00f3 el nombre de Benedicto XIV en honor de su amigo y protector Benedicto XIII. Como Papa, Lambertini no fue menos en\u00e9rgico, esforzado, y modesto que antes de su elecci\u00f3n. Su gran saber le coloc\u00f3 en posici\u00f3n de tratar con \u00e9xito las situaciones eclesi\u00e1sticas que necesitaban reforma, y el amplio esp\u00edritu cristiano que animaba sus relaciones con las potencias extranjeras elimin\u00f3 la presi\u00f3n y hostilidad de incluso las cortes y gobernantes protestantes. Fue indudablemente liberal en sus relaciones pol\u00edticas, aunque nunca perdi\u00f3 de vista los intereses esenciales de la Iglesia y la religi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Pol\u00edtica p\u00fablica<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ir hasta el l\u00edmite extremo de la concesi\u00f3n y la conciliaci\u00f3n parece haber sido el principio que domin\u00f3 todas las acciones de Benedicto XIV en sus negociaciones con gobiernos y gobernantes, tanto, en realidad, que no ha escapado a la cr\u00edtica incluso desde dentro de la Iglesia de ser demasiado propenso a solucionar las dificultades haciendo concesiones o compromisos. Pese a como se puedan juzgar sus acciones, se piense lo que se quiera de sus motivos, no puede negarse que busc\u00f3 constantemente la paz y que pocas causas de fricci\u00f3n permanecieron tras el final de su administraci\u00f3n. Adem\u00e1s, al estimar el valor y efecto de sus concesiones, se ve que en casi todos los casos reforz\u00f3 la influencia moral del Papado incluso aunque se abandonaran algunos derechos de patronato u otros intereses materiales. Ni fue su influencia menos poderosa entre los gobernantes protestantes que entre los cat\u00f3licos; la estima universal en que era tenido por todo el mundo significaba mucho en una \u00e9poca, cuyo final iba a ser testigo de la destrucci\u00f3n de muchas instituciones centenarias, tanto pol\u00edticas como religiosas. Una enumeraci\u00f3n de sus principales negociaciones con los jefes de estado mostrar\u00e1 que Benedicto sabiamente abandon\u00f3, en muchos casos, la sombra de la autoridad temporal para mantener la sustancia de la supremac\u00eda espiritual.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey de Portugal recibi\u00f3 el derecho de patronato sobre todas las sedes y abad\u00edas de su reino (1740) y fue adem\u00e1s favorecido con el t\u00edtulo de Rex Fidelissimus (1748).En la cuesti\u00f3n de las rentas de iglesia y la asignaci\u00f3n de beneficios eclesi\u00e1sticos Espa\u00f1a fue tambi\u00e9n tratada muy generosamente. En 1741 se dio permiso para gravar con impuestos la renta del clero, y en 1753 el gobierno recibi\u00f3 el derecho de designaci\u00f3n de casi todos los beneficios espa\u00f1oles; en 1754 se ratific\u00f3 un acuerdo por el que las rentas de todos los beneficios de Espa\u00f1a y de las colonias americanas se pagar\u00edan al tesoro p\u00fablico para llevar a cabo la guerra contra los piratas africanos. El rey de Cerde\u00f1a recibi\u00f3 el t\u00edtulo de Vicario de la Santa Sede que llevaba consigo el derecho de designaci\u00f3n de todos los beneficios eclesi\u00e1sticos en sus dominios y la renta de los feudos pontificios a cambio de los cuales se ten\u00eda que pagar una indemnizaci\u00f3n  anual de mil ducados. Por mediaci\u00f3n del Papa se estableci\u00f3 en N\u00e1poles un tribunal formado por igual n\u00famero de cl\u00e9rigos y laicos presidido por un eclesi\u00e1stico, que constitu\u00eda el tribunal \u00faltimo para el juicio de casos eclesi\u00e1sticos. Como mediador entre los Caballeros de Malta y el rey de N\u00e1poles el Papa llev\u00f3 a feliz t\u00e9rmino una controversia de larga duraci\u00f3n. Mediante la Enc\u00edclica \u201cEx omnibus christiani orbis\u201d (16 de Octubre de 1756) la amarga controversia relativa a la cuesti\u00f3n de la admisi\u00f3n a los sacramentos de personas que no aceptaban la Bula \u201cUnigenitus\u201d fue concluida. Aunque insistiendo en la autoridad de la \u201cUnigenitus\u201d y se\u00f1alando que era obligaci\u00f3n de todos los fieles aceptarla con veneraci\u00f3n, el Papa decretaba que s\u00f3lo deb\u00eda excluirse de los sacramentos a aquellas personas cuya oposici\u00f3n a la constituci\u00f3n pontificia fuera p\u00fablica y notoria, y que por tanto debieran ser considerados como enemigos p\u00fablicos. El t\u00edtulo de Rey de Prusia adoptado en 1701 por el Elector de Brandenburgo fue reconocido por Benedicto contra la vigorosa oposici\u00f3n de muchos miembros de la Curia. Mar\u00eda Teresa se refer\u00eda a \u00e9l como el sage par excellence, y recibi\u00f3 muchos elogios del sult\u00e1n a quien \u00e9l se refer\u00eda amistosamente en sus escritos como el \u201cBuen Turco\u201d. Al final de su pontificado la \u00fanica cuesti\u00f3n de importancia en las relaciones exteriores de la Santa Sede que no hab\u00eda sido solucionada con \u00e9xito era la referente al Patriarcado de Aquileya sobre el que la Rep\u00fablica de Venecia y el emperador reclamaban el control. Benedicto decidi\u00f3 que los derechos del patriarcado deb\u00edan dividirse entre el Arzobispado de G\u00f6rz, en Austria, y el de Udine, en los estados de Venecia. Esta decisi\u00f3n fue considerada injusta por Venecia, que en represalia decret\u00f3 que ninguna Bula, Breve, o comunicaci\u00f3n de la Santa Sede ser\u00eda promulgada dentro de la jurisdicci\u00f3n de la Rep\u00fablica sin la supervisi\u00f3n y aprobaci\u00f3n del gobierno.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Gobernante Temporal y Espiritual<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como soberano temporal Benedicto gobern\u00f3 los Estados de la Iglesia con sabidur\u00eda y moderaci\u00f3n e introdujo muchas reformas con la finalidad de disminuir los abusos y promover la felicidad y prosperidad del pueblo. Con vistas a reponer el tesoro que hab\u00eda sido agotado por la extravagancia de algunos de sus predecesores, especialmente de Benedicto XIII bajo la influencia del cardenal Coscia, y por las enormes inversiones para edificios p\u00fablicos bajo Clemente XII, no hizo promociones al Sacro Colegio durante cuatro a\u00f1os. Se promovieron medidas para reformar la nobleza, se introdujo una nueva divisi\u00f3n comarcal de la ciudad con la finalidad de una mayor eficiencia administrativa, la agricultura fue favorecida y animada mediante la introducci\u00f3n de nuevos y mejores m\u00e9todos, se promovi\u00f3 el comercio, y el lujo se restringi\u00f3, mientras que la pr\u00e1ctica de la usura, contra la que public\u00f3 la Enc\u00edclica Vix Pervenit (1745), fue casi enteramente suprimida. Benedicto no abandon\u00f3 ninguna de las pretensiones de sus antecesores, pero el uso liberal de sus poderes no ten\u00eda otro objetivo que la promoci\u00f3n de las artes, de la paz y de la industria. Cu\u00e1n serio era el problema se ve mejor por sus propias palabras: \u201cEl Papa ordena, los cardenales no obedecen, y el pueblo hace lo que le apetece.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los asuntos puramente espirituales y religiosos la influencia de Benedicto dej\u00f3 una huella duradera en toda la Iglesia y su administraci\u00f3n. Sus Bulas y Enc\u00edclicas, que han jugado un papel tan importante en definir y clarificar puntos oscuros y dif\u00edciles del derecho eclesi\u00e1stico, fueron tratados ilustrados llenos de sabidur\u00eda y erudici\u00f3n. La enconada cuesti\u00f3n de los matrimonios mixtos, uniones entre cat\u00f3licos y protestantes, ped\u00eda soluci\u00f3n como consecuencia de la creciente frecuencia con la que se produc\u00edan. Mucha de la amargura del tiempo de la Reforma hab\u00eda pasado y los protestantes quer\u00edan celebrar sus matrimonios con cat\u00f3licos solemnizados con las mismas ceremonias que cuando ambas partes eran cat\u00f3licas. Aunque en Roma predominaba la teor\u00eda de que las partes contrayentes eran los verdaderos ministros del Sacramento del Matrimonio, no hab\u00eda unanimidad entre los te\u00f3logos sobre este punto. Sin derogar lo m\u00e1s m\u00ednimo esta teor\u00eda, Benedicto en respuesta a las preguntas de los obispos de muchos lugares, especialmente de Holanda y Polonia, decret\u00f3 en la Bula \u201cMagnae nobis admirationis\u201d (29 de Junio de 1748) que los matrimonios mixtos ser\u00edan permitidos s\u00f3lo bajo ciertas condiciones bien definidas, la principal de las cuales era que los hijos nacidos de esos matrimonios deb\u00edan ser educados en la Fe Cat\u00f3lica, pero que tales matrimonios, aunque tolerados, nunca se celebrar\u00edan con las ceremonias que implican la aprobaci\u00f3n eclesi\u00e1stica formal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Relaciones con las Iglesias Orientales<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo la h\u00e1bil mano de Benedicto se consum\u00f3 una uni\u00f3n formal con algunas de las Iglesias Orientales. Los frecuentes intentos de los Patriarcas Melquitas Griegos de Alejandr\u00eda, Antioqu\u00eda, y Jerusal\u00e9n de lograr un reconocimiento de la Santa Sede no dio como resultado durante mucho tiempo alg\u00fan tipo de uni\u00f3n definida, por la insatisfacci\u00f3n por parte de los papas con la formulaci\u00f3n de los credos orientales. En 1744, Benedicto XIV envi\u00f3 el palio a Seraf\u00edn Tanas a quien reconoci\u00f3 como Patriarca de los Melquitas Griegos de Antioqu\u00eda. Los conflictos en la Iglesia Maronita, tras la deposici\u00f3n de Jacob II, que amenazaron seriamente su unidad fueron solucionados en un concilio nacional (1736) cuyos decretos fueron aprobados por Benedicto. El 18 de Marzo de 1751 renov\u00f3 las prohibiciones de Clemente XII contra los masones, y aunque muy pocos gobiernos consideraban que la supresi\u00f3n de esta sociedad demandara una acci\u00f3n decisiva por su parte, se aprobaron enseguida leyes por Espa\u00f1a y N\u00e1poles, y en 1757 por Mil\u00e1n. La controversia con respecto a las costumbres chinas y de Malabar, o el sistema de acomodaci\u00f3n al paganismo que algunos misioneros hab\u00edan permitido a sus conversos practicar, y por el cual se dec\u00eda que ideas y pr\u00e1cticas paganas se hab\u00edan injertado en el Cristianismo, fue terminado por Benedicto XIV que public\u00f3 dos Bulas sobre esta cuesti\u00f3n, y requiri\u00f3 a los misioneros que juraran que tales abusos no se tolerar\u00edan en el futuro. La Bula \u201cEx quo singulari\u201d, respecto de los abusos en China, fue publicada el 11 de Julio de 1742; la relativa a Malabar, \u201cOmnium sollicitudinem\u201d, el 12 de Septiembre de 1744. (Ver CHINA, INDIA.) A causa de la manera en que las festividades de la iglesia se hab\u00edan multiplicado, Benedicto se esforz\u00f3 en disminuirlas. Esto hizo en Espa\u00f1a en 1742, en Sicilia y Toscana en 1748, y m\u00e1s tarde en Cerde\u00f1a, Austria, y los Estados Pontificios. Tal acci\u00f3n se enfrent\u00f3 con fuerte oposici\u00f3n de muchos cardenales. Benedicto acall\u00f3 sus reproches diciendo que menos fiestas observadas de manera m\u00e1s cristiana contribuir\u00edan m\u00e1s a la gloria de la religi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Reformas Lit\u00fargicas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En asuntos lit\u00fargicos Benedicto XIV fue extremadamente conservador. Ve\u00eda con pesar los profundos cambios que hab\u00edan sido introducidos en el Calendario Romano desde la \u00e9poca de Paulo V. El incremento en el n\u00famero de fiestas de santos y la multiplicaci\u00f3n de oficios con rango de Duplex hab\u00eda reemplazado a los antiguos oficios dominicales y de feria, y a lo largo de todo su pontificado se opuso determinadamente a la introducci\u00f3n de cualquier nuevo oficio en el Breviario, una pol\u00edtica a la que se adhiri\u00f3 tan estrictamente que el \u00fanico cambio que sobrevino durante su administraci\u00f3n fue que San Le\u00f3n Magno recibi\u00f3 el t\u00edtulo de Doctor. Tan profundamente convencido estaba de la necesidad de una completa revisi\u00f3n del Breviario que eliminara aquellas partes en las que el sentido cr\u00edtico del Siglo XVIII encontraba defectos que encarg\u00f3 al jesuita Fabio Danzetto que preparara un informe sobre la cuesti\u00f3n. Este informe en cuatro vol\u00famenes de notas fue de car\u00e1cter tan radical que se dice que provoc\u00f3 que Benedicto desistiera de su proyecto. El plan de reformar el Martirologio Romano fue, sin embargo llevado a cabo con \u00e9xito, y bajo su autoridad se public\u00f3 una nueva edici\u00f3n en Roma en 1748. Lo mismo se puede decir del \u201cCermoniale Episcoporum\u201d, cuya reforma emprendi\u00f3 Benedicto XIII y que Benedicto XIV public\u00f3 (1752) en su forma ahora habitual. La obra cl\u00e1sica de Benedicto sobre asuntos lit\u00fargicos es su \u201cDe Servorum Dei Beatificatione et de Beatorum Canonizatione\u201d que a\u00fan regula el proceso de beatificaci\u00f3n y canonizaci\u00f3n. Otros escritos lit\u00fargicos importantes de Benedicto trataban del sacrificio de la Misa y las fiestas de Nuestro Se\u00f1or, de la Sant\u00edsima Virgen, y de algunos santos. Aparte de estas public\u00f3 numerosas obras sobre los ritos de los griegos y orientales; Bulas y Breves sobre la celebraci\u00f3n de la octava delos Santos Ap\u00f3stoles, contra el uso de im\u00e1genes supersticiosas, sobre la bendici\u00f3n del palio, contra la m\u00fasica profana en las iglesias, sobre la rosa dorada, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con vistas a que el clero no estuviera carente de ciencia eclesi\u00e1stica e hist\u00f3rica, y que no perdiera la oportunidad de aprovechar el progreso intelectual de la \u00e9poca, fund\u00f3 en Roma cuatro academias para el estudio de las antig\u00fcedades romanas, las antig\u00fcedades cristianas, la historia de la Iglesia y los concilios, y la historia del derecho can\u00f3nico y la liturgia. Tambi\u00e9n estableci\u00f3 un museo cristiano, y encarg\u00f3 a Joseph Assemani que preparara un cat\u00e1logo de los manuscritos de la Biblioteca Vaticana, que enriqueci\u00f3 con la compra de la Biblioteca Ottoboniana que conten\u00eda 3.300 manuscritos de valor e importancia \u00fanicos. Fund\u00f3 c\u00e1tedras de qu\u00edmica y matem\u00e1ticas en la Universidad romana conocida como la Sapienza, y muchas otras de pintura, escultura, etc., en otras escuelas. Sobre todas esas fundaciones ejerci\u00f3 la m\u00e1s estrecha supervisi\u00f3n; tambi\u00e9n encontr\u00f3 tiempo para llevar a cabo muchos planes de construcci\u00f3n y embellecimiento de iglesias en Roma. El hecho de que Benedicto nunca elevara a un jesuita al cardenalato se atribuye a su hostilidad a la Compa\u00f1\u00eda; por otra parte, debe se\u00f1alarse que fue a un jesuita, Emmanuel Azevedo, al que encarg\u00f3 la edici\u00f3n \u00edntegra de sus obras (1747-51). Hab\u00eda sido urgido durante mucho tiempo por sus amigos los cardenales Passionei y Archinto  para que ordenara una completa reforma de esa orden, pero no fue hasta el \u00faltimo a\u00f1o de su vida cuando se emprendi\u00f3 una acci\u00f3n decisiva. El 1 de Abril de 1758 public\u00f3 un Breve por el que el cardenal Saldanha era encargado de inspeccionar todos los colegios y casas de la Compa\u00f1\u00eda en Portugal, y emprender una reforma de la misma, pero esta autoridad fue retirada por su sucesor, Clemente XIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Benedicto XIV busc\u00f3 solaz en la compa\u00f1\u00eda de hombres ilustrados y artistas, entre los que brill\u00f3 por su talento y erudici\u00f3n. Alegre, amable, y comunicativo, su conversaci\u00f3n a veces asombraba, si no chocaba, a las formales sensibilidades de los dignos cortesanos que se pon\u00edan en contacto con \u00e9l. Blando y afable en su conducta con todos los que se le acercaban, al Papa no le faltaba a veces ni energ\u00eda ni ingenio. En una ocasi\u00f3n tuvo lugar una violenta escena en la que el Papa expres\u00f3 de la manera m\u00e1s decidida su desaprobaci\u00f3n por las t\u00e1cticas de la corte francesa. Choiseul, el embajador franc\u00e9s, visit\u00f3 el Vaticano para pedir que el nombramiento del cardenal Archinto para suceder al cardenal Valenti como secretario de Estado fuera aplazada hasta despu\u00e9s de que algunos asuntos en los que el rey de Francia estaba interesado fueran decididos. El propio Choiseul da un relato de esta escena (Cartas, p.169), sin contar, sin embargo, todos los detalles. La conversaci\u00f3n fue m\u00e1s amable de lo que Choiseul inform\u00f3, y por las \u201cM\u00e9moires\u201d del Bar\u00f3n de Bersonval (p.106) sabemos que cuando el Papa se hubo cansado de las importunidades de Choiseul le cogi\u00f3 del brazo y empuj\u00e1ndole a su propio asiento dijo:\u201dHaga usted de Papa\u201d (Fa el Papa). Choiseul replic\u00f3: \u201cNo, Santo Padre, que cada uno haga su papel. Vos continuad siendo Papa y yo ser\u00e9 embajador.\u201d Esta brusquedad, sin embargo, no era habitual en Benedicto. Pod\u00eda ser alegre tanto como serio. El abbate Galiani le present\u00f3 una vez una colecci\u00f3n de minerales diciendo: \u201cDic ut lapides isti panes fiant\u201d (Manda que estas piedras se conviertan en pan), y la insinuaci\u00f3n no cay\u00f3 en saco roto. El milagro requerido fue realizado y el abb\u00e9 recibi\u00f3 una pensi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para sus s\u00fabditos Benedicto fue un \u00eddolo. Si se quejaban a veces de que escrib\u00eda demasiado y gobernaba demasiado poco, estaban de acuerdo en que hablaba bien y con talento, y sus bromas y \u201cbon mots\u201d eran el deleite de Roma. Las preocupaciones de estado, tras su elevaci\u00f3n al pontificado le impidieron dedicarse tanto como habr\u00eda deseado a sus estudios de \u00e9pocas anteriores; pero nunca le falt\u00f3 est\u00edmulo intelectual. Se rode\u00f3 de hombres tales como Quirini, Garampi, Borgia, Muratori, y mantuvo una activa correspondencia con sabios de distintas opiniones. Su preeminencia intelectual era no s\u00f3lo un motivo de orgullo para los cat\u00f3licos, sino que cre\u00f3 un fuerte v\u00ednculo con muchos no creyentes. Voltaire le dedic\u00f3 su \u201cMahomet\u201d con las palabras: \u201cAu chef de la v\u00e9ritable religion un \u00e9crit contre le fondateur d\u2019une religion fausse et barbare\u201d. En otra ocasi\u00f3n compuso para un retrato del Papa el siguiente d\u00edstico:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lambertinus hic est, Romae decus, et pater orbis<br \/>\nQui mundum scriptis docuit, virtutibus ornat.<br \/>\n(Este es Lambertini, el orgullo de Roma, y padre del mundo,<br \/>\nque ense\u00f1a al mundo con sus escritos y lo honra con sus virtudes.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00edstico caus\u00f3 discusi\u00f3n respecto a la duraci\u00f3n de \u201chic\u201d, pero el Papa defendi\u00f3 la prosodia de Voltaire quien confirm\u00f3 su opini\u00f3n con una cita de Virgilio que dijo deb\u00eda ser el epitafio de Benedicto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Grande como hombre, como sabio, como administrador, y como sacerdote, la pretensi\u00f3n de Benedicto a la inmortalidad se funda principalmente en sus admirables escritos eclesi\u00e1sticos. Los m\u00e1s importantes de entre ellos, aparte de los ya mencionados, son: \u201cInstitutiones Ecclesiasticae\u201d, escritas en italiano, pero traducidas al lat\u00edn por el P. Ildephonsus a S. Carolo; es una colecci\u00f3n de 107 documentos, principalmente cartas pastorales, cartas a obispos y otros, tratados independientes, instrucciones, etc., todos los cuales son realmente disertaciones cient\u00edficas sobre asuntos relacionados con el derecho eclesi\u00e1stico o el cuidado de las almas; la obra cl\u00e1sica \u201cDe Synodo Dioecesana\u201d, publicada tras su elevaci\u00f3n al Papado, una adaptaci\u00f3n del derecho eclesi\u00e1stico general a la administraci\u00f3n diocesana; este libro es llamado por Schulte, a causa de su influencia, una de las m\u00e1s importantes, si no la m\u00e1s importante, obra moderna de derecho can\u00f3nico;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCasus Conscientiae de mandato Prosp. Lambertini Archiep.Bono propositi et resoluti\u201d, valioso tanto para el abogado como para el confesor; \u201cBullarum Benedicti XIV\u201d, que contiene la legislaci\u00f3n de su pontificado, siendo muchos de sus documentos tratados cient\u00edficos. Tambi\u00e9n recopil\u00f3 un \u201cThesaurus Resolutionum Sacrae Congregationis Concilii\u201d, el primer intento de presentaci\u00f3n cient\u00edfica de la \u201cPraxis\u201d de las Congregaciones Roamnas. Una edici\u00f3n completa de sus obras apareci\u00f3 en Roma (1747-51) en doce vol\u00famenes in folio, por Emmanuel Azevedo S.J., quien tambi\u00e9n tradujo al lat\u00edn los documentos italianos. Una edici\u00f3n mejor y m\u00e1s completa es la de Venecia, 1788. La m\u00e1s reciente y m\u00e1s \u00fatil (Prato, 1844) es en diecisiete vol\u00famenes. Algunas cartas de Benedicto fueron publicadas por Kraus: \u201cBriefe Benedicts XIV an den Canonicus Pier Francesco Peggi in Bologna (1729-1758) nebst Benedicts Diarium des Conclaves von 1740\u201d (2\u00aa ed., Friburgo, 1888). Cf. Batiffol, \u00abInventaire des lettres in\u00e9dites du Pape B\u00e9noit XIV\u00bb (Paris, 1894); R. De Martinis, \u00abActa Benedicti XIV\u00bb; (Naples, 1884, passim). En 1904 Heiner edit\u00f3 tres tratados hasta entonces in\u00e9ditos de  Benedicto XIV sobre ritos, las fiestas de los Ap\u00f3stoles, y los Sacramentos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mejor relaci\u00f3n de los escritos de Benedicto y las fuentes para su vida se contienen en la obra arriba mencionada de KRAUS. Ver tambi\u00e9n GUARNACCHI, Vit\u00e6 et res gest\u00e6 Romanor. Pontif. et Card. a Clem. X usque ad Clem XI (Roma, 1857); NOVAES, Storia de&#8217; Sommi Pontefici (Roma, 1822); RANKE, Die r\u00f6m. P\u00e4pste in den letzten vier Jahrh. (Leipzig, ed. 1900); Vie du Pape Bened. XIV (Par\u00eds, 1783); GR\u00d6NE, Papst\u00adGeschichte (Ratisbona, 1875), II. Para un largo relato sobre la Curia y el car\u00e1cter de los  cardenales en la \u00e9poca de Benedicto XIV, ver CHOISEUL, Lettres et M\u00e9moires in\u00e9dites, publi\u00e9es par Maurice Boutry (Par\u00eds, 1895). Sobre Benedicto como canonista ver  SCHULTE, Gesch. der Quellen und Litt. des can. Rechts (Stuttgart, 1880), III, 503 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PATRICK J. HEALY\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por WGKofron\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con agradecimiento a la St. Mary&#8217;s Church, Akron, Ohio\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(PROSPERO LORENZO LAMBERTINI) Hijo de Marcello Lambertini y Lucrecia Bulgarini, naci\u00f3 en Bolonia el 31 de Marzo de 1675; muri\u00f3 el 3 de Mayo de 1758. Recibi\u00f3 su educaci\u00f3n primaria de tutores. A la edad de trece a\u00f1os fue al Collegium Clementinum de Roma donde estudi\u00f3 ret\u00f3rica, filosof\u00eda, y teolog\u00eda. Santo Tom\u00e1s de Aquino fue &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-benedicto-xiv\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA BENEDICTO XIV\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23559","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23559","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23559"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23559\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23559"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23559"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23559"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}