{"id":23573,"date":"2016-02-05T16:04:45","date_gmt":"2016-02-05T21:04:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-benito-jose-labre\/"},"modified":"2016-02-05T16:04:45","modified_gmt":"2016-02-05T21:04:45","slug":"san-benito-jose-labre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/san-benito-jose-labre\/","title":{"rendered":"SAN BENITO JOSE LABRE"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Nacido el 26 de Marzo de 1748 en Amettes en la Di\u00f3cesis de Boulogne, Francia; fallecido en Roma, el 16 de Abril de 1783.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue el mayor de quince hijos. Sus padres, Jean-Baptiste Labre y Anne-Barba Grandsire, pertenec\u00edan a la clase media y por tanto pudieron darle a su numerosa prole considerables oportunidades en el aspecto educativo. Recibi\u00f3 su entrenamiento temprano en su villa nativa, en una escuela conducida por el vicario de su parroquia. El relato de este per\u00edodo se plasma en la vida escrita por su confesor, Marconi, y en el contenido del compilado del proceso oficial de su beatificaci\u00f3n y son un\u00e1nimes en enfatizar el hecho de que \u00e9l exhibi\u00f3 una seriedad de pensamiento y conducta lejos mayor a sus a\u00f1os. A\u00fan a esa tierna edad hab\u00eda comenzado a mostrar una marcada predilecci\u00f3n por el esp\u00edritu de mortificaci\u00f3n, con una aversi\u00f3n hacia las diversiones infantiles ordinarias, y parece haber tenido desde el albor de su raz\u00f3n un v\u00edvido horror por el a\u00fan menor pecado. Todo lo dicho coexistente con una conducta franca y abierta y una reserva de alegr\u00eda que permaneci\u00f3 intacta hasta el fin de su vida.<br \/>\nA la edad de doce a\u00f1os se hizo cargo de su educaci\u00f3n su t\u00edo paterno, Fran\u00e7ois-Joseph Labre, cura de Erin, con quien fue entonces a vivir. Durante los siguientes seis a\u00f1os, los que pas\u00f3 bajo el techo de su t\u00edo, hizo un considerable progreso en el estudio de Lat\u00edn, historia, etc. pero se encontr\u00f3 a s\u00ed mismo incapaz de conquistar un constantemente creciente desagrado por cualquier forma de conocimiento que no obrara directamente para la uni\u00f3n con Dios. Su amor a la soledad, un generoso empleo de austeridades y devoci\u00f3n a sus ejercicios religiosos fueron discernibles como los rasgos distintivos de su vida en esa \u00e9poca y constituyen un preludio inteligible a su carrera subsiguiente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la edad de diecis\u00e9is resolvi\u00f3 abrazar la vida religiosa como un Trapero, pero siguiendo el consejo de su t\u00edo regres\u00f3 a Amettes para someter su proyecto a sus padres para su aprobaci\u00f3n; no pudo conseguir su consentimiento. Por tanto retom\u00f3 su estad\u00eda en la rector\u00eda de Erin, redoblando sus penitencias y ejercicios de piedad y de todas las maneras prepararse para la vida de completa auto aniquilaci\u00f3n a la que la voz dentro de su alma parec\u00eda estar llam\u00e1ndolo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la heroica muerte de su t\u00edo durante una epidemia en Septiembre de 1766, Benito, quien se hab\u00eda dedicado durante el azote al servicio del enfermo y moribundo, retorn\u00f3 a Amettes en Noviembre del mismo a\u00f1o. Su idea fija en esa \u00e9poca todav\u00eda era convertirse en un religioso de La Trapa, y sus padres, temiendo que una continuidad en su oposici\u00f3n ser\u00eda una resistencia a la voluntad de Dios, aceptaron su propuesta de ingresar al claustro. Le fue sugerido, sin embargo, por su t\u00eda materna, la Abadesa Vincent, que la presentaci\u00f3n fuera hecha a los Cartujos en Val-Sainte-Aldegonde en lugar de La Trapa. La petici\u00f3n de Benito ante Val-Sainte-Aldegonde no tuvo \u00e9xito pero fue orientado hacia otro monasterio de la misma orden en Neuville. All\u00ed le dijeron que no ten\u00eda todav\u00eda veinte a\u00f1os y que no hab\u00eda ning\u00fan apuro, y que deb\u00eda primero aprender canto Gregoriano y l\u00f3gica. Durante los dos siguientes a\u00f1os se present\u00f3 dos veces sin \u00e9xito para ser recibido en La Trapa y fue por seis semanas postulante ante los Cartujos de Neuville, finalmente pidi\u00f3 y obtuvo la admisi\u00f3n en la Abad\u00eda Cistercisense de Sept-Fonts en Noviembre de 1769. Despu\u00e9s de una peque\u00f1a estad\u00eda en Sept-Fonts durante la cual su estrictez en la observancia religiosa y su humildad le granjearon el cari\u00f1o de toda la comunidad; su salud declin\u00f3, y fue decidido que su vocaci\u00f3n residiera en otro lado. De acuerdo con una resoluci\u00f3n tomada durante su convalecencia viaj\u00f3 entonces a Roma. Desde Chieri, en el Piamonte, le escribi\u00f3 a sus padres una carta que prob\u00f3 ser la \u00faltima que ellos jam\u00e1s recibir\u00edan de \u00e9l. En ella les informaba su prop\u00f3sito de entrar a alguno de los muchos monasterios en Italia, renombrados por el especial rigor de la vida en ellos. Corto tiempo despu\u00e9s de haber despachado la carta, sin embargo, parece haber tenido una iluminaci\u00f3n interna que despej\u00f3 cualquier duda que \u00e9l pudiera tener sobre cual ser\u00eda su m\u00e9todo de vida. Comprendi\u00f3 entonces \u201cera la voluntad de Dios que, como San Alexis, deb\u00eda abandonar su pa\u00eds, sus padres, y todo lo que fuera halag\u00fce\u00f1o en el mundo para llevar un nuevo tipo de vida, una vida por dem\u00e1s dolorosa, por dem\u00e1s penitencial, no en el desierto ni en el claustro, sino en medio del mundo, visitando devotamente como un peregrino los lugares famosos de la devoci\u00f3n Cristiana. Repetidamente someti\u00f3 esta extraordinaria inspiraci\u00f3n al juicio de experimentados confesores y se le dijo que pod\u00eda a salvo obedecerla. A trav\u00e9s de los a\u00f1os que siguieron nunca vacil\u00f3 en la convicci\u00f3n que este era el sendero se\u00f1alado para \u00e9l por Dios. Desde ese momento en adelante hizo su vida de viajero vestido con un viejo abrigo, un rosario alrededor de su cuello, otro entre sus dedos, sus brazos plegados sobre un crucifijo colgante sobre su pecho. En una peque\u00f1a cartera llevaba un Testamento, un breviario, era su voluntad recitarlo diariamente, una copia de la \u201cImitaci\u00f3n de Cristo\u201d, y otros libros p\u00edos. No ten\u00eda otra ropa que aquella que cubr\u00eda su cuerpo. Dorm\u00eda en el suelo y la m\u00e1s de las veces al aire libre. Por comida se daba por satisfecho con un trozo de pan o algunas hierbas, frecuentemente tomados solo una vez al d\u00eda, y ya sea provistas por caridad u obtenidas de alguna pila de basura. Nunca ped\u00eda limosna y estaba ansioso por dar al pobre cualquier cosa recibida en exceso para sus exiguos deseos. Los primeros siete, de los trece a\u00f1os que restaban a sus d\u00edas, los pas\u00f3 en peregrinajes a los m\u00e1s famosos santuarios de Europa. Visit\u00f3 de este modo Loreto, As\u00eds, N\u00e1poles, Bari, Fabriano en Italia; Einsiedeln en Suiza; Compostela en Espa\u00f1a; Parav-le-Monial en Francia. Los \u00faltimos seis a\u00f1os los pas\u00f3 en Roma, dej\u00e1ndola s\u00f3lo una vez al a\u00f1o para visitar la Santa Casa de Loreto. Su imperdonable u despiadada auto negaci\u00f3n, su natural humildad, su decidida obediencia y perfecto esp\u00edritu de uni\u00f3n con Dios en la oraci\u00f3n desarmaron las sospechas, naturalmente suscitadas, sobre la genuinidad del llamado Divino a tan extraordinaria forma de vida. Literalmente desgastado por sus sufrimientos y austeridades, el 16 de Abril de 1783, cay\u00f3 en las escalinatas de la iglesia de Santa Mar\u00eda dei Monti en Roma y, absolutamente exhausto, fue llevado a una casa vecina donde muri\u00f3. Su muerte fue seguida por una multitud de inequ\u00edvocos milagros atribuidos a su intercesi\u00f3n. La vida escrita por su confesor, Marconi, cuya versi\u00f3n inglesa data de 1785, atestigua 136 curas milagrosas certificadas hasta el 6 de Julio de 1783. Tan destacable, verdaderamente, fue el car\u00e1cter de la evidencia de algunos de los milagros, que se dice de ellos haber tenido no poca influencia en la determinaci\u00f3n final de conversi\u00f3n del celebrado converso Americano, Padre John Thayer, de Boston quien estuvo en Roma al momento de la muerte del santo. Benito fue proclamado Venerable por P\u00edo IX en 1859 y canonizado por Le\u00f3n XIII el 8 de Diciembre de 1881. Su fiesta se guarda el 16 de abril, fecha de su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Biog. Univ. (Paris, 1811-28); Biog. Eccles. Completa (Madrid, l857); Life of Venerable Benedict Joseph Labre, French tr., BARNARD (Londres, 1785); Life of the Venerable Servant of God, Benedict Joseph Labre (Oratorian Series, Londres, 1850).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JOSEPH F. DELANY<br \/>\nTranscrito por John Coleman<br \/>\nTraducido por Luis Alberto Alvarez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacido el 26 de Marzo de 1748 en Amettes en la Di\u00f3cesis de Boulogne, Francia; fallecido en Roma, el 16 de Abril de 1783. Fue el mayor de quince hijos. 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