{"id":23600,"date":"2016-02-05T16:05:41","date_gmt":"2016-02-05T21:05:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/besarion-las-iglesias-y-el-renacimiento\/"},"modified":"2016-02-05T16:05:41","modified_gmt":"2016-02-05T21:05:41","slug":"besarion-las-iglesias-y-el-renacimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/besarion-las-iglesias-y-el-renacimiento\/","title":{"rendered":"BESARION: LAS IGLESIAS Y EL RENACIMIENTO"},"content":{"rendered":"<p>      Sello de cera de Besari\u00f3n    Luis XI de Francia  Sixto IVLos concilios de Ferrara y Florencia (1438 y 1439), que trataron de unir a las Iglesias de Oriente y Occidente, obligaron a varios prelados bizantinos a pasar a Italia acompa\u00f1ando al emperador Juan VIII Pale\u00f3logo. Uno de ellos fue Basilio (Juan) Besari\u00f3n, arzobispo de Nicea. La presencia de este como representante de la Iglesia Griega fue indispensable. Su erudici\u00f3n y elocuencia le hicieron imprescindible para el di\u00e1logo amistoso con Roma. Fue \u00e9l quien pronunci\u00f3, con el cardenal Juli\u00e1n Cesarini, las \u00faltimas palabras del concilio de Florencia, en las que se refleja el acuerdo final de ambos credos: \u201cQue los cielos y la tierra se regocijen porque el muro que divide a las Iglesias del levante y del poniente ha ca\u00eddo. La paz y la concordia han retornado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Besari\u00f3n naci\u00f3 en 1395 en Trebisonda, a orillas del Mar Negro. Inici\u00f3 sus estudios human\u00edsticos y filos\u00f3ficos en Constantinopla para luego ingresar al clero bizantino y continuar su formaci\u00f3n intelectual en el Peloponeso, bajo la tutela del c\u00e9lebre maestro Jorge Gemisto Pleth\u00f3n (1355-1450). La carrera sacerdotal lo llev\u00f3 a ocupar el arzobispado de Nicea y a seguir a su soberano al oeste de Europa para reconciliarse con los cristianos latinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El bizantino Besari\u00f3n apreciaba a la Iglesia Romana, y la visita en la Pen\u00ednsula It\u00e1lica influy\u00f3 definitivamente en su persona. Fue tal la estima por la grey del Sumo Pont\u00edfice que decidi\u00f3 abrazar la fe latina inmediatamente despu\u00e9s del concilio. Dada su alta jerarqu\u00eda, el papa Eugenio IV le concedi\u00f3 el capelo cardenalicio. En adelante, Besari\u00f3n ser\u00eda cardenal de la bas\u00edlica de los Santos Ap\u00f3stoles y obispo de las poblaciones de Sabina y Frascati. El nuevo cardenal, hombre de confianza del entorno pontificio, particip\u00f3 activamente de la administraci\u00f3n eclesi\u00e1stica, al grado de que en el c\u00f3nclave de 1455estuvo a punto de ser elegido papa .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Besari\u00f3n, como varios poderosos del Renacimiento, era un mecenas de las letras. En su sede de los Santos Ap\u00f3stoles, se aboc\u00f3 con un grupo de intelectuales al acopio y transcripci\u00f3n de un gran n\u00famero de manuscritos romanos y griegos. El hogar del prelado se convirti\u00f3 en un centro de divulgaci\u00f3n del humanismo y del pensamiento de Plat\u00f3n, al que defendi\u00f3 de sus detractores con la redacci\u00f3n de un libro al que titul\u00f3: In calumnatiorem Platonis. La morada del cardenal bizantino fue un lugar de encuentro entre helenos e italianos, como se\u00f1ala el historiador ingl\u00e9s John Addington Symonds: \u201cun sitio de reuni\u00f3n para los eruditos de todas las naciones\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mecenazgo de Besari\u00f3n no s\u00f3lo quedaba en las letras; tambi\u00e9n abarcaba las artes pl\u00e1sticas, pues apoyaba a los pintores y mandaba iluminar libros en cuyos frontispicios aparec\u00eda frecuentemente retratada su efigie.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paz entre las Iglesias de Roma y Constantinopla dur\u00f3 muy poco. Luego del concilio de Florencia sobrevinieron las divisiones y los conflictos. Los mismos religiosos de Bizancio se dividieron y entraron en pugna. El bando antipapista se impuso y los partidarios de la paz se vieron obligados a huir de Oriente para salvar sus vidas. Besari\u00f3n no se neg\u00f3 a ayudar a sus compatriotas. Los refugiados griegos estar\u00edan seguros de encontrar en el cardenal una cordial acogida. De esta manera, se trasladaron a Italia un conjunto de personajes que enriquecieron la cultura erudita de Occidente. Entre los protegidos estaba el patriarca de Constantinopla, Gregorio Mammas, quien, en se\u00f1al de agradecimiento, le obsequi\u00f3 un relicario que conten\u00eda vestigios de la Vera Cruz, la que Besari\u00f3n, viejo y enfermo, don\u00f3 a la Escuela Grande de la Caridad de Venecia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conforme se agravaba en Bizancio el problema religioso y el pol\u00edtico suscitado por la amenaza turca, nuestro personaje continu\u00f3 recibiendo con benepl\u00e1cito a los orientales como Andr\u00f3nico Calixto y Demetrio Calc\u00f3nidas, maestros que alcanzaron el \u00e9xito en las universidades, pues impartieron la ense\u00f1anza de la lengua griega y el pensamiento de los fil\u00f3sofos helenos y de los exponentes de la patr\u00edstica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consciente de su aceptaci\u00f3n en la cristiandad, asisti\u00f3 Besari\u00f3n al congreso de Mantua, convocado por el Santo Padre, para encontrar una salida al acecho de los turcos sobre Europa. Fue all\u00ed donde el cardenal bizantino propuso la organizaci\u00f3n de una cruzada contra los infieles y se le nombr\u00f3 promotor de ese movimiento \u2014aunque sin fortuna\u2014 frente a los pr\u00edncipes alemanes y al dux de Venecia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, la amable figura de Besari\u00f3n sirvi\u00f3 para que el papa Sixto IV le confiara la misi\u00f3n de reconciliar al d\u00edscolo e iracundo rey Luis XI de Francia con el duque de Borgo\u00f1a, en 1471. El monarca de los francos lo recibi\u00f3 descort\u00e9smente, se burl\u00f3 excitando la risa entre sus cortesanos y haciendo mofa del hirsuto rostro del prelado; lo cogi\u00f3 de las barbas y zamaque\u00f3 su ya debilitado y envejecido cuerpo. Se sabe que, luego de este penoso y humillante suceso, el cardenal se dirigi\u00f3 a R\u00e1vena, donde muri\u00f3 en noviembre de 1472.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Basilio Besari\u00f3n, cardenal de la bas\u00edlica de los Santos Ap\u00f3stoles y obispo de Sabina y Frascati, encarn\u00f3 al hombre del Renacimiento, al mecenas de las letras griegas y latinas, al protector de las artes y de los exiliados de Bizancio, y al conciliador de los grandes credos de la cristiandad del siglo XV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Rafael S\u00e1nchez-Concha Barrios\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pontificia Universidad Cat\u00f3lica del Per\u00fa\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuentes: Ginzburg, Carlo. Pesquisa sobre Piero. Barcelona, Muchnik, 1984. Holmes, George. Europa: jerarqu\u00eda y revuelta, 1320-1450. M\u00e9xico D.F., Siglo Veintiuno Editores, 1984. Symonds, John Addington. El Renacimiento en Italia. M\u00e9xico D.F., Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, 1987.\n<\/p>\n<ul>\n<li>Publicado en la \u201cRevista\u201d del diario oficial El Peruano. Lima, 10 de febrero de 1993, p\u00e1g. 5.<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sello de cera de Besari\u00f3n Luis XI de Francia Sixto IVLos concilios de Ferrara y Florencia (1438 y 1439), que trataron de unir a las Iglesias de Oriente y Occidente, obligaron a varios prelados bizantinos a pasar a Italia acompa\u00f1ando al emperador Juan VIII Pale\u00f3logo. 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