{"id":23725,"date":"2016-02-05T16:10:10","date_gmt":"2016-02-05T21:10:10","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orden-militar-de-calatrava\/"},"modified":"2016-02-05T16:10:10","modified_gmt":"2016-02-05T21:10:10","slug":"orden-militar-de-calatrava","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orden-militar-de-calatrava\/","title":{"rendered":"ORDEN MILITAR DE CALATRAVA"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Fundada en Castilla, en el siglo XII, como una rama militar de la gran familia cisterciense.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Orden Cisterciense, reci\u00e9n formada en ese entonces (1098), hab\u00eda una gran cantidad de caballeros o hijos de caballeros. En Calatrava, por el contrario, los que hab\u00edan sido monjes se convert\u00edan en caballeros. La vida mon\u00e1stica era llamada \u201cel combate\u201d y ser\u00eda un error suponer que aquellos rudos guerreros medievales buscaran solamente un asilo confortable en el claustro despu\u00e9s de una turbulenta carrera. En ambos estilos de vida se llevaba a cabo un esfuerzo heroico para mantenerse ya fuese contra los propias pasiones o contra los musulmanes, y las austeridades de la vida asc\u00e9tica no les pod\u00edan parecer m\u00e1s amenazadoras que las privaciones de los campamentos y las heridas de las batallas. Estas naturalezas impetuosas, que no hac\u00edan nada a medias, estaban ansiosas de tomar el Cielo de la misma manera que hab\u00edan conquistado las fortalezas terrestres, violentamente: (Mateo 11:12). Sin embargo, la orden de Calatrava debe sus or\u00edgenes no a un plan deliberadamente preparado, sino a circunstancias fortuitas cuya relaci\u00f3n pudiera parecer pura ficci\u00f3n si el narrador, Rodrigo de Toledo, no afirmara haber conocido en su juventud al h\u00e9roe de la historia. Esta es como sigue:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calatrava es el nombre \u00e1rabe de un castillo recuperado de los musulmanes en 1147 por el Rey de Castilla Alfonso VII, llamado el Emperador. Situado en los confines de la frontera sur de Castilla, esta conquista fue m\u00e1s dif\u00edcil de mantener que de hacer, en una \u00e9poca en la que los ej\u00e9rcitos permanentes y las guarniciones no eran conocidas. Fue esta deficiencia la que las \u00d3rdenes Militares, primero que todos los Caballeros Templarios, intentaron aliviar mediante el cumplimiento de su voto de combate perpetuo contra los musulmanes. El rey recurri\u00f3 a los Templarios pero estos, despu\u00e9s de un intento in\u00fatil de defender Calatrava, la abandonaron y el rey buscaba en vano otros defensores cuando Raimundo, abad del monasterio cisterciense de Fitero, se ofreci\u00f3. Se ha dicho que este paso le hab\u00eda sido sugerido al abad por Diego Vel\u00e1zquez, un simple monje que hab\u00eda sido caballero, bien instruido en materia militar, y que estaba inspirado por la idea de utilizar a los hermanos seglares de la abad\u00eda para defender Calatrava. Estos hermanos seglares cistercienses, en ese entonces una innovaci\u00f3n reciente en la vida religiosa, no perteneciendo al orden sacerdotal, eran empleados muchas veces como pastores, peones, agricultores, etc. Diego los emple\u00f3 entonces como soldados de la Cruz. Ellos dejaron a un lado el martillo y el cayado del pastor y empu\u00f1aron las espadas. Se hab\u00eda creado una nueva orden que recibi\u00f3 el nombre de Calatrava del castillo entregado por el rey (1157).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez provistos con armas estos hermanos, llenos de entusiasmo b\u00e9lico, estaban deseosos de tomar la ofensiva contra los moros. Teniendo este objetivo en la mira, escogieron, cuando falleci\u00f3 el abad Raimundo (1163), a un tal Don Garc\u00eda para que los guiara en la batalla como su primer gran maestre. Al mismo tiempo, los monjes de coro, no sin protestar, dejaron Calatrava para vivir en el monasterio de Ciruelos, bajo el mando de un abad escogido por ellos. Solamente Vel\u00e1zquez y unos pocos cl\u00e9rigos, que actuaban como capellanes, permanecieron en Calatrava con los caballeros, Vel\u00e1zquez se convirti\u00f3 en el prior de toda la comunidad. Esta organizaci\u00f3n un tanto revolucionaria fue aprobada por el cap\u00edtulo general en C\u00eeteaux y por el Papa Alejandro III (1164). Un cap\u00edtulo general reunido en C\u00eeteaux en 1187 le dio a los Caballeros de Calatrava su regla definitiva, la cual fue aprobada ese mismo a\u00f1o por el Papa Gregorio VIII. Esta regla, modelada seg\u00fan las usanzas cistercienses para los hermanos seglares, impon\u00eda sobre los caballeros, adem\u00e1s de las obligaciones de los tres votos religiosos, las reglas de silencio en el refectorio, en el dormitorio y en el oratorio; durante cuatro d\u00edas de la semana, adem\u00e1s de varios d\u00edas de ayuno durante el a\u00f1o; estaban obligados a rezar un n\u00famero determinado de padrenuestros por cada hora del el Oficio Divino; ten\u00edan que dormir con su armadura puesta y usar como uniforme el manto blanco del C\u00edster con la cruz roja flordelisada. Calatrava estaba sujeta no a C\u00eeteaux, sino a Morimod en Borgo\u00f1a, la casa madre de Fitero, de donde hab\u00eda surgido. Consecuentemente, el abad de Morimond pose\u00eda el derecho de visitar las casa as\u00ed como de reformar los estatutos de Calatrava. Adem\u00e1s la m\u00e1s alta dignidad eclesial de la orden, la del gran prior, solamente pod\u00eda ser detentada por un monje de Morimond.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los primeros servicios militares de los Caballeros de Calatrava fueron brillantes y en recompensa por los grandes servicios recibieron del Rey de Castilla nuevas concesiones de tierras, que formaron sus primeras encomiendas. Ellos ya hab\u00edan sido llamados al vecino Reino de Arag\u00f3n y hab\u00edan sido recompensados con una nueva encomienda (propiedades de tierras), la de Alca\u00f1iz (1179). Pero a estos acontecimientos siguieron una serie de infortunios debidos, en primer lugar, a la infortunada partici\u00f3n que Alfonso hab\u00eda hecho de sus posesiones y a la consecuente rivalidad que sobrevino entre las ramas castellana y leonesa de su dinast\u00eda. Por otro lado los moros de Espa\u00f1a, deseando recuperar sus dominios perdidos, llamaron en su auxilio a los moros de \u00c1frica provocando la nueva y formidable invasi\u00f3n de los almohades. El primer encuentro result\u00f3 en una derrota para Espa\u00f1a. En la desastrosa batalla de Alarcos, los caballeros fueron superados y a despecho de su espl\u00e9ndido hero\u00edsmo, fueron obligados a dejar su baluarte de Calatrava en poder de los musulmanes (1195). Vel\u00e1zquez vivi\u00f3 justo lo suficiente para ser el desconsolado testigo del fracaso de su atrevido plan. Muri\u00f3 al a\u00f1o siguiente en el monasterio de Gumiel (1196). Parec\u00eda como si la orden se hubiera arruinado en Castilla, y esta opini\u00f3n prevaleci\u00f3 de tal manera que la rama de Arag\u00f3n se consider\u00f3 a si misma como la sucesora de la otra. Los Caballeros de Alca\u00f1iz procedieron a la elecci\u00f3n de un nuevo gran maestre, pero el gran maestre que todav\u00eda viv\u00eda en Castilla reclam\u00f3 su derecho. Finalmente por un pacto, el maestre de Alca\u00f1iz fue reconocido como el segundo en dignidad, con el t\u00edtulo de Gran Comendador de Arag\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los restos desperdigados de Calatrava hab\u00edan encontrado mientras tanto un refugio com\u00fan en el monasterio cisterciense de Ciruelos, y ah\u00ed comenzaron a reponer sus bajas mediante el ingreso masivo de nuevos caballeros. Pronto se sintieron lo suficientemente fuertes como para erigir un nuevo baluarte contra los musulmanes en Salvatierra, de donde tomaron el nombre de Caballeros de Salvatierra (1198), que mantuvieron por catorce a\u00f1os. Pero durante el transcurso de una nueva invasi\u00f3n de los almohades, Salvatierra, a pesar de una desesperada defensa, comparti\u00f3 el destino de Calatrava (1209). La ca\u00edda de este baluarte en Castilla esparci\u00f3 la consternaci\u00f3n desde Espa\u00f1a a lo largo de Europa Occidental. Convocados por el gran Papa Inocencio III, cruzados extranjeros acudieron de todas partes para ayudar a los cristianos espa\u00f1oles. El primer acontecimiento de esta guerra santa, que ocurr\u00eda ahora en Europa, fue la reconquista de Calatrava (1212), la que fue devuelta a sus antiguos amos. En el mismo a\u00f1o la famosa victoria de las Navas de Tolosa marcaba el incipiente declive de la dominaci\u00f3n musulmana en Europa. Habiendo de este modo reconquistado la posesi\u00f3n de la fortaleza, y reasumido el nombre de Calatrava (1216), la orden, no obstante, se movi\u00f3 al cuartel m\u00e1s seguro de Calatrava la Nueva, a ocho millas de la antigua Calatrava (1218). Desde este centro su influencia se esparci\u00f3 hasta las m\u00e1s remotas zonas de la Pen\u00ednsula; nuevas \u00f3rdenes brotaron\u2014Alc\u00e1ntara (q.v.) en el Reino de Le\u00f3n, Avis (q.v.) en Portugal, ambas comenzaron bajo la protecci\u00f3n de Calatrava y la visita de su gran maestre. Este esp\u00edritu de emulaci\u00f3n estimulante, esparcido entre todas las clases de la sociedad, marc\u00f3 el cl\u00edmax de la caballer\u00eda Espa\u00f1ola: fue entonces cuando el Rey Fernando III el Santo, despu\u00e9s de la coalici\u00f3n de Castilla y Le\u00f3n (1229) le asest\u00f3 un golpe mortal al poder musulm\u00e1n al conquistar (1235) C\u00f3rdoba, su ciudad capital, seguida de la rendici\u00f3n de Murcia, Ja\u00e9n y Sevilla. La cruzada europea parec\u00eda llegar a su final. Envalentonado con estas victorias, el sucesor de Fernando, Alfonso X el Sabio, plane\u00f3 una cruzada en el Este y contemplaba marchar, con su caballer\u00eda espa\u00f1ola, a restaurar el Reino Latino de Jerusal\u00e9n (1272). Pero los moros todav\u00eda se manten\u00edan firmes en su peque\u00f1o Reino de Granada, el cual mantendr\u00eda durante dos siglos m\u00e1s una puerta abierta, exponiendo a Europa Occidental al constante peligro de una invasi\u00f3n africana. La cristiandad tiene que agradecerse la perpetuaci\u00f3n de esta amenaza a sus propias disensiones, no solamente internacionales, sino personales y din\u00e1sticas. Al igual que otros caballeros de la Cruz, los caballeros de Calatrava se vieron arrastrados dentro de estas sediciosas reyertas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Calatrava, con sus abundantes reservas de hombres y bienes, hab\u00eda devenido en un poder dentro del Estado. Ten\u00edan tierras y castillos dispersos a lo largo de las fronteras de Castilla. Ejerc\u00edan el se\u00f1or\u00edo feudal sobre miles de labriegos y vasallos. Por tanto, m\u00e1s de una vez, se ve a la orden conducir a los campos de batalla, como su contribuci\u00f3n individual, a 1200 o 2000 caballeros, una fuerza considerable para la Edad Media. Adem\u00e1s, disfrutaba de autonom\u00eda, siendo por sus constituciones independiente en asuntos temporales y reconociendo solo superiores espirituales&#8211;el abad de Morimond y, en apelaci\u00f3n, el Papa. Estas autoridades intervinieron como consecuencia de un cisma que ocurri\u00f3 en 1296 debido a la elecci\u00f3n simult\u00e1nea de dos grandes maestres, Garc\u00eda L\u00f3pez y Gautier P\u00e9rez. L\u00f3pez, destituido primeramente por un delegado de Morimond, apel\u00f3 al Papa Bonifacio VIII, quien derog\u00f3 la sentencia y refiri\u00f3 el caso al cap\u00edtulo general de C\u00eeteaux, donde L\u00f3pez fue restablecido en su dignidad (1302). Destituido por segunda vez, como consecuencia de una querella con su lugarteniente Juan N\u00fa\u00f1ez, L\u00f3pez renunci\u00f3 voluntariamente a favor de N\u00fa\u00f1ez que ocup\u00f3 el cargo (1328) con la condici\u00f3n de mantener la encomienda de Zurita. Como esta condici\u00f3n fue violada, L\u00f3pez tom\u00f3, nuevamente y por tercera vez, el t\u00edtulo de Gran Maestre en Arag\u00f3n, donde muri\u00f3 en 1336. Estos hechos demuestran con suficiencia que posterior al siglo catorce la disciplina rigurosa y la observancia ferviente observada durante los primeros tiempos de la orden, dieron paso a un esp\u00edritu de intriga y ambici\u00f3n bajo la influencia relajante de la prosperidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la ascensi\u00f3n de Pedro el Cruel comenz\u00f3 un conflicto entre la Corona y la orden. Dicho pr\u00edncipe provoc\u00f3 que tres grandes maestres, de forma sucesiva, fueran condenados a muerte a medida que se le hac\u00edan sospechosos: el primero de estos fue decapitado (1355) bajo el cargo de haber entrado en una alianza con el Rey de Arag\u00f3n; el segundo, Est\u00e9va\u00f1ez, habiendo competido por el maestrazgo con el candidato real, Garc\u00eda de Padilla, fue asesinado en el palacio real por las traicioneras manos del propio rey; por \u00faltimo el mismo Garc\u00eda de Padilla, hermano de la amante del rey, cay\u00f3 en desgracia y muri\u00f3 en prisi\u00f3n (1369) tras desertar del partido del rey para ingresar en el del medio hermano de este, Enrique el Bastardo. Mezclado con todos estos problemas la guerra contra los musulmanes, la cual era la raz\u00f3n misma de la existencia de la orden, se hab\u00eda reducido a un mero episodio de su historia. La mayor parte de sus actividades estaban dedicadas a puros conflictos pol\u00edticos y sus armas, consagradas a la defensa de la fe, se volvieron contra los cristianos. Mucho m\u00e1s lastimoso era el espect\u00e1culo de los caballeros divididos en facciones rivales y mutuamente hostiles. Al mismo tiempo comenzaron las intrusiones de la autoridad real en la elecci\u00f3n del gran maestre, cuyo poder era un freno para el del rey. Por ejemplo, en 1404 Enrique de Villena fue elegido como el 24\u00ba gran maestre simplemente por el favor de Enrique III de Castilla. Esto ocurri\u00f3 a pesar de que Villena estaba casado, era alguien completamente ajeno a la orden, y por dispensa papal ocup\u00f3 tan alta dignidad sin siquiera el preliminar de un noviciado. A esto sucedi\u00f3 un cisma en la orden que solo se subsan\u00f3 despu\u00e9s de la muerte del rey en 1414, cuando un cap\u00edtulo general, reunido en C\u00eeteaux, anul\u00f3 la elecci\u00f3n de Villena y reconoci\u00f3 a su contrincante, Luis Guzm\u00e1n, como el \u00fanico y leg\u00edtimo maestre. Despu\u00e9s de la muerte de Guzm\u00e1n, una nueva intromisi\u00f3n de Rey Juan II de Castilla dio pie para otro cisma. El rey hab\u00eda logrado forzar la elecci\u00f3n de su candidato, Alfonso, un bastardo del linaje real de Arag\u00f3n (1443); pero Alfonso se hab\u00eda unido a un partido formado contra el rey, por lo que este busc\u00f3 que fuera depuesto por el cap\u00edtulo de la orden. Esta vez los electores se dividieron, y una elecci\u00f3n doble result\u00f3 en no menos de tres grandes maestres: Pedro Gir\u00f3n, quien tom\u00f3 posesi\u00f3n de Calatrava; Ram\u00edrez de Guzm\u00e1n, que ocup\u00f3 los castillos de Andaluc\u00eda y el bastardo Alfonso de Arag\u00f3n, qui\u00e9n sigui\u00f3 siendo reconocido por los caballeros de la rama aragonesa. Al final, tras la retirada de sus rivales, uno despu\u00e9s del otro, Pedro Gir\u00f3n permaneci\u00f3 como el \u00fanico gran maestre (1457). Gir\u00f3n pertenec\u00eda a una eminente familia castellana, pero era un intrigante ambicioso, m\u00e1s preocupado por sus intereses familiares que por los de la orden. Jug\u00f3 un papel importante como uno de los cabecillas de las facciones que perturbaron el desdichado reinado de Juan II y Enrique IV, los dos \u00faltimos, y lamentablemente, d\u00e9biles descendientes de San Fernando de Castilla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gir\u00f3n apoy\u00f3, por turno, primero a Enrique IV en una guerra contra su padre, Juan II; despu\u00e9s a Alfonso, quien pretend\u00eda al trono, contra el propio Enrique IV. Fue tanta la importancia de Gir\u00f3n que Enrique IV, con la intenci\u00f3n de atraerlo hacia su causa, le ofreci\u00f3 la mano de su hermana, la famosa Isabel de Castilla. Gir\u00f3n anteriormente hab\u00eda conseguido la anulaci\u00f3n por el Papa de su voto de celibato, he iba de camino a la corte cuando muri\u00f3, salv\u00e1ndose de esta forma la futura Reina de Castilla de un consorte indigno (1446). El mismo Papa, P\u00edo II, le hab\u00eda conferido a Pedro Gir\u00f3n el privilegio extravagante de renunciar a su elevada dignidad a favor de su bastardo, Rodrigo Telles Gir\u00f3n, una criatura de ocho a\u00f1os. Por esta raz\u00f3n el maestrazgo cay\u00f3 en manos de guardianes\u2014lo que era un acontecimiento inaudito. El abad de Morimond fue llamado para que organizara una administraci\u00f3n temporal, hasta que Telles alcanzara la mayor\u00eda de edad. La administraci\u00f3n fue confiada a cuatro caballeros elegidos por el cap\u00edtulo y de este per\u00edodo datan los estatutos definitivos de la orden conocidos como \u201cReglas del Abad Guillermo II\u201d (1467). Estos estatutos reconoc\u00edas siete altos dignatarios en la orden: el gran maestre; el clavero (guardi\u00e1n del castillo y lugarteniente del gran maestre); dos gran comendadores, uno de Castilla y el otro de Arag\u00f3n; el gran prior, representando al abad de Morimond en el gobierno espiritual; el sacrist\u00e1n (guardi\u00e1n de las reliquias) y el obrero (supervisor de las edificaciones).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La orden, habiendo alcanzado su apogeo de prosperidad, dominaba cerca de cincuenta y seis encomiendas y diecis\u00e9is prioratos o curatos, distribuidos entre la di\u00f3cesis de Ja\u00e9n y el vicariato de Ciudad Real. Sus se\u00f1or\u00edos inclu\u00edan sesenta y cuatro villas, con una poblaci\u00f3n de 200,000 almas, y produc\u00edan una ganancia anual que puede estimarse en 50,000 ducados. Los reyes cuya, fortuna hab\u00eda sido dilapidada por la mala administraci\u00f3n de sus predecesores, codiciaban esta riqueza, mientras que un poder militar tan formidable llenaba de recelo a los monarcas que estaban obligados a tolerar la existencia aut\u00f3noma de la orden. Durante el conflicto entre Alfonso V de Portugal y Fernando de Arag\u00f3n por el derecho de sucesi\u00f3n a Enrique IV, el \u00faltimo descendiente var\u00f3n de su casa (1474), muchas cosas dependieron de la posici\u00f3n de Calatrava. Los caballeros estaban divididos. Mientras que el gran maestre, Rodrigo Gir\u00f3n, apoyaba a Portugal, su lugarteniente, L\u00f3pez de Padilla, favorec\u00eda a Arag\u00f3n. La batalla del Toro (1479), donde las pretensiones de Portugal fueron aniquiladas, termin\u00f3 con este cisma, el \u00faltimo en la historia de la orden. El gran maestre, reconciliado con Fernando de Arag\u00f3n, cay\u00f3 durante la guerra contra los moros en el sitio de Loja (1482). Su lugarteniente, L\u00f3pez de Padilla, le sucedi\u00f3 y como el \u00faltimo de los veintisiete grandes maestres independientes de Calatrava, revivi\u00f3 por un tiempo las virtudes heroicas que la orden pose\u00eda en sus d\u00edas de gloria. Un monje mortificado en su celda, un guerrero temible en el campo de batalla, la gloria de Padilla verti\u00f3 sus \u00faltimos rayos en la guerra de la conquista de Granada, de la cual no pudo ver su final. A su muerte (1487) Fernando de Arag\u00f3n mostr\u00f3 al cap\u00edtulo, reunido para la elecci\u00f3n de un nuevo gran maestre, una Bula de Inocencio VIII por la que era investido de la autoridad para administrar la orden y mediante este decreto oblig\u00f3 a los electores a somet\u00e9rsele. Terminaba as\u00ed la autonom\u00eda pol\u00edtica de la Orden de Calatrava. La raz\u00f3n de su origen&#8211;el combate contra los moros&#8211;tambi\u00e9n parec\u00eda haber llegado a su final con la ca\u00edda de Granada (1492).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los lazos can\u00f3nicos entre Calatrava y Morimond eran cada vez m\u00e1s d\u00e9biles. El Rey de Espa\u00f1a era demasiado celoso de su autoridad como para tolerar cualquier intervenci\u00f3n extranjera&#8211;especialmente la francesa\u2014en los asuntos de su reino. Las visitas can\u00f3nicas del abad de Morimond cesaron; las dificultades aumentaron cuando el gran prior vino desde Morimond a tomar posesi\u00f3n de su dignidad. El \u00faltimo prior franc\u00e9s fue Nicol\u00e1s de Avesnes, quien muri\u00f3 en 1552. Despu\u00e9s de una larga disputa, se llegar\u00eda a un acuerdo en 1630, dejando a Morimond su derecho de elegir al gran prior, pero limitando esta elecci\u00f3n a cistercienses espa\u00f1oles. Adem\u00e1s, los caballeros de la orden fueron virtualmente secularizados: El Papa Pablo III conmut\u00f3 su voto de celibato por uno de fidelidad conyugal (1540). Como miembros de la orden pod\u00edan fundar familias, y fueron autorizados por Julio III (1551) para hacer libre uso de sus propiedades personales, por lo que el voto de pobreza tambi\u00e9n cay\u00f3 en desuso. En 1652, bajo Felipe IV, las tres \u00f3rdenes espa\u00f1olas tomaron n voto nuevo: el de defender la Doctrina de la Inmaculada Concepci\u00f3n. Esta fue la \u00faltima manifestaci\u00f3n de esp\u00edritu religioso en estas \u00f3rdenes. El esp\u00edritu militar hab\u00eda desaparecido largo tiempo atr\u00e1s. Las \u00f3rdenes hab\u00edan ca\u00eddo, de hecho, en un estado de inactividad total. Las encomiendas estaban a la total disposici\u00f3n del rey y eran otorgadas por \u00e9l m\u00e1s bien a los de alta cuna que a los que se las merec\u00edan. En 1629 la Orden de Calatrava fue declarada inaccesible no solo a los comerciantes, sino incluso a los hijos de estos. El \u00faltimo intento de emplear a los caballeros de las tres \u00f3rdenes con prop\u00f3sitos militares ocurri\u00f3 con Felipe IV, durante la represi\u00f3n de la rebeli\u00f3n de los catalanes (1640-50), pero limitaron sus esfuerzos solamente a completar el equipamiento de un regimiento, que ha sido conocido desde entonces, en el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol, como \u201cEl Regimiento de las \u00d3rdenes\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la dinast\u00eda Borb\u00f3n ocup\u00f3 el trono, Carlos III, habiendo fundado la orden personal de su nombre, grav\u00f3 sobre las antiguas \u00f3rdenes una contribuci\u00f3n de un mill\u00f3n de reales como pensi\u00f3n para la manutenci\u00f3n de 200 caballeros de la nueva orden (1775). Dado que estas rentas eran la \u00fanica raz\u00f3n de ser que le quedaba a la orden, su confiscaci\u00f3n necesariamente llev\u00f3 a la disoluci\u00f3n. Confiscada por el Rey Jos\u00e9 (Bonaparte Nota del traductor) (1808), restablecida por Fernando VII durante la Restauraci\u00f3n (1814), las posesiones de Calatrava se diluyeron finalmente en la secularizaci\u00f3n general de 1838. (Ver ALC\u00c1NTARA; MILITAR)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Definiciones de la Orden y Cavaller\u00eda de Calatrava (Valladolid, 1600); MANRIQUE; Series praefectorum militiae Calatravae, in his Annales, III, Appendix; JONGELINUS, Origines equestrium militarium ordinis cisterciensis (Cologne, 1640); ZAPATER, Cister militante (Saragossa, 1662); DUBOIS, Histoire de l&#8217;abbaye de Morimond avec les principaux ordres militaires d&#8217;Espagne et de Portugal (Paris, 1851).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CH. MOELLER<br \/>\nTrancrito por Matthew Reak<br \/>\nTraducido por Jos\u00e9 Andr\u00e9s P\u00e9rez Garc\u00eda\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fundada en Castilla, en el siglo XII, como una rama militar de la gran familia cisterciense. En la Orden Cisterciense, reci\u00e9n formada en ese entonces (1098), hab\u00eda una gran cantidad de caballeros o hijos de caballeros. En Calatrava, por el contrario, los que hab\u00edan sido monjes se convert\u00edan en caballeros. La vida mon\u00e1stica era llamada &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orden-militar-de-calatrava\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abORDEN MILITAR DE CALATRAVA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23725","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23725\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}