{"id":23748,"date":"2016-02-05T16:10:58","date_gmt":"2016-02-05T21:10:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/campanas\/"},"modified":"2016-02-05T16:10:58","modified_gmt":"2016-02-05T21:10:58","slug":"campanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/campanas\/","title":{"rendered":"CAMPANAS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\"><b>(NOTA:  Este art\u00edculo fue escrito en 1908 y est\u00e1 en proceso de ser actualizado.)<\/b>\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Origen<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Bendici\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Usos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Arqueolog\u00eda e Inscripciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Cuestiones de derecho (hasta 1907)<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Origen<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es un hecho indiscutible que las campanas, en todo caso, las campanas de mano de tama\u00f1o relativamente peque\u00f1o, eran conocidas en todas las principales naciones de la antig\u00fcedad.  La evidencia arqueol\u00f3gica para esta conclusi\u00f3n se ha recogido en la monograf\u00eda del abate Morillot y es bastante abrumadora.   Todav\u00eda se conservan ejemplares de las campanas utilizadas en la antigua Babilonia y en Egipto, as\u00ed como por los romanos y los griegos, mientras que la campana, sin duda, figuraba con no menos prominencia en civilizaciones tan independientes como las de China y el Indost\u00e1n.   Por lo tanto no hay ninguna raz\u00f3n para que los cascabeles del efod del sumo sacerdote (\u00c9x. 28,33) no deber\u00edan haber sido campanillas de forma normal.  Adem\u00e1s se puede inferir, a partir de los fines para los cuales fueron utilizados, que los tintinnabula de los cuales leemos en los cl\u00e1sicos, al menos en algunos casos, deben haber presagiado las campanas de mano de mayor tama\u00f1o.   Vea, por ejemplo, Marcial, \u00abEpig.\u00bb, XIV, 161, donde se hace la se\u00f1al para la apertura de los ba\u00f1os con un tintinnabulum tambi\u00e9n descrito como \u0153s thermarum.  No obstante, no admite una respuesta la pregunta de si en los tiempos pre-cristianos se conoc\u00eda algo que correspondiese en tama\u00f1o a una campana de iglesia.  No s\u00f3lo ignoramos las dimensiones, sino tambi\u00e9n la forma del kodon que se utilizaba, por ejemplo, para anunciar la apertura de los mercados p\u00fablicos (Cf. Estrab\u00f3n, Geogr., IV, XXI).   Traducimos la palabra como campana, pero es posible que fuese m\u00e1s correctamente traducido como gong o platillos. El oficial que hac\u00eda la ronda de los centinelas en la noche llevaba un kodon (Thucyd., IV, CXXXV;.. Aristof, Aves, 842 ss.), y es dif\u00edcil creer que algo parecido a una campana ordinaria pudiese haber sido utilizado para una tarea en que la evitaci\u00f3n de ruidos accidentales debi\u00f3 haber sido a menudo de la mayor importancia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar a la era cristiana nos encontramos con la misma dificultad.   Se introdujo un nuevo conjunto de t\u00e9rminos, signum, campana, docca, nola, que son com\u00fanmente traducidos como \u00abcampana\u00bb, y es cierto que en un per\u00edodo posterior se utilizaron todos para designar las que eran, en el sentido m\u00e1s estricto, \u00abcampanas de iglesia\u00bb de gran tama\u00f1o.   El primer escritor cristiano que habla frecuentemente de las campanas (signa) es San Gregorio de Tours (c. 585).   Vemos que eran golpeadas o sacudidas, y encontramos la menci\u00f3n de una cuerda que se usaba con este prop\u00f3sito  (funem illum de quo signum commovetur, \u00abDe Vit\u00e2 Martini\u00bb, I, XXVIII) mientras que respecto al uso de estas signa parece que sonaban antes de los servicios religiosos y que despertaban a los monjes.  Una vez m\u00e1s, la palabra  signum aparece en la casi contempor\u00e1nea \u00abVida de San Columbano\u00bb (615), pues cuando uno de los monjes estaba agonizando se dice que Columbano reuni\u00f3 a la comunidad mediante el ta\u00f1ido de la campana (signo tacto omnes adesse imperavit, Krusch, \u00abScrip. Merov.\u00bb, IV, 85). Expresiones similares, signo tacto, o cum exauditum fuerit signum, se ven en las Constituciones atribuidas a San Ces\u00e1reo de Arles (c. 513) y en la Regla de San Benito (c. 540).  Adem\u00e1s, si se puede aceptar de forma segura la opini\u00f3n de Ferotin de fecha muy temprana de los ordinales espa\u00f1oles que \u00e9l ha publicado (Monumenta Liturgica, V), es posible que las campanas grandes fuesen de uso com\u00fan en Espa\u00f1a en esa misma \u00e9poca. Aun as\u00ed, hay que recordar que signum denotaba sobre todo una se\u00f1al, y no debemos apresurarnos demasiado en atribuirle un significado espec\u00edfico en lugar de uno gen\u00e9rico cuando los escritores merovingios la utilizaron por primera vez.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s, la palabra campana, que incluso en la Edad Media sin duda signific\u00f3 una campana de la iglesia y nada m\u00e1s, apareci\u00f3 por primera vez, si la \u00abAnecdota Cassinensia\u00bb (p\u00e1g. 6) de Reifferscheid puede ser confiable, en el sur de Italia (c. 515) en una carta del di\u00e1cono Ferrando al abad Eugipio.  Se ha sugerido, a partir de una inscripci\u00f3n en lat\u00edn relacionada con los Hermanos Arval (C.I., L. VI, no. 2067), que anteriormente se utilizaba para designar una especie de vasija de bronce. Sin embargo, antes de la \u00faltima parte del siglo VII no parece haber disponible ejemplos de campana bastante satisfactorios en la Iglesia Latina, y entonces se encuentra en el Norte.   Es utilizada por Cumiano en Iona (c. 665) y por Beda en Nortumbria ( c. 710), y con frecuencia en otros lugares despu\u00e9s de esa fecha.  En Roma, el \u00abLiber Pontificalis\u00bb nos dice que el Papa Esteban II (752-757) erigi\u00f3 un campanario con tres campanas (campanae) en la Bas\u00edlica de San Pedro.    Fue probablemente este nombre que llev\u00f3 a Estrab\u00f3n, en la primera mitad del siglo IX, a hacer la afirmaci\u00f3n de que las campanas eran de origen italiano y que proced\u00edan de Campania y, m\u00e1s concretamente de la ciudad de Nola.    Escritores posteriores fueron m\u00e1s all\u00e1 y atribuyeron la invenci\u00f3n a San Paulino de Nola, pero esto es sumamente improbable, puesto que San Paulino mismo no hace menci\u00f3n de las campanas en la descripci\u00f3n minuciosa que ha dejado de su propia iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra  clocca  (franc\u00e9s, cloche; alem\u00e1n,  Glocke; ingl\u00e9s, clock) es interesante porque en este caso se conoce exactamente qu\u00e9 denota la misma.   Sin duda fue de origen irland\u00e9s y apareci\u00f3 en fecha temprana, tanto en lat\u00edn como en la forma irlandesa clog.      As\u00ed se encuentra en el Libro de Armagh y es utilizada por Adamnan en su vida de San Columbkill, escrito alrededor del a\u00f1o 685.   Los misioneros irlandeses e ingleses sin duda la importaron a Alemania, donde aparece m\u00e1s de una vez en el Sacramentario de Gellone. Es evidente que en las tierras celtas primitivas se le adjudic\u00f3 una importancia extraordinaria a las campanas.   Existe todav\u00eda un n\u00famero muy grande de estas campanas antiguas, m\u00e1s de sesenta en total &#8212;la inmensa mayor\u00eda irlandesas.   Muchas de ellas tienen fama de haber pertenecido a santos irlandeses y de participar del car\u00e1cter de las reliquias.   La m\u00e1s famosa es la de San Patricio, la clog-an-edachta, \u00abcampana-del-testamento\u00bb, que ahora se conserva en el Museo de la Real Academia Irlandesa, Dubl\u00edn.  No parece haber razones de peso para dudar que esta fuese la campana que se encontraba sobre el pecho de San Patricio y que fue sacada de su tumba en el a\u00f1o 552.   Como la mayor\u00eda de estas campanas, ten\u00eda un custodio oficial y hereditario (en este caso llamado Mulholland) en cuyo poder permaneci\u00f3, siendo transmitida durante siglos de padres a hijos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras campanas similares tempranas son las de San Senan (c. 540) y San Mura; hay varias en Escocia y Gales, una en San Gall en Suiza, una conocida como la Saufang en Colonia, y otra en Noyon, Francia.   Hay abrumadora evidencia para la extraordinaria veneraci\u00f3n que se le ten\u00eda a estas campanas en las tierras celtas.   Incluso  Giraldo Cambrense se\u00f1ala en el siglo XII que sobre ellas se tomaba la forma m\u00e1s solemne de juramento.   Tambi\u00e9n eran llevadas a la batalla, y aunque los primeros ejemplares no son m\u00e1s que groseros cencerros en forma de cu\u00f1a y hechos de planchas de hierro dobladas y rudamente remachadas, aun as\u00ed en una fecha posterior a menudo estaban encerradas en envases o \u00aburnas\u00bb de la m\u00e1s rica mano de obra.   El relicario de la campana de San Patricio lleva una inscripci\u00f3n de cierta longitud por la que nos enteramos que este hermoso ejemplar del arte del joyero debi\u00f3 haber sido hecha para el a\u00f1o 1005.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia tiende a repetirse, y si recordamos el importante papel que desempe\u00f1\u00f3 en el trabajo misionero de San Francisco Javier la campanilla con la que reun\u00eda alrededor de \u00e9l a los ni\u00f1os, los ociosos o a los curiosos, tendremos probablemente un esbozo de la \u00edntima asociaci\u00f3n de estas primeras campanas celtas con el trabajo del cristianismo.    Cuando en 1683 el padre Maunoir, el gran misionero bret\u00f3n, tuvo que renunciar por fin a otras expediciones, la campana que entreg\u00f3 a su sucesor fue considerada como una especie de investidura. Cabe se\u00f1alar que a las famosas torres redondas de Irlanda, que ahora se reconoce en general que fueron lugares de refugio contra las incursiones de los daneses y otros merodeadores, se les llamaba com\u00fanmente cloc teach.   Las campanas que se almacenaban all\u00ed ocasionalmente por razones de seguridad parecen haber sido consideradas como el m\u00e1s preciado de sus tesoros y de esta circunstancia las torres probablemente derivaron su nombre, aunque, por supuesto, es posible que en algunos casos sirvieran como campanarios en el sentido m\u00e1s ordinario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran desarrollo en el uso de las campanas puede ser relacionado con el siglo VIII. Fue entonces cuando, al parecer, comenzaron a ser consideradas como una parte esencial del equipo de cada iglesia, y tambi\u00e9n cuando se generaliz\u00f3 la pr\u00e1ctica de bendecirlas con una forma especial de consagraci\u00f3n.   Si se interpreta literalmente un pasaje muy conocido de Beda (Hist. Eccl., IV, XXI), tendr\u00edamos que creer que ya en el a\u00f1o 680, la campana que son\u00f3 en Whitby por el fallecimiento de Santa Hilda se escuch\u00f3 en Hackness a trece millas de distancia.  Pero todo el conjunto de la historia implica que Beda consider\u00f3 el hecho como milagroso y que la distancia puede muy bien haber sido treinta millas como trece.  Por otro lado, est\u00e1 claro que en el siglo VIII se comenz\u00f3 a construir las torres de las iglesias con el prop\u00f3sito expreso de colgar las campanas en ellas, lo que implica que las campanas debieron ir aumentando de tama\u00f1o.   Ya se ha se\u00f1alado el caso de la Bas\u00edlica de San Pedro en Roma.  As\u00ed, en los anales de San Vandrille (cap. X, p. 33) leemos que en la \u00e9poca de Ermhario (m. 738) ese abad mand\u00f3 a hacer una campana para ser colgada en la peque\u00f1a torre (turricula) \u00abseg\u00fan es la costumbre de tales iglesias\u00bb; mientras que \u00abMonaco Sangallensis\u00bb (De Carlo Magno, I, XXXI) cuenta la historia de un fundidor de campana mon\u00e1stico que le pidi\u00f3 a Carlomagno cien libras de plata con una cantidad proporcional de cobre para proporcionar materiales para una sola campana.   En cualquier caso lo cierto es a partir de los \u201cCapitulares\u00bb de Carlomagno, as\u00ed como de Alcuino, Amalario y otros escritores de principios del siglo IX, que por aquel entonces se esperaba que en los dominios francos todas las iglesias parroquiales tuviesen al menos una campana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo siguiente Regino de Prum, al hacer una lista de preguntas a hacerse en una visita episcopal, puso en el primer lugar una pregunta acerca de las campanas de la iglesia.   Al ver que la evidencia m\u00e1s clara de la popularidad de las campanas de la iglesia en los tiempos carolingios se encuentra en regiones donde prevaleci\u00f3 la influencia de los misioneros irlandeses o ingleses, tal vez se puede concluir que este desarrollo debe atribuirse a la influencia celta.   La campanilla del misionero, con la que reun\u00eda a su congregaci\u00f3n al aire libre, pronto se volver\u00eda sagrada como una cosa asociada inmediatamente con \u00e9l y su obra. Por otra parte, crecer\u00eda la idea de que no se celebrar\u00eda ning\u00fan servicio religioso sin alguna llamada preliminar de una campana.   Aunque no tenemos rastros de la utilizaci\u00f3n de signa y campan\u00e6 en los monasterios antes de que los irlandeses se convirtiesen en misioneros, no hay pruebas que demuestren que se trate de campanas en lugar de gongs.   Por otro lado, el semantron, que se utilizaba para anunciar el inicio del servicio en los monasterios griegos, era una placa plana de metal y su nombre (de semainein, \u00abpara hacer una se\u00f1al\u00bb) es, obviamente, el equivalente a signum.   Adem\u00e1s tambi\u00e9n encontramos en un antiguo glosario del siglo X que la palabra griega tumpanon (tambor) se da como el equivalente de campanum (Corpus Glossariorum Latinorum, III, 24). Al mismo tiempo, podemos rastrear en la propia Irlanda una evoluci\u00f3n gradual de la forma de la campana, que pas\u00f3 del peque\u00f1o cencerro de hierro remachado al instrumento de bronce fundido de tama\u00f1o considerable, que casi se aproxima a la campana con la que estamos familiarizados hoy d\u00eda.\n<\/p>\n<h2>Bendici\u00f3n<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el comienzo del siglo XVI ha habido mucha controversia sin sentido sobre la cuesti\u00f3n del llamado \u00abbautismo\u00bb de las campanas.   Los cr\u00edticos protestantes, siguiendo el ejemplo de Lutero mismo, han manifestado que encuentran en el rito no s\u00f3lo superstici\u00f3n, sino una profanaci\u00f3n del sacramento.   Pero uno muy bien podr\u00eda escandalizarse por el ceremonial que se sigue usualmente en el lanzamiento y bautizo de un barco. La frase \u00abel bautismo de las campanas\u00bb es s\u00f3lo popular y metaf\u00f3rica.   Se ha tolerado, pero nunca ha sido formalmente reconocida por la Iglesia (Ben XIV, XIV, Instit., 47, n. 33). Cada ni\u00f1o cat\u00f3lico es consciente de que la esencia del Sacramento del bautismo consiste en la forma: \u00abYo te bautizo\u00bb, etc., pero no se conoce que ning\u00fan ritual debidamente autorizado para la bendici\u00f3n de las campanas contenga una frase que pueda ser considerada como un equivalente o parodia de estas palabras.   Algunas \u00abagendas\u00bb locales en las que se encuentra algo por el estilo, por ejemplo en Colonia (ver Schonfelder, Liturgische Bibliothek, I, 99-100) parecen no haber recibido ning\u00fan reconocimiento oficial (cf. The Month, sept. 1907). Por otro lado, el ceremonial de la Iglesia a menudo es imitativo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rito de bendici\u00f3n de las palmas sigue de cerca la disposici\u00f3n de las partes variables del Misa.    El orden para la coronaci\u00f3n de un rey lo copia  tan cerca para la consagraci\u00f3n de un obispo que los escritores anglicano han afirmado que el rey es una \u201cpersona espiritual\u00bb, dotado de facultades episcopales.   Por lo tanto, no ser\u00eda de extra\u00f1ar que en el \u00abBenedictio Signi vel Campanae\u00bb se deba rastrear una cierta semejanza a los detalles en el ritual del bautismo.   Se utilizan exorcismos, y agua y sal y unciones con los santos \u00f3leos; la campana recibe un nombre, y anteriormente, por lo menos, el nombre era sugerido por un \u00abpadrino\u00bb.   Pero para toda la controversia las similitudes son realmente muy superficiales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siguiente es un resumen de la ceremonia usada actualmente, de la cual los pontificales medievales difieren solo ligeramente. El obispo, en vestimentas blancas, primero recita siete Salmos con su clero acompa\u00f1ante para implorar la ayuda divina.   Luego mezcla sal con agua, recitando oraciones de exorcismo an\u00e1logas a las que siempre se utiliza en la preparaci\u00f3n del agua bendita, pero haciendo especial referencia a la campana y las malas influencias del aire &#8212;fantasmas, tormentas, rel\u00e1mpagos&#8212;, que amenazan la paz de los cristianos devotos que acuden a la iglesia para cantar las alabanzas a Dios.   Entonces el obispo y sus acompa\u00f1antes \u00ablavan\u00bb (lavant) la campana por dentro y por fuera con el agua as\u00ed preparada y la secan con toallas, mientras se canta el salmo \u00abLaudate Dominum de coelis\u00bb (Salmo 148) y otros cinco de contenido similar.   Estos son seguidos por diversas unciones; las del exterior de la campana se hacen con el aceite de los enfermos en siete lugares, y las del interior, con el crisma en cuatro lugares.   En las oraciones acompa\u00f1antes se hace menci\u00f3n de las trompetas de plata de la Antigua Ley y de la ca\u00edda de los muros de Jeric\u00f3, mientras que se pide una vez m\u00e1s la protecci\u00f3n contra los poderes del aire, y se anima a los fieles a refugiarse bajo el signo de la Santa Cruz. En este sentido, el pr\u00f3logo de la \u201cLeyenda Dorada\u201d de Longfellow deja una impresi\u00f3n correcta en t\u00e9rminos generales, a pesar de la declaraci\u00f3n inexacta:\n<\/p>\n<p>Pues esas campanas han sido ungidas,<br \/>\ny bautizadas con agua bendita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debe notarse que al hacer las unciones, y no en el lavado de la campana, se utiliza una forma que introduce al santo patr\u00f3n: \u00ab\u00a1Que esta campana sea + santificada, oh, Se\u00f1or, y + consagrada en el nombre del + Padre, y del + Hijo  y del + Esp\u00edritu Santo.  En honor de San N. La paz sea contigo\u00bb.    Por \u00faltimo, el incensario con incienso (thymiama) y la mirra se colocan debajo de la campana para que el humo pueda llenar su concavidad. A continuaci\u00f3n, se dice otra oraci\u00f3n con significado semejante a la anterior, y la ceremonia finaliza con la lectura del pasaje del Evangelio (Lc. 10,40) sobre Marta y Mar\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todos los aspectos esenciales este ritual coincide con el utilizado en tiempos carolingios, el cual se encuentra en muchos manuscritos, y que data probablemente ya del pontificado de Egberto de York a mediados del siglo VIII.   El lavado y las unciones fueron prescritos, como en la actualidad, pero desde antiguo no encontramos rastro de la forma de palabras o del darle nombre que ahora acompa\u00f1a a las unciones.  Por muchas razones parece altamente improbable que el ritual de la bendici\u00f3n de las campanas, el cual ha estado as\u00ed en uso en la Iglesia durante casi 1.200 a\u00f1os, fuese compuesto con cualquier dise\u00f1o de imitaci\u00f3n de las ceremonias del bautismo.   En primer lugar, no hay una triple inmersi\u00f3n, ni siquiera en sentido estricto ning\u00fan derramamiento de agua.  La campana es \u00ablavada\u00bb por el obispo y sus ayudantes, al igual que los altares son lavados el Jueves Santo.   Adem\u00e1s no hay nada en absoluto que recuerde la ceremonia ephpheta, sin embargo, este es el \u00fanico detalle en el rito del bautismo que parecer\u00eda en su lugar si el ritual se transfiriese a una campana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contra el argumento utilizado por los reformadores de que Carlomagno en sus capitulares decret\u00f3 ut cloccas baptizent, se puede presentar como una explicaci\u00f3n muy natural de esta ordenanza que pudo haber comenzado a crecer alguna pr\u00e1ctica que parec\u00eda parodiar muy de cerca el rito del bautismo, y que la prevalencia de nuestro menos objetable ceremonial actual fue precisamente el resultado de la intervenci\u00f3n de Carlomagno.   Es probable que una r\u00fabrica encontrada en uno o dos, pero no m\u00e1s, de los pontificales existentes, \u00abTunc sub trina, infusione aquae sancta impone ei [es decir, campan] nomen, si velis\u00bb, conserve la huella de la pr\u00e1ctica que Carlomagno condena.   Algunos ordinales espa\u00f1oles, cuyos originales deben datar del siglo VII o antes, contienen un rito muy diferente para la bendici\u00f3n de las campanas (F\u00e9rotin, Monumenta Lit\u00fargica, V, 160). Aqu\u00ed no hay menci\u00f3n de unciones o de cualquier lavado con agua bendita, pero hay exorcismos y oraciones del mismo tenor general que las que se encuentran en el Pontifical Romano. Indirectamente, este ritual espa\u00f1ol, al hablar de \u00abhoc vas concretum generibus metallorum\u00bb, demuestra que desde una fecha temprana se usaba una combinaci\u00f3n de metales para la fundici\u00f3n de las campanas.\n<\/p>\n<h2>Usos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer uso eclesi\u00e1stico de las campanas fue para anunciar la hora de los servicios de la Iglesia.  Es evidente que en los d\u00edas previos a los relojes alguna se\u00f1al de este tipo debi\u00f3 haber sido una necesidad, sobre todo en las comunidades religiosas que se reun\u00edan varias veces al d\u00eda a cantar las divinas alabanzas.   Leemos que entre los cenobitas egipcios se utilizaba una trompeta para ese prop\u00f3sito; los griegos golpeaban con un martillo una tabla de madera o de l\u00e1mina de metal; en Occidente finalmente prevaleci\u00f3 el uso de las campanas.   No hay evidencia confiable de que en la \u00e9poca merovingia existiesen campanas grandes capaces de ser o\u00eddas a distancia, pero, a medida que se hizo necesario llamar a la iglesia a los habitantes de la ciudad o aldea, se construyeron campanarios o torres para campanas, y las campanas aumentaron de tama\u00f1o, y ya en el siglo VIII se habla de dos o m\u00e1s campanas en la misma iglesia.   Tal vez estas al principio estaban destinadas a reforzarse mutuamente y a\u00f1adirle volumen al sonido. Pero en cualquier caso se convirti\u00f3 con el tiempo en un principio reconocido que el classicum, el choque de varias campanas sonando a la vez, constitu\u00eda un elemento de alegr\u00eda y solemnidad como corresponde a las grandes fiestas (Ruperto de Deutz, Div. Offic., I, 16).    Algunos ceremoniales medievales muestran que donde hab\u00eda muchas campanas, cada una era utilizada con un prop\u00f3sito diferente.  Incluso en las iglesias parroquiales ordinarias se acostumbraba a llamar, no s\u00f3lo para la Misa, sino antes de maitines y v\u00edsperas (Hartzheim, IV, 247; V, 327), mientras que las diferencias en la forma de tocarlas y el n\u00famero de campanas empleadas indicaban el grado de la fiesta, la naturaleza del servicio, el hecho de que se predicar\u00eda un serm\u00f3n y muchos otros detalles.   Todav\u00eda sobrevive aqu\u00ed y all\u00e1 la costumbre de hacer estos anuncios con la campana. As\u00ed, en Roma, la noche antes de un d\u00eda de ayuno, se hace sonar las campanas durante un cuarto de hora en todas las parroquias para recordar a la gente de su obligaci\u00f3n al d\u00eda siguiente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas l\u00edneas someras citadas en la glosa del \u00abCorpus Juris\u00bb, y a menudo encontradas en las inscripciones, describen las funciones principales de una campana (cf. Longfellow, La Leyenda Dorada):\n<\/p>\n<p> \u201cLando Deum verum, plebem voco, congrego clerum, Defunctos ploro, nimbum fugo, festa decoro.\u201d<br \/>\n(Yo alabo al Dios verdadero, convoco a la gente, re\u00fano al clero; lloro por los difuntos, disperso las nubes de tormenta, honro las fiestas.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O de otro modo:\n<\/p>\n<p>\u201cFunera plango, fulmina frango, sabbata pango, excito lentos, dissipo ventos, paco cruentos.\u201d<br \/>\n(En las exequias lloro, disperso los rayos, sueno en los d\u00edas de reposo; apresuro a los perezosos, ahuyento las tormentas, proclamo la paz despu\u00e9s del derramamiento de sangre.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bajo defunctos ploro podemos contar el \u00abtoque de difuntos\u00bb, que en su sentido estricto es un uso de fecha muy temprana.  En todas las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas, cuando cualquiera de la comunidad parec\u00eda estar a punto de morir, se daba una se\u00f1al para sonar una campana o golpear una tabla de madera (tabula), ya sea para convocar a los monjes a su lado o para exhortarlos a orar (ver Eddius, Vita Wilfridi, 64).   Esto luego se extendi\u00f3 a las iglesias parroquiales, en las cuales se tocaba una campana para anunciar que un parroquiano estaba en su agon\u00eda, que al parecer se desarroll\u00f3 luego en un toque de campana despu\u00e9s de su muerte para pedir oraciones por su alma.    Estas pr\u00e1cticas estaban tan arraigadas en Inglaterra que fue imposible abolirlas por completo durante la Reforma. Por lo tanto los \u00abc\u00e1nones\u00bb de la Iglesia de Inglaterra prescriben (Can LXVII):  \u201cCuando alguno  pasa de esta vida  se ta\u00f1er\u00e1 una campana y el ministro entonces no dejar\u00e1 de cumplir con su \u00faltimo deber.  Y despu\u00e9s de la muerte del partido, si as\u00ed sucediese, no se tocar\u00e1 m\u00e1s que un repique corto, y uno antes del entierro y otro despu\u00e9s\u00bb.    \u00abAunque el ta\u00f1ido de la campana\u00bb, dice Ellacombe, \u00abse ha prescrito para cuatro ocasiones distintas, la costumbre moderna la ha limitado a dos: en primer lugar, despu\u00e9s de la muerte de un parroquiano, a la que el t\u00e9rmino toque de difuntos ha sido incorrectamente transferido; y la segunda vez durante la procesi\u00f3n del funeral desde la casa del difunto a la puerta o entrada de la iglesia\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En muchos lugares antes era habitual indicar el sexo, calidad o edad del difunto mediante alguna variaci\u00f3n en el tipo de timbre.  As\u00ed Durando en el siglo XIV orden\u00f3 que cuando alguien estuviese in extremis el toque de difuntos fuese de dos veces por una mujer, tres veces por un hombre, y un mayor n\u00famero de veces para un cl\u00e9rigo, de acuerdo con las \u00f3rdenes que hubiese recibido.   Entre los pueblos celtas las antiguas campanillas que, como ya se ha se\u00f1alado, eran tan profundamente veneradas en parte como objetos directamente relacionados con el culto a Dios y en parte como reliquias de los santos, por lo general se llevaban y ta\u00f1\u00edan en los funerales.   Para 1907 la campanilla de San Finnian se mantiene expuesta en el altar de una capilla en ruinas en uno de los barrios cat\u00f3licos de las Tierras Altas de Escocia. Se utiliza en los funerales, pero de lo contrario se queda sin protecci\u00f3n,  considerada con tan gran veneraci\u00f3n que nadie se atreve a interferir con ella (v\u00e9ase Macdonald, Moidart, Oban, 1889, 120).  En muchas partes de Francia hab\u00eda antiguamente cofrad\u00edas de ta\u00f1edores de campanillas que asist\u00edan regularmente a los funerales, y caminaban a la cabeza de la procesi\u00f3n. Tambi\u00e9n desfilaban por las calles de noche y las tocaban para recordarle a la gente el orar por las almas santas. Esto suced\u00eda sobre todo en la v\u00edspera de Todos los Santos y el d\u00eda de Nochebuena (Morillot, Clochettes, 160 ss.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Roma, las parroquias tocan el \u00abDe Profundis\u00bb [Sal. 130(129)] una hora despu\u00e9s del Avemar\u00eda. El Papa Clemente XII en 1736 concedi\u00f3 una indulgencia para esta pr\u00e1ctica y trat\u00f3 de extenderla. Esta costumbre se observa en muchos otros lugares, particularmente en Am\u00e9rica del Norte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El toque de queda (ignitegium), una advertencia para apagar los fuegos y las luces, tras el cual todos los personajes respetables se iban a casa a dormir, fue posiblemente de origen eclesi\u00e1stico, pero parece haber sido tocado como regla con la campana de la ciudad (campana communi\u00e6, bancloche).   Sin embargo, en muchos casos una de las campanas de la iglesia se utilizaba para este y otros fines. En Inglaterra esto fue particularmente frecuente, y en muchos pueblos y parroquias peque\u00f1as el toque de queda se tocaba en horas que variaban entre 8:00 a 10:00 pm.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00c1ngelus o Avemar\u00eda puede o no haberse desarrollado a partir del toque de queda.  Parece una buena raz\u00f3n creer que para este fin se utilizaba una campana especial, a menudo llamada la campana Gabriel.   En la Edad Media parece que el \u00c1ngelus se tocaba com\u00fanmente con tres repiques iguales, y este modo todav\u00eda se utiliza en muchos lugares. En Roma, donde el Ave Mar\u00eda se canta una media hora despu\u00e9s del atardecer, este m\u00e9todo consiste de:   tres golpes y una pausa, cuatro golpes y una pausa, cinco golpes y una pausa, un golpe final.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la introducci\u00f3n de la elevaci\u00f3n de la Hostia en la Misa a comienzos del siglo XIII, parece haber sido la costumbre el ta\u00f1er una de las grandes campanas de la iglesia, en todo caso, durante la Misa principal, en el momento en que la Sagrada Hostia era levantada en alto.   Esto era para avisar a la gente en el trabajo en los campos, para que se arrodillasen moment\u00e1neamente e hiciesen un acto de adoraci\u00f3n.  Sin embargo, parece probable que en Inglaterra com\u00fanmente para este prop\u00f3sito no se ta\u00f1\u00eda la campana grande sino una campanilla peque\u00f1a.   Esta se llevaba a una ventana peque\u00f1a (ventana del lado bajo) normalmente cerrada por una persiana, y se sacaba por la abertura y se tocaba fuera de la iglesia.  No est\u00e1 muy claro si \u00e9sta era distinta de la campanilla que las r\u00fabricas de la Misa ordenan ahora que toque el servidor.   Cabe se\u00f1alar aqu\u00ed que, en lo que se refiere a esta misma tintinnabulum, su uso var\u00eda mucho en diferentes pa\u00edses. En B\u00e9lgica, Francia y algunos otros lugares se toca esta peque\u00f1a campana tambi\u00e9n en la \u00abelevaci\u00f3n\u00bb antes del Padrenuestro.   En Roma nunca se toca durante el Domino non sum dignus y no se utiliza en absoluto en las Misas celebradas por el Papa o por los cardenales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el rito de la bendici\u00f3n de las campanas se les aplica los versos \u201cvox Domini in virtute\u201d, \u201cvox Domini in magnificenti\u00e2\u201d  (Voz de Yahveh con fuerza, voz de Yahveh con majestad, Sal. 29(28),4).  Es sin duda en virtud de la solemnidad que prestan a la adoraci\u00f3n que el \u00abCaeremoniale Episcoporum\u00bb ordena que se repiquen en honor del obispo durante su visita a la parroquia.   La misma marca de respeto se observa en el caso de los pr\u00edncipes seculares, mientras que ocasiones como las procesiones del Sant\u00edsimo Sacramento, Te Deums solemnes, matrimonios y d\u00edas de regocijo nacional se distinguen de manera similar.   Por otro lado, en se\u00f1al de duelo las campanas se silencian desde el Gloria de la Misa del Jueves Santo hasta el Gloria del S\u00e1bado Santo.  Esta norma se remonta al siglo VIII y Amalario es la autoridad para la afirmaci\u00f3n de que entonces, como ahora, en su lugar se utilizaba una carraca de madera.   Una vez m\u00e1s la idea de vox Domini in virtute en recuerdo de su especial consagraci\u00f3n ha llevado a que las campanas se repiquen en los momentos de tormenta y peligro percibido. La inscripci\u00f3n Salva Terra, que a menudo se encuentran en las viejas campanas del sur de Francia,  parece hacer especial referencia a esta virtud de las campanas como sacramentales.\n<\/p>\n<h2>Arqueolog\u00eda e Inscripciones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Indudablemente, las campanas cristianas m\u00e1s antiguas existentes son de origen irland\u00e9s, o por lo menos c\u00e9ltico, de las cuales, como ya se dijo, se conserva un n\u00famero sorprendentemente grande.    Las primeras, hechas de placa de hierro curvado y remachado parecen haber sido sumergidas en bronce fundido, un proceso que probablemente mejoraba mucho su sonoridad.   Algo m\u00e1s tarde se comenz\u00f3 a fundir campanillas de bronce, y una muestra de este tipo (ocho pulgadas de di\u00e1metro y casi un pie de altura) pueden ser datadas con la ayuda de la inscripci\u00f3n que lleva \u201cOR AR CHUMASCACH MC AILILLA\u201d [Una oraci\u00f3n sobre (es decir, para) Chumascach hijo de Aillil].   Ahora bien, como Chumascach, mayordomo de la Iglesia de Armagh, muri\u00f3 en 904, esta campana probablemente pertenece a los \u00faltimos a\u00f1os del siglo IX. Otra campana de fecha temprana, pero de tama\u00f1o peque\u00f1o (cinco y media pulgadas de alto y siete pulgadas de di\u00e1metro), se conserva en el Museo de C\u00f3rdoba.  Lleva la inscripci\u00f3n \u00abOffert hoc munus Sanson abbatis [sic] in domum sancti Sebastiani martyris Christi era DCCCCLXIII\u00bb.  Esta es la era espa\u00f1ola y corresponde al a\u00f1o 925 d.C.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De campanas de iglesias propiamente dichas, los primeros ejemplares existentes parecen pertenecer a los siglos XI, XII y XIII.    Ellas son en su mayor\u00eda de una especie de forma de colmena, dedal o barril, a veces desproporcionadamente amplio, a veces m\u00e1s estrecho, mientras que los lados son com\u00fanmente lineales o incluso, en algunos pocos casos, convergen un poco hacia la parte inferior.   Tambi\u00e9n son a menudo perforadas con tres o cuatro peque\u00f1as aberturas triangulares en la parte superior de la campana. Las inscripciones, cuando se producen, son grabadas y no como regla expresadas en relieve.   La mayor\u00eda de ellas son muy cortas, pero esto es probablemente debido a la casualidad de que de las primeras campanas muy pocas han sobrevivido, pues no tenemos registro de inscripciones mucho m\u00e1s largas grabadas en las campanas de una fecha tan lejana como el siglo IX.    As\u00ed Folcuin, que fue abad de Lobbes de 965 a 990, nos dice en su cr\u00f3nica de uno de sus predecesores Harbert (835-864), que ten\u00eda una campana hecha con esta inscripci\u00f3n:\n<\/p>\n<p>Harberti imperio componor ab arte Paterni<br \/>\nNee music docta en cantos modulabor amcenos<br \/>\nNocte dieque vigil depromam carmina Christi. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Folcuino mismo erigi\u00f3 campanas que llevaban las palabras:  \u00abJussu Fulcuini me condidit artificis manus Danielis, ad laudem triadis\u00bb; y \u00abFulcuinus Deo et patrono suo S. Ursmaro.\u00bb\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta \u00faltima instancia, tal vez el ejemplo m\u00e1s antiguo de una campana con un nombre, arroja una interesante luz sobre el origen de la pr\u00e1ctica de asignar las campanas a un patr\u00f3n particular. Una vez m\u00e1s, sabemos que los cistercienses de Waverley, alrededor de 1239, ten\u00edan una campana hecha con la leyenda:\n<\/p>\n<p> Dicer nomine quo to Virgo domestica Christi<br \/>\nSum Domini praeco cuius tutela fuisti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y una inscripci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s larga, que consta de cuatro l\u00edneas de hex\u00e1metros, era para ser le\u00edda sobra la campana llamada Edmundo de Bury, que data de alrededor de 1105. La campana de iglesia m\u00e1s antigua en existencia actualmente es, probablemente, la conocida como la campana de Lulio en Hersfeld,  que puede pertenecer a la mitad del siglo XI, pero se dice que la m\u00e1s antigua que tiene una fecha determinada (es decir, 1164) es una en Iggensbach en Baviera.   Se puede dudar, sin embargo, si ciertas campanas antiguas de Siena y otros lugares de Italia han sido suficientemente estudiadas (ver Ellacombe, 405, 530). En Inglaterra todav\u00eda sobreviven muchas campanas medievales, pero ninguna campana es de fecha m\u00e1s antigua que la Claughton en Lancashire, 1296.   En cuanto a las letras de las inscripciones, basta con decir que mientras las primeras campanas a menudo muestran un estilo de car\u00e1cter muy adornado, conocido como \u00abcoronado lombardo\u00bb, los del siglo XV y finales del  XIV se aproximan al g\u00f3tico ordinario o tipo de \u00abletra negra\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las inscripciones mismas, tanto el contenido como la redacci\u00f3n son infinitamente variadas. Algunas son b\u00e1rbaras en la sintaxis y la m\u00e9trica; las dem\u00e1s, evidentemente, han sido sometidas a alg\u00fan tipo de revisi\u00f3n acad\u00e9mica.   Aunque la pr\u00e1ctica de darle nombre a las campanas comenz\u00f3, seg\u00fan lo declarado por Baronio, con la dedicaci\u00f3n de una campana a San Juan Bautista por el Papa Juan XIII (969),  se apoya en evidencia poco satisfactoria, las campanas medievales existentes conservan alguna indicaci\u00f3n del nombre por el que fueron llamadas.   Un gran n\u00famero, de una forma u otra, eran  dedicadas a la Sant\u00edsima Virgen, y la mayor\u00eda de ellas fueron utilizadas probablemente para el \u00c1ngelus o en la Misa de Mar\u00eda.   Las inscripciones var\u00edan de forma indefinida. Una de las m\u00e1s comunes era:\n<\/p>\n<p>\u201dProtege prece pia quos convoco sancta Maria\u201d <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O lo que es un poco m\u00e1s correcto m\u00e9tricamente:\n<\/p>\n<p> Ora mente pia pro nobis Virgo Maria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Alemania una inscripci\u00f3n favorita para las campanas de Mar\u00eda era:\n<\/p>\n<p> Maria vocor. O rex glorae; veni cum pace  .<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es casi seguro que esto se entend\u00eda como una referencia a la Encarnaci\u00f3n, pues en muchos casos, esta leyenda se un\u00eda a las palabras: \u00abEt homo factus est\u00bb.  Estas campanas eran utilizadas probablemente para el \u00c1ngelus.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las campanas en honor a San Pedro eran tambi\u00e9n muy comunes. En Inglaterra nos encontramos con muchas inscripciones, como:\n<\/p>\n<p>\u201d Petrus ad aetern ae ducat nos pascua vitae\u201d <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">o tambi\u00e9n:\n<\/p>\n<p> \u201cNomen Petri fero qui claviger exstat in aevo \u201d.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fueron numerosas las inscripciones a los santos, en particular a San Gabriel para el \u00c1ngelus. As\u00ed, para poner un ejemplo ingl\u00e9s, tenemos en Shapwick, Dorset,\n<\/p>\n<p> \u201cI Kateryne, Goddes derlyng, to thee Mari shal I synge\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las campanas francesas la alusi\u00f3n a la protecci\u00f3n contra los poderes de las tinieblas era frecuente, y muchas campanas fueron llamadas Sauveterre.  As\u00ed tenemos:\n<\/p>\n<p>\u201dJhs autem transiens per medium illorum ibat. Salva terre m&#8217;etais nominee.\u201d <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O tambi\u00e9n encontramos solo:\n<\/p>\n<p>\u201dXtus vincit; Xtus regnat; Xtus imperat\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las inscripciones fueron a menudo cronogr\u00e1ficas.  As\u00ed en una campana de 1659 tenemos:\n<\/p>\n<p>\u201dRupta bis ante fui nunc integra reddita cantem<br \/>\n Magno IgnI LIq VefaCta Deo reparata benigno.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8212;las letras may\u00fasculas en la segunda l\u00ednea dan la fecha MDCLVIIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las inscripciones siguientes son de la campana principal de la Bas\u00edlica de San Pedro en Roma.  En la parte superior:\n<\/p>\n<p>+\u201dIn nomine Domini Matris, Petrique Paulique,<br \/>\nAccipe devotum, parvum licet, accipe munus<br \/>\nQuod tibi Christe datum Petri Paulique triumphum<br \/>\n+Explicat, et nostram petit populique salutem<br \/>\nIpsorum pietate dari meritisque refundi.<br \/>\nEt Verbum taro factum est.<br \/>\n+Anno milleno trecenteno cum quinquageno<br \/>\nAdditis et tribus, Septembris mense, colatur.<br \/>\nPonderat et mille decies septiesque librarum.<br \/>\n+Campanam hanc longo usu confractam non plus quam quatuordecim mille libras pendere compertum est; Benedictus XIV addito usque ad viginti mille libras metallo, conflari et denuo refici iussit, anno reparatae salutis MDCCXLVII.<br \/>\n+Eandem septimo vix exacto lustro, rimis actis inutilem, uno plus et viginti millibus pondo metalli repertam, Pius Sextus, Pont. Max. non mediocri metallo superaddito ad idem ponderis conflari fundique mandavit, anno Domini MDCCLXXXV, Pont. XI.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aloysius eques Valadier construxit.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el cr\u00e9dito de la erudici\u00f3n del siglo XVIII, parece conveniente explicar que s\u00f3lo la \u00faltima parte de esta inscripci\u00f3n pertenece al pontificado de P\u00edo VI. La primera parte, con sus irregularidades m\u00e9tricas es simplemente una copia de lo que se le\u00eda en la gran campana de la Bas\u00edlica de San Pedro a principios del siglo XIV.   Es probable que el metal proven\u00eda de la campana originalmente emitida por Le\u00f3n IV en 850, o incluso antes, bajo el Papa Esteban II. Entonces, cuando el campanario fue incendiado en 1303, Bonifacio VIII mand\u00f3 a hacer una nueva campana con la inscripci\u00f3n que se encuentra primero en la serie anterior.   S\u00f3lo cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s, la torre fue alcanzada por un rayo, y se fundi\u00f3 una gran campana nueva (colatur , cf. El franc\u00e9s couler ) en septiembre de 1353.   A continuaci\u00f3n, Benedicto XIV mand\u00f3 a refundir la campana a un mayor tama\u00f1o en 1747, y cuando esta se agriet\u00f3 (rimis actis), el metal fue reutilizado por Luis Valadier para hacer la hermosa campana actual bajo P\u00edo VI en 1785. (Ver Cancellieri, De Secretariis, Roma, 1786, III, 1357 y IV, 1995 ss.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al tama\u00f1o, cualquier desarrollo muy grande de las campanas era determinado probablemente por la dificultad mec\u00e1nica de ta\u00f1erlas.  En Canterbury, por ejemplo, se habla de que se requer\u00eda hasta veinticuatro hombres para tocar una campana, mientras que se necesitaban sesenta y tres hombres  para el repique general de cinco (Ellacombe, 443).   En el siglo XI se pensaba que una campana dada por el rey Roberto a la iglesia de Orleans era de un tama\u00f1o notable, pero pesaba poco m\u00e1s de una tonelada.   Se dice que la campana \u00abCantabona\u00bb de la Beata Azelin en Hildesheim (siglo XI) pesaba alrededor de cuatro toneladas; una campana de Ru\u00e1n de 1501 diecis\u00e9is toneladas, y la todav\u00eda existente \u00abMaria Gloriosa\u00bb de la catedral de Erfurt, fundida en 1497, pesa trece toneladas.  De las campanas modernas consagradas con los ritos de la Iglesia Cat\u00f3lica, la m\u00e1s grande es el de la catedral de Colonia, que fue hecha con ca\u00f1ones franceses capturados, y pesa cerca de veintisiete toneladas.   La de la iglesia del Sagrado Coraz\u00f3n en Montmartre pesa m\u00e1s de dieciocho, y otras en Viena y Ru\u00e1n unas diecisiete.  En la catedral cat\u00f3lica de Montreal hay una campana de trece toneladas y media.   La hermos\u00edsima campana de la Bas\u00edlica de San Pedro, Roma, pesa cerca de nueve toneladas.  Parece que las campanas gigantescas fundidas en Rusia, China, Jap\u00f3n y Birmania s\u00f3lo se golpean con un martillo y nunca se \u201ctocan\u201d adecuadamente. La campana m\u00e1s grande en Inglaterra es la de la catedral de San Pablo, en Londres, que pesa diecisiete y media toneladas.\n<\/p>\n<h2>Cuestiones de derecho (hasta 1907)<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Inglaterra medieval estaba claramente establecido que las campanas y cuerdas de las iglesias ten\u00edan que ser siempre a costa de los feligreses. El derecho can\u00f3nico daba por sentado que una catedral ten\u00eda cinco o m\u00e1s campanas, una iglesia parroquial, de dos a tres, mientras que las iglesias de las \u00f3rdenes mendicantes, como oratorios p\u00fablicos, se limitaban inicialmente a una.   La solemne ceremonia de bendici\u00f3n proporcionada en el pontifical s\u00f3lo puede ser realizada por un obispo o un sacerdote con facultades especiales, y es s\u00f3lo para ser empleada en el caso de las campanas destinadas al uso en las iglesias.  El ritual provee una bendici\u00f3n simple para otras campanas. Existen numerosas prohibiciones en contra de las campanas eclesi\u00e1sticas que se utilizan para fines \u00abprofanos\u00bb, por ejemplo, para convocar a reuniones o simplemente para fiestas meramente seculares y, en particular, para ejecuciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la legislaci\u00f3n eclesi\u00e1stica cat\u00f3lica se mantiene el principio de que el control de las campanas descansa absolutamente en el clero. En las iglesias catedrales, de acuerdo con el \u00abCeremoniale Episcoporum\u00bb, esta jurisdicci\u00f3n recae en el sacrista .    En teor\u00eda, el ta\u00f1ido real de las campanas debe ser realizado por el ostiarius y en el otorgamiento de esta orden menor se le da al cl\u00e9rigo una campana para que la toque; pero desde hace siglos sus funciones han quedado obsoletas en todas partes, y se ha acostumbrado usar casi exclusivamente campaneros laicos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, cabe se\u00f1alar una decisi\u00f3n de los tribunales seculares que figuran en un recurso interpuesto contra los Redentoristas de Clapham, Inglaterra, en 1851, por el cual se concedi\u00f3 una medida cautelar para evitar que estos padres tocaran sus campanas a ciertas horas, en las cuales, seg\u00fan dec\u00eda la querella, tal ta\u00f1ido causaba razonable molestia para los residentes del barrio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente<\/b>:  Thurston, Herbert. \u00abBells.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 2. New York: Robert Appleton Company, 1907. 15 May 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/02418b.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(NOTA: Este art\u00edculo fue escrito en 1908 y est\u00e1 en proceso de ser actualizado.) Contenido 1 Origen 2 Bendici\u00f3n 3 Usos 4 Arqueolog\u00eda e Inscripciones 5 Cuestiones de derecho (hasta 1907) Origen Es un hecho indiscutible que las campanas, en todo caso, las campanas de mano de tama\u00f1o relativamente peque\u00f1o, eran conocidas en todas las &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/campanas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCAMPANAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23748","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23748","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23748"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23748\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23748"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23748"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23748"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}