{"id":23758,"date":"2016-02-05T16:11:20","date_gmt":"2016-02-05T21:11:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/candeleros\/"},"modified":"2016-02-05T16:11:20","modified_gmt":"2016-02-05T21:11:20","slug":"candeleros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/candeleros\/","title":{"rendered":"CANDELEROS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">[<b>Nota de la Trad.<\/b>:  Para mayor comprensi\u00f3n del presente art\u00edculo dar\u00e9 las definiciones dadas por la Real Academia para los t\u00e9rminos \u201ccandelero\u201d y \u201ccandelabro\u201d. (1) candelero:  Utensilio que sirve para mantener derecha la vela o candela, y consiste en un cilindro hueco unido a un pie por una barreta o columnilla.  (2) candelabro:  Candelero de dos o m\u00e1s brazos, que se sustenta sobre su pie o sujeto en la pared.  O sea, que si tiene espacio para una sola vela se llama candelero, y si tiene dos o m\u00e1s brazos, se llama candelabro.]  Vea tambi\u00e9n los art\u00edculos velas, velas de altar, candeleros de altar, candelabro de siete brazos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos muy poco sobre las primeras formas de <b>candeleros<\/b> usados en las iglesias cristianas.  A partir de las descripciones en los registros que poseemos sobre los regalos magn\u00edficos hechos por Constantino a la bas\u00edlica de Letr\u00e1n y San Pedro, parecen referirse principalmente a los veladores y  candelabros colgantes destinados a l\u00e1mparas.  O\u00edmos tambi\u00e9n de dos conjuntos de siete candelabros de bronce, cada uno de diez pies de altura, colocados delante de los altares, pero no podemos asumir que estos candelabra aurichalca fuesen utilizados necesariamente para velas de cera (Duchesne, Liber Pontificalis, I, 173-176).   Algunos de estos grandes fari deben haber sido magn\u00edficas piezas de metalister\u00eda, hechas de oro y plata con 50, 80 \u00f3 120 \u00abdelfines\u00bb, es decir, peque\u00f1os brazos hechos en esa forma y cada uno de ellos  sosten\u00eda una o m\u00e1s l\u00e1mparas.  Esta extraordinaria profusi\u00f3n de luces, indirectamente corroborada por Prudencio (Migne, PL LIX, 820, 829) y San Paulino de Nola (Migne, PL LXI, 467 y 535) era tal que Rohault de Fleury (La Messe, VI, 5 ) estima en 8,730 el n\u00famero de luces que Constantino destin\u00f3 a la Bas\u00edlica de Letr\u00e1n.   Esta pr\u00e1ctica de proporcionar una inmensa coron\u0153 colgante para ser encendida en las grandes fiestas parece haber durado toda la Edad Media y haberse extendido a todas las partes de la cristiandad, tanto en Oriente como en Occidente (cf. Fortunato, Migne, LXXXVIII, 127).   En estos d\u00edas de brillante luz artificial brillante, no podemos darnos cuenta f\u00e1cilmente de cuan ins\u00f3lito esplendor tales despliegues impart\u00edan al culto en una \u00e9poca comparativamente ruda y b\u00e1rbara. A estos magn\u00edficos candelabros se les daban varios nombres en el Liber Pontificalis, por ejemplo, cantharus, corona, stantareum, pharus, cicindele, etc.  Estas obras de arte eran presentadas a menudo por los emperadores o personajes reales a las bas\u00edlicas de Roma, y aunque de este per\u00edodo no sobreviven muestras de gran tama\u00f1o, se han encontrado diversos objetos m\u00e1s peque\u00f1os: una ara\u00f1a de bronce que representa una bas\u00edlica y la cual tiene cabida para una docena de luces (Leclereq, Manuel d&#8217;Arch\u00e9ologie, II, 561), que dan una idea suficiente de su construcci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de \u00e9stos, candeleros simples (cereostata) tambi\u00e9n estuvieron indudablemente en uso en una fecha muy temprana. La referencia en el Apocalipsis (1,12 ss.) a los siete candeleros de las Iglesias de Asia se deriv\u00f3 probablemente de alguna caracter\u00edstica ya familiar en el culto cristiano.   En el art\u00edculo VELAS se hace menci\u00f3n de las luces que se llevaban delante de ciertos funcionarios romanos y del candelero y vela del ac\u00f3lito mencionados en el llamado Cuarto Concilio de Cartago.   La muy conocida medalla de Gaudenciano del siglo V o VI aparentemente muestra velas encendidas en un cop\u00f3n sobre el altar. Menos abiertos a discusi\u00f3n son los candeleros que se observan en varios mosaicos y sarc\u00f3fagos tallados del mismo per\u00edodo. Los tallos largos est\u00e1n hechos, evidentemente, de la alternancia de ejes y nudos, apoyados sobre una base de tres garras de forma sencilla.   Ten\u00eda una punta en la parte superior sobre la que se hincaba la vela, y as\u00ed San Paulino habla de los candeleros \u00abque llevan velas pintadas en sus puntas que sobresalen\u00bb ( Depictas exstante gerunt qu0e cuspide ceras).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los candelabros merovingios y carolingios no existen ejemplos dignos de confianza, sino que leemos sobre la mano de obra exquisita prodigada sobre tales objetos en el tiempo de San Benito de Aniane (750-821), quien present\u00f3 un conjunto de siete a la iglesia que gobernaba.   Un notable candelero de bronce a\u00fan se conserva en Kremsm\u00fcnster, y algunos creen que es coet\u00e1neo con el c\u00e1liz de Tassilo (c. 810) perteneciente al mismo tesoro;  pero otras autoridades asignan el candelero a una fecha por lo menos dos siglos posterior.  El dise\u00f1o muestra una buena dosis de audacia y gracia, pero la ejecuci\u00f3n de metalister\u00eda no es de un orden muy elevado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De los siglos XII y principios del XI se conservan diversos candeleros de tipo bizantino, en formas achaparradas y grotescas, que, si estaban destinados a prop\u00f3sitos  eclesi\u00e1sticos en absoluto, parecen haber sido hechos m\u00e1s bien para permanecer sobre la superficie del altar que para ser transportados por ac\u00f3litos o colocados sobre el suelo.  Hay tambi\u00e9n otras razones, derivadas en parte de las miniaturas de los manuscritos, las cuales sugieren que el uso de velas encendidas sobre el altar mismo se remonta a este per\u00edodo. Mucho m\u00e1s notable, sin embargo, son los restos de una magn\u00edfica metalister\u00eda en una escala m\u00e1s vasta.   El gran candelabro de Reims fue conservado hasta la Revoluci\u00f3n Francesa.  Fue construido por instrucciones del tesorero Wido entre 1076 y 1097, e indudablemente estaba destinado a permanecer ante el altar mayor a imitaci\u00f3n del gran candelabro de siete brazos del Templo de Jerusal\u00e9n.   Su altura era de m\u00e1s de dieciocho pies y su anchura de quince.  En la actualidad tenemos que juzgar su mano de obra a partir de una peque\u00f1a porci\u00f3n del pedestal, que es lo \u00fanico que ha escapado de la destrucci\u00f3n y se conserva ahora en la biblioteca p\u00fablica de Reims.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No menos maravilloso y felizmente a\u00fan completo es el gran candelabro de Mil\u00e1n, conocido com\u00fanmente como \u00abel \u00e1rbol de la Virgen\u00bb. Esta chef-d&#8217;\u0153uvre del arte del siglo XII es tambi\u00e9n un candelabro de siete brazos, y m\u00e1s de dieciocho pies de altura. Si el efecto general, debido a la naturaleza del tema, es m\u00e1s bien delgado y desparramado, la belleza del detalle en la base esculpida y los nudos que adornan el tallo dif\u00edcilmente pueden ser superados.   Con tan grandes candelabros de pie como como los de Reims y Mil\u00e1n, ninguno de los cuales se podr\u00eda describir como precisamente con prop\u00f3sitos lit\u00fargicos, podemos asociar ciertas grandes ara\u00f1as que a\u00fan se conservan de los siglos XI, XII y XIII. Los de Reims y Toul perecieron en la Revoluci\u00f3n Francesa.  Sin embargo, en Hildesheim tenemos una corona circular de cobre dorado suspendida del techo, que data de alrededor de 1050, de veinte pies de circunferencia y que lleva setenta y dos velas. La de Aquisgr\u00e1n, el regalo de Federico I (Barbarroja), cuyo nombre est\u00e1 inscrito en ella, es a\u00fan mayor y a\u00fan m\u00e1s notable por la belleza art\u00edstica de sus detalles, especialmente los medallones que representan escenas de la vida de Cristo, grabados sobre cobre y pintados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s estrictamente destinados al servicio del altar son unos pocos ejemplares sobrevivientes de candeleros del siglo XII, el m\u00e1s famoso de los cuales est\u00e1 ahora en el Museo de South Kensington, Londres, y, como muestra la siguiente inscripci\u00f3n, se hizo originalmente para la Abad\u00eda de Gloucester, en la \u00e9poca del abad Pedro (1104-1112):\n<\/p>\n<p>Abbatis Petri gregis et devotio mitis<br \/>\nMe dedit Ecclesie Sci Petri Gloecestre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gracia y la elaboraci\u00f3n de los grotescos entrelazados son muy caracter\u00edsticas de la \u00e9poca. Casi un siglo m\u00e1s antiguo, pero menos art\u00edsticos, son los dos candeleros de San Bernward ahora en Hildesheim; mientras que como una muestra de la obra medieval posterior ser\u00e1 suficiente mencionar dos hermosos candeleros, de unos cinco pies de altura, conservados en la actualidad en la Catedral de Gante, pero que se cree que pertenec\u00edan antes de la Reforma a la catedral de San Pablo, en Londres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pr\u00e1ctica de mantener seis candeleros grandes de forma permanente en el altar mayor parece datar s\u00f3lo del siglo XVI. En una \u00e9poca un poco m\u00e1s temprana, leemos ocasionalmente de cinco, siete o nueve, seg\u00fan el grado de la fiesta. Sin embargo, desde la publicaci\u00f3n del \u00abCaeremoniale Episcoporum\u00bb en el a\u00f1o 1600, la presencia de tres de estos candeleros a cada lado del crucifijo central es una cuesti\u00f3n de derecho de r\u00fabricas. El \u00abCaeremoniale\u00bb tambi\u00e9n ordena que deben corresponder con el crucifijo en el patr\u00f3n y deben ser de alturas graduadas, el m\u00e1s alto junto al crucifijo. Esta \u00faltima instrucci\u00f3n, sin embargo, se puede considerar que ha ca\u00eddo en desuso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Adem\u00e1s de las obras ya mencionadas en el art\u00edculo velas y los manuales arqueol\u00f3gicos de OTTE, BERGNER y REUSENS, el lector puede consultar D&#8217;ALLEMAGNE, Histoire du luminaire (Par+is, 1891); DIDRON, Annales arch\u00e9ologiques, especialmente vols. XII. XIII y XXI; CORBLET, Les chandeliers de l&#8217;\u00e9glise au moyen\u00e2ge, in Revue de l&#8217;art chr\u00e9tien, III; BARBIER DE MONTAULT, trait\u00e9 pratique de l&#8217;ameublement des \u00e9glises, I, lb. III, and II, bk. XII; MARTIN Y CAHER, M\u00e9langes d&#8217;arch\u00e9ologie (Par\u00eds, 1856), I, 93-104; III, 1-62; IV, 276-281; y m\u00e1s particularmente  ROHAULT DE FLEURY,La Messe, VI, 1-56, y laminas correspondientes que proveen la mejor ilustraci\u00f3n pict\u00f3rica disponible sobre el tema.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Thurston, Herbert. \u00abCandlesticks.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908. 20 Feb. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03248a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[Nota de la Trad.: Para mayor comprensi\u00f3n del presente art\u00edculo dar\u00e9 las definiciones dadas por la Real Academia para los t\u00e9rminos \u201ccandelero\u201d y \u201ccandelabro\u201d. (1) candelero: Utensilio que sirve para mantener derecha la vela o candela, y consiste en un cilindro hueco unido a un pie por una barreta o columnilla. (2) candelabro: Candelero de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/candeleros\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCANDELEROS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23758","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23758","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23758"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23758\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23758"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23758"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23758"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}