{"id":23790,"date":"2016-02-05T16:12:31","date_gmt":"2016-02-05T21:12:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/experiencias-carismaticas\/"},"modified":"2016-02-05T16:12:31","modified_gmt":"2016-02-05T21:12:31","slug":"experiencias-carismaticas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/experiencias-carismaticas\/","title":{"rendered":"EXPERIENCIAS CARISMATICAS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">El siguiente art\u00edculo reproduce los comentarios de uno de los mejores te\u00f3logos del per\u00edodo post-conciliar, el internacionalmente conocido te\u00f3logo jesuita Fr. Bertrand de Margerie (ya fallecido), quien habl\u00f3 en B\u00fafalo para el Cap\u00edtulo Credo de la CUF el 29 de abril de 1976.  En una sesi\u00f3n de preguntas y respuestas luego de su magn\u00edfica conferencia sobre \u201cLos Dones del Esp\u00edritu Santo a la Iglesia\u201d (publicada en la Revista de Justicia Social, febrero de 1977), se le pregunt\u00f3 qu\u00e9 pensar de las alegadas \u201cexperiencias carism\u00e1ticas\u201d, y su respuesta se informa a continuaci\u00f3n:  James Likoudis\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Experiencias Mediatas e Inmediatas: Problemas con los Carismas<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a las preguntas de nuestro amigo James Likoudis se refiere, yo dir\u00eda que ciertamente hay problemas dif\u00edciles.  La gente que reclama el don de hablar en lenguas, de causar curaciones, bien, si ese es el caso, si reclaman tales dones, esto me dejar\u00eda bastante perplejo y particularmente me har\u00eda temer que si los dones fuesen aut\u00e9nticos, al ser reclamados se perder\u00edan.  Es decir, recuerdo que en general (y aunque uno podr\u00eda citar a San Pedro en Hechos 3,1-12, en el sentido contrario) los santos que pose\u00edan estos dones, particularmente el de hacer milagros, sanaciones, etc., m\u00e1s bien deseaban esconderlos que reclamarlos.  Ahora bien, esto, por supuesto, no agota el problema, y as\u00ed, pienso que ustedes saben bien que en el mundo moderno muchos no tienen un gran inter\u00e9s en los misterios de \u00e1ngeles y demonios.  No, y ustedes saben tambi\u00e9n que una peque\u00f1a minor\u00eda de ap\u00f3stoles de cultos sat\u00e1nicos est\u00e1 muy fascinada.  Sin embargo, me parece que uno no puede entender el Misterio de la Iglesia y varios dones sin recurrir a la consideraci\u00f3n de los santos \u00e1ngeles en la Iglesia y de las posibles actividades de los diablos contra ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta tarde, mientras me preparaba para nuestra reuni\u00f3n, le\u00eda los art\u00edculos de la Suma de Santo Tom\u00e1s de Aquino referentes a las posibilidades de que los diablos profeticen y que hagan milagros.  En el tratado sobre Profec\u00eda en la Parte II de la Parte II, Pregunta 173, art. 5, I, qued\u00e9 muy impresionado de ver que Santo Tom\u00e1s reconoci\u00f3 que, despu\u00e9s de todo, los diablos, puesto que son \u00e1ngeles, esp\u00edritus puros y dominan el mundo c\u00f3smico, pueden hacer muchas cosas que los hombres y mujeres de esta tierra no podemos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conocen muchas cosas, incluso en un modo real, que nosotros no podemos conocer.  Y as\u00ed, a base de su conocimiento, ellos simulan profec\u00edas y milagros.  El Doctor Ang\u00e9lico no cree que puedan hacer verdaderos milagros, que puedan ser verdaderos profetas, pero s\u00ed pueden, dice \u00e9l, comunicar algunos aspectos de su conocimiento al hombre.  Me parece que, si leemos el cap\u00edtulo 7 del Evangelio seg\u00fan San Mateo, Cristo expl\u00edcitamente prev\u00e9 que los demonios har\u00e1n cierta cantidad de cosas extraordinarias&#8212;alegadas cosas extraordinarias&#8212;y de alg\u00fan modo pondr\u00e1n en dificultad a los propios disc\u00edpulos de Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cMuchos me dir\u00e1n aquel D\u00eda:  \u2018Se\u00f1or, Se\u00f1or, \u00bfno profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios y en tu nombre hicimos muchos otros milagros?\u2019  Y entonces les declarar\u00e9:  \u2018\u00a1Jam\u00e1s os conoc\u00ed, apartaos de m\u00ed, agentes de iniquidad!\u2019\u201d  (Mt. 7,22).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y los Padres de la Iglesia, los Doctores de la Iglesia, al reflexionar en tales textos, han reconocido que podr\u00eda haber cosas reclamadas por los hombres como profec\u00edas y milagros, y que en realidad son operadas por los diablos en base a su poder natural.  Esto no significa, por supuesto, que proceden de los demonios todas las curaciones, todas las profec\u00edas de las que o\u00edmos.  Esto significa que no es tan f\u00e1cil estar seguro de su procedencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y reconozco que cierto n\u00famero de ellos puede proceder del Esp\u00edritu Santo; algunos pueden ser puros fen\u00f3menos naturales.  Sin embargo, creo que el punto principal es hacer lo que hac\u00edan los santos&#8212;relativizar todo esto:  dones de lenguas, dones de sanaci\u00f3n&#8212;todo esto es secundario.  A los ojos de Pablo, el don de profec\u00eda (es decir, la explicaci\u00f3n carism\u00e1tica de las Escrituras) es a su vez secundario en comparaci\u00f3n con el supremo carisma de la Caridad.  Ciertamente, me parece que hoy d\u00eda hay en nuestro mundo una fascinaci\u00f3n (especialmente, debo reconocer en el mundo anglo-saj\u00f3n, pero no s\u00f3lo en \u00e9l) una fascinaci\u00f3n alrededor de este t\u00e9rmino \u201cEXPERIENCIA\u201d.  Y, por supuesto, los carism\u00e1ticos, en el sentido de miembros de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica, saben mejor que yo cu\u00e1les son no s\u00f3lo las ventajas sino los peligros que conlleva el Movimiento.  Y as\u00ed, probablemente ellos saben tambi\u00e9n mejor que yo, como este recurso (del que o\u00edmos tan a menudo hoy d\u00eda) a la experiencia es realmente la ocasi\u00f3n de graves confusiones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si buscan en diccionarios filos\u00f3ficos la definici\u00f3n del t\u00e9rmino \u201cexperiencia\u201d, encontrar\u00e1n unanimidad en que experiencia implica evidencia e intuici\u00f3n.  En otras palabras, la experiencia es un conocimiento inmediato.  Ahora bien, es precisamente contra la pretensi\u00f3n de un conocimiento inmediato y terrenal de Dios y de su acci\u00f3n, que San Pablo advirti\u00f3 a los corintios en los cap\u00edtulos 13 y 14 de la Primera Ep\u00edstola a los Corintios.  Es una doctrina de fe lo que Pablo expuso en el cap\u00edtulo 13 cuando dijo que \u201cAqu\u00ed abajo vemos como en un espejo\u201d y es s\u00f3lo despu\u00e9s de la muerte (excepto, por supuesto, en la hip\u00f3tesis de un acto de visi\u00f3n beat\u00edfica antes de la muerte que algunos te\u00f3logos han considerado posible) que llegamos a la evidencia, la intuici\u00f3n, la experiencia inmediata de Dios&#8212;si con esperanzas, llegamos a ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed veo hoy d\u00eda la necesidad urgente de recordar tales verdades que me parecen sorprendentemente ausentes del panorama teol\u00f3gico contempor\u00e1neo, y de nuevo, particularmente asombrosamente ausentes de las reglas generales cautamente elaboradas, criterios teol\u00f3gicos sobre los carismas presentados en B\u00e9lgica hace tres o cuatro a\u00f1os por un grupo internacional de te\u00f3logos cat\u00f3licos, quienes tambi\u00e9n le dieron a esto tan fascinante modo de la exaltaci\u00f3n de la experiencia.  Despu\u00e9s de todo esto, deseo a\u00f1adir que uno puede hablar de la experiencia mediata.  Y creo que esto es lo que realmente tiene en mente mucha gente dentro y fuera de la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica.  Ellos en realidad no quieren, si son razonables, hablar de una experiencia inmediata; ellos desean hablar de una experiencia mediata.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero las consecuencias de tal distinci\u00f3n son de mucha trascendencia.  Por ejemplo, este grupo de te\u00f3logos internacionales en Lovaina hablaba de una experiencia m\u00e1s o menos mediata del Esp\u00edritu Santo.  No puedo en el nivel de mis sentidos ni incluso de mis ideas&#8212;sin la revelaci\u00f3n en palabras y obras (la revelaci\u00f3n a trav\u00e9s de la mediaci\u00f3n de palabras y hechos humanos)&#8212;no puedo distinguir al Esp\u00edritu Santo del Padre o el Hijo, ni puedo aqu\u00ed abajo ver (si no estoy admitido a la visi\u00f3n beat\u00edfica) la esencia divina del Esp\u00edritu Santo.  Y no puedo, por supuesto, a base de las convicciones de fe (que es diferente de la experiencia, pues fe es un conocimiento por medio de conceptos humanos de la palabra divina en lenguaje humano)&#8212;a base de la fe puedo decir que probablemente experimento la acci\u00f3n del Esp\u00edritu; puedo juzgar sin pretender una certeza infalible que estoy en un estado de gracia.  Si tengo una experiencia inmediata del Esp\u00edritu, podr\u00eda estar absolutamente seguro de estar en un estado de gracia.  Y esto es, sin revelaci\u00f3n privada (en palabras), imposible aqu\u00ed abajo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed parece que debemos corregir nuestros modos de hablar para evitar el lenguaje de experiencia o justificarla con el adjetivo mediata.  De otro modo, puesto que aquellos que nos oyen tambi\u00e9n leen y oyen a las personas que usan la palabra \u201cexperiencia\u201d en su significado filos\u00f3fico normal y universalmente aceptado de evidencia inmediata, los estamos induciendo al error.  Incluso aunque nuestra caridad alcanzase a Dios inmediatamente, y aunque la acci\u00f3n de Dios sobre nosotros tambi\u00e9n pueda ser inmediata, no tenemos experiencia inmediata de ella.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, puedo decir que sin embargo existen, y siempre han existido en la Iglesia durante los \u00faltimos veinte siglos, dones extraordinarios de sanaci\u00f3n, de profec\u00eda (en el sentido de revelar anticipadamente eventos futuros, actos de libertad contingente, etc.) y de hablar en lenguas.  Pero yo dir\u00eda que precisamente es una de las trampas del diablo tratar de retener demasiada de nuestra atenci\u00f3n acerca de estas cosas secundarias en detrimento del carisma mayor de profec\u00eda (en el sentido de transmisi\u00f3n de la Revelaci\u00f3n Divina) y del a\u00fan mayor carisma de la Caridad.  As\u00ed el mismo discernimiento de esp\u00edritus nos inclina a relativizar todas estas cosas secundarias, reconociendo en ellas posibles dones de Dios y a declarar que, despu\u00e9s de todo, que para nuestra propia salvaci\u00f3n y para la salvaci\u00f3n de otros, no necesitamos conocer estas cosas.  S\u00f3lo continuemos edificando la Iglesia con los carismas que ya hemos recibido y de los cuales no nos declaramos muy seguros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[en respuesta a otra pregunta]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que dije exactamente fue esto:  que uno podr\u00eda conocer a trav\u00e9s de una revelaci\u00f3n privada si uno est\u00e1 en un estado de gracia y conocerlo con certeza moral. Sin embargo, por supuesto, tenemos la ense\u00f1anza de San Juan de la Cruz que nos invita a ser muy cuidadosos con las revelaciones privadas.  Y he ah\u00ed que vuelve a nosotros el problema de la autenticidad de una revelaci\u00f3n privada.  Vemos c\u00f3mo los santos sufrieron con este problema.  No quise decir&#8212;cuando dije que por medio de una revelaci\u00f3n privada uno pod\u00eda saber si estaba en estado de gracia&#8212;que esta revelaci\u00f3n privada por s\u00ed misma era una experiencia inmediata de Dios (porque una revelaci\u00f3n privada es en palabras u obras).  Pero el objeto de la revelaci\u00f3n privada, saber si uno est\u00e1 en estado de gracia, bien, trasciende un poco las palabras.  De modo que no niego bajo este \u00e1ngulo la posibilidad de conocer con certeza moral que uno est\u00e1 en estado de gracia.  Pero a\u00fan as\u00ed, saber eso a\u00fan no es la experiencia inmediata de Dios, la cual s\u00f3lo puede ser la visi\u00f3n cara a cara.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la medida en que estoy s\u00f3lo en un estado de gracia y no todav\u00eda en el estado de gloria (incluso conociendo eventualmente con certeza absoluta que estoy en un estado de gracia) no tengo la experiencia inmediata de Dios.  En otras palabras, lo que todo esto significa es que estamos todav\u00eda en un valle de l\u00e1grimas; todav\u00eda no estamos en el Para\u00edso ni en el Cielo; y hay un peligro que es precisamente el peligro se\u00f1alado por San Pablo en su Primera Ep\u00edstola a los Corintios: pensar que ya pura y simplemente hemos resucitado de entre los muertos.  En otras palabras, todav\u00eda estamos en la Iglesia Peregrina.  Todav\u00eda no pertenecemos a la Iglesia Triunfante.  Y detr\u00e1s de toda esta fascinaci\u00f3n por la experiencia hay un triunfalismo inconsciente.  Esta no es una expresi\u00f3n quiz\u00e1s no muy usada aqu\u00ed, pero s\u00ed en Europa, es decir, los sentimientos, el estado mental de aquellos cristianos que est\u00e1n siempre en victoria como si el cielo y la tierra ya hubiesen pasado y como si ya estuviesen instalados en la gloria de Dios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[en respuesta a la \u00faltima pregunta]\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pienso que esta pregunta (acusando a la Renovaci\u00f3n Carism\u00e1tica de subjetivismo, elitismo y gnosticismo) nos recuerda que hay peligros que ya hemos se\u00f1alado, por ejemplo, en la Carta Pastoral colectiva de la Conferencia Episcopal Canadiense.  Pero no hay s\u00f3lo peligros.  En esa misma carta, los obispos canadienses tambi\u00e9n se\u00f1alan cierto n\u00famero de valores a los cuales la gente, muchos de entre los cat\u00f3licos carism\u00e1ticos, est\u00e1n profundamente adheridos.  Y debo reconocer que el subjetivismo es un peligro no s\u00f3lo para los cat\u00f3licos carism\u00e1ticos sino para todos y cada uno de nosotros.  Y debo decir que es precisamente porque pienso que se ha puesto demasiado \u00e9nfasis en los \u201cYo\u2019s\u201d, individualidad, etc., que escog\u00ed como t\u00edtulo de mi conferencia \u201cLos carismas datos por el Esp\u00edritu Santo a la Iglesia\u201d&#8212;a trav\u00e9s de la Iglesia, para la Iglesia, en la Iglesia.  Y ciertamente reconozco con la persona que formul\u00f3 la pregunta&#8212;y esta ser\u00eda mi humilde s\u00faplica a nuestros hermanos carism\u00e1ticos&#8212;que en su modo de hablar, aludan mucho menos, si es posible, a cualquier clase de experiencia individual, porque estas experiencias individuales son dudosas, e incluso si son ciertas, son incomunicables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed parece altamente deseable que nos desliguemos de nuestros propios sentimientos particulares, etc.&#8212;para incorporarnos a la experiencia mediata de la Iglesia, y que sustituyamos el lenguaje de experiencia individual por el lenguaje de la experiencia mediata eclesial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido del ingl\u00e9s por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El siguiente art\u00edculo reproduce los comentarios de uno de los mejores te\u00f3logos del per\u00edodo post-conciliar, el internacionalmente conocido te\u00f3logo jesuita Fr. 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