{"id":23796,"date":"2016-02-05T16:12:43","date_gmt":"2016-02-05T21:12:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orden-carmelita\/"},"modified":"2016-02-05T16:12:43","modified_gmt":"2016-02-05T21:12:43","slug":"orden-carmelita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orden-carmelita\/","title":{"rendered":"ORDEN CARMELITA"},"content":{"rendered":"<p>\n                      Una de las \u00f3rdenes mendicantes.<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Origen<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Fundaci\u00f3n en Palestina<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Emigraci\u00f3n a Europa<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Carisma y nombre<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 El h\u00e1bito<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Fundaci\u00f3n en las Islas Brit\u00e1nicas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Constituciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Fuentes de Reclutamiento<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Prueba y formaci\u00f3n de los miembros<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 Penas establecidas por la Regla<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 Revisi\u00f3n de las Constituciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 Abusos e irregularidades<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Origen<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fecha de fundaci\u00f3n de la Orden de Nuestra Se\u00f1ora del Monte Carmelo ha sido objeto de discusi\u00f3n desde el S.XIV hasta hoy, la Orden reivindica como sus fundadores a los profetas El\u00edas y El\u00edseo, sin embargo los modernos historiadores, empezando Baronius, niegan su existencia antes de la segunda mitad del XII. Durante la \u00e9poca del Profeta Samuel exist\u00eda en Tierra Santa una organizaci\u00f3n conocida como los Hijos de los Profetas, que en muchos aspectos se asemejaba a un instituto religioso de tiempos posteriores. Viv\u00edan en comunidad y aunque no pertenec\u00edan a la tribu de Lev\u00ed, se dedicaban al servicio de Dios; profesaban especial obediencia a los superiores, los m\u00e1s famosos de los cuales fueron El\u00edas y su sucesor El\u00edseo, ambos relacionados con el Monte Carmelo, el primero con sus disputas con los sacerdotes de Baal, el segundo por su prolongada residencia en la monta\u00f1a santa. Con la ca\u00edda del Reino de Israel, los Hijos de los Profetas desaparecieron de la historia. En el siglo III o IV de la Era Cristiana el Carmelo era un lugar de peregrinaci\u00f3n, como lo demuestran numerosas inscripciones en Griego en los muros de la Escuela de los Profetas: \u201cRecuerda a Juliano, \u201crecuerda a Germ\u00e1nico\u201d, etc., Algunos de los Padres, especialmente Juan Cris\u00f3stomo, Basilio, Gregorio Nacianceno y Jer\u00f3nimo, siguieron a El\u00edas y El\u00edseo como modelos de perfecci\u00f3n religiosa y patronos de eremitas y monjes. Estos innegables hechos han abiertos camino a las suposiciones. Como San Juan Bautista estuvo casi toda su vida en el desierto, en donde reuni\u00f3 en torno a \u00e9l numerosos disc\u00edpulos y como Cristo hab\u00eda afirmado de \u00e9l que estaba pose\u00eddo del esp\u00edritu y poder de El\u00edas, algunos autores afirman que reaviv\u00f3 la instituci\u00f3n de los Hijos de los Profetas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las entusiastas descripciones dejadas por Plinio, Josefo y Fil\u00f3n del tipo de vida de los Esenios y Terapeutas, convencieron a otros que esas sectas pertenec\u00edan a la misma corporaci\u00f3n, desgraciadamente sus opiniones presentan serias dudas. T\u00e1cito menciona un santuario en el Carmelo, consistente no en un templo, ni \u00eddolo, sino simplemente un altar para el culto divino; tal pudo ser su origen, con seguridad en tiempo de Vespasiano estaba en manos de un sacerdote pagano, Basilides Pythagaras (500 B.C.) es presentado por Jambilicus dedicando mucho tiempo a la plegaria silenciosa en un santuario similar al Carmelo, un testimonio de mayor fuerza para el tiempo de J\u00e1mblico m\u00e1s que para el de Pit\u00e1goras. Nic\u00e9foro Calixto (A.D.1300) refiere que la emperatriz Helena mand\u00f3 construir una iglesia en honor de San El\u00edas en las laderas de cierta monta\u00f1a. Esta evidencia es inadmisible, ya que Eusebio es testigo del hecho de que ella s\u00f3lo mand\u00f3 edificar dos iglesias en Tierra Santa, en Bel\u00e9n y en Jerusal\u00e9n, no veinte como Nic\u00e9foro afirma; adem\u00e1s las palabras de este autor muestran claramente que hab\u00eda visto el monasterio griego de Mar El\u00edas, sobresaliendo sobre el valle del Jord\u00e1n y no el Carmelo como algunos autores piensan; Mar El\u00edas, sin embargo, data del S.VI. Estos y otros malentendidos presupuestos no han invalido sino que han fortalecido la tradici\u00f3n de la Orden, que tiene su punto de partida en los d\u00edas de los grandes profetas, sino ininterrumpidamente, s\u00ed en la referencia ultima moral de los eremitas del Carmelo, primeramente bajo el Antiguo Testamento, despu\u00e9s con la divulgaci\u00f3n del Cristianismo, hasta el tiempo de las Cruzadas, estos eremitas llegaron a organizarse seg\u00fan el modelo de las \u00f3rdenes de Occidente. Esta tradici\u00f3n est\u00e1 recogida especialmente en las Constituciones de la Orden, es mencionados en bulas papales, as\u00ed como en la liturgia de la Iglesia y es a\u00fan seguida por muchos miembros de la Orden. El silencio de los peregrinos de Palestina, anterior al a\u00f1o del Se\u00f1or 1150, de los cronistas, de los m\u00e1s recientes documentos, en una palabra la negativa evidencia de la historia ha inducido a los modernos historiadores a omitir la reclamaci\u00f3n de la Orden y fechan su fundaci\u00f3n en 1155, cuando por primera vez se habla en documentos de autenticidad incuestionable. Incluso la evidencia de la Orden sobre s\u00ed mismo no ha sido siempre muy clara. Una noticia escrita entre 1247 y 1274 (Mon.Hist. Carmelit., 1, 20, 267) declara de forma general que \u201cdesde los d\u00edas de El\u00edas y El\u00edseo los santos padres del Antiguo y Nuevo Testamento moraron en el Monte Carmelo y sus sucesores despu\u00e9s de la Encarnaci\u00f3n del Verbo edificaron all\u00ed una capilla en honor de Nuestra Se\u00f1ora, por la cual raz\u00f3n fueron llamados en la bula papal \u201cHermanos de Santa Mar\u00eda del Monte Carmelo\u201d. El Cap\u00edtulo General de 1287 (in\u00e9dito) habla de la Orden como de una nueva implantaci\u00f3n.(plantatio novella). M\u00e1s definitivos son algunos escritos de la misma \u00e9poca. Una carta\u201d Sobre esta orden\u201d atribuida a San Cirilo de Constantinopla, pero escrita en lat\u00edn (probablemente en Francia) por un autor de 1230, y el libro \u201cSobre la Instituci\u00f3n de los primeros monjes\u201d conecta la Orden con los Profetas de la Antigua Ley. Este \u00faltimo trabajo, mencionado por primera vez en 1342, fue publicado en 1370 y lleg\u00f3 a ser conocido en Inglaterra medio siglo m\u00e1s tarde. Supuestamente est\u00e1 escrito Por Juan, Obispo de Jerusal\u00e9n (A.D.400). Sin embargo, como Gennadius y otros antiguos escritores no hacen menci\u00f3n de ella entre los escritos de Juan, y como el autor era claramente latino, puesto que sus argumentos est\u00e1n basados sobre ciertos textos de la Vulgata, difiriendo extensamente de los correspondientes de la de los Setenta y como en muchos momentos manifiesta entera ignorancia de la lengua griega y especialmente aluda a escritores del S. XII no puede haber vivido antes de la mitad del S.XIII. Un tercer autor es a veces mencionado, Jos\u00e9, un di\u00e1cono de Antioquia, a quien Possevin sit\u00faa alrededor del A.D. 130. Su trabajo se perdi\u00f3 pero su t\u00edtulo \u201cSpeculum perfectae militiae ecclesiae\u201d muestra que no perteneci\u00f3 a los Padres Apost\u00f3licos, adem\u00e1s es totalmente desconocido en la literatura patr\u00edstica. Su nombre no es mencionado antes del S.XIV y con toda probabilidad no vivi\u00f3 mucho antes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n de la Orden aunque fue admitida por muchos Escol\u00e1sticos medievales, fue contestada por no pocos autores. De aqu\u00ed que los historiadores Carmelitas descuidasen casi completamente la historia de su misma \u00e9poca, gastando todas su energ\u00edas en controversias escritas, como es evidente en los trabajos de John Baconthorpe, John de Hildesheim, Bernard Olerius y muchos otros. En 1374 una disputaci\u00f3n mantenida en la universidad de Cambridge entre el dominico John Stokes y el carmelita John de Norney; el \u00faltimo, cuyos argumentos principalmente estaban tomados del derecho can\u00f3nico, no de la historia, fue declarado victorioso y los miembros de la universidad prohibieron la cuesti\u00f3n de la antig\u00fcedad de la Orden Carmelitana. Al final del S.XV \u00e9sta era de nueva h\u00e1bilmente defendida por Trithemius (o alguien que escrib\u00eda con este nombre), Bostius, Palaeonydorus y muchos otros quienes con gran exposici\u00f3n de erudici\u00f3n refuerzan su tesis, profundizando en los huecos de la historia de la historia de la Orden y proclamando sus numerosos santos antiguos. Santos Eliseo y Cirilo de Alejandr\u00eda (1399), Basil (1411), Hilari\u00f3n (1490) y El\u00edas ( en algunos lugares desde 1480), en toda la Orden desde 1511 se hab\u00eda puesto en el Calendario Carmelita, el cap\u00edtulo de 1562 a\u00f1adi\u00f3 algunos de los cuales fueron eliminados 20 a\u00f1os despu\u00e9s con motivo de la revisi\u00f3n lit\u00fargica. Sin embargo volvieron a ser introducidos en 1609 cuando el Cardenal Belarmino actu\u00f3 como revisor de las tradiciones Carmelitas. Tambi\u00e9n aprob\u00f3 con ciertas reservas la tradici\u00f3n de la fiesta de Nuestra Se\u00f1ora del Monte Carmelo, 16 de julio, que hab\u00eda sido instituida entre 1376 y 1386 en conmemoraci\u00f3n de la aprobaci\u00f3n de la Regla por Honorio III; en 1609 lleg\u00f3 la fiesta del Escapulario, declarada la principal fiesta de la Orden, que se extendi\u00f3 a toda la Iglesia en 1726. La tendencia por reclamar los santos de la Orden y otras renombradas personas del Cristianismo e incluso su antig\u00fcedad cl\u00e1sica llegaron a su punto culminante en el \u201cParadisus Carmelitici Decoris\u201d escrito por M.A. Alegre de Casanate, publicado en 1639, condenado por la Sorbona en 1642 y colocado en el Index Romano en 1649. Tampoco se puede encontrar mucho sentido en los anales de la Orden de J.B. de Lezana (1645-56) y en \u201cDecor Carmeli\u201d de Felipe de la Sant\u00edsima Trinidad (1665). En la publicaci\u00f3n, en 1668, del tercer volumen de marzo de los Bolandistas, en el cual Daniel Papebroch afirmaba que lo Orden del Carmen fue fundada en 1155 por San Bertoldo, plante\u00f3 una guerra literaria, que dur\u00f3 30 a\u00f1os y de inusitada violencia. La Santa Sede, cit\u00f3 a ambas partes, rechaz\u00f3 situar a los bolandistas en el Index Romano, pero se impuso el silencio a ambas partes (1698). Se permiti\u00f3 levantar una estatua a San El\u00edas en la bas\u00edlica de El Vaticano, entre los fundadores de \u00f3rdenes religiosas (1725), su coste aproximado fue $3942 cada secci\u00f3n de la Orden contribuy\u00f3 con una cuarta parta. En la actualidad las cuesti\u00f3n sobre la antig\u00fcedad de la Orden Carmelitana s\u00f3lo tiene inter\u00e9s acad\u00e9mico.\n<\/p>\n<h2>Fundaci\u00f3n en Palestina<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El monje griego John Pocas, que visit\u00f3 Tierra Santa en 1185 relata que encontr\u00f3 en el Carmelo, un Calabrian ( es decir un occidental) monje quien en un momento con la fuerza de una aparici\u00f3n del Profeta El\u00edas, hab\u00eda congregado en torno a \u00e9l a 10 eremitas con los que hab\u00eda iniciado vida religiosa en un peque\u00f1o monasterio cerca de la gruta del profeta. Rab\u00ed Benjam\u00edn de Tudela ya en 1163 escrib\u00eda que los cristianos hab\u00edan construido una capilla en honor del profeta El\u00edas. Jacques de Vitry y otros escritores del final del S.XII y principios del XIII dan noticias de semejantes acontecimientos. La fecha exacta de la fundaci\u00f3n de una ermita puede ser deducida de la vida de Aymeric, Patriarca de Antioquia, un pariente del \u201cCalabrian\u201d el monje, Bertoldo, con ocasi\u00f3n de una viaje a Jerusal\u00e9n en 1154 o el a\u00f1o siguiente parece haber visitado al segundo y asistirlo en la fundaci\u00f3n de una peque\u00f1a comunidad; M\u00e1s a\u00fan cuenta que en su vuelta a Antioquia (1160) trajo consigo algunos eremitas, fund\u00f3 un convento en aquella ciudad y otro junto a una monta\u00f1a pr\u00f3xima: ambos fueron destruidos en (1268). Bajo el sucesor de Bertoldo, Brocardo, surgen algunas dudas serias sobre el g\u00e9nero de vida de los eremitas Carmelitas. El Patriarca de Jerusal\u00e9n, Alberto de Vercelli, entonces residente en Tiro, se decidi\u00f3 con dificultad escribir una peque\u00f1a regla, parte de la cual est\u00e1 tomada de la de San Agust\u00edn (1210). Los eremitas eleg\u00edan superior a quien promet\u00edan obediencia, viv\u00edan en celdas separadas, recitaban el Oficio Divino seg\u00fan le rito de la Iglesia del Santa Sepulcro, si no eran capaces de leer, otras plegarias, dedicaban el tiempo a meditaciones p\u00edas, combinadas con el trabajo manual. Cada ma\u00f1ana deb\u00eda reunirse en la capilla para la Santa Misa y los Domingos tambi\u00e9n para el cap\u00edtulo. No tendr\u00edan propiedades, las comidas ser\u00edan servidas en sus celdas; se abstendr\u00edan de carne, excepto en casos de necesidad o enfermedad, desde septiembre hasta el verano. El silencio no se quebrantar\u00eda desde las V\u00edsperas hasta la hora Tercia del d\u00eda siguiente, desde Tercia hasta V\u00edsperas deber\u00edan abstenerse de conversaciones in\u00fatiles; el superior ser\u00eda ejemplo de humildad y los hermanos deb\u00edan honrarlo como a representante de Cristo.\n<\/p>\n<h2>Emigraci\u00f3n a Europa<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como se puede deducir de este breve resumen no hubo ninguna disposici\u00f3n para organizar despu\u00e9s la comunidad del Carmelo, de lo que se puede deducir que hasta 1210 no se hab\u00eda fundado ninguna comunidad excepto una cerca de Antioquia, que estaba sujeta al patriarca de la ciudad. Despu\u00e9s de este dato nuevas comunidades aparecieron en San Juan de Arce, Tiro, Tr\u00edpoli, Jerusal\u00e9n, en el Quarantena, en alg\u00fan lugar de Galilea (monasterium Valini) y en otras localidades que son desconocidas, en total hasta 15. Algunas fueron destruidas tan pronto como fueron levantadas y algunos hermanos fueron asesinados por los sarracenos. Algunas veces los eremitas fueron sacados del Carmelo, pero siempre volv\u00edan; incluso edificaron un nuevo monasterio en 1263, en conformidad con la regla revisada y una aceptable gran iglesia, a\u00fan visible hac\u00eda el final del S.XV. Sin embargo la situaci\u00f3n de los cristianos hab\u00eda llegado a ser tan precaria que la emigraci\u00f3n se hizo obligatoria. As\u00ed, colonias de ermita\u00f1os se asentaron en Chipre, Sicilis, Marsella y Valenciennes (1238). Algunos hermanos de nacionalidad inglesa acompa\u00f1aron al Baron de Vescy y Grey en su viaje de retorno de la expedici\u00f3n de Ricardo, Eral de Cornwall (1241) y fundaron en Hulne cerca de Alnwick en Northumberland, Bradmer (Norfolk), Aylesford y Newenden (Kent). San Luis, Rey de Francia, visit\u00f3 el Monte Carmelo en 1254 y trajo seis eremitas franceses a Chareenton cerca de Par\u00eds en donde les dio un convento. El Monte Carmelo fue tomado por los sarracenos en 1291, los hermanos, mientras cantaban la Salve Regina fueron degollados y el convento quemado.\n<\/p>\n<h2>Carisma y nombre<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la llegada de los Carmelitas a Europa, comienza un nuevo per\u00edodo en la historia de la Orden. Poco m\u00e1s que los simples nombres de los superiores del primer per\u00edodo han llegado a nosotros. San Bertoldo, San Brocardo, San Cirilo, Bertoldo (o Bartolomeo) y Alan (1155-1247) En el primer cap\u00edtulo celebrado en Aylesfrod fue elegido general San Sim\u00f3n Stock (1247-65). Como la noticia biogr\u00e1fica que le concierne data de 1430 y no es muy fiable, debemos juzgar al hombre por sus obras. Se encontr\u00f3 en situaci\u00f3n comprometida. Aunque la regla hab\u00eda sido redactada en 1210, hab\u00eda recibido la aprobaci\u00f3n papal en 1226, muchos prelados rehusaron reconocer la Orden, creyeron que estaba fundada en contradicci\u00f3n con los decretos del concilio de Letr\u00e1n (1215), que prohib\u00eda la fundaci\u00f3n de nuevas \u00f3rdenes religiosas. De hecho la Orden Carmelitana tal como estaba solamente fue aprobada en el II concilio de Ly\u00f3n (1274), pero San Sim\u00f3n obtuvo de Inocencio IV la aprobaci\u00f3n provisional con ciertas modificaciones de la regla (1247). De ahora en adelante no se fundar\u00eda en desiertos, sino que se har\u00eda en ciudades o en suburbios de las ciudades; la vida solitaria ceder\u00eda su lugar a la comunitaria; la comida se celebrar\u00eda en comunidad; la abstinencia aunque no se dispensase, ser\u00eda restringida; el silencio estaba restringido al tiempo entre Completas y Prima del d\u00eda siguiente; asnos y mulos podr\u00edan ser utilizados para viajar y transportar los productos y aves de corral para las necesidades de la cocina. As\u00ed la orden dej\u00f3 de ser ermita\u00f1a y lleg\u00f3 a ser una de las \u00f3rdenes mendicantes. Su primer nombre , Fratres eremitae de Monte Carmeli y despu\u00e9s de edificar una capilla en el Carmelo en honor de Nuestra Se\u00f1ora (1220), se pas\u00f3 de Eremitas de Santa Maria del Monte Carmelo a Fratres Ordinis Beatissimae Virginis Mariae de Monte Carmeli . Por odenanza de la Apost\u00f3lica\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Chanciller\u00eda de 1477 fue a\u00fan m\u00e1s ampliado, Fratres Ordinis Betatissimae Dei Genitricis semperque Virginis Mariae de Monte Carmeli, el cual t\u00edtulo fue declarado obligatorio por el Cap\u00edtulo General de 1680.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Obtenida la mitigaci\u00f3n de la Regla, San Sim\u00f3n Stock que era totalmente partidario de la vida activa, abri\u00f3 casas en Cambridge (1249) Oxford (1253) Londres ( por el mismo tiempo) York (1255) Par\u00eds (1259) Bolonia (1260), N\u00e1poles ( fecha incierta). Se esforz\u00f3 especialmente por implantar la Orden entre los universitarios, parte para asegurar a los religiosos una alta educaci\u00f3n, parte para incrementar el n\u00famero de vocaciones entre los posgraduados. Aun que ya hab\u00eda pasado el momento de esplendor de las \u00f3rdenes mendicantes, triunf\u00f3 en ambas direcciones. El r\u00e1pido incremento de los conventos y noviciados se manifest\u00f3 peligroso, la regla que era m\u00e1s estricta que la de San Francisco y Santo Domingo desalent\u00f3 y sembr\u00f3 el descontento entre bastantes hermanos, mientras los obispos y el clero parroquial continuaban ofreciendo resistencia al desarrollo de la Orden. Muri\u00f3 centenario, antes de que fuera restablecida en paz. Con la elecci\u00f3n de Nicol\u00e1s Gallicus (1265-71) comienza una reacci\u00f3n, el nuevo general siendo totalmente opuesto al ejercicio del sagrado ministerio, favoreci\u00f3 exclusivamente la vida contemplativa. Con este fin escribi\u00f3 un extensa carta titulada \u201cIgnea sagitta\u201d (in\u00e9dita) en la que condenaba con dureza lo que llamaba las peligrosas ocupaciones de la predicaci\u00f3n y confesi\u00f3n. Sus palabras permanecieron sin ser tenidas en cuenta, renunci\u00f3 al cargo, lo mismo hizo su sucesor, Rudolfo Alemannus (1271-74) quien pertenec\u00eda a la misma escuela de pensamiento.\n<\/p>\n<h2>El h\u00e1bito<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aprobaci\u00f3n de la Orden en el segundo concilio de Ly\u00f3n asegur\u00f3 su permanencia entre las \u00f3rdenes mendicantes; sancion\u00f3 el ejercicio de la vida activa y apartado todos los obst\u00e1culos para su desarrollo, desde entonces se produjo con avances y retrocesos. Bajo el mando de Peter Millaud (1279-94) se produce un cambio en el h\u00e1bito. Hasta entonces consist\u00eda en una t\u00fanica, cintur\u00f3n, escapulario y capa, ambos negros, marr\u00f3n o gris (el color fue cambiando de acuerdo a las correspondientes subdivisiones y reformas de la Orden) y de un manto de cuatro franjas blancas verticales y tres negras, por lo los frailes fueron popularmente llamados fratres barrati , o virgulati o de pica (urracas). En 1287 su variada capa fue cambiada por una de puro color blanco que motiv\u00f3 que se les llamara los frailes blancos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siglo trece. Bajo los generales ya mencionados, el siglo XIII ofreci\u00f3 dos santos a la Orden, \u00c1ngel y Alberto de Sicilia. Muy poco se conoce del primero, su biograf\u00eda se pretendi\u00f3 escrita por su hermano, Enoch, Patriarca de Jerusal\u00e9n, es un trabajo del S.XV; en aquellas partes que se pueden verificar con el rigor contempor\u00e1neo aparecen sin fundamento, por ejemplo, cuando se establece toda la jerarqu\u00eda griega de Jerusal\u00e9n, durante el per\u00edodo de las Cruzadas; o cuando dio los autos de un ap\u00f3crifo Concilio de Alejandr\u00eda, junto con los nombres de 17 obispos que supuestamente habr\u00edan tomado parte en \u00e9l, \u00e9stos y otros particulares m\u00e1s concretos son ahist\u00f3ricos es dif\u00edcil precisar cu\u00e1nta credibilidad merece en otras materias para las cuales no hay evidencia independiente. Es, no obstante, digno de cr\u00e9dito lo de las lecturas del Breviario de 1458, cuando aparece por primera vez la fiesta de San \u00c1ngel, hasta 1579 se le presenta simplemente como un siciliano por su nacimiento y nada se dice de su descendencia jud\u00eda, su nacimiento y su conversi\u00f3n en Jerusal\u00e9n, etc.. No existe evidencia posterior del tiempo que vivi\u00f3 o del a\u00f1o y causa de su martirio. Seg\u00fan algunas fuentes fue asesinado por herejes (probablemente maniqueos) pero seg\u00fan otros autores m\u00e1s tard\u00edos por un hombre a quien hab\u00eda p\u00fablicamente reprendido por un grave esc\u00e1ndalo. Adem\u00e1s, las m\u00e1s antiguas leyendas de San Francisco y Santo Domingo nada dicen del encuentro de los tres en Roma o de sus mutuas profec\u00edas relacionadas con los estigmas, el rosario o el martirio. La vida de San Alberto, as\u00ed mismo, fue escrita bastante despu\u00e9s de su muerte por alguien que no tuvo recuerdo personal de \u00e9l y m\u00e1s preocupado por edificar al lector, contando numerosos milagros (frecuentemente con exageraci\u00f3n) que establecer hechos sobrios. Todo lo que con certeza se puede afirmar es que San Alberto naci\u00f3 en Sicilia, ingres\u00f3 en la orden siendo muy joven, debido a una promesa de sus padres; fue durante alg\u00fan tiempo provincial y muri\u00f3 en olor de santidad el 7 de agosto de 1306. Aunque no fue formalmente canonizado, su fiesta fue introducida en 1411\n<\/p>\n<h2>Fundaci\u00f3n en las Islas Brit\u00e1nicas<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La provincia Inglesa, a la que pertenece la de Irlanda y Escocia desde 1305, hizo r\u00e1pidos progresos hasta la mitad del siglo XIV, despu\u00e9s los datos de fundaciones comienzan a ser menos numerosos, mientras de vez en cuando se fundan peque\u00f1as casas. Los Carmelitas gozan del favor de la Corona, que contribuye generosamente en varias fundaciones, especialmente la de Oxford, en donde la residencia real hab\u00eda colocado la Orden. El lugar est\u00e1 ocupado ahora por el Hotel Beaufort, a\u00fan se puede ver el Camino del Fraile y una peque\u00f1a iglesia de Santa mar\u00eda Magdalena la cual durante tiempo fue guardada por los Carmelitas. Otras fundaciones reales fueron Hitchin, Marlborough, etc.. John de Gaunt fue un gran benefactor de la Orden y eligi\u00f3 sus confesores entre sus miembros; la Casa de Lancaster eligi\u00f3 casi siempre a los carmelitas como confesores reales, un puesto que se correspond\u00eda al de ministro real de culto p\u00fablico. Estos confesores era como norma promovidos a peque\u00f1os obispados en Irlanda o Gales. La Orden comenz\u00f3 a ser muy popular entre el pueblo. La vida era de pobreza muy intensa, como se prueba por varios inventarios de bienes y otros documentos existentes. Durante las turbulencias Wyclifitas la Orden tom\u00f3 el liderazgo del Partido Cat\u00f3lico, el principal opositor de Wyclif fue el provincial de los Carmelitas, John Cunnigham. Thomas Walden, fue elegido por Enrique V para llevar a t\u00e9rmino importantes misiones y acompa\u00f1\u00f3 a Enrique VI a Francia. Durante la guerra con Francia muchos conventos franceses fueron incorporados a la provincia inglesa, as\u00ed el n\u00famero de carmelitas ingleses alcanz\u00f3 los 500. Sin embargo all\u00ed posteriormente s\u00f3lo permaneci\u00f3 la casa en Calais, la cual fue suprimida por Enrique VIII. A finales del S.XV la provincia hab\u00eda disminuido cerca de 600 religiosos. Ninguna de las diferentes reformas parece haberse introducido en Inglaterra, aunque Eugenio IV y el general Soreth lo intentaron. Las peculiares constituciones en vigor en Inglaterra y la excelente organizaci\u00f3n de la provincia impidieron la menor extensi\u00f3n de abusos que se propagaron en otras partes. Desde el principio de la Reforma un n\u00famero de religiosos j\u00f3venes, afectados por las nuevas doctrinas abandonaron la Orden y los que permanecieron fueron obligados a admitir el Acta del supremo, lo que ellos aceptaron sin aparente vacilaci\u00f3n, un hecho que no puede sorprender, si se tiene en cuenta que el Cardenal Wosley hab\u00eda obtenido poder de la Santa Sede para visitar y reformar conventos Carmelitas, lo que supon\u00eda la sumisi\u00f3n real o la supresi\u00f3n. Separados del resto de la Orden, los carmelitas estuvieron durante alg\u00fan tiempo sometidos a la regla George Brown, general de todos los mendicantes, pero gozaron de relativa independencia bajo John Byrd, primer provincial y despu\u00e9s general de la secci\u00f3n inglesa de la Orden. Al tiempo de la supresi\u00f3n final exist\u00edan 39 casas, incluida la de Calais. Los documentos de supresi\u00f3n distan mucho de ser completos, manifestando s\u00f3lo los nombres de 140 religiosos y el inventario s\u00f3lo da noticia de 12 casas. Eran totalmente pobres. En Oxford los frailes hab\u00edan sido obligados a vender los bancos de la iglesia y los \u00e1rboles del camino y los comisionados determinaron que tambi\u00e9n deber\u00edan vender las tejas para comprar una pocas hogazas de pan. Todav\u00eda m\u00e1s, uno de los novicios, Antoni Foxton, nada desalentado por esta dificultad, huy\u00f3 a Northallerton para continuar su noviciado y de aqu\u00ed fue expulsado por segunda vez. La propiedad de la orden fue dilapidada con la misma imprudencia que los otros bienes eclesi\u00e1sticos. La biblioteca de la casa de Londres, considerada una de las m\u00e1s excelentes, refinada y estupenda de Inglaterra, cay\u00f3 en posesi\u00f3n del Dr. UVT. Los otros edificios fueron parcelados. S\u00f3lo de dos carmelitas se sabe que padecieron la muerte, Laurence Cook y Reginaldo Pecock; Otros parecen haber ingresado en prisi\u00f3n. Pero pr\u00e1cticamente no se sabe nada de la suerte de un gran n\u00famero de conventos, especialmente los del Norte, es m\u00e1s que probable que durante los diferentes persecuciones algunos fueron incendiados y sus moradores muertos. Entre los pocos conventos carmelitas que permanecen en Inglaterra deben ser mencionados las dos primeras fundaciones, Hulne, ahora en ruinas y Alesford, en aparente buen estado, y tambi\u00e9n el hermoso claustro en el cual se encuentra ahora un asilo para pobres enfermos de Coventry. Un intento para revivir la provincia de Inglaterra durante el reinado de la Reina Mary no tuvo \u00e9xito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de las provincias de Irlanda y Gales nunca ha sido estudiada de forma exhaustiva, debido a la p\u00e9rdida de muchos documentos. El total de conventos irlandeses var\u00eda entre 25 y 28, pero con toda la probabilidad algunos de ellos tuvieron breve existencia. El hecho de que los cap\u00edtulos generales consideran a Inglaterra como provincia de Irlanda, parece indicar que la provincia estaba frecuentemente perturbada por la desuni\u00f3n y las contiendas. En \u00e9poca reciente la casa de Dubl\u00edn fue designada como studium generale, pero como nunca fue mencionado como tal en las listas oficiales esto sirvi\u00f3 solamente para los estudiantes irlandeses, las provincias extrajeras no fueron requeridas para enviar a sus estudiantes. Para la b\u00fasqueda de estudiantes superiores se dieron especiales facultades a Irlanda, Escocia y Londres en las universidades inglesas. Los conventos de Irlanda sufrieron bajo la mano de hierro de Enrique VIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La provincia de Escocia estuvo compuesta a lo sumo de 12 conventos, de los cuales algunos como el de South Queensferry al pie de de For Bridge a\u00fan existe. Aqu\u00ed una vez m\u00e1s nos tenemos que conformar con noticias perdidas, de las cuales, sin embargo, se deduce que la Orden gozaba del favor de la Corona. Algunos carmelitas escoceses tuvieron un papel importante en la universidad de Par\u00eds, mientras que otros fueron los promotores de la reforma de Albi. Cuando se suprimieron en Inglaterra los conventos, muchos religiosos apostaron por Escocia en donde los conventos fueron permitidos mejor de lo que ellos pensaban hasta 1564.\n<\/p>\n<h2>Constituciones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las m\u00e1s antiguas constituciones que han llegado hasta nosotros datan de 1324, pero existe una evidencia de una primera colecci\u00f3n comenzada cerca de 1256 para completar la regla que expon\u00eda solamente principios fundamentales. En 1324 la Orden estaba dividida en 15 provincias, correspondientes a los pa\u00edses en los que estaba establecida. A la cabeza de la Orden estaba el General, elegido por escrutinio (ballot) por el cap\u00edtulo general, en cada cap\u00edtulo deb\u00eda rendir cuenta de su administraci\u00f3n y si no se alegaban serios reparos era confirmado en su cargo hasta que fuera removido a un obispado, muriera o renunciara por decisi\u00f3n propia. Eleg\u00eda su propia residencia, que desde 1472 era habitualmente Roma. Se le daban dos compa\u00f1eros, generalmente de su propia elecci\u00f3n que lo acompa\u00f1aban en sus viajes y le asist\u00edan con sus consejos. Toda la Orden contribu\u00eda anualmente con una renta fija al mantenimiento del general y los costes de la administraci\u00f3n. En teor\u00eda, por \u00faltimo, el poder del general era casi ilimitado, pero en la pr\u00e1ctica no pod\u00eda permitirse pasar por alto los deseos de las provincias y de los provinciales. El cap\u00edtulo general se reun\u00eda regularmente cada tres a\u00f1os desde 1247 hasta le final del Siglo XIV; pero desde el fin de ese per\u00edodo en adelante los intervalos llegaron a ser m\u00e1s largos, seis, diez o incluso 16 a\u00f1os. Los cap\u00edtulos hab\u00edan llegado a ser una carga dura, no solamente para la Orden, sino tambi\u00e9n para las ciudades que decid\u00edan acogerlos. Cada provincia, sus miembros aumentaban continuamente, era representadas por el provincial y dos compa\u00f1eros. A esto hay que sumar una reuni\u00f3n de maestros sagrados y estudiantes profesos que manten\u00edan disputas teol\u00f3gicas, mientras los definidores analizaban la problem\u00e1tica de la Orden; como la Santa Sede garantizaba indulgencias con ocasi\u00f3n de los cap\u00edtulos, los p\u00falpitos de las catedrales y de las parroquias y las iglesias comunes eran ocupados con frecuencia por elocuentes predicadores. Viajaban a caballo, cada provincia enviaba un n\u00famero de hermanos legos, para cuidado de los caballos. De esta manera los cap\u00edtulos generales ocupaban un gran n\u00famero de frailes desde 50 a 100 o m\u00e1s. Para sufragar los gastos cada provincial se ve\u00eda obligado a pedir a su soberano un subsidio; la Corona Inglesa, como norma, contribu\u00eda con 10 libras, mientras la mesa y el alojamiento para los miembros del cap\u00edtulo era provisto por otras casas religiosas o por los ciudadanos. Como devoluci\u00f3n la Orden acostumbraba a conceder a la ciudad cartas de fraternidad y colocar a su santo patr\u00f3n en el Calendario Carmelitano. Para la elecci\u00f3n de General todos los provinciales y sus acompa\u00f1antes se reun\u00edan, pero los asuntos importantes eran confiados a los definidores, uno por cada provincia; \u00e9stos eran elegidos en el cap\u00edtulo provincial, no pod\u00edan actuar en dos cap\u00edtulos sucesivos. Las obligaciones de los definidores eran recibir informaci\u00f3n sobre la administraci\u00f3n de las provincias; confirmar o destituir a los provinciales y elegir la recaudaci\u00f3n anual; nombrar a los que ense\u00f1ar\u00edan Sagradas Escrituras y Sentencias en las universidades, especialmente en Par\u00eds; Conceder autorizaci\u00f3n para la recepci\u00f3n de honores acad\u00e9micos en representaci\u00f3n de la orden; Revisar e interpretar las leyes existentes y a\u00f1adir otras nuevas y finalmente conceder privilegios a los miembros destacados, castigar a los culpables de serias ofensas, imponiendo las penas adecuadas o si fuera necesario mostrar indulgencia, disminuyendo o condonando las sentencias previas. Hecho esto, todo el cap\u00edtulo era de nuevo reunido, las decisiones de los definidores eran publicadas y enviadas por escrita a cada provincial. De los registros de los primeros cap\u00edtulos, solamente se han encontrado fragmentos, pero desde 1318 las actas est\u00e1n completas y han sido impresas parcialmente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cap\u00edtulos provinciales se celebraban como norma una vez al a\u00f1o, pero algunos provinciales reclamaban que solamente cada dos o tres a\u00f1os. Cada convento estaba representado por el prior o vicario y por un compa\u00f1ero elegido por el cap\u00edtulo conventual para llevar las quejas contra el prior. Contemplaba el n\u00famero de capitulares cuatro definidores que eran elegidos junto con el provincial.(&#8230;&#8230;.) Entre otras competencias ten\u00edan plena autoridad para deponer a los priores y elegir a otros nuevos; tambi\u00e9n seleccionaban a los que eran enviados a los diversos srtudia generalia y particularia y a las universidades, y procuraban la adecuada provisi\u00f3n para sus gastos. Decid\u00edan,. Asunto que depend\u00eda del general y de la Santa Sede, sobre las de nuevos conventos. Trataba con los delincuentes. Se hicieron intentos con frecuencia para limitar la duraci\u00f3n del cargo de provincial, pero durante mucho tiempo la legislaci\u00f3n general de la Iglesia permiti\u00f3 una indefinida permanencia en el oficio, estos esfuerzos fueron pr\u00e1cticamente in\u00fatiles. El superior del convento era el prior o en su ausencia y durante una vacante el vicario. El prior era controlado en su administraci\u00f3n por tres guardianes, quienes guardaban las llaves del arca com\u00fan y certificaban las facturas y los contratos. Las quejas contra el superior eran enviadas al provincial o el cap\u00edtulo provincial. No hab\u00eda l\u00edmites en la permanencia del cargo, pod\u00eda ser confirmado a\u00f1o tras a\u00f1o durante 20 a\u00f1os o m\u00e1s. En el caso de los conventos en ciudades universitarias, especialmente Par\u00eds y la Curia de Roma (Avi\u00f1\u00f3n, despu\u00e9s de Roma) la nominaci\u00f3n pertenec\u00eda al general o al cap\u00edtulo general y por ley no escrita que Cambrigde, Lovaina, y otras ciudades universitarias, deber\u00eda ser elegido para superior a un bachiller que en el plazo de un a\u00f1o adquirir\u00eda el grado de Maestro en Ciencias Divinas. Desde aproximadamente la mitas del S. XIV lleg\u00f3 a ser costumbre elegir los oficios de general y provincial exclusivamente entre aquellos que hubieran que hubiesen obtenidos grados. La \u00fanica excepci\u00f3n sistem\u00e1tica a esta regla ha sido encontrada en la provincia de la Baja Alemania.\n<\/p>\n<h2>Fuentes de Reclutamiento<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando San Sim\u00f3n Stock estableci\u00f3 conventos en las ciudades universitarias, obviamente ten\u00eda en cuenta que los graduados podr\u00edan ser reclutados para la Orden, no se hab\u00eda enga\u00f1ado en sus expectativas. En verdad, el tiempo hab\u00eda pasado cuando un d\u00eda seis o m\u00e1s estudiantes con sus profesores acudieron al convento dominico de Par\u00eds para recibir el h\u00e1bito de manos del beato Jordan. Pero hab\u00eda a\u00fan estudiantes, a pesar de las severas leyes de las universidades que regulaban la recepci\u00f3n de estudiantes en las \u00f3rdenes mendicantes. Esto se daba quiz\u00e1 principalmente entre los pobres escolares quienes ingresaban en aquellas \u00f3rdenes para asegurarse la vida as\u00ed como medio de recibir una educaci\u00f3n. No solamente en tiempos de San Sim\u00f3n, sino tambi\u00e9n despu\u00e9s muchos de los problemas era causados por estos j\u00f3venes que hab\u00edan cambiado por la libertad y la vida f\u00e1cil de estudiantes la disciplina del coro. En muchos conventos se encontraban ejemplos de las familias de los fundadores y benefactores que llegaron a ser conventuales; en algunos casos las relaciones t\u00edo sobrino pueden seguirse durante siglos; las prebendas de catedrales y colegiatas eran a menudo el regalo del fundador y de su familia y fueron transmitidos de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n; la celdas de los conventos del Carmen permanec\u00edan frecuentemente en posesi\u00f3n de uno o algunos de la misma familia, que consideraban un derecho irrenunciable siempre representado por el \u00faltimo miembro de la familia. Otras veces suced\u00eda que un padre deseoso de establecer a su hijo en la vida compraba o dotaba una celda para \u00e9l en el convento. Esto pod\u00eda deberse a la ardiente piedad de los primeros tiempos y la cuidadosa prevenci\u00f3n de las sociedades  peligrosas de modo que si se daba una posible llamada pudiera madurar en una s\u00f3lida vocaci\u00f3n. Los lugares en donde los Carmelitas ten\u00edan p\u00fablicas o semip\u00fablicas escuelas encontraban peque\u00f1a dificultades para elegir muchachos adecuados. Pero hab\u00eda conventos en peque\u00f1os lugares en donde el reclutamiento era evidentemente no tan f\u00e1cil y donde con un n\u00famero decreciente de internos una peligrosa relajaci\u00f3n de la observancia religiosa fue acentuando la disminuci\u00f3n. Durante la Edad Media un fraile pertenec\u00eda al convento en el cual hab\u00eda tomado h\u00e1bito, aunque debido a la fuerza de las circunstancias se pod\u00eda ausentar durante gran parte de su vida. De aqu\u00ed que el cap\u00edtulo general repetidamente recomendara a los priores recibir cada a\u00f1o a uno o dos postulantes aunque no trajeran donaci\u00f3n, con lo que gradualmente aumentar\u00eda el n\u00famero de religiosos. En otros casos en donde las provincias eran bastantes numerosas, pero carec\u00edan de medios de subsistencia los novicios podr\u00edan ser parados durante a\u00f1os.\n<\/p>\n<h2>Prueba y formaci\u00f3n de los miembros<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La toma de h\u00e1bito de los novicios era precedida de ciertas investigaciones de sus antecedentes y de la respetabilidad de sus familias. El a\u00f1o de prueba se completaba en le convento en el que ingresaban, el \u201cconvento nativo\u201d como era llamado; un padre era designado para ocuparse del cuidado personal del novicio, ense\u00f1\u00e1ndole las costumbres de la Orden y las ceremonias del coro. De acuerdo con las m\u00e1s antiguas constituciones cada novicio pod\u00eda tener un maestro especial, pero en la pr\u00e1ctica un \u00fanico maestro, asistido, si era necesario, por un sustituto, nombrado para todos. No se permit\u00eda a los novicios mezclarse con la comunidad o con los muchachos del convento escuela, ninguna ocupaci\u00f3n pod\u00eda interferir en su principal deber, a saber, aprender el Oficio Divino. Adem\u00e1s el prior no permit\u00eda a nadie reprender a losa novicios o imputarles faltas a excepci\u00f3n del maestro de novicios, cuya misi\u00f3n era ense\u00f1arlos, corregirlos, guiarlos y animarlos. AL final del noviciado el que estaba aprueba era votado, si la votaci\u00f3n era positiva se le permit\u00eda emitir los votos, lo contrario si era rechazado. Una de las condiciones para la profesi\u00f3n era que el novicio fuera capaz de leer con fluidez y escribir correctamente. Para aquellos que tuvieran en poco estas exigencias hay que decirles que la lectura y escritura implicaba una completo manejo de la gram\u00e1tica latina y un conocimiento pr\u00e1ctico del sistema de abreviaturas y contracciones, un conocimiento de la paleograf\u00eda que en la actualidad no se requiere a ning\u00fan estudiante o escolar avanzados. Despu\u00e9s de la profesi\u00f3n, le provincial decid\u00eda lo que deb\u00eda hacer el joven religioso. Pod\u00eda ser destinado a perfeccionarse en la gram\u00e1tica y ret\u00f3rica o pod\u00eda comenzar el estudio de la f\u00edsica y de la l\u00f3gica, si su propio convento no pod\u00eda facilitar estas actividades, que era raro el caso, pod\u00eda ser enviado a otro. Una vez a la semana o cada quince d\u00edas el maestro pod\u00eda mantener una repetici\u00f3n con sus escolares en presencia de la comunidad, con lo que pod\u00eda conocerse quien estudiaba y quien era negligente. Conventos especiales eran designados para el estudio de la Filosof\u00eda y de la Teolog\u00eda; en Inglaterra, la primera se ense\u00f1aba en Winchster, la segunda en Coventry. Los estudios superiores se continuaban en los studia generalia de los cuales en 1324 hab\u00eda ocho: Paris, Toulouse, Bolonia, Florencia, Montpellier, Colonia y Avi\u00f1\u00f3n. Su n\u00famero fue gradualmente creciendo hasta poseer uno cada provincia, pero posteriormente cada provincia se vio obligada a enviar ciertos n\u00famero de estudiantes a cada uno de estos estudia y proveer para su manutenci\u00f3n nunca eran libres para enviar un n\u00famero mayor de que pod\u00edan prescribir, pero ten\u00edan que pagar por el n\u00famero completo aunque enviasen menos. Adem\u00e1s a los estudiantes se les env\u00eda a los estudia por cuenta de la provincia, otros pod\u00edan ser enviados a cuenta de sus parientes y amigos, partiendo de que los superiores hab\u00edan dado su consentimiento. El n\u00famero de estudiantes Carmelitas reunidos en Par\u00eds, promediaba en unos 300, en Londres alrededor de 100. La mayor\u00eda de los estudiantes era enviados de forma sencilla justamente para completar dos cursos, despu\u00e9s retornaban a sus provincias, solamente los m\u00e1s prometedores segu\u00edan estudios para graduarse, esto supon\u00eda una prolongada residencia en las universidades, 10, 12 o m\u00e1s a\u00f1os y su correspondiente gasto ( Para los estudios universitarios y sus diferentes etapas para obtener el grado de Maestro en Teolog\u00eda ver UNIVERSIDADES) Los cap\u00edtulos provinciales y generales regulaban la sucesi\u00f3n de los lectores en las Sagradas Escrituras y Sentencias, especialmente en Par\u00eds, la m\u00e1s famosa universidad, la provisi\u00f3n de plazas era a menudo hecho por diez a\u00f1os consecutivos, as\u00ed se aseguraba de forma estable la suplencia de lectores capaces y se distribu\u00edan mejor los posibles honores entre todas las provincias. En las universidades s\u00f3lo se permit\u00eda un fraile por cada orden mendicante tomar grados durante un a\u00f1o y cada orden estaba naturalmente ansiosa por colocar a los sujetos m\u00e1s capaces en el primer plano. No era por lo tanto exagerado alardear, cuando a veces se dec\u00eda o escrib\u00eda que uno de los Carmelitas era el mejor lector de su tiempo en Par\u00eds. Como Par\u00eds era la m\u00e1s famosa universidad, los doctores de Par\u00eds ten\u00edan preeminencia sobre los de otras universidades. Durante el Cisma Par\u00eds tom\u00f3 partido por Clemente que se apoyaba en su poder. Los partidarios de Urbano transfirieron las prerrogativas de Par\u00eds a Bolonia (provisi\u00f3n in\u00fatil) Existe all\u00ed una completa lista de los maestros de Par\u00eds, pero de las otras universidades una fragmentaria informaci\u00f3n. Desgraciadamente el registro de la provincia inglesa fue destruido durante la Reforma, mientras que la mayor parte de los archivos de Oxford y Cambridge se perdieron durante la Guerra Civil, as\u00ed las impagables noticias reunidas por John Bale, son la fuente principal para nuestro conocimiento de la actividad carmelitana en las universidades inglesas\n<\/p>\n<h2>Penas establecidas por la Regla<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las constituciones tratan detalladamente de las faltas cometidas por los religiosos y su castigo. En pocas palabras, no est\u00e1 fuera de lugar tratar los m\u00e1s serios incumplimientos de la disciplina, especialmente violaci\u00f3n de los votos. Las faltas contra la castidad eran castigadas con seis meses, si era notoria con diez a\u00f1os de c\u00e1rcel y la p\u00e9rdida de voz y lugar en los cap\u00edtulos durante de tres a cinco a\u00f1os. Si especiales circunstancias lo requer\u00edan el castigo se aumentaba y en casos de un grave esc\u00e1ndalo el culpable era enviado a galeras a duros trabajos durante un n\u00famero de a\u00f1os o incluso permanecer de por vida, Si exist\u00edan serias sospechas contra alguien que eran imposibles   de probar o desaprobar, al acusado se le permit\u00eda el beneficio de una purificaci\u00f3n can\u00f3nica, por ejemplo hacerle negar el cargo bajo juramento, se presentaba ante seis religiosos de buen nombre y all\u00ed determinaban bajo juramento que consideraban el cargo infundado y al acusado inocente. Si no era capaz de encontrar testigos, era castigado tan pronto como hab\u00eda sido convicto. Otras faltas que sol\u00edan darse era la abierto desobediencia y rebeli\u00f3n contra las \u00f3rdenes de los superiores, el ejercicio indebido de la propiedad, el robo, la apostas\u00eda ( por la cual se entend\u00eda cualquier ausencia del convento sin permiso, aunque no hubiera intenci\u00f3n de abandonar la Orden permanentemente) As\u00ed si un religioso siendo enviado a un lugar a otro se desviaba del camino sin causa y sal\u00eda de su camino sin necesidad, era castigado como ap\u00f3stata, adem\u00e1s si un lector de universidad abanaba la ciudad antes de finalizar el curso era juzgado reo de la misma falta. Su acci\u00f3n perjudicaba el honor de la orden. En todas estas materias se debe admitir que el sistema de penas medieval era m\u00e1s riguroso que el actual y muchas faltas se atribu\u00edan a la perversi\u00f3n de la voluntad, cuando nosotros las atribuimos a la debilidad de car\u00e1cter o a al trastorno mental. Las faltas m\u00e1s graves eran juzgadas y castigadas por los cap\u00edtulos provinciales y generales a quien tambi\u00e9n se les reservaba la absoluci\u00f3n de los culpables y su reinserci\u00f3n. El Cap\u00edtulo General, frecuentemente conced\u00eda el perd\u00f3n a todos los prisioneros, excepto a los recientemente condenados y fueron ocasionales las quejas porque algunos de los superiores mostraban indebida indulgencia; el material nos manifiesta que la disciplina se manten\u00eda; con un promedio de 2000 frailes o m\u00e1s durante el S.XV, la \u201ccr\u00f3nica escandalosa\u201d carece de importancia, lo que habla a favor de la Orden, el porcentaje m\u00e1s alto de este n\u00famero eran estudiantes expuestos a muchas tentaciones.\n<\/p>\n<h2>Revisi\u00f3n de las Constituciones<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas constituciones sufrieron numerosos cambios. Casi a cada cap\u00edtulo se la a\u00f1adieron cambios que eran frecuentemente cancelados o modificados por subsiguientes cap\u00edtulos. John Balistario (1358-74) public\u00f3 una edici\u00f3n revisada en 1369 (in\u00e9dita) y la mitigaci\u00f3n de la regla por Eugenio IV necesit\u00f3 una posterior revisi\u00f3n bajo John Soreth (1462, editada en 1499) Sin embargo, se debe admitir que la legislaci\u00f3n de la Orden cambi\u00f3 muy despacio y muchas medidas fueron eliminadas casi tan pronto como se tomaban. Adem\u00e1s leyes que pod\u00edan ser excelentes para Noruega o Inglaterra, apenas eran aplicables en Sicilia o en Sevilla. Estos simples hechos explican muchas quejas sobre la relajaci\u00f3n o la necesidad de disciplina.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde la aprobaci\u00f3n de la Orden por el concilio de Ly\u00f3n hasta el estallido del Gran Cisma de Occidente (1274-78) hubo un crecimiento firme de provincias y conventos, interrumpido s\u00f3lo temporalmente por la Peste Negra. Durante la \u00e9poca del Cisma, este afect\u00f3 tanto a provincias como a individuos, que tomaban partido seg\u00fan las pol\u00edticas del pa\u00eds al que pertenec\u00edan. Un censo elaborado en 1390 muestra las siguientes provincias por parte de los Urbanistas: Chipre ( con un n\u00famero de conventos no contabilizados); Sicilia con 18 conventos; Inglaterra con 35, Roma con 5: Baja Alemania con 12; Lombard\u00eda con 12 o 13; Toscana con 7; Bolinia con 8; Gasconia con 6. Los clementistas con Escocia, Francia, Espa\u00f1a y la mayor parte de las casas de Alemania eran bastantes m\u00e1s poderosos. El General, Bernadrdo Olerius, (1375-83) siendo nativo de Calatonia se adhiri\u00f3 a Clemente VII y fue sucedidio primero por Raymond Vaquerius y despu\u00e9s por John Grossi (1389-1430), uno de los generales m\u00e1s activos, quien durante el cisma fund\u00f3 numerosos conventos y mantuvo excelente disciplina entre los religiosos pertenecientes a su partido, de esta forma en la uni\u00f3n de 1411 fue elegido por unanimidad general de toda la Orden. Los urbanistas tuvieron pero fortuna. Migue de Anguaris, quien sucedi\u00f3 a Olerio (1379-86) habiendo ca\u00eddo bajo sospecha, fue despose\u00eddo despu\u00e9s de un largo proceso; la administraci\u00f3n financiera dej\u00f3 mucho que desear; la p\u00e9rdida de Par\u00eds despu\u00e9s del reestablecimiento de la uni\u00f3n lleg\u00f3 a ser necesario un cambio radical de la regla. Este, como hemos visto, fue originalmente llevado a cabo por un pu\u00f1ado de eremitas que viv\u00edan en un singular apacible clima. A pesar, de los pocos cambios llevados a cabo por Inocencio IV, la regla era vista como demasiado severa por aquellos que ocupaban la mitas de su vida en el trabajo intelectual intenso de la universidad y la otra mitad en el ejercicio del sagrado ministerio en el convento. En consecuencia Eugenio IV concedi\u00f3 en 1432 un mitigaci\u00f3n permitiendo el consumo de carne en tres o cuatro d\u00edas a la semana y en la dispensa de la obligaci\u00f3n del silencio y del retiro. Pero a\u00fan as\u00ed los principales abusos que se hab\u00edan extendido durante el S. XIV no hubo forma de eliminarlos.\n<\/p>\n<h2>Abusos e irregularidades<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es indispensable tener una idea clara de aquellos abusos para comprender las reformas de vida que los contrarrestaban:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-La permanencia de superiores. Incluso un excelente superior es capaz de perder su primera energ\u00eda despu\u00e9s de numerosos a\u00f1os, mientras un indiferente superior rara vez mejora. Este es un de los problemas m\u00e1s dif\u00edciles en la historia del monacato, pero la experiencia de 500 a\u00f1os ha inclinado la balanza a favor de una limitada permanencia en el cargo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-El derecho a la propiedad privada. A pesar del voto de pobreza, muchos religiosos fueron autorizados a usar de ciertas ingresos de propiedad hereditaria, o disponer de dinero adquirido por su trabajo, ense\u00f1ando, predicando, por copias de libros, etc.. Todo esta plenamente regulado por las constituciones, requer\u00eda especial autorizaci\u00f3n de los superiores. Era, entonces, totalmente reconciliable con una buena conciencia, pero inevitablemente causaba desigualdades entre frailes ricos y pobres.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-La aceptaci\u00f3n de puestos de honor fuera de la Orden. Desde mediados del S.XIV los papas se mostraron m\u00e1s generosos en la concesi\u00f3n de privilegios de capellan\u00edas papales, etc., a aquellos que pagaban peque\u00f1os honorarios a la Chanciller\u00eda Apost\u00f3lica. Estos privilegios pr\u00e1cticamente alejaban a los religiosos de los mandatos de sus superiores. Despu\u00e9s de la Peste negra (1348) cientos de beneficios quedaron vacantes, los cuales eran muy parcos para llenar la vida a un titular (9 despu\u00e9s por religiosos, entre otros los carmelitas, que por un insignificante servicio, como era la ocasional celebraci\u00f3n de la Misa, obten\u00eda un peque\u00f1o pero aceptable ingreso. La papal dispensa de compatibilidades (ab compatibilibus) y el necesario permiso de los superiores se obten\u00eda con facilidad. Otros adem\u00e1s fueron autorizados a servir a altos eclesi\u00e1sticos o gente de ley \u201c en todas las ocupaciones que pertenecen a un religioso\u201d o actuar como capellanes en embarcaciones o desempe\u00f1ar le puesto de organista en parroquias e iglesias. Tales excepcion\n<\/p>\n<ul>\n<li> Selecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces relacionados<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<ul>\n<li> Santa Teresa de \u00c1vila<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Juan de la Cruz<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> El\u00edas<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> San Sim\u00f3n Stock<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Abandono en Teresa de Liseux<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Orden carmelita en google books<\/b>\n<\/p>\n<ul>\n<li> Obras del venerable Padre Fray Juan de la Cruz.[Cartas-Dibujo del venerable ..[1]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Obras espirituales que encaminan a una alma a la perfecta union con Dios &#8230;[2]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Obras del venerable y mistico dotor F. Ioan de la Cruz &#8230;[3]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Compendio de la vida y virtudes del Ven. P. Fr. Juan de la Virgen Carmelita [4]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Cadena mystica carmelitana de los avtores carmelitas descalzos por quien se &#8230;[5]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Carta pastoral: a los religiosos y religiosas carmelitas descalzos [6]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> Disciplina claustral para el gobierno interior y particular de los &#8230;[7]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> La exaltacion del amador de la Cruz: descripcion historica de los festivos &#8230; [8]<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las \u00f3rdenes mendicantes. Contenido 1 Origen 2 Fundaci\u00f3n en Palestina 3 Emigraci\u00f3n a Europa 4 Carisma y nombre 5 El h\u00e1bito 6 Fundaci\u00f3n en las Islas Brit\u00e1nicas 7 Constituciones 8 Fuentes de Reclutamiento 9 Prueba y formaci\u00f3n de los miembros 10 Penas establecidas por la Regla 11 Revisi\u00f3n de las Constituciones 12 Abusos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/orden-carmelita\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abORDEN CARMELITA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23796","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23796","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23796"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23796\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23796"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23796"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23796"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}