{"id":23800,"date":"2016-02-05T16:12:55","date_gmt":"2016-02-05T21:12:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bartolome-carranza\/"},"modified":"2016-02-05T16:12:55","modified_gmt":"2016-02-05T21:12:55","slug":"bartolome-carranza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bartolome-carranza\/","title":{"rendered":"BARTOLOME CARRANZA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">(Tambi\u00e9n llamado de Miranda, por su ciudad natal)<br \/>\nArzobispo de Toledo, naci\u00f3 en Miranda de Arga, Espa\u00f1a en 1503 y muri\u00f3 en Roma el dos de mayo de 1576. Carranza perteneci\u00f3 a una familia noble que ten\u00eda sus tierras en Miranda de Arga, en Navarra. Recibi\u00f3 su primera educaci\u00f3n en Alcal\u00e1 y en 1520 entr\u00f3 en el convento de los dominicos de Benalaque, cerca de Guadalajara. Prosigui\u00f3 sus estudios filos\u00f3ficos y teol\u00f3gicos en Salamanca. En 1528 recibi\u00f3 el grado de maestro de artes liberales y en 1534 el de lector de teolog\u00eda, en el colegio de S. Gregorio de Valladolid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esa \u00e9poca se le acus\u00f3 de mantener ciertas opiniones doctrinales, pero no pas\u00f3 nada. Su fama como te\u00f3logo creci\u00f3 con rapidez y la Inquisici\u00f3n le nombr\u00f3 censor, encargado de preparar opiniones y sermones. Su orden le encomend\u00f3 importantes misiones. As\u00ed en 1539 represent\u00f3 a su provincia en el cap\u00edtulo general de los dominicos en Roma. Tras su vuelta, en 1540, el emperador Carlos V le ofreci\u00f3 la sede de Cuzco en Per\u00fa, pero Carranza declin\u00f3 el nombramiento siguiendo con sus obligaciones como lector de teolog\u00eda en Valladolid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1545, cuando se inaugur\u00f3 el Concilio de Trento, Carlos V envi\u00f3 a Carranza y a otro dominico, Domingo de Soto, como te\u00f3logos imperiales. En junio de 1545 ya estaba en Trento. Durante el primer per\u00edodo del concilio (1545-47) tom\u00f3 parte muy activa en las discusiones de los te\u00f3logos en las congregaciones, expres\u00f3 sus opiniones respecto a varios asuntos sometidos a discusi\u00f3n, como los sacramentos en general, el bautismo, la eucarist\u00eda, el sacrificio de la misa y predic\u00f3 en el servicio divino  del 14 de marzo ante la asamblea conciliar (Le Plat, \u00abMonum. Trident.\u00bb, I, 52-62 da el texto del serm\u00f3n)<br \/>\nTambi\u00e9n mostr\u00f3 gran celo en las conferencias sobre la reforma de la disciplina de la iglesia. En las discusiones sobre el deber de residencia de los obispos, Carranza, como todos los espa\u00f1oles, defend\u00eda con calor la opini\u00f3n de que el deber de residencia era una ley de derecho divino (iuris divini) y por consiguiente no pod\u00eda ser delegado en un vicario. De hecho escribi\u00f3 y publico un tratado \u00abControversia de necessarii residentii personali episcoporum et aliorum inferiorum ecclesi\u00e6 pastorum Tridenti explicata\u00bb (Venecia, 1547), que se puede encontrar en Le Plat, \u00abMonum. Trident.\u00bb, III, 522-584. Carranza tom\u00f3 parte en la redacci\u00f3n de los once art\u00edculos propuestos por los espa\u00f1oles sobre el deber episcopal de residencia y otras cuestiones disciplinarias relacionadas con el oficio de obispos. Cuando el Concilio se traslad\u00f3 a Bolonia, Carranza se qued\u00f3 en Trento. En 1548 Carlos V  le pidi\u00f3 que acompa\u00f1ara al Pr\u00edncipe Felipe a Flandes, como confesor, pero Carranza declin\u00f3 el honor; en 1549 rehus\u00f3 el nombramiento como obispo de las Islas Canarias\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de su regreso a Espa\u00f1a en  1549,  fue nombrado prior en Palencia y en 1550 y  provincial. Cuando en 1551 Julio III reabri\u00f3 el Concilio de Trento Carranza volvi\u00f3 all\u00ed para tomar parte en las deliberaciones. En 1552 se interrumpi\u00f3 de nuevo el concilio y Carranza volvi\u00f3 a Espa\u00f1a donde, adem\u00e1s de sus obligaciones en su orden, tom\u00f3 parte en los trabajos de la Inquisici\u00f3n. Como limosnero del pr\u00edncipe Felipe estuvo muy en contacto con \u00e9ste y predic\u00f3 con frecuencia ante \u00e9l y su corte. En 1554 Felipe que se hab\u00eda casado con la reina Maria de Inglaterra, estaba preparando el viaje a aquel pa\u00eds. Envi\u00f3 antes a Carranza y otros miembros de \u00f3rdenes religiosas espa\u00f1olas para ayudar a la reina que se esforzaba por devolver el pa\u00eds a la fe cat\u00f3lica. Permaneci\u00f3 en Inglaterra hasta 1557; se dedic\u00f3, en conexi\u00f3n con el cardenal Pole, como visitante y predicador. Trat\u00f3 de impedir la venta de libros protestantes, predic\u00f3 frecuentemente contra las falsas doctrinas e inspeccion\u00f3 la universidad de Oxford de la que resultaron expulsados algunos profesores, por los esfuerzos de Carranza. Cuando Carlos V abdic\u00f3 y le sucedi\u00f3 su hijo Felipe, Carranza volvi\u00f3 al continente,  1557, a Flandes, donde el nuevo rey ten\u00eda entonces su residencia principal. Tambi\u00e9n all\u00ed se ocup\u00f3 el celoso dominico a impedir la introducci\u00f3n y la extensi\u00f3n de los escritos protestantes y a mantener la fe cat\u00f3lica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 31 de mayo de 1557 qued\u00f3 vacante la sede de Toledo por la muerte del cardenal arzobispo Sil\u00edceo y el rey decidi\u00f3 que le sucediera Carranza quien intent\u00f3 que el rey eligiera a otro candidato. Pero Felipe persisti\u00f3 y Carranza hubo de ceder siendo preconizado por Paulo IV el 16 de diciembre de 1557 como arzobispo de Toledo y, consecuentemente, primado de Espa\u00f1a. Recibi\u00f3 la consagraci\u00f3n episcopal en Bruselas en 1556, de manos del cardenal Granvella, entonces obispo de Arras. Equipado con importantes instrucciones pol\u00edticas, el nuevo arzobispo sali\u00f3 de Flandes en junio; lleg\u00f3 a la corte de Valladolid en agosto. Poco despu\u00e9s se acerc\u00f3 a Yuste a visitar a Carlos V que estaba moribundo y permaneci\u00f3 con \u00e9l hasta su muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por entonces apareci\u00f3 un informe seg\u00fan el cual Carranza hab\u00eda desviado al emperador hacia posturas her\u00e9ticas por lo que hab\u00eda muerto fuera de la fe cat\u00f3lica. El rumor era una pura invenci\u00f3n pero dio alas al proceso incoado por la Inquisici\u00f3n tiempo atr\u00e1s. Carranza s\u00f3lo pudo dedicarse a su di\u00f3cesis durante un a\u00f1o, especialmente atento al cuidado de los pobres.<br \/>\nEn 1558 apareci\u00f3 en Amberes su comentario sobre el catecismo cristiano (Commentarios del revmo. Se\u00f1. Fray Bartolom\u00e9 Carranza de Miranda sobre el catechismo cristiano). Se encontraron en el libro un n\u00famero de opiniones sospechosas de herej\u00eda, y Vald\u00e9s, el gran inquisidor, actu\u00f3 contra \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se presentaron como evidencias contra \u00e9l no s\u00f3lo el catecismo  sino otros manuscritos, expresiones que hab\u00eda empleado en sus  sermones, cartas encontradas en su posesi\u00f3n, incluida una del hereje Juan de Vald\u00e9s. Melchor Cano, el famoso te\u00f3logo, y Domingo de Soto, ambos miembros de la misma orden que el arzobispo, sacaron del comentario numerosas proposiciones que fueron sometidas a censura eclesi\u00e1stica. Una Carta de Paulo IV, fechada el 7 de enero de 1559, concedi\u00f3 al gran inquisidor de Espa\u00f1a el poder de investigar durante dos a\u00f1os la conducta de los obispos espa\u00f1oles; esta medida estaba pensada para  contrarrestar la amenaza de expansi\u00f3n de la doctrina protestante. As\u00ed pues, y con la autorizaci\u00f3n de Felipe II (26 junio 1558), el gran inquisidor hizo arrestar a Carranza en Torrelaguna el 22 de agosto de 1558 y lo llev\u00f3 preso a Valladolid. Paulo IV pregunt\u00f3 varias veces a Felipe II sobre este asunto. Los miembros del Concilio de Trento urgieron al papa en varias ocasiones, durante los a\u00f1os 1562 y 1563, para que trajera el caso del arzobispo de Toledo ante el tribunal del concilio. La Congregaci\u00f3n  del \u00cdndice tambi\u00e9n manifest\u00f3 en el concilio una opini\u00f3n favorable a Carranza  en lo referente a su comentario al catecismo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el proceso espa\u00f1ol sigui\u00f3 su tedioso curso. En 1564, una vez que la Inquisici\u00f3n hab\u00eda cerrado su investigaci\u00f3n, el rey manifest\u00f3 a Paulo IV su deseo de que el asunto fuera decidido por jueces espa\u00f1oles nombrados por el papa. El papa estuvo de acuerdo y el 13 de julio de 1656 nombr\u00f3 a cuatro jueces para que le juzgaran en Espa\u00f1a: el cardenal Hugo Buoncompagni, Hip\u00f3lito Aldobrandini, Fel. Peretti OSF y J.B Castagnani arzobispo de Rosano. Todos ellos llegaron con el tiempo a ser papas. Sin embargo tras su llegada a Espa\u00f1a en noviembre de 1565 no se les permiti\u00f3 proceder con independencia de los oficiales de la Inquisici\u00f3n y por consiguiente el proceso no lleg\u00f3 a producir sentencia. Por fin en 1567, debido a una orden perentoria de P\u00edo V, el proceso se llev\u00f3 ante la curia, los documentos oficiales enviados a Roma y Carranza, que hab\u00eda permanecido ocho a\u00f1os en prisi\u00f3n, lleg\u00f3 por fin a Roma el 28de mayo de 1567. Se le asignaron las habitaciones papales del castillo de Sant\u00b4Angelo como residencia durante el juicio. Una vez m\u00e1s el caso se prolong\u00f3 ante la Curia m\u00e1s de nueve a\u00f1os. No se lleg\u00f3 a una decisi\u00f3n hasta el 14 de abril de 1576, ya bajo Gregorio XIII. Carranza no fue encontrado culpable de herej\u00eda pero se recomend\u00f3 que abjurase de diecis\u00e9is proposiciones luteranas, de las que se hab\u00eda hecho sospechoso, y se le prohibi\u00f3 entrar a gobernar su di\u00f3cesis durante otros cinco a\u00f1os m\u00e1s durante los cuales se le orden\u00f3 vivir en el monasterio que orden ten\u00eda cerca de la iglesia de Santa Mar\u00eda sopra Minerva donde deb\u00eda realizar ciertos ejercicios religiosos como penitencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carranza muri\u00f3 ese mismo a\u00f1o y fue enterrado en el coro de la iglesia mencionada. El 23 de abril, visit\u00f3 las 7 grandes iglesias y celebr\u00f3 misa, al d\u00eda siguiente, en la bas\u00edlica Laterana. Antes de recibir los \u00faltimos sacramentos declar\u00f3 que hab\u00eda sido siempre fiel a la fe cat\u00f3lica, que nunca hab\u00eda sostenido voluntariamente posiciones condenadas como her\u00e9ticas y que se somet\u00eda completamente al juicio que pronunciara sobre \u00e9l. Hab\u00eda permanecido en prisi\u00f3n casi 17 a\u00f1os con paciencia y resignaci\u00f3n y todos le veneraban en Roma. Gregorio XIII autoriz\u00f3 que se colocara sobre su tumba un monumento con una inscripci\u00f3n en su honor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El triste destino de Carranza fue en gran parte causado por el intenso deseo de mantener fuera de Espa\u00f1a todas las influencias protestantes. No se puede negar, por otra parte, que expresiones que usaba y proposiciones que manifestaba ocasionalmente pudieron sugerir que ten\u00eda opiniones her\u00e9ticas. M\u00e1s tarde la Congregaci\u00f3n del \u00cdndice tambi\u00e9n conden\u00f3 su Comentario. Esta obra trata las doctrinas de la fe y moral cristianas en cuatro cap\u00edtulos: fe, mandamientos, sacramentos y buenas obras. Adem\u00e1s del Comentario, Carranza public\u00f3 una \u00abSumma Conciliorum et Pontificum a Petro usque Paulum III\u00bb (Venecia, 1546), reeditada con frecuencia y ampliada por editores posteriores. La \u00abSumma\u00bb ten\u00eda como prefacio cuatro disertaciones: \u00abControversi\u00e6 quattuor, (1) Quanta sit auctoritas traditionum in ecclesi\u00e2; (2) Quanta Sacr\u00e6 Scriptur\u00e6; (3) Quanta Romani Pontificis et Sedis apostolic\u00e6; (4) Quanta Conciliorum\u00bb; y adem\u00e1s el controvertido tratado sobre la residencia de los obispos que se ha mencionado arriba y una \u00abInstrucci\u00f3n para o\u00edr Misa\u201d. En 1555 se public\u00f3 una edici\u00f3n en Amberes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">NAVARRETE, Colecci\u00f3n de documentos in\u00e9ditos para la historia de Espa\u00f1a (Madrid, 1844), V; GACHARD, Retraite et mort de Charles-Quint au monast\u00e9re de Yuste (Bruselas, 1854-55f), II; Concilium Tridentianum, ed. Societas G\u0153rresiana, I; DIARIA, ed. MERKLE (Freiburg im Br., 1901); QU\u00c9TIF AND ECHARD, Scriptores ord. Pr\u00e6dicatorum (Paris, 1721), II; TOURON, Histoire des hommes illustres de l&#8217;ordre de S. Dominique (Paris, 1747), IV; LLORENTE, Histoire critique de l&#8217;inquisition d&#8217;Espagne (Paris, 1818), III; RODRIGO, Historia verdadera de la Inquisici\u00f3n (Madrid, 1877), III; SCH\u00c4FER, Geschichte des spanischen Protestantismus (G\u00fctersloh, 1902), I and III; REUSCH, Der Index der verbotenen B\u00fccher (Bonn, 1883 sqq.), III; LAUGWITZ, Barth. Carranza, Erzbischof von Toledo (Kempton, 1870); CABALLERO, Vida de Melchior Cano (Madrid, 1871); EHRLE in Der Katholik (1885, I, 86, sqq.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P. KIRSCH .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por WGKofron. Con agradecimiento a Fr. John Hilkert, Akron, Ohio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Tambi\u00e9n llamado de Miranda, por su ciudad natal) Arzobispo de Toledo, naci\u00f3 en Miranda de Arga, Espa\u00f1a en 1503 y muri\u00f3 en Roma el dos de mayo de 1576. Carranza perteneci\u00f3 a una familia noble que ten\u00eda sus tierras en Miranda de Arga, en Navarra. 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