{"id":23804,"date":"2016-02-05T16:13:04","date_gmt":"2016-02-05T21:13:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/john-carroll\/"},"modified":"2016-02-05T16:13:04","modified_gmt":"2016-02-05T21:13:04","slug":"john-carroll","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/john-carroll\/","title":{"rendered":"JOHN CARROLL"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Primer Obispo jer\u00e1rquico de los Estados Unidos de Am\u00e9rica, primer Obispo y Arzobispo de Baltimore, nacido en al Alto Marlboro, Md, el 8 de enero de 1735; muri\u00f3 en Baltimore el 3 de diciembre de 1815. Su padre, Daniel, nacido en Irlanda, se estableci\u00f3 en el Alto Marlboro, donde se transform\u00f3 en comerciante, y se cas\u00f3 con Eleonora Darnall, pariente de la esposa de Carlos Carroll de Carrollton. Ella era muy rica y hab\u00eda sido educada en Francia. Su primer hijo muri\u00f3 en la infancia; su segundo, Daniel, fue una prominente figura de la historia Revolucionaria. Juan, su tercer hijo, probablemente fue bautizado en la Capilla de Boone, hoy Rosaryville, Maryland. A los 12 a\u00f1os, concurri\u00f3 a la escuela de gram\u00e1tica de los Jesuitas en Bohemia en Cecil Co., Maryland, donde era \u00abasiduo en el estudio, p\u00edo y afa-ble\u00bb. Luego de un a\u00f1o all\u00ed, viaj\u00f3 al exterior al Colegio San Omar en el Flandes franc\u00e9s, y durante seis a\u00f1os recibi\u00f3 una educaci\u00f3n liberal con una \u00abmarcada capacidad de inteligencia, atenci\u00f3n a los estudios, docilidad y amabilidad en sus maneras\u00bb. Su padre muri\u00f3 en 1750, y en 1753 Juan Carroll se uni\u00f3 a la Sociedad de Jes\u00fas. En 1755 comenz\u00f3 sus estudios de filo-sof\u00eda y teolog\u00eda en Lieja, y luego de cuatro a\u00f1os (1769) fue ordenado sacerdote a la edad de 34 a\u00f1os. Pas\u00f3 los siguientes cuatro a\u00f1os en San Omar y en Lieja, ense\u00f1ando filosof\u00eda y teolog\u00eda. Durante el invierno de 1772 &#8211; 3 el padre Carroll viaj\u00f3 a trav\u00e9s de Europa como pre-ceptor, con el hijo de Lord Stourton. Desde su retorno a Inglaterra, fue durante un corto tiempo invitado y capell\u00e1n de Lord Arundell en el Castillo de Wardour. Ese a\u00f1o, 1773, el Papa Clemente XIV estableci\u00f3 (21 de Julio) y public\u00f3 (16 de agosto) en Roma, la Bula de supresi\u00f3n y disoluci\u00f3n de la Sociedad de Jes\u00fas. Estas noticias llegaron al padre Carroll el 5 de septiembre. Luego de escribir su renuncia a la Sociedad debi\u00f3 prever el curso de su vida futura. En la siguiente primavera retorn\u00f3 (26 de junio) a Maryland y se estableci\u00f3 en casa de su madre en Rock Creek, con quien, junto con algunos \u00edntimos, lleno de fe se escrib\u00eda mientras estaba en Europa. Como resultado de leyes discriminatorias contra los Cat\u00f3licos, no hab\u00eda Iglesia Cat\u00f3lica p\u00fablica en Maryland, por lo que el Padre Carroll comenz\u00f3 la vida de un misionero en Maryland y Virginia. Construy\u00f3 una diminuta capilla de madera en los dominios de su madre y all\u00ed los Domingos (y en su casa los d\u00edas de semana) dec\u00eda Misa mientras estaba residiendo all\u00ed. Durante los siguientes dos a\u00f1os dedic\u00f3 el tiempo restante de sus devociones al estudio de la literatura antigua y de temas actuales para as\u00ed poder incre-mentar sus conocimientos; no descuid\u00f3 tampoco sus obligaciones sociales. A prop\u00f3sito de su sustento en esa \u00e9poca escribi\u00f3:\u00bbLos cat\u00f3licos no contribuyen en nada al sostenimiento de la religi\u00f3n y de sus ministros; el total de su mantenimiento recae sobre los propios sacerdotes&#8230;el producto de sus tierras es suficiente para contestar a sus solicitudes\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1776, cuando la comisi\u00f3n compuesta por Benjam\u00edn Franklin, Samuel Chase y Carlos Carroll de Carrollton iba a ser enviada al Congreso Continental para buscar la neutralidad de Canad\u00e1 durante la Guerra de la Independencia, \u00abpor una resoluci\u00f3n especial (15 de febrero) se le solicit\u00f3 a Carlos Carroll de Carrollton que se ocupara de que el Sr. Juan Carroll acompa\u00f1ara a dicha comisi\u00f3n a Canad\u00e1, para asistirlos en todos aquellos asuntos que consi-deraran \u00fatiles\u00bb. Acept\u00f3 el honorable oficio, y pas\u00f3 el resto del invierno en Canad\u00e1; sin embargo (Shea, Life and Times of the Most Rev. John Carroll, New York, 1888, 148-53), en-contr\u00f3 que era muy tarde para discutir la cuesti\u00f3n de la uni\u00f3n con las colonias revoluciona-rias, o aun su neutralidad, y retorn\u00f3 a Nueva York a fines de Mayo en compa\u00f1\u00eda de Benja-m\u00edn Franklin. Su influencia en sus compatriotas aun en este per\u00edodo puede conjeturarse del hecho que, a trav\u00e9s de las constituciones adoptados por los Trece Estados, solo cuatro suprimieron las viejas leyes penales y permitieron a los Cat\u00f3licos igualdad absoluta con los otros ciudadanos, y estos (Pennsylvania, Delaware, Virginia, y Maryland) se situaban muy pr\u00f3ximos al Padre Carroll. Durante estos a\u00f1os eligi\u00f3 vivir con su madre, entonces de seten-ta a\u00f1os, y se rehus\u00f3 aceptar una asignaci\u00f3n por otra parte del Padre Lewis, anteriormente superior de los Jesuitas en Maryland, y actualmente Vicario General de la Vicar\u00eda Apost\u00f3lica de Londres (o Distrito Oeste). El Padre Lewis, de todos modos, no se consideraba con derecho a sostenerse de los ingresos de las propiedades pertenecientes a los Jesuitas, aun-que deb\u00eda trabajar muy duro, frecuentemente cabalgando veinticinco millas por los llamados de los enfermos. (Shea, op. Cit., 85-86); Campbell in U.S. Cath. Magazine, Baltimore, 1844, III, 364,365.) Cuando acab\u00f3 la guerra Carroll y otros cinco sacerdotes se reunieron en Whitemarsh, Md, el 27 de Junio de 1783, para discutir las formas y medios para llevar a cabo su trabajo misionero y mantener su propiedad intacta. Tuvieron un segundo encuentro el 6 de Noviembre de 1783, y un tercero el 11 de octubre de 1784, en el mismo lugar, don-de formularon el borrador de las regulaciones que un\u00edan a todo el clero de Maryland. Desde entonces, cada sacerdote era mantenido y se le otorgaban treinta libras anuales, y cada sacerdote aceptaba dar diez misas por cada sacerdote que mor\u00eda all\u00ed. Adoptaron lo siguiente:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEs la opini\u00f3n de la mayor\u00eda del cap\u00edtulo que un superior \u2018in spiritualibus\u2019, con poder de dar la confirmaci\u00f3n, otorgar facultades, dispensaciones, bendecir los \u00f3leos, etc, es adecuado para las presentes exigencias de la religi\u00f3n en esta regi\u00f3n. Por lo tanto, se resuelve,\u201d<br \/>\n\u201c1\u00b0, Que un obispo es al presente innecesario\u201d<br \/>\n\u201c2\u00b0, Que si uno es enviado, se decide por mayor\u00eda del cap\u00edtulo que no se le otorgar\u00e1 ning\u00fan sost\u00e9n de los presentes bienes del clero\u201d<br \/>\n\u201c3\u00b0, Que un comit\u00e9 de tres ser\u00e1 asignado para preparar y dar una respuesta a Roma, conforme a las resoluciones arriba mencionadas\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En respuesta a la petici\u00f3n enviada por los cl\u00e9rigos de Maryland a Roma el 6 de Noviembre de 1783, solicitando permiso de los misioneros para nombrar un superior que tuviera las facultades de un obispo, siendo seleccionado el Padre Carroll, el 6 de Junio de 1784 fue confirmado por el papa, como Superior de las Misiones de los trece Estados Unidos de Norte Am\u00e9rica, con poder para otorgar la Confirmaci\u00f3n. Se le solicit\u00f3 enviara un informe del estado del Catolicismo en los Estados Unidos. Ese mismo a\u00f1o un ministro llamado Carlos Enrique Wharton, oriundo de Maryland, ex \u2013 Jesuita, y pariente distante del Padre Carroll, atac\u00f3 a la Iglesia, y Carroll le respondi\u00f3 \u201cEn representaci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica de los Estados Unidos de Norte Am\u00e9rica\u201d. Su objetivo y esp\u00edritu puede ser apreciado de uno de sus p\u00e1rrafos en el cual Carroll dice: \u201cLa tolerancia general y por igual, permitiendo discutir libremente los argumentos, es el m\u00e9todo m\u00e1s efectivo para atraer a todas las denominacio-nes de Cristianos a una unidad de fe.\u201d El trabajo fue publicado en Annapolis en 1784, y es el primer trabajo Cat\u00f3lico escrito por un Cat\u00f3lico Americano y publicado en los Estados Unidos. El Padre Carroll era, todo el tiempo, sustra\u00eddo por las circunstancias, deseando personalmente la rehabilitaci\u00f3n de la Sociedad de Jes\u00fas y permaneciendo \u00e9l mismo un Jesuita. Por la necesidad oficial de contar con un obispo, y que adem\u00e1s fuera Americano, decidi\u00f3 aceptar la designaci\u00f3n que el Papa le ofrec\u00eda, y de inmediato como Prefecto Apos-t\u00f3lico envi\u00f3 (febrero de 1785), al Cardenal Antonelli, su aceptaci\u00f3n de tal designaci\u00f3n, pero urgiendo la necesidad de que Roma adoptara alg\u00fan m\u00e9todo para designar las autoridades eclesi\u00e1sticas que no hiciera parecer que recib\u00edan dicha designaci\u00f3n de un poder extranjero. Se agreg\u00f3 a su carta un informe del estado de los Cat\u00f3licos en Maryland, donde se determinaba que hab\u00eda 9000 hombres libres, 3000 ni\u00f1os y 3000 esclavos negros; que algunas de las m\u00e1s prominentes familias, a pesar de la muerte de sacerdotes (hab\u00eda solo diecinueve en esos momentos en Maryland) todav\u00eda eran Cat\u00f3licas en la fe, suficientemente religiosas, aunque inclinadas a bailar y a leer novelas. El Papa estuvo tan complacido con el informe del Padre Carroll que garantiz\u00f3 su petici\u00f3n \u201cque los sacerdotes de Maryland estaban autorizados a sugerir dos o tres nombres de los cuales el Papa pudiera elegir sus obispos\u201d. Mientras tanto, el Padre Carroll fij\u00f3 su residencia en Baltimore (1786 \u2013 7), donde aun los Protestantes esta-ban encantados con sus sermones dichos en la vieja Iglesia de San Pedro. Tom\u00f3 parte activa en los asuntos municipales, especialmente en el establecimiento de escuelas, Cat\u00f3licas y no \u2013 Cat\u00f3licas, siendo presidente de la Escuela Femenina de la Caridad Humana, de la Ciudad de Baltimore, uno de los tres administradores del Colegio San Juan de Annapolis, fundador del Colegio Georgetown (1791), Director de la Biblioteca de la Compa\u00f1\u00eda, pionero de la Sociedad Hist\u00f3rica de Maryland, y presidente del Consejo de Administraci\u00f3n del Colegio Baltimore (1803). Present\u00f3 al Congreso la necesidad de una previsi\u00f3n constitucional para la protecci\u00f3n y sost\u00e9n de la libertad religiosa; debida a \u00e9l, en parte, se debe la previsi\u00f3n del Art\u00edculo Sexto, Secci\u00f3n 3, de la Constituci\u00f3n, que declara que \u201cning\u00fan examen de religi\u00f3n se requerir\u00e1 como calificaci\u00f3n para ning\u00fan cargo oficial o p\u00fablico bajo los Estados Uni-dos\u201d, y tambi\u00e9n la primera enmienda, aprobada ese mismo a\u00f1o por el primer Congreso, que \u201cEl Congreso no har\u00e1 ninguna ley respecto al establecimiento de una religi\u00f3n, o prohibien-do el libre ejercicio de ellas\u201d (para una visi\u00f3n m\u00e1s cuidadosa ver SHEA, op. cit. , 348)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los problemas de la Iglesia, las administraciones en Nueva York, y el Nacionalismo en Filadelfia, decidieron en esa \u00e9poca a los sacerdotes de Maryland (Marzo de 1788) a peticionar a Roma la designaci\u00f3n de un Obispo para los Estados Unidos. El Cardenal Antonelli respon-di\u00f3, autorizando a los sacerdotes de la misi\u00f3n a elegir la ciudad y, s\u00f3lo por este caso, a de-signar el candidato para presentar al Papa. Veinticuatro de los veinticinco sacerdotes del encuentro votaron por el Padre Carroll. De acuerdo con ello, el 6 de Noviembre de 1789, el Papa P\u00edo VI lo design\u00f3 obispo. Su consagraci\u00f3n tuvo lugar en la Capilla del Sr. Weld en el Castillo de Lulworth, Inglaterra, el 15 de Agosto de 1790, de manos del Reverendo Carlos Walmesley, Vicario Superior Apost\u00f3lico de Inglaterra. El Obispo Carroll regreso triunfal-mente a Baltimore el 7 de Diciembre, donde predic\u00f3 un sentido y apropiado serm\u00f3n en la Iglesia de San Pedro. Problemas en Boston pronto requirieron su presencia all\u00ed, donde sacudi\u00f3 muchos prejuicios. En com\u00fan con sus compatriotas, los Cat\u00f3licos de los Estados Unidos festejaron con alegr\u00eda la elecci\u00f3n de Jorge Washington como el primer presidente bajo la nueva Constituci\u00f3n. Antes de la inauguraci\u00f3n, el Obispo Carroll, en representaci\u00f3n del clero Cat\u00f3lico, en uni\u00f3n con los representantes del laicado Cat\u00f3lico (Carlos Carrollton, Daniel Carroll de Maryland, Domingo Lynch de Nueva York y Tom\u00e1s FitzSimons de Pennsylvania) en una alocuci\u00f3n de congratulaciones, admirable por los sentimientos de patriotismo exaltado [\u201cAlocuci\u00f3n de los Cat\u00f3licos Romanos de Am\u00e9rica a Jorge Washington, Esq., Presidente de los Estados Unidos\u201d, Londres, 1790, fol., reimpreso en New York, 1865, facs\u00edmil y notas; ver Shea, op. cit. 349 \u2013 50, e ibid., la memorable y cordial r\u00e9plica de Washington (12 de Marzo de 1790) \u201cA la Iglesia Cat\u00f3lica Romana de los Estados Unidos\u201d, en la que \u00e9l dec\u00eda: \u201cPresumo que sus compatriotas no olvidar\u00e1n la parte patri\u00f3tica en la que ustedes tomaron parte en el \u00e9xito de su Revoluci\u00f3n, en el establecimiento de su Gobierno, o de la importante asistencia que ellos recibieron de una naci\u00f3n en la que la fe Cat\u00f3lica Ro-mana es profesada\u201d. \u201cEl original de la respuesta se conserva en los Archivos del Arzobis-pado de Baltimore]. No estar\u00eda fuera de lugar se\u00f1alar aqu\u00ed las nobles palabras que el mismo Obispo Carroll, dirigi\u00f3 (en Junio de 1789) a un calumniador de los Cat\u00f3licos:\u201dSu sangre se derram\u00f3 tan libremente (en proporci\u00f3n a su n\u00famero) para cimentar la fabricaci\u00f3n de la in-dependencia como la de cualquier otro de sus compatriotas. Concurrieron quiz\u00e1s con mayor unanimidad que cualquier otro cuerpo de hombres en recomendar y promover este gobierno de cuya influencia Am\u00e9rica anticipa todas las bendiciones de justicia, paz, plenitud, buen orden y libertad civil y religiosa\u201d (Blent, 97, ver arriba; Shea, op. cit., 153)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 7 de Noviembre de 1791, sostuvo el Primer S\u00ednodo de Baltimore, al que concurrieron veintid\u00f3s sacerdotes de cinco nacionalidades. Para entrenar sacerdotes para su di\u00f3cesis de tres millones de millas cuadradas, el Obispo Carroll solicit\u00f3 a los Padres de la Compa\u00f1\u00eda de San Sulpicio venir a Baltimore, donde llegaron en 1791 y comenzaron el n\u00facleo del Cole-gio de Santa Mar\u00eda y el Seminario. El Obispo Carroll firm\u00f3 su primera carta pastoral en 28 de Marzo de 1792; muy pr\u00e1ctica, aunque tierna, solicitando el sostenimiento del clero mediante la recolecci\u00f3n de ofrendas. Por primera vez, en 1793, el Obispo Carroll confiri\u00f3 el Orden Sagrado, recibi\u00e9ndolo el Reverendo Esteban Badin, el primer sacerdote ordenado dentro de los l\u00edmites de los originales trece Estados Unidos. En 1795, orden\u00f3 sacerdote al pr\u00edncipe Demetrio Gallitzin quien agregar\u00eda 6000 conversos a sus huestes. En 1795 orden\u00f3 al sacerdocio al Pr\u00edncipe Demetrio Gallitzin quien habr\u00eda de agregar 6000 conversos a su grey. En 1798, el Obispo Carroll gan\u00f3 una interesante e importante pleito, el famoso Caso Fromm (Shea, op. cit., 448 \u2013 5), en el cual el juez Addison, Presidente de la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito de Pennsylvania, decidi\u00f3 que \u201cEl Obispo de Baltimore tiene la \u00fanica autoridad episcopal sobre la Iglesia Cat\u00f3lica de los Estados Unidos. Cada congrega-ci\u00f3n Cat\u00f3lica dentro de los Estados Unidos est\u00e1 sujeta a su inspecci\u00f3n; sin su autoridad ning\u00fan sacerdote Cat\u00f3lico puede ejercer ninguna funci\u00f3n pastoral sobre alguna congrega-ci\u00f3n dentro de los Estados Unidos.\u201d Shea (op., cit., 486 \u2013 7) dice que en 1798, intercedi\u00f3 con Washington respecto a las misiones entre los ind\u00edgenas, y en un momento, el presidente recomend\u00f3 al Congreso una pol\u00edtica de civilizar y Cristianizar a los indios, resultado de la cual fue la aceptaci\u00f3n de los servicios de un sacerdote Cat\u00f3lico, a quien se le otorg\u00f3 un pe-que\u00f1o salario anual. Tras la muerte de Washington, el Obispo Carroll \u201cextendi\u00f3 una circular entre sus cl\u00e9rigos (29 de diciembre de 1799) respecto a la celebraci\u00f3n del 22 de Febrero como un d\u00eda de duelo, dando directivas para dicha acci\u00f3n como ser\u00eda en conformidad con el esp\u00edritu de la Iglesia, mientras atestiguaba al pa\u00eds la pena y el pesar experimentados por los Cat\u00f3licos ante la gran p\u00e9rdida nacional\u201d (Shea, op., cit., 495). Habiendo sido invitado por una un\u00e1nime resoluci\u00f3n del Congreso, en com\u00fan con el clero de todas las denominaciones y congregaciones de Cristianos a trav\u00e9s de los Estados Unidos, predic\u00f3 un paneg\u00edrico del Presidente en la Iglesia de San Pedro en Baltimore, el 22 de Febrero de 1800, que fue des-crito por todos los que lo escucharon, o lo leyeron impreso (Baltimore 1800), dice Shea, (op., cit., 495), como una de las piezas maestras pronunciadas ese d\u00eda. Las \u00f3rdenes Episco-pales fueron conferidas por primera vez en los Estados Unidos por el Obispo Carroll sobre el Obispo Neale, su coadjutor, con derecho a sucesi\u00f3n en la Sede de Baltimore. La mente del Obispo Carroll estaba ahora ocupada en los planes de construcci\u00f3n de su catedral, y el 7 de julio de 1806, coloc\u00f3 la piedra fundamental en un terreno comprado en $20.000, y la s\u00e9ptima designaci\u00f3n del arquitecto, B. H. Latrobe, fue aceptada.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1808, el Obispo Carroll fue designado Arzobispo, con sedes sufragantes en Nueva York, Filadelfia, Boston y Bardstown. En una reuni\u00f3n efectuada en Baltimore en 1810, el Arzobispo Carroll, con el Obispo Neale y otros tres de sus sufragantes, estableci\u00f3 algunas im-portantes regulaciones por el bienestar y direcci\u00f3n de sus cl\u00e9rigos y pueblo (Ver Baltimore, Conecejos Provinciales de). Debido a su enfermedad el Arzobispo Carroll debi\u00f3 declinar el honor proferido de colocar la piedra fundamental del monumento a Washington en Baltimore, en oto\u00f1o de 1815. Su fin se estaba ahora aproximando. A un ministro Protestante que dijo al moribundo prelado que sus esperanzas no estaban dirigidas a otro mundo, el Arzobispo Carroll replic\u00f3: \u201cSe\u00f1or, mis esperanzas han estado siempre fijas en la Cruz de Cristo\u201d. Poco despu\u00e9s dijo: \u201cEntre las cosa que me dan m\u00e1s consuelo en esta momento, una es que siempre he estado unido a la pr\u00e1ctica de la Devoci\u00f3n en la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, que establec\u00ed esta devoci\u00f3n entre la gente bajo mi cuidado, y coloqu\u00e9 a mi di\u00f3cesis bajo su protecci\u00f3n.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 22 de Noviembre recibi\u00f3 los \u00faltimos sacramentos, luego de lo cual pronunci\u00f3 un sentido discurso a los sacerdotes presentes. \u201cToda la poblaci\u00f3n de Baltimore\u201d, dec\u00eda una carta de uno de sus parientes, estaba \u201cconstantemente llamando para preguntar por \u00e9l, y urgiendo permiso para verlo\u201d. La misa funeraria fue ofrecida en San Pedro, pro \u2013 Catedral y el cuerpo temporalmente ubicado en la Capilla de Santa Mar\u00eda en el Seminario, hasta 1824, cuan-do la cripta de la catedral estuvo lista para depositar all\u00ed sus restos. \u201cEl Arzobispo Carroll, aunque de baja estatura, ten\u00eda una apariencia digna y dominante\u201d, escribi\u00f3 el Rev. Dr. C. I. White. \u201cLa configuraci\u00f3n de su cabeza, toda su presencia hablaba de su ser metropolitano&#8230; Les escrib\u00eda con la misma soltura y en forma concisa al igual que ellos. Se mezclaba fre-cuentemente en la sociedad alegre, saboreando las festividades de una vida refinada, y el intercambio familiar tanto de cl\u00e9rigos como de laicos denominados Protestantes. Estaba completamente libre de enga\u00f1os, siempre sincero, generoso y apacible; reprobaba todo tipo de intolerancia&#8230;. Se alineaba y votaba al partido Federal. Amaba al esp\u00edritu republicano. Sus formas era suaves, impresionantes y urbanas\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un diario de Baltimore del d\u00eda del entierro: \u201cNunca fuimos testigos de una procesi\u00f3n fune-raria donde tantas eminencias respetables se paraban entre nosotros siguiendo la caravana mortuoria. Las diferencias de rangos, bienestar y opiniones religiosas fueron dejadas de lado en un gran testimonio de respeto a la memoria del hombre\u201d Otro peri\u00f3dico de Baltimore dijo:\u201dEn \u00e9l la religi\u00f3n asumi\u00f3 su forma m\u00e1s atractiva y amable, y su car\u00e1cter conciliaba sobre el cuerpo que \u00e9l presid\u00eda, con respeto y consideraci\u00f3n del liberal, los ilustrados de todos los rangos y denominaciones; ya que ellos ve\u00edan una concordancia entre su vida y las doctrinas benignas de la religi\u00f3n que \u00e9l profesaba. En las controversias \u00e9l era templado aunque fuerte, considerado aunque sin comprometer.<br \/>\nBrent dijo que ten\u00eda \u201cun juicio justo, real piedad y talentos preeminentes\u201d. \u201cSus sermones desde el p\u00falpito, y las cartas pastorales del Arzobispo Carroll eran igualmente distinguidas por su unci\u00f3n y gusto cl\u00e1sicos. Su voz era naturalmente afable, y los esfuerzos que hac\u00eda para ser claramente escuchado desde el p\u00falpito hac\u00edan su alocuci\u00f3n menos agradable que en otras situaciones donde no requer\u00eda esforzar sus pulmones. Su poder coloquial y sus reser-vas eran grandes y ricos, y sus sentimientos delicados y benignos siempre lo inclinaban a aplicarlos con ventaja. Hab\u00eda un encanto y elegancia irresistibles en \u00e9l, aun en sus conversaciones\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los archivos de la Catedral de Baltimore contienen el expediente que designa al Padre Ca-rroll Superior de las Misiones de los Estados Unidos, y designando la Sede de Baltimore y nombrando al Obispo Carroll, copias de los expedientes que elevan a Baltimore a la sede Arquiepiscopal y confiriendo el pallium al Obispo Carroll, as\u00ed como muchas de sus cartas privadas y oficiales, etc.<br \/>\nBRENT, \u00abBiographical Sketchof the Most Rev. John Carroll\u00bb (Baltimore, 1843); CAMPBELL, \u00abMemoirs of the Life and Times of the Most Rev. John Carroll\u00bb in \u00abUnited States Catholic Magazine\u00bb (1844-5); IDEM, Desultory Sketches of the Catholic church in Maryland\u00bb in \u00abReligious Cabinet\u00bb (1842); WHITE, Appendix to DARRAS, \u00abHistory of the Catholic Church\u00bb; SHEA, \u00abLife and Times of the Most Rev. John Carroll\u00bb (New York, 1888).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LOUIS O&#8217;DONOVAN<br \/>\nTrascripto por John Looby<br \/>\nDedicado al Rev. George Loskarn quien viaj\u00f3 la misma ruta que Juan y Carlos Carroll, y Carlos Chase a Canad\u00e1.<br \/>\nTraducido por Angel Nadales\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Primer Obispo jer\u00e1rquico de los Estados Unidos de Am\u00e9rica, primer Obispo y Arzobispo de Baltimore, nacido en al Alto Marlboro, Md, el 8 de enero de 1735; muri\u00f3 en Baltimore el 3 de diciembre de 1815. Su padre, Daniel, nacido en Irlanda, se estableci\u00f3 en el Alto Marlboro, donde se transform\u00f3 en comerciante, y se &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/john-carroll\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJOHN CARROLL\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23804","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23804","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23804"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23804\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23804"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23804"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23804"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}