{"id":23810,"date":"2016-02-05T16:13:19","date_gmt":"2016-02-05T21:13:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bartolome-de-las-casas\/"},"modified":"2016-02-05T16:13:19","modified_gmt":"2016-02-05T21:13:19","slug":"bartolome-de-las-casas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bartolome-de-las-casas\/","title":{"rendered":"BARTOLOME DE LAS CASAS"},"content":{"rendered":"<p>\n                                  ((Casaus)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nacido en Sevilla, probablemente en 1474, muerto en Madrid, 1566. Su familia proced\u00eda de Francia y se estableci\u00f3 en Sevilla. Durante su juventud se llamaba a si mismo Casaus; cambi\u00f3 a Casas m\u00e1s tarde. Francisco Casaus o Casas, padre de Bartolom\u00e9 hab\u00eda acompa\u00f1ado a Col\u00f3n en su segundo viaje y trajo consigo un muchacho indio que puso a disposici\u00f3n de su hijo como sirviente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bartolom\u00e9 estudio leyes en Salamanca, se licenci\u00f3 y goz\u00f3 de buena fama como abogado. Los gobernadores espa\u00f1oles de las Antillas confiaban en \u00e9l tras la partida de  Crist\u00f3bal Col\u00f3n, y el primero de esos gobernadores, Ovando, lo llev\u00f3 a La Espa\u00f1ola en 1502. Ovando y su sucesor, Vel\u00e1zquez, se apoyaban, en m\u00e1s de un sentido, en el consejo de Las Casas, aunque \u00e9ste no permaneci\u00f3 durante mucho tiempo como civil, ya que en 1510 le encontramos como sacerdote secular.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condici\u00f3n de los indios, especialmente aquellos de la Antillas Mayores, no era satisfactoria. Los primeros colonos espa\u00f1oles en Am\u00e9rica no fueron elegidos entre los mejores de ellos, ni eran lo suficientemente numerosos para mejorar el pa\u00eds y sus recursos tan r\u00e1pidamente como quer\u00edan, de ah\u00ed que los indios fueron obligados a servir. Pero los de las Antillas no encajaban en el trabajo. Para ellos, la clase laboral la formaban las mujeres, no los hombres. Esto no lo sab\u00edan los espa\u00f1oles y como europeos no pod\u00edan entenderlo. Ni entendieron que los indios estaban f\u00edsicamente poco preparados para el trabajo manual, debido a su falta de entrenamiento. De ah\u00ed que los abor\u00edgenes resultaran sobreexplotados y en muchos casos tratados duramente, mientras las epidemias provenientes del Viejo Mundo reduc\u00edan dr\u00e1sticamente la poblaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Casas vio todo \u00e9sto y trat\u00f3 de prevenirlo con los medios que ten\u00eda, recibiendo, en los primeros a\u00f1os completo apoyo de los cl\u00e9rigos de Am\u00e9rica, y m\u00e1s a\u00fan en Espa\u00f1a, donde el cardenal Cisneros le apoy\u00f3 siempre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al hacerse sacerdote, Las Casas gan\u00f3 dos puntos importantes: casi completa libertad de expresi\u00f3n  e independencia material. Como eclesi\u00e1stico pod\u00eda penetrar en casi todas partes y expresarse como quisiera.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La r\u00e1pida desaparici\u00f3n de los indios en la Antillas causaba mucha preocupaci\u00f3n en Espa\u00f1a y se tem\u00eda que las colonias se arruinaran. Las Casas propuso un remedio: sugiri\u00f3 e insisti\u00f3 con su caracter\u00edstica vehemencia que los nativos fueran puestos bajo control de la iglesia y separados del contacto con los laicos. La medida ya nada pod\u00eda hacer por los que hab\u00edan muerto y parec\u00eda ofrecer poco remedio a los que quedaban. Sin embargo, la Corona deseosa de asistir a los indios y muy favorablemente impresionada por las acciones filantr\u00f3picas de Las Casas, estaba dispuesta a que lo intentase. Se eligi\u00f3 la costa noreste de Sur Am\u00e9rica (Venezuela) y se envi\u00f3 all\u00ed a Las Casas en 1519 con abundantes medios para el experimento. Hay que decir, sin embargo, que cuando Las Casas lleg\u00f3 a Espa\u00f1a por segunda vez, en 1517, hab\u00eda hecho grandes esfuerzos para asegurarse de que los emigrantes a la Antillas fueran granjeros, pero no lo logr\u00f3.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ese mismo tiempo se propuso otra nueva medida de ayuda: la importaci\u00f3n de negros. Las Casas apoyaba esta medida. Cuando fue a Venezuela llev\u00f3 consigo siete negros  como esclavos suyos personales y es cierto que recomend\u00f3 la distribuci\u00f3n de negros por la Antillas, permitiendo quinientos o seiscientos a cada isla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la acusaci\u00f3n hecha contra Las Casas de introducir la esclavitud negra en Am\u00e9rica, es injusta. Ya desde 1505 se enviaban negros a la Antillas para trabajar en las minas. Despu\u00e9s fueron importados repetidamente, pero sin su cooperaci\u00f3n. Adem\u00e1s, la esclavitud estaba entonces sancionada por la costumbre espa\u00f1ola y la ley. Pero el hecho de que tolerara la esclavitud de los negros, mientras que condenaba la de los indios nos parece una inconsistencia l\u00f3gica. No se le ocurri\u00f3 que la libertad personal de los negros, como de los indios, era sagrada y que en cuesti\u00f3n de civilizaci\u00f3n hab\u00eda pocas diferencias entre las dos razas. En un per\u00edodo posterior reconoci\u00f3 su error, pero la causa de los indios hab\u00eda absorbido tan completamente sus simpat\u00edas que ya no hizo nada por la raza negra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El intento de llevar a delante su plan de educar a los indios aparte de los blancos result\u00f3 un fracaso desastroso, causado por los mismos indios. Despu\u00e9s de establecer un puesto en Cuman\u00e1, Las Casas volvi\u00f3 para informar de lo que hab\u00eda hecho. Mientras tanto los abor\u00edgenes, viendo un gran edificio con materiales destinados para ser distribuidos entre ellos con el tiempo, se apropiaron a la fuerza de todo, incendiaron los edificios y despu\u00e9s de matar a todos los europeos que no pudieron escapar, se internaron en la selva con el bot\u00edn. Fue un duro golpe para el sacerdote pero en vez de sacar la verdadera lecci\u00f3n de todo ello, ech\u00f3 la culpa a sus compatriotas, acus\u00e1ndoles de haber instigado a la cat\u00e1strofe por mala voluntad hacia \u00e9l y sus proyectos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de entonces la colonizaci\u00f3n del nuevo mundo se convirti\u00f3, para \u00e9l, en una grave ofensa, hasta en pecado. Amargado  en su esp\u00edritu, se uni\u00f3 a la orden dominicana y comenz\u00f3 una fiera cruzada por lo que consideraba los derechos e intereses de los indios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su simpat\u00eda por los abor\u00edgenes americanos, Las Casas no estaba solo. Ten\u00eda de su parte, en principio, a los reyes y a los m\u00e1s influyentes hombres y mujeres de Espa\u00f1a. Era sinceramente admirado por su absoluta dedicaci\u00f3n a la causa de la humanidad, con celo y actividad incansables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobresali\u00f3 entre los hombres de su tiempo por su personalidad excepcionalmente noble. Pero los m\u00e1s perspicaces de sus admiradores tambi\u00e9n vieron que era poco pr\u00e1ctico y mientras le apoyaban razonablemente, no pod\u00edan estar de acuerdo en los extremos que exig\u00eda perentoriamente. Su popularidad estrope\u00f3 su car\u00e1cter. Entre el clero, los jer\u00f3nimos a quienes se hab\u00eda encargado la conversi\u00f3n  y ense\u00f1anza de los nativos antillanos, eran sus seguidores m\u00e1s activos, y despu\u00e9s de entrar en los dominicos, \u00e9stos tambi\u00e9n le apoyaban.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conquista de M\u00e9jico puso a los espa\u00f1oles en contacto \u00edntimo con los m\u00e1s numerosos y m\u00e1s cultos grupos de ind\u00edgenas americanos. El grado de cultura y de educaci\u00f3n social de estos grupos fue sobreestimada y se malinterpretaron los caracteres de estas gentes as\u00ed como su organizaci\u00f3n social. Se representaban como muy civilizados y la coerci\u00f3n que acompa\u00f1\u00f3 a la conquista, aunque indispensable para los cambios que pondr\u00edan a los abor\u00edgenes en el camino del progreso, parecieron a muchos como arbitrarios y crueles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Casas levant\u00f3 enseguida el grito de condena. En 1522 tras el fracaso del plan de Cuman\u00e1, Las Casas se retir\u00f3 a un convento dominico en la isla de Sto. Domingo, donde comenz\u00f3 a escribir su voluminosa \u201cHistoria de las Indias\u00bb. Su descripci\u00f3n de los primeros tiempos de la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola es terrible. Exager\u00f3 el n\u00famero de abor\u00edgenes que hab\u00eda en la isla en tiempos del descubrimiento y convirti\u00f3 en acto de crueldad cualquier hecho que oliera a injusticia. El sentido com\u00fan sobrio requiere la revisi\u00f3n  de sus acusaciones. La vida que Las Casas hab\u00eda deseado llevar, no pod\u00eda ser llevada, juzgando por sus desilusiones, por ning\u00fan hombre de su temperamento. Al mismo tiempo, las autoridades favorecieron las investigaciones sobre la condici\u00f3n de los indios, principalmente en las regiones recientemente ocupadas. El fue a Nicaragua en 1527 y en todas partes encontr\u00f3 abusos y siempre los pint\u00f3 con colores negros, sin hacer concesiones a las condiciones locales  y a la parte oscura del car\u00e1cter de los indios. No entraba en su cabeza que los nativos, tras siglos de aislamientos fueran incapaces de entender la civilizaci\u00f3n europea. El vio en ellos \u00fanicamente v\u00edctimas de agresiones injustificables. Y dice mucho en favor de de la buena voluntad del gobierno espa\u00f1ol que no solamente toleraron sino que le animaron en los visionarios de Las Casas, que cada d\u00eda era m\u00e1s y m\u00e1s agresivo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos de sus bi\u00f3grafos han ampliado injustificablemente los prop\u00f3sitos de sus viajes. Se le atribuye en viaje a Per\u00fa  para poner en pr\u00e1ctica su misi\u00f3n filantr\u00f3pica. La verdad es que Las Casas nunca toc\u00f3 Am\u00e9rica del Sur, excepto en la costa norte. Sin embargo dirigi\u00f3 un memorial al rey, en t\u00e9rminos violentos, sobre los asuntos peruanos, de los que no ten\u00eda ning\u00fan conocimiento personal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cuesti\u00f3n cr\u00edtica era la del trabajo de los indios. La esclavitud se hab\u00eda abolido repetidamente, excepto en el caso de prisioneros de guerra y como castigo a la rebeli\u00f3n. La soluci\u00f3n m\u00e1s racional parec\u00eda ser dejar que los indios fueran emancipados y a trav\u00e9s de progresivo entrenamiento bajo la supervisi\u00f3n de los blancos para poco a poco ser iniciados en las maneras de la civilizaci\u00f3n europea. Este plan requer\u00eda condiciones feudales y los Repartimientos y Encomiendas, mientras se abol\u00eda la esclavitud personal, sustituy\u00e9ndola por una servidumbre agraria. Aunque no eliminaba la posibilidad de abusos individuales y oficiales, sin embargo los imped\u00eda de muchas maneras. Las Casas no estaba contento con una mejora que para \u00e9l no era suficientemente radical. Continu\u00f3 agitando las aguas y aunque no parece que fuera \u00e9l quien dio forma a las Nuevas Leyes de indias (promulgadas en 1542) es cierto que su influencia estaba presente en el Gobierno, en el clero y en todas esas personas guiadas m\u00e1s por teor\u00edas humanitarias que por el conocimiento pr\u00e1ctico del Nuevo Mundo quer\u00edan copnseguir la emancipaci\u00f3n completa, sin tener en cuenta las consecuencias para el establecimiento europeo. El fuerte apoyo que Las Casas encontr\u00f3 en Espa\u00f1a desacredita las acusaciones de tiran\u00eda que propalaban el mismo Las Casas y sus partidarios.  Sus violentas denuncias no s\u00f3lo eran injustas, sino extremadamente desagradecidas. A lo largo de su carrera nunca careci\u00f3 de los medios y la ayuda para llevar a cabo sus planes. Pero su vehemencia e injusticia le separaron m\u00e1s y m\u00e1s de aquellos que, aunque quer\u00edan ayudar a los indios, ten\u00edan que reconocer que las reformas graduales y no la revoluci\u00f3n repentina  era la verdadera pol\u00edtica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u201cNuevas Leyes\u201d con sus complementos de 1543 y 1544 fueron una sorpresa y fuente de mucha preocupaci\u00f3n, especialmente en Am\u00e9rica. No abol\u00edan la servidumbre pero la limitaban de tal manera  que los primeros en establecerse (conquistadores) vieron en ellas la ruina completa y la p\u00e9rdida de sus concesiones. Los territorios recientemente adquiridos pertenec\u00edan a la Corona. Aquellos que hab\u00edan sufrido dificultades sin cuento y sacrificios para asegurar este nuevo continente para Espa\u00f1a, ten\u00edan el derecho de esperar compensaciones para ellos mismos y para sus descendientes. Esas esperanzas se ve\u00edan ahora amenazadas con la desilusi\u00f3n y no solo eso sino que los indios obtuvieron tantos favores mientras dur\u00f3 el gobierno espa\u00f1ol en Am\u00e9rica, que se reprochaba justamente a la madre patria de que un nativo disfrutaba de m\u00e1s privilegios que un criollo. Una tormenta de indignaci\u00f3n estall\u00f3 en Am\u00e9rica contra el nuevo c\u00f3digo y contra Las Casas como promotor. Por entonces el emperador Carlos V hab\u00eda propuesto a Las Casas para la sede episcopal de Cuzco en Per\u00fa, pero rehus\u00f3. Hab\u00eda declarado que \u00e9l nunca aceptar\u00eda una puesto elevado. En el caso de El Cuzco no era tanto por modestia como por prudencia, porque en Per\u00fa su vida hubiera corrido peligro. Es cierto que despu\u00e9s acept\u00f3 el obispado de Chiapas, en el sur de M\u00e9jico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de su total fracaso en Venezuela, la Corona estaba dispuesta a volver a darle la oportunidad de aplicar sus m\u00e9todos. Permaneci\u00f3 en Centroam\u00e9rica, con intervalos, hasta 1539 diseminando sus puntos de vista y causando problemas por todas partes. Hab\u00eda sido recibido en Guatemala de forma muy amistosa por el obispo Marroqu\u00edn, pero se volvi\u00f3 contra su benefactor porque, aunque estaba de acuerdo en cuanto a sus esfuerzas a favor de los nativos, estaba en desacuerdo en la forma de llevar a cabo. Poco a poco se enajen\u00f3 la simpat\u00eda de los miembros m\u00e1s influyentes de su propia orden, como Fray Domingo de Betanzos. Algunos de los franciscanos, entre ellos el famoso Fray Toribio de Paredes (Motolin\u00eda) tomaron posiciones contra los m\u00e9todos de La Casas. Oficiales e individuos privados, exasperados por la violencia de sus palabras, contestaron con la misma acrimonia acus\u00e1ndole de inconsistencia. Mientras \u00e9l negaba la absoluci\u00f3n a los que conservaban siervos, no dudaba  en aprovecharse para su servicio personal sin compensarles. Se le atac\u00f3 hasta en su caracter privado, injustamente, aunque hay que decir que Las Casas hab\u00eda hecho lo mismo con el obispo Marroqu\u00edn.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las leyes de Indias fueron gradualmente modificadas par permitir la protecci\u00f3n necesaria de los nativos sin perjudicar demasiado los intereses de los colonizadores. Pero la amargura de Las Casas creci\u00f3 con la edad. En 1552 apareci\u00f3 en la imprenta su \u00abBrev\u00edsima Relaci\u00f3n de la Destrucci\u00f3n de las Indias\u00bb, un libro muy imprudente, claramente parcial, basado en testimonios  con frecuencia poco cre\u00edbles  y altamente pintorescos. El hecho de que un libro tan pasional  y parcial obtuviera el permiso de las autoridades para ser publicado, indica la amplia tolerancia del gobierno espa\u00f1ol que m\u00e1s aun, continu\u00f3 apoyando a Las Casas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1555 se le concedi\u00f3 una pensi\u00f3n anual de 200.00 maraved\u00edes y cinco a\u00f1os despu\u00e9s se increment\u00f3 a 350.000 maraved\u00edes. Desilusionado por el fracaso de sus extravagantes planes, pas\u00f3 diez a\u00f1os en una relativa tranquilidad, muriendo en el convento de Atocha en Madrid con 93 a\u00f1os.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Casas fue un hombre de una gran pureza de vida y de nobles aspiraciones, pero sus convicci\u00f3n de que sus puntos de vista no ten\u00edan errores le hicieron intolerante para con los otros. Sin conocer demasiado el car\u00e1cter de los indios, los idealiz\u00f3, pero nunca tuvo tiempo de estudiarlos. Su conocimiento de ellos era bastante menos correcto que el de hombres como Motolinia. Tampoco era un misionero o un maestro, en sentido estricto. Entre 1520 y 1540 acompa\u00f1\u00f3 a algunos de sus hermanos dominicos a misiones, por ejemplo, a Honduras. Ocasionalmente visitaba ciertos distritos por la vida de constante sacrificio personal entre los abor\u00edgenes no era de su gusto. Con excepci\u00f3n de lo que escribi\u00f3 sobre los indios de las Antillas, en la \u00abHistoria de las Indias\u00bb, ha dejado muy poco de valor para la etnolog\u00eda, ya que el abultado manuscrito titulado \u00abHistoria apolog\u00e9tica\u00bb es tan pol\u00e9mico en su tono que inspira profunda desconfianza.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hizo apenas nada para educar a los indios. El nombre de \u201cAp\u00f3stol de los Indios\u201d, que se le ha dado, no lo merec\u00eda, mientras hab\u00eda muchos hombres que se opon\u00edan a sus ideas que si lo merec\u00edan, pero no ten\u00edan ni el don ni la inclinaci\u00f3n a al propaganda ruidosa en la que Las Casas tuvo tanto \u00e9xito.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue un eclesi\u00e1stico durante 50 a\u00f1os, pero permanec\u00eda bajo el influjo de su educaci\u00f3n como abogado. Su controversia con Juan Gin\u00e9s de Sep\u00falveda sobre la cuesti\u00f3n india  es una pol\u00e9mica entre dos jurisconsultos, adornada o cargada con  fraseolog\u00eda teol\u00f3gica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las Casas no dej\u00f3 contribuciones ling\u00fc\u00edsticas como las de Marroqu\u00edn, Betanzos, Molina, y otros devotos  sacerdotes. Pero fue un escritor prol\u00edfico aunque no toda su obra haya sido publicada. La \u00abHistoria apolog\u00e9tica de las Indias\u00bb, por ejemplo ha sido solo parcialmente impresa en \u00abDocumentos para la Historia de Espa\u00f1a\u00bb (Madrid, 1876). La \u00abHistoria de las Indias\u00bb, el manuscrito que complete en 1561 apareci\u00f3 en la misma colecci\u00f3n (1875 y 1876). Su obra m\u00e1s conocida \u00abBrev\u00edsima Relacion de la Destruycion de las Indias\u00bb (Sevilla, 1552) circul\u00f3 r\u00e1pidamente fuera de Espa\u00f1a en varios idiomas europeos apareciendo en un momento en que todas las naciones que ten\u00edan navegaci\u00f3n estaban celosas de las posesiones americanas de Espa\u00f1a y apostaban por hacer da\u00f1o a su reputaci\u00f3n ya por motivos religiosos, pol\u00edticos  y comerciales, con lo que este violento libelo proveniente de una fuente tan altamente considerada como Las Casas  fue muy bien venido. Las traducciones latinas editadas en Frankfort, 1598, Oppenheim, 1614, Heidelberg, 1664; traducciones francesas en Amberes, 1579, Amsterdam, 1620 y 1698, Rouen, 1630, Ly\u00f3n 1642, Paris, 1697 y 1822; Italiano  de Venecia, 1630, 1643, y 1645. Una traducci\u00f3n alemana apareci\u00f3 en 1599; holandesa en Amsterdam en 1610, 1621, y 1663. Una versi\u00f3n inglesa: \u00abA Relation of the first voyages and discoveries made by the Spaniards in America\u00bb (London, 1699). Muchos de los escritos de Las Casas han sido incluidos en la obra de J. A. Llorente: \u00ab\u0152uvres de Don Bartollom\u00e9 de las Casas\u00bb (Paris, 1822).\n<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una biograf\u00eda o mejor un paneg\u00edrico de Las Casas ha sido editado por QUINTANA en Vidas de Espa\u00f1oles c\u00e9lebres (Madrid, 1807). Ver tambi\u00e9n: YCAZBALCETA, Documentos para la Historia de M\u00e9xico (M\u00e9jico, 1866), II, y Bibliograf\u00eda Mejicana del Siglo XVI (M\u00e9jico, 1886). GOMARA, Historia general de las Indias (Zaragoza, 1522; Medina del Campo, 1553; Amberes, 1554; Zaragoza, 1555). A fuente muy importante aunque parcial, OVIEDO, Historia general y natural de las Indias (Madrid, 1850). Del principio de siglo diecisiete HERRERA, Historia de los Hechos de los Castellanos en las Islas y Tierra firme del Maroc\u00e9ano (Madrid, 1601-15; Amberes, 1728; Madrid, 1726-30). Interesantes datos biogr\u00e1ficos en el libro de DIEGO GUTIEREZ DE SANTA CLARA, Historia de las Guerras civiles del Per\u00fa (Madrid, 1904), I.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los bi\u00f3grafos m\u00e1s extensos de Las Casas han sido dos monjes de su propia orden ANTONIO DE REMESAL, Historia general de las Indias occidentales, y particular de la gobernacion de Chiapas y Guatemala (Madrid, 1619, y con estilo diferente, 1620); AUGUSTIN D\u00c1VILA Y PADILLA, Historia de la Fundaci\u00f3n y Discurso de la Provincia de Santiago de M\u00e9xico (Madrid, 1596; Bruselas, 1625). Finalmente  la colecci\u00f3n, Documentos in\u00e9ditos de Indias, contiene muchos documentos sobre Las Casas o escritos por \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAD. F. BANDELIER.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Selecci\u00f3n de im\u00e1genes: Jos\u00e9 G\u00e1lvez Kr\u00fcger\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por WGKofron, con agradecimiento a Fr. John Hilkert, Akron, Ohio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nThe Catholic Encyclopedia, Volume III. Published 1908. New York: Robert Appleton Company. Nihil Obstat, November 1, 1908. Remy Lafort, S.T.D., Censor. Imprimatur. +John Cardinal Farley, Archbishop of New York<br \/>\nCopyright \u00a9 2007 by Kevin Knight. All rights reserved\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Enlaces relacionados<\/b>\n<\/p>\n<ul>\n<li> Teodoro de Bry: Florida [1]<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li> [2]Narreatio regionum indicarum<\/li>\n<\/ul>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>((Casaus) Nacido en Sevilla, probablemente en 1474, muerto en Madrid, 1566. Su familia proced\u00eda de Francia y se estableci\u00f3 en Sevilla. Durante su juventud se llamaba a si mismo Casaus; cambi\u00f3 a Casas m\u00e1s tarde. Francisco Casaus o Casas, padre de Bartolom\u00e9 hab\u00eda acompa\u00f1ado a Col\u00f3n en su segundo viaje y trajo consigo un muchacho &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/bartolome-de-las-casas\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abBARTOLOME DE LAS CASAS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23810","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23810","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23810"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23810\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23810"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23810"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23810"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}