{"id":23820,"date":"2016-02-05T16:13:39","date_gmt":"2016-02-05T21:13:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/castelgandolfo\/"},"modified":"2016-02-05T16:13:39","modified_gmt":"2016-02-05T21:13:39","slug":"castelgandolfo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/castelgandolfo\/","title":{"rendered":"CASTELGANDOLFO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">\nCASTELGANDOLFO: DE RESIDENCIA IMPERIAL A VILLA PONTIFICIA\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El visitante que entra por vez primera en las Villas Pontificias de Castelgandolfo no imagina encontrarse con importantes restos de una de las m\u00e1s famosas villas de la antig\u00fcedad, la Albanum Domitiani, grande residencia de campo del emperador Domiciano (81-96 d.C.), que ten\u00eda una extensi\u00f3n de 14 km2, desde la Via Appia hasta el lago de Albano. Las Villas Pontificias se levantan sobre los restos de la parte central de la residencia imperial que inclu\u00eda, seg\u00fan la hip\u00f3tesis de algunos estudiosos, tambi\u00e9n la Arx Albana, situada en el extremo de la colina de Castelgandolfo, donde ahora se yergue el Palacio Pontificio y, que tiempo atr\u00e1s comprend\u00eda el centro de la antigua Albalonga.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Villa de Domiciano estaba ubicada en la vertiente occidental de la colina, en posici\u00f3n dominante hacia el mar Tirreno. La pendiente hab\u00eda sido dividida en tres grandes terrazas descendientes hacia el mar. La primera, en la parte superior, comprend\u00eda las estancias de los siervos del emperador, diversos servicios y cisternas, que se alimentaban del manantial de Palazzolo \u2013 situado en la orilla opuesta del lago \u2013 a trav\u00e9s de tres acueductos, todav\u00eda existentes en parte, que llevan el agua a la Villa papal y a la poblaci\u00f3n de Castelgandolfo. En la terraza del medio, delimitada junto al monte por un gran muro de contenci\u00f3n, interrumpido por cuatro grutas de planta rectangular y semicircular alternantes, se erig\u00edan el palacio imperial y el teatro. La terraza inferior comprend\u00eda el criptop\u00f3rtico, grande paseo cubierto del emperador, con una longitud originaria de trescientos metros. Esta terraza se subdivid\u00eda en otras sucesivas dedicadas a jardines, en una de las cuales se encontraba el hip\u00f3dromo.\n<\/p>\n<p>En esta residencia, acondicionada tambi\u00e9n para la estaci\u00f3n invernal, rica de belleza natural y suntuosos edificios, monumentos y obras de arte, Domiciano, el \u201ccalvo Ner\u00f3n\u201d como lo llamaba Juvenal, estableci\u00f3 casi permanentemente su morada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la muerte de Domiciano, la villa pas\u00f3 a sus sucesores, los cuales prefirieron establecer su residencia en otro lugar. Adriano (117-138) pas\u00f3 en ella s\u00f3lo un breve per\u00edodo de tiempo, mientras se conclu\u00eda la villa de Tivoli, y Marco Aurelio (161-180) la utiliz\u00f3 como refugi\u00f3 algunos d\u00edas durante la rebeli\u00f3n del a\u00f1o 175. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s, S\u00e9ptimo Severo (193-211) instal\u00f3 en la parte sur, los castra (campamentos) de sus fieles soldados partos, los cuales se establecieron all\u00ed de modo permanente con sus familias.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Con la decadencia de la villa imperial, sus monumentos fueron privados de obras de arte y de ricos adornos y demolidos sistem\u00e1ticamente; los m\u00e1rmoles y ladrillos se utilizaron para nuevas construcciones que dar\u00edan origen al primer n\u00facleo habitado del pueblo de Albano. En el norte de la villa, sobre la vertiente del lago hacia \u201cCucuruttus\u201d (la actual Montecuco), surgi\u00f3 otro insediamiento, sobre todo de agricultores, que dar\u00eda origen m\u00e1s tarde a la actual Castelgandolfo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El emperador Constantino (306-337), que hab\u00eda expulsado del territorio a los turbulentos soldados partos con sus familias, incluy\u00f3 entre los beneficios concedidos a la bas\u00edlica de San Juan Bautista, la actual catedral de Albano, la possessio Tiberii Caesaris, es decir, el \u00e1rea de la villa domiciana.<br \/>\nCon excepci\u00f3n de algunas memorias de actos de cesi\u00f3n o patrimoniales referidas al lugar, la historia guard\u00f3 silencio hasta el siglo XII. No fue as\u00ed para las expoliaciones de m\u00e1rmoles y obras de arte que continuaron durante mucho tiempo. En el siglo XIV el saqueo fue sistem\u00e1tico por la b\u00fasqueda de m\u00e1rmoles para la construcci\u00f3n del duomo de Orvieto.<br \/>\nEn torno al a\u00f1o 1200, fue construido en la colina, quiz\u00e1 sobre las ruinas de la antigua Albalonga, el castillo de la familia genovesa de los Gandolfos, la cual dio nombre a la actual Castelgandolfo. Era una fortaleza cuadrada, erigida en lo alto de la colina, con altos muros y un peque\u00f1o patio, todav\u00eda existente, rodeada por una potente defensa que la hac\u00eda casi inaccesible. Despu\u00e9s de algunos a\u00f1os, pas\u00f3 a ser propiedad de los Savelli, que la poseyeron por espacio de casi tres siglos.<br \/>\nFue en julio de 1596, bajo el pontificado de Clemente VIII Aldobrandini (1592-1605), que la C\u00e1mara Apost\u00f3lica tom\u00f3 posesi\u00f3n de Castelgandolfo y de Roca Priora mediante la bula Congregazione dei Baroni (congregaci\u00f3n de los barones), como fianza por el pago de una deuda de 150.000 escudos contraida por los Savelli. M\u00e1s tarde, al pagarse una parte de la deuda, Roca Priora fue devuelta a los Savelli, mientras que Castelgandolfo fue declarada patrimonio inalienable de la Santa Sede, quedando incorporada definitivamente al dominio temporal de la Iglesia, con decreto consistorial del 27 mayo de 1604.<br \/>\nPablo V Borghese (1605-1621), a petici\u00f3n de la comunidad de Castelgandolfo, dot\u00f3 a la poblaci\u00f3n y a la fortaleza de agua abundante, con la restauraci\u00f3n del acueducto que tra\u00eda las aguas del manantial de Malafitto, actual Palazzolo. Se preocup\u00f3 adem\u00e1s, de dar salubridad a la zona secando las aguas pal\u00fadicas del lago de Turno, seg\u00fan refiere una de las l\u00e1pidas colocadas en el frontal del Palacio Pontificio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Urbano VIII Barberini (1623-1644), que siendo Cardenal gustaba de pasar temporadas en Castelgandolfo, fue el primer Papa que vivi\u00f3 en esta residencia en la primavera de 1626, una vez terminados los trabajos de restauraci\u00f3n y ampliaci\u00f3n del Palacio realizados por Carlo Maderno y ayudado por Bartolomeo Breccioli y Domenico Castelli como arquitectos subalternos. La fortaleza se vio ampliada con nuevas estructuras, se construy\u00f3 el ala del palacio junto al lago, y la parte izquierda de la fachada actual hasta la puerta de ingreso. Se realiz\u00f3 tambi\u00e9n el jard\u00edn del palacio (Jard\u00edn del Moro), de modestas proporciones, que todav\u00eda conserva fielmente el dise\u00f1o originario, dividido en recuadros regulares por paseos con hileras de mirtos. El florentino Simone Lagi decor\u00f3 con frescos la capilla privada, el peque\u00f1o Oratorio contiguo, y la sacrist\u00eda. Se atribuyen tambi\u00e9n a iniciativa de Urbano VIII las dos sugestivas arboledas, llamadas \u201cGaler\u00eda superior\u201d y \u201cGaleria inferior\u201d que bordean la Villa Barberini y unen Castelgandolfo con Albano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejandro II Chigi (1655-1667) complet\u00f3 la construcci\u00f3n del Palacio pontificio con la nueva fachada hacia la plaza, y la grande galer\u00eda construida en el ala hacia el mar, seg\u00fan proyecto de Bernini.<br \/>\nClemente XIV Ganganelli (1769-1774), con objeto de dotar la propiedad de un espacio m\u00e1s id\u00f3neo para los paseos a pie, que no lo permit\u00edan las peque\u00f1as dimensiones del jard\u00edn creado por Urbano VIII, en marzo de 1773 ampli\u00f3 la residencia con la compra de la Villa anexa de Cybo. En 1717, cuando todav\u00eda era Auditor de la C\u00e1mara Apost\u00f3lica, el cardenal Camillo Cybo se hab\u00eda hecho ceder el palacete construido por el arquitecto Francesco Fontana \u201cpor su noble habitaci\u00f3n y Villa\u201d. Sucesivamente compr\u00f3 un terreno de casi tres hect\u00e1reas frente al edificio, que limita en la parte alta con el pueblo de Castelgandolfo y en la inferior, hacia el mar, con la v\u00eda denominada \u201cGaler\u00eda inferior\u201d, transform\u00e1ndolo en un espl\u00e9ndido jard\u00edn, rico de m\u00e1rmoles, estatuas y fuentes de gran valor. Esta villa suntuosa ten\u00eda, sin embargo, como grave defecto el tener el palacio y el jard\u00edn separados por la v\u00eda p\u00fablica, precisamente la \u201cGaler\u00eda inferior\u201d. El cardenal ten\u00eda pensado unirlos mediante un viaducto, a la altura del nivel noble del jard\u00edn, pero el proyecto no lleg\u00f3 nunca a realizarse, no sabemos si por falta de tiempo o de dinero. A la muerte del cardenal Cybo en 1743, la villa pas\u00f3 a los herederos quienes la vendieron al Duque de Bracciano, Don Livio Odescalchi. Clemente XIV logr\u00f3 que se la vendiera por el mismo precio de 18.000 escudos.<br \/>\nEn 1870, con el fin del Estado Pontificio, comenz\u00f3 para la residencia papal de Castelgandolfo un largo per\u00edodo de abandono y olvido que dur\u00f3 sesenta a\u00f1os. Aunque la ley de Garant\u00edas (concedida al Papa por el estado italiano en 1871) hab\u00eda asegurado al Palacio de Castelgandolfo, \u201ccon todas sus posesiones y pertenencias\u201d, las mismas inmunidades del Vaticano y del Laterano, tras la toma de Roma, los Papas no volvieron a salir del Vaticano.<br \/>\n\u00danicamente despu\u00e9s de los Pactos Lateranenses entre la Santa Sede e Italia (1929), que pon\u00edan fin a la espinosa \u201cCuesti\u00f3n romana\u201d, Castelgandolfo volvi\u00f3 a ser la residencia estival de los Papas. Durante las negociaciones hab\u00eda sido examinada tambi\u00e9n la posibilidad de reservar para la residencia de los Pont\u00edfices la Villa Farnese de Caprarola, o la Villa Doria Panfili en el Gianicolo. Pero al final prevaleci\u00f3 la tradici\u00f3n hist\u00f3rica. Las Villas Pontificias asumieron las actuales dimensiones con la adquisici\u00f3n del complejo de Villa Barberini, donde se implantaron jardines de nuevo dise\u00f1o entre los que merecen especial atenci\u00f3n los del Belvedere. Era \u00e9sta la villa que Tadeo Barberini, sobrino de Urbano VIII, hab\u00eda realizado comprando los terrenos y vi\u00f1edos de la terraza central de la residencia domiciana en 1628 y sucesivamente, en 1631, adquiriendo la propiedad de Monse\u00f1or Escipi\u00f3n Visconti, un palacete transformado y ampliado despu\u00e9s seg\u00fan proyecto de Bernini, probablemente. Mucho m\u00e1s tarde, a principios del siglo siguiente, delante del palacio Barberini fue colocada una elegante verja que, a pesar de la estrechez del espacio, permit\u00eda el ingreso de los grandes carruajes de entonces.<br \/>\nDespu\u00e9s de 1929, se realizaron importantes trabajos de consolidamiento y reestructuraci\u00f3n del Palacio pontificio para adaptarlo a las nuevas exigencias y poder comunicar las tres villas (Jard\u00edn del Moro, Villa Cybo y Villa Barberini). Fue construido un viaducto que un\u00eda el terreno Barberini con el de Villa Cybo, y la logia que conduce al Palacio por encima de la v\u00eda p\u00fablica, sobre el arco de la antigua Puerta romana.<br \/>\nEn 1934, por faltar en el Vaticano la necesaria oscuridad nocturna para observar el firmamento, el Observatorio Astron\u00f3mico regido por los padres jesuitas fue trasladado al Palacio de Castelgandolfo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLOS PAPAS EN CASTELGANDOLFO\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEn el verano de 1623 fue elevado al solio pontificio el Cardenal Maffeo Barberini que tom\u00f3 el nombre de Urbano VIII (1623-1644). Hac\u00eda ya algunos a\u00f1os que el Cardenal hab\u00eda elegido la villa de Castelgandolfo, ya fuera por su incomparable posici\u00f3n panor\u00e1mica, como porque la consideraba el lugar m\u00e1s salubre de los castillos romanos, para construirse una modesta morada, cerca de los muros del Castillo, en el plano superior del torre\u00f3n que todav\u00eda hoy domina la Puerta romana. Fuera de las murallas, existen todav\u00eda las escuder\u00edas cerca de dicho torre\u00f3n. Por ello, una vez elegido Papa, Urbano VIII eligi\u00f3 Castelgandolfo como residencia estival, decidiendo acondicionar la antigua fortaleza de los Gandolfi-Savelli para \u201cque los Papas tuvieran la comodidad de residir en los propios palacios, no pareci\u00e9ndole conveniente valerse de las casas de los dem\u00e1s\u201d, seg\u00fan refiere su bi\u00f3grafo, Andrea Nicoletti. Despu\u00e9s de haber residido durante dos a\u00f1os en Frascati, hu\u00e9sped del Cardenal Escipi\u00f3n Borghese, el 10 de mayo de 1626, Urbano VIII inaugur\u00f3 finalmente su primera estancia en Castelgandolfo.<br \/>\n\u201cDespu\u00e9s de 1626, Urbano VIII regres\u00f3 fielmente durante otros once a\u00f1os a la Villa, dos veces al a\u00f1\u00f3&#8230; en abril, o al m\u00e1ximo, en mayo, y una segunda vez en el mes de octubre\u201d durante dos o tres semanas. \u201cTen\u00eda organizada met\u00f3dicamente la jornada y no le faltaba nunca, en las horas de asueto, la compa\u00f1\u00eda de literatos y eruditos&#8230; Le gustaba, sobre todo, dar paseos a pie que, especialmente en los primeros a\u00f1os, alternaba a menudo con cabalgadas a trav\u00e9s de los bosques&#8230; Durante su estancia en la villa, Urbano VIII continuaba a recibir ministros y embajadores como era ordinario, con el fin de que los asuntos de gobierno no sufrieran demora\u201d (por Emilio Bonomelli, ibidem., p. 52). Tras la enfermedad de 1637 que hizo temer por su vida, Urbano VIII renunci\u00f3 definitivamente a residir en la Villa a la que tanto se hab\u00eda aficionado, por propia convinci\u00f3n y la de sus m\u00e9dicos, que el aire pesado de Roma le era m\u00e1s necesario.<br \/>\nEl sucesor de Urbano VIII, Inocencio X Panfili (1644-1655), no vino nunca a Castelgandolfo en sus diez a\u00f1os de pontificado y raramente se alej\u00f3 de Roma.<br \/>\nNo fue as\u00ed con Alejandro VII Chigi (1655-1667), el cual residi\u00f3 regularmente en Castelgandolfo dos veces al a\u00f1o, en primavera y en oto\u00f1o, durante per\u00edodos variables de 20 a 30 d\u00edas. El Papa Chigi era especialmente sensible a las bellezas del lago y del verdor del entorno, tan propicios para la meditaci\u00f3n y el silencio, y habitualmente daba largos paseos por los bosques de encinas y casta\u00f1os. Le atra\u00edan tambi\u00e9n las excursiones al lago que recorr\u00eda sobre una fragata que se hab\u00eda hecho transportar expresamente desde el puerto de Ripa Grande. Alejandro VII confi\u00f3 a Sernini la construcci\u00f3n de la Iglesia parroquial de Castelgandolfo, dedicada a Santo Tom\u00e1s de Villanueva, el arzobispo de Valencia canonizado por \u00e9l en 1658, mientras que la cripta fue dedicada a San Nicol\u00e1s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los 44 a\u00f1os siguientes, ninguno de los sucesores del Papa Chigi cambi\u00f3 la residencia de Roma por la estival de Castelgandolfo. Unicamente Inocencio XII Pignatelli (1691-1700), pernoct\u00f3 en Castelgandolfo el 27 de abril de 1697, con ocasi\u00f3n de su viaje a Anzio y Neptuno, saliendo al d\u00eda siguiente. Hab\u00eda llegado a la plaza en una noche de niebla y lluvia por lo que encontr\u00f3 el lugar tan molesto que no quiso regresar.<br \/>\nClemente XI Albani (1700-1721) pas\u00f3 los primeros nueve a\u00f1os de su pontificado sin alejarse nunca de Roma. Tras una grave enfermedad en el verano de 1709, en mayo del a\u00f1o siguiente fue a Castelgandolfo por consejo de los m\u00e9dicos, y vistos los buenos resultados, regres\u00f3 durante seis a\u00f1os seguidos hasta 1715. Durante su primera estancia castellana, el Papa Albani firm\u00f3 un Rescripto con el que se confer\u00eda a Castelgandolfo el t\u00edtulo de \u201cVilla Pontificia\u201d. Tal reconocimiento, que dur\u00f3 hasta el final del Estado Pontificio, comportaba, para los ciudadanos de Castelgandolfo, el privilegio de ser sustraidos a la jurisdicci\u00f3n de las magistraturas administrativa y judicial comunes, y de estar sujetos a las especiales del Prefecto del Palacio Apost\u00f3lico y del Mayordomo. Las estancias del Papa Albani estuvieron caracterizadas por una gran familiaridad con los lugare\u00f1os, especialmente los m\u00e1s pobres, a quienes el Papa di\u00f3 abundantes muestras de liberalidad. A Clemente XI se deben los trabajos de restauraci\u00f3n del Palacio despu\u00e9s del largo abandono y las mejoras del pueblo, cuyo n\u00facleo habitado se hab\u00eda ampliado notablemente. Una l\u00e1pida colocada al principio de la carretera de Castelgandolfo, a\u00fan existente, recuerda las obras realizadas por el Papa en beneficio de la ciudadela.<br \/>\nDurante 25 a\u00f1os la Villa pontificia no fue visitada por los sucesores del Papa Albani, y en junio de 1741, el Palacio se volvi\u00f3 a abrir para acoger al Papa Benedicto XIV Lambertini (1740-1758), elegido en el verano del a\u00f1o anterior. \u201cFue uno de los pont\u00edfices que m\u00e1s se ligaron a Castelgandolfo donde, como sol\u00eda decir, pod\u00eda liberar su alma\u201d (cf. Emilio Bonomelli, I Papi in campagna, p. 111). Sus visitas asumieron un tono de gran simplicidad, lejos de la fastuosidad de sus predecesores: \u201cNo quiero complicaciones. Las complicaciones para cuando estemos en Roma\u201d, sol\u00eda responder a las petulantes y con frecuencia inoportunas peticiones de audiencias y visitas que se le presentaban. Durante su pontificado no dej\u00f3 de cuidar y embellecer el palacio. Entre las obras principales se recuerda la decoraci\u00f3n de la galer\u00eda de Alejandro VII, obra de Pier Leone Ghezzi, a base de pinturas en t\u00e9mpera que representan vistas panor\u00e1micas de las colinas de Albani con alegres escenas r\u00fasticas, y la nueva Logia de las Bendiciones, mandada construir en 1749, dominada por un gran reloj.<br \/>\nClemente XIII Rezzonico (1758-1769), sucesor del Papa Lambertini en 1758, visit\u00f3 Castelgandolfo a partir del a\u00f1o siguiente. El cambio de aires que los m\u00e9dicos le hab\u00edan aconsejado le fue tan ben\u00e9fico que durante otros seis a\u00f1os, hasta 1765, pas\u00f3 per\u00edodos de hasta un mes. S\u00f3lo en los \u00faltimos tres a\u00f1os, las crecientes preocupaciones de su pontificado le impidieron ir a Castello como habr\u00eda deseado. Su nombre queda ligado a los preciosos objetos lit\u00fargicos y obras de arte con las que enriqueci\u00f3 la Iglesia parroquial y la Capilla privada del Palacio. Una l\u00e1pida sobre la Puerta romana recuerda las obras de ampliaci\u00f3n y pavimentaci\u00f3n de la v\u00eda de acceso, mandadas hacer por \u00e9l.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su sucesor, Clemente XIV Ganganelli (1769-1774), ocup\u00f3 el solio pontificio durante poco m\u00e1s de cinco a\u00f1os y m\u00e1s de cinco veces, el oto\u00f1o de cada a\u00f1o, pasaba sus vacaciones en Castello. De naturaleza vivaz y exhuberante, humor jovial y chistoso, ten\u00eda necesidad de movimiento y asueto. En Castelgandolfo \u201cno se limitaba a los cortos paseos a pie por las famosas galer\u00edas o por la villa, sino que a menudo sal\u00eda fuera del palacio a caballo&#8230; con vestido blanco de viaje, botas y tricornio blancos\u201d (ibid., p. 149). Y, una vez fuera del lugar, le gustaba galopar a tal velocidad que ninguno del s\u00e9quito ni de la escolta pod\u00edan seguirle. En 1771, tras haber sufrido dos ca\u00eddas del caballo y la ruptura de un hombro, los familiares lograron convencerle para que renunciara definitivamente a su pasatiempo preferido. En 1773 ampli\u00f3 la residencia pontificia con la compra de la anexa Villa Cybo.<br \/>\nPio VI Braschi, elegido en 1775, no se aloj\u00f3 nunca en la residencia estival en todo el largo pontificado que dur\u00f3 un cuarto de siglo. Durante su reinado, el 27 febrero de 1798, tuvo lugar en Castello el sangriento combate de los habitantes de los Castillos Romanos (en particular Castelgandolfo, Albano y Velletri) que permanecieron fieles al Papa contra las tropas de Joaqu\u00edn Murat. Los insurrectos, despu\u00e9s de haber combatido hasta el extremo, se refugieron en el Palacio pontificio que fue abatido a ca\u00f1onazos y saqueado por los franceses.<br \/>\nEl 14 de marzo del 1800 fue elegido en Venecia Pio VII Chiaramonti (1800-1823), quien en 1803 reabri\u00f3 el Palacio de Castelgandolfo, despu\u00e9s de haber realizado las obras de restauraci\u00f3n y acondicionamiento necesarios. Regres\u00f3 en 1804 y 1805 hasta que la desventura napole\u00f3nica, primero con la invasi\u00f3n de los Estados Pontificios, y despu\u00e9s con la prisi\u00f3n del Papa, hizo nuevamente imposible la estancia. Despu\u00e9s de su liberaci\u00f3n, el 17 de marzo de 1814, abdicado Napole\u00f3n, en el mes de octubre de dicho a\u00f1o el Papa Chiaramonti pudo finalmente reemprender sus vacaciones oto\u00f1ales en Castelgandolfo, las cuales constituyeron, quiz\u00e1s, el \u00fanico momento de paz en los tormentosos avatares de su pontificado.<br \/>\nEl Papa Le\u00f3n XII della Genga (1823-1829) estuvo en Castelgandolfo un solo d\u00eda, el 21 de octubre de 1824, hu\u00e9sped de los Capuchinos de Albano, pero aunque visit\u00f3 la Iglesia de la plaza, no puso los pies en la residencia pontificia por no resultarle simp\u00e1tica.<br \/>\nNi siquiera su sucesor, Pio VIII Castiglioni (1829-1830), en su breve pontificado de 20 meses, fue a Castello.<br \/>\nEn 1831 fue elegido Papa Gregorio XVI Cappellari (1831-1846). Sus vacaciones en Castello, casi siempre en octubre, fueron asiduas y estuvieron marcadas por su estilo simple de monje camaldulense. Desde Castello, en 1845, el Papa Cappellari fue un dia a Tivoli, al Colegio de los Jesuitas, donde pudo contemplar curioso las primeras \u201cdaguerrotipias\u201d y posar delante del fot\u00f3grafo. Asisti\u00f3 con gran inter\u00e9s adem\u00e1s a algunas pruebas de iluminaci\u00f3n el\u00e9ctrica, y observar un modelo de barco a vapor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Pio IX Mastai Ferretti (1846-1878) residi\u00f3 en Castello a temporadas breves e intermitentes en las estaciones m\u00e1s diversas, alternadas con el Puerto de Anzio. En efecto, no ten\u00eda una particular atracci\u00f3n por la vida del campo y, amaba m\u00e1s la ciudad en la que sol\u00eda moverse con m\u00e1s desenvoltura. Los viejos castellanos recuerdan la sencillez del Papa Mastai cuando sal\u00eda a pie por el pueblo, entraba en las casas y con frecuencia, si encontraba la olla en el fuego, levantaba la tapa para ver si el alimento era suficiente, proveyendo, en caso contrario, con generosas sumas de dinero. En Castelgandolfo Pio IX conced\u00eda audiencia con una prodigalidad nunca usada por sus predecesores y, en los \u00faltimos a\u00f1os, debido a la creciente facilidad de los viajes, la ciudadela ve\u00eda llegar tambi\u00e9n grupos numerosos de peregrinos extranjeros. La \u00faltima estancia  castellana del Papa Mastai fue del 28 al 31 mayo 1869, inspirado exclusivamente por el deseo de venerar el milagroso Crucifijo de Nemi que aquel a\u00f1o se celebraba el segundo aniversario. Eran los \u00faltimos meses de vida del Estado pontificio que ver\u00eda el final con la toma de la Puerta Pia, el 20 de septiembre de 1870.<br \/>\nAunque los Papas no salieron nunca del Vaticano desde 1870 hasta el a\u00f1o de la Conciliaci\u00f3n, no por ello se interrumpi\u00f3 el v\u00ednculo afectivo con la villa de Castelgandolfo. Despu\u00e9s de 1870, Pio IX acogi\u00f3 en el Palacio dos comunidades de clausura, una de monjas basilianas procedentes de la Polonia rusa, y otra de Clarisas que hab\u00edan abandonado su convento de Albano tras la incautaci\u00f3n de bienes eclesi\u00e1sticos. El Papa Le\u00f3n XIII Pecci (1878-1903) \u2013 que hab\u00eda donado a la Iglesia parroquial dos art\u00edsticos candelabros como adorno del altar \u2013 denominaba familiarmente \u201cel peque\u00f1o Castelgandolfo\u201d al torre\u00f3n de las murallas de Le\u00f3n IV en el Vaticano, donde se alojaba alguna vez en el verano. Pio X Sarto (1903-1914) y Benedicto XV De la Chiesa (1914-1922) mandaron construir dos edificios que todav\u00eda llevan su nombre, destinados a casas populares para los castellanos menos pudientes. Pio X mand\u00f3 preparar en el Palacio un apartamento para la estancia veraniega de su Secretario de Estado, el Cardenal Rafael Merry del Val, quien pas\u00f3 algunos per\u00edodos de un mes, entre agosto y septiembre, de 1904 a 1907.<br \/>\nPio XI Ratti (1922-1939) puede ser considerado el primer Papa de los tiempos modernos que haya residido en Castelgandolfo. Tras un breve tiempo de las necesarias obras de restauraci\u00f3n, entre 1934 y 1938 transcurri\u00f3 sus per\u00edodos de descanso en la antigua residencia, primero dos meses y prolongando hasta seis meses al a\u00f1o. En el apartamento papal, Pio XI mand\u00f3 construir una nueva Capilla privada, donde hizo colocar una reproducci\u00f3n del cuadro de la Virgen de Czestochowa, regalo de los obispos polacos; las paredes laterales fueron cubiertas con frescos del pintor Rosen de Leopoli que representan dos acontecimientos de la historia antigua y reciente de Polonia: en una parte la resistencia de Czestochowa en 1655 contra los suecos de Gustavo Adolfo, y en la otra la victoria de Varsovia contra los bolcheviques el 15 de agosto de 1920, denominada \u201cmilagro del V\u00edstula\u201d. Pio XI hab\u00eda residido en Polonia desde 1918 hasta 1921, primero como Visitador y despu\u00e9s como Nuncio Apost\u00f3lico. Desde el Palacio de Castelgandolfo, al tramonto de su vida terrena, el Papa levant\u00f3 su voz numerosas veces contra las nefastas doctrinas del nacionalismo racista, llegando incluso a ofrecer su vida para la salvaguardia de la paz, en el memoriable radiomensaje del 29 de septiembre de 1938.<br \/>\nPio XII Pacelli (1939-1958), visit\u00f3 Castelgandolfo en su primer a\u00f1o de pontificado y, en el mes de julio eman\u00f3 \u201cex arce Gandulphi\u201d su primera enc\u00edclica Summi Pontificatus. Desde aqu\u00ed, el 24 de agosto de 1939, hizo por radio un \u00faltimo llamamiento a las naciones para evitar el conflicto: \u201cEl peligro es inminente pero todav\u00eda hay tiempo. Nada est\u00e1 perdido con la paz.Todo puede serlo con la guerra\u201d. El Papa, comprometido en una incansable obra de paz, no regres\u00f3 a Castelgandolfo durante el per\u00edodo de guerra, y la residencia se convirti\u00f3 en punto de referencia y de asilo seguro para la poblaci\u00f3n local. Tras la sucesos posteriores al 8 de septiembre de 1943, las poblaciones de Castelgandolfo y de los pueblos vecinos, llenas de p\u00e1nico, se refugieron en las Villas Pontificias que gozaban del privilegio de la extraterritorialidad, hasta que volvi\u00f3 la calma. El 22 de enero de 1944, tras el desembarque de Anzio, habi\u00e9ndose convertido toda la zona en un frente de guerra, los habitantes de Castelgandolfo y de los alrededores corrieron de nuevo a las puertas de las Villas: se calcula que hasta doce mil personas encontraron refugio en aquel triste per\u00edodo, y all\u00ed permanecieron hasta la liberaci\u00f3n de Roma, el 4 de junio. El apartamento papal fue reservado a las madres que estaban a punto de dar a luz, de modo que en aquellos meses pudieron nacer unos cuarenta ni\u00f1os. Desgraciadamente, tambi\u00e9n fueron numerosas las v\u00edctimas de los bombardeos en el conf\u00edn de las Villas: el 1 de febrero de aquel a\u00f1o fueron destruidos los Conventos de Clarisas y Basilianas, perdiendo la vida dieciocho monjas; el 10 de febrero sufri\u00f3 la misma suerte el Colegio de Propaganda Fide, con m\u00e1s de quinientos muertos y numerosos heridos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nS\u00f3lo el 22 de agosto de 1946, el Papa reemprendi\u00f3 su estancia veraniega en Castello, que continu\u00f3 regularmente cada a\u00f1o hasta 1958 con per\u00edodos de hasta cinco meses. A excepci\u00f3n del tiempo de guerra, puede decirse que el Papa Pacelli transcurri\u00f3 en Castelgandolfo casi un tercio de su pontificado. Fue precisamente en Castelgandolfo donde al alba del 9 de octubre de 1958, conclu\u00eda su peregrinaci\u00f3n en la tierra el primer Papa en la historia de la residencia.<br \/>\nEl 28 de octubre fue elegido Juan XXIII Roncalli (1958-1963) quien, pocos d\u00edas despu\u00e9s, visit\u00f3 Castello. Una l\u00e1pida conmemorativa en el interior de la iglesia parroquial recuerda la generosidad del Papa que quiso devolver al templo y a la cripta subterr\u00e1nea el primitivo esplendor. El Papa Juan XXIII instaur\u00f3 dos tradiciones en Castelgandolfo: el rezo del Angelus en la ma\u00f1ana del domingo, en el patio del Palacio, y la Santa Misa en la parroquia con ocasi\u00f3n de la fiesta de la Asunci\u00f3n.<br \/>\nPablo VI Montini (1963-1978), algunas semanas despu\u00e9s de su elecci\u00f3n, el 21 de junio, fue a Castelgandolfo el 5 de agosto para su estancia veraniega; all\u00ed regres\u00f3 anualmente, de mediados de julio a mediados de septiembre. Su car\u00e1cter t\u00edmido y reservado no le impidieron establecer una relaci\u00f3n de afectuosa cordialidad y paternal solicitud con los habitantes de Castelgandolfo y de las Villas. En el Angelus del 13 de agosto de 1972, describi\u00f3 c\u00f3mo era su jornada en Castello: \u201cTambi\u00e9n Nos gozamos un poco de este don que el Se\u00f1or nos regala. Respiramos este aire saludable, admiramos la belleza de este marco natural, saboreamos el encanto de su luz y silencio y tambi\u00e9n buscamos un poco de descanso para nuestras pobres fuerzas que son cada vez m\u00e1s excasas y ahora tambi\u00e9n un poco cansadas&#8230;.\u201d. El A\u00f1o Santo de 1975, que vio la afluencia de numerosos peregrinos a Roma, indujo al Papa a regresar al Vaticano cada mi\u00e9rcoles para las audiencias generales. Se iniciaron entonces los desplazamientos semanales en helic\u00f3ptero que permit\u00edan al Papa llegar r\u00e1pidamente al Vaticano sin obstaculizar m\u00e1s el ya congestionado tr\u00e1fico de la Via Apia. Son numerosas las obras queridas y realizadas por Pablo VI para favorecer la poblaci\u00f3n de Castelgandolfo, como el moderno Colegio pontificio que lleva su nombre, la Iglesia de San Pablo con todo un complejo anexo para actividades de pastoral en el mismo barrio surgido junto a la Via Apia, y la iglesia de la Virgen del Lago. El 14 de julio de 1978, el Papa se desplaz\u00f3 hasta Castelgandolfo esperando, como cada a\u00f1o, que el aire saludable le hiciera recobrar nuevas fuerzas, pero el domingo 6 de agosto, a causa de un aumento de fiebre, no pudo asomarse al balc\u00f3n del Palacio para el rezo del Angelus, y por la tarde entregaba su alma a Dios.<br \/>\nJuan Pablo I Luciani, elegido el 26 de agosto 1978, no tuvo posibilidad de ir a Castelgandolfo durante su breve pontificado que apenas dur\u00f3 33 d\u00edas.<br \/>\nEn la tarde del domingo 8 de octubre, el Cardenal Karol Wojtyla, Arzobispo de Cracovia, presente en Roma para el c\u00f3nclave, visit\u00f3 las Villas Pontificias para transcorrer all\u00ed un momento de serena tranquilidad. Ocho d\u00edas despu\u00e9s, en la tarde del 16 de octubre de 1978, los romanos y peregrinos llegados a la Plaza de San Pedro tras la fumata blanca, le aclamaban como el primer Papa polaco de la historia que asum\u00eda el nombre de Juan Pablo II. El Pont\u00edfice no se hizo esperar en Castelgandolfo; la ciudadela hab\u00eda quedado demasiado tiempo en luto por la muerte de dos Pont\u00edfices en menos de dos meses. Al llegar a la plaza de Castelgandolfo la tarde del 25 de octubre, fue acogido con entusiasmo por los castellanos, a quienes \u00e9l salud\u00f3 enseguida como \u201cconciudadanos\u201d.\n<\/p>\n<p>CRONOLOGIA DE LAS ESTANCIAS DE LOS PAPAS EN CASTELGANDOLFO <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nURBANO VIII (1623-1644)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1626: 10-20 mayo; 8-26 octubre<br \/>\n1627: 1-10 mayo; 15-27 octubre<br \/>\n1628: 7-19 mayo; 18-29 octubre<br \/>\n1629: 9-22 mayo; 15-29 octubre<br \/>\n1630: 22 abril-7 mayo; 15-29 octubre<br \/>\n1631: 13-27 mayo; 11-29 octubre<br \/>\n1632: 28 abril-19 mayo; 30 septiembre-30 octubre<br \/>\n1633: 18 abril-3 mayo; 1-29 octubre<br \/>\n1634: 29 abril-23 mayo; 1-29 octubre<br \/>\n1635: 18-25 mayo; 8-18 junio; 19-30 octubre<br \/>\n1636: 15-29 abril; 23 mayo-7 junio; 6-30 octubre<br \/>\n1637: 10 mayo-6 junio; 19-29 octubre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ALEJANDRO VII (1655-1667)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1655: 4-21 mayo<br \/>\n1657: 24 abril-9 mayo; 11-19 mayo; 4-25 octubre<br \/>\n1658: 5-28 mayo; 2-28 octubre<br \/>\n1659: 28 abril-20 mayo; 2-30 octubre<br \/>\n1660: 20 abril-4 mayo; 6-15 mayo; 1-30 octubre<br \/>\n1661: 27 abril-23 mayo;3 octubre-6 noviembre<br \/>\n1662: 19 abril-16 mayo<br \/>\n1663: 3-23 mayo; 9 octubre-6 noviembre<br \/>\n1664: 5-19 mayo; 7-29 octubre<br \/>\n1665: 24 abril-13 mayo; 14 mayo-1 junio\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CLEMENTE XI (1700-1721)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1710: 21 mayo-16 junio<br \/>\n1711: 8-27 junio<br \/>\n1712: 8.26 junio<br \/>\n1713: 5-28 junio<br \/>\n1714: 7 octubre-9 noviembre<br \/>\n1715: 9 octubre-11 noviembre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BENEDICTO XIV (1740-1758)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1741: 3-6 junio; 28 septiembre-30 octubre<br \/>\n1742: 27 mayo-27 junio; 27 septiembre-30 octubre<br \/>\n1743: 24 mayo-27 junio<br \/>\n1745: 15 mayo-15 juno<br \/>\n1746: 7 mayo-7 junio<br \/>\n1747: 3-26 junio<br \/>\n1748: 24 mayo-26 junio<br \/>\n1749: 26 mayo-26 junio<br \/>\n1750: 28 mayo-26 junio<br \/>\n1751: 27 mayo-27 junio<br \/>\n1752: 25 mayo-26 junio<br \/>\n1753: 1-26 junio<br \/>\n1754: 27 mayo-26 junio<br \/>\n1755: 25 mayo-26 junio<br \/>\n1756: 28 mayo-26 junio\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CLEMENTE XIII (1758-1769)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1759: 3-12 junio; 15-27 junio; 3-26 octubre<br \/>\n1760: 27 septiembre-25 octubre<br \/>\n1761: 30 mayo-26 junio; 28 septiembre-26 octubre<br \/>\n1762: 28 septiembre-26 octubre<br \/>\n1763: 4-25 junio; 28 septiembre-24 octubre<br \/>\n1764: 25 septiembre-26 octubre<br \/>\n1765: 10-26 junio; 25 septiembre-25 octubre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CLEMENTE XIV (1769-1774)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1769: 27 septiembre-26 octubre<br \/>\n1770: 26 septiembre-28 octubre<br \/>\n1771: 25 septiembre-28 octubre<br \/>\n1772: 21 septiembre-28 octubre<br \/>\n1773: 21 septiembre-28 octubre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PIO VII (1800-1823)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1803: 3-29 octubre<br \/>\n1804: 9-27 octubre<br \/>\n1805: 2-29 octubre<br \/>\n1814: 5-29 octubre<br \/>\n1815: 18 septiembre-30 octubre<br \/>\n1816: 6-21 mayo; 1-29 octubre<br \/>\n1817: 11 mayo-3 junio; 6 junio-1 julio\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GREGORIO XVI (1831-1846)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1831: 6-20 octubre<br \/>\n1832: 1-20 octubre<br \/>\n1833: 5-21 octubre<br \/>\n1834: 9-23 octubre<br \/>\n1835: 8-13 octubre<br \/>\n1836: 17-22 octubre<br \/>\n1839: 7-9 octubre<br \/>\n1840: 16 junio-14 agosto; 16 agosto-17 septiembre<br \/>\n1842: 4-8 octubre<br \/>\n1843: 2-9 octubre<br \/>\n1844: 30 septiembre-7 octubre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PIO IX (1846-1878)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1851: 1-15 julio<br \/>\n1852: 9-26 septiembre<br \/>\n1855: 7-23 mayo<br \/>\n1858: 5-20 mayo<br \/>\n1859: 6-17 octubre<br \/>\n1862: 6-18 octubre<br \/>\n1864: 18 julio-14 septiembre<br \/>\n1865: 12 julio-13 septiembre<br \/>\n1869: 28-31 mayo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PIO XI (1922-1939)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1934: 1 agosto-22 septiembre<br \/>\n1935: 31 julio-30 septiembre<br \/>\n1936: 30 junio-30 septiembre<br \/>\n1937: 1 mayo-30 octubre<br \/>\n1938: 30 abril-28 octubre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PIO XII (1939-1958)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1939: 24 julio-28 octubre<br \/>\n1946: 22 agosto-noviembre<br \/>\n1947: 31 julio-29 noviembre<br \/>\n1948: 29 julio-27 noviembre<br \/>\n1949: 4 agosto-26 noviembre<br \/>\n1950: 16 julio-28 octubre<br \/>\n1951: 12 julio-1 diciembre<br \/>\n1952: 19 julio-29 noviembre<br \/>\n1953: 25 julio-28 noviembre<br \/>\n1954: 31 julio-27 noviembre<br \/>\n1955: 30 julio-26 noviembre<br \/>\n1956: 14 julio-10 noviembre<br \/>\n1957: 24 julio-16 noviembre<br \/>\n1958: 24 julio-9 octubre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JUAN XXIII (1958-1963)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1958: 21 noviembre<br \/>\n1959: 19 julio-24 septiembre<br \/>\n1960: 25 julio-23 septiembre<br \/>\n1961: 16 julio-30 septiembre<br \/>\n1962: 15 julio-1 septiembre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PABLO VI (1963-1978)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1963: 5 agosto-11 septiembre<br \/>\n1964: 15 julio-12 septiembre<br \/>\n1965: 19 julio-12 septiembre<br \/>\n1966: 16 julio-17 septiembre<br \/>\n1967: 26 julio-6 septiembre<br \/>\n1968: 17 julio-22 agosto; 25 agosto-19 septiembre<br \/>\n1969: 10 julio-31 julio; 13 agosto-13 septiembre<br \/>\n1970: 16 julio-17 septiembre<br \/>\n1971: 15 julio-16 septiembre<br \/>\n1972: 15 julio-21 septiembre<br \/>\n1973: 14 julio-19 septiembre<br \/>\n1974: 17 julio-18 septiembre<br \/>\n1975: 17 julio-13 septiembre<br \/>\n1976: 15 julio-21 septiembre<br \/>\n1977: 14 julio-22 septiembre<br \/>\n1978: 14 julio-6 agosto\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JUAN PABLO II (1978-2005)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1978: 25 octubre<br \/>\n1979: 4-6 enero; 4-6 febrero; 16-18 abril; 30 mayo; 11-13 junio; 15 julio-15 septiembre; 8-10 octubre; 26-31 diciembre<br \/>\n1980: 17-19 febrero; 7-11 abril; 2-5 junio; 13 julio-20 septiembre; 19-22 noviembre; 26-30 diciembre<br \/>\n1981: 27 febrero-3 marzo; 20-22 abril; 16 agosto-17 octubre<br \/>\n1982: 19-23 febrero; 12-14 abril; 14 julio-22 septiembre<br \/>\n1983: 2-4 enero; 14-15 febrero; 10-12 marzo; 4-5 abril; 10 julio-10 septiembre; 13-21 septiembre; 28-31 diciembre<br \/>\n1984: 23-24 abril; 13-15 mayo; 11 julio-9 septiembre; 21-26 septiembre; 26-29 diciembre<br \/>\n1985: 7 julio-8 agosto; 20 agosto-25 septiembre<br \/>\n1986: 1-4 enero; 30 marzo-1 abril; 8 julio-20 septiembre; 26-30 diciembre<br \/>\n1987: 15 julio-10 septiembre; 21-25 septiembre; 26-29 diciembre<br \/>\n1988; 4-8 abril; 22 julio-10 septiembre; 19-24 septiembre; 26-30 diciembre<br \/>\n1989: 26-28 marzo; 21 julio-18 agosto; 21 agosto-22 septiembre; 24-27 septiembre; 27-30 diciembre<br \/>\n1990: 15-17 abril; 20 julio-1 septiembre; 11-26 septiembre; 26-29 diciembre<br \/>\n1991: 1-2 abril; 19 julio-13 agosto; 20 agosto-21 septiembre; 26-28 diciembre<br \/>\n1992: 20-21 abril; 28 julio-17 agosto; 2-26 septiembre; 27-30 diciembre<br \/>\n1993: 12-13 abril; 16 julio-9 agosto; 16 agosto-4 septiembre; 10-28 septiembre; 26-28 diciembre<br \/>\n1994: 3-5 abril; 7 julio-17 agosto; 27 agosto-1 octubre; 26-31 diciembre<br \/>\n1995: 16-22 abril; 22 julio-14 septiembre; 20-30 septiembre; 27-30 diciembre<br \/>\n1996: 8-12 abril; 23 julio-19 septiembre; 22 septiembre-1 octubre; 26-31 diciembre<br \/>\n1997: 31 marzo-4 abril; 19 julio-21 agosto; 24 agosto-27 septiembre; 26-30 diciembre<br \/>\n1998: 13-17 abril; 21 julio-18 septiembre; 20-28 septiembre; 26-30 diciembre<br \/>\n1999: 5-10 abril; 20 julio-29 septiembre<br \/>\n2000: 24-28 abril; 22 julio-1 septiembre<br \/>\n2001: 16-21 abril; 20 julio-22 septiembre; 27-29 septiembre<br \/>\n2002: 8-23 julio; 2-16 agosto; 19 agosto-30 septiembre<br \/>\n2003: 10 julio-11 septiembre; 14-25 septiembre<br \/>\n2004: 17 julio-29 septiembre\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BENEDICTO XVI (2005-   )<br \/>\n2005: 5 mayo; 28 julio-18 agosto; 21 agosto-28 septiembre;<br \/>\n2006: 16-21 abril; 28 julio-9 septiembre; 14 septiembre-4 octubre;<br \/>\n2007: 8-13 abril; 14-18 mayo; 27 julio-1 septiembre; 2 septiembre-7 septiembre; 9 septiembre -3 octubre.<br \/>\n2008: 23-30 marzo; 2-12 julio; 21-28 julio; 11 agosto &#8211; 12 septiembre; 15-30 septiembre.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CASTELGANDOLFO: DE RESIDENCIA IMPERIAL A VILLA PONTIFICIA El visitante que entra por vez primera en las Villas Pontificias de Castelgandolfo no imagina encontrarse con importantes restos de una de las m\u00e1s famosas villas de la antig\u00fcedad, la Albanum Domitiani, grande residencia de campo del emperador Domiciano (81-96 d.C.), que ten\u00eda una extensi\u00f3n de 14 km2, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/castelgandolfo\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCASTELGANDOLFO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23820","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23820","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23820"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23820\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}