{"id":23834,"date":"2016-02-05T16:14:09","date_gmt":"2016-02-05T21:14:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catalina-de-medicis\/"},"modified":"2016-02-05T16:14:09","modified_gmt":"2016-02-05T21:14:09","slug":"catalina-de-medicis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/catalina-de-medicis\/","title":{"rendered":"CATALINA DE MEDICIS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Nacida el 13 de Abril de 1519; muerta el 5 de Enero de 1589; era hija de Lorenzo (II) de M\u00e9dicis, duque de Urbino, y Madeleine de la Tour d\u2019Auvergne quien, por su madre, Catalina de Borb\u00f3n, estaba emparentada con la casa real de Francia. Hu\u00e9rfana cuando s\u00f3lo ten\u00eda unas semanas de edad, Catalina apenas hab\u00eda alcanzado los trece a\u00f1os cuando Francisco I, rey de Francia, ansioso de frustrar los proyectos del emperador Carlos V y ganar la amistad de Clemente VII, t\u00edo de Catalina, dispuso el matrimonio entre Catalina y su segundo hijo Enrique, yendo Clemente VII a Marsella en Octubre de 1533 para la ceremonia. Sin embargo, la muerte del pont\u00edfice durante el a\u00f1o siguiente impidi\u00f3 a Francisco I obtener las ventajas pol\u00edticas que hab\u00eda esperado de esta uni\u00f3n. Habiendo aportado a la corte francesa s\u00f3lo 100.000 escudos y escasa dotaci\u00f3n, Catalina fue relegada a \u00faltimo t\u00e9rmino, donde permaneci\u00f3 incluso cuando, a la muerte del hermano mayor de su marido, alcanz\u00f3 la dignidad de Delfina. Obligada a continuar en esta relativa oscuridad durante diez a\u00f1os por no tener hijos, toda su pol\u00edtica mientras tanto consisti\u00f3 en intentar conservar el favor de Diana de Poitiers, la amante de su marido, y de la duquesa d\u2019Etampes, amante de Francisco I. Al acceder al trono Enrique II, el 31 de Marzo de 1547, Catalina se convirti\u00f3 en reina de Francia, pero aun as\u00ed sigui\u00f3 siendo poco notoria, excepto durante la corta campa\u00f1a de Enrique II en Lorena, cuando actu\u00f3 como regente, e incluso entonces demostr\u00f3 su habilidad pol\u00edtica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue s\u00f3lo a la muerte de Enrique II, el 10 de Julio de 1559, cuando comenz\u00f3 realmente la carrera pol\u00edtica de Catalina. Su hijo Francisco II, marido de Mar\u00eda Estuardo, fue rey, y los Guisa, t\u00edos de Mar\u00eda Estuardo, estaban en el poder, una situaci\u00f3n que superaba la paciencia de Catalina. Los hugonotes confiaban en ella porque todos sab\u00edan que los salmos de Marot siempre le hab\u00edan deleitado, y que hab\u00eda prometido recientemente al pr\u00edncipe de Cond\u00e9 y al almirante Coligny, que eran los dirigentes hugonotes, libertad y seguridad para sus seguidores. Pero los intrigantes hugonotes desarrollaron un Estado dentro del Estado en Francia, y Castelnau nos cuenta que en sus s\u00ednodos se les instaba a adoptar \u201ctodos los medios de autodefensa y ataque, a suministrar dinero a los militares y a intentar apoderarse de ciudades y fortalezas\u201d. Catalina se vio obligada a permitir a los Guisa que sofocasen la conspiraci\u00f3n de Amboise, en Marzo de 1560, y a ejercer durante unos meses una especie de dictadura cat\u00f3lica. Luego para controlar y paralizar su poder, nombr\u00f3 canciller a Michel de l\u2019H\u00f4pital, un hombre cuya mujer e hijos eran calvinistas, y convoc\u00f3 una asamblea de notables en Fontainebleau (Agosto de 1560) en la que se decidi\u00f3 que se suspendiera el castigo de los herejes, y que los Estados Generales, de los que se esperaba la paz religiosa, se iban a reunir en Orleans en Diciembre. Mientras tanto muri\u00f3 Francisco II el 5 de Diciembre de 1560.\n<\/p>\n<p>La pol\u00edtica de Catalina sigui\u00f3 siendo la que hab\u00eda sido durante el breve reinado de Francisco II. Continu\u00f3 oscilando entre cat\u00f3licos y protestantes para asegurar el dominio de la familia real, y estuvo maniobrando entre la Inglaterra protestante, a cuya reina, Isabel, pretendi\u00f3 en ciertos momentos como nuera,.y la Espa\u00f1a cat\u00f3lica, cuyo rey, Felipe II era su yerno. As\u00ed se esforzaba Catalina en garantizar la independencia y el autogobierno pol\u00edtico de la monarqu\u00eda francesa. Como Carlos IX, segundo hijo de Catalina y sucesor de Francisco II, apenas ten\u00eda diez a\u00f1os, Catalina fue la regente y virtualmente la soberana. Nombr\u00f3 a Antonio de Borb\u00f3n, rey de Navarra y protestante, lugarteniente general del reino, aument\u00f3 el poder de l\u2019H\u00f4pital, infligi\u00f3 a los Guisa una especie de derrota pol\u00edtica obstaculizando el matrimonio de Mar\u00eda Estuardo con Don Carlos, hijo de Felipe II, y convoc\u00f3 la conferencia de Poissy en un esfuerzo de conseguir la comprensi\u00f3n teol\u00f3gica entre cat\u00f3licos y hugonotes. \u201cEs imposible\u201d, escribi\u00f3 a Roma, \u201creducir por las armas o la ley a los que est\u00e1n separados de la Iglesia romana, tan grande es su n\u00famero\u201d.Tambi\u00e9n se opuso a su yerno, Felipe II de Espa\u00f1a, que ped\u00eda severidad contra los hugonotes, y el edicto de Enero de 1562 les garantizaba tolerancia. Los intereses pol\u00edticos que coadyuvaban a enemistar a las facciones religiosas en discordia no disminuyeron: la arrogancia de los hugonotes exasperaba a los cat\u00f3licos, y la matanza de Vassy (Marzo de 1562) inici\u00f3 la primera guerra de religi\u00f3n, cuya \u00fanico resultado fue una victoria para la pol\u00edtica los Guisa y una derrota para la de la regente. Por un momento Catalina pens\u00f3 en tomar partido por Cond\u00e9 contra los Guisa, y de conformidad con ello le escribi\u00f3 cuatro cartas, que los hugonotes posteriormente afirmaron que hab\u00edan contenido sus \u00f3rdenes a Cond\u00e9 de que tomara las armas, pero que Catalina declar\u00f3 que hab\u00edan sido alteradas. Entonces  los acontecimientos se sucedieron r\u00e1pidamente, y sufri\u00f3 la humillaci\u00f3n de ver a Guisa traer de vuelta a Par\u00eds a Carlos IX. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>A partir de entonces Catalina fluctu\u00f3 entre las fuerzas cat\u00f3lica y hugonotes. Negociaba y vigilaba las intrigas de Espa\u00f1a cuando interven\u00eda en favor de los cat\u00f3licos; de Inglaterra cuando se interesaba por los hugonotes; y del emperador, que sacaba provecho de la anarqu\u00eda francesa para reclamar los tres obispados recientemente conquistados por Enrique II. El asesinato de Guisa por el hugonote Poltrot de Mere (18 de Febrero de 1563), apresur\u00f3 la hora de la paz, y cuando el tratado de Amboise (12 de Marzo de 1563) hubo concedido ciertas libertades a los protestantes, Catalina, para demostrar a Europa que ya no exist\u00eda discordia en Francia, envi\u00f3 tanto a cat\u00f3licos como a protestantes a recuperar Le Havre (28 de Julio de 1563), que el almirante de Coligny hab\u00eda cedido a los ingleses. Fue en realidad un gran periodo en la vida de Catalina. Carlos IX, que hab\u00eda alcanzado su mayor\u00eda de edad el 27 de Junio, declar\u00f3 solemnemente que ella gobernar\u00eda m\u00e1s que nunca; el tratado con Inglaterra, 11 de Abril de 1564, asegur\u00f3 Calais para Francia, y Catalina y el joven rey hicieron un recorrido por las provincias. La entrevista en Bayona entre Catalina y el duque de Alba (Junio 1565) produjo un renacimiento de la inquietud; los protestantes extendieron el rumor de que la reina madre hab\u00eda conspirado contra ellos con el rey de Espa\u00f1a, y que un importante acopio de armas estaba en marcha. Para el creciente odio de Catalina contra Coligny; su temor de que Carlos IX, susceptible a la influencia hugonote, se aliara con el pr\u00edncipe de Orange e hiciera la guerra a Espa\u00f1a; su orden de asesinato de Coligny para poder recuperar el control sobre Carlos IX; y finalmente para la relaci\u00f3n entre el asesinato de Coligny y la matanza del d\u00eda de San Bartolom\u00e9 y la responsabilidad de Catalina en este asunto, ver el art\u00edculo D\u00eda de San Bartolom\u00e9.<\/p>\n<p>Carlos IX muri\u00f3 el 30 de Mayo de 1574, y Enrique, duque de Anjou, a quien Catalina hab\u00eda hecho rey de Polonia s\u00f3lo recientemente, se convirti\u00f3 en rey de Francia. Ten\u00eda mucho cari\u00f1o a este tercer hijo, pero s\u00f3lo ten\u00eda una limitada influencia sobre \u00e9l. Las concesiones que hizo a los protestantes en el tratado conocido como \u201cPaz de Monsieur\u201d (5 de Mayo de 1576) produjeron la constituci\u00f3n de la Santa Liga para la protecci\u00f3n de los intereses cat\u00f3licos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante doce a\u00f1os el poder de los Guisa en Francia fue constantemente en aumento, sirviendo s\u00f3lo para fortalecerlo la despiadada guerra contra los hugonotes, y como consecuencia Catalina sufri\u00f3 cruelmente. Rodeado de sus favoritos, Enrique III dej\u00f3 caer su dinast\u00eda en el descr\u00e9dito. El hijo menor de Catalina, Francisco de Valois, muri\u00f3 el 10 de Junio de 1584, y al no tener descendencia Enrique III, Enrique de Borb\u00f3n, un protestante (el futuro Enrique IV), se convirti\u00f3 en heredero de la corona de Francia. Y ahora la descorazonada reina madre y el rey sin hijos ve\u00edan a Francia convertirse en la manzana de la discordia entre la Liga y el partido hugonote; la familia real de los Valois, destinada a la extinci\u00f3n, observaba la lucha como si fueran figurantes que asisten a una representaci\u00f3n teatral. Catalina, siempre ambiciosa, present\u00f3 demanda a la corona de Portugal para un miembro de su familia, y so\u00f1\u00f3 en vano con dar la corona de Francia al hijo de su hija, el marqu\u00e9s de Pont \u00e0 Mousson; pero la cuesti\u00f3n segu\u00eda estando entre los Guisa y los Borbones. A fines de 1587 el due\u00f1o real de Par\u00eds ya no era Enrique III, sino el duque de Guisa, y el \u201cD\u00eda de las Barricadas\u201d (12 de Mayo de 1588) Catalina salv\u00f3 el honor de su hijo yendo en persona a negociar con Guisa quien la recibi\u00f3 como lo har\u00eda un conquistador. As\u00ed gan\u00f3 tiempo para que Enrique III huyera secretamente de Par\u00eds, y luego reconcili\u00f3 provisionalmente a Enrique III con Enrique de Guisa mediante el \u201cEdicto de Uni\u00f3n\u201d (Julio de 1588). Esta intrigante mujer, que utilizaba estos medios para prolongar el disfrute de la corona por un Valois, estaba en Blois con su hijo, Enrique III, para la reuni\u00f3n de los Estados Generales, cuando supo, el 23 de Diciembre de 1588, que Enrique III se hab\u00eda librado de Guisa por medio del asesinato. Su sorpresa fue tr\u00e1gica. \u201cHas cortado, hijo m\u00edo, pero debes coser\u201d, exclam\u00f3 al o\u00edr la noticia, y trece d\u00edas despu\u00e9s muri\u00f3 con la desesperaci\u00f3n de dejar a su hijo en esta cr\u00edtica situaci\u00f3n. Termin\u00f3 pronto, sin embargo, cuando, el 1 de Agosto de 1589, el pu\u00f1al de Jacques Clement interrumpi\u00f3 la existencia terrenal de Enrique. Catalina siempre hab\u00eda colocado en primer t\u00e9rmino los intereses de sus hijos y de su familia, y muri\u00f3 oprimida por la ansiedad de si este \u00faltimo representante seguir\u00eda siendo rey de Francia hasta su muerte.\n<\/p>\n<p>Dictatorial, sin escr\u00fapulos, calculadora y astuta, la sutileza de su pol\u00edtica hostig\u00f3 a todas las partes implicadas y quiz\u00e1 contribuy\u00f3 a la agravaci\u00f3n de la discordia, aunque la propia Catalina se inclinaba a la pacificaci\u00f3n. Adem\u00e1s, al ser intensamente supersticiosa, se rode\u00f3 de astr\u00f3logos. Pero lamentablemente carec\u00eda de una fuerte fe religiosa, y actu\u00f3 a favor del Catolicismo s\u00f3lo porque al hacerlo as\u00ed ve\u00eda alg\u00fan provecho para su corona. Nunca hubo un inter\u00e9s conjunto entre la Iglesia cat\u00f3lica y la pol\u00edtica religiosa de Catalina. En realidad sus m\u00e9todos eran tan esencialmente ego\u00edstas que bordeaban el cinismo, y fue porque los intereses de Francia y de la monarqu\u00eda eran en esa \u00e9poca id\u00e9nticos por lo que Catalina, al obrar en favor de sus hijos, prest\u00f3 incidentalmente un servicio pol\u00edtico directo a Francia y, durante treinta a\u00f1os, evit\u00f3 que los extranjeros interfirieran, o explotaran,  en sus discordias religiosas. Pese a sus muchas preocupaciones encontr\u00f3 tiempo para enriquecer la Biblioteca real, para que Philibert Delorme erigiera las Tuller\u00edas, y para que Pierre Lescot construyera el Hotel de Soissons. En una palabra, fue una mujer del Renacimiento, una disc\u00edpula de Maquiavelo, y el objetivo de su pol\u00edtica puede percibirse cuando se recuerda que fue una madre, coronada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De Reumont, La jeunesse de Catherine de M\u00e9dicis, tr. Baschet (Par\u00eds, 1864); Cheruel, Marie Stuart et Catherine de M\u00e9dicis (Par\u00eds, 1858); Zeller, Le mouvement guisard en 1588: Catherine de M\u00e9dicis et la Journ\u00e9e des Barricades in Revue Historique (1889); Lettres de Catherine de M\u00e9dicis, ed. de la Ferriere, I IV, y de Puchesse, VII (Par\u00eds, Imprimerie Nationale); de Lacombe, Les d\u00e9buts des guerres de religion: Catherine de M\u00e9dicis entre Guise et Cond\u00e9 (Par\u00eds, 1899); Bouchot, Catherine de M\u00e9dicis (Par\u00eds, 1899); Sichel, Catherine de M\u00e9dicis and the French Reformation (Londres, 1905).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">GEORGES GOYAU<br \/>\nTranscrito por Carolyn R. Hust<br \/>\nTraducido por Francisco V\u00e1zquez\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacida el 13 de Abril de 1519; muerta el 5 de Enero de 1589; era hija de Lorenzo (II) de M\u00e9dicis, duque de Urbino, y Madeleine de la Tour d\u2019Auvergne quien, por su madre, Catalina de Borb\u00f3n, estaba emparentada con la casa real de Francia. 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