{"id":23835,"date":"2016-02-05T16:14:11","date_gmt":"2016-02-05T21:14:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-catalina-de-siena\/"},"modified":"2016-02-05T16:14:11","modified_gmt":"2016-02-05T21:14:11","slug":"santa-catalina-de-siena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-catalina-de-siena\/","title":{"rendered":"SANTA CATALINA DE SIENA"},"content":{"rendered":"<p>\n          Mano de Santa Catalina    Santa Catalina de Siena dictando sus di\u00e1logosTerciaria Dominicana, nacida en Siena, el 25 de Marzo de 1347; muri\u00f3 en Roma, el 29 de Abril de 1380. Fue la pen\u00faltima de una familia numerosa. Su padre, Giacomo di Benincasa, era tintorero; su madre, Lapa, hija de un poeta del pueblo. Pertenec\u00edan a la clase media-baja de la facci\u00f3n de mercaderes y peque\u00f1os notarios, conocidos como \u00abel Partido de los Doce\u00bb, que entre una revoluci\u00f3n y otra norm\u00f3 la Rep\u00fablica de Siena desde 1355 hasta 1365. Desde su infancia Catalina empez\u00f3 a tener visiones y a practicar austeridades extremas. A la edad de siete a\u00f1os consagr\u00f3 su virginidad a Cristo; a los diecis\u00e9is a\u00f1os tom\u00f3 el h\u00e1bito de los Terciarios Dominicanos, y renov\u00f3 la vida de anacoretas del desierto en un peque\u00f1o cuarto de la casa de su padre. Despu\u00e9s de tres a\u00f1os de visitas celestiales y una conversaci\u00f3n familiar con Cristo, experiment\u00f3 la experiencia m\u00edstica conocida como los \u00abesponsales espirituales\u00bb, probablemente durante el carnaval de 1366. Luego ella, viviendo con su familia, empez\u00f3 a atender a los enfermos, especialmente aquellos infectados con las enfermedades m\u00e1s repulsivas, a servir a los pobres y trabajar por la conversi\u00f3n de los pecadores. A pesar de siempre sufrir terrible dolor f\u00edsico, vivir largos intervalos de tiempo sin comer nada excepto el Sant\u00edsimo Sacramento, ella estaba siempre radiantemente feliz y llena de sabidur\u00eda pr\u00e1ctica no menor que una elevada profundidad espiritual. Todos sus contempor\u00e1neos atestiguan su extraordinario encanto personal, que prevalec\u00eda sobre las continuas persecusiones de que era objeto incluso por los frailes de su propia orden y sus hermanas en religi\u00f3n. Empez\u00f3 a reunir disc\u00edpulos alrededor suyo, hombres y mujeres, quienes formaban una maravillosa confraternidad espiritual, unida a s\u00ed por los lazos de amor m\u00edstico. Durante el verano de 1370 ella recibi\u00f3 una serie de manifestaciones especiales de misterios divinos, que culminaron en un prolongado trance, un especie de muerte m\u00edstica, en la que tuvo una visi\u00f3n del Infierno, del Purgatorio y del Cielo, y escuch\u00f3 una orden divina de abandonar su celda y entrar en la vida p\u00fablica del mundo. Empez\u00f3 a enviar cartas a hombres y mujeres en toda condici\u00f3n de vida, entr\u00f3 en correspondencia con pr\u00edncipes y rep\u00fablicas de Italia, fue consultada por enviados del Papa acerca de los asuntos de la Iglesia y se ofreci\u00f3 a s\u00ed misma para sanar las heridas de su tierra natal qued\u00e1ndose en la furia de la guerra civil y los destrozos de la facci\u00f3n. Implor\u00f3 al Papa Gregorio XI, dejar Avignon, para reformar el clero y la administraci\u00f3n de Estados Papales, y con ardor se lanz\u00f3 a impulsar la idea del Papa de una Cruzada, con la esperanza de unir los poderes de la cristiandad en contra de los infieles, y restaurar la paz en Italia libr\u00e1ndola de las compa\u00f1\u00edas errantes de soldados mercenarios. Mientras en Pisa, en el cuarto domingo de Cuaresma, en 1375, ella recibi\u00f3 los Estigmas, sin embargo, a ra\u00edz de su especial oraci\u00f3n, las marcas no aparecieron exteriormente en su cuerpo mientras vivi\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Principalmente durante la mala administraci\u00f3n de los oficiales papales, la guerra estall\u00f3 entre Florencia y la Santa Sede, y casi la totalidad de los Estados Papales se levantaron en insurrecci\u00f3n. Catalina hab\u00eda sido enviada en una misi\u00f3n por el Papa para asegurar la neutralidad de Pisa y Lucca. En Junio de 1376, fue a Avignon como embajadora de los Florentinos, para hacer las pases; pero, debido a la mala fe de la rep\u00fablica o de alg\u00fan malentendido causado por los frecuentes cambios en el gobierno, no tuvo \u00e9xito. Sin embargo, ella caus\u00f3 tan profunda impresi\u00f3n en la mente del Papa, que, a pesar de la oposici\u00f3n del Rey de Francia y casi todo el Colegio Sagrado, regres\u00f3 a Rome (17 de Enero de 1377). Catalina pas\u00f3 gran parte de 1377 produciendo una maravillosa renovaci\u00f3n espiritual en los distritos sujetos a la Rep\u00fablica de Siena, y fue en este tiempo que ella milagrosamente aprendi\u00f3 a escribir, aunque parece haber seguido confiando en sus secretarios para su correspondencia. Tempranamente en 1378 fue enviada por el Papa Gregorio a Florencia, a realizar un nuevo esfuerzo por la paz. Desafortunadamente, debido al faccioso comportamiento de sus asociados florentinos, se vio involucrada en las pol\u00edticas internas de la ciudad, y durante un tumulto popular (22 de Junio) sufri\u00f3 un atentado contra su vida. Estaba ligeramente decepcionada en su escape, declarando que sus pecados la hab\u00edan privado de la rosa roja del martirio. Sin embargo, durante la desastrosa revoluci\u00f3n conocida como \u00abel tumulto de Ciomi\u00bb, se qued\u00f3 en Florencia o en su territorio hasta que, los primeros d\u00edas de Agosto, llegaron las noticias de que la paz hab\u00eda sido firmada por la rep\u00fablica y el nuevo Papa. Catalina entonces, instant\u00e1neamente regres\u00f3 a Siena, donde permaneci\u00f3 unos meses en relativo silencio, dictando su \u00abDi\u00e1logo\u00bb, el libro de sus meditaciones y revelaciones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras tanto, el Gran Cisma hab\u00eda dividido la Iglesia. Desde el principio Catalina se adhiri\u00f3 con entusiasmo al reclamante romano, Urbano VI, quien en Noviembre de 1378 la llam\u00f3 a Roma. En la ciudad eterna ella vivi\u00f3 hasta el final de sus d\u00edas, trabajando esforzadamente por la reformaci\u00f3n de la Iglesia, sirviendo al desvalido y al afligifo, y enviando cartas elocuentes en nombre de Urbano arriba, abajo y en todas direcciones. Su esfuerzo r\u00e1pidamente se fue consumiendo; suplic\u00f3 a su Divino Desposado que le permita sobrellevar el castigo por todos los pecados del mundo, y recibir el sacrificio de su cuerpo por la unidad y la renovaci\u00f3n de la Iglesia; al final parec\u00eda que la Barca de Pedro hab\u00eda sido puesta sobre sus hombros, y que la estaba quebrando mortalmente con su peso. Despu\u00e9s de una prolongada y misteriosa agon\u00eda de tres meses, llevada por ella con suprema exultaci\u00f3n y gozo, desde el Sexag\u00e9simo Domingo hasta el Domingo antes de la Ascensi\u00f3n, muri\u00f3. Su \u00faltimo trabajo pol\u00edtico, efectuado pr\u00e1cticamente desde su lecho mortal, fue la reconciliaci\u00f3n del Papa Urbano VI con la Rep\u00fablica Romana (1380).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los principales seguidores de Catalina est\u00e1n Fra Raimondo delle Vigne, de Capua (m. 1399), su confesor y bi\u00f3grafo, posteriormente General de los Dominicos, y Stefano di Corrado Maconi (m. 1424), quien hab\u00eda sido uno de sus secretarios, y se convirti\u00f3 en Prior General de los Cartusianos. El libro de Raimondo, el \u00abLeyenda\u00bb, se termin\u00f3 en 1395. Una segunda vida de ella, el \u00abSuplemento\u00bb, fue escrito unos pocos a\u00f1os despu\u00e9s por otro de sus socios, Fra Tomaso Caffarini (m. 1434), quien tambi\u00e9n compuso el \u00abLeyenda Menor\u00bb, que fue traducido al italiano por Stefano Maconi. Entre 1411 y 1413 las declaraciones de los testigos sobrevivientes de su vida y obra fueron recogidas en Venecia, para constituir el famoso \u00abProceso\u00bb. Catalina fue canonizada por P\u00edo II en 1461. Los emblemas por los que se le conoce en el arte cristiano son la azucena y el libro, la corona de espinas, o a veces un coraz\u00f3n &#8211;refiri\u00e9ndose a la leyenda de haber cambiado su coraz\u00f3n por el de Jes\u00fas. Su fiesta principal se celebra el 30 de Abril, pero es popularmente conmemorada en Siena el Domingo siguiente. La festividad de sus Esponsales se mantiene el Jueves del carnaval.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obras de Santa Catalina de Siena figuran entre los cl\u00e1sicos de la lengua italiana, escritas en el hermoso Toscano vernacular del siglo catorce. No obstante la existencia de numerosos excelentes manuscritos, las ediciones impresas presentan el texto en una frecuente condici\u00f3n mutilada y poco satisfactoria. Sus escritos consisten en:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; el \u00abDi\u00e1logo\u00bb o \u00abTratado de la Divina Providencia\u00bb;\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; una colecci\u00f3n de cerca de cuatrocientas cartas; y\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&#8211; una serie de \u00abOraciones\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00abDi\u00e1logo\u00bb especialmente, que trata de la totalidad de la vida espiritual del hombre en la forma de una serie de coloquios entre el Padre Eterno y el alma humana (representada por la misma Catalina), es la contraparte m\u00edstica en prosa de la \u00abDivina Comedia\u00bb de Dante.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una obra m\u00e1s peque\u00f1a en la forma de di\u00e1logo, el \u00abTratado de la Perfecci\u00f3n Consumada\u00bb, es tambi\u00e9n atribuido a ella, pero es probablemente ileg\u00edtimo. Es imposible en pocas palabras dar una concepci\u00f3n adecuada de las muchas facetas del car\u00e1cter y el contenido de las \u00abCartas\u00bb, que son la m\u00e1s completa expresi\u00f3n de la riqueza de la personalidad de Catalina. Mientras que las cartas que fueron dirigidas a Papas y soberanos, gobernadores de rep\u00fablicas y l\u00edderes de ej\u00e9rcitos, son documentos de incalculable valor para los estudiosos de historia, muchas de las que fueron escritas a ciudadanos, hombres y mujeres en el claustro o en el mundo, son tan frescas como iluminadoras, tan sabias como pr\u00e1cticas en su consejo y gu\u00eda para el devoto cat\u00f3lico de hoy as\u00ed como lo fueron para aquellos que buscaron su consejo mientras vivi\u00f3. Otras cartas conducen al lector a alturas m\u00edsticas de contemplaci\u00f3n, una atm\u00f3sfera singular de santidad en la que s\u00f3lo unos pocos esp\u00edritus privilegiados pueden morar. La clave para la ense\u00f1anza de Catalina es que el hombre, ya sea en el claustro o en el mundo, debe habitar en la celda del auto-conocimiento, que es permanente, en la que el peregrino del tiempo a la eternidad debe nacer nuevamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Processus contestationum super sanctitate et doctrina beatae Catharinae de Senis, en MARTENE AND DURAND, Veterum Scriptorum et Monumentorum Amplissima Collectio (Paris, 1729), VI; GIGLI, L&#8217;opere della serafica Santa Caterina da Siena (Siena y Lucca, 1707-54); TOMMASEO, Le Lettere di S. Caterina da Siena (Florence, 1860); traducciones italianas del Leyenda y el Suplemento est\u00e1n incluidas en el primer y quinto vol\u00famenes de la Edici\u00f3n GIGLI; porciones importantes del Process se mantienen sin publicar en manuscritos de la Biblioteca Comunale de Siena y la Biblioteca Casanatense en Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EDMUND G. GARDNER<br \/>\nTrancrito por Lois Tesluk<br \/>\nTraducido por Armando Llaza Corrales\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mano de Santa Catalina Santa Catalina de Siena dictando sus di\u00e1logosTerciaria Dominicana, nacida en Siena, el 25 de Marzo de 1347; muri\u00f3 en Roma, el 29 de Abril de 1380. Fue la pen\u00faltima de una familia numerosa. Su padre, Giacomo di Benincasa, era tintorero; su madre, Lapa, hija de un poeta del pueblo. 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