{"id":23850,"date":"2016-02-05T16:14:50","date_gmt":"2016-02-05T21:14:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/causa\/"},"modified":"2016-02-05T16:14:50","modified_gmt":"2016-02-05T21:14:50","slug":"causa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/causa\/","title":{"rendered":"CAUSA"},"content":{"rendered":"<p>Num 27:5 Mois\u00e9s llev\u00f3 su c delante de Jehov\u00e1<br \/>\nJob 5:8 buscar\u00eda a Dios, y encomendar\u00eda a \u00e9l mi c<br \/>\nPsa 140:12 Jehov\u00e1 tomar\u00e1 .. la c del afligido<br \/>\nPro 31:9 defiende la c del pobre y del menesteroso<br \/>\nIsa 41:21 alegad por vuestra c, dice Jehov\u00e1<br \/>\nIsa 49:4 pero mi c est\u00e1 delante de Jehov\u00e1, y mi<br \/>\nJer 20:12 porque a ti he encomendado mi c<br \/>\nMat 27:37 pusieron sobre su cabeza su c escrita<br \/>\nMar 15:26 y el t\u00edtulo escrito de su c era: El Rey<br \/>\nJoh 15:25 est\u00e1 escrito .. Sin c me aborrecieron<br \/>\nAct 25:14 Festo expuso al rey la c de Pablo<\/p>\n<hr>\n<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 El t\u00e9rmino en filosof\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Causa en la filosof\u00eda griega\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">2.1 Los pre socr\u00e1ticos<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">2.2 Plat\u00f3n<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">2.3 Arist\u00f3teles<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">3 El an\u00e1lisis escol\u00e1stico de causalidad\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">3.1 Causa material<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">3.2 Causa formal<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">3.3 Causa eficiente<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">3.4 Causa final<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">4 Causalidad en el pensamiento moderno<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">5 Especulaciones posteriores<\/li>\n<\/ul>\n<h2>El t\u00e9rmino en filosof\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Causa (griego, aitia, aition; lat\u00edn, causa; franc\u00e9s, cause; alem\u00e1n, Ursache; se derivan del lat\u00edn tanto el t\u00e9rmino cosa como el franc\u00e9s  chose, que significa \u00abcosa\u00bb).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Causa como el correlativo de efecto, se entiende como el ente que de alguna manera le da  existencia, o contribuye a la existencia de cualquier cosa; lo que produce un resultado; a lo que se le atribuye el origen de cualquier cosa.  El t\u00e9rmino causa tambi\u00e9n se emplea en varias otras suposiciones,  filos\u00f3ficas,  cient\u00edficas, jur\u00eddicas, etc., a las que se har\u00e1 referencia en el curso del presente art\u00edculo.  La antedicha descripci\u00f3n es la de causa tomada en el sentido filos\u00f3fico, as\u00ed como en su significado ordinario en el lenguaje popular, pues, estrictamente hablando, causa, siendo un  transcendental, no puede recibir una definici\u00f3n l\u00f3gica.   Es tambi\u00e9n la que se propone com\u00fanmente como preliminar a la investigaci\u00f3n de la naturaleza de la causalidad en las escuelas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque las ideas de causa y causalidad est\u00e1n, obviamente, entre las m\u00e1s familiares que poseemos, ya que est\u00e1n implicadas en cada ejercicio del razonamiento humano, y se presuponen en todas las formas de argumentaci\u00f3n y por cada acci\u00f3n pr\u00e1ctica, una gran vaguedad es inherente al concepto popular de ellas, y correspondientemente se halla una gran ambig\u00fcedad en el uso de los t\u00e9rminos que las expresan.   En vista de ello, ser\u00e1  necesario limpiar el terreno atravesado en la parte principal del presente art\u00edculo con la afirmaci\u00f3n de que \u00e9ste se interesa, no tanto en tratar las causas  individuales consideradas en lo concreto, como en el an\u00e1lisis de la idea de causalidad subyacente y que se incluyen en el de todas las causas.  Tambi\u00e9n hay un aspecto  psicol\u00f3gico, as\u00ed como uno  metaf\u00edsico, del asunto que no debe perderse de vista, sobre todo en las partes del art\u00edculo en que se toca someramente las especulaciones m\u00e1s recientes con respecto a la causalidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como cuesti\u00f3n de hecho, toda la  humanidad por naturaleza le atribuye a ciertos fen\u00f3menos una acci\u00f3n causativa sobre los dem\u00e1s.  Esta atribuci\u00f3n natural de la relaci\u00f3n de causa y efecto a los fen\u00f3menos es anterior a todas las declaraciones y an\u00e1lisis filos\u00f3ficos.   Los objetos de los sentidos se agrupan a grandes rasgos en dos clases: los que act\u00faan y aquellos sobre los que se act\u00faa.  No parece necesariamente que la reflexi\u00f3n  consciente entre en el juicio que divide las cosas naturales entre causas y efectos.  Pero cuando procedemos a preguntarnos precisamente lo que queremos decir cuando decimos, por ejemplo, que A es causa y B es efecto, que A causa a B, o que B es el resultado de A, se plantea la cuesti\u00f3n de la causalidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquiera sea la respuesta que presentemos, ser\u00e1 la declaraci\u00f3n de nuestra concepci\u00f3n de la causalidad.  Ser\u00e1 la expresi\u00f3n de nuestro juicio sobre la relaci\u00f3n real ente A y B que participan en la concepci\u00f3n de la una como causa y el otro como efecto.    Probablemente se encontrar\u00e1, cuando intentamos formular cualquier respuesta a la pregunta, que hay mucho m\u00e1s involucrado de lo que hab\u00edamos pensado a primera vista; y, puesto que proseguiremos probablemente sobre l\u00edneas an\u00e1logas a las que ha viajado la filosof\u00eda, como cuesti\u00f3n de hecho, no estar\u00e1 de m\u00e1s trazar la historia y el desarrollo del problema concernido en las causas y causalidad, y establecer brevemente las distintas soluciones presentadas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, comenzaremos con la primera cruda concepci\u00f3n de poder o eficiencia, y pasaremos por las etapas de hilozo\u00edsmo e idealismo para el an\u00e1lisis completo de la causa y la declaraci\u00f3n de la causalidad hecha por Arist\u00f3teles.  Esta cuesti\u00f3n ser\u00e1 considerada s\u00f3lo en resumen, seg\u00fan insertada en la siguiente descripci\u00f3n m\u00e1s detallada de las doctrinas de los  escol\u00e1sticos sobre el tema, quienes, si bien la adoptaron en todas sus l\u00edneas principales, modificaron en varios aspectos la ense\u00f1anza del  Estagirita.  Luego se considerar\u00e1 el ataque cr\u00edtico sobre la posibilidad de un conocimiento de la causalidad, realizado por el  esc\u00e9ptico  escoc\u00e9s Hume, en su relaci\u00f3n con la respuesta de la escuela de filosof\u00eda del sentido com\u00fan, seg\u00fan representada por Reid.  Se tocar\u00e1 brevemente la doctrina de  Kant, con su doble secuencia de idealismo y materialismo; y el tratamiento filos\u00f3fico del tema se llevar\u00e1 a su fin con una comparaci\u00f3n de la concepci\u00f3n mec\u00e1nica de la ciencia moderna respecto a las causas y el an\u00e1lisis metaf\u00edsico m\u00e1s fundamental de la causalidad.\n<\/p>\n<h2>Causa en la filosof\u00eda griega<\/h2>\n<h3>Los pre socr\u00e1ticos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes del comienzo de las escuelas pre-socr\u00e1ticas de filosof\u00eda griega, la primera concepci\u00f3n grosera y popular de las causas estaba mezclada con mucho de lo que era extravagante y, en el propio sentido de la palabra,  supersticioso.   Se personificaba a los poderes de la naturaleza y se les consideraban inteligentes y voluntariosos.  Se les conceb\u00eda como mucho m\u00e1s poderosos que el hombre, pero inciertos y caprichosos, por lo que era  necesario propiciarlos y conseguir su favor, mediante las ofrendas de sacrificios y las  oraciones.   As\u00ed, exist\u00eda la idea de poder, y una libre atribuci\u00f3n de efectos a una u otra de las fuerzas naturales que hab\u00edan llegado a ser vagamente consideradas como causas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el fin de proporcionar una base de unidad, en lugar de confundir las causas, los primeros fil\u00f3sofos emprendieron la b\u00fasqueda de los principios de las cosas.  El problema inmediatamente delante de ellos era el de explicar la similitud y diversidad, as\u00ed como el cambio, en el mundo visible.  Para ellos, aunque se usaba el t\u00e9rmino aitia, e incluso en ocasiones en varios de los sentidos en que Arist\u00f3teles lo distingui\u00f3 m\u00e1s tarde, el t\u00e9rmino m\u00e1s com\u00fan fue arch\u00e9, que al parecer generalmente era intercambiable con el primero. Este t\u00e9rmino designaba un principio que, en cierto sentido vago, ten\u00eda un significado cercano a la causa material del  Estagirita.  Se usaba para denotar una entidad antes de las entidades existentes, y sin embargo de alguna manera coexistente con ellas y que prove\u00eda la base o raz\u00f3n de su  existencia.  Pero no connotaba la idea de causa en el sentido estricto, es decir, como la que realmente da el ser a su efecto, tal como la que aparece en los conceptos posteriores de causalidad y que se deriva de la observaci\u00f3n y el an\u00e1lisis de las  condiciones del cambio f\u00edsico.  El problema que surg\u00eda all\u00ed todav\u00eda no hab\u00eda sido establecido definitivamente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tarea de los fil\u00f3sofos de estas primeras escuelas fue la investigaci\u00f3n de la naturaleza, con, por consecuencia, el descubrimiento de sus constituyentes o componentes elementales, sus principios primordiales.  As\u00ed, los representantes tanto de la escuela jonia como de la ele\u00e1tica, al reducir todas las cosas a una sola base puramente material, o a varias bases, asignan, de hecho, un principio que puede considerarse como una  causa concreta, pero no plantea la verdadera cuesti\u00f3n de la causalidad, ni da una explicaci\u00f3n satisfactoria de c\u00f3mo una cosa se diferencia de otra o de c\u00f3mo las cosas puede pueden llegar a ser del todo.  Tampoco, al explicar la diversidad y el cambio mediante la asignaci\u00f3n de calor, la rarefacci\u00f3n, condensaci\u00f3n, disposici\u00f3n en el espacio, n\u00famero, etc., era m\u00e1s que un intento hecho para llamar m\u00e1s la atenci\u00f3n sobre el hecho de la causalidad y de determinar con mayor precisi\u00f3n que la opini\u00f3n popular cu\u00e1les eran las causas concretas mediante las cuales las cosas llegan a ser lo que son.  Obviamente, este no es un an\u00e1lisis de la causalidad, y en ning\u00fan sentido toca realmente el coraz\u00f3n de la cuesti\u00f3n.      Apenas requiere la observaci\u00f3n de que a lo sumo las causas, o m\u00e1s correctamente los principios, asignados, incluso si entendidos en el sentido de los principios diferenciadores inherentes, eran tales como explicar\u00edan no m\u00e1s que una diversidad accidental, dejando todas las cosas, cuya diversidad era el punto exacto a ser explicado, realmente id\u00e9nticas en substancia.\n<\/p>\n<h3>Plat\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue gradual en s\u00ed mismo el progreso desde esta primera b\u00fasqueda de los principios elementales del ser hasta la posterior investigaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n de alteraci\u00f3n o cambio.  Hab\u00eda que encontrar algo que explicara la regularidad de la sucesi\u00f3n de fen\u00f3menos en el mundo f\u00edsico, as\u00ed como su diversidad y alteraci\u00f3n.  Los  pitag\u00f3ricos presentaron como explicaci\u00f3n su doctrina de los n\u00fameros;  Plat\u00f3n, su teor\u00eda de las ideas.  As\u00ed, adelant\u00e1ndose a sus predecesores, claramente y en un sentido muy real deja espacio para las causas formales de la existencia.  Pero \u00e9l no especifica la naturaleza de estas ideas, distintas a las sustancias, separadas de las entidades  individuales que causan.   De alguna manera completamente inexplicada, estas entidades individuales son precisamente lo que son al participar en las ideas.  En distintos pasajes de sus escritos Plat\u00f3n alude a la relaci\u00f3n entre las ideas y las entidades concretas como la participaci\u00f3n, una comunidad, o una imitaci\u00f3n.  As\u00ed establece el hecho de la similitud en las  esencias y los procesos del mundo f\u00edsico, pero no ofrece ninguna explicaci\u00f3n definitiva debido a ello.  En com\u00fan con los anteriores fil\u00f3sofos de la naturaleza, Plat\u00f3n le asigna causas concretas, pero no pretende dar ninguna soluci\u00f3n a los problemas reales de causalidad.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue hasta que Arist\u00f3teles formul\u00f3 su famosa doctrina de las cuatro causas del ser que se puede decir que la cuesti\u00f3n se hab\u00eda previsto con suficiente claridad como para admitir la presentaci\u00f3n exacta o una discusi\u00f3n fruct\u00edfera.  En lugar de explicar la diversidad en el mundo f\u00edsico por una referencia a un principio b\u00e1sico com\u00fan y de una modificaci\u00f3n accidental, ya sea fortuita o dise\u00f1ada, partiendo de \u00e9l y en \u00e9l &#8212;a lo mejor el rudo sustituto de una filosof\u00eda incipiente que todav\u00eda debe establecer correctamente el problema a resolver, en lugar de buscar fuera el objeto, o efecto, para lo que lo especifica, y encontrar una substancia totalmente separada de ella, a la que se debe atribuir su  existencia sustancial en el mundo de los fen\u00f3menos, de alguna manera cr\u00edptica&#8212; Arist\u00f3teles estableci\u00f3 una investigaci\u00f3n profunda en los modos esencialmente diversos en los que se puede decir que cualquier cosa contribuye a la existencia de otra.  Al hacerlo, cambi\u00f3 la naturaleza de la investigaci\u00f3n.  El resultado fue no s\u00f3lo el descubrimiento de las cuatro causas, sino una soluci\u00f3n de la realmente mucho m\u00e1s importante cuesti\u00f3n de la causalidad.  No hay duda de que su ense\u00f1anza es, en un sentido muy real, una s\u00edntesis de todo lo que hab\u00eda antes de ella; pero es una s\u00edntesis en la que no se adopta ninguna de las doctrinas anteriores, precisamente como estaban en los sistemas anteriores.  El secreto que reg\u00eda la adaptaci\u00f3n de los \u201cprincipios\u201d generalmente aceptados e hizo posible la s\u00edntesis, yace en el significaci\u00f3n que le dio a la causa formal.  La tarea que ten\u00eda que realizar hab\u00eda dejado de ser el descubrimiento de los componentes o principios meramente f\u00edsicos, y se hab\u00eda desplazado a la cuesti\u00f3n fundamental de la investigaci\u00f3n metaf\u00edsica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arist\u00f3teles da las opiniones de sus predecesores con considerable extensi\u00f3n en la \u201cF\u00edsica\u201d y de nuevo en la \u00abMetaf\u00edsica\u00bb, en las que las somete a un cuidadoso an\u00e1lisis y a una cr\u00edtica rigurosa.  Pero los elementos de su propia doctrina respecto a las cuatro causas, como causas, estaban all\u00ed en soluci\u00f3n.  El significado del t\u00e9rmino arch\u00e9, ya utilizado, era lo suficientemente amplio para incluir el de aitia, ya que todas las causas vienen  necesariamente bajo la cabeza de principios.  Los jonios de la antigua  escuela ya se hab\u00edan ocupado de la materia.  Los jonios posteriores hab\u00edan tratado vagamente las causas eficientes.   El m\u00e9todo y la ense\u00f1anza moral de  S\u00f3crates hab\u00eda retorcido y sacado la idea del final, mientras que  Plat\u00f3n hab\u00eda ense\u00f1ado definitivamente la existencia de causas formales separadas.  Todos estos factores contribuyeron al resultado de su investigaci\u00f3n; y la espl\u00e9ndida cr\u00edtica hist\u00f3rica y la revisi\u00f3n a la que somete a los fil\u00f3sofos anteriores y sus ense\u00f1anzas sobre este punto no s\u00f3lo muestran su conocimiento amplio y profundo de sus doctrinas, sino tambi\u00e9n su disposici\u00f3n a acreditarlos por lo que hab\u00edan adelantado en todo lo hecho para el conocimiento.   Sin embargo, hasta este punto, como se ha dicho, era cuesti\u00f3n de principios m\u00e1s que de causa; y cuando de causa como tal, de causa considerada en lo concreto y no de la causalidad de las causas.\n<\/p>\n<h3>Arist\u00f3teles<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, para Arist\u00f3teles el problema tom\u00f3 la forma de un an\u00e1lisis de las esencias de tal manera como para percibir, separar y clasificar los principios que, al conspirar para traer la  esencia de cualquier efecto, objeto o acontecimiento, realmente a la  existencia, como por decirlo as\u00ed, fluye a ella.   Pues la idea de causa es la de aquello que no influye de ning\u00fan modo en la producci\u00f3n de un efecto como una esencia.  Y, la declaraci\u00f3n de la forma en que dichas causas, una vez descubiertas, se encuentra que corresponden, y juegan sus varias partes en la causalidad, ser\u00e1 el establecimiento de la causalidad.  Ahora bien, como nuestra noci\u00f3n de los principios en general, ya sea en el ser, en el devenir, o en la comprensi\u00f3n de cualquier cosa, se deriva principalmente de la observaci\u00f3n de los movimientos que tienen lugar en el espacio, as\u00ed nuestra noci\u00f3n de causa se deriva de la observaci\u00f3n de los cambios, ya sean locales,  cuantitativos,  cualitativos o substanciales.  La explicaci\u00f3n de cualquier cambio lleva a la doctrina de las cuatro distinciones, o clases, de causas tal como fueron formuladas por Arist\u00f3teles.  Ellas fueron:\n<\/p>\n<ul>\n<li> materia, h\u00fale&#8211;t\u00f2 hex o\u00fb g\u00edneta\u00ed t\u00ed enup\u00e1rchontos <\/li>\n<li> forma, morph\u00e9, e\u00eedos&#8211;ho l\u00f3gos ho to\u00fa ti \u00ean e\u00eenai <\/li>\n<li> movimiento, o causa eficiente, t\u00f2 kinetik\u00f3&#8211;h\u00f3then he arch\u00e8 t\u00eas metabol\u00e9s he pr\u00f3te <\/li>\n<li> causa final,  t\u00f2 t\u00e9los&#8211;t\u00f2 ho\u00fb h\u00e9neka (Cf. F\u00edsica, II, III.)<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas se relacionan separadamente de diversas maneras.  Es en la declaraci\u00f3n de esta relaci\u00f3n que se encuentra la noci\u00f3n y explicaci\u00f3n de causalidad.  La causa material, aquella de la que se hace o causa el principio, o efecto, se concibe como una potencialidad indeterminada.  Es determinada a una esencia sustancial definida por la causa formal.  Esta, a su vez, se concibe como una realidad que especifica la potencialidad material.   Las causas formales son las esencias inmutables de las cosas en s\u00ed mismas, permanentes en ellas en medio del flujo de modificaciones accidentales, pero por la uni\u00f3n real con la causa material que determina esto al  individuo concreto, y no, como las ideas de  Plat\u00f3n, separado de ella.  Ellas son, bajo la acci\u00f3n de la causa motora, o eficiente, la realizaci\u00f3n de la determinabilidad de la materia.  La causa motriz, o eficiente, que, como se ver\u00e1 m\u00e1s adelante, es la que ha llegado a ser principalmente considerada como la verdadera causa, y aquella alrededor de la cual ha surgido la mayor controversia, es, en esta cu\u00e1druple divisi\u00f3n de las causas, aquella por cuya operaci\u00f3n o agencia se trae a la existencia el efecto; es decir, por cuya operaci\u00f3n la causa formal del efecto es inducida en lo material.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, la causa final es aquel principio debido al cual la causa eficiente se mueve hacia la producci\u00f3n de su efecto.  Es el efecto mismo considerado formalmente como el t\u00e9rmino de la intenci\u00f3n del agente, o causa eficiente.   Ni Arist\u00f3teles ni Plat\u00f3n est\u00e1n muy claros en cuanto al sentido preciso en que la causa final ha de entenderse.  La frase aristot\u00e9lica es lo suficientemente vaga como para cubrir los dos significados; es decir, el fin considerado como el objeto deseado, y el fin considerado como el deseo del objeto.   Arist\u00f3teles percibe y ense\u00f1a que el fin es frecuentemente identificado con la forma, y que este tambi\u00e9n es frecuentemente identificado en especies con la causa motriz; pues el hombre, como dice en el ejemplo que da, engendra al hombre.  Sin embargo, no se deduce que todas las causas en movimiento siempre se identifiquen, incluso en especies, con sus efectos.  De hecho, Arist\u00f3teles ense\u00f1a que este no es el caso.  \u00c9l sostiene que el mundo es eterno, pero, en virtud de su principio fundamental de que ninguna potencialidad puede preceder a la realidad, la hace una eternidad participativa.  Por lo tanto el material y las causas formales que van juntos van a componer el mundo son  creados, o m\u00e1s propiamente, eternamente creados al mismo tiempo.  A partir de este principio fundamental de la prioridad de la actualidad sobre la potencia, Arist\u00f3teles prueba tambi\u00e9n el hecho de la existencia de Dios como la primera causa motriz.   Como cada efecto de un proceso se considerar\u00e1 ahora como una realidad que antes no era m\u00e1s que potencial, y postula una causa motriz con el fin de que deber\u00eda haber llegado a ser como el t\u00e9rmino de una moci\u00f3n, por lo que todas las cosas en el mundo, tomadas en conjunto, requieren una causa absolutamente primera de la misma naturaleza.  Seg\u00fan el principio de Arist\u00f3teles, esta primera causa debe ser una realidad absoluta, ya que, si no estuviese por completo en el acto, no podr\u00eda ser la causa motriz de todas las cosas, ni mantenerlas eternamente en movimiento.  Del mismo modo, debe ser una forma pura, o no\u00fbs, sin mezcla de materia, puesto que esto conllevar\u00eda una limitaci\u00f3n de su actualidad.  As\u00ed fue como Arist\u00f3teles plante\u00f3 y respondi\u00f3 a la pregunta de causalidad, dividiendo las causas en cuatro clases, e indicando la naturaleza del flujo causal con el que cada uno contribuye a la producci\u00f3n de su efecto com\u00fan.  Pues, de acuerdo con esta teor\u00eda, todas las cuatro causas, en conjunto, son realmente la causa de cualquier efecto f\u00edsico dado.\n<\/p>\n<h2>El an\u00e1lisis escol\u00e1stico de causalidad<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ense\u00f1anza de Arist\u00f3teles es la que substancialmente era corriente en las escuelas | medievales.  Con algunas modificaciones importantes respecto a la eternidad de la causa material, la substancialidad de ciertas causas formales de entidades materiales y la determinaci\u00f3n de la causa final, la divisi\u00f3n en cuatro partes fue entregada a los maestros  cristianos de la \u00e9poca patr\u00edstica y  escol\u00e1stica.    Como Arist\u00f3teles hab\u00eda desarrollado y mejorado la doctrina de  Plat\u00f3n con respecto a las formas susbtanciales inherentes, los l\u00edderes del pensamiento cristiano, guiados en su trabajo por la luz de la revelaci\u00f3n y la ense\u00f1anza de la Iglesia, perfeccionaron la doctrina filos\u00f3fica de Arist\u00f3teles.  Ciertamente, no se alega que la filosof\u00eda cristiana de este per\u00edodo era simplemente  teol\u00f3gica, pero se afirma que ciertas verdades puramente filos\u00f3ficas, verificables en y por la filosof\u00eda, se obtuvieron como resultado del impulso dado a la investigaci\u00f3n metaf\u00edsica por los dogmas de revelaci\u00f3n.  Este no es el lugar para la ampliaci\u00f3n de este tema, salvo en la medida en que es directamente pertinente a la cuesti\u00f3n de las causas; y es principalmente en otros asuntos que el argumento prevalece.   Aun as\u00ed, al menos en los tres casos a los que se ha aludido, es cierto que la ense\u00f1anza de la Iglesia promovi\u00f3 la especulaci\u00f3n en la direcci\u00f3n correcta.  La verdad de la afirmaci\u00f3n es evidente.   En el per\u00edodo patr\u00edstico, en particular en las obras de  San Agust\u00edn, que era un plat\u00f3nico en lugar de un aristot\u00e9lico, y en el per\u00edodo escol\u00e1stico, cuyo representante principal es Santo Tom\u00e1s de Aquino, la doctrina de las cuatro causas del ser se establece en relaci\u00f3n con las modificaciones se\u00f1aladas.  En esta secci\u00f3n se presentar\u00e1 con alg\u00fan detalles la teor\u00eda de la causalidad, como fue declarada y ense\u00f1ada en la Edad Media, y como se ense\u00f1a en las escuelas de hoy.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santo Tom\u00e1s escribi\u00f3:\n<\/p>\n<p>\u201cLos antiguos fil\u00f3sofos llegaron al conocimiento de la verdad gradual y lentamente.  Pues al principio, al ser por decirlo as\u00ed menos cultivados, no reconoc\u00edan otros seres que los cuerpos sensibles.  Y los que reconoc\u00edan el movimiento en ellos, s\u00f3lo admit\u00edan el movimiento en cuanto a los accidentes, como en la rareza y la densidad, la agregaci\u00f3n y disgregaci\u00f3n.  Y, suponiendo que la substancia de los cuerpos estuviese inalterada, le asignaron ciertas causas a los cambios accidentales de esta clase, como, por ejemplo, la amistad, los conflictos, el intelecto o algo de esta naturaleza.  Al continuar, distinguieron intelectualmente entre la forma substancial y la materia, a la que consideraban como increada; y se dieron cuenta de que la transmutaci\u00f3n substancial tiene lugar en los cuerpos respecto a sus formas substanciales.\u00bb  (Summa Theologica, P. 44, a. 1, 2.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u00faltima frase de este pasaje da la base de la doctrina escol\u00e1stica en lo que respecta a las causas.  \u00abConsidere\u00bb, dir\u00eda un escol\u00e1stico, \u00abun cambio substancial, es decir, un cambio en el que una substancia, dada a conocer al entendimiento por sus cualidades, deja de ser lo que era en el instante A, y se convierte, en el instante B, otra substancia.   A fin de que tal cambio fuese posible, ser\u00edan  necesarias cuatro cosas, a saber:\n<\/p>\n<ul>\n<li>( 1)\tLa cosa que es cambiada;<\/li>\n<li>(2)\tEl t\u00e9rmino, o manera de ser, o  esencia, que es inducida en lo que es cambiado;<\/li>\n<li>(3)\tEl agente activo que produce el cambio, o lleva a cabo la  existencia del nuevo t\u00e9rmino, manera o ser, o esencia; y<\/li>\n<li>(4)\tEl motivo o raz\u00f3n por la cual este \u00faltimo act\u00faa.  <\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hay, aunque no puede considerarse como una causa, el terminus a quo, o el determinante original de la cosa cambiada, que deja de ser con el advenimiento del reci\u00e9n inducido t\u00e9rmino.   Estas cuatro cosas necesarias, ya que producen el resultado final por una acci\u00f3n e interacci\u00f3n mutuas, en la que le dan el ser considerado como resultado, son sus causas.  Adem\u00e1s, han de ser descubiertas donde y cuando se produzca cualquier cambio, no s\u00f3lo cambios substanciales, sino tambi\u00e9n en accidentales, o simples cambios de cualidades.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considere los dos casos, uno del cambio accidental, el otro del substancial.   Moldeas con tu mano un cubo de cera y le das forma de esfera.  La cera, como substrato permanente del cambio de figura, se considera como la materia o causa material.  La figura esf\u00e9rica que sobreviene a la c\u00fabica, es la causa formal inducida.  El moldeador, o modelador de la esfera, es la causa eficiente.  La causa final ha de buscarse en la intenci\u00f3n del moldeador.  La substancia de la cera permanece durante todo el proceso de la moldura.  Se ve afectada s\u00f3lo  accidentalmente por la operaci\u00f3n. En consecuencia, el ejemplo es uno de cambio accidental, y no nos da m\u00e1s que una causa formal accidental.  Pero en casos de cambios substanciales, como, por ejemplo, la electr\u00f3lisis del agua, la causa formal inducida es una substancial; y, adem\u00e1s, puesto que la substancia del agua no permanece despu\u00e9s que se ha efectuado el cambio, la causa material no puede ser otra que un sujeto, o sustrato permanente, que no es ni el agua ni el ox\u00edgeno y el hidr\u00f3geno en su conjunto.   En tal caso, se le llama primordial, o primera materia, y se concibe como un sujeto potencial a informaci\u00f3n por cualquiera y todas las causas formales.  Es una potencialidad, pero, como un sustrato permanente, o entidad determinable, es capaz de recibir nuevas determinaciones substanciales en el lugar de la que realmente lo denomina.  No puede existir por s\u00ed sola, pero existe s\u00f3lo como informada, o accionado por una causa formal.  No es  eterna, sino  creada, o, m\u00e1s correctamente, creada al mismo tiempo con la forma substancial.\n<\/p>\n<h3>Causa material<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La causa material, seg\u00fan presentada en el sistema  escol\u00e1stico de filosof\u00eda, llena las  condiciones de una causa seg\u00fan dadas arriba.  Le da el ser al efecto, ya que sin \u00e9l este no puede existir ni llegar a ser.  A pesar de que se concibe como un tema esencialmente incompleto, como una potencialidad simplemente pasiva, se distingue por el efecto completo, al devenir y el ser a los que contribuye.  La diversidad de materia primordial a partir de las formas que la animan es exhibida por la consideraci\u00f3n de que existe una distinci\u00f3n esencial entre el sujeto de cambio y los estados, modificaciones, o naturalezas determinadas desde y hacia las cuales se concibe que act\u00faa el cambio.  Por lo tanto se considera razonablemente que la materia primordial es una realidad, que pertenece reductivamente a la categor\u00eda de substancia, y determinable a cualquier tipo de substancia corp\u00f3rea por raz\u00f3n de su ordenaci\u00f3n esencial para la recepci\u00f3n de una forma.  Se dice que la cantidad es una consecuencia de las substancias materiales por raz\u00f3n de la materia que entra en su composici\u00f3n f\u00edsica; y por la materia, seg\u00fan cuantificada, se afirma que las formas, especialmente las mismas,  son num\u00e9ricamente individuadas.\n<\/p>\n<h3>Causa formal<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La doctrina de la  escuela respecto a las causas formales debe entenderse a la luz de la tesis de que todas las formas son, por su naturaleza, actos o realidades.  La causa formal de las entidades materiales ha sido descrita como la realidad substancial que determina intr\u00ednsecamente la materia en cualquier especie de substancia corp\u00f3rea.  Se concibe como el principio que act\u00faa, determina y especifica, existente en el efecto.  Se trata de una substancia, no de s\u00ed misma como forma, sino reductivamente, como el acto que contiene la esencia, seg\u00fan la causa material pertenece a la misma categor\u00eda en el sentido de ser una potencialidad receptiva.  Pero la forma substancial, con la que tratamos aqu\u00ed, no es de su naturaleza ya sea dependiente o independiente de la materia que informa, o activa. Se dice que algunas formas substanciales se extraen de la potencialidad de la materia &#8212;a saber, las que para el ejercicio de todas sus funciones son totalmente dependientes de las disposiciones materiales u \u00f3rganos.   Se dice que todas las formas substanciales, o formas causales, son de esta naturaleza, espec\u00edficamente por debajo de la del ser humano, es decir, el alma del hombre.   Esta, como intr\u00ednsecamente independiente de la materia en sus principales funciones de intelecci\u00f3n y volici\u00f3n, aunque la causa formal del hombre, se considera inmaterial y que requiere de un especial e  individual acto creativo por parte de Dios.  Si bien la causa material de las entidades corporal es una, en el sentido de que es una potencialidad indeterminada, se dice que la causa formal es una en el sentido de que una causa formal substancial s\u00f3lo puede existir en cada efecto, o resultado, de la uni\u00f3n de forma y materia.   Pues las causas formales, como los factores explicativos en diversas entidades corporales, son diversas tanto num\u00e9rica como espec\u00edficamente.    Son as\u00ed espec\u00edficamente, en que proceden en un orden de variada perfecci\u00f3n, a partir de las causas formales de los elementos simples hacia arriba, al igual que los diversos efectos o resultados, de la uni\u00f3n de materia y forma, que son especificados por ellas, proceden en un orden de variada perfecci\u00f3n, a la menor de las cuales, en cada grado subsiguiente, se le a\u00f1ade una mayor.  Son num\u00e9ricamente diversas, en las mismas especies, debido a la diferenciaci\u00f3n que les corresponde debido a su recepci\u00f3n en la materia cuantificada (materia signata).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consistente con esta ense\u00f1anza es aquella en la que se dice que los \u00e1ngeles se distinguen espec\u00edficamente, y no num\u00e9ricamente, como carentes del objeto material con el que se diferencian las formas substanciales de la misma especie.   De la misma manera el alma humana, cuando se separa del cuerpo en la muerte, trata de retener su \u00abh\u00e1bito\u00bb hacia la materia cuantificada que accion\u00f3 como principio formal, y de la que recibi\u00f3 su diferenciaci\u00f3n de todas las dem\u00e1s almas humanas.   En un sentido similar al de las formas substanciales que especifican la materia primordial, se concibe que las causas formales accidentales informen las substancias corporales ya existentes como entidades.   La causalidad de la causa formal substancial se muestra de la misma manera que la de la material.   Concurre en el ser del efecto, o resultado de la uni\u00f3n de materia y forma, como en realidad constituyen esta en su esencia propia y espec\u00edfica. Sin embargo, es distinta de ella en que no incluye en s\u00ed misma la materia, lo cual hace el efecto compuesto.   Una consideraci\u00f3n paralela mostrar\u00e1 la naturaleza de la causalidad de las causas formales accidentales. Se dice que las cualidades espec\u00edficas de las substancias materiales, as\u00ed como de las inmateriales, dependen de sus causas formales.   Cabe se\u00f1alar que, mientras que tanto el principio material como el formal, hablando con propiedad, son causas, ya que contribuyen, cada una en su debida forma, hacia el efecto resultante, su naturaleza causal es intr\u00ednseca.   La materia informad1 es el efecto, producido y sostenido por el acto de la informaci\u00f3n. La forma y la materia son partes componentes f\u00edsicamente del efecto. La teor\u00eda derivada de un examen de los cambios corporales, tanto accidentales como substanciales, que se acaban de exponer, es la com\u00fanmente conocida como hilemorfismo (N. de la T.:  hilemorfismo:  (Del gr. \u1f55\u03bb\u03b7, materia, \u03bc\u03bf\u03c1\u03c6\u03ae, forma, e -ismo).  m. Fil. Teor\u00eda ideada por Arist\u00f3teles y seguida por la mayor\u00eda de los escol\u00e1sticos, seg\u00fan la cual todo cuerpo se halla constituido por dos principios esenciales, que son la materia y la forma.)    Impregna toda la ciencia f\u00edsica y la filosof\u00eda escol\u00e1stica, y se emplea, tanto en cuanto a terminolog\u00eda como a significaci\u00f3n, en la exposici\u00f3n de la teolog\u00eda cat\u00f3lica. Aqu\u00ed ser\u00e1 bueno tener en cuenta que la terminolog\u00eda y el significado de esta  doctrina no s\u00f3lo est\u00e1n consagrados a la teolog\u00eda por el uso de los te\u00f3logos, sino tambi\u00e9n que se han empleado en las definiciones solemnes de la Iglesia.   En general, el Concilio General de Vienne se defini\u00f3 que se ha de considerar como hereje a todo aquel que se atreva a afirmar, defender o mantener pertinazmente que el alma racional o intelectiva no es la forma del cuerpo humano, por s\u00ed misma y esencialmente (Cf. \u00abConc. Viennen. Definitiones&#8230;ex Clementine, de Summae Trinitate\u00bb in Denzinger, \u00abEnchirid.\u00bb, n. 408).   Esta ense\u00f1anza fue reafirmada en el decreto del Papa San Le\u00f3n X, en el Quinto Concilio de Letr\u00e1n (Bula, Apostolici Regiminis) y de nuevo por el Papa P\u00edo IX, en un breve al cardenal arzobispo de Colonia, en relaci\u00f3n con los libros y la ense\u00f1anza de Gunther (1857).\n<\/p>\n<h3>Causa eficiente<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La causa eficiente es aquella que, por su acci\u00f3n, produce un efecto sustancialmente distinto de s\u00ed misma.   Se denomina eficiente debido al t\u00e9rmino producido por su acci\u00f3n, es decir, el efecto en s\u00ed, y no necesariamente por cualquier principio material presupuesto que se conciba como potente para transformar.   La acci\u00f3n, o causalidad, de la causa eficiente se concibe como aquella que educe la realidad del efecto a partir de su potencialidad.   Se afirma que esto se hace en virtud de su propia realidad, aunque precisamente c\u00f3mo nadie ha explicado.   No parece ser posible una explicaci\u00f3n de la naturaleza esencial de la acci\u00f3n de la causa eficiente.  Santo Tom\u00e1s de Aquino nos dice que\n<\/p>\n<p> \u00abun efecto muestra el poder de la causa solo por raz\u00f3n de la acci\u00f3n, que procede del poder y se termina en el efecto.  Pero la naturaleza de la causa no se conoce a trav\u00e9s de su efecto, excepto hasta donde se conozca su poder a trav\u00e9s de su efecto, que se deriva de su naturaleza\u00bb. (Contra Gentiles, III, LXIX, tr. Rickaby.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En respuesta a las objeciones de algunos doctores de la \u201cley morisca\u201d, Santo Tom\u00e1s expresa as\u00ed tanto el hecho de la causalidad eficiente, y un relato de su modo de acci\u00f3n, en cuanto a los accidentes:\n<\/p>\n<p>\u201dAhora bien, esta es una prueba rid\u00edcula asignarle a un cuerpo no actuante, se\u00f1alar el hecho de que ning\u00fan accidente pasa de un sujeto a otro.   Cuando se dice que un cuerpo calienta a otro, no se quiere decir que num\u00e9ricamente el mismo calor que est\u00e1 en el cuerpo que calienta pasa al cuerpo calentado; sino que en virtud del calor, que est\u00e1 en el cuerpo que calienta, otro calor llega a estar num\u00e9ricamente en el cuerpo calentado en realidad, que estaba antes potencialmente en \u00e9l. Pues un agente natural no transfiere su propia forma a otro sujeto, sino que reduce el sujeto sobre el que act\u00faa de la potencia al acto.\u00bb  (Op. cit., Lib. III, LXIX).  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mismo argumento, mutatis mutandis, asimismo ser\u00eda v\u00e1lido si se aplica a las causas eficientes de las substancias. La causa eficiente, a diferencia de la material y la formal, se ve as\u00ed como totalmente extr\u00ednseca a su efecto.   Se lleva a cabo a actuar en virtud de su forma.  Se afirma que act\u00faa en virtud de su forma.   El hecho y el modo de esta acci\u00f3n se dan en la cita anterior de \u00abContra Gentiles\u00bb; pero no se establece la naturaleza precisa de la acci\u00f3n, o la relaci\u00f3n, entre la causa eficiente y su efecto.  Es bastante claro que el accidente, la cualidad, el poder o el movimiento en la causa A no se supone que pase al efecto B, ya que se dice que uno num\u00e9ricamente nuevo se reducir\u00e1 a partir de la potencialidad.   Igualmente claro es que se supone que nada de la primera causa eficiente se transfiera a sus efectos, puesto que se dice que la Creaci\u00f3n es ex nihilo sui et subiecti; y no hay nada en Dios que se transfiera, ya que todo lo que concebimos como en Dios es Dios mismo.   Por consiguiente, parece que el concepto de eficiencia en general incluye no m\u00e1s que la actividad de la causa como productora del efecto de educir una forma accidental o sustancial de la potencia de la materia. En el caso \u00fanico de las formas no tan deducibles, la causa eficiente (Dios) las crea y las infunde en la materia. (Cf. A III Physic., Lect. 5.)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los tratados escol\u00e1sticos a menudo se hacen muchas divisiones y subdivisiones de la causa eficiente, a los que se remite al lector para un desarrollo m\u00e1s completo del tema. Bajo este t\u00edtulo, sin embargo, se a\u00f1adir\u00e1n las dignidades principales, o axiomas de causalidad, seg\u00fan lo establecido por los escol\u00e1sticos:\n<\/p>\n<ul>\n<li>1. Todo lo que existe en la naturaleza es una causa o un efecto (Contra Gent, III, cvii.). <\/li>\n<li>2. Ninguna entidad puede ser su propia causa (op. cit., II, XXI).<\/li>\n<li>3.  No hay ning\u00fan efecto sin una causa.<\/li>\n<li>4. Dada la causa, sigue el efecto; se elimina la causa, el efecto cesa. Este axioma ha de entenderse de las causas eficientes en acto, y de los efectos relacionados con ellas, no s\u00f3lo en convertirse, sino tambi\u00e9n en ser (op. cit., II, XXXV).<\/li>\n<li>5. Un efecto requiere una causa proporcionada.    Este axioma ha de entenderse en el sentido de que los efectos reales responden a causas reales, efectos particulares a causas particulares, etc. (op. cit., II, XXI).<\/li>\n<li>6. La causa es, por naturaleza, anterior a su efecto. La prioridad no se entiende necesariamente aqu\u00ed como relativa al tiempo. (Op. cit, II, XXI,. \u00abSumma Theol.\u00bb, III:62:6;. \u00abDe potentia\u00bb, Q. III, XIII; \u00abDe veritate\u00bb, Q. XXVIII, a. VII).  <\/li>\n<li>7. La perfecci\u00f3n del efecto pre-existe en su causa (formal, virtual o eminentemente).  (Cf. Summa Theol. I:6:2).  <\/li>\n<li>8.  Cualquiera que sea la causa de una causa (precisamente como causa) es la causa tambi\u00e9n de su efecto. Este axioma enuncia una verdad con respecto a la serie de causas vinculadas que act\u00faan formalmente por su propia naturaleza. (Cf. Summa Theol.  I:45:5)<\/li>\n<li>9.  La causa primera (en cualquier orden de causas dependientes una de la otra) contribuye m\u00e1s a la producci\u00f3n del efecto que la causa secundaria. (Cf. De causis, in cap.).  Los argumentos, adem\u00e1s del dado arriba, para el establecimiento del hecho de la causalidad eficiente en el mundo f\u00edsico se encuentran en la secci\u00f3n \u00abContra Gentiles\u00bb, III, LXIX.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe se\u00f1alar, en previsi\u00f3n de la concepci\u00f3n de la causa puramente mec\u00e1nica o din\u00e1mica, a la que se hace referencia m\u00e1s adelante, que en este sistema la causalidad no se toma meramente como un impulso, o cambio, en movimiento. La teor\u00eda propuesta es para explicar los cambios de cualquier clase, y, mediante un an\u00e1lisis profundo, llegar a las causas en que las cosas dependen para su devenir y su ser real.\n<\/p>\n<h3>Causa final<\/h3>\n<h2>Causalidad en el pensamiento moderno<\/h2>\n<h2>Especulaciones posteriores<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Aveling, Francis. \u00abCause.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03459a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Est\u00e1 siendo traducido por L M H.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Num 27:5 Mois\u00e9s llev\u00f3 su c delante de Jehov\u00e1 Job 5:8 buscar\u00eda a Dios, y encomendar\u00eda a \u00e9l mi c Psa 140:12 Jehov\u00e1 tomar\u00e1 .. la c del afligido Pro 31:9 defiende la c del pobre y del menesteroso Isa 41:21 alegad por vuestra c, dice Jehov\u00e1 Isa 49:4 pero mi c est\u00e1 delante de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/causa\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCAUSA\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23850","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23850","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23850"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23850\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23850"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23850"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23850"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}