{"id":23855,"date":"2016-02-05T16:15:00","date_gmt":"2016-02-05T21:15:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-cecilia\/"},"modified":"2016-02-05T16:15:00","modified_gmt":"2016-02-05T21:15:00","slug":"santa-cecilia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/santa-cecilia\/","title":{"rendered":"SANTA CECILIA"},"content":{"rendered":"<p>\n  Santa Cecilia ante el Juez.Domenico Zampieri \u00abIl Domenichino\u00bb (1612-1615). Capilla de San Luis de los franceses. Roma, ItaliaVirgen y m\u00e1rtir, patrona de la m\u00fasica de la iglesia, muri\u00f3 en Roma. Esta santa, tan a menudo glorificada en las bellas artes y en la poes\u00eda, es una de las m\u00e1rtires m\u00e1s veneradas de la antig\u00fcedad cristiana. La referencia hist\u00f3rica m\u00e1s antigua de Santa Cecilia se encuentra el \u00abMartyrologium Hieronymianum\u00bb; de \u00e9ste evidenciamos que su fiesta era famosa en la Iglesia romana en el siglo cuarto.  Restos de Santa Cecilia Su nombre aparece en fechas diferentes en el martirologio antedicho; se menciona el 11 de agosto, la fiesta del m\u00e1rtir Tiburcio, es evidentemente una adici\u00f3n equivocada y tard\u00eda, debido al hecho que este Tiburcio, que fue enterrado en la Via Labicana, fue identificado err\u00f3neamente con Tiburcio, el cu\u00f1ado de St., Cecilia, mencionado en las Actas de su martirio.   Hab\u00eda quiz\u00e1s tambi\u00e9n otra m\u00e1rtir romana bajo el nombre de Cecilia, enterrada en la Via Labicana. En la fecha del 16 de septiembre, Cecilia es mencionada exclusivamente, con la nota topogr\u00e1fica: \u201cAppi\u00e2 vi\u00e2 in e\u00e2dem urbe Rom\u00e2 natale et passio sanct\u00e6 Cecili\u00e6 virginia\u201d (el texto est\u00e1 corregido).   \u00c9ste es evidentemente el d\u00eda del entierro de la santa m\u00e1rtir en las catacumbas de Calixto. La fiesta de la santa que se menciona el 22 de noviembre, en cuyo d\u00eda es todav\u00eda celebrada, fue preservada en el templo dedicada a ella del barrio del Trast\u00e9vere en Roma,. Por consiguiente, su origen probablemente se remonta a esta iglesia.   Catacumbas de San CalixtoLas primeras gu\u00edas medievales (Itineraria) de los sepulcros de los m\u00e1rtires romanos, se\u00f1alan su tumba en la Via Appia, al lado de la cripta de los obispos romanos del siglo tercero (De Rossi, Sotterranea de Roma, I, 180-181).<br \/>\nDe Rossi localiz\u00f3 el sepulcro de Cecilia en las catacumbas de Calixto, en una cripta adjunta a la capilla de la cripta de las papas; un nicho vac\u00edo en una de las paredes que una vez contuvo, probablemente, el sarc\u00f3fago con los restos de la santa.   Entre los frescos posteriores que adornan la pared del sepulcro, aparece dos veces la figura de una mujer ricamente vestida, y el Papa Urbano, qui\u00e9n tuvo una relaci\u00f3n estrecha con la santa, seg\u00fan las Actas de su martirio, aparece pintado una vez.   El antiguo templo titular en Roma arriba mencionado, se construy\u00f3 en el siglo cuarto y todav\u00eda se conserva en el Trast\u00e9vere. Este templo estaba ciertamente dedicado en el siglo quinto a la santa enterrada en la V\u00eda Appia; es mencionado en las firmas del Concilio romano de 499 como \u201ctitulus sanct\u00e6 C\u00e6cili\u00e6 \u00bb (Mansi, Coll, Conc. VIII, 236).  Como algunos otros antiguo templos cristianos de Roma, que son un regalo de los santos cuyos nombres llevan, puede deducirse que la Iglesia romana debe este templo a la generosidad de la santa m\u00e1rtir misma; en apoyo de este punto de vista es de notar que la propiedad bajo la cual est\u00e1 construida la parte m\u00e1s antigua de la verdadera catacumba de Calixto, probablemente perteneci\u00f3, seg\u00fan las investigaciones de De Rossi, a la familia de Santa Cecilia (Gens C\u00e6cilia) y pas\u00f3 a ser, por donaci\u00f3n, propiedad de la Iglesia romana. Aunque su nombre no es mencionado en las m\u00e1s antiguas (siglo cuarto) listas de festividades (Depositio martyrum), el hecho de que en el \u00abSacramentarium Leoniam\u00bb, una colecci\u00f3n de misas completada hacia el final del siglo quinto, se encuentren al menos cinco misas diferentes en honor de Santa Cecilia, testifica la gran veneraci\u00f3n que en ese momento ten\u00eda a la santa la Iglesia romana [\u00abSacram. Leon.\u00bb, ed. Muratori, in \u00abOpera\u00bb (Arezzo, 1771), XIII, I, 737, sqq. ].<br \/>\n  Hacia la mitad del siglo quinto aparecen las Actas originales del martirio de Santa Cecilia, que hab\u00edan sido transmitidas en numerosos manuscritos; estas actas tambi\u00e9n se tradujeron al griego. Fueron utilizadas en los prefacios de las misas del mencionado \u00abSacramentarium Leonianum\u00bb. Ellas nos informan que, Cecilia, una virgen de una familia senatorial y cristiana desde su infancia, fue dada matrimonio por sus padres a un noble joven pagano, Valeriano. Cuando, tras la celebraci\u00f3n del matrimonio, la pareja se hab\u00eda retirado a la c\u00e1mara nupcial, Cecilia dijo a Valeriano que ella se hab\u00eda desposado con un \u00e1ngel que celosamente guardaba su cuerpo; por consiguiente, Valeriano deb\u00eda tener el cuidado de no violar su virginidad. Valeriano pidi\u00f3 ver al \u00e1ngel, despu\u00e9s de lo cual Cecilia lo envi\u00f3 junto a la tercera piedra miliaria de la V\u00eda Appia d\u00f3nde deb\u00eda encontrarse con el obispo (Papa) Urbano. (n.d.t. El di\u00e1logo, seg\u00fan la tradici\u00f3n, transcurri\u00f3 as\u00ed: Cecilia: \u201cTengo que comunicarte un secreto. Has de saber que un \u00e1ngel del Se\u00f1or vela por m\u00ed. Si me tocas como si fuera yo tu esposa, el \u00e1ngel se enfurecer\u00e1 y t\u00fa sufrir\u00e1s las consecuencias; en cambio si me respetas, el \u00e1ngel te amar\u00e1 como me ama a m\u00ed.\u00bb Valeriano replic\u00f3: \u00abMu\u00e9stramelo. Si es realmente un \u00e1ngel de Dios, har\u00e9 lo que me pides.\u00bb Cecilia le dijo: \u00abSi crees en el Dios vivo y verdadero y recibes el agua del bautismo ver\u00e1s al \u00e1ngel.\u00bb). Valeriano obedeci\u00f3, fue bautizado por el papa y regres\u00f3 como cristiano ante Cecilia. Entonces se apareci\u00f3 un \u00e1ngel a los dos y los coron\u00f3 con rosas y azucenas. Cuando Tiburcio, el hermano de Valeriano, se acerc\u00f3 a ellos, tambi\u00e9n fue ganado para la Cristiandad. Como ni\u00f1os celosos de la Fe ambos hermanos distribuyeron ricas limosnas y enterraron los cuerpos de los confesores que hab\u00edan muerto por Cristo. El prefecto, Turcio Almaquio, los conden\u00f3 a muerte; el funcionario del prefecto, M\u00e1ximo, fue designado para ejecutar la sentencia, se convirti\u00f3 y sufri\u00f3 el martirio con los dos hermanos. Sus restos fueron enterrados en una tumba por Cecilia. Ahora la propia Cecilia fue buscada por los funcionarios del prefecto. Antes de que fuera apresada, dispuso que su casa debiera conservarse como un lugar de culto para la Iglesia romana. Despu\u00e9s de una gloriosa profesi\u00f3n de fe, fue condenada a morir asfixiada en el ba\u00f1o de su propia casa.   Santa Cecilia con dos \u00e1ngelesPero, cuando permaneci\u00f3 ilesa en el ardiente cuarto, el prefecto decidi\u00f3 su decapitaci\u00f3n en ese lugar. El ejecutor dej\u00f3 caer su espada tres veces sin separar la cabeza del tronco y huy\u00f3, dejando a la virgen ba\u00f1ada en su propia sangre. Vivi\u00f3 tres d\u00edas, hizo disposiciones en favor de los pobres y dispuso que despu\u00e9s de que su muerte su casa deb\u00eda dedicarse como templo. Urbano la enterr\u00f3 entre los obispos y los confesores, es decir, en la catacumba de Calixto.<br \/>\n  El relato as\u00ed no tiene valor hist\u00f3rico; es un romance p\u00edo, como tantos otros recopilados en los siglos quinto y sexto. La existencia de los mencionados m\u00e1rtires, sin embargo, es un hecho hist\u00f3rico. La relaci\u00f3n entre Santa Cecilia y Valeriano, Tiburcio y M\u00e1ximo, mencionados en las Actas, tienen quiz\u00e1 alg\u00fan fundamento hist\u00f3rico. Estos tres santos fueron enterrados en las catacumbas de Pretextato en la V\u00eda Appia, d\u00f3nde sus tumbas se mencionan en el antiguo Itineraria peregrino. En el \u00abMartyrologium Hieronymianum\u00bb su fiesta est\u00e1 fijada el 14 de abril con el comentario: \u201cRomae v\u00eda Appia in cimiterio Pr\u00e6textati\u00bb; y la octava el 21 de abril, con el comentario: \u201cRoma in cimiterio Calesti v\u00eda Appia\u201d. En opini\u00f3n de Duchesne la octava era celebrada en la catacumba de Calixto, porque Santa Cecilia fue enterrada all\u00ed. Por consiguiente, si esta segunda anotaci\u00f3n en el martirologio es m\u00e1s antigua que las Actas mencionadas y el \u00faltimo no cita esta segunda fiesta, se deduce que, antes de que las Actas fueran escritas, este grupo de santos fueron relacionados en Roma con Santa Cecilia. El tiempo en que Cecilia sufri\u00f3 el martirio no es conocido. De la menci\u00f3n de Urbano nada puede concluirse acerca del tiempo de la composici\u00f3n de las Actas; el autor, sin autoridad alguna, simplemente introdujo el nombre de este confesor (enterrado en la catacumba de Pretextato) a causa de la proximidad de su tumba a la de los otros m\u00e1rtires y lo identific\u00f3 con la papa del mismo nombre. El autor del \u00abLiber Pontificalis\u00bb us\u00f3 las Actas para referenciar a Urbano. Las Actas no ofrecen ninguna otra indicaci\u00f3n del tiempo del martirio. Venancio Fortunato (Miscellanea, 1, 20; 8,6) y Ado (Martirologio, 22 noviembre) sit\u00faan el momento de la muerte de la santa en el reinado de Marco Aurelio y C\u00f3modo (aproximadamente el 177), y De Rossi intenta demostrar este dato como el m\u00e1s seguro hist\u00f3ricamente. En otras fuentes occidentales de la baja Edad Media y en el \u201cSynaxaria\u00bb griego, este martirio se sit\u00faa en la persecuci\u00f3n de Diocleciano. P.A. Kirsch intent\u00f3 fijarlo en el tiempo de Alejandro Severo (229-230); Aub\u00e9, en la persecuci\u00f3n de Decio (249-250); Kellner, en el de Juliano el Ap\u00f3stata (362). Ninguna de estas opiniones est\u00e1 suficientemente establecida, ni las Actas ni otras fuentes ofrecen la evidencia cronol\u00f3gica requerida. La \u00fanica indicaci\u00f3n temporal segura es la localizaci\u00f3n de la tumba en la catacumba de Calixto, en inmediata proximidad a la antiqu\u00edsima cripta de los papas, en la fueron enterrados, probablemente, Urbano y, ciertamente, Ponciano y Antero. La parte m\u00e1s antigua de esta catacumba fecha todos estos eventos al final del siglo segundo; por consiguiente, desde ese momento hasta la mitad del siglo tercero es el per\u00edodo dejado abierto para el martirio de Santa Cecilia.<br \/>\n  Su iglesia en el barrio del Trast\u00e9vere de Roma fue reconstruida por Pascual I (817-824) con cuya ocasi\u00f3n el papa dese\u00f3 transferir sus reliquias all\u00ed; al principio, sin embargo, no pudo encontrarlas y crey\u00f3 que hab\u00edan sido robadas por los lombardos. En una visi\u00f3n vio a Santa Cecilia que lo exhortaba a continuar su b\u00fasqueda porque hab\u00eda estado ya junto a ella, es decir, cerca de su tumba. \u00c9l, por consiguiente, renov\u00f3 su prop\u00f3sito; y pronto el cuerpo de la m\u00e1rtir, cubierto con costosos ropajes de brocados de oro y con las ropas empapadas en su sangre a sus pies, fue definitivamente encontrado en la catacumba de Pretextato. Debieron ser llevados all\u00ed desde la catacumba de Calixto para salvarlos de los primeros saqueos de los lombardos a la vecindad de Roma. Las reliquias de Santa Cecilia, con las de Valeriano Tiburcio y M\u00e1ximo, tambi\u00e9n las de los Papas Urbano y Lucio, fueron trasladadas por el Papa Pascual, y enterradas de nuevo bajo el altar mayor de Santa Cecilia en el Trast\u00e9vere. Los monjes de un convento, fundado en el barrio por el mismo papa, fueron encargados del deber de cantar el Oficio diario en esta bas\u00edlica. Desde este momento la veneraci\u00f3n por la santa m\u00e1rtir continu\u00f3 extendiendose y se le dedicaron numerosas iglesias. Durante la restauraci\u00f3n del templo, por el a\u00f1o 1599, el cardenal Sfondrato examin\u00f3 el altar mayor y encontr\u00f3 debajo el sarc\u00f3fago con las reliquias de los santos que el Papa Pascual hab\u00eda transportado all\u00ed. En las recientes excavaciones bajo la iglesia, ejecutadas a instancias del cardenal Rampolla, y costeadas por \u00e9l, se descubrieron restos de edificios romanos, que han permanecido accesibles. Se construy\u00f3 una capilla subterr\u00e1nea ricamente adornada bajo el pasillo central y, en ella, una ventana enrejada que se abre sobre el altar, que permite una vista de los recept\u00e1culos en los que reposan los huesos de los santos. En una capilla lateral de la iglesia se muestran, desde hace mucho tiempo, los restos del ba\u00f1o en que, seg\u00fan las Actas, Cecilia fue llevada a la muerte.<br \/>\n  Las representaciones m\u00e1s antiguas de Santa Cecilia la muestra en la actitud usual de los m\u00e1rtires en el arte cristiano de los primeros siglos: o con la corona del martirio en su mano (por ejemplo en San Apolinar nuevo en R\u00e1vena, en un mosaico del siglo sexto) o en actitud de oraci\u00f3n, como una Orante (por ejemplo las dos im\u00e1genes, de los siglos sexto y s\u00e9ptimo de su cripta). En el \u00e1bside de su iglesia en el Trast\u00e9vere todav\u00eda se conserva el mosaico hecho bajo el Papa Pascual, en el qu\u00e9 ella es representada con ricos vestidos como protectora del Papa. Los cuadros medievales de la santa son muy frecuentes; desde los siglos catorce y quince se le asigna un \u00f3rgano como atributo, o se le representa como tocando el \u00f3rgano, evidentemente para expresar lo que se le atribuy\u00f3 a menudo en los paneg\u00edricos y poemas basado en las Actas; por ejemplo, que mientras los m\u00fasicos tocaban en sus nupcias ella cant\u00f3 en su coraz\u00f3n solo a Dios (\u00abcantantibus organis illa in corde suo soi domino decantabat\u00bb); posiblemente el cantantibus organis fue interpretado err\u00f3neamente como si la propia Cecilia fuera la organista. De este modo se relacion\u00f3 estrechamente a la santa con la m\u00fasica. Cuando se fund\u00f3 en Roma la Academia de la M\u00fasica (1584) fue nombrada patrona del instituto, despu\u00e9s de lo cual su veneraci\u00f3n como patrona de la m\u00fasica de la iglesia se generaliz\u00f3 universalmente; hoy las sociedades de cecilianos (asociaciones musicales) existen por todas partes. El \u00f3rgano es ahora su atributo ordinario; con \u00e9l Cecilia fue representada por Rafael en un famoso cuadro conservado en Bolonia. En otra magn\u00edfica obra maestra, la estatua de m\u00e1rmol jaspeado bajo el altar mayor de la antedicha iglesia de Santa Cecilia en Roma, Carlo Maderna la represent\u00f3 postrada, justo como ella hab\u00eda recibido el soplo de la muerte, de manos de su ejecutor. Su fiesta es celebrada por la Iglesia latina y griega el 22 noviembre. En el \u00abMartyrologium Hieronymainum\u00bb se conmemoran otras m\u00e1rtires de este nombre, pero de ninguna de ellas hay alguna referencia hist\u00f3rica exacta. Una sufri\u00f3 el martirio en Cartago con Dativus en 304. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">MOMBRITIUS, Sanctuarium, I, 186 sqq.; BOSIO, Atti di S. Cecilia (Roma, 1600); SURIUS, De vitis Sanctorum (Venecia, 1581), VI, 161 sqq.; LADERCHI, S. Caciliae virg. et mart. acta ac transtiberina basilica (Roma, 1722); BOLLANDISTS ed., Bibliotheca hagiographica latina (Bruselas, 1898-99), I, 224; SIMEON METAPHRASTES, in P.G., CXVI; BARONIUS, Annales, ad an. 821, 15 xv (the spurious document of Pope Paschal I); BOLLANDISTS ed., Synaxarium Constatinopolitanum (Bruselas, 1902), 243; Liber Pontificalis, ed. DUCHESNE, I, xciii sq., 143, and II, 55-57, 65; TILLEMONT, Hist. eccles., III, 259 sqq.; De Rossi, Roma Sotterranea, II, xxxii sq.; GUERANGER, Histoire de Ste Cecile (Paris 1849; 2nd ed., 1852); IDEM, Ste Cecile et la societe romaine (Paris, 1878); MORSE, BIRKS, and HOLE, in Dict. of Christian Biog., s.v.; AUBE, Les chr\u00e9tiens dans l&#8217;empire romain (2nd ed., Paris, 1881), 352 sqq.; ALLARD, Histoire des persecutions, I, 427 sqq.; ERBES, Die heilige Cacilia im Zusammenhang mit der Papstcrypta sowie der altesten Kirche Roms, in Zeitschrift fur Kirchengeschichte, IX, 1888, 1 sqq.; P.A. KIRSCH, Die heilge Cacilia, Jungfrau und Martyrin (Ratisbona, 1901); IDEM, Das Todesjahr der heiligen Cacilia, in Stromation Archaiologikon (Roma, 1900), 42-77; KELLNER, Das wahre Zeitalter der heil. Cacilia, in Theologische Quartalschrift (Tubinga, 1902), 237 sqq.; (1903), 321 sqq.; (1905), 258 sqq.; DUFOURCQ, Les Gesta martyrum romains (Paris, 1900), 116 sqq., 293 sqq.; MARUCCHI, Basiliques et eglises de Roma (Roma, 1902), 438 sqq.; BIANCHI-CAGLIESI, S. Cecilia e sua basilica (Roma, 1902); DETZEL, Christl. Ikonographie (Friburgo im Br., 1896), 220 sqq.; ROHAULT DE FLEURY, Les saints de la Messe, I, pl, 16-17; P. SIXTUS, Elucubrationes historico-liturgicae de recenti quadem sententia circa aetatem S. Caeciliae martyris, in Ephemerides liturgicae (Roma, Sept.-Oct. 1907). Ver tambi\u00e9n la cita en BUTLER, Vida de los Santos, 22 de Noviembre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">n.d.t: Se puede ver su cripta en la catacumba de Calixto en: www.catacombe.roma.it\/es\/cecilia.html\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">J.P. KIRSCH<br \/>\nTranscrito por Michael T. Barrett.<br \/>\nDedicado a Sophie Kidder-Chang<br \/>\nTraducido por Quique Sancho.<br \/>\nDedicado a Carlos Augusto (E.C.) y a todos los que bendicen al Se\u00f1or con su m\u00fasica.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santa Cecilia ante el Juez.Domenico Zampieri \u00abIl Domenichino\u00bb (1612-1615). Capilla de San Luis de los franceses. Roma, ItaliaVirgen y m\u00e1rtir, patrona de la m\u00fasica de la iglesia, muri\u00f3 en Roma. 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