{"id":23859,"date":"2016-02-05T16:15:09","date_gmt":"2016-02-05T21:15:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-celestino-i\/"},"modified":"2016-02-05T16:15:09","modified_gmt":"2016-02-05T21:15:09","slug":"papa-san-celestino-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-celestino-i\/","title":{"rendered":"PAPA SAN CELESTINO I"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">No se  conoce nada de su historia temprana, excepto que fue un romano y que el nombre de su padre fue Prisco. Se dice que vivi\u00f3 durante un tiempo en Mil\u00e1n con San Ambrosio; sin embargo, la primera noticia conocida respecto a \u00e9l est\u00e1 consignada en un documento del Papa San Inocencio I, en el a\u00f1o 416, donde se habla de \u00e9l como Celestino el  Di\u00e1cono.  En el 418,  San Agust\u00edn le escribi\u00f3 (Ep. LXII) en un lenguaje muy reverente.   El sucedi\u00f3 a Papa San Bonifacio I | Bonifacio I]] como Papa el 10 de septiembre de 422 (seg\u00fan  Tillemont, aunque los Bolandistas indican el 3 de noviembre). Muri\u00f3 el 26 de julio de 432, habiendo gobernado nueve a\u00f1os, diez meses y diecis\u00e9is d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de los tiempos tumultuosos en Roma, fue  electo sin ninguna oposici\u00f3n, como se sabe por una carta que San Agust\u00edn (Epist. CCLXI) le escribi\u00f3 poco despu\u00e9s de su elevaci\u00f3n, en la cual el gran   doctor le pide su ayuda para zanjar sus dificultades con Antonio, obispo de F\u00e9sula en \u00c1frica.  Al parecer existi\u00f3 una fuerte amistad entre Celestino y Agust\u00edn; y luego de la muerte de este \u00faltimo, a fines de 430, Celestino les escribi\u00f3 una extensa carta a los obispos de  Galia sobre la santidad, aprendizaje y celo del santo doctor, y prohibi\u00f3 todos los ataques sobre su memoria de parte de los  semipelagianos, quienes bajo el liderazgo del famoso  asceta, Juan Casiano, estaban comenzando a tener influencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque su suerte fue echada en tiempos tormentosos, pues los  maniqueos, donatistas,  novacianos, y  pelagianos perturbaban la paz de la Iglesia, mientras que las hordas b\u00e1rbaras comenzaban sus incursiones al coraz\u00f3n del imperio, el car\u00e1cter firme pero gentil de Celestino le permiti\u00f3 cumplir exitosamente con todas las exigencias de su posici\u00f3n.  Le vemos por doquier defendiendo los derechos de la Iglesia y la dignidad de su posici\u00f3n.  En todo esto fue ayudado por Placidia, quien en nombre de su joven hijo, Valentiniano III, desterr\u00f3 de Roma a los maniqueos y a otros herejes que perturbaban la paz.  Celestino no s\u00f3lo expuls\u00f3 de Italia a Celestino, el compa\u00f1ero y principal disc\u00edpulo de Pelagio, sino que logr\u00f3 del Concilio de \u00c9feso la ulterior condena de la secta.  Tambi\u00e9n a trav\u00e9s de ese concilio San Germ\u00e1n de Auxerre y San Lupo de Troyes, a quienes los obispos de Galia hab\u00edan enviado a Breta\u00f1a en 429, la tierra nativa de Pelagio, tuvieron \u00e9xito en extirpar el error de su suelo natal.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ser un firme defensor de los c\u00e1nones antiguos, vemos a Celestino escribiendo a los obispos de Iliria, inst\u00e1ndolos a observar los c\u00e1nones y su antigua lealtad al obispo de Tesal\u00f3nica, vicario del Papa, sin el cual ellos no deb\u00edan  consagrar a ning\u00fan obispo ni realizar ning\u00fan concilio.  Tambi\u00e9n le escribe a los obispos de Vienne y Narbona, a quienes les advierte sobre la observancia de c\u00e1nones originales, y, seg\u00fan la advertencia de su predecesor, a que se resistieran a las pretensiones de la Sede de Arles.  Adem\u00e1s no deben negarse a admitir a la penitencia a aquellos que lo deseen al momento de la muerte; los obispos no deb\u00edan vestir como monjes, y se deb\u00edan tomar acciones severas contra cierto Daniel, un monje de Oriente, quien hab\u00eda sido la causa de serios des\u00f3rdenes en la Iglesia de Galia.   Les escribe a los obispos de Apulia y  Calabria indic\u00e1ndoles que los cl\u00e9rigos no deb\u00edan estar  ignorantes de los c\u00e1nones, y que no se deb\u00eda promover a los laicos al episcopado sobre los jefes del  clero, y sobre este asunto, no se debe complacer la voluntad popular, no importa cu\u00e1n fuerte fuese &#8212;populus docendus non sequendus.  Adem\u00e1s, amenaz\u00f3 con severas penas a los futuros transgresores.  Debido a su defensa de los derechos de la  Iglesia Romana a o\u00edr y decidir las  apelaciones de todos los distritos, entr\u00f3 en conflicto durante un tiempo con la gran Iglesia de \u00c1frica (vea Apiario de Sica).  Sin embargo, los obispos africanos, aunque manifestaron alg\u00fan calor, nunca cuestionaron la divina supremac\u00eda de la Santa Sede, sus mismos lenguajes y acciones demostraron su completo reconocimiento; sus quejas iban dirigidas m\u00e1s bien contra el a veces indiscreto uso de las prerrogativas papales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos d\u00edas del pontificado de Celestino se caracterizaron por la lucha en Oriente  contra la herej\u00eda de  Nestorio (v\u00e9ase Nestorio y nestorianismo, San Cirilo de Alejandr\u00eda; Concilio de \u00c9feso).  Nestorio, quien se hab\u00eda convertido en obispo de Constantinopla en 428, al principio dio gran satisfacci\u00f3n, como sabemos por una carta que le dirigi\u00f3 Celestino.  Nestorio pronto hizo surgir sospechas de su ortodoxia al recibir amablemente a los  pelagianos que el Papa hab\u00eda desterrado de Roma.  Poco despu\u00e9s, cuando llegaron a Roma rumores sobre sus ense\u00f1anzas her\u00e9ticas sobre la doble [[personalidad] de  Cristo, Celestino comision\u00f3 a  Cirilo, obispo de  Alejandr\u00eda para que investigara e hiciera un informe.  Cirilo encontr\u00f3 que Nestorio profesaba abiertamente su herej\u00eda, y envi\u00f3 un relato completo a Celestino, el cual, en un s\u00ednodo romano (430), conden\u00f3 solemnemente los errores de Nestorio, y le orden\u00f3 a Cirilo que procediera en su nombre contra Nestorio, quien deb\u00eda ser  excomulgado y  depuesto, a menos que dentro de diez d\u00edas hiciera una retractaci\u00f3n solemne escrita de sus errores. En cartas escritas ese mismo d\u00eda a Nestorio, al clero y al pueblo de Constantinopla, y a Juan de Antioqu\u00eda, Juvenal de Jerusal\u00e9n, Rufo de Tesal\u00f3nica y Flaviano de Filipo, Celestino anuncia la sentencia dictada contra Nestorio y sobre la comisi\u00f3n dada a Cirilo para que ejecute la misma.  Al mismo tiempo reinstal\u00f3 a todos los que hab\u00edan sido excomulgados o destituidos por Nestorio.  Cirilo envi\u00f3 la sentencia papal y su propio anatema a Nestorio.  El emperador ahora convoc\u00f3 a un  concilio general que se reunir\u00eda en \u00c9feso.  Celestino envi\u00f3 como legados a este concilio a Arcadio y Proyecto, obispos, y a Filipo, un sacerdote, quienes deb\u00edan actuar en coordinaci\u00f3n con Cirilo. Sin embargo, no deb\u00edan involucrarse en discusiones, sino que deb\u00edan juzgar las opiniones de los otros. En todas sus cartas Celestino asume que su propia decisi\u00f3n es la final, y que Cirilo y el concilio s\u00f3lo deben llevarla a cabo.  Nestorio se mostr\u00f3 obstinado, y fue excomulgado y depuesto por el Concilio  \u201cobligado por los c\u00e1nones sagrados y las cartas de Nuestro Muy Santo Padre, Celestino, obispo de la Iglesia Romana.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00faltimo acto oficial de Celestino, el env\u00edo de San Patricio a Irlanda, quiz\u00e1s sobrepasa a todos los dem\u00e1s en sus consecuencias trascendentales definitivas.  Ya \u00e9l hab\u00eda enviado (431) a Paladio como obispo de los escoceses (es decir, irlandeses)  creyentes en  Cristo.\u201d Pero Paladio abandon\u00f3 pronto a Irlanda y muri\u00f3 al a\u00f1o siguiente en Breta\u00f1a.  San Patricio, que hab\u00eda sido rechazado previamente, recibi\u00f3 ahora la largamente codiciada comisi\u00f3n s\u00f3lo pocos d\u00edas antes de la muerte de Celestino, y se convirti\u00f3 as\u00ed en part\u00edcipe en la conversi\u00f3n de una raza que en los pr\u00f3ximos pocos siglos realizar\u00eda tan vastas obras por los incontables misioneros y eruditos en la conversi\u00f3n y civilizaci\u00f3n del mundo b\u00e1rbaro.  Mostr\u00f3 gran dedicaci\u00f3n y celo en el cumplimiento de sus funciones en los asuntos de la Iglesia Romana.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Celestino manifest\u00f3 gran celo en los asuntos locales de la Iglesia Romana.  Restaur\u00f3 y embelleci\u00f3 la iglesia de Santa Mar\u00eda en Trastevere, la que hab\u00eda sido v\u00edctima del saqueo g\u00f3tico de Roma, y tambi\u00e9n la iglesia de Santa Sabina, adem\u00e1s de decorar el cementerio de Santa Priscila con  pinturas del Concilio de \u00c9feso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es incierta la  fecha exacta de su muerte.  La Iglesia Latina celebra su  fiesta el 6 de abril, el d\u00eda en que su cuerpo fue colocado en las  Catacumbas de Santa Priscila, de donde el Papa San Pascual I lo traslad\u00f3 (820)  a la iglesia de Santa Pr\u00e1xedes, aunque la catedral de Mantua tambi\u00e9n reclama tener sus reliquias.  La [[Iglesia Griega lo  honra altamente por su condenaci\u00f3n a Nestorio, y celebra su fiesta el 8 de abril.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritos existentes de San Celestino, consisten en diecis\u00e9is cartas, el contenido de muchas de las cuales se ha se\u00f1alado arriba, y un fragmento del discurso sobre el nestorianismo, que fue le\u00eddo en el S\u00ednodo de Roma de 430.  La \u201cCapitula Coelestini\u201d, las diez decisiones sobre el tema de la gracia, el cual ha jugado un papel muy importante en la historia del  agustinismo, ya no se le atribuyen a su autor\u00eda.   Por siglos se a\u00f1adieron como parte integrante de su carta a los obispos de Galia, pero en la actualidad se considera que son trabajos de San Pr\u00f3spero de Aquitania. Anastasio Bibliotecario le atribuye varias otras  constituciones pero con poca autoridad. Tambi\u00e9n es  dudosa la declaraci\u00f3n de \u201cLiber Pontificalis\u201d de que Celestino le agreg\u00f3 al Introito a la  Misa.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Sancti Celestini Epistolae et Decreta, P.L., L; Acta ss., X; Hefele, History of the Councils, II, III; Duchesne, Liber Pontificalis, I; Grisar, Geschichte Roms und der Papste im Mittelalter (Friburgo im Br., 1898), I&#160;; Cardinal de Noris, Historia Pelagiana; Tillemont, M\u00e9moires pour servir a l&#8217; histoire ecclesiastique, XIV; Natalis Alexander, Historia Ecclesiastica, ed. Roncaglia-Mansi, IX; Mansi, Sacrorum Conciliorum Amplissima Collectio, IV; Rivington, The Roman Primacy.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Murphy, John F.X. \u00abPope St. Celestine I.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 3. New York: Robert Appleton Company, 1908.  <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/03477c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por  Giovanni E. Reyes, lhm.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No se conoce nada de su historia temprana, excepto que fue un romano y que el nombre de su padre fue Prisco. 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