{"id":23870,"date":"2016-02-05T16:15:33","date_gmt":"2016-02-05T21:15:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/centurarios-de-magdeburgo\/"},"modified":"2016-02-05T16:15:33","modified_gmt":"2016-02-05T21:15:33","slug":"centurarios-de-magdeburgo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/centurarios-de-magdeburgo\/","title":{"rendered":"CENTURARIOS DE MAGDEBURGO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1559 aparecieron en Basilea los primeros tres vol\u00famenes en folio de una obra titulada \u00abEcclesiastica Historia . . . secundum singulas centurias . . . per aliquot studiosos et pios viros in Urbe Magdeburgica\u00bb (i.e. Una Historia de la Iglesia . . . por centurias,hecha en Magdeburgo escrita por algunos hombres estudiosos y p\u00edos ). Era la obra de un grupo de estudiosos luteranos que se hab\u00edan reunido en Magdeburgo y que son conocidos como los  \u00abCenturiadores de Magdeburgo\u00bb por la forma en que dividieron su trabajo (centuria a centuria) y el lugar en que fueron escritos los primeros cinco vol\u00famenes, mientras que el resto lo fueron en Weimar u otros lugares, aunque se retuvo el subt\u00edtulo \u00abin Urbe Magdeburgica\u201d. La idea se le ocurri\u00f3 al que fue el esp\u00edritu inspirador de esta obra:  Matthias Vlacich (latinizado Flacius), tambi\u00e9n conocido como Francovich, y por su lugar de nacimiento (Istria), Illyricus. Nacido en 1520, por influencia de su t\u00edo Baldo Lupertino, un fraile ap\u00f3stata, no se hizo monje y dirigi\u00f3 sus pasos en 1539 a Alemania desarrollando una tendencia antirromana fan\u00e1tica en Augsburgo, Basilea, Tubinga y Wittemberg. El Interim de Augsburgo de 1547 llev\u00f3 a la controversia Adiafor\u00edstica, en el curso de la cual emiti\u00f3 a borbotones un continuo abuso de calumnias contra el reformador Felipe Melancthon que gener\u00f3 dos partidos opuestos y hostiles de los Felipistas y los Flacianos. Todos los intentos de restaurar la paz fallaron y la universidad de Jena, donde Flacius fue nombrado profesor de teolog\u00eda en 1557, se convirti\u00f3 en un centro de r\u00edgido luteranismo en fuerte oposici\u00f3n a Melancthon. Sus idas y venidas despu\u00e9s de 1562 y las numerosas controversias dom\u00e9sticas entre reformadores en las que Flacius tom\u00f3 parte hasta su muerte, el 11 de marzo de 1575, so fueron un impedimento para que llegara a ser uno de los m\u00e1s sabios te\u00f3logos luteranos de su tiempo, mientras que adem\u00e1s de sus obras menores de controversias su inagotable energ\u00eda le llev\u00f3 a planear esta vasta obra hist\u00f3rica conocida como \u201cLas Centurias\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la muerte de Lutero (1546),la controversia anti-cat\u00f3lica tendi\u00f3 a perder el car\u00e1cter dogm\u00e1tico para hacerse m\u00e1s hist\u00f3rica. Falcius busc\u00f3 armas hist\u00f3ricas por todas partes para destruir el catolicismo y en ese esp\u00edritu escribi\u00f3 su entonces influyente cat\u00e1logo de testimonios antipapales \u00abCatalogus testium veritatis qui ante nostram \u00e6taem Pontifici Romano eiusque eroribus reclamarunt\u00bb (Basle, 1556; aumentado en ed., Strasburg, 1562; ed. por Dietericus, Frankfort, 1672). Se citaban alrededor de 400 testimonios antipapales, incluyendo a S. Gregorio el Grande y Sto. Tom\u00e1s de Aquino entre los que se levantaron a favor de la verdad contra el \u201cAnticristo papal\u201d. En 1553 buscaba Flacius ayuda financiera  para llevar a cabo este plan de historia de la iglesia que iba a \u201crevelar los principios, el desarrollo y los crueles designios del anticristo\u201d. Los pr\u00edncipes alemanes y los burgueses de Augsburgo y N\u00fcremberg le ayudaron generosamente, pero no as\u00ed los simpatizantes de Melancthon. Viaj\u00f3 por Alemania en busca de materiales mientras su compa\u00f1ero en la tarea Marcus Wagner (De Weimar, cerca de Gotha) buscaba en la bibliotecas de Austria, Baviera, Escocia y Dinamarca con el mismo prop\u00f3sito. No podemos entrar aqu\u00ed en la cuesti\u00f3n de los poco honrados m\u00e9todos de Flacianos de adquisici\u00f3n de manuscritos y su uso del cuchillo para mutilarlos , que dieron p\u00e1bulo a la proverbial Manus Flaciana y culter Flacianus. Un examen de los restos de su biblioteca, en Wolfenb\u00fcttel, no aminora la fuerza de la acusaci\u00f3n. Investigaciones posteriores enfatizan la importancia de la ayuda que le prest\u00f3 el cripto\u2013protestante Caspar von Nydbruck, canciller imperial y director de la Biblioteca Imperial de Viena, cuya influencia a favor de esta obra se extendi\u00f3 por toda Europa. La direcci\u00f3n editorial, Gubernatores et Inspectores institut histori\u00e6 Ecclesiastic\u00e6, estaba compuesta por Flacius , Juan Wigand (n. 1523, m. 1587), superintendente en Magdeburgo, Mathew Judex (n. 1528, m.1576), predicador de Magdeburg, Basil Faber (n.1525, m. 1576), humanista, que colabor\u00f3 en las primeras cuatro \u201cCenturias\u201d, Martin Copus, m\u00e9dico que actuaba de tesorero y Eblinek Alman un burgu\u00e9s de Magdeburgo, cada uno de los cuales ten\u00eda sus propios siete asistentes j\u00fanior en total nombrados para compilar extractos de los primeros escritores e historiadores cristianos, siguiendo el plan trazado; dos especialistas m\u00e1s maduros trabajaban como \u201carquitectos\u201d, agrupando el material y envi\u00e1ndolo a los editores. Una vez aprobados los materiales  se organizaban en cap\u00edtulos y se volv\u00edan a enviar antes de que la forma final fuera hermosamente copiada. Hasta cuando estuvo en Jena y durantes sus siguientes viajes, Flacius retuvo la direcci\u00f3n de la obra. Cada centuria se trataba sistem\u00e1ticamente bajo diecis\u00e9is encabezamientos con t\u00edtulos uniformes en los varios vol\u00famenes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una an\u00e1lisis de la \u201cQuarta Centuria\u201c, que apareci\u00f3 en 1560, dar\u00e1 una idea de los contenidos: Pagina titular, dedicaci\u00f3n  a la reina Isabel (co. 3-12); (i) breve resumen de los principales sucesos de la centuria (col.13); (ii) expansi\u00f3n de la Iglesia: d\u00f3nde y c\u00f3mo (13-35); (iii) persecuci\u00f3n y paz de la iglesia bajo Diocleciano y Maximiano (35-159); (iv) la ense\u00f1anza de la Iglesia y su historia(160-312); (v) herej\u00edas (312-406); (vi) ritos y ceremonias (406 -483); (vii) disciplina y gobierno de la iglesia (483-582); (viii) cismas y controversias (583-609); (ix) concilios (609-880); (x) principales obispos y doctores (880-1337); (xi)principales herejes (1338-1403); (xii)los m\u00e1rtires (1403-1432); (xiii) milagros y sucesos milagrosos (1433-1456); (xiv) relaciones pol\u00edticas de los jud\u00edos (1456-1462); (xv) otras religiones no cristianas (1462-1560); (xvi) cambios pol\u00edticos (1560-1574); \u00edndice escriptural (8 cols.); \u00edndice general (92 paginas a 4 columnas).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este m\u00e9todo se aplic\u00f3 solamente a las primeras trece centurias que se publicaron separadamente en vol\u00famenes in folio en Basilea I-III en 1559; IV en 1560; V y VI en 1562; VII y VIII en 1564; IX en 1566; X y XI en 1567; XII en 1569; y XIII en 1574. Las centurias restantes se completaron en manuscrito por Wigand (que es responsable de la mayor\u00eda del trabajo hecho entre 1564-74), pero que no se publicaron; los intentos hechos en los siglos diecisieta y dieciocho para terminar la obra no dieron resultado. En 1624 sali\u00f3 en Basilea un edici\u00f3n completa de las \u201cCenturias \u201cen seis vol\u00famenes publicada por Luis Lucius, que omiti\u00f3 los nombres de los autores y su dedicatorias e introdujo varias modificaciones en el texto en un sentido calvinista. Una tercera edici\u00f3n apareci\u00f3 en Nueremberg en 1557-1575, pero no fue m\u00e1s all\u00e1 de la quinta \u201ccenturia\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea subyacente en la obra que fue la que determin\u00f3 la elecci\u00f3n y uso de los materiales consist\u00eda en mostrar que mientras \u201cal principio de la Iglesia no hab\u00eda doctrina papal anticristiana, sino doctrina evang\u00e9lica y religi\u00f3n, que hab\u00eda prevalecido\u201d, desde la muerte del \u00faltimo de los ap\u00f3stoles hasta la restauraci\u00f3n de la verdadera religi\u00f3n por Mart\u00edn Lutero, la Iglesia se hab\u00eda desviado, mal dirigida por los anticristos romanos. Consecuentemente ya en el siglo segundo se descubrieron errores en las ense\u00f1anzas de Clemente, Justino m\u00e1rtir e Ireneo sobre las doctrinas fundamentales sobre la libre voluntad y la justificaci\u00f3n. Por otra parte los polemistas cat\u00f3licos no fueron lentos en usar las numerosas e importantes admisiones de la la primera aparici\u00f3n de la ense\u00f1anza cat\u00f3lica caracter\u00edstica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El plan del libro era noble y, como obra de los primeros escritores modernos de historia eclesi\u00e1stica que expresamente trataban el tema de forma cr\u00edtica, marca una \u00e9poca en la historia de la iglesia; el m\u00e9todo con la vuelta a las fuentes originales es bastante bueno y la habilidad con que dominaron las vastas cantidades de materiales es digna de alabanza, aunque la divisi\u00f3n en cronol\u00f3gica no es lo que m\u00e1s favorece a la obra. El plan era noble pero su ejecuci\u00f3n, no, porque hay un constante abuso virulento antipapal por toda la obra. El ejercicio de la facultad cr\u00edtica est\u00e1 limitado por las exigencias de la controversia anti-romana, y no he hace ning\u00fan intento para ver la historia de la Iglesia de forma imparcial. El constante tono pol\u00e9mico, el agrupamiento de hechos tintados de esp\u00edritu partidista, el injusto tratamiento de la Iiglesia, la acumulaci\u00f3n no cr\u00edtica de leyendas y relatos antipapales, convirtieron a las \u201ccenturias\u201d, durante mucho tiempo, en el arsenal de los polemistas protestantes. Desde sus p\u00e1ginas aprendieron a mirar a S. Bonifacio como \u201cap\u00f3stol de las mentiras\u201d que \u201cimpuso sin verg\u00fcenza alguna el yugo del anticristo en los cuellos de los alemanes\u201d y sobre Gregorio VII como un hombre al que se atribuye todo crimen posible y cuyas iniquidades fueron la desesperaci\u00f3n hasta para los vituperios del vocabulario de Flacius. \u201cLas marcas del Anticristo\u201d se encuentran en el papa Alejandro III del que se dice que \u201cador\u00f3 a extra\u00f1os dioses, reforzado y confirmado por las ense\u00f1anzas del diablo, y adem\u00e1s ten\u00eda en gran estima al baalismo\u201d. Ning\u00fan crimen es demasiado monstruoso, ninguna historia demasiado incre\u00edble si proporciona medios para ennegrecer la memoria de los ocupantes de la C\u00e1tedra de S. Pedro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Canisio estigmatiz\u00f3 esta obra como opus pestilentissimum, y llev\u00f3 a C\u00e9sar Baronius a escribir sus \u201cannales Ecclessiastici\u00bb, en doce vol\u00famenes en folio (Roma 1588-1607), cubriendo el per\u00edodo desde el nacimiento del cristianismo al a\u00f1o 1198. Tal fue su \u00e9xito que anul\u00f3 la obra de los Centuriadores, cuyo valor principal est\u00e1 ahora en que da las claves de los argumentos hist\u00f3ricos de los polemistas protestantes de finales del diecis\u00e9is y siglo diecisiete.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nDOLLINGER, Die Reformation (Ratisbon, 1848), II, 224-62; JANSSEN, Gesch. Des d. Volkes seit d. Ausgang d. M.A. (Freiburg, 1876-94), V, 312, VII, 299, tr. de I -V (London, 1896-1906); Historisches Jahrb, (1896), XVII, 79-87; NIEMOLLER, Matthias Flacius und der flacianische Geist in der alt. Prof. Kirchen-Hist. In Zeitschr. F. kath, Theol. (1888), XII, 75-115; BAUR, Die Epochen der irch, Geschichtschreibung (Tubingen, 1852), 39-71; CABROL, in Rev. b\u00e9n\u00e9dictine (1905), XXII, 151 sq.; SCHULTE, Beitrage zur Entstehungsgesch, der Magdeburger Centurien (1877); SCHAUMKELL, Beitrag zur Entstehungsgesch, d. Magd. Cent. (Ludwigslust, 1898); KAWERAU, in Realencykl f. prof. Theol. Und Kirche, s.v. Flacius (Leipzig, 1899), VI 82-92; PREGER, Mathias Flacius Illyricus und seine Zeit(Erlangen, 1859-61). Para el importante manuscrito del siglo once (ceremonial episcopal) conocido como misa Il\u00edrica o Flaciana, porque pertenencio a Flacius (Co. Helmstad, 1151. en Wolfenbuttel), ver Braun in Stimmen aus Maria-Laach (1905), LXIX,143 ss.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nEDWARD MYERS.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Transcrito por Ted Rego.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>. 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