{"id":23910,"date":"2016-02-05T16:17:05","date_gmt":"2016-02-05T21:17:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/el-cid\/"},"modified":"2016-02-05T16:17:05","modified_gmt":"2016-02-05T21:17:05","slug":"el-cid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/el-cid\/","title":{"rendered":"EL CID"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">(Rodrigo, o Ruiz D\u00edaz de Vivar)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El gran h\u00e9roe popular de la edad caballerosa de Espa\u00f1a, naci\u00f3 en Burgos el a\u00f1o 1040; muri\u00f3 en Valencia el a\u00f1o 1099. Los moros le dieron el t\u00edtulo de seid o cid (se\u00f1or, jefe) llam\u00e1ndole \u00abM\u00edo Cid\u00bb (M\u00ed Se\u00f1or) los cristianos le llamaron \u00abEl Cid Campeador\u00bb (el se\u00f1or victorioso, campe\u00f3n) por sus victorias. La leyenda de sus haza\u00f1as han ensombrecido la realidad hist\u00f3rica de este caballero valiente, los relatos literarios son tantos que, sin ninguna raz\u00f3n, han llegado a poner en duda su existencia real e hist\u00f3rica. Hay que distinguir esa doble imagen, y distinguir entre el Cid hist\u00f3rico y el Cid legendario o literario.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De las fuentes hist\u00f3ricas se puede interpretar su figura como la de un mercenario libre, un aventurero sin patria que batall\u00f3 con igual energ\u00eda contra cristianos y contra moros; qui\u00e9n, para extender sus fronteras sus tropas destru\u00edan, lo mismo, una iglesia o una mezquita; qui\u00e9n pill\u00f3 y mat\u00f3 tanto en beneficio propio como por motivos patri\u00f3ticos. Sin embargo debe tenerse en cuenta que las fuentes hist\u00f3ricas que lo desacreditan provienen de historiadores moros enemigos, y que para ser justos el pillaje era la norma del vencedor en sus d\u00edas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Totalmente diferente es el Cid del romance \u00abEl cantar del m\u00edo Cid\u00bb, leyenda, y balada, donde se le describe como generoso con sus amigos, marido y padre afectuoso; soldado valeroso; conquistador noble, magn\u00e1nimo con los vencidos, firmemente fiel a su pa\u00eds y su rey; el hombre cuyo nombre y haza\u00f1as han servido de inspiraci\u00f3n hasta nuestros d\u00edas al patriotismo espa\u00f1ol.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero independientemente de como se valoren las aventuras reales de El Cid Campeador, su presencia ha llegado a nosotros muy documentada relatando diversos hechos heroicos en los que su persona destaca como figura central en la larga lucha de la Espa\u00f1a cristiana contra los invasores musulmanes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey Fernando I, fallecido en el a\u00f1o 1065, hab\u00eda dividido sus dominios entre sus tres hijos y sus dos hijas, Sancho, Alfonso, Garc\u00eda y Elvira y Urraca. Les hab\u00eda exigido la promesa de que a su muerte respetar\u00edan sus deseos y mantendr\u00edan la divisi\u00f3n. Pero Sancho el mayor de los hermanos, al que le hab\u00eda tocado el Reino de Castilla, pensaba que a \u00e9l le correspond\u00edan la totalidad de los dominios de su padre, as\u00ed que decidi\u00f3 repudiar la promesa hecha porque la hab\u00eda dado por la fuerza. M\u00e1s fuerte, muy bien dotado, m\u00e1s osado, y m\u00e1s h\u00e1bil que sus hermanos, decidi\u00f3 arrebatar los dominios de sus hermanos, y convertirse en el \u00fanico sucesor de su padre.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comienzo del reinado de Sancho, Rodrigo D\u00edaz era joven, y Sancho, en gratitud a los servicios que el padre de Rodrigo le hab\u00eda prestado, hab\u00eda admitido al joven en la corte, hab\u00eda cuidado de su educaci\u00f3n y sobre todo de su entrenamiento militar. En la guerra que Sancho mantuvo con Arag\u00f3n, ya se distingui\u00f3 Rodrigo a pesar de su juventud y Sancho le nombr\u00f3 alf\u00e9rez (abanderado) de las tropas del rey. Despu\u00e9s de asentar su frontera oriental con esta guerra, Sancho comenz\u00f3 en el a\u00f1o 1070 su plan de expoliar a sus hermanos y hermanas. Logr\u00f3 hacerse con los reinos de Le\u00f3n y Galicia, de sus hermanos Garc\u00eda y Alfonso. La ciudad de Toro que era la herencia de Elvira, fue tomada con facilidad. La ciudad de Zamora, herencia de su hermana Urraca se resisti\u00f3 y Sancho le puso cerco. Durante el asedio y a las puertas de la ciudad, Sancho fue muerto alevosamente por uno de los soldados de Urraca en el a\u00f1o 1072. En todos estos sucesos intervino Rodrigo el Cid a las ordenes de Sancho. Alfonso, que hab\u00eda sido desterrado a la ciudad mora de Toledo, al conocer la muerte de su hermano volvi\u00f3 r\u00e1pidamente para exigir todos los dominios de su hermano. Fue reconocido como rey como Alfonso VI, aunque no sin la oposici\u00f3n, de su hermano Garc\u00eda en Galicia, y sobre todo del reino de Castilla, cuyos habitantes pon\u00edan objeciones a un rey de leon\u00e9s. La tradici\u00f3n cuenta, aunque no con mucha base hist\u00f3rica, que los nobles castellanos negaron a Alfonso su obediencia hasta que \u00e9ste no hubo jurado que de ninguna forma hab\u00eda participado en la muerte de su hermano. Como ninguno del nobles deseaba tomar juramento al rey por temor a ofenderle, Rodrigo en persona lo hizo en la iglesia de Santa Gadea ante la nobleza congregada. De ser esta tradici\u00f3n hist\u00f3ricamente cierta, explicar\u00eda en gran medida la malquerencia que Alfonso VI tuvo hacia Rodrigo, y el comportamiento final del Cid.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alfonso VI no mostr\u00f3 su malquerencia al principio, pues intent\u00f3 amigarse con Rodrigo y los nobles castellanos d\u00e1ndole a su sobrina Jimena en matrimonio (1074). Sin embargo poco despu\u00e9s tuvo la oportunidad de satisfacer su animosidad. Rodrigo habido sido enviado por Alfonso VI a cobrar el tributo del rey de Sevilla, vasallo de Alfonso, a su regreso es acusado por sus enemigos de haber retenido una parte del tributo (Nota del traductor: en esa ocasi\u00f3n hab\u00eda combatido contra caballeros leoneses amigos del rey en defensa del rey de Sevilla). Despu\u00e9s de lo cual, Alfonso da rienda libre a su rabia y lo destierra de sus dominios (1076).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed empieza Rodrigo su vida como soldado de fortuna, carrera que ha servido de base a los poemas espa\u00f1oles antiguos y modernos, idealizado la tradici\u00f3n y creado la leyenda, que ha hecho de Rodrigo D\u00edaz de Vivar el Cid Campeador, el h\u00e9roe de la Espa\u00f1a Cristiana contra sus invasores moros. Durante este periodo de su vida, \u00e9l y sus seguidores se ofrecieron al servicio de varios reyes, y a menudo luch\u00f3 por su propia cuenta, contra cristianos o contra moros, valientemente y siempre con \u00e9xito, alcanzando gran poder e influencia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey Alfonso VI solicit\u00f3 la ayuda del Cid cuando los reinos cristianos estaban en apuros, por los ej\u00e9rcitos de Yusuf, el fundador de Marruecos, que hab\u00eda desembarcado en Espa\u00f1a. Sin embargo por alg\u00fan error o mal entendido, el Cid y sus tropas no se unieron al rey a tiempo Alfonso escuchando las quejas y las imputaciones del los enemigos del Cid, confisc\u00f3 todas sus posesiones, encarcel\u00f3 a su esposa e hijos, y de nuevo lo desterr\u00f3 para sus dominios. (Nota del traductor: \u00c9l y sus tropas llegaron d\u00edas m\u00e1s tarde cuando los ej\u00e9rcitos de Yusuf se hab\u00edan retirado sin combatir. Se le acus\u00f3 de traidor y como tal pod\u00eda el rey arrebatarle sus tierras y encarcelar a sus familiares). Deshonrado y sin fortuna el Cid reanud\u00f3 sus actividades como militar de fortuna. A la vuelta de una de sus campa\u00f1as, teniendo noticias que moros rebelde hab\u00edan expulsado a los cristianos de Valencia y se hab\u00edan hecho con la posesi\u00f3n de la ciudad, decidi\u00f3 recuperar la ciudad y hacerse se\u00f1or de ella. Lo realiz\u00f3 el a\u00f1o 1094 despu\u00e9s de un duro asedio. Vivi\u00f3 el resto de sus d\u00edas all\u00ed. Sus dos hijas se casaron respectivamente con el Infante de Navarra y el Conde de Barcelona. Sus restos se trasladaron al monasterio de San Pedro de Carde\u00f1a muy cerca de Burgos, donde descansan ahora.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Nota del traductor: Sus restos y los de su esposa fueron ultrajados por las fuerzas francesas de Napole\u00f3n, el general franc\u00e9s los tuvo debajo de su cama. Recuperados posteriormente ahora descansan en la catedral de Burgos. Fue durante muchos siglos prototipo del militar y caballero espa\u00f1ol. Felipe II propuso al papa su canonizaci\u00f3n quinientos a\u00f1os m\u00e1s tarde).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las haza\u00f1as de El Cid forman el tema de lo que generalmente est\u00e1 considerado como el monumento m\u00e1s viejo de literatura espa\u00f1ola. \u00abEl Cantar del m\u00edo Cid\u00bb es un poema \u00e9pico del que nos ha llegado un poco m\u00e1s de 3700 l\u00edneas (se han perdido algunos cientos de l\u00edneas), el autor del mismo es desconocido, cosa habitual en aquellos d\u00edas. La fecha de su composici\u00f3n ha sido discutida durante mucho tiempo. Muchos cr\u00edticos cuyos nombres deben mencionarse, entre ellos Dozy y Ticknor, lo sit\u00faan al principio del siglo XIII; pero la opini\u00f3n m\u00e1s probable sit\u00faa el poema un medio siglo antes. Entre los que piensan se escribi\u00f3 en la mitad del siglo XII hay muchos espa\u00f1oles eminentes y estudiosos extranjeros, entre ellos S\u00e1nchez, el primer editor del poema, Capmany, Quintana, Gil y Z\u00e1rate, Bouterwek, Sismondi, Shlegel, Huber, y Lobo. Amador del los R\u00edos cuya opini\u00f3n tiene gran peso, piensa que el famoso poema se debe de haber escrito antes de 1157.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque esta basado en los hechos hist\u00f3ricos, \u00abEl Cantar del m\u00edo Cid\u00bb es en gran parte leyenda. Su tema es doble, las aventuras del Cid desterrado y el matrimonio m\u00edtico de sus dos hijas con los Condes de Carri\u00f3n. De la primera parte algunas p\u00e1ginas se han perdido, y el texto arranca con el destierro del Cid por Rey Alfonso, y termina con una ligera alusi\u00f3n a la muerte del h\u00e9roe. Pero la historia que cuenta no es la raz\u00f3n principal de nuestra consideraci\u00f3n. El poema merece ser le\u00eddo aunque solo sea por las descripciones que se relatan, fieles a los h\u00e1bitos y costumbres de la \u00e9poca. Se escribe con simplicidad hom\u00e9rica y en la lengua de la calle, el idioma que el Cid us\u00f3 y que estaba separ\u00e1ndose poco a poco del lat\u00edn pero todav\u00eda el idioma espa\u00f1ol estaba en la mitad de su desarroll\u00f3. La versificaci\u00f3n es bastante burda y d\u00e9bilmente mantenida. La m\u00e9trica que prevalece es el verso alejandrino o verso de catorce s\u00edlabas con una pausa despu\u00e9s de la octava; pero las l\u00edneas a menudo cuentan con diecis\u00e9is o incluso veinte s\u00edlabas, y a veces se paran en la d\u00e9cima o duod\u00e9cima. Sin embargo esto puede ser debido en gran parte al poco cuidado de los copistas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las aventuras del Cid han suministrado materia para muchos escritores dram\u00e1ticos. Debe citarse al eminente dramaturgo Guillen de Castro, el poeta de Valencia, de comienzos del siglo XVII, cuya obra maestra, \u00abLas Mocedades del Cid\u00bb le ganaron la reputaci\u00f3n que disfrut\u00f3 fuera de Espa\u00f1a. Esta \u00faltima obra, a su vez, fue la base para la inteligente tragedia de Corneille, \u00abLe Cid\u00bb, qu\u00e9 seg\u00fan Ticknor, sirvi\u00f3 m\u00e1s que cualquier otro drama para el establecer las caracter\u00edsticas del teatro de Europa durante dos siglos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre otros trabajos que tratan con la vida y aventuras del Cid hay que citar: \u00abLa Leyenda de las Mocedades de Rodrigo\u00bb, o \u00abLa Cr\u00f3nica Rimada\u00bb, como a veces se llama. Se ha pensado por algunos cr\u00edticos que este trabajo es aun m\u00e1s antiguo que el \u00abCantar del m\u00edo Cid\u00bb, entre ellos de autoridad tan eminente como la de Amador del los R\u00edos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b7 \u00abLa Cr\u00f3nica \u00f3 Estoria General de Espa\u00f1a\u00bb, escrito por el Rey Alfonso X el Sabio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b7 \u00abLa Cr\u00f3nica del Cid\u00bb, manuscrito de que se encontr\u00f3 en el mismo lugar donde estuvieron enterradas las cenizas del Cid, en el monasterio de San Pedro de Carde\u00f1a. Su autor y el tiempo de su aparici\u00f3n son desconocidas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">VENTURA FUENTES<br \/>\nTranscrito por Joe P. Schneider<br \/>\nTraducido por Felix Carbo Alonso\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Rodrigo, o Ruiz D\u00edaz de Vivar) El gran h\u00e9roe popular de la edad caballerosa de Espa\u00f1a, naci\u00f3 en Burgos el a\u00f1o 1040; muri\u00f3 en Valencia el a\u00f1o 1099. 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