{"id":23963,"date":"2016-02-05T16:19:06","date_gmt":"2016-02-05T21:19:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-clemente-i\/"},"modified":"2016-02-05T16:19:06","modified_gmt":"2016-02-05T21:19:06","slug":"papa-san-clemente-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-clemente-i\/","title":{"rendered":"PAPA SAN CLEMENTE I"},"content":{"rendered":"<p><h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 El cuarto Papa\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-2\">1.1 Cronolog\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-3\">1.2 Identidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-4\">1.3 Martirio<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-5\">1.4 La Bas\u00edlica<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">2 Escritos Pseudo Clementinos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">3 La Ep\u00edstola a los Corintios\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">3.1 Doctrina<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-9\">3.2 Fecha y autenticidad<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-10\">3.3 La segunda Carta a los Corintios<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h2>El cuarto Papa<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa Clemente I (llamado Clemente Romano para distinguirlo del alejandrino), es el primero de los sucesores de San Pedro y el primero de los Padres Apost\u00f3licos.  Su fiesta se celebra el 23 de noviembre. Ha dejado un escrito genuino, una carta a la Iglesia de Corinto, y muchas otras que se le atribuyen.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Tertuliano, que escrib\u00eda hacia el 199, la Iglesia Romana reclamaba que Clemente fue ordenado por San Pedro (De Praescript., XXXII), y San Jer\u00f3nimo nos dice que en su tiempo \u201cla mayor\u00eda de los latinos\u201d afirmaban que Clemente era el sucesor inmediato del Ap\u00f3stol (De viris illustr., XV). El mismo San Jer\u00f3nimo en varios otros lugares sigue esta opini\u00f3n, pero aqu\u00ed afirma correctamente que Clemente fue el cuarto Papa.  Las primeras evidencias muestran gran variedad.  La lista de Papas m\u00e1s antigua es la que hizo San Hegesipo en tiempos del Papa San Aniceto, (c. 160 d.C.) (Harnack la atribuye a un autor desconocido de tiempos de Sotero, c 170), citada por San Epifanio (Haere., XXVII, 6).  Parece que fue utilizada por San Ireneo (Haer.,III. III), por Julio Africano, que compuso una cronograf\u00eda en el a\u00f1o 222, por el autor de un poema latino contra Marci\u00f3n en el siglo III o IV y por San Hip\u00f3lito, cuya cronolog\u00eda se extiende hasta el a\u00f1o 234, y probablemente se halla en el Cat\u00e1logo Liberiano de 354.  El cat\u00e1logo mismo fue adoptado en el \u201cLiber Pontificalis\u201d.  Eusebio us\u00f3 en su Cr\u00f3nica y en su historia a Africano; en la carta corrigi\u00f3 ligeramente las  fechas. La cr\u00f3nica de San Jer\u00f3nimo es una traducci\u00f3n de la de Eusebio y es el medio principal para restaurar la griega perdida de \u00e9ste \u00faltimo; la versi\u00f3n armenia y los ep\u00edtomes coptos no son fiables. Las variaciones en el orden son las siguientes:\n<\/p>\n<ul>\n<li>(1) Lino, Cleto, Clemente (Hegesipo. ap Epifanio, Canon de la Misa)<\/li>\n<li>Lino, Anacleto, Clemente (Ireneo, Africano en Eusebio)<\/li>\n<li>Lino, Anacleto, Clemente (Jer\u00f3nimo)<\/li>\n<li>(2) Lino, Cleto, Anacleto, Clemente (Poema contra Marci\u00f3n)<\/li>\n<li>(3) Lino, Clemente, Cleto, Anacleto (Hip\u00f3lito(?), \u201cLiberian Catal.\u201d; \u201cLiber Pontif.\u201d)<\/li>\n<li>(4) Lino, Clemente, Anacleto (Optato, Agust\u00edn).<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad ning\u00fan cr\u00edtico duda de que Cleto, Anacleto y Anencleto sean la misma persona. Anacleto es un error latino; Cleto es una forma corta (y m\u00e1s cristiana) de Anencleto.  Lightfoot pens\u00f3 que la transposici\u00f3n de Clemente en el \u201cCat\u00e1logo Liberiano\u201d fue un mero accidente, como el error similar \u201cAniceto P\u00edo\u201d por \u201cP\u00edo Aniceto\u201c que aparece m\u00e1s adelante en la misma lista. Pero puede haber sido una alteraci\u00f3n deliberada hecha por Hip\u00f3lito basada en la tradici\u00f3n mencionada por Tertuliano. San Ireneo (III, III) nos dice que Clemente \u201cvio a los Ap\u00f3stoles benditos y convers\u00f3 con ellos y que a\u00fan le sonaba en sus o\u00eddos la predicaci\u00f3n de los Ap\u00f3stoles, y ten\u00eda su tradici\u00f3n ante sus ojos, y no era \u00e9l solo sino que a\u00fan sobreviv\u00edan muchos a los que los Ap\u00f3stoles les hab\u00edan ense\u00f1ado\u201d.  De igual manera Epifanio nos dice (de Hegesipo) que Clemente fue contempor\u00e1neo de Pedro y Pablo.  Pero a Lino y a Cleto se le atribuyeron doce a\u00f1os a cada uno en la lista. Si Hip\u00f3lito encontr\u00f3 a Cleto duplicado por error (Cleto XII, Anacleto XII), la elevaci\u00f3n de Clemente parecer\u00eda haber sido 36 a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de los Ap\u00f3stoles.  Como esto har\u00eda casi imposible que Clemente hubiera sido su contempor\u00e1neo, puede haber hecho que Hip\u00f3lito lo moviera a una posici\u00f3n anterior. M\u00e1s a\u00fan, San Epifanio (loc. cit) afirma: \u201dNo sabemos con certeza si \u00e9l recibi\u00f3 la ordenaci\u00f3n episcopal de Pedro durante la vida de los Ap\u00f3stoles y declin\u00f3 el oficio, pues \u00e9l dice en una de sus ep\u00edstolas escribe: \u2018Me retiro, me voy, que la gente de Dios est\u00e9 en paz\u201d, (pues hemos hallado esto establecido en ciertas memorias) o si fue nombrado por el obispo Cleto despu\u00e9s de que \u00e9ste sucediera a los Ap\u00f3stoles\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las \u201cMemorias\u201d eran ciertamente las de Hegesipo.  Parece improbable que se apele a \u00e9l s\u00f3lo por la cita de la Ep\u00edstola, c. LIV; probablemente Epifanio quiere decir que Hegesipo dijo que Clemente hab\u00eda sido  ordenado por Pedro y que declin\u00f3 ser obispo, aunque 24 a\u00f1os despu\u00e9s realmente ejerci\u00f3 como tal durante nueve a\u00f1os. Epifanio no pudo reconciliar estos dos hechos; parece que Hip\u00f3lito rechaz\u00f3 el segundo.\n<\/p>\n<h3>Cronolog\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fecha propuesta por Hegesipo no es dif\u00edcil de restaurar. Epifanio implica que coloca el martirio de los Ap\u00f3stoles en el a\u00f1o doce de Ner\u00f3n.  Africano calcul\u00f3 el a\u00f1o d\u00e9cimo cuarto (pues \u00e9l hab\u00eda atribuido un a\u00f1o de menos a los reinados de Cal\u00edgula y Claudio), y a\u00f1adi\u00f3 la  fecha imperial para el ascenso de cada Papa pero al faltarle dos a\u00f1os para el de Aniceto no pudo hacer que encajasen los intervalos con los a\u00f1os de episcopado dados por Hegesipo. Tuvo la misma dificultad en su lista de obispos alejandrinos.\n<\/p>\n<p> <b>Hegesipo<\/b>&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;<\/p>\n<p> <b>Africano (de Eusebio)<\/b>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p> <b>Intervalo<\/b>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p> <b>Fechas reales d.C. <\/b>&#8230;&#8230;..<\/p>\n<p> Lino&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.12<\/p>\n<p> Ner\u00f3n&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;..14<\/p>\n<p> 12<\/p>\n<p>Ner\u00f3n&#8230;&#8230;&#8230;..12&#8230;&#8230;&#8230;.66<\/p>\n<p> Cleto&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;12<\/p>\n<p> Tito&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;2<\/p>\n<p> 12<\/p>\n<p> Vespasiano&#8230;.10&#8230;&#8230;&#8230;.78<\/p>\n<p> Clemente I&#8230;&#8230;9<\/p>\n<p> Domiciano&#8230;&#8230;..12<\/p>\n<p> (7)<\/p>\n<p> Domiciano&#8230;..10&#8230;&#8230;&#8230;.80<\/p>\n<p> Evaristo&#8230;&#8230;&#8230;.8<\/p>\n<p> Trajano&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.2<\/p>\n<p> (10)<\/p>\n<p> Trajano&#8230;&#8230;&#8230;.2&#8230;&#8230;&#8230;.99<\/p>\n<p> Alejandro&#8230;&#8230;.10<\/p>\n<p> Trajano&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;12<\/p>\n<p> 10<\/p>\n<p> Trajano&#8230;&#8230;&#8230;10&#8230;&#8230;..107<\/p>\n<p> Sixto&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.10<\/p>\n<p> Adriano&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.3<\/p>\n<p> (9)<\/p>\n<p> Adriano&#8230;&#8230;&#8230;.1&#8230;&#8230;&#8230;117<\/p>\n<p> Telesforo&#8230;&#8230;..11<\/p>\n<p> Adriano&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;12<\/p>\n<p> (10)<\/p>\n<p> Adriano&#8230;&#8230;&#8230;11&#8230;&#8230;..127<\/p>\n<p> Higinio&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;4<\/p>\n<p> Antonino P\u00edo&#8230;&#8230;.1<\/p>\n<p> 4<\/p>\n<p> Antonino P\u00edo&#8230;.1&#8230;&#8230;..138<\/p>\n<p> P\u00edo&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;.15<\/p>\n<p> Antonino P\u00edo&#8230;&#8230;.5<\/p>\n<p> 15<\/p>\n<p> Antonino P\u00edo&#8230;.5&#8230;&#8230;..142<\/p>\n<p> Aniceto<\/p>\n<p> Antonino P\u00edo&#8230;&#8230;20<\/p>\n<p> Antonino P\u00edo&#8230;20&#8230;&#8230;..157<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si comenzamos, como quer\u00eda Hegesipo, con Ner\u00f3n 12 (ver la \u00faltima columna) la suma de sus a\u00f1os sale bien para los tres \u00faltimos Papas. Pero Africano comenz\u00f3 con un error de dos a\u00f1os y para que est\u00e9 bien en Higinio ha de permitir un a\u00f1o de menos a cada uno de los papas precedentes, Sixto y Telesforo. Pero hay una fecha que no coincide, Trajano 2, que le da siete y diez a\u00f1os a Clemente y Evaristo respectivamente en vez de nueve y ocho. Evidentemente se vio obligado a insertar una fecha tradicional &#8212;y de hecho vemos que Trajano 2 fue la fecha que quer\u00eda Hegesipo.  Ahora sabemos que Hegesipo habl\u00f3 de que Clemente conoci\u00f3 a los Ap\u00f3stoles y nada dijo acerca de otros Papas hasta Telesforo \u201cque fue un glorioso m\u00e1rtir\u201d. No es sorprendente, pues, hallar que Africano ten\u00eda, adem\u00e1s de la duraci\u00f3n del episcopado, dos fechas fijas desde Hegesipo, las de la muerte de Clemente en el segundo a\u00f1o de Trajano, y la del martirio de Telesforo en el primer a\u00f1o de Antonino P\u00edo. Podemos aceptar, por consiguiente, que hacia el a\u00f1o 160 se cre\u00eda que la muerte de San Clemente hab\u00eda sucedido en al a\u00f1o 99 d.C.\n<\/p>\n<h3>Identidad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Or\u00edgenes identifica al Papa Clemente con el colaborador de San Pablo (Flp. 4,3 ) y tambi\u00e9n lo hacen Eusebio, Epifanio y Jer\u00f3nimo &#8212;pero este Clemente era probablemente un filipense. A mitad del siglo XIX se acostumbraba identificarlo con el c\u00f3nsul del a\u00f1o 95, T. Flavio Clemente, quien fue martirizado al final de su consulado por su primo hermano, el emperador Domiciano.  Pero los antiguos nunca sugirieron esto, se dice que el Papa sigui\u00f3 viviendo hasta el reinado de Trajano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es improbable que fuera miembro de la familia imperial.  El uso continuo del Antiguo Testamento en su ep\u00edstola les ha sugerido a Lightfoot, Funk, Nestle y otros que era de origen jud\u00edo. Probablemente fue un liberto o hijo de un liberto de la casa del emperador, donde hab\u00eda miles o decenas de miles de sirvientes.  Sabemos que hubo cristianos en la casa de Ner\u00f3n (Flp. 4,22).  Es altamente probable que los portadores de la carta de Clemente, Claudio Efebo y Valerio Vito, pertenecieran a ella, pues los nombres de Claudio y Valerio aparecen con gran frecuencia en inscripciones entre los libertos del emperador Claudio (y sus dos predecesores del mismo clan) y su esposa Valeria Mesalina.   Se describe a los dos mensajeros como \u201chombres fieles y prudentes que han caminado entre nosotros irreprensiblemente desde la juventud hasta la vejez\u201d, as\u00ed que probablemente eran ya cristianos y viv\u00edan en Roma antes de la muerte de los Ap\u00f3stoles, unos treinta a\u00f1os antes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El prefecto de Roma durante la persecuci\u00f3n de Ner\u00f3n era Tito Flavio Sabino, hermano mayor del emperador Vespasiano y padre del martirizado Clemente. Flavia Domitila, esposa del m\u00e1rtir, era nieta de Vespasiano y sobrina de Tito y Domiciano; ella pudo haber muerto m\u00e1rtir por los rigores de su destierro. Las inscripciones de la catacumba de Domitila demuestran que fue fundada por ella.  No es seguro que sea alguien distinta de otra Flavia Domitila, quien es llamada \u201cvirgen y m\u00e1rtir\u201d. (vea Flavia Domitila y Santos Nereo y Aquileo, Domitila y Pancracio).  El c\u00f3nsul y su esposa ten\u00edan dos hijos Vespasiano y Domiciano y su tutor era Quintiliano.  Nada se conoce de sus vidas. El hermano mayor del m\u00e1rtir Clemente era T. Flavio Sabino, c\u00f3nsul en el a\u00f1o 82, mandado a  matar por Domiciano, con cuya hermana se hab\u00eda casado. El papa Clemente es representado como su hijo en las Actas de los Santos Nereo y Aquileo, pero esto le har\u00eda demasiado joven para haber conocido a los Ap\u00f3stoles.\n<\/p>\n<h3>Martirio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada se conoce sobre la vida y muerte de San Clemente.  Las actas griegas ap\u00f3crifas de su martirio fueron impresas por Cotelier en su \u201cPatres Apost\u201d (1724, I, 808; reimpresas en Migne, P.G., II, 617, mejor edici\u00f3n por Funk \u201dPatr. Apost.\u201d II, 28).  Relatan c\u00f3mo convirti\u00f3 a Teodora, esposa de Sisinio, cortesano de Nerva, y (despu\u00e9s de los milagros) al mismo Sisinio y a otras cuatrocientas veintitr\u00e9s personas de rango.  Trajano destierra al Papa a Crimea donde aplaca la sed de dos mil cristianos con un milagro. La gente del lugar se convierte y se construyen 75 iglesias.  En consecuencia, Trajano ordena que Clemente sea arrojado al mar atado a un ancla de hierro. Pero la marea retrocede cada a\u00f1o dos millas, revelando un santuario de construcci\u00f3n divina que contiene los huesos del m\u00e1rtir. Esta  narraci\u00f3n no es anterior al siglo IV, y es conocida para San Gregorio de Tours en el siglo VI.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia 868 San Cirilo, cuando estaba en Crimea de camino a evangelizar a los \u201ckhazars\u201d, excav\u00f3 en un mont\u00edculo (no en una tumba bajo el mar) algunos huesos y un ancla, las cuales se crey\u00f3 que eran las reliquias de San Clemente.  San Cirilo las llev\u00f3 a Roma y Adri\u00e1n II las deposit\u00f3 junto con las de San Ignacio de Antioqu\u00eda en el altar mayor de la bas\u00edlica de San Clemente en Roma.  La historia de este traslado es evidentemente verdadera pero no parece haber existido tradici\u00f3n respecto al mont\u00edculo, que parec\u00eda ser simplemente una tumba.  El ancla parece ser la \u00fanica evidencia de identidad pero no podemos deducir de la narraci\u00f3n que perteneciera a los huesos dispersos (vea Acta SS., 9 marzo, II, 20).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primero en mencionar a San Clemente como m\u00e1rtir es Rufino (c. 400). El Papa San Z\u00f3simo, en una carta a \u00c1frica en el a\u00f1o 417, relata el juicio y absoluci\u00f3n parcial del hereje Celestio en la bas\u00edlica de San Clemente; el Papa hab\u00eda elegido esta iglesia porque Clemente hab\u00eda aprendido la fe de San Pedro, y hab\u00eda dado su vida por ella (Ep. II).  Tambi\u00e9n es llamado m\u00e1rtir  por el escritor conocido como Predestinato (c. 430) y por el s\u00ednodo de Vaison en 442. Los cr\u00edticos modernos piensan que es posible que el martirio fuera sugerido por una confusi\u00f3n con su hom\u00f3nimo, el c\u00f3nsul martirizado. Pero la falta de tradici\u00f3n sobre su entierro en Roma favorece la opini\u00f3n de que muri\u00f3 en el exilio.\n<\/p>\n<h3>La Bas\u00edlica<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La iglesia de San Clemente en Roma est\u00e1 en el valle entre el Esquilino y el Celio en el camino que va directamente del Coliseo al Palacio de Letr\u00e1n. Ahora est\u00e1 en manos de la provincia irlandesa de los dominicos. Aunque fue construida por Pascual II tan tarde como los primeros a\u00f1os del siglo XII, tras la destrucci\u00f3n de esa parte de la ciudad por los normandos de Robert Guiscard, es el m\u00e1s perfecto modelo de las primitivas bas\u00edlicas de Roma, con su atrio y el coro cerrado por una pared y sus ambones.  Pascual II sigui\u00f3 las l\u00edneas de una iglesia anterior, a escala bastante menor y aprovech\u00f3 algunos de sus materiales y accesorios.   La pared de m\u00e1rmol del coro actual es del tiempo de Juan II (533 \u2013 35).  En 1858 el prior P. Mulooly, O.P., desenterr\u00f3 la iglesia m\u00e1s antigua, bajo el edificio actual. En niveles inferiores todav\u00eda se encontraron habitaciones de fecha imperial y paredes del per\u00edodo republicano.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La iglesia inferior fue construida durante el gobierno de Constantino (m. 337) o poco despu\u00e9s.  San Jer\u00f3nimo da a entender que no era nueva en su tiempo:  Nominis eius (Clementis) memoriam usque hodie Romae extructa ecclesia custodit (De viris Illustr., XV). Es mencionada en inscripciones de D\u00e1maso (m. 383) y Siricio (m. 398). De Rossi pens\u00f3 que las habitaciones inferiores pertenecieron a la casa de Clemente, y que la que est\u00e1 inmediatamente debajo del altar era probablemente la memoria original del santo.  Estas habitaciones comunican con un santuario de Mitra que yace bajo el \u00e1bside de la iglesia, en el nivel inferior.  De Rossi pens\u00f3 \u00e9ste era una capilla cristiana profanada adrede por las autoridades romanas durante la \u00faltima persecuci\u00f3n. Lightfoot ha sugerido que los aposentos pudieron pertenecer a la casa de T. Flavio Clemente el c\u00f3nsul, y m\u00e1s tarde tomadas equivocadamente por la residencia del Papa, pero esto parece gratuito. En el santuario de Mitra se encontr\u00f3 una estatua del Buen Pastor.\n<\/p>\n<h2>Escritos Pseudo Clementinos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al Papa San Clemente I se le han atribuido falsamente muchos escritos:\n<\/p>\n<ul>\n<li>1. La \u201cSegunda Ep\u00edstola Clementina a los Corintios\u201d, de la que se habla en el 3 m\u00e1s abajo.  <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>2.  Dos \u201cEp\u00edstolas a las V\u00edrgenes\u201d que a\u00fan existe en sir\u00edaco en un manuscrito de Amsterdam de 1470. Los originales griegos se han perdido. Muchos cr\u00edticos cre\u00edan que eran aut\u00e9nticos, pues eran conocidos en el siglo IV por San Epifanio (quien dice se le\u00edan en las iglesias) y por San Jer\u00f3nimo.  Sin embargo ahora todos admiten que no pueden ser del mismo autor de la \u201cEp\u00edstola a los Corintios\u201c genuina.  Algunos escritores, como Hefele y Wescott, las han asignado a la segunda mitad del siglo II, aunque es m\u00e1s probable que sean del siglo III (Harnack, Lightfoot). Harnack piensa que las dos cartas fueron originalmente una sola.  Las edit\u00f3 por primera vez Wetstein, 1470, con una traducci\u00f3n al lat\u00edn y fueron reimpresas por Gallandi, \u201cBibli. Vett. Patr.\u201d I y Migne P.G. I.  Se encuentran en lat\u00edn solamente en Mansi, \u201cConcilia\u201d, I y en Funk \u201cPatres Apost.\u201d, II. V\u00e9ase Lightfoot, \u201cClement of Roma\u201d (Londres, 1890), I, Bardenhewer, \u201cGesch. der altkirchl. Litt\u201d (Friburgo im Br., 1902), I; Harnack en \u201cSitzungsber. der k. preuss Akad. Der Wiss.\u201d (Berl\u00edn, 1891), 361  y \u201cChronol.\u201d (1904), II, 133.<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>3.  A la cabeza de las falsas decretales del Pseudo-Isidoro hay cinco cartas atribuidas a San Clemente.  La primera es la carta de Clemente a Santiago traducida por Rufino (ver III); la segunda es otra carta a Santiago, que se halla en muchos manuscritos de los \u201cReconocimientos\u201d. Las otras tres son obra del Pseudo Isidoro (vea falsas decretales)<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>4. Se atribuyen a Clemente las \u201cConstituciones Apost\u00f3licas\u201d, los \u201cC\u00e1nones Apost\u00f3licos\u201d y el \u201cTestamento de Nuestro Se\u00f1or\u201d, as\u00ed como una an\u00e1fora jacobita (Renaudot, Liturg. Oriental. Coll., Par\u00eds, 1716, II; Migne, P.G., II).  Para otras atribuciones vea Harnack, \u00abGesch. der altchr. Lit.\u00bb, I, 777-80. <\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>5  Los Clementinos o Pseudo Clementinos.<\/li>\n<\/ul>\n<h2>La Ep\u00edstola a los Corintios<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos pocos esp\u00edritus violentos hab\u00edan llevado a la Iglesia de Corinto a una sedici\u00f3n contra sus dirigentes.  No parece que se hiciera una apelaci\u00f3n a Roma, pero San Clemente envi\u00f3 una carta en nombre de la Iglesia de Roma para restaurar la paz y la unidad.  Comienza explicando que su tardanza en escribir ha sido causada por las repentinas calamidades que recientemente  hab\u00edan ca\u00eddo una tras otra sobre la Iglesia Romana. La referencia apunta claramente a la persecuci\u00f3n de Domiciano. Se recuerda la antigua gran reputaci\u00f3n de la Iglesia de Corinto, su piedad y hospitalidad, su obediencia y disciplina. La envidia ha causado las divisiones; fueron celos los que llevaron a Ca\u00edn, Esa\u00fa, etc. al pecado.  Pedro, Pablo y otros muchos cayeron como v\u00edctimas de ella.  Se urge a los corintios a arrepentirse siguiendo el ejemplo de los patriarcas y a ser humildes como el mismo Cristo. Que observen el orden como lo hace toda la creaci\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un curioso pasaje sobre la resurrecci\u00f3n es como una interrupci\u00f3n en la secuencia:  toda la creaci\u00f3n prueba la resurrecci\u00f3n, como el f\u00e9nix, que cada quinientos a\u00f1os se consume a s\u00ed mismo y sus descendientes pueden resurgir de sus cenizas (23-6).  Abandonemos el mal, contin\u00faa Clemente, y acerqu\u00e9monos a Dios con pureza, pendientes de su bendici\u00f3n, que los patriarcas obtuvieron tan ricamente, pues el Se\u00f1or vendr\u00e1 r\u00e1pidamente con sus recompensas; miremos a Jesucristo, nuestro sumo sacerdote, que est\u00e1 sobre los \u00e1ngeles a la derecha del Padre (36).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La disciplina y la subordinaci\u00f3n son necesarias como en un ej\u00e9rcito y en el cuerpo humano, mientras que la arrogancia es absurda porque el hombre no es nada. Los Ap\u00f3stoles previeron las desavenencias y proveyeron para una sucesi\u00f3n de obispos y di\u00e1conos que no puede ser cambiada a placer.  El justo ha sido siempre perseguido.  Lean la  primera ep\u00edstola de San Pablo a ustedes, c\u00f3mo condena al esp\u00edritu que divide.  Es sorprendente que unos pocos deshonren la Iglesia de Corinto.  Pidamos perd\u00f3n; nada es m\u00e1s hermoso que la caridad; fue demostrada por Cristo cuando dio su carne por nuestra carne, su alma por nuestras almas; viviendo en su amor seremos del n\u00famero de los salvados a trav\u00e9s de Jesucristo, por quien sea la gloria a de Dios por siempre jam\u00e1s. Am\u00e9n (58). Pero si alguien desobedece, est\u00e1 en gran peligro; pero rogaremos para que el Creador  preserve el n\u00famero de sus elegidos en todo el mundo.  Aqu\u00ed sigue una bella oraci\u00f3n Eucar\u00edstica (59-61).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego sigue la conclusi\u00f3n:  \u201cHemos dicho bastante sobre la necesidad de arrepentimiento, unidad, paz, pues hemos estado hablando a los fieles, que han estudiado profundamente las Escrituras, y entender\u00e1n los ejemplos se\u00f1alados y los seguir\u00e1n.  Ciertamente seremos felices si ustedes obedecen.  Hemos enviado dos mensajeros venerables para mostrarles cu\u00e1n grande es nuestra ansia de paz entre ustedes\u201d (62-64), \u201cFinalmente que el Dios omnisciente y Amo de los esp\u00edritus y Se\u00f1or de toda carne, que eligi\u00f3 al Se\u00f1or Jesucristo y a nosotros a trav\u00e9s de \u00c9l como pueblo especial, conceda a cada alma que es llamada tras su excelente y  Santo Nombre la fe, el temor, paz, paciencia, templanza, castidad y sobriedad, para que le sean gratos a nuestro sumo sacerdote y guardi\u00e1n, Jesucristo, por quien a \u00c9l sea la gloria y majestad, poder y honor, ahora y siempre por los siglos de los siglos, Am\u00e9n.   Ahora env\u00eden r\u00e1pidamente de vuelta a nosotros a nuestros mensajeros Claudio Efebo y Valerio Bito, junto con Fortunato tambi\u00e9n en paz y alegr\u00eda para que puedan informar  inmediatamente de la paz y concordia por la que rezamos y ardientemente deseamos y as\u00ed podamos tambi\u00e9n con mayor rapidez alegrarnos de vuestro buen orden.  La gracia de nuestro se\u00f1or Jesucristo est\u00e9 con vosotros y con todos los hombres en todos los lugares que han sido llamados por Dios y a trav\u00e9s de \u00c9l, a quien se debe todo honor y gloria, poder y grandeza y dominio eterno, a \u00c9l, desde las edades pasadas y para siempre y siempre. Am\u00e9n.\u201d (64 \u2013 5).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estilo de la Ep\u00edstola es formal y simple, moderado y digno y a veces elocuente. El griego es correcto, aunque no cl\u00e1sico. Las citas del Antiguo Testamento son largas y numerosas. La Versi\u00f3n de los Setenta usada por Clemente se inclina en lugares hacia aquello que aparece en el Nuevo Testamento, aunque presenta suficiente evidencia de independencia; sus variantes est\u00e1n a menudo con A, pero se oponen a B con menos frecuencia que las del Nuevo testamento; ocasionalmente se opone a los Setenta con Teodoci\u00f3n o Aquila (ver H. B Swete, introd. to the O.T in Greek. Cambridge 1900) Nunca cita literalmente el Nuevo Testamento.  Se dan de vez en cuando dichos de Cristo pero no con las palabras de los Evangelios.  Por lo tanto, no se puede probar que usara ninguno de los Evangelios Sin\u00f3pticos.  Menciona la primera Ep\u00edstola de San Pablo a los Corintios y parece hablar impl\u00edcitamente de una segunda.  Conoce las ep\u00edstolas a los  Romanos y a Tito y aparentemente cita otras de las de San Pablo, pero el libro del Nuevo Testamento que m\u00e1s usa es la Ep\u00edstola a los Hebreos.  Quiz\u00e1s haya alguna referencia a la de Santiago y Primera de Pedro.  (Vea las listas de citas en Funk y Lightfoot, Wescott, Introducciones a las Sagradas Escrituras, tales como las de Cornely, Zahn, etc. y \u201cThe New Test. In Apost Fathers\u201d por un Comit\u00e9 de la Sociedad de Hist. Teolog\u00eda de Oxford, Oxford 1906).   El tono de autoridad que se usa en la carta es digno de notarse, especialmente en la \u00faltima parte (56, 58, etc.)\u201dPero si ciertas personas desobedecieran  las palabras habladas por \u00c9l a trav\u00e9s de nosotros, que entiendan que se meter\u00e1n en no ligera transgresi\u00f3n y peligro; pero nosotros no seremos culpables de su pecado\u201d (59). \u201cQuiz\u00e1s parezca extra\u00f1o\u201c, escribe el obispo Lightfoot, \u201cdescribir esta noble declaraci\u00f3n como el primer paso hacia el dominio papal, pero sin duda es el caso.\u201d (I, 70).\n<\/p>\n<h3>Doctrina<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Ep\u00edstola hay poca ense\u00f1anza dogm\u00e1tica intencional, ya que es casi completamente exhortatoria.  Es importante un pasaje sobre la Sant\u00edsima Trinidad.  Clemente usa la afirmaci\u00f3n del Antiguo Testamento: \u201cEl Se\u00f1or vive\u201d, y substituye as\u00ed la Trinidad: \u201cComo vive Dios y el Se\u00f1or Jesucristo vive y el Esp\u00edritu Santo&#8212; la fe y esperanza del elegido, as\u00ed seguramente el que la cumpla\u201d etc. (58). Cristo es frecuentemente representado como sumo sacerdote y se hace referencia frecuente a la redenci\u00f3n.  Clemente habla insistentemente de la justificaci\u00f3n por las obras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus palabras sobre el ministerio cristiano han levantado muchas pol\u00e9micas (42 y 44): \u201dlos Ap\u00f3stoles recibieron el Evangelio para nosotros del Se\u00f1or Jesucristo; Jesucristo fue enviado de Dios. As\u00ed que Cristo es de Dios y los ap\u00f3stoles de Cristo. Ambas (misiones) por consiguiente vinieron en el orden debido por la voluntad de Dios\u2026  As\u00ed predicando por todas partes en el campo y en la ciudad, nombraron a sus primicias, que habiendo sido probados por el Esp\u00edritu, para ser obispos y di\u00e1conos para los que habr\u00edan de creer.  Y esto no es una moda nueva, pues ciertamente ya se hab\u00eda escrito desde tiempos muy antiguos acerca de los obispos y di\u00e1conos: pues as\u00ed dice la Escritura: \u201cyo nombrar\u00e9 a sus obispos en justicia a sus di\u00e1conos en fe\u201d (una extra\u00f1a cita de Isa\u00edas 60,17)&#8230;\u201dY nuestros Ap\u00f3stoles supieron a trav\u00e9s de nuestro Se\u00f1or Jes\u00fas que habr\u00eda luchas por el nombre del oficio de obispo. Por esa causa, habiendo recibido completo conocimiento previo, ellos nombraron a las antedichas personas, y despu\u00e9s dictaron una ley de manera que si ellos se dorm\u00edan otros hombres aprobados les sucedieran en su ministerio\u201d.  Rothe, Michiels (Origines de l&#8217;episcopat, Lovaina, 1900, 197), y otros entienden torpemente \u00absi ellos, los Ap\u00f3stoles, se durmiesen\u00bb. Pues epinomen dedokasin, que el lat\u00edn traduce legem dederunt, Lightfoot lee epimonen dedokasin, \u00abellos han provisto una continuidad\u00bb.   De todos modos el significado general dice claramente que los Ap\u00f3stoles proveyeron una sucesi\u00f3n legal de ministros.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se menciona varias veces a los presb\u00edteros, pero no se les distingue de los obispos.  No hay menci\u00f3n en absoluto de la existencia de un obispo en Corinto y se habla de las  autoridades eclesi\u00e1sticas siempre en plural.  R. Sohm piensa que no hab\u00eda a\u00fan obispo en Corinto cuando Clemente escribi\u00f3 (as\u00ed Michiels y muchos otros escritores cat\u00f3licos; Lightfoot deja la cuesti\u00f3n abierta), pero que como consecuencia de la carta se nombr\u00f3 un obispo para Corinto; piensa  que Roma era el origen de todas las instituciones y leyes eclesi\u00e1sticas (Kirchenrecht 189).   Harnack en 1897 (Chronol. I) defendi\u00f3 la paradoja de que la Iglesia de Roma era tan conservadora como para ser gobernada por presb\u00edteros hasta  Aniceto; y que cuando se compuso la lista de papas (c. 170) hab\u00eda habido un obispo durante menos de veinte a\u00f1os; Clemente y otros de la lista eran solamente presb\u00edteros de influencia especial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lightfoot discute elaboradamente el car\u00e1cter lit\u00fargico de algunas partes de la Ep\u00edstola. La oraci\u00f3n (59 \u201361) ya mencionada, que nos recuerda la an\u00e1fora de las primeras liturgias, no puede ser vista, dice Duchesne, \u201ccomo una reproducci\u00f3n de un formulario sagrado sino que es un ejemplo excelente del estilo de oraci\u00f3n solemne en el que estaban acostumbrados a expresarse los l\u00edderes espirituales de aquel tiempo en las reuniones de adoraci\u00f3n (Origines du culte Chret, 3ra. ed., 50; tr., 50).   El fino pasaje  sobre la creaci\u00f3n, 32 \u20133, est\u00e1 casi en el estilo de un prefacio y concluye introduciendo el Santo con la menci\u00f3n acostumbrada de los poderes ang\u00e9licos: \u201cObservemos toda la multitud de \u00e1ngeles c\u00f3mo permanecen all\u00ed al servicio de Su Voluntad. Pues la Escritura dice: Diez mil veces diez mil permanec\u00edan junto a \u00c9l y miles y miles de serv\u00edan y gritaban en voz alta: Santo, Santo, Santo es el Se\u00f1or de Sebaot; toda la creaci\u00f3n est\u00e1 llena de su gloria.  S\u00ed  y reun\u00e1monos en concordia con el coraz\u00f3n atento y lloremos ante \u00c9l.\u201d  La combinaci\u00f3n de  Daniel 7,10, con Isa\u00edas 6,3, puede ser de una formula lit\u00fargica. Es interesante notar que su contempor\u00e1neo el Apocalipsis de San Juan (4,8) muestra las cuatro criaturas vivientes representando a toda la creaci\u00f3n, cantando el Santo en la Misa celestial.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las referencias hist\u00f3ricas de la carta son profundamente interesantes: \u201cPara pasar de los ejemplos de los d\u00edas antiguos, vengamos a esos campeones que vivieron muy cerca de nuestro tiempo. Pongamos ante nosotros los nobles ejemplos que pertenecen a nuestra generaci\u00f3n. Debido a la envidia y a los celos los grandes y rectos pilares de la Iglesia fueron perseguidos, y lucharon incluso hasta la muerte. Pongamos ante nuestros ojos a los buenos Ap\u00f3stoles.  As\u00ed Pedro quien por culpa de los perversos celos soport\u00f3 no una o dos sino muchas penalidades y as\u00ed, habiendo dado su testimonio fue a su lugar elegido en la gloria.  Pablo quien por envidias y disensiones nos ense\u00f1\u00f3 con su ejemplo el premio de la paciente resistencia. Despu\u00e9s de que hubo estado varias veces en prisi\u00f3n, llevado al destierro, apedreado, predic\u00f3 en Oriente y Occidente, y gan\u00f3 el noble reconocimiento, premio de su fe habiendo ense\u00f1ado rectitud a todo el mundo y habiendo alcanzado los limites m\u00e1s lejanos de Occidente; y cuando hubo llevado su testimonio ante los gobernantes, parti\u00f3 de este mundo  y fue al lugar santo habiendo sido hallado como notable ejemplo de paciente resistencia. (5)\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es obvio que a estos dos Ap\u00f3stoles se les menciona porque sufrieron en Roma. Parece que San Pablo fue a Espa\u00f1a seg\u00fan ten\u00eda planeado (Rom. 15,28) y como declaran los espurios \u201cHechos de Pedro\u201d y el Fragmento Muratorio. \u201cante estos hombres de vidas santas se reuni\u00f3 una vasta multitud de los elegidos que a trav\u00e9s de muchas indignidades y torturas, habiendo sido v\u00edctimas de celos, dejaron un valiente ejemplo entre nosotros.  Mujeres perseguidas a causa de celos despu\u00e9s de que sufrieran crueles y atroces insultos como Danaids y Dircae, alcanzaron con seguridad la meta en la carrera de la fe y recibieron un noble premio, a pesar de la debilidad de sus cuerpos\u201d (6). La [[vasta multitud\u201d de hombres y mujeres \u201centre nosotros\u201d en Roma se refiere a la horrible persecuci\u00f3n de Ner\u00f3n descrita por T\u00e1cito, \u201cAnn.\u201d XV, XLIV.  Ha sucedido en el pasado reciente y el escritor contin\u00faa: \u201cnosotros estamos en la misma lista y nos espera la misma prueba\u201d (7).  En ese momento est\u00e1 en marcha otra persecuci\u00f3n, la de Domiciano a la que se refiere encubiertamente como una serie de \u201crepentinas y repetidas calamidades y reveses\u201d, que son las que han impedido que la carta se escribiera antes.  El martirio del c\u00f3nsul Clemente (probable patrono de la propia familia del Papa) y el exilio de su esposa estar\u00e1n entre esos desastres.\n<\/p>\n<h3>Fecha y autenticidad<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La  fecha de la carta est\u00e1 determinada por estas noticias de persecuci\u00f3n.  Es extra\u00f1o que unos pocos y buenos estudiosos (tales como Grocio, Grabe,  Orsi, Uhlhorn,  Hefele, Wieseler) la dataran poco despu\u00e9s de Ner\u00f3n. Hoy se acepta universalmente, siguiendo a Lightfoot,  que fue escrita en el \u00faltimo a\u00f1o de Domiciano (Harnack) o inmediatamente tras su muerte en el a\u00f1o 96 (Funk). (Nota del Editor:  En 1996, el Papa Benedicto XVI, como el cardenal Ratzinger, apoy\u00f3 la fecha de 70 d.C., y para el 2002 la mayor\u00eda de los eruditos apoyaban una fecha anterior al 96, algunos concurren con la fecha de 70 d.C.)  La  Iglesia Romana llevaba en existencia varias d\u00e9cadas, ya que los dos enviados a Corinto hab\u00edan vivido en ella desde la juventud hasta entonces.  La  Iglesia de Corinto es llamada archai (47).  Obispos y di\u00e1conos han sucedido a obispos y di\u00e1conos nombrados por los Ap\u00f3stoles (44).  Y sin embargo el tiempo de los Ap\u00f3stoles es \u201cmuy reciente\u201d y \u201cde nuestra propia veneraci\u00f3n\u201d (5). La evidencia externa est\u00e1 de acuerdo. Las fechas dadas por San Hegesipo para el episcopado de Clemente  son aparentemente los a\u00f1os 90 \u2013 99,  y ese escritor temprano constata que el cisma en Corinto tuvo lugar bajo el gobierno de Domiciano (Eusebio, Hist. Ecl. III.16, pues kata ton deloumenon es insignificante si se toma como refiri\u00e9ndose a Clemente y no a Domiciano; adem\u00e1s, todo el relato de  Eusebio de la persecuci\u00f3n de ese emperador, III, XVII-XX, se basa en Hegesipo).  San Ireneo dice que Clemente todav\u00eda recordaba a los Ap\u00f3stoles, y lo mismo hicieron otros, implicando un intervalo de muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de ellos.  Volkmar situ\u00f3 la fecha en el reinado de  Adriano, porque se cita el Libro de Judit, que \u00e9l declar\u00f3 hab\u00eda sido escrito en ese reinado.  Fue seguido en esto por Baur, pero no por Hilgenfeld.  Tal fecha es manifiestamente imposible, aunque solo sea porque la Ep\u00edstola de Policarpo sigue completamente el modelo de Clemente y toma prestado libremente de \u00e9l. Posiblemente fue empleada por [[San Ignacio de Antioqu\u00eda | San Ignacio) (c. 107) y ciertamente en la carta de los de Esmirna  sobre el  martirio de San Policarpo, c. 156.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Ep\u00edstola est\u00e1 a nombre de la Iglesia de Roma pero las primeras autoridades siempre se la atribuyen a Clemente.  San Dionisio, obispo de Corinto, escribi\u00f3 hacia el 170 a los romanos en tiempos del Papa  Sotero: \u201cHoy guardamos el d\u00eda santo, el d\u00eda del Se\u00f1or, y en \u00e9l leemos tu carta y la guardaremos siempre para que nos instruya, como la primera escrita por Clemente\u201d. (Eusebio, Hist. Ecl., IV.30). Hegesipo atribuy\u00f3 la carta a Clemente. Ireneo (c. 180-185) quiz\u00e1s utilizando a Hegesipo, dice: \u201cBajo este Clemente no hubo ninguna peque\u00f1a sedici\u00f3n entre los hermanos en Corinto y la Iglesia de Roma envi\u00f3 una carta que fue suficiente entre los corintios para restablecer entre ellos la paz, renov\u00e1ndoles su fe, y anunciando la  tradici\u00f3n que hab\u00eda recibido recientemente de los Ap\u00f3stoles\u201d (III, III). Clemente de Alejandr\u00eda (c. 200) cita frecuentemente la Ep\u00edstola como de Clemente y as\u00ed tambi\u00e9n lo hacen  Or\u00edgenes y Eusebio. A Lightfoot y a Harnack les gustar se\u00f1alar que o\u00edmos  antes hablar de la importancia de la iglesia de Roma que de la autoridad de su obispo.  Si Clemente hubiera hablado en su propio nombre, ellos seguramente habr\u00edan notado que \u00e9l escrib\u00eda no como  Obispo de Roma, sino como un \u201cpresb\u00edtero\u201d de edad que hab\u00eda conocido a los Ap\u00f3stoles.  San Juan ciertamente estaba a\u00fan vivo, y Corinto estaba bastante m\u00e1s cerca de \u00c9feso que de Roma. Evidentemente, Clemente escribi\u00f3 con car\u00e1cter oficial con toda la autoridad de la Iglesia Romana de la que Ignacio e Ireneo tienen tanto que decir.\n<\/p>\n<h3>La segunda Carta a los Corintios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los dos mismos manuscritos griegos que la Ep\u00edstola de Clemente nos ha llegado una antigua homil\u00eda de un autor an\u00f3nimo llamada Segunda Ep\u00edstola de Clemente a los Corintios.  Fue mencionada por primera vez por  Eusebio (Hist. Ecl., III.37), quien la consideraba espuria, y desconocida para los antiguos; es seguido (quiz\u00e1s no independientemente) por  Rufino y por San Jer\u00f3nimo. Su inclusi\u00f3n como carta de Clemente en el C\u00f3dice Alejandrino de toda la Biblia, en el siglo v, es el primer testimonio de la creencia en su  autenticidad; en el siglo VI es citada por los dirigentes  monofisitas Timoteo de Alejandr\u00eda y Severo de Antioqu\u00eda y fue despu\u00e9s conocida para muchos griegos.  Este testimonio contrasta enormemente con  la  veneraci\u00f3n  que se daba a la carta genuina.  Muchos cr\u00edticos aceptaron la teor\u00eda de Hilgenfeld de que es la carta del Papa San Sotero a los Corintios mencionada por San Dionisio en el fragmento mencionado arriba, hasta que Brienio descubri\u00f3 la parte final de la obra, que demostr\u00f3 que no era una carta en absoluto, sino una homil\u00eda. Sin embargo, Harnack ha defendido su punto de vista una y otra vez.  Una aparente referencia a los juegos \u00edstmicos en 7 sugiere que la homil\u00eda fue predicada en Corinto; esto ser\u00eda lo natural si la carta hubiera sido dirigida a los corintios. Lightfoot y otros piensan que es anterior a [[marcionitas | Marci\u00f3n] (c. 140),  pero sus referencias a los puntos de vista  gn\u00f3sticos no nos permiten colocarla mucho antes. La materia del serm\u00f3n es una exhortaci\u00f3n muy general y no hay ning\u00fan plan o secuencia definidos. Algunas citas de Escrituras desconocidas son interesantes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La editio princeps de las dos \u00abEp\u00edstolas a los Corintios\u00bb es la de Patrick Young, 1633 (2da ed., 1637), del famoso C\u00f3dice Alejandrino (A) de toda la Biblia en griego.  Siguieron cierto n\u00famero de ediciones en los siglos XVII y XVIII (enumeradas por  Funk, Gebhardt y Lightfoot).  En el siglo XIX podemos notar las de C. J. Hefele (Tubinga, 1ra. ed., 1839), Jacobson (Oxford, 1ra. ed., 1840, etc.), Dressel (Leipzig, 1857), en las ediciones de los Padres Apost\u00f3licos por estos escritores.  Una edici\u00f3n por el obispo J. B. Lightfoot apareci\u00f3 en 1869 (Londres y Cambridge), una por J. C. M. Laurent en 1870 (Leipzig), y una por O. von Gebhardt y A. Harnack en 1875 (Leipzig).  Todas estas ediciones se basan en un \u00fanico manuscrito, que da ambas cartas incompletas y no siempre legibles.   Tischendorf escribi\u00f3 en 1873 (Clementis Rom. Epistulw, Leipzig) sobre su traducci\u00f3n dudosa y dio un llamado facs\u00edmil en 1867 (Appendix codicum celeberrimorum Sinaitici et Vaticani, Leipzig).  Una reproducci\u00f3n fotogr\u00e1fica de todo el c\u00f3dice fue publicada en el Museo Brit\u00e1nico en 1879. En 1875 el texto completo de ambas Ep\u00edstolas fue publicado por Brienio en Constantinopla, a partir de un manuscrito en la biblioteca patriarcal de esa ciudad.  Fue usada en la \u00abClementis Romani Epistule &amp;&#8217; (2da. ed., Leipzig, 1876) de Hilgenfeld en la segunda edici\u00f3n de Gebhardt y Harnack (1876).  En la edici\u00f3n de Lightfoot de 1877 (Londres) tambi\u00e9n se us\u00f3 por primera vez una versi\u00f3n en sir\u00edaco.  El manuscrito fue escrito en 1170, y est\u00e1 en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge. Ha sido publicado completo por R. L. Bensley y R. H. Kennett, \u00abThe Epistles of St. Clement to the Corinthians in Syriac\u00bb (Londres, 1899). la \u00abOpera Patrum Apostolicorum\u00bb del Dr. Funk apareci\u00f3 por primera vez en 1878-81 (Tubinga).  La gran edici\u00f3n comprehensiva y p\u00f3stuma de Lightfoot \u201cClement of Rome\u201d  (la cual contiene un facs\u00edmil fotogr\u00e1fico del manuscrito de Constantinopla) fue publicada en 1890 (2 vols., Londres).  El texto griego y la traducci\u00f3n al ingl\u00e9s fueron reimpresas por Lightfoot, \u00abThe Apostolic Fathers\u00bb (I vol., Londres, 1891). En 1878 Dom Germain Morin descubri\u00f3 una traducci\u00f3n al lat\u00edn de la Ep\u00edstola aut\u00e9ntica en un manuscrito del siglo XI en la biblioteca del Seminario de Namur (Anecdota Maredsolana, 2 vols., \u00abS. Clementis ad Corinthios Epistulae versio antiquissima\u00bb, Maredsous, 1894). Harnack y otros atribuyen la versi\u00f3n al siglo II.  Ha sido usada para corregir el texto en la \u00faltima edici\u00f3n de Funk (1901), y por R. Knopf, \u00abDer erste Clemensbrief\u00bb (en \u00abTexte and linters\u00bb, Nueva Serie, Leipzig, 1899).  Adem\u00e1s de la excelente traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de Lightfoot, hay una traducci\u00f3n de las dos Ep\u00edstolas en \u00abAnte-Nicene Chr. Lit.\u00bb (Edimburgo, 1873, I).\n<\/p>\n<h2>Bibliograf\u00eda<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La editio princeps de las dos \u00abEp\u00edstolas a los Corintios\u00bb es la de Patrick Young, 1633 (2da. ed., 1637), a partir del famoso C\u00f3dice Alejandrino  (A) de la totalidad de la Biblia en griego.  Sigui\u00f3 cierto n\u00famero de ediciones en los siglos XVII y XVIII (enumeradas por Funk, Gebhard y Lightfoot).  En el siglo XIX podemos notar las de C. J. Hefele (T\u00fcbingen, 1ra ed., 1839), Jacobson (Oxford, 1ra. ed., 1840, etc.), Dressel (Leipzig, 1857), en las ediciones de los Padres Apost\u00f3licos por estos escritores.   Una edici\u00f3n por el obispo J. B. Lightfoot apareci\u00f3 en 1869 (Londres y Cambridge), una por J. C. M. Laurent en 1870 (Leipzig), y la otra por O. von Gebhardt y A. Harnack en 1875 (Leipzig).  Todas estas ediciones se hallan en un manuscrito, que da ambas cartas incompletas, y no siempre legibles.  Sobre sus variantes dudosas Tischendorf escribi\u00f3 en 1873 (Clementis Rom. Epistulae, Leipzig), y dio un llamado facs\u00edmil en 1867 (Appendix codicum celeberrimorum Sinaitici et Vaticani, Leipzig). Una reproducci\u00f3n fotogr\u00e1fica de todo el c\u00f3dice fue publicada en el Museo Brit\u00e1nico en 1879. En 1875 Brienio de Constantinopla public\u00f3 el texto completo de ambas Ep\u00edstolas a partir de un manuscrito en la biblioteca patriarcal de esa ciudad.  Fue usado en la \u00abClementis Romani Epistulae\u00bb de Hilgenfeld (2da. ed., Leipzig, 1876), en la segunda edici\u00f3n de Gebhardt y Harnack (1876).  En la edici\u00f3n de Lightfoot de 1877 (Londres) tambi\u00e9n se us\u00f3 por primera vez una versi\u00f3n en sir\u00edaco.  El manuscrito fue escrito en 1170, y est\u00e1 en la Biblioteca de la Universidad de Cambridge.  Ha sido publicado completo por R. L. Bensley y R. H. Kennett, \u00abThe Epistles of St. Clement to the Corinthians in Syriac\u00bb (Londres, 1899). La \u00abOpera Patrum Apostolicorum\u00bb del Dr. Funk apareci\u00f3 por primera vez en 1878-81 (T\u00fcbingen).  La gran edici\u00f3n p\u00f3stuma y comprehensiva del \u00abClement of Rome\u00bb de Lightfoot (que contiene un facs\u00edmil fotogr\u00e1fico del manuscrito de Constantinopla) fue publicado en 1890 (2 vols. Londres). El texto griego y una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s fueron reimpresos por Lightfoot, \u00abThe Apostolic Fathers\u00bb (1 vol., Londres, 1891). En 1878 Dom Germain Morin descubri\u00f3 una traducci\u00f3n al lat\u00edn de la Ep\u00edstola original en un manuscrito del siglo XI en la bibliotgeca del Seminario de Namur (Anecdota Maredsolana, 2 vols., \u00abS. Clementis ad Corinthios Epistulae versio antiquissima\u00bb, Maredsous, 1894).  Harnack y otros atribuyen la versi\u00f3n al siglo II.  Ha sido usada para corregir el texto en la \u00faltima edici\u00f3n de Funk (1901), y por R. Knopf, \u00abDer erste Clemensbrief\u00bb (en \u00abTexte und Unters.\u00bb, New Series, Leipzig, 1899).  Adem\u00e1s de la excelente traducci\u00f3n al ingl\u00e9s de Lightfoot, hay una traducci\u00f3n de las dos Ep\u00edstolas en \u00abAnte-Nicene Chr. Lit.\u00bb (Edimburgo, 1873, I).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Chapman, John. \u00abPope St. Clement I.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04012c.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Contenido 1 El cuarto Papa 1.1 Cronolog\u00eda 1.2 Identidad 1.3 Martirio 1.4 La Bas\u00edlica 2 Escritos Pseudo Clementinos 3 La Ep\u00edstola a los Corintios 3.1 Doctrina 3.2 Fecha y autenticidad 3.3 La segunda Carta a los Corintios 4 Bibliograf\u00eda El cuarto Papa El Papa Clemente I (llamado Clemente Romano para distinguirlo del alejandrino), es el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-san-clemente-i\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA SAN CLEMENTE I\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23963","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23963","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23963"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23963\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23963"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23963"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23963"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}