{"id":23977,"date":"2016-02-05T16:19:36","date_gmt":"2016-02-05T21:19:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-clemente-xiii\/"},"modified":"2016-02-05T16:19:36","modified_gmt":"2016-02-05T21:19:36","slug":"papa-clemente-xiii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-clemente-xiii\/","title":{"rendered":"PAPA CLEMENTE XIII"},"content":{"rendered":"<p>\n  ==Carlo Della Torre Rezzonico==<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naci\u00f3 en Venecia el 7 de marzo de 1693 y muri\u00f3 en Roma el 2 de febrero de 1769. Educado por los Jesuitas en Bolonia, consigui\u00f3 su grado en derecho en Padua y en  1716 fue nombrado refrendario de los dos departamentos conocidos como \u00abSignatura Justiti\u00e6\u00bb y \u00abSignatura Grati\u00e6\u00bb. Gobernador de Rieti en 1716, de Fano en 1721 y Auditor de la Rota para Venecia en 1725. En 1737 fue creado cardenal-di\u00e1cono y en 1743 obispo de padua, donde si distingui\u00f3  por su celo en la formaci\u00f3n y santificaci\u00f3n de cu clero, para cuya promoci\u00f3n celebr\u00f3 un s\u00ednodo en 1746 y public\u00f3 una muy notable pastoral sobre el estado sacerdotal. Su vida personal era consecuente con sus ense\u00f1anzas y el abad jansenista Clemente un testigo involuntario, nos dice que \u201cse le llamaba santo (por su gente) y era un hombre ejemplar que a pesar de las inmensas beneficios de su di\u00f3cesis y su patrimonio personal, siempre estaba sin dinero debido a la abundancia de sus limosnas y que era capaz de dar hasta propia ropa. \u201c\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1747 era cardenal- presb\u00edtero y el 6 de julio de 1758 elegido papa para suceder a Benedicto XIV. Se someti\u00f3 a la voluntad de los electores con llanto porque preve\u00eda la fuerza y la direcci\u00f3n de la tormenta que se estaba formando en el horizonte pol\u00edtico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Regalismo y el Jansenismo eran los enemigos tradicionales de la Santa Sede en su gobierno de la Iglesia, pero un enemigo a\u00fan m\u00e1s formidable  surg\u00eda hasta el poder y los utilizaba como sus instrumentos: Voltaire y los Enciclopedistas, los \u201cfil\u00f3sofos\u201d como les gustaba llamarse a si mismos. Eran hombres de talento y de elevada educaci\u00f3n  y con esos donas se hab\u00edan granjeado muchos admiradores y seguidores entre las clases dominantes, con el resultado de que, en tiempos de Clemente XIII, ten\u00edan representantes en el poder en la corte portuguesa y en las de todos los Borbones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El enemigo iba radicalmente contra la misma religi\u00f3n cristiana que restring\u00eda su licencia de pensamiento y acci\u00f3n. En su correspondencia privada la llamaban Inf\u00e2me y deseaban su r\u00e1pida extinci\u00f3n  con el triunfo de su pol\u00edtica; y sab\u00edan que en sus relaciones con el p\u00fablico, especialmente con los soberanos, deb\u00edan fingir alguna creencia cat\u00f3lica. Al planificar su guerra contra la Iglesia estaban de acuerdo en que l primer paso deb\u00eda ser la destrucci\u00f3n de los Jesuitas. \u201cCuando hayamos destruido a los Jesuitas\u201d, escrib\u00eda Voltaire a Helvetius en 1761, \u201clo tendremos muy f\u00e1cil con l\u00b4Inf\u00e2me.\u00bb Su m\u00e9todo era persuadir a los soberanos de que los Jesuitas eran el principal obst\u00e1culo para las pretensiones Regalistas, y por ello un peligro para la paz de sus reinos;  apoyando estas posiciones con la difusi\u00f3n de literatura difamatoria as\u00ed como invitando a cooperar a los que,  incapaces de ver las intenciones de de sus prop\u00f3sitos finales, se unieron a ellos por razones doctrinales u otras, en su antipat\u00eda por la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas.<br \/>\nEsta era la situaci\u00f3n pol\u00edtica con la que hubo de enfrentarse Clemente XIII al comienzo de su pontificado.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 PORTUGAL<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 FRANCIA<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 ESPA\u00d1A<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Bibliograf\u00eda<\/li>\n<\/ul>\n<h3>PORTUGAL<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Portugal atrajo su atenci\u00f3n en primer lugar, porque los ataque a la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas ya hab\u00edan comenzado. Jos\u00e9 I un pr\u00edncipe d\u00e9bil y voluptuoso, era una marioneta en las manos del ministro Sebasti\u00e1n Carballo, despu\u00e9s Marqu\u00e9s de Pombal, seguidor secreto de las opiniones de Voltaire e inclinado a la destrucci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda.<br \/>\nUna rebeli\u00f3n de indios en las Reducciones de Uruguay le dio la primera oportunidad. Las causas de la rebeli\u00f3n eran obvias, ya que los nativos hab\u00edan sido obligados a abandonar  sus tierras cultivadas y emigrar a la selva virgen. Pero, como estaban bajo el cuidado de los misioneros jesuitas, Carballo declar\u00f3 que eran los instigadores de los nativos. M\u00e1s a\u00fan, el 3 de septiembre de 1758 Jos\u00e9 I sufri\u00f3 un atentado, al parecer por el ofendido marido de una se\u00f1ora a la que hab\u00eda seducido.<br \/>\nPombal celebr\u00f3 un juicio secreto en el que declar\u00f3 a toda la familia Labora culpable y con ella a los jesuitas por ser amigos de los Labora. Y a continuaci\u00f3n , con el pretexto de que todos los jesuitas pensaban igual, aprision\u00f3 a su superiores, alrededor de cien, en los prisiones subterr\u00e1neas y escribi\u00f3 en nombre del rey a Roma para conseguir el permiso de la Santa sede para castiga a los cl\u00e9rigos culpables.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clemente no se atrevi\u00f3 a rechazar una petici\u00f3n apoyada por las declaraciones del rey  de que hab\u00eda bases s\u00f3lidas para los cargos contra ellos, pero suplic\u00f3 que los acusados tuvieran un juicio cuidadoso y que los inocentes no fueran incluidos en los castigos no merecidos. La carta papal fue escrita con exquisita cortes\u00eda y consideraci\u00f3n  pero Pombal dijo que era insultante para su rey y la devolvi\u00f3 al emisario. A continuaci\u00f3n carg\u00f3 a todos los jesuitas de Portugal y sus colonias en barco  y los envi\u00f3 a Civitavecchia \u201ccomo un regalo para el papa\u201d sin dejarles ni un c\u00e9ntimo de sus bienes confiscados para su mantenimiento. Clemente los recibi\u00f3 amablemente y provey\u00f3 sus necesidades.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era normal que las relaciones diplom\u00e1ticas no duraran mucho despu\u00e9s de estos acontecimientos; Pombal las cort\u00f3 en 1760, devolviendo al nuncio Acciajuoli, y llamando a su propio embajador; no se reanudaron hasta el pontificado siguiente. Pombal hab\u00eda visto que era necesario apoyar sus medidas administrativas tratando de destruir el buen nombre de sus v\u00edctimas ante el p\u00fablico. Hizo que se escribieran varias panfletos difamatorios, entre los que sobresal\u00eda el llamado \u201cBreve Relaci\u00f3n\u201d, en el que se acusaba a los jesuitas americanos de haber establecido un reino independiente en Sur Am\u00e9rica bajo su soberan\u00eda y de tiranizar a los indios, todo ello por una insaciable ambici\u00f3n y avaricia. Estos libelos fueron ampliamente distribuidos, especialmente en Portugal y Espa\u00f1a, y muchos obispos de Espa\u00f1a y de otros lugares escribieron al papa protestando contra cargos tan improbables en s\u00ed mismos y tan incompatibles con su experiencia con al Orden en sus propias jurisdicciones. El texto de muchas de esas cartas y las respuestas  de Clemente se pueden ver en los \u00abAppendices\u00bb al \u00abCl\u00e9ment XIII et Cl\u00e9ment XIV\u00bb, del P. Ravignan.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>FRANCIA<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era de esperar que los muchos enemigos de la Compa\u00f1\u00eda en Francia se sintieran incitados a seguir  los pasos de Pombal. El ataque fue comenzado por el Parlamento, de composici\u00f3n predominantemente jansenista,  en la primavera de 1761. Aprovechando las dificultades econ\u00f3micas a las que hab\u00edan silo arrastrados pro el asunto del Padre Lavalle, procedieron a examinar las constituciones de la Compa\u00f1\u00eda, para encontrar graves impropiedades y para exigir que si los jesuitas iban a permanecer en  el pa\u00eds, hab\u00eda que remodelar esas constituciones sobre el principio de reducir el poder del general y sustituy\u00e9ndole  pr\u00e1cticamente por un comisionado nombrado por la corona.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Redactaron un famoso documento llamado \u00abExtraits des assertions\u00bb, completamente inventado que distorsionaba extractos de escritores jesuitas para demostrar que su m\u00e9todo era establecer su propio dominio justificando casi toda forma licenciosa y criminal, particularmente el tiranicidio. Luis XIV, como Jos\u00e9 I, con su voluntad enervada por la sensualidad, pero contrariamente a aquel, no era tonto y en el fondo respetaba la religi\u00f3n. As\u00ed que pens\u00f3 salvar a un grupo de hombres que juzgaba inocentes y por ello envi\u00f3 sus constituciones a los obispos franceses reunidos en par\u00eds en diciembre de 1761. 45 obispos informaron a favor de que  las constituciones de los Jesuitas se dejaran como estaban, otros 27 \u00f3 m\u00e1s, que no estaban en Par\u00eds enviaron su adhesi\u00f3n. Pero el rey estaba siendo arrastrado por el empuje de los volterianos de su gobierno y por Madame de Pompadour y prefiri\u00f3 el consejo del \u00fanico obispo que se puso de parte del Parlamento, el obispo Fitz\u00acJames de Soissons. As\u00ed que en marzo de 1762 public\u00f3 un edicto que permit\u00eda a la Compa\u00f1\u00eda permanecer en su reino, pero prescribiendo cambios esenciales en su instituto para satisfacer al Parlamento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clemente XIII intervino de varias formas en la crisis de los jesuitas franceses. Escribi\u00f3 al rey en junio de 1761 y de nuevo en enero de 1762; la primera vez para implorarle que sobreseyera los procedimientos de su Parlamento y en la segunda para protestar contra la intenci\u00f3n de poner, en las provincias francesas, un vicario general franc\u00e9s independiente del general de Roma.  En esta \u00faltima ocasi\u00f3n, mientras culpaba al general por la aceptaci\u00f3n por parte de algunos s\u00fabditos franceses, utiliz\u00f3 la famosa frase: \u201cSint ut sint aut non sint\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contest\u00f3 a los obispos franceses que le escribieron protestando por las acciones del Parlamento agradeci\u00e9ndoselo y enviando su aprobaci\u00f3n, es decir, al obispo de Grenoble el 4 de abril de 1762 y al obispo de Sarlat  ( refiri\u00e9ndose especialmente a los Extraits des assertions\u00bb) el 14 de noviembre de 1764, y colectivamente a los obispos en junio de 1762, exhort\u00e1ndoles a que usaran su influencia  ente el rey para que se resistiese a los malos consejeros.  Sobre el arr\u00e9t del 2 de agosto de 1762 por el que el Parlamento suprim\u00eda la Compa\u00f1\u00eda en Francia al mismo tiempo que pon\u00eda unas condiciones imposibles para los miembros que quisieran permanecer en el pa\u00eds, Clemente replic\u00f3 con una Alocuci\u00f3n el 3 de septiembre en la que protestaba contra la invasi\u00f3n de los derechos de la Iglesia y anulaba los arr\u00e9ts del Parlamento contra la Compa\u00f1\u00eda. Finalmente, cuando el d\u00e9bil rey cediendo a las presiones del entorno, suprimi\u00f3 las provincias francesas con su edicto de noviembre de 1764, el Santo Padre consider\u00f3 que era su deber, y cediendo a las s\u00faplicas de muchos obispos de todas partes, public\u00f3 la Bula \u201cApostolicum\u201d, del 9 de enero de 1765. Su finalidad era oponerse a las interpretaciones tergiversadas del Instituto de la Compa\u00f1\u00eda, los ejercicios espirituales, la predicaci\u00f3n de misiones, y teolog\u00eda, d\u00e1ndoles una aprobaci\u00f3n solemne y aclarando que la iglesia misma se consideraba asaltada por las condenas de lo que ella sancionaba de muchas maneras.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>ESPA\u00d1A<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estadistas a los que escuchaba Carlos III manten\u00edan correspondencia regular con los enciclopedistas franceses y llevaban varios a\u00f1os proyectando la proscripci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda siguiendo las mismas l\u00edneas que en Portugal y Francia. Pero el publico no lo sabia y tampoco los jesuitas que cre\u00edan tener en su soberano un c\u00e1lido amigo. As\u00ed que se llevaron una gran sorpresa cuando la noche del  2 -3 de abril de 1767 todas las casas de los jesuitas fueron rodeadas, los jesuitas arrestados e introducidos a la fuerza en veh\u00edculos que los transportaron a la costa, desde donde se les deb\u00eda embarcar hacia un destino desconocido. No se les permiti\u00f3 llevar consigo m\u00e1s que el vestido que llevaban puesto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se dio explicaci\u00f3n alguna, excepto lo que se dec\u00eda en la carta de Carlos III a Clemente XIII, fechada el 31 de marzo, en la que se que afirmaba que el rey hab\u00eda considerado necesario expulsar a sus s\u00fabditos Jesuitas por razones que se reservaba para siempre en su real pecho y que los enviaba a Civitavecchia para que el papa se hiciera cargo de ellos. Se les asignaban 100 piastras al a\u00f1o para su mantenimiento que ser\u00edan retiradas si alguno de ellos se atrev\u00eda a escribir algo en su propia defensa o criticando los motivos de la expulsi\u00f3n.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El papa contest\u00f3 el 16 de abril con una carta muy emotiva en la que declaraba que aquello era el golpe m\u00e1s cruel que se hab\u00eda dado a su coraz\u00f3n paternal, rogando al rey que si alguno era acusado no fuera condenado sin un justo juicio y asegur\u00e1ndole que las acusaciones contra la Compa\u00f1\u00eda no eran sino malas interpretaciones debido a la malicia de los enemigos de la Iglesia. Pero nada se consigui\u00f3 del rey y ahora se sabe que la idea del secreto real fue un mero pretexto pensado para evitar que la Santa sede tuviera nada que decir en este asunto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Previendo las dificultades que iban a tener en los Estados pontificios por tan gran n\u00famero de religiosos expulsados, no les permiti\u00f3 desembarcar y despu\u00e9s de vagar alg\u00fan tiempo se establecieron en C\u00f3rcega, donde se les unieron sus hermanos expulsados de la Am\u00e9rica Espa\u00f1ola. Cuando un a\u00f1o y medio despu\u00e9s fueron obligados a moverse de nuevo la compasi\u00f3n del papa venci\u00f3 a la prudencia administrativa y les permiti\u00f3 refugiarse en su territorio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En N\u00e1poles reinaba un hijo de Carlos III y en Parma un sobrino. Ambos eran menores de edad y ambos ten\u00edan ministros volterianos que ejecutaban la pol\u00edtica dirigida desde Madrid, por lo que tambi\u00e9n se prohibi\u00f3 a los jesuitas entrar en sus dominios, con similares manifestaciones por parte del papa. En el caso de Parma la cosa se complicaba m\u00e1s porque este territorio hab\u00eda sido considerado durante siglo un feudo de la Santa Sede y el papa mismo se vio obligado a condenar en su Monitorium del 30 de enero de 1768  algunas leyes promovidas por el duque en detrimento de las libertades de la Iglesia\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las cortes de los Borbones se unieron para reclamar la retirada del Monitorium amenazando con privar al papa por al fuerza de sus territorios de Avignon y Venaissin, en Francia y de Benevento y Montecarlo en Italia.  Finalmente los d\u00edas 18,20 y 22 de enero los embajadores de Francia, Espa\u00f1a y N\u00e1poles le presentaron  notas id\u00e9nticas demandando la supresi\u00f3n entera y total de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en todo el mundo. Estro le mat\u00f3. Expir\u00f3 la noche del 2-3 de febrero por el disgusto.<br \/>\nEn alg\u00fan sentido, sin duda, su pontificado fue un fracaso y se le ha acusado de falta de previsi\u00f3n que le hizo ceder ante la exigencia de los tiempos. Pero en un sentido m\u00e1s elevado fue un \u00e9xito espl\u00e9ndido supo ver a trav\u00e9s de los pretextos plausibles de los enemigos de la Iglesia y discernir lo que buscaban a la larga. Siempre vio el curso de los acontecimientos bajo el prisma de la fe en la que siempre confi\u00f3 y fue fiel. Siempre tomo posiciones s\u00f3lidas y supo como defenderlas con un lenguaje apropiado a su verdad y justicia as\u00ed como  con moderaci\u00f3n  y compasi\u00f3n cristiana. Su pontificado, en resumen, permiti\u00f3 el espect\u00e1culo de un santo revestido de fuerza moral luchando solo contra los poderes del mundo y su fuerza f\u00edsica y tal espect\u00e1culo es un ejemplo permanente.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otros aspectos, hubo de oponerse a los errores comunes de su tiempo como el Regalismo y el Jansenismo en Francia, Alemania, Holanda, Polonia y Venecia, aunque en comparaci\u00f3n fueron asuntos de menor envergadura. Entre los libros perniciosos condenados por \u00e9l estaban la \u00abHistoire du peuple de Dieu\u00bb  del jesuita Berruyer, el  \u00abEsprit\u00bb de Helv\u00e9tius, la \u00abExposition de la doctrine chr\u00e9tienne\u00bb de M\u00e9senguy, la \u00abEncyclop\u00e9die\u00bb de D&#8217;Alembert y Diderot, y el \u00abDe Statu Ecclesi\u00e6\u00bb de Febronius.<br \/>\nFavoreci\u00f3 mucho la devoci\u00f3n del Sagrado Coraz\u00f3n y orden\u00f3 que el Prefacio de la Sant\u00edsima Trinidad se recitara los domingos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">BARBERI y SPETIA, Bullarii Romani Continuatio (Roma, 1835); CORDARA, Commentarii in D\u00d6LLINGER, Beitrage zur politischen, kirchlichen und Kulturgeschichte (1882), III; Proc\u00e9s-verbaux du clerg\u00e9 fran\u00e7ais (1882), VIII; NOVAES, Elementi della storia de&#8217; sommi pontefici (Rome, 1822), XV; DE MONTOR, Histoire de souverains pontifes romains (Paris, 1851); VON RANKE, Die r\u00f6mischen P\u00e4pste, III; CR\u00c9TINEAU-JOLY, Cl\u00e9ment XIV et les J\u00e9suites (Paris, 1847); IDEM, Histoire de la compagnie de J\u00e9sus (Paris, 1851), V; THEINER, Histoire du Pontificat de Cl\u00e9ment XIV (Paris, 1852); RAVIGNAN, Cl\u00e9ment XIII et Cl\u00e9ment XIV (Paris, 1854); FERRER DEL RIO, Historia del Reinado de Carlos III (Madrid, 1857); D\u00c1VILA Y COLLADO, Reinado de Carlos III en C\u00c1NOVAS DE CASTILLO, Historia General de Espa\u00f1a (Madrid, 1893); SMITH, The Suppression of the Society of Jesus articulos en Month (1902, 1903); ROUSSEAU, Expulsion des J\u00e9suites en Espagne en la Revue des questiones historiques (Jan., 1904).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">SYDNEY SMITH.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por WGKofron , con agradecimiento a la Iglesia de Santa Maria en  Akron, Ohio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>==Carlo Della Torre Rezzonico== Naci\u00f3 en Venecia el 7 de marzo de 1693 y muri\u00f3 en Roma el 2 de febrero de 1769. 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Gobernador de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-clemente-xiii\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA CLEMENTE XIII\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23977","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23977","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23977"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23977\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23977"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23977"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23977"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}