{"id":23978,"date":"2016-02-05T16:19:38","date_gmt":"2016-02-05T21:19:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-clemente-xiv\/"},"modified":"2016-02-05T16:19:38","modified_gmt":"2016-02-05T21:19:38","slug":"papa-clemente-xiv","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-clemente-xiv\/","title":{"rendered":"PAPA CLEMENTE XIV"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Rein\u00f3 en 1769-1774\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Clement XIV, PAPA (LORENZO o GIOVANNI VINCENZO ANTONIO\u2014GANGANELLI); nacido en Sant&#8217; Arcangelo, cerca de Rimini el 31 de octubre de 1705 y fallecido en Roma el 22 de septiembre de 1774.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al morir Clemente XIII la iglesia estaba desasosegada. El Galicanismo y el Jansenismo, el Febronianismo y el Racionalismo se hab\u00edan rebelado contra la autoridad del romano pont\u00edfice; los gobernantes de Francia, Espa\u00f1a, N\u00e1poles, Portugal  y Parma estaban se alineaban con los que les adulaban en sus prejuicios din\u00e1sticos y, al menos en apariencia, procuraban el fortalecimiento del poder temporal  contra el espiritual. El nuevo papa tendr\u00eda que enfrentarse a una coalici\u00f3n  de fuerzas morales y pol\u00edticas, a las que se remitir\u00eda varonilmente, pero a las que no pudo ni vencer ni detener. El gran asunto entre Roma y los pr\u00edncipes de la casa de Borb\u00f3n fue la supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. En Francia, Espa\u00f1a y Portugal la supresi\u00f3n hab\u00eda ocurrido de facto; la llegada del nuevo papa fue la ocasi\u00f3n forzada para insistir en la abolici\u00f3n de la orden en sus ra\u00edces y ramas, de facto y de jure, en Europa y en el mundo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c\u00f3nclave se reuni\u00f3 el 15 de febrero de 1767. En pocas ocasiones ha sido el c\u00f3nclave v\u00edctima de tantas interferencias, intrigas y presiones. Los embajadores de Francia (d\u2019Aubeterre) y Espa\u00f1a (Azpuru) y los cardenales de Bernis (Francia) y Orsini (N\u00e1poles) dirig\u00edan la campa\u00f1a. El sacro colegio, compuesto por 47 cardenales se divid\u00eda en Cardenales cortesanos y Zelanti. Estos, favorables a los jesuitas y opuestos a la invasi\u00f3n del secularismo, eran mayor\u00eda. \u00bb Es f\u00e1cil  prever las dificultades de nuestras negociaciones en una escenario en el que tres cuartos  de los actores est\u00e1n contra nosotros\u201d ( as\u00ed escrib\u00eda Bernis a Choiseul, el ministro de Luis XIV. El objeto inmediato de los intrigantes era ganarse  un n\u00famero suficiente de Zelanti. D\u2019Aubeterre, inspirado por Azpuru, urgi\u00f3 a Bernis  para que insistiera en que la elecci\u00f3n se hiciera depender del compromiso escrito de suprimir  a los jesuitas. Pero el cardenal rehus\u00f3. En un memor\u00e1ndum a Choiseul del 12 de abril de 1769, dice:\u201d Requerir del futuro papa un compromiso escrito  o ante testigos de destruir a los jesuitas ser\u00eda una flagrante violaci\u00f3n del derecho can\u00f3nico y por consiguiente una mancha en el honor de las coronas\u201d.<br \/>\nEl rey de Espa\u00f1a (Carlos III) aceptaba cargar con la responsabilidad. D\u2019Aubeterre opinaba que simon\u00eda y derecho can\u00f3nico no ten\u00edan valor ante la raz\u00f3n que reclamaba la abolici\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda por la paz del mundo. Entonces se recurri\u00f3 a las amenazas; Bernis insinu\u00f3 que habr\u00eda un bloque de Roma e insurrecciones populares para vencer la resistencia de los Zelanti. Francia y Espa\u00f1a, en virtud de su derecho de veto, excluyeron a 23 de los 47 cardenales; 9 \u00f3 10 m\u00e1s no eran papables  por su avanzada edad o por otras razones, quedando solamente 4 \u00f3 5 elegibles.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De nada servir\u00eda que el Sacro colegio, como tem\u00eda Bernis, protestara por la falta de libertad para elegir a un buen candidato.  d\u2019Aubeterre no cedi\u00f3 . Quer\u00eda intimidar a los cardenales. \u201cUn papa elegido contra los deseos de las cortes\u201d, escribi\u00f3, \u201cno ser\u00e1 reconocido \u201c; y en otra ocasi\u00f3n \u201cPienso que un papa de ese temperamento (filos\u00f3fico), sin escr\u00fapulos, sin opiniones, que consulte solamente a sus propios intereses, podr\u00eda  ser aceptable para las cortes\u201d. Los embajadores amenazaron con abandonar Roma si el c\u00f3nclave no se rend\u00eda a sus dictados. La llegada de dos cardenales espa\u00f1oles Sol\u00ed y La Cerda, a\u00f1adi\u00f3 fuerza a los partidarios de las cortes. Sol\u00eds insisti\u00f3 en que el futuro papa diera una promesa escrita de suprimir a los jesuitas, pero Bernis  no acept\u00f3 semejante desprecio a la ley. Sol\u00eds tom\u00f3 el asunto en sus propias manos, en el c\u00f3nclave, apoyado por Malvazzi y fuera de \u00e9l por los embajadores de Francia y Espa\u00f1a. Comenz\u00f3 por sondear al cardenal Ganganelli sobre su voluntad de aceptar el compromiso escrito requerido por los pr\u00edncipes Borb\u00f3n, como condici\u00f3n indispensable para su elecci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 Ganganelli?. Porque era el \u00fanico fraile del sacro colegio. Era de humilde extracci\u00f3n (su padre hab\u00eda sido cirujano en Sant&#8217; Arcangelo), hab\u00eda sido educado por los jesuitas de R\u00edmini y los Piaristas de Urbino y en 1742, con 19 a\u00f1os, hab\u00eda entrado en los frailes menores franciscanos cambiando su nombre bautismal (Giovanni Vincenzo Antonio) por el de Lorenzo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su talento y virtudes lleg\u00f3 a la dignidad de definitor generalis de su orden (1741); Benedicto XIV le hizo consultor del santo oficio, y Clemente XIII le concedi\u00f3 el capelo cardenalicio (1759), a petici\u00f3n, al parecer, del P. Ricci, general de los jesuitas. Durante el c\u00f3nclave trat\u00f3 de agradar tanto a los Zelanti como a los partidarios de las cortes  sin comprometerse con ninguno. De todas las maneras firm\u00f3 un papel que satisfizo a Sol\u00eds. Cr\u00e9tineau-Joly,  historiador de los jesuitas, da el texto. El futuro papa declaraba \u201c que \u00e9l reconoc\u00eda en el soberano pont\u00edfice el derecho a extinguir, con buena conciencia, la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, siempre que se respetara el derecho can\u00f3nico; y que era deseable que el papa pudiera hacer todo lo que estaba en su poder para satisfacer los deseos de las coronas\u201d.  El documento original, sin embargo no se encuentra en ninguna parte, aunque su existencia parece firmemente establecida a tenor de los sucesos que siguieron y tambi\u00e9n por el testimonio de las cartas de Bernis a Choiseul  ( (28 julio y 20 noviembre, 1769). Ganganelli se baj\u00eda asegurado de esta manera el voto de los cardenales de las cortes; los Zelanti pensaban de \u00e9l que era indiferente o favorable a los jesuitas; d\u2019Aubeterre siempre lo hab\u00eda tenido en su favor como \u201csabio y moderado te\u00f3logo\u201d; y Choiseul le hab\u00eda se\u00f1alado como \u201cmuy bueno\u201d en la lista de papabili. Bernis, que deseaba tener su momento de gloria en la victoria de los soberanos, urgi\u00f3 la elecci\u00f3n. El 18 de mayo de 1769 fue elegido Ganganelli por 46 de los 47 votos, por haber dado el suyo al cardenal Rezzonico, un sobrino de Clemente XIII. Tom\u00f3 el nombre de Clemente XIV.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera enc\u00edclica del papa defini\u00f3 claramente cual iba a ser su pol\u00edtica: mantener la paz con los pr\u00edncipes cat\u00f3licos para conseguir su apoyo en la guerra contra la religi\u00f3n. Su predecesor le hab\u00eda dejado una herencia de embrollos con casi todos los poderes cat\u00f3licos europeos. Clemente se apresur\u00f3 a solucionar cuantos pudo con concesiones y medidas conciliatorias. Sin revocar la constituci\u00f3n de Clemente XIII contra las intromisiones del joven duque de Parma en el derecho de la iglesia, se abstuvo de pedir su ejecuci\u00f3n y le concedi\u00f3 graciosamente una dispensa para que se casara con su prima, la archiduquesa Amelia, hija de Mar\u00eda Teresa de Austria.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey de Espa\u00f1a, apaciguado por estas concesiones, retir\u00f3 el edicto antican\u00f3nico que hab\u00eda publicado un a\u00f1o antes como contramedida por los procedimientos papales contra el infante duque de Parma, sobrino del rey;  tambi\u00e9n restableci\u00f3 el tribunal del nuncio y conden\u00f3 algunos escritos contra Roma.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Portugal hab\u00eda sido separada de Roma en 1760: Clemente XIV inici\u00f3 la reconciliaci\u00f3n  elevando al sacro colegio a de Carvalho, hermano del famoso ministro Pombal; negociaciones activas dieron como resultado en la revocaci\u00f3n por Jos\u00e9 I, de las ordenanzas de 1760, origen y causa de la ruptura entre Portugal y la Santa Sede. Un agracio com\u00fan a todos los pr\u00edncipes cat\u00f3licos era la publicaci\u00f3n anual en Jueves Santo de las censuras reservadas al papa; Clemente aboli\u00f3 esta costumbre en la primera cuaresma de su pontificado.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero quedaba el ominoso asunto de los jesuitas. Los pr\u00edncipes de la casa de Borb\u00f3n, aunque agradecidos por las peque\u00f1as concesiones, no iban a descansar hasta conseguir el objeto de sus maquinaciones: la total supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda, que, aunque perseguida en Francia, Espa\u00f1a, Sicilia y Portugal, aun ten\u00eda muchos protectores poderosos: los gobernantes, as\u00ed como la conciencia p\u00fablica de los pueblos, les proteg\u00eda  y a sus numeroso establecimientos en los electorados eclesi\u00e1sticos de Alemania, en el Palatinado, Baviera, Silesia, Polonia y Suiza y en muchos pa\u00edses submetidos al cetro de Mar\u00eda Teresa, por no mencionar los Estados pontificios y las misiones extranjeras. Los pr\u00edncipes Borbones en su persecuci\u00f3n se mov\u00edan por el esp\u00edritu del tiempo, representado en pa\u00edses latinos por el filosofismo antirreligioso franc\u00e9s, el jansenismo, Galicanismo y Erastianismo; probablemente tambi\u00e9n por el deseo natural de conseguir la sanci\u00f3n papal de sus procedimientos injustos contra el orden, de lo que les acusaba la conciencia cat\u00f3lica. La v\u00edctima de la injusticia es con frecuencia objeto de su odio. S\u00f3lo as\u00ed se puede explicar la conducta de Carlos III, Tanucci, Aranda y Mo\u00f1ino y Pombal.<br \/>\nUna queja reiterada y casi \u00fanica contra la Compa\u00f1\u00eda era que los padres alteraban la paz all\u00ed donde estaban firmemente establecidos. La acusaci\u00f3n no es infundada: los jesuitas de hecho alteraban la paz de los enemigos de la Iglesia porque, en palabras de  d\u2019Alembert a Federico II, eran \u00ablos granaderos de la guardia papal\u201d. El cardenal de Bernis, ahora embajador franc\u00e9s en Roma, recibi\u00f3 instrucciones de Choiseul para que siguiera el ejemplo de Espa\u00f1a en la renovada campa\u00f1a contra los jesuitas. El 22 de julio de 1769 present\u00f3 al papa un memor\u00e1ndum en nombre de los tres ministros de los reyes Borbones \u201cLos tres Monarcas\u201d, que dec\u00eda: \u201c Aun creemos que la destrucci\u00f3n de los jesuitas es \u00fatil y necesaria; ya hicieron  esta petici\u00f3n a su Santidad y la renuevan en este d\u00eda\u201d. Clemente contest\u00f3 que \u201cten\u00eda que consultar a su conciencia y su honor\u201d y pidi\u00f3 tiempo. El 30 de septiembre hizo algunas promesas vagas a Luis XV, que era menos obsesivo que Carlos III en este asunto. \u00c9ste inclinado a la inmediata supresi\u00f3n  de la orden, obtuvo de Clemente XIV, bajo la enorme presi\u00f3n de Azpuru, la promesa escrita de \u201csometer a Su Majestad un plan para la absoluta  extinci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda  (30 de noviembre, 1769).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para probar su sinceridad, el papa comenz\u00f3 las hostilidades abiertas contra los jesuitas. Rehus\u00f3 ver al general , Padre Ricci, y gradualmente elimin\u00f3 de su entorno a sus mejores; sus \u00fanicos confidentes eran dos frailes de su propia orden Buontempo y Francesco; ning\u00fan pr\u00edncipe o cardenal estaba  en torno a la sede pontificia. El pueblo romano, insatisfecho con este estado de cosas y reducido al hambre por la mala administraci\u00f3n, manifest\u00f3 abiertamente su descontento, pero Clemente atado por sus promesas y atrapado en las redes de la diplomacia de los Borbones fue incapaz de retractarse.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El colegio y seminario de Frascati perteneciente a los jesuitas fue entregado al obispo de la ciudad, el cardenal de York. Se prohibieron sus catecismos de Cuaresma para 1770. Una comisi\u00f3n de cardenales hostiles a la orden visit\u00f3 el colegio romano e hizo que se expulsara a los padres. El noviciado  y el colegio alem\u00e1n fueron tambi\u00e9n atacados. El colegio alem\u00e1n gan\u00f3 su pleito pero la sentencia nunca fue ejecutada. Los novicios y los estudiantes fueron devueltos a sus familias. Un sistema similar de persecuci\u00f3n se extendi\u00f3 a Bolonia, R\u00e1vena, Ferrara, M\u00f3dena, Macerata. En ning\u00fan ligar ofrecieron los jesuitas resistencia alguna: sab\u00edan que sus esfuerzos eran in\u00fatiles. El padre Garnier escribi\u00f3:\u201d Me preguntas por qu\u00e9 los jesuitas no se defienden: nada pueden hacer. Todos los accesos, directos e indirectos, est\u00e1n completamente cerrados, tapiados con dobles pareces. Ni el m\u00e1s insignificante memorando halla su destino. No hay nadie que se encargue de entregarlo en mano\u201d (19 enero 1773).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 4 de julio de 1772 aparece en escena un nuevo embajador espa\u00f1ol, Jos\u00e9 Mo\u00f1ino, conde de Floridablanca. Enseguida intent\u00f3 imponerse al un papa perplejo, amenaz\u00e1ndole con un cisma en Espa\u00f1a y probablemente en otros estados de los Borbones, como hab\u00eda ocurrido en Portugal de 1760 a 1770. Por otra parte prometi\u00f3 la devoluci\u00f3n de Avi\u00f1\u00f3n y Benevento todav\u00eda en manos de los franceses y de N\u00e1poles. Mientras surg\u00eda su enfado por esta proposici\u00f3n simon\u00edaca su buen pero d\u00e9bil coraz\u00f3n no pudo superar el miedo a la extensi\u00f3n del cisma. Mo\u00f1ino hab\u00eda vencido.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En adelante hizo registrar los archivos de Roma y Espa\u00f1a para proporcionar a Clemente hechos que justificaran la supresi\u00f3n prometida. Mo\u00f1ino es el responsable de de la materia del Breve \u00abDominus ac Redemptor\u00bb, es decir, responsable de los hecho y provisiones; el papa contribuyo con poco menos que de darle la forma de su autoridad suprema. Mientras tanto, Clemente continu\u00f3 molestando a los jesuitas en sus propios dominios con vistas a preparar al mundo cat\u00f3lico para el Breve de supresi\u00f3n o quiz\u00e1s creyendo que esa severidad podr\u00eda suavizar el enfado de Carlos III o evitar la abolici\u00f3n de toda la orden. Hasta finales de 1772 aun encontr\u00f3 alg\u00fan apoyo contra los Borbones en el rey Carlos Manuel de Cerde\u00f1a y en la emperatriz Mar\u00eda Teresa. Pero Carlos Manuel muri\u00f3 y Mar\u00eda Teresa cediendo a las importunas peticiones de su hijo Jos\u00e9 II y de su hija la reina de N\u00e1poles, dej\u00f3 de apoyar el mantenimiento de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas.<br \/>\nCompletamente solo, o mayor dicho, dejado a la voluntad de Carlos III y a las argucias de Mo\u00f1ino, Clemente comenz\u00f3, en noviembre de 1772 la composici\u00f3n del Breve de Abolici\u00f3n , que tard\u00f3 siete meses en terminar. El 8 de junio de 1773,  estaba firmado. Se nombr\u00f3 una comisi\u00f3n de cardenales para administrar las propiedades  de la orden suprimida. El 21 de julio, las campanas del Ges\u00f9 tocaban para la novena antes de la fiesta de S. Ignacio y el papa, al o\u00edrlas observ\u00f3: \u201cNo tocan por los santos  sino por los muertos\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Breve de supresi\u00f3n, firmado el 8 de junio, lleva la fecha 21 de julio de 1773. Se le dio a conocer al general  P. Ricci y a sus asistentes en el Ges\u00f9, la tarde del 16 de agosto; al d\u00eda siguiente fueron llevados al Colegio Ingl\u00e9s y despu\u00e9s a. castillo de Sant\u2019Angelo, donde se comenz\u00f3 el largo juicio contra ellos. Ricci no lleg\u00f3 a ver el final. Muri\u00f3 en prisi\u00f3n, protestando su inocencia y la de su orden  hasta el \u00faltimo momento. Sus compa\u00f1eros fueron liberados bajo P\u00edo IV, cuando sus jueces los hallaron \u201cno culpables\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Breve \u00abDominus ac Redemptor\u00bb abre con la afirmaci\u00f3n de que es oficio del papa asegurar en el mundo la unidad de mente en la obligaci\u00f3n de la paz por lo que tiene que estar preparado, por causa de la caridad, para arrancar de ra\u00edz y destruir las cosas que le son m\u00e1s queridas, a pesar del dolor y amargura que le cause su p\u00e9rdida. Con frecuencia los papas que le han precedido han hecho uso de su suprema autoridad para reformar y hasta disolver ordenes religiosas que se han convertido en da\u00f1inas  o que destruyen la paz de las naciones en vez de promoverla. Se citan numeroso ejemplos y el Breve continua:\u201dNuestros predecesores, en virtud de la plenitud de poder que les es propia como vicarios de Cristo, han suprimido tales \u00f3rdenes  sin permitirles establecer sus quejas ni refutar las graves acusaciones hachas contra ellas ni impugnar los motivos del papa\u201d. Clemente tiene que afrontar ahora un caso similar, el de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Enumera los grandes favores concedidos por papas anteriores y observa que \u201cel mismo tenor y t\u00e9rminos de dichas constituciones apost\u00f3licas muestran que la Compa\u00f1\u00eda desde sus primeros d\u00edas lleva los g\u00e9rmenes de la disensi\u00f3n  y de los celos que hace que sus miembros se desgarren , les lleva a levantarse contra otras ordenes religiosas, contra el clero secular, contra las universidades y hasta contra los soberanos  que les han recibido en sus estados.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigues una lista de los conflictos en los que los jesuitas se han visto envueltos desde Sixto V a Benedicto XIV. Clemente XIII hab\u00eda esperado callar a sus enemigos  renovando la aprobaci\u00f3n de su  Instituto \u201cpero la Santa Sede no consigui\u00f3 el consuelo ni la Sociedad la ayuda ni la Cristiandad ventaja alguna de las cartas apost\u00f3licas de Clemente XIII, de  bendita memoria,  cartas que fueron conseguidas con presiones m\u00e1s que libremente concedidas\u201d. El final del reinado del actual papa \u201clos gritos y quejas contra la Compa\u00f1\u00eda  crecen d\u00eda a d\u00eda y hasta los mismos pr\u00edncipes cuya piedad y benevolencia hereditaria  hacia ella son favorablemente conocidos de todas las naciones  &#8211; nuestros amados hijos  en Jesucristo los reyes de Francia, Espa\u00f1a, Portugal y las Dos Sicilias \u2013 se vieron obligados a expulsar de sus reinos, estados y provincias a todos los religiosos de esa orden , sabiendo bien que esta extrema medida era el \u00fanico remedio a tan grandes males\u201d. Ahora se demanda la completa abolici\u00f3n de esta orden por los mismos pr\u00edncipes. Despu\u00e9s de una larga y madura consideraci\u00f3n  el papa \u201ccompelido por su oficio, que le impone la obligaci\u00f3n de procurar, mantener y consolidar con todo su poder la paz y tranquilidad del pueblo cristiano \u2013 y m\u00e1s a\u00fan , persuadido de que la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas  ya no es capaz de producir el fruto abundante y el gran bien  para el que fue instituida \u2013 y considerando que  mientras exista, es imposible para la Iglesia  disfrutar de la paz libre y s\u00f3lida\u201d, resuelve  \u201csuprimir y abolir\u201d a la Compa\u00f1\u00eda, \u201canular y abrogar todos y cado uno de sus oficios , funciones y administraciones\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La autoridad de los superiores fue transferida a los obispos y se dieron detallas instrucciones para el mantenimiento y empleo de los miembros de la orden. El breve concluye con la prohibici\u00f3n de suspender o impedir su ejecuci\u00f3n, hacer de \u00e9l ocasi\u00f3n de insultos o ataques  a nadie y menos a\u00fan a los que fueron jesuitas. Finalmente exhorta a los fieles a vivir en paz con todos los hombres y a amarse los unos a los otros.<br \/>\nEl \u00fanico motivo para la supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda que se presenta en este Breve es restaurar la paz de la Iglesia eliminando del campo de batalla a una de las partes contendientes. El papa no culpa a las reglas de la orden ni  a la conducta personal de sus miembros ni a la ortodoxia de sus ense\u00f1anzas. M\u00e1s a\u00fan, el P. Sydney Smith, S.J. (en \u00abThe Month\u00bb, CII, 62, julio 1903), observa: \u00bb El hecho es que la condena no se pronuncia el lenguaje directo de una afirmaci\u00f3n, sino que meramente se insin\u00faa con la ayuda de h\u00e1bil fraseolog\u00eda\u201d; y pone de relieve el contraste  de este m\u00e9todo de establecer las bases para la supresi\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda  con el lenguaje vigoroso y directo usado por papas anteriores al suprimir a los Humiliati y otras \u00f3rdenes. Si Clemente XIV esperaba detener la tormenta que se avecinaba contra la barca de S. Pedro,  arrojando por la borda a los mejores remeros, estaba completamente equivocado. Pero es improbable que pensara en semejante falacia. El amaba a los jesuitas que hab\u00edan sido sus primeros maestros, consejeros fieles, los mejores defensores de la Iglesia sobre la que reinaba.  Su acci\u00f3n no estaba guiada por ninguna animosidad personal. Los mismos jesuitas ,de acuerdo con todos los historiadores serios, atribuyen su supresi\u00f3n  a la debilidad de car\u00e1cter de Clemente, su falta de habilidad diplom\u00e1tica y amabilidad y bondad de coraz\u00f3n que est\u00e1 m\u00e1s inclinada a hacer lo que es agradable que lo que es correcto. No estaba hecho para mantener la cabeza sobre la tempestad; sus dudas y luchas no eran una ayuda contra los enemigos de la orden  y sus amigos no encontraron forma mejor de excusarle que la de S. Alfonso: \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda el pobre papa hacer cuando todas las cortes insist\u00edan en la supresi\u00f3n? El jesuita Cordara expresa la misma opini\u00f3n:\u201d Pienso que no debi\u00e9ramos condenar a un pont\u00edfice que tras tantas vacilaciones, ha cre\u00eddo su deber suprimir la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Amo a mi orden tanto como el que m\u00e1s, pero si hubiera estado en el lugar del papa  probablemente hubiera obrado como \u00e9l. La Compa\u00f1\u00eda,  fundada y mantenida para el bien de la iglesia, pereci\u00f3 para ese mismo bien; no pudo encontrar un fin m\u00e1s glorioso\u201d.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que notar que el Breve no se promulg\u00f3 de la forma acostumbrada  para las constituciones papales con rango de ley de la iglesia. No fue una Bula, sino un Breve, es decir, un decreto de fuerza menos perentoria y de m\u00e1s f\u00e1cil revocaci\u00f3n; no fue colgado en las puertas  de S. Pedro ni el en el Campo di Fiore; ni siquiera fue comunicado de forma legal a los jesuitas de Roma; s\u00f3lo el general y sus asistentes recibieron la notificaci\u00f3n de su supresi\u00f3n .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Francia no se public\u00f3, por oposici\u00f3n de la iglesia Galicana, especialmente porque Beaumont, arzobispo de Par\u00eds, se opon\u00eda a ella como si fuera una acci\u00f3n personal del papa, no apoyada por toda la Iglesia  y por consiguiente no obligatoria para la iglesia de Francia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rey de Espa\u00f1a pens\u00f3 que el Breve era demasiado blando porque no condenaba ni la doctrina , ni la moral ni la disciplina de las v\u00edctimas. La Corte de N\u00e1poles prohibi\u00f3 su publicaci\u00f3n  bajo pena de muerte. Mar\u00eda Teresa permiti\u00f3 a su hijo apoderarse de las propiedades de los jesuitas (unos $ 10.000.000) y despu\u00e9s \u201creservando sus derechos\u201d, estuvo de acuerdo en la supresi\u00f3n por la paz de la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Polonia se resisti\u00f3 durante un tiempo; los cantones suizos de Lucerna, Friburgo y Solothurn nunca permitieron que los jesuitas entregaran sus colegios. Los soberanos no cat\u00f3licos, Federico de Prusia y  Catalinade Rusia tomaron a los jesuitas bajo su protecci\u00f3n. Sean cuales fueren sus motivos, ya sea por molestar al papa y a las cortes de los Borbones o para satisfacer a sus s\u00fabditos cat\u00f3licos y preservar para ellos los servicios de los mejores educadores, su intervenci\u00f3n mantuvo a la orden viva hasta su completa restauraci\u00f3n en 1804.  Federico persever\u00f3 e esa oposici\u00f3n solamente unos a\u00f1os; en 1780 se public\u00f3 el Breve en sus dominios. Los jesuitas mantuvieron todos sus colegios y la universidad de Breslau hasta 1806 y 1811, pero como curas seglares y sin admitir m\u00e1s novicios. Pero CatalinaII resisti\u00f3  hasta el final Por orden suya, los obispos de la Rusia Blanca ignoraron el Breve de supresi\u00f3n  y mandaron a los jesuitas que siguieran  viviendo en comunidad y seguir con su trabajo habitual. Parece que Clemente XIV aprob\u00f3 su conducta. La emperatriz, para apaciguar los escr\u00fapulos de los jesuitas comenz\u00f3 varias negociaciones con el papa y consigui\u00f3 lo que quer\u00eda. Tambi\u00e9n en Francia ten\u00edan amigos, los jesuitas perseguidos. Madame Louise de Francia, hija de Luis XV, que hab\u00eda entrado en la orden del Carmelo y , con sus hermanas, dirig\u00eda un grupo de mujeres piadosas en la corte de su real hermano, hab\u00edan hecho planes para restablecer a los jesuitas en seis provincias que estaba bajo la autoridad del obispo. Sin embargo, Bernis, estrope\u00f3 sus buenas intenciones obteniendo del papa una nuevo Breve, dirigido a \u00e9l mismo y requiri\u00e9ndole a que comprobara que los obispos franceses se aten\u00edan en sus di\u00f3cesis al Breve \u00abDominus ac Redemptor\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la muerte de Clemente XIV, se rumore\u00f3 que se hab\u00eda retractado del Breve, en una carta del 29 de junio de 1774. La carta, se dec\u00eda, hab\u00eda sido confiada a su confesor para que la entregara al siguiente papa. Se public\u00f3 por primera vez en 1789, en Zurich, en la obra de P. Ph. Wolf \u00bb Allgemeine Geschichte der Jesuiten\u00bb. Aunque P\u00edo VI nunca protest\u00f3 contra esta afirmaci\u00f3n, la autenticidad del documento no se estableci\u00f3 suficientemente (De la Servi\u00e9re).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">lA primera y \u00fanica ventaja que el papa consigui\u00f3 por su pol\u00edtica de concesiones fue la restauraci\u00f3n de la Santa sede en Avi\u00f1\u00f3n y Benenvento. Estas provincias hab\u00edan sido tomadas  por el rey de Francia y N\u00e1poles cuando Clemente XIII hab\u00eda excomulgado a su familiar el joven duque de Parma (1768). La restituci\u00f3n, que sigui\u00f3 inmediatamente a la supresi\u00f3n de los jesuitas parec\u00eda el precio pagado por ello, aunque, para salvar las apariencias, el duque antecedi\u00f3 ente los dos reyes a favor del papa y Clemente, en el consistorios de 1774, aprovech\u00f3 la ocasione para llenar de alabanzas, poco merecidas, a los Borbones.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las maniobras hostiles y cism\u00e1ticas no cesaron en muchos pa\u00edses cat\u00f3licos. En Francia, una comisi\u00f3n para la reforma de las \u00f3rdenes religiosas llevaba actuando durante varios a\u00f1os, a pesar de las en\u00e9rgicas protestas de Clemente XIII; en 1770 hab\u00eda abolido, sin el permiso papal, la congregaci\u00f3n de Grandmont y a los benedictinos exentos; hab\u00eda amenazado hacer lo mismo con los Premostratenses y Trinitarios. El papa protest\u00f3  a trav\u00e9s de  su nuncio en Par\u00eds, contra tales abusos del poder secular, aunque en vano. Los Celestinos y Camaldulenses fueron secularizados ese mismo a\u00f1o 1770. Las \u00fanicas concesiones que Luis XV hizo fue someter a Clemente  el edicto general de reforma  de los religiosos franceses, antes de su publicaci\u00f3n, en 1773. El papa logr\u00f3 que se modificaran algunos puntos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1768 G\u00e9nova hab\u00eda cedido la isla de C\u00f3rcega a Francia. Enseguida surgi\u00f3 el conflicto por la aplicaci\u00f3n de los \u201cusos galicanos\u201d. El papa envi\u00f3 un visitador apost\u00f3lico a la isla y tuvo la gratificaci\u00f3n de prevenir la adopci\u00f3n de usos opuestos a las pr\u00e1cticas romanas. Luis XV se veng\u00f3 rehusando absolutamente a reconocer la soberan\u00eda del papa sobre C\u00f3rcega. Luis XV muri\u00f3 en 1774 y uno se sorprende del elogio que Clemente XIV pronunci\u00f3 en el consistorio  sobre el \u201cprofundo amor del rey a la religi\u00f3n cat\u00f3lica\u201d. Tambi\u00e9n esperaba que la muerte penitente del rey hab\u00eda conseguido la salvaci\u00f3n. Se supone que lo hac\u00eda por el deseo de agradar a la m\u00e1s joven de las hijas del rey, Madame Louise de France, priora de las carmelitas de Saint-Denis, a la que siempre hab\u00eda manifestado gran afecto, atestiguado por los muchos favores que le concedi\u00f3 a ella y a su convento.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el pontificado de Clemente XIV los principales gobernantes de las tierra alemanas eran Mar\u00eda Teresa de Austria y Federico el Grande  de Prusia. Esta al preservar en sus dominios a los jesuitas hizo un bien servicio, quiz\u00e1s no intencionado. Tambi\u00e9n autoriz\u00f3 la erecci\u00f3n de una iglesia cat\u00f3lica en Berl\u00edn; empapa env\u00edo una generosa contribuci\u00f3n  y orden\u00f3 que se hicieran colectas con este prop\u00f3sito en B\u00e9lgica, el las tierras de Rin y Austria. Mar\u00eda Teresa hizo honor a su t\u00edtulo de Regina Apostolica que le hab\u00eda concedido Clemente XIII.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero las doctrinas de Febronio dominaban su corte y en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n tuvo conflictos con el papa. Se neg\u00f3 a suprimir una nueva edici\u00f3n  de Febronius como quer\u00eda Clemente XIV; puso atenci\u00f3n a las llamadas  \u201cAgravios de la naci\u00f3n alemana \u201c, un plan de reformas de la iglesia que la hac\u00edan m\u00e1s dependiente  del pr\u00edncipe que del papa. Legisl\u00f3 para las \u00f3rdenes religiosas de sus dominios sin consultar a Roma. Mantuvo su edicto sobre los religiosos contra las protestas del papa, pero quit\u00f3 su protecci\u00f3n a los autores de los \u201cAgravios\u201d, los electores de Colonia, Maguncia y Tr\u00e9veris. Tambi\u00e9n consigui\u00f3 de Clemente en 1770 la instituci\u00f3n de un obispo ruteno para los cat\u00f3licos rutenos de Hungr\u00eda En otras partes de Alemania el papa tuvo que enfrentarse a dificultades semejantes. El n\u00famero y riqueza de las casas religiosas, en algunos casos su inutilidad y ocasionalmente sus des\u00f3rdenes tentaron frecuentemente a poner sus violentes y rapaces manos sobre ellos. Se iban a suprimir numerosas casas en Baviera para dotar a la nueva universidad  de Ebersberg, y se detuvo la recepci\u00f3n de nuevos religiosos. Clemente se opuso a ambas medidas con \u00e9xito. Westfalia est\u00e1 en deuda con \u00e9l por la universidad de M\u00fcnster, erigida el 27 de mayo de 1773.<br \/>\nEn Espa\u00f1a Clemente aprob\u00f3 la orden de los Caballeros de la Inmaculada Concepci\u00f3n, instituida por Carlos III. El rey tambi\u00e9n quer\u00eda que definiera el dogma de la inmaculada concepci\u00f3n, pero Francia se opuso.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Portugal,  que hizo algunos signos de buena voluntad hacia Roma, continuaba interfiriendo en los asuntos religiosos e imponiendo en colegios y seminarios una educaci\u00f3n m\u00e1s conforme con el filosofismo franc\u00e9s que con el esp\u00edritu de la Iglesia<br \/>\nEn N\u00e1poles, el ministro Tannucci, obstaculizaba el reclutamiento de las ordenes religiosas; los actos episcopales requer\u00edan el placet real; la prensa antirreligiosa era protegida. Polonia y Rusia fueron otra fuente  de profundo pesar para Clemente XIV. Mientras que , pol\u00edticamente , Polonia preparaba su propia ruina, los Piaristas  ense\u00f1aban abiertamente el peor filosofismo en sus escuelas y se negaba a que sus casa fueran visitadas por el nuncio papal en Varsovia. El rey Estanislao planeaba la extinci\u00f3n de  las \u00f3rdenes religiosas y ayudaba a la Francmasoner\u00eda. El papa nada pod\u00eda hacer; las pocas concesiones que obtuvo de CatalinaII para los cat\u00f3licos de sus nuevas provincias eran anuladas cuando le daba la gana y le ven\u00eda bien para su pol\u00edtica. Con su propia autoridad cre\u00f3 para los cat\u00f3licos rutenos, de reciente anexi\u00f3n una di\u00f3cesis nueva (Mohileff) administrada por un obispo (Siestrencewicz) de tendencias cism\u00e1ticas. Clemente XIV tuvo la satisfacci\u00f3n de ver a su nuncio, Caprara, recibido favorablemente por la corte de Inglaterra, y de iniciar las medidas para la emancipaci\u00f3n de los ingleses cat\u00f3licos. Este cambio en las relaciones entre Roma e Inglaterra se debi\u00f3   a la concesi\u00f3n de honores reales al hermano del rey cuando visit\u00f3 roma en 1772, mientras que se le negaban al pretendiente.<br \/>\nEn el Este, el patriarca nestoriano,  Mar Sime\u00f3n, y seis de sus sufrag\u00e1neos, se volvieron a unir con Roma.<br \/>\nEn Roma el papa no era bien visto ni entre los patricios romanos ni en el Sacro Colegio. Ninguna de las medidas que tom\u00f3 para mejorar a su pueblo pod\u00eda compensar a sus ojos, por su servilismo a las cortes de los Borbones y por la supresi\u00f3n de los jesuitas. Los \u00faltimos meses de su vida se los amarg\u00f3 la consciencia de sus fallos. A veces se sent\u00eda aplastado bajo el peso del dolor. El 10 de septiembre de 1774, se acost\u00f3, recibi\u00f3 la extremaunci\u00f3n el 21 de y muri\u00f3 piadosamente el 22 del mismo mes.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos testigos del proceso de canonizaci\u00f3n de S. Alfonso de Ligorio atestiguaron que el santo hab\u00eda estado milagrosamente presente en la el lecho de muerte de Clemente XIV parta consolarle y darle fuerzas en su \u00faltima hora. Los doctores que abrieron el cad\u00e1ver en presencia de muchos testigos atribuyeron su muerte a disposiciones escorb\u00faticas y hemorroidales de larga duraci\u00f3n agravadas por el exceso de trabajo y el h\u00e1bito de provocar perspiraci\u00f3n artificial  aun en momentos de gran calor. A pesar del certificado de los doctores, el partido espa\u00f1ol y los novelistas hist\u00f3ricos atribuyeron su muerte a envenenamiento por parte de los jesuitas. Los restos mortales de Clemente XIV descansan en la iglesia de los doce Ap\u00f3stoles (Ver tambi\u00e9n  COMPA\u00d1\u00cdA DE JESUS)<br \/>\nJ. WILHELM.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Published by Encyclopedia Press, 1913.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rein\u00f3 en 1769-1774 Clement XIV, PAPA (LORENZO o GIOVANNI VINCENZO ANTONIO\u2014GANGANELLI); nacido en Sant&#8217; Arcangelo, cerca de Rimini el 31 de octubre de 1705 y fallecido en Roma el 22 de septiembre de 1774. Al morir Clemente XIII la iglesia estaba desasosegada. El Galicanismo y el Jansenismo, el Febronianismo y el Racionalismo se hab\u00edan rebelado &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/papa-clemente-xiv\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abPAPA CLEMENTE XIV\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-23978","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23978","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23978"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23978\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23978"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23978"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23978"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}