{"id":24006,"date":"2016-02-05T16:20:42","date_gmt":"2016-02-05T21:20:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistola-a-los-colosenses\/"},"modified":"2016-02-05T16:20:42","modified_gmt":"2016-02-05T21:20:42","slug":"epistola-a-los-colosenses","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistola-a-los-colosenses\/","title":{"rendered":"EPISTOLA A LOS COLOSENSES"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\nUna de las cuatro ep\u00edstolas de la cautividad  escrita por S. Pablo durante su primera detenci\u00f3n en Roma &#8212; las otras tres son las dirigidas a Los Efesios, a Filem\u00f3n y a los Filipenses. En el mismo texto se hace constar que fueron escritas en prisi\u00f3n. El escritor menciona sus\u201d cadenas \u201d y sus \u201ccuerdas\u201d (Efes.6:20, Col. 4:3; 4:18; Fil.1:7, 13, 17); nombra a los que est\u00e1n en prisi\u00f3n con \u00e9l (Col. 4:10; Fil. 23) se llama a si mismo prisionero (Ef. 3:1; 4:1; Filem\u00f3n 9): \u00abPablo hombre viejo y ahora prisionero\u201d. Se supon\u00eda que estas cartas fueron escritas durante los dos a\u00f1os de cautividad en Cesarea pero ahora se reconoce generalmente (por los que admiten su autenticidad) que fueron escritas durante los a\u00f1os inmediatamente siguientes, en Roma, durante el tiempo que \u201cPablo hubo de sufrir vivir solo con un soldado que le guardaba\u201d\u2026\u201d y permaneci\u00f3 dos a\u00f1os completos un una vivienda que tuvo que alquilar; y recib\u00eda a todos los que ven\u00edan a \u00e9l. \u201c(Hechos 28:16-30).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como Pablo hab\u00eda apelado al emperador, fue entregado, en espera de su juicio, a la guardia del Pretor que entonces era probablemente el famoso Burrhus, el amigo de S\u00e9neca. Le permiti\u00f3 vivir cerca del palacio imperial en lo que se llamaba custodia militaris, con su brazo izquierdo encadenado d\u00eda y noche al brazo de un soldado, que era relevado a intervalos regulares (Conybeare, Howson, Lewin).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas ep\u00edstolas fueron pues escritas en esas circunstancias, entre los a\u00f1os 61 y 63 d.C. No se puede objetar que no se mencione en ellas el terremoto del que hablan T\u00e1cito y Eusebio, que destruy\u00f3 Laodicea, porque no hay constancia de que sus efectos alcanzaran a Colossae y Eusebio fija la fecha despu\u00e9s de estas cartas. Las cartas a los Colosenses, Efesios y a Filem\u00f3n  fueron escritas y enviadas al mismo tiempo, mientras que la de los Filipenses se compuso en un per\u00edodo diferente de la cautividad. Las primeras tres est\u00e1n muy relacionadas. Tychicus es el mensajero en Ef., vi, 21 y  Coloss., iv, 7, 8, 9. En esta \u00faltima est\u00e1 acompa\u00f1ado por On\u00e9simo, en cuyo favor se escribi\u00f3 la carta a Filem\u00f3n. En ambas, Colosenses y Filem\u00f3n se env\u00edan saludos de Aristarco, Marco, Epafras, Lucas y Dimas. Hay una cercana afinidad literaria entre Efesios y Colosenses (ver abajo).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Lectores citados<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 \u00bfPor qu\u00e9 se escribieron?<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Contenidos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Primera parte (1-2)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Segunda parte (3-4)<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-6\">6 Autenticidad de la ep\u00edstola<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-7\">7 Pruebas externas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-8\">8 Pruebas internas<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-9\">9 Objeciones<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-10\">10 Estilo<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-11\">11 Cristolog\u00eda<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-12\">12 Errores que trata<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-13\">13 Semejanza con Efesios<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-14\">14 Fuentes<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Lectores citados<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">3 ciudades son mencionadas en Colosenses, Coloss\u00e6 (i, 2), Laodicea y Hier\u00e1polis (iv, 13.) Est\u00e1n situadas a unos 200 Kms. al este de Efeso  en Frigia, en el oeste de Asia Menor. Coloss\u00e6 y Laodicea est\u00e1n en los bancos del Lycos, un tributario del Meander. Todas est\u00e1n a dos o tres horas de camino unas de otras. Sir William Ramsay ha mostrado que estas ciudades est\u00e1n juntas fuera de las rutas seguidas por S. Pablo en sus viajes misioneros; y de Colosenses se infiere (i, 4, 6, 7, 8 y ii, 1), que el ap\u00f3stol nunca estuvo all\u00ed. La gran mayor\u00eda de los cristianos colosenses parecen ser gentiles convertidos de extracci\u00f3n griega y frigia (i, 26, 27; ii, 13), aunque es probable que hubiera un peque\u00f1a parte de jud\u00edos viviendo entre ellos, ya que se sabe que hab\u00eda muchos esparcidos en los distritos de alrededor (Josefo, Ant., XII, iii, 4, y Lightfoot).\n<\/p>\n<h3>\u00bfPor qu\u00e9 se escribieron?<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Colosenses fue escrita como advertencia contra ciertos falsos maestros, acerca de los cuales S. Pablo hab\u00eda o\u00eddo hablar, probablemente a Epafras, su \u201ccompa\u00f1ero de prisi\u00f3n \u201cy fundador de la iglesia de los Colosenses. Se han o\u00eddo muchas opiniones sobre estos seductores. Tertuliano los llama fil\u00f3sofos, S. Clemente de Alejandr\u00eda, epic\u00fareos, Eichorn, jud\u00edos y Grotius, paganos seguidores de Pit\u00e1goras. Tambi\u00e9n se las ha llamado magos caldeos, cristianos judaizantes, esenios, ebionitas, Cabalistas, gn\u00f3sticos otras variantes de todos ellos (ver Jacquier, Histoire, I, 316; Cornely, Introduction, III, 514).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las l\u00edneas principales de sus errores se establecen con suficiente claridad en la ep\u00edstola que contienen una doble refutaci\u00f3n; primero una afirmaci\u00f3n de la verdadera doctrina sobre de Cristo por la que se muestra que sus ense\u00f1anzas no tienen fundamento y en segundo lugar por una pol\u00e9mica directa en la que se manifiesta la vaciedad de lo que afirman bajo el nombre inapropiado de \u201cfilosof\u00eda\u201d. Aqu\u00ed, no se condena la filosof\u00eda en general, sino solo la filosof\u00eda de esos falsos maestros (Hort, Jud. Chr., 118). Esta no era de acuerdo con Cristo sino de acuerdo con la tradici\u00f3n de los hombres y se refiere solamente al mism\u00edsimo alfabeto de la especulaci\u00f3n mundana (kata ta stoicheia tou kosmou &#8212; ver Gal. 4:3). Josefo y Filo aplican la palabra \u201cfilosof\u00eda\u201d a la ense\u00f1anza jud\u00eda y no hay duda que es la que se aplica en Colos, ii; se dan algunos detalles en 16-23: (1) Los falsos maestros quer\u00edan introducir la observancia del sabbat, lunas nuevas y otros d\u00edas semejantes. (2) Prohib\u00edan comer y beber y hasta probar y tocar ciertas cosas. (3) Bajo la falsa pretensi\u00f3n de humildad inculcaban la adoraci\u00f3n (threskeia) de \u00e1ngeles a los que consideraban iguales o superiores a Cristo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los mejores comentadores modernos, cat\u00f3licos y no cat\u00f3licos est\u00e1n de acuerdo con S. Jer\u00f3nimo que todos estos errores eran de origen jud\u00edo. Los esenios tuvieron ideas exageradas sobre la observancia del sabbat y la purificaci\u00f3n externa y parece que emplearon los nombres de \u00e1ngeles con fines m\u00e1gicos (Bel. Jud. II, vii, 2-13, Lightfoot, Col. and Dissertations). Muchos especialistas son de la opini\u00f3n de que \u201celementos de este mundo\u201d (stoicheia tou kosmou) quiere decir esp\u00edritus. En ese tiempo muchos jud\u00edos manten\u00edan que las cosas materiales ten\u00edan \u00e1ngeles especiales. En el Libro de Henoc y en el Libro de los Jubileos se lee sobre \u00e1ngeles y estrellas, estaciones, meses, d\u00edas del a\u00f1o, calor, fr\u00edo,  escarcha, granizo, vientos, nubes etc. Abbott (Eph. and Coloss., p. 248) dice que \u201cel t\u00e9rmino propiamente usado de los elementos regidos por los esp\u00edritus puede ser aplicado a los esp\u00edritus mismos puesto que no hab\u00eda otro t\u00e9rmino conveniente\u201d. Sea lo que fuere, los \u00e1ngeles juegan un papel importante en la mayor\u00eda de los libros ap\u00f3crifos de los jud\u00edos es decir, en los dos libros  que acabamos de mencionar, el Libro de los secretos de Henoc, el Testamento de los Doce Patriarcas etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay notar de paso que las palabras de la ep\u00edstola contra las los cultos supersticiosos de los \u00e1ngeles no pueden ser tomados como condena de las invocaciones cat\u00f3licas de los mismos. El Dr. T.K. Abbott, un c\u00e1ndido  sabio no cat\u00f3lico tiene un pasaje  muy pertinente que aclara esto (Eph. and Coloss. p. 268): \u00abZonaras\u2026dice que hab\u00eda una antigua herej\u00eda de algunos que dec\u00edan que no debi\u00e9ramos recurrir a Cristo para que nos ayude o para acceder a Dios, sino a los \u00e1ngeles\u2026esta visi\u00f3n , sin embargo, colocar\u00eda a Cristo sobre los \u00e1ngeles y por consiguiente no puede ser la de los colosenses a los que hab\u00eda que insistir en la ense\u00f1anza de la superioridad de Cristo\u201d .\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las objeciones tra\u00eddas a veces de un pasaje de Teodoreto sobre el Concilio de Laodicea son refutadas clara y completamente por Estius (Comm. in Coloss., II, 18).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra dificultad  se puede mencionar en conexi\u00f3n con esta arte de la ep\u00edstola. La afirmaci\u00f3n de que la vana filosof\u00eda estaba de acuerdo con \u201cla tradici\u00f3n de los hombres\u201d no es una cr\u00edtica a las tradiciones de los Ap\u00f3stoles, de las que el mismo Pablo habla de la siguiente manera:\u201d Por consiguiente, hermanos, manteneos firmes y guardad las tradiciones que recibisteis ya de palabra ya por nuestra carta\u201d (2 Tess. 2:14). \u00abOs alabo de que en todo os acord\u00e9is de mi y reteng\u00e1is la tradiciones que yo os he transmitido\u201d (1 Cor. 11:2. \u2013 Ver tambi\u00e9n 2 Tes. 3:6; 1 Cor. 7:17; 11:23; 14:33; 2 Cor. 1:18; Gal. 1:8; Colos. 2:6, 7; 2 Tim. 1:13, 14; 2:2; 3:14; 2 Juan 1:12; 3 Juan 13). Finalmente el \u00faltimo vers\u00edculo que trata de los errores (ii, 23) se considera uno de los pasajes m\u00e1s dif\u00edciles de todas al Escrituras: \u201cson preceptos que implican cierta especie de sabidur\u00eda, de afectada piedad, humildad y severidad con el cuerpo, pero sin valor alguno si no es para la satisfacci\u00f3n de la carne\u201d.<br \/>\nLas \u00faltimas palabras de este vers\u00edculo han dado lugar a multitud de interpretaciones conflictivas. Se han tomado como condena de las mortificaciones corporales y como exhortaci\u00f3n a ella: los comentaristas modernos dedican mucho espacio a la enumeraci\u00f3n  de las muchas opiniones y a un estudio exhaustivo de estas palabras sin resultados satisfactorios. Hay pocas dudas que la opini\u00f3n de Hort, Haupt y Peake (Exp. Greek Test., 535)es la correcta, es decir, que la lectura correcta de este vers\u00edculo se ha perdido irrevocablemente, en la transcripci\u00f3n , en los primeros tiempos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Contenidos<\/h3>\n<h3>Primera parte (1-2)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ep\u00edstola tiene dos partes; los dos primeros cap\u00edtulos son dogm\u00e1tico \u2013pol\u00e9micos y los dos \u00faltimos pr\u00e1cticos y morales. En la primera parte el autor muestra lo absurdo de los errores con la afirmaci\u00f3n directa de la supereminente de la dignidad de Cristo por cuya sangre  tenemos la redenci\u00f3n de los pecados. El es la imagen perfecta del Dios invisible, engendrado antes que todas las criaturas: Por El y para El fueron creadas todas las cosas en el cielo  y en la tierra, visibles e invisibles, espirituales o materiales y por El todas las cosas se mantienen.<br \/>\nEl es la cabeza de la Iglesia y El ha reconciliado todas las cosas por la sangre de su cruz, tambi\u00e9n a los Colosenses\u2026 por la muerte\u201d. S. Pablo como Ap\u00f3stol de los gentiles y prisionero por su causa les exhorta a agarrarse a Cristo en quien habita la plenitud de Dios y no permitirse bajo el plausible nombre de filosof\u00eda ser esclavizados de nuevo por las tradiciones jud\u00edas basadas en la ley de Mois\u00e9s que no era sino una sombra  de la que la realidad es Cristo y que fue abrogada con Su llegada. No han de escuchar las vanas y rudimentarias especulaciones de los falsos maestros y han de  dejarse enga\u00f1ar  por una falsa apariencia de humildad que pone a los \u00c1ngeles o demonios al mismo nivel que a Cristo, creador de todo, due\u00f1o de los \u00e1ngeles u conquistador de los demonios.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Segunda parte (3-4)<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta parte de la ep\u00edstola Pablo saca algunas lecciones pr\u00e1cticas de la ense\u00f1anza anterior. Apela a ellos  que fueron elevados con Cristo y deben preocuparse de las cosas de arriba, desterrar al hombre viejo  y vestirse del nuevo. En Cristo no ha de haber ni jud\u00edo ni gentil, b\u00e1rbaro o escita, esclavo o libre. A continuaci\u00f3n se citan los deberes de las esposas y de los maridos, ni\u00f1os y siervos. Recomienda la oraci\u00f3n constante y que sean agradecidos;  y les dice que caminen con sabidur\u00eda  hacia los que est\u00e1n fuera, y que sus palabras sean dichas con  gracia sazonadas con sal  y que sepan como responder a cada uno. Despu\u00e9s de u saludo final, termina: \u201cEl saludo es de mi mano, Pablo. Acordaos de mi en mis cadenas. La gracia sea con vosotros\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Autenticidad de la ep\u00edstola<\/h3>\n<h3>Pruebas externas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las pruebas externas son tan Fuertes que hasta Davidson ha llegado al punto de decir \u201cque un\u00e1nimemente aceptada en tiempos antiguos\u201d. Considerando su brevedad, el car\u00e1cter de controversia y la naturaleza ef\u00edmera local de los errores de los que trata, es sorprendente cu\u00e1n frecuentemente fue utilizada por los escritores antiguos.  Hay huellas de ella en los Padres Apost\u00f3licos y era conocida por el autor de la Ep\u00edstola de Bernab\u00e9, por S. Policarpo y Teofilo de Antioqu\u00eda. Fue usada por Justino m\u00e1rtir; Ireneo, Tertuliano, Clemente de Alejandr\u00eda etc. Es evidente por el Fragmento Muratoriano y las primeras versiones que estaba incluida en las primeras colecciones de las Ep\u00edstolas de S. Pablo. Se usaba como Escritora a principios del siglo segundo por Marci\u00f3n, los valentinianos y otros herejes mencionados  en la \u00abPhilosophoumena\u00bb; que no la hubieran aceptado si se hubiera originado entre sus oponentes despu\u00e9s de que rompieran con la Iglesia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Pruebas internas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ep\u00edstola afirma que ha sido escrita por S. Pablo y las pruebas internas demuestran conexiones muy \u00edntimas con Filipenses (von Soden) y Filem\u00f3n que se admiten como genuinas de S. Pablo. Renan concede que presenta algunos rasgos  que se oponen a que se una falsificaci\u00f3n, entre ellas la conexi\u00f3n con Filem\u00f3n . Hay que notar, tambi\u00e9n, que la parte moral de la ep\u00edstola, los dos \u00faltimos cap\u00edtulos, tiene una afinidad muy cercana con partes similares de otras ep\u00edstolas, mientras que el todo encaja perfectamente con los detalles conocidos de la vida de S. Pablo y arroja considerable luz sobre ellos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Objeciones<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que la evidencia hist\u00f3rica es m\u00e1s fuerte que  la de la mayor\u00eda de escritos cl\u00e1sicos, se puede preguntar por qu\u00e9 se ha puesto en duda su autenticidad. Nadie dudaba hasta 1838 cunado Meyerhoff, seguido por otros, comenz\u00f3 a poner objeciones. Es conveniente tratar esas objeciones bajo estos ep\u00edgrafes: (1) Estilo; (2) Cristolog\u00eda; (3) Errores que trata y (4) Semejanza con Efesios.\n<\/p>\n<h3>Estilo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">(a) En general, al compararla con Corintios, Romanos y G\u00e1latas se ve que el estilo, especialmente en la primer parte, es pesado y complicado. No contiene preguntas repentinas ni dilemas serios ni explosiones vehementes de arrasadora elocuencia paulina. Algunas frases son largas y rebuscadas y aunque el todo es expuesto de forma amplia y noble la presentaci\u00f3n es uniforme y no, digamos, como en G\u00e1latas. De ah\u00ed que se objete que no pudo ser escrita por Pablo. Sin embargo todo esto puede explicarse naturalmente cuando se tiene en cuenta que la ep\u00edstola fue escrita despu\u00e9s de varios a\u00f1os de mon\u00f3tono confinamiento, cuando la cristiandad hab\u00eda echado ra\u00edces, cuando el antiguo tipo de judaizante ya no exist\u00eda y la posici\u00f3n de S. Pablo era ya reconocida.  Tambi\u00e9n hay que tener en cuanta su avanzado edad. No es justo comparar esta ep\u00edstola y alguna de sus partes s\u00f3lo con ciertos trozos de las primeras. Hay frases largas y complicadas distribuidas por toda la de los Romanos, I y II a los Corintios y g\u00e1latas y en la generalmente admitida a los Filipenses. Se ha observado que muchas de las expresiones paulinas y m\u00e9todos de razonamiento son muy naturales y est\u00e1n entrelazadas inextricablemente en la misma materia y sustancia de la ep\u00edstola. En los libros que se mencionan en la bibliograf\u00eda se dan muchos ejemplos de todo esto. El Dr. Sanday ha difundido la opini\u00f3n de cr\u00edticos justos cuando dice que nadie que vea la ep\u00edstola en su conjunto dejar\u00e1 de impresionarse por su irrompible unidad y car\u00e1cter genuinamente paulino.\n<\/p>\n<p>(b) Faltan muchas de las expresiones favoritas de S. Pablo. De ocho a doce palabras usadas con cierta frecuencia por \u00e9l en escritos anteriores est\u00e1n ausente en esta breve carta y alrededor de una docena de part\u00edculas de uni\u00f3n, que emplea en todas partes faltan tambi\u00e9n. Uno o dos ejemplos mostraran como estas objeciones se pueden resolver f\u00e1cilmente con ayuda de una concordancia. Las palabras dikaios, soteria no se encuentran en la ep\u00edstola. Pero dikaios tambi\u00e9n falta en I Cor. y I Thess.; nomos no est\u00e1 ni en I Cor. Ni en Gal.; nomos no se encuentra en I Thess. o II Cor.  De la misma manera ( respecto a las part\u00edculas de uni\u00f3n) ara, que no est\u00e1 en esta ep\u00edstola tampoco lo est\u00e1 en Filipenses o en los 100 primeros vers\u00edculos de I Cor.,  lo que es m\u00e1s largo que toda la ep\u00edstola; ara oun, que es frecuente en Romanos no se halla en I y II Cor. Y solo una vez en Gal. (ver los detalles del argumento en Abbott y Jacquier.) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(c) Se objeta que la ep\u00edstola contiene muchas palabras que S. Pablo no usa en ninguna otra parte. Pero eso es precisamente lo que cabr\u00eda esperar en una ep\u00edstola de S. Pablo. Cada una de sus ep\u00edstolas contiene muchas palabras que no emplea en otros lugares. Alford da una lista de treinta y dos apax legomena en esta ep\u00edstola de las cuales dieciocho aparecen en el cap\u00edtulo segundo, donde trata de los errores. Lo mismo ocurre en ep\u00edstolas anteriores, donde el ap\u00f3stol habla de temas nuevos o errores peculiares y all\u00ed abundan los apax legomena. Esta ep\u00edstola no muestra mas que la porci\u00f3n ordinaria de palabras nuevas y a este respecto se compara favorablemente con la genuina II Cor. M\u00e1s a\u00fan, las palabra compuestas que se encuentran en ella tiene sus an\u00e1logas en pasajes similares de la aut\u00e9ntica a los Romanos. Ser\u00eda absurdo sujetar a un estrecho y fijo vocabulario un autor de tal vigor intelectual y versatilidad literaria como Pablo. El vocabulario de los escritores cambia con el tiempo, lugar y tema. Salmon, Mahaffy y otros se\u00f1alan los cambios similares en los escritos de Jenofonte, que era un viajero, como S. Pablo. Comp\u00e1rense las primera y \u00faltimas cartas de Lord Acton (editado por Abbot Gasquet) o del Cardenal Newman.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Cristolog\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha objetado que la idea de Cristo presentada en la ep\u00edstola no puede ser de S. Pablo. Contestando a esto bastar\u00e1 citar el siguiente pasaje de la genuina Filipenses: \u00abQuien (Jesucristo) estando en forma de Dios, no reput\u00f3 como bot\u00edn el ser igual a Dios, antes se anonad\u00f3 tomando la forma de siervo\u201d (2:6, 7, etc. ver Romanos 1:3-4; texto griego, 8:3; 1 Cor. 7:6; 2 Cor. 8:9; Gal. 4:6, etc.). El estudio imparcial de esta carta muestra que la cristolog\u00eda de la ep\u00edstola no difiere en ning\u00fan punto esencial de las otras ep\u00edstolas de S. Pablo. El tema ha sido cient\u00edficamente tratado por P\u00e8re Rose (Rev. bibl. 1903), M. L\u00e9pin (J\u00e9sus Messie, 341), Sanday (Criticism of the Fourth Gospel, lect. vii, Oxford, 1905), Knowling (The Testimony of St. Paul to Christ, London, 1905), Lacey (The Historic Christ, Londres 1905), etc. Y las palabras (i, 24): I . . . \u00abllena las cosas que faltan  de los sufrimientos de Cristo en mi carne, porque este cuerpo, que es la iglesia\u00bb, no presentan ninguna dificultad cuando se recuerda que hab\u00eda terminado de decir que Cristo hab\u00eda reconciliado todo por la sangre de su Cruz, y que el significado correcto de antanaplero ta hysteremata ton thlipseon tou Christou en te sarki mou hyper tou somatos autou, ho estin he ekklesia, es: \u00abYo completo los sufrimientos cristianos que permanecen para que yo los soporte por causa de la Iglesia de Cristo\u00bb, etc. Comparar II Cor., i, 5,\u201dPorque los sufrimientos de Cristo abundad en nosotros\u201d (ta pathemata tou Christou).\n<\/p>\n<h3>Errores que trata<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La objeci\u00f3n que hay bajo este t\u00edtulo no debe detenernos mucho. Hace algunos a\u00f1os se afirmaba con frecuencia que los errores que combate en esta ep\u00edstola son los de los Gn\u00f3sticos del siglo segundo, y por consiguiente la ep\u00edstola fue escrita muchos a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Pablo. Pero esta opini\u00f3n ya es considerada anticuada. Nadie puede leer los escritos de los gn\u00f3sticos sin convencerse que los t\u00e9rminos que emplean  se usan en un sentido muy diferente que el que se les da en la ep\u00edstola. El mismo Baur parece tener considerables dudas sobre el asunto. Los errores del Gnosticismo judaico, condenados en la Ep\u00edstola, estaban en embri\u00f3n comparados don el Gnosticismo completamente desarrollado del siglo segundo (ver Lightfoot, Coloss., etc.).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<h3>Semejanza con Efesios<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La  principal objeci\u00f3n a la ep\u00edstola es su semejanza con Efesios, David afirmaba que de 155 vers\u00edculos en esta \u00faltima, 78 eran id\u00e9nticos a Colosenses. De Wette manten\u00eda que Efesios n era mas que una amplificaci\u00f3n verbosa de Colosenses. Baur pens\u00f3 que Efesias era la superior y Renan pregunt\u00f3  c\u00f3mo podemos suponer que el Ap\u00f3stol pierda su tiempo ci\u00e1ndose a si mismo. Pero como se\u00f1al\u00f3 el Dr. Salomon  un ap\u00f3stol pod\u00eda escribir una carta circular, es decir, pod\u00eda enviar a diferentes lugares cartas con palabras similares. Se han elaborado muchas teor\u00edas para explicar el parecido. Ewald manten\u00eda que la sustancia era S. Pablo, mientras que la composici\u00f3n se dejaba Timoteo. Weiss y Hitzig recurren a una teor\u00eda de interpolaciones. Pero la  teor\u00eda que ha cobrado m\u00e1s notoriedad  es la de H.J. Holtzmann en su \u00abKritik der Epheser- und Kolosser-Briefe\u00bb (1872) donde, hace  una exhaustiva comparaci\u00f3n tomando pasajes que perecen probar la prioridad de Efesios y un n\u00famero igual que parece demostrar la anterioridad de Colosenses. La conclusi\u00f3n natural deber\u00eda ser que todas estas semejanzas se deb\u00edan al mismo autor que escribi\u00f3 y envi\u00f3 estas cartas a uno y mismo lugar. Pero Holtzmann lo explica de manera diferente.  Supuso que S. Pablo escribi\u00f3 una breve ep\u00edstola a los Colosenses. Y un escritor posterior compuso la Ep\u00edstola a los Efesios. Tomando la breve carta a los Colosenses, interpol\u00f3 y a\u00f1adi\u00f3 cosas de su propia cosecha a los Efesios construyendo as\u00ed la actual Ep\u00edstola a los Efesios y tuvo tanto \u00e9xito que nadie sospech\u00f3 hasta el siglo diecinueve. Pero esta teor\u00eda tan intricada no tuvo ning\u00fan seguidor ni entre la m\u00e1s avanzada escuela cr\u00edtica. Hilgenfeld la rechaz\u00f3 en 1873. la mejor refutaci\u00f3n fue la detallada cr\u00edtica de Soden en 1885, que dijo que apenas ocho versos pod\u00edan considerarse interpolaciones. Sanday en el \u00abDict. of the Bible\u00bb (I, 625) de Smith se\u00f1al\u00f3 que las l\u00edneas de demarcaci\u00f3n de Soden eran puramente imaginarias y Pfleiderer mostr\u00f3 la inconsistencia impl\u00edcita en su rechazo de los vers\u00edculos. El resultado de toas estas cr\u00edticas convenci\u00f3 a von Soden, en 1891,  de que toda la ep\u00edstola era genuina, con la excepci\u00f3n de un solo verso \u2013 que ahora se piensa que es genuino &#8211;. En 1894 J\u00fclicher afirmaba que la mejor soluci\u00f3n era admitir la autenticidad de ambas ep\u00edstolas, aunque habla con m\u00e1s vacilaci\u00f3n en \u00abEncyc. Bibl.\u00bb 1889. J. Weiss intent\u00f3, sin \u00e9xito, resucitar la moribunda teor\u00eda de Holtzmann, en 1900.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras que los datos de Holtzmann son incontestables, y no hacen sino confirmar la comunidad de autor\u00eda, su explicaci\u00f3n (en la que parec\u00eda haber perdido la fe)   es rechazada por la mayor\u00eda de los especialistas por artificial e irreal. No explica muchas cosas sobre estas ep\u00edstolas, por ejemplo c\u00f3mo los cristianos permitieron que una carta aut\u00e9ntica de S. Pablo se perdiera completamente sin dejar rastro o menci\u00f3n alguna, en beneficio de las dos falsificaciones posteriores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada ep\u00edstola tomada en si misma muestra tal unidad y conexi\u00f3n de argumento y lenguaje, que si las otras no existieran nadie hubiera sospechado el menos grado de interpolaci\u00f3n. Las partes rechazadas como interpolaciones rompen la unidad del argumento y el fluir de las ideas. \u00bfPor qu\u00e9 habr\u00eda de interpolar versillos un falsificador, capaz de escribir lo sustancial de la ep\u00edstola, o traerse la mitad de otra obra suya, en una conexi\u00f3n diferente? Como observa Salmond no hay ninguna tediosa igualdad de estilo  en ambas ep\u00edstolas. Efesios es redonda, completa r\u00edtmica; Colosenses m\u00e1s aguda, l\u00f3gica y concisa. Efesios tiene varias referencias al A.T.; Colosenses solo una: Hay diferentes palabras nuevas en cada una de ellas y pasajes completos en una y nada de ellos aparece en la otra.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las expresiones que se supone que vienen de Colosenses ocurren muy naturalmente en Efesios, pero de ninguna manera en el mismo contexto y conexi\u00f3n  y viceversa. Como la hip\u00f3tesis de Holtzmann fue completamente destruida, pero su estudio de las ep\u00edstolas muestra tan \u00edntima relaci\u00f3n entre ellas que solo puede haber una explicaci\u00f3n posible: que ambos son escritos genuinos de un hombre y que ese hombre era Pablo. Paley, que escribi\u00f3 \u00abHor\u00e6 Paulin\u00e6\u00bb en 1790, expres\u00f3 esta parte del argumento mucho antes de que se llegara a pensar en estas  objeciones y el hecho de que a\u00fan se le cite, sin calificarlo, en este asunto es la mejor prueba de la futilidad de tales objeciones.  Dice (Hor\u00e6 Paulin\u00e6, Londres, 1790, 215):\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienquiera que escriba dos cartas o discursos casi sobre el mismo tema y a poca distancia temporal pero sin recoger expresamente lo que hab\u00eda escrito antes, se encontrar\u00e1 repitiendo algunas sentencias en el mismo orden de las palabras que ya hab\u00eda utilizado. Pero m\u00e1s frecuentemente se ver\u00e1 utilizando algunos t\u00e9rminos importantes, con el orden cambiado sin darse cuenta o por el orden cambiado por la inclusi\u00f3n de otras palabras o \u00a1frases que expresen la idea que surge en ese momento, en otras muchas ocasiones repitiendo no palabras sueltas, ni frases  completas sino partes y fragmentos de frases. De todas estas variedades el examen de las dos ep\u00edstolas nos dar\u00e1 ejemplos claros y prefiero confiar en esta clase de ejemplos m\u00e1s que en el \u00faltimo porque aunque un impostor pudiera transcribir en una falsificaci\u00f3n frases enteras,  sin embargo las dislocaci\u00f3n de palabras, la recogida parcial de frases, las mezcla de nuevos t\u00e9rminos e ideas con t\u00e9rminos e ideas usadas antes, que aparecer\u00e1n en los ejemplos que siguen y que son el producto natural de la escritura hecha bajo las circunstancias en las que se representa que estas ep\u00edstolas fueron compuesta \u2013 no hubiera dado lugar a la invenci\u00f3n de un falsificador o en el caso contrario no hubiera sido tan f\u00e1cil de realizar. Esta variaci\u00f3n tan estudiada ser\u00eda un refinamiento en la falsificaci\u00f3n que no creo que existiera o si podemos suponer que se hizo  en los ejemplos aducidos abajo, \u00bfpor qu\u00e9, se puede preguntar, no se hizo lo mismo en los que hemos recogidos en la clase precedente?\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n ilustra todos esos puntos con numerosos ejemplos tomados de todas partes de las Ep\u00edstolas\n<\/p>\n<h3>Fuentes<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">S. JERONIMO, Ep. cxxi, Ad Algas., q. x en Opera (Venecia, 1766), I Pt. I, 878; CORNELY, Introd. (Paris, 1897), III; SALMON, Intro. to New Test. (London, 1897); JACQUIER, Histoire des Livres du Nouveau Test. (Paris, 1906), I; ESTIUS, Commentarius (Maguncia, 1844); BISPING, Erkl\u00e4rung der Briefe an die Eph., Philip., Kol. (M\u00fcnster, 1855); MCEVILLY, Exposition (Dublin, 1860); ALFORD, New Test. Critical and Exegetical Commentary (Londres, 1856); ELLICOTT, Critical and Grammatical Comm. (Londres, 1857); LIGHTFOOT, Colossians and Philemon (London, 1879); IDEM, Dissertations on the Apostolic Age (Londres, 1875); SANDAY en SMITH, Dict. of the Bible (London, 1893); VON SODEN, Die Briefe an die Kolosser, etc. (Leipzig, 1893); SALMOND, Ephesians; PEAKE, Colossians in Exp. Greek Test. (London, 1903). Uo de los mejores libros sobre el tema es ABBOTT, Ephesians and Colossians. Ver tambi\u00e9n The International Critical Commentary, ed. CLARK (Edinburgh, 1907); HORT, Judaic Christianity (London, 1898).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAherne, Cornelius.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTranscrito por Vernon Bremberg. Dedicado a las monjas domincas claustrales del monasterio del Ni\u00f1o Jes\u00fas , Lufkin, Texas.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nTraducido por Pedro Royo\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las cuatro ep\u00edstolas de la cautividad escrita por S. Pablo durante su primera detenci\u00f3n en Roma &#8212; las otras tres son las dirigidas a Los Efesios, a Filem\u00f3n y a los Filipenses. En el mismo texto se hace constar que fueron escritas en prisi\u00f3n. El escritor menciona sus\u201d cadenas \u201d y sus \u201ccuerdas\u201d &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/epistola-a-los-colosenses\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEPISTOLA A LOS COLOSENSES\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24006","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24006","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24006"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24006\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24006"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24006"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24006"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}