{"id":24015,"date":"2016-02-05T16:21:00","date_gmt":"2016-02-05T21:21:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comentarios-biblicos\/"},"modified":"2016-02-05T16:21:00","modified_gmt":"2016-02-05T21:21:00","slug":"comentarios-biblicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comentarios-biblicos\/","title":{"rendered":"COMENTARIOS BIBLICOS"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">\u00abPara escribir una historia completa de la ex\u00e9gesis\u00bb, dice Farrar, \u00abse requerir\u00eda el espacio de muchos vol\u00famenes.\u00bb  No es de extra\u00f1ar si se tiene en cuenta que el n\u00famero de comentarios sobre un escritor tan reciente como Dante alcanz\u00f3 el total de 1,300 a principios del siglo XX.  Como el terreno a cubrir es muy extenso, aqu\u00ed s\u00f3lo podremos dar el bosquejo m\u00e1s sencillo.  La bibliograf\u00eda al final le permitir\u00e1 al lector profundizar en el tema. Tocamos los puntos m\u00e1s importantes de los comentarios jud\u00edos, patr\u00edsticos, medievales y modernos (cat\u00f3licos y no cat\u00f3licos).   Comenzamos con los escritores jud\u00edos, y tratamos brevemente con el T\u00e1rgum, Mishna y Talmud; ya que, aunque estos no pueden ser considerados como comentarios sobre la Biblia, en el sentido estricto de la palabra, naturalmente conducen a ellos. Aquellos que requieren m\u00e1s informaci\u00f3n sobre este punto pueden referirse a los art\u00edculos especiales en la Enciclopedia Cat\u00f3lica, y a las obras mencionadas en la bibliograf\u00eda. Se presta especial atenci\u00f3n a la lista de los mejores comentarios modernos no cat\u00f3licos en ingl\u00e9s [V (3)].  El art\u00edculo se divide de la siguiente manera:\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Comentarios Jud\u00edos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Comentarios Patr\u00edsticos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 Comentarios Medievales<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Comentarios Cat\u00f3licos Modernos<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-5\">5 Comentarios No Cat\u00f3licos\n<ul>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-6\">5.1 En General<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-7\">5.2 Comentarios Racionalistas<\/li>\n<li class=\"toclevel-2 tocsection-8\">5.3 Los mejores comentarios (no cat\u00f3licos) modernos en ingl\u00e9s<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n<h2>Comentarios Jud\u00edos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fil\u00f3n<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda una historia entre los jud\u00edos de la Edad Media, seg\u00fan la cual Arist\u00f3teles acompa\u00f1\u00f3 a Alejandro Magno a Jerusal\u00e9n, y, con la astucia caracter\u00edstica griega, se apropi\u00f3 de la sabidur\u00eda de Salom\u00f3n, que posteriormente se atribuy\u00f3 como propia delante de sus compatriotas. Esto explicaba todo lo bueno en Arist\u00f3teles; los defectos eran la \u00fanica cosa peculiar al fil\u00f3sofo.  Que la literatura griega, en general, obtuvo su inspiraci\u00f3n de Mois\u00e9s fue una idea no cr\u00edtica que se remontaba a Fil\u00f3n, el gran escritor jud\u00edo de Alejandr\u00eda.   Un visitante de Alejandr\u00eda en el momento en que Cristo fue a predicar a Galilea, habr\u00eda encontrado all\u00ed y en sus alrededores un mill\u00f3n de jud\u00edos que usaban la Versi\u00f3n de los Setenta como su Biblia, y habr\u00eda podido entrar a su magn\u00edfica gran sinagoga, de la que estaban justamente orgullosos.  Se supon\u00eda que quien no la hab\u00eda visto no hab\u00eda contemplado la gloria de Israel.   De acuerdo al Sukkah, los miembros de su Sanedr\u00edn se sentaban en setenta y un tronos de oro valorados en decenas de miles de talentos de oro; y el edificio era tan grande que hab\u00eda que ondear una bandera para se\u00f1alarle a la gente cu\u00e1ndo responder.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la cabeza de esta asamblea, en el trono m\u00e1s alto, se sentaba el \u201calabarca\u201d (N. de la T.: el alabarca era el t\u00edtulo griego de un oficial que estaba a la cabeza de la poblaci\u00f3n jud\u00eda de Alejandr\u00eda durante los per\u00edodos helen\u00edstico y romano temprano.), el hermano de Fil\u00f3n. Fil\u00f3n mismo era un hombre rico y erudito, que se mezclaba con todas clase de personas y frecuentaba el teatro y la gran biblioteca. Igualmente familiarizado con los Setenta y con los cl\u00e1sicos griegos, estaba asombrado y perplejo ante los muchos pensamientos hermosos y nobles contenidos en los segundos, que pod\u00edan compararse con muchos pasajes de la Biblia.   Como esta dificultad debe haberse presentado con frecuencia a las mentes de sus correligionarios, trat\u00f3 de hacerle frente diciendo que todo lo que era grande en S\u00f3crates, Plat\u00f3n, etc. se origin\u00f3 con Mois\u00e9s.  Se dedic\u00f3 a la conciliaci\u00f3n de la filosof\u00eda pagana con el Antiguo Testamento, y para ello hizo amplio uso del m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rico. Muchos pasajes del Pentateuco no estaban destinados a ser tomados literalmente.  Eran literalmente falsos, pero  aleg\u00f3ricamente ciertos.  No dio con la distinci\u00f3n, hecha m\u00e1s tarde por Santo Tom\u00e1s de Aquino y otros pensadores cat\u00f3licos, entre la religi\u00f3n natural y la revelada. La Biblia contiene no s\u00f3lo la religi\u00f3n revelada, sino tambi\u00e9n la natural, libre de errores y con la sanci\u00f3n divina.   Los sistemas paganos pueden tener la religi\u00f3n natural muy desarrollada, pero con mucho error concomitante.   Aunque esta distinci\u00f3n no se le ocurri\u00f3 a Fil\u00f3n, su ex\u00e9gesis sirvi\u00f3 para superar las dificultades por el momento entre los jud\u00edos helen\u00edsticos, y tuvo gran influencia sobre Or\u00edgenes de Alejandr\u00eda y de otros escritores cristianos alejandrinos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Los T\u00e1rgums:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el fin de ponernos en las principales l\u00edneas de interpretaci\u00f3n<br \/>\njud\u00eda es necesario irnos a la Tierra Santa. Farrar, en su \u00abVida de Cristo\u00bb, dice que se ha sugerido que cuando Cristo visit\u00f3 el Templo, a los doce a\u00f1os de edad, debieron haber estado presente entre los doctores Jonathan ben Uziel, que una vez se pens\u00f3 ser el autor del T\u00e1rgum Jonat\u00e1n, y los venerables maestros Hillel y Shammai, los transmisores de la Mishn\u00e1.   Los T\u00e1rgums (el m\u00e1s famoso de los cuales es el del Pentateuco, err\u00f3neamente atribuido a Onkelos, un nombre poco apropiado para Aquila, seg\u00fan Abrahams) eran la \u00fanica aproximaci\u00f3n a algo as\u00ed como un comentario sobre la Biblia antes de la \u00e9poca de Cristo.  Eran traducciones o par\u00e1frasis interpretativas del hebreo al arameo para el uso en las sinagogas cuando, despu\u00e9s del Exilio, la gente hab\u00eda perdido el conocimiento del hebreo.  Es dudoso si cualquiera de ellas fueron puestas por escrito antes de la era cristiana. Son importantes ya que indican el car\u00e1cter del texto hebreo que se us\u00f3, y porque concuerdan con el Nuevo Testamento en la interpretaci\u00f3n mesi\u00e1nica de ciertos pasajes que jud\u00edos posteriores negaron tuviesen ninguna relaci\u00f3n mesi\u00e1nica.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La  Mishn\u00e1 y los Talmud:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hillel y Shammai fueron el ultimo \u201cpar\u201d de varias generaciones de \u201cpares\u201d de maestros.  Estos pares fueron los sucesores de los primeros escribas que vivieron despu\u00e9s del Exilio.  Se dice que estos maestros transmitieron y expandieron la ley oral, la cual, seg\u00fan la opini\u00f3n no cr\u00edtica de muchos jud\u00edos, comenz\u00f3 con Mois\u00e9s.   Esta ley oral, cuyo origen est\u00e1 enterrado en la oscuridad, se compone de interpretaciones jur\u00eddicas y lit\u00fargicas y aplicaciones del Pentateuco.  Como ninguna parte de ella fue escrita, fue preservada mediante la repetici\u00f3n constante (Mishn\u00e1).    En la destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n varios rabinos, educados en dicha ley, se establecieron en Jamnia, cerca del mar, a veintiocho millas al oeste de Jerusal\u00e9n.  Jamnia se convirti\u00f3 en la sede de la erudici\u00f3n jud\u00eda hasta 135. A continuaci\u00f3n, se abrieron escuelas en S\u00e9foris y Tiber\u00edades, al oeste del Mar de Galilea.  Los rabinos consolaban a sus compatriotas ense\u00f1\u00e1ndoles que el estudio de la Ley (tanto oral como escrita) tomaba el lugar de los sacrificios.  Ellos dedicaron sus energ\u00edas a la organizaci\u00f3n de la Tora no escrita, o la Ley.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Uno de los m\u00e1s exitosos en esto fue el Rab\u00ed Akiba, quien particip\u00f3 en la revuelta de Bar-Kokba, contra los romanos, y perdi\u00f3 la vida (135). El trabajo de sistematizaci\u00f3n se complet\u00f3 y, probablemente, fue puesto por escrito por el patriarca jud\u00edo de Tiber\u00edades, el rabino Jehudah ha-Nasi \u00abEl Pr\u00edncipe\u00bb (150-210).   \u00c9l era de origen noble, rico y culto, y era llamado por los jud\u00edos \u00abNuestro Maestro el Santo\u00bb, o simplemente Rab\u00ed par excellence.  La compilaci\u00f3n realizada por este rabino es la Mishn\u00e1.  Est\u00e1 escrita en hebreo nuevo, y se compone de seis grandes divisiones u \u00f3rdenes, y cada divisi\u00f3n contiene, en promedio cerca de diez tratados, compuesto cada uno de varios cap\u00edtulos. Se puede decir que la Mishn\u00e1 es una recopilaci\u00f3n de la teolog\u00eda moral, la liturgia, el derecho, etc. jud\u00edos tradicionales. Hay otras tradiciones no encarnadas en la obra del rabino, y a \u00e9stas se les llama Mishn\u00e1 adicionales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las discusiones de las \u00faltimas generaciones de rabinos se centran alrededor del texto de la Mishn\u00e1.  Int\u00e9rpretes o \u00abportavoces\u00bb trabajaron en ella tanto en Palestina como en Babilonia (hasta 500), y los resultados est\u00e1n contenidos en el Talmud babil\u00f3nico y en el palestino.  La palabra Talmud significa ense\u00f1anza, doctrina. Cada Talmud consta de dos partes, la Mishn\u00e1 (en hebreo), en sesenta y tres tratados, y una explicaci\u00f3n de los mismos (Gemara), diez o doce veces tan extensa.   La parte explicativa del Talmud palestino est\u00e1 escrita en arameo occidental y la del Talmud babil\u00f3nico en arameo oriental, que est\u00e1 \u00edntimamente ligado al sir\u00edaco o mandaico.  Los pasajes en la Gemara que contienen Mishn\u00e1 adicionales, sin embargo, se dan en hebreo nuevo.  S\u00f3lo treinta y nueve tratados de la Mishn\u00e1 tienen Gemara.  El Talmud, entonces, consiste de la Mishn\u00e1 (tradiciones desde el 450 a.C. hasta el 200 d.C.), junto con un comentario a ella, Gemara, siendo este \u00faltimo compuesto alrededor de 200-500 d.C.   Luego de la Biblia el Talmud babil\u00f3nico es el gran libro religioso de los jud\u00edos ortodoxos, aunque el Talmud palestino es m\u00e1s altamente apreciado por los eruditos modernos.  Desde el a\u00f1o 500 hasta la Edad Media los rabinos (geonim) en Babilonia y otros lugares se dieron a la tarea de comentar sobre el Talmud y de reconciliarlo con la Biblia.  Una lista de tales comentarios aparece en \u201cLa Enciclopedia Jud\u00eda\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El  Midrashim<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Simult\u00e1neamente a la Mishn\u00e1 y al Talmud se form\u00f3 una serie de Midr\u00e1s, o comentarios sobre la Biblia. Algunos de estos fueron legalistas, al igual que la Gemara del Talmud, pero los m\u00e1s importantes fueron de car\u00e1cter edificante y homil\u00e9tico (Midrash Hagad\u00e1). Estos \u00faltimos son importantes por la luz corroborativa que arrojan sobre el lenguaje del Nuevo Testamento. Se ve el Evangelio seg\u00fan San Juan como lleno de fraseolog\u00eda jud\u00eda temprana, y las palabras del Salmo 99, \u00abdijo el Se\u00f1or a mi Se\u00f1or\u00bb, etc. se encuentran en un lugar aplicadas al Mes\u00edas, como en San Mateo, aunque Rashi y jud\u00edos posteriores le quitan su sentido mesi\u00e1nico y se lo aplican a Abraham.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Comentarios cara\u00edtas<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se considera la naturaleza del Talmud y otros escritos, no es de extra\u00f1ar que produjesen una reacci\u00f3n violenta contra el rabinismo incluso entre los propios jud\u00edos. A pesar de las pocas joyas del pensamiento dispersos a trav\u00e9s de \u00e9l a largos intervalos, no hay nada en ninguna literatura tan poco atractivo como el Talmud.  La oposici\u00f3n a estas \u00abtradiciones de hombres\u00bb, finalmente se concret\u00f3. Anan ben David, un prominente jud\u00edo de Babilonia en el siglo VIII, rechaz\u00f3 el rabinismo por el Antiguo Testamento escrito y se convirti\u00f3 en el fundador de la secta conocida como los cara\u00edtas (una palabra que indica su preferencia por la Biblia escrita).  Este cisma produjo una gran energ\u00eda y capacidad de ambas partes. Los principales comentadores b\u00edblicos cara\u00edtas fueron Mahavendi (siglo IX), Abul-Faraj Harun (siglo IX), ex\u00e9geta y gram\u00e1tico hebreo; Salom\u00f3n ben Yerucham (siglo X); Sahal-ben Mazliach (m. 950), gram\u00e1tico y lexic\u00f3grafo hebreo; Joseph al-Bazir (m. 930), Japhet ben Ali, el m\u00e1s grande comentarista cara\u00edta del siglo X; y Judah Hadasi (m. 1160).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Edad Media<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Saadiah de Fay-Um (m. 892), el m\u00e1s poderoso escritor contra los cara\u00edtas, tradujo la Biblia al ar\u00e1bigo y agreg\u00f3 notas. Adem\u00e1s de comentarios sobre la Biblia, Saadia escribi\u00f3 un tratado sistem\u00e1tico que armonizaba la religi\u00f3n revelada con la filosof\u00eda griega. Se convirti\u00f3 as\u00ed en el precursor de Maim\u00f3nides y los escol\u00e1sticos cat\u00f3licos. Salom\u00f3n ben Isaac, llamado Rashi (n. 1040) escribi\u00f3 explicaciones muy populares del Talmud y la Biblia. Abraham-ben-M\u00e9ir Aben-Ezra de Toledo (m. 1168) ten\u00eda un buen conocimiento de lenguas orientales y escribi\u00f3 comentarios eruditos sobre el Antiguo Testamento.  Fue el primero en sostener que Isa\u00edas contiene la obra de dos profetas. Mois\u00e9s Maim\u00f3nides (m. 1204), el mayor estudioso jud\u00edo de la Edad Media, del cual sus correligionarios dijeron que \u00abdesde Mois\u00e9s a Mois\u00e9s no hubo otro como Mois\u00e9s\u00bb, escribi\u00f3 su \u00abGu\u00eda de los Perplejos\u00bb, que fue le\u00edda por Santo Tom\u00e1s.   Fue un gran admirador de Arist\u00f3teles, que era para \u00e9l el representante del conocimiento natural as\u00ed como la Biblia lo es de lo sobrenatural.  Estaban las dos Kimchis, especialmente David (m. 1235) de Narbona, quien fue un famoso gram\u00e1tico, lexic\u00f3grafo y comentarista inclinado al sentido literal. Fue seguido por Najm\u00e1nides de Catalu\u00f1a (m. 1270), doctor en medicina que escribi\u00f3 comentarios de una tendencia cabal\u00edstica; Emanuel de Roma (n. 1270); y los cara\u00edtas, Aaron ben Joseph (1294) y Aar\u00f3n ben El\u00edas ( siglo XIV).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Modernos<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isaac Abrabanel (naci\u00f3 en Lisboa en 1437 y muri\u00f3 en Venecia en 1508) fue un estadista y acad\u00e9mico. Ninguno de sus predecesores lleg\u00f3 tan cerca del ideal moderno de un comentarista como lo hizo \u00e9l.   Le escribi\u00f3 introducciones generales a cada libro, y fue el primer jud\u00edo en hacer uso extenso de los comentarios cristianos.   Tambi\u00e9n debemos mencionar a Elias Levita (m. 1549) y Azar\u00edas de Rossi (m. 1577).  Moses Mendelssohn de Berl\u00edn (m. 1786), un amigo de Lessing, tradujo el Pentateuco al alem\u00e1n.   Sus comentarios (en hebreo) son exactos, eruditos, cr\u00edticos y agudos.  \u00c9l ha tenido mucha influencia en la modernizaci\u00f3n de los m\u00e9todos jud\u00edos.  Mendelssohn ha sido seguido por Wessely, Jaroslaw, Homberg, Euchel, Friedlander, Hertz, Herxheimer, Philippson, etc, llamados \u00abbiuristas\u00bb, o expositores. La escuela liberal moderna entre los jud\u00edos est\u00e1 representada por Munk, Luzzato, Zunz, Geiger, Furst etc.   En \u00e9pocas pasadas los jud\u00edos le atribuyeron a Mois\u00e9s tanto la Tora escrita como la oral; algunos jud\u00edos modernos parecen dispuestos a negar que tuviese algo que ver con ninguna.\n<\/p>\n<h2>Comentarios Patr\u00edsticos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de la ex\u00e9gesis cristiana se puede dividir en tres per\u00edodos: la \u00e9poca de los Padres, la \u00e9poca de las Catenae y escolios (siglo VII al XVI) y la \u00e9poca de los comentarios modernos  (siglos XVI al XX). La mayor\u00eda de los comentarios patr\u00edsticos est\u00e1n en forma de homil\u00edas, o discursos a los fieles, y cubren toda la Escritura. Hay dos escuelas de interpretaci\u00f3n, la de Alejandr\u00eda y la de Antioqu\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escuela Alejandrina:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principales escritores de la Escuela de Alejandr\u00eda fueron Panteno, Clemente de Alejandr\u00eda, Or\u00edgenes, San Dionisio de Alejandr\u00eda, D\u00eddimo el sacerdote ciego, San Cirilo de Alejandr\u00eda y Pierio. A \u00e9stos se puede a\u00f1adir San Ambrosio, quien, en un grado moderado, adopt\u00f3 su sistema. Su caracter\u00edstica principal fue el m\u00e9todo aleg\u00f3rico.  Este se bas\u00f3, sin duda, en pasajes de los Evangelios y las Ep\u00edstolas de San Pablo, pero recibi\u00f3 un fuerte impulso a partir de los escritos de los jud\u00edos de Alejandr\u00eda, sobre todo de Fil\u00f3n. El gran representante de esta escuela fue Or\u00edgenes (m. 254). Desde sus a\u00f1os m\u00e1s tempranos Or\u00edgenes manifest\u00f3 tan extraordinarias se\u00f1ales de piedad y genio que fue tenido en la m\u00e1s alta reverencia por su padre, \u00e9l mismo un santo y m\u00e1rtir.  Or\u00edgenes se convirti\u00f3 en el maestro de muchos grandes santos y sabios, de los cuales uno de las m\u00e1s c\u00e9lebres fue San Gregorio Taumaturgo, quien fue conocido como el \u00abDiamantino\u00bb debido a su incesante aplicaci\u00f3n al estudio, a la escritura, a dar conferencias y a las obras de piedad.  A menudo manten\u00eda siete amanuenses empleados activamente; se dec\u00eda que \u00e9l se convirti\u00f3 en el autor de 6,000 obras (Epifanio, Haer., LXIV, ); de acuerdo a San Jer\u00f3nimo, quien redujo el n\u00famero a 2,000 (Contra. Rufin, II, 22. ), dej\u00f3 m\u00e1s escritos que los que ning\u00fan hombre pudiera leer en la vida (Ep. XXXIII, ad Paulam).   Adem\u00e1s de sus grandes trabajos en la Hexapla escribi\u00f3 escolios, homil\u00edas y comentarios sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento. En sus escolios dio una breve explicaci\u00f3n de los pasajes dif\u00edciles, a la manera de sus contempor\u00e1neos, los anotadores de los cl\u00e1sicos griegos. La mayor\u00eda de los escolios, en el que principalmente buscaba el sentido literal, se han perdido por desgracia, pero se supone que su contenido se manifiesta en los escritos de San Juan Cris\u00f3stomo y otros Padres.  En sus otras obras Or\u00edgenes empuj\u00f3 la interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rica al extremo m\u00e1ximo. A pesar de esto, sin embargo, sus escritos fueron de gran valor, y con la excepci\u00f3n de San Agust\u00edn, ning\u00fan escritor de la antig\u00fcedad tuvo tal influencia. Es lamentable que este gran hombre cayese en el grave error sobre el origen de las almas, la eternidad del infierno, etc.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escuela Antioquena<\/b>:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A los escritores de la escuela de Antioqu\u00eda no les gustaba el m\u00e9todo aleg\u00f3rico, y buscaron casi exclusivamente el sentido literal, primario o hist\u00f3rico de las Sagradas Escrituras. Los principales escritores de esta escuela fueron San Luciano, Eusebio de Nicomedia, Maris de Calcedonia, Eudoxio, Teognis de Nicea, Asterio, el heresiarca Arrio, Diodoro de Antioqu\u00eda (obispo de Tarso), y sus tres grandes alumnos, Teodoro de Mopsuestia, Policromio, el hermano de Teodoro, y San Juan Cris\u00f3stomo.   Con estos se puede contar a San Efr\u00e9n debido a su preferencia por el sentido literal. Los grandes representantes de esta escuela fueron Diodoro, Teodoro de Mopsuestia y San Juan Cris\u00f3stomo. Diodoro, quien muri\u00f3 siendo obispo de Tarso (394), sigui\u00f3 el sentido literal hasta la exclusi\u00f3n del sentido m\u00edstico o aleg\u00f3rico.   Teodoro naci\u00f3 en Antioqu\u00eda (347), se convirti\u00f3 en obispo de Mopsuestia y muri\u00f3 en la comuni\u00f3n de la Iglesia (429). Fue un pensador de gran alcance, pero un escritor oscuro y prolijo. Sent\u00eda aversi\u00f3n intensa hacia el sentido m\u00edstico, y explicaba las Escrituras de una manera muy literal y casi racionalista.  Su disc\u00edpulo, Nestorio, se convirti\u00f3 en uno de los fundadores de la herej\u00eda; los nestorianos tradujeron sus libros al sir\u00edaco y consideraban a Teodoro como su gran \u00abdoctor\u00bb. Esto hizo que los cat\u00f3licos sospechasen de sus escritos, los cuales fueron condenados finalmente despu\u00e9s de la famosa pol\u00e9mica sobre los Tres Cap\u00edtulos.   Los comentarios de Teodoro sobre el Evangelio seg\u00fan San Juan, en sir\u00edaco, fueron publicados a principios del siglo XX, con una traducci\u00f3n al lat\u00edn, por un erudito cat\u00f3lico, el doctor Chabot.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">San Juan Cris\u00f3stomo, sacerdote de Antioqu\u00eda, se convirti\u00f3 en patriarca de Constantinopla en 398. Como int\u00e9rprete de la Sagrada Escritura se encuentra en el primer rango de los Padres. Escribi\u00f3 homil\u00edas sobre la mayor\u00eda de los libros del Antiguo y el Nuevo Testamento.   No hay nada en toda la antig\u00fcedad que iguale sus escritos sobre el Evangelio seg\u00fan San Mateo y las Ep\u00edstolas de San Pablo.   Cuando uno de sus hermanos le pregunt\u00f3 a Santo Tom\u00e1s de Aquino si le gustar\u00eda ser el due\u00f1o de Par\u00eds, para que la pudiera destinar al rey de Francia y con los ingresos promover las buenas obras de su orden, \u00e9l respondi\u00f3 que \u00e9l preferir\u00eda ser el poseedor del \u201cSuper Matth\u00e6um\u201d de  Cris\u00f3stomo.   Esta respuesta puede ser tomada como la verdadera expresi\u00f3n de la gran admiraci\u00f3n que ha tenido siempre la Iglesia por los escritos de San Juan Cris\u00f3stomo. San Isidoro de Pelusio dijo de \u00e9l que si el ap\u00f3stol San Pablo pudiese haber utilizado lenguaje \u00e1tico, habr\u00eda explicado sus propias ep\u00edstolas en las mismas palabras de San Juan Cris\u00f3stomo.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Escuela Intermedia:<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los otros Padres combinaron lo mejor de los dos sistemas, algunos m\u00e1s inclinados al sentido aleg\u00f3rico y otros al literal.   Los principales fueron San Isidoro de Pelusio, Teodoreto, San Basilio, San Gregorio Nacianceno, San Gregorio de Nisa, San Hilario de Poitiers, Ambrosiastro, San Jer\u00f3nimo, San Agust\u00edn, San Gregorio Magno y Pelagio. San Jer\u00f3nimo, tal vez el mayor estudioso b\u00edblico de la antig\u00fcedad, adem\u00e1s de sus famosas traducciones de las Escrituras, y otras obras, dej\u00f3 muchos comentarios \u00fatiles, algunos de gran m\u00e9rito. En otros se apart\u00f3 demasiado del significado literal del texto. En la prisa de la composici\u00f3n no siempre indic\u00f3 suficientemente cu\u00e1ndo estaba citando de diferentes autores, y esto, de acuerdo con Richard Simon, explica sus aparentes discrepancias.\n<\/p>\n<h2>Comentarios Medievales<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los escritores medievales se conformaron con sacar de los ricos tesoros que dejaron sus predecesores. Sus comentarios consistieron, en su mayor parte, de los pasajes de los Padres, que conectaron entre s\u00ed como en una cadena, catena. No podemos dar m\u00e1s que los nombres de los autores principales, con el siglo despu\u00e9s de cada uno. Aunque no todos son conocidos como catenistas, para los efectos pr\u00e1cticos pueden ser considerados como tales.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Catenistas Griegos:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Procopio de Cesarea (siglo VI) fue uno de los primeros en escribir una catena. Fue seguido por San M\u00e1ximo, m\u00e1rtir (VII), San Juan Damasceno (VIII), Olimpiodoro (X), Ecumenio (X), Nicetas de Constantinopla (XI), Teofilacto, arzobispo de Bulgaria (XI), Eutimio Zigabeno (XII) y los escritores de catenas an\u00f3nimas editadas por Cramer y el cardenal Mai.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Catenistas Latinos, Escoliastas, etc.:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los principales comentaristas latinos de este per\u00edodo fueron San Beda el Venerable, Walafrido Estrab\u00f3n, Anselmo de Laon, Hugo de St-Cher, Santo Tom\u00e1s de Aquino y Nicol\u00e1s de Lira.  Beda el Venerable (siglos VII al VIII), un buen griego y erudito hebreo, escribi\u00f3 un comentario \u00fatil sobre la mayor\u00eda de los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento.  Es en realidad una catena de pasajes atinadamente escogidos y clasificados de los |Padres griegos y latinos. Walafrido Estrab\u00f3n (siglo IX), un benedictino, escribi\u00f3 la \u00abGlossa ordinaria\u00bb sobre toda la Biblia. Se trata de una breve explicaci\u00f3n del sentido literal y m\u00edstico, basada en Mauro R\u00e1bano y otros escritores latinos, y fue una de las obras m\u00e1s populares durante la Edad Media, siendo tan conocida como \u00abLas Sentencias\u00bb de Pedro Lombardo.   Anselmo, de\u00e1n de Laon, y profesor en Par\u00eds (siglo XII), escribi\u00f3 la \u00abGlossa Interlinearis\u00bb, llamada as\u00ed porque la explicaci\u00f3n se insert\u00f3 entre las l\u00edneas de la Vulgata. El cardenal dominico, Hugo de Saint-Cher (Hugo de Sancto Caro, siglo XIII), adem\u00e1s de su famosa \u00abConcordancia\u00bb, compuso por un breve comentario sobre la totalidad de las Escrituras, explicando el sentido literal, aleg\u00f3rico, anal\u00f3gico y moral del texto.   Su obra fue llamada \u00abPostill\u00e6\u00bb, es decir, post illa (verba textus), porque la explicaci\u00f3n segu\u00eda las palabras del texto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Santo Tom\u00e1s de Aquino (siglo XIII) dej\u00f3 comentarios sobre Job, los Salmos, Ep\u00edstolas de San Pablo, y fue el autor de la conocida \u00abCatena Aurea\u00bb sobre los Evangelios, la cual consiste de citas de m\u00e1s de ochenta Padres griegos y latinos.    Arroj\u00f3 mucha luz sobre el sentido literal, y es m\u00e1s feliz en la ilustraci\u00f3n de los puntos dif\u00edciles mediante pasajes paralelos de otras partes de la Biblia. Nicol\u00e1s de Lira (siglo XIII), un jud\u00edo convertido, se uni\u00f3 a los franciscanos en 1291, y trajo al servicio de la Iglesia su gran conocimiento del hebreo y el aprendizaje rab\u00ednico.   Escribi\u00f3 notas cortas o \u00abPostill\u00e6\u00bb sobre toda la Biblia, y  estableci\u00f3 el significado literal con gran capacidad, especialmente de los libros escritos en hebreo. Esta obra fue muy popular, y de uso frecuente en la Edad Media, y Lutero estaba endeudado con ella por su despliegue de aprendizaje.  El Concilio de Vienne (1311) le dio un gran impulso a los estudios exeg\u00e9ticos, pues decret\u00f3 que se deb\u00eda establecer c\u00e1tedras de hebreo, caldeo, ar\u00e1bigo en Par\u00eds, Oxford, Bolonia y Salamanca.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de los grandes escritores ya mencionados, los siguientes son algunos de los principales ex\u00e9getas, muchos de ellos benedictinos, desde la \u00e9poca patr\u00edstica hasta el Concilio de Trento: Casiodoro (siglo VI); San Isidoro de Sevilla (VII); San Juli\u00e1n de Toledo (VII): Alcuino (VIII); Mauro R\u00e1bano (IX); Druthmar (IX); Remigio de Auxerre (IX), San Bruno de Wurzburgo, un distinguido erudito griego y hebreo; San Bruno, fundador de los cartujos (XI)&#160;; Gilberto de la Porr\u00e9e; San Ruperto (XII); Alejandro de Hales (XIII); San Alberto Magno (XIII); Pablo de Burgos (XIV a XV); Alonso Tostado de \u00c1vila (XV); Ludolfo de Sajonia; y Dionisio el Cartujo, el cual escribi\u00f3 un comentario piadoso sobre toda la Biblia; Faber Stapulensis (XV a XVI); Gagnaeus (XV a XVI). Erasmo y el cardenal Cayetano (XVI), escribieron en un esp\u00edritu cient\u00edfico, pero han sido justamente acusados de algunas opiniones imprudentes.\n<\/p>\n<h2>Comentarios Cat\u00f3licos Modernos<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">La llegada de los eruditos griegos a Italia luego de la ca\u00edda de Constantinopla, el Renacimiento cristiano y anti-cristiano, la invenci\u00f3n de la imprenta, la conmoci\u00f3n controversial causada por el auge del protestantismo y la publicaci\u00f3n de Biblias pol\u00edglotas por el cardenal Jim\u00e9nez y otros, le dieron un renovado inter\u00e9s al estudio de la Biblia entre los estudiosos cat\u00f3licos. La controversia les mostr\u00f3 la necesidad de dedicar m\u00e1s atenci\u00f3n al significado literal del texto, de acuerdo con el sabio principio establecido por Santo Tom\u00e1s en el comienzo de su \u00abSumma Theologica\u00bb.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue entonces que los hijos de San Ignacio, el cual fund\u00f3 su Orden en 1534, entraron en primera fila para repeler los ataques a la Iglesia. La Ratio Studiorum de los jesuitas hicieron obligatorio el que sus profesores de Escritura tuviesen pleno dominio del griego, el hebreo y otras lenguas orientales.  Salmer\u00f3n, uno de los primeros compa\u00f1eros de San Ignacio, y el te\u00f3logo del Papa en el Concilio de Trento, fue un distinguido erudito hebreo y comentarista prol\u00edfico.   Belarmino, uno de los primeros cristianos en escribir una gram\u00e1tica hebrea, compuso un valioso comentario sobre los Salmos, en el que daba una exposici\u00f3n de los textos hebreos, los Setenta y la Vulgata. Fue publicado como parte de un comentario de Cornelius Lapide sobre toda la Biblia.   Cornelius a Lapide, S.J. (n. 1566), un nativo de los Pa\u00edses Bajos, estaba bien versado en griego y hebreo. Durante cuarenta a\u00f1os se dedic\u00f3 a la ense\u00f1anza y a la composici\u00f3n de su gran obra, que ha sido muy elogiada tanto por protestantes como por cat\u00f3licos. Maldonado, un jesuita espa\u00f1ol, (n. 1534) escribi\u00f3 comentarios sobre Isa\u00edas, Baruc, Ezequiel, Daniel, Salmos, Proverbios, Cantar de los Cantares (C\u00e1ntico de Salom\u00f3n) y Eclesiast\u00e9s.   Sin embargo, su mejor obra es su comentario en lat\u00edn sobre los Cuatro Evangelios, el cual es generalmente reconocido como una de los mejores jam\u00e1s escritos.  Cuando Maldonado ense\u00f1aba en la Universidad de Par\u00eds, la sala se llenaba de estudiantes ansiosos antes del comienzo de la clase, y a menudo \u00e9l ten\u00eda que hablar al aire libre.   Tan grande como fue el  m\u00e9rito de la obra de Maldonado, fue igualado por el comentario sobre las Ep\u00edstolas de Estio (nacido en Gorcum, Holanda, 1542), un sacerdote secular, y superior del Colegio de Douai. Estas dos obras son todav\u00eda de gran ayuda para el estudiante. Muchos otros jesuitas fueron los autores de valiosas obras exeg\u00e9ticas, como por ejemplo: Francisco Ribera de Castilla (n. 1514); el cardenal Toledo de C\u00f3rdoba (n. 1532); Manoel de Sa (m. 1596); Bonfrere de Dinant (n. 1573); Mariana de Talavera (n. 1537), Alc\u00e1zar de Sevilla (n. 1554); Barradio el \u00abAp\u00f3stol de Portugal\u00bb; S\u00e1nchez de Alcal\u00e1 (m. 1628); Serario de Lorena (m. 1609); Lorino de Avi\u00f1\u00f3n (n. 1559); Tirino de Amberes (n. 1580); Menoquio de Pav\u00eda; Pereira de Valencia (m. 1610) y Pineda de Sevilla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los jesuitas ten\u00edan como competidores a Arias Montano (m. 1598), el editor de la Biblia Pol\u00edglota de Amberes; Sixto de Siena, O.P. (m. 1569); Johann Wild (Fero), O.S.F.; Domingo de Soto, O.P. (m. 1560); Masio (m. 1573); Jansen de Ghent (m. 1576); G\u00e9n\u00e9brard de Cluny (m. 1597); Agelio (m. 1608); Lucas de Brujas (m. 1619); Calasio, O.S.F. (m. 1620); Malvenda, O.P. (m. 1628); Jansen de Ypres; Sime\u00f3n de Muis (m. 1644); Jean Morin, oratoriano (m. 1659); Isaac Le Maistre (de Sacy); Juan Silveira, carmelita (m. 1687); Bossuet (m. 1704); Richard Simon, oratoriano (m. 1712); Calmet, oratoriano, quien escribi\u00f3 un valioso diccionario de la Biblia, del cual hay una traducci\u00f3n al ingl\u00e9s, y un comentario muy estimado sobre todos los libros de la Escritura (m. 1757); Louis de Carri\u00e8res, oratoriano (m. 1717); Piconio, capuchino (m. 1709); Lamy, oratoriano (m. 1715); Guarin, O.S.B. (m. 1729); Houbigant, oratoriano (m. 1783); Smits, recoleto (1770); Le Long, oratoriano (m. 1721); Brentano (m. 1797).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XIX, algunos de los escritores cat\u00f3licos sobre la Biblia son los siguientes:  Scholz, Hug, Jahn, Le Hir, Allioli, Mayer, van Essen, Glaire, Beelen, Haneberg, Meignan, Reithmayr, Patrizi, Loch, Bisping (su comentario sobre el Nuevo Testamento fue llamado \u00abexcelente\u00bb por Vigouroux), Corluy, Fillion, Les\u00eatre, Trochon (Introducciones y Coment. sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento., \u00abLa Sainte Bible\u00bb, 27 vols.), Schegg, Bacuez, Kenrick, McEvilly, Arnauld, Schanz (una obra muy valiosa, en alem\u00e1n, sobre los Evangelios), Fouard, Maas, Vigouroux (obras de Introducci\u00f3n), Ward, McIntyre, etc.  Los cat\u00f3licos tambi\u00e9n han publicado importantes libros cient\u00edficos.   Est\u00e1 el gran \u201cCurso\u201d latino sobre toda la Biblia por los padres jesuitas  Cornely, Knabenbauer y Hummelauer. Los escritos de Lagrange (Les Juges), Condamin (Isa\u00efe), Calmes (Saint Jean), Van Hoonacker (Les Douze Petits Proph\u00e8tes), etc., son todos obras valiosas. Para una lista de publicaciones cat\u00f3licas modernas sobre la Escritura el lector debe referirse al \u00abRevue biblique\u00bb, editado por Lagrange (Jerusal\u00e9n y Par\u00eds), y el \u00abBiblische Zeitschrift&#8217;, publicado por Herder (Friburgo im Breisgau). Para m\u00e1s informaci\u00f3n respecto a los principales comentadores cat\u00f3licos vea los art\u00edculos respectivos.\n<\/p>\n<h2>Comentarios No Cat\u00f3licos<\/h2>\n<h3>En General<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los comentarios de los primeros reformadores, Lutero, Melanchton, Calvino, Zuinglio, etc., son en su mayor\u00eda pol\u00e9micos, y actualmente los eruditos los citan muy poco.  Sus sucesores inmediatos se involucraron demasiado en\u00e9rgicamente en pol\u00e9micas entre ellos como para dedicar mucho tiempo a las obras regulares de ex\u00e9gesis.   Los siguientes escribieron sobre la Sagrada Escritura durante los siglos XVII y XVIII.  Luteranos:  Gerhard; Geier; Calov; S. Schmid; J. H. Michaelis; Lange.   Calvinistas:  Drusius; Louis de Dieu (gran erudito oriental); Cappel; Bochart; Cocceius; Vitringa.  Socinianos:  John Crell y Jonas Schlichting.  Arminianos:  Hugo Grocios (un hombre de gran erudici\u00f3n); Limbroch; John le Clerc (racionalista).   Escritores ingleses:  Brian Walton (Pol\u00edglota de Londres), John Lightfoot (Hor\u00e6 Heb. et Talm.), ambos minas de conocimiento; Pearson, etc., editores de \u00abCritici Sacri\u00bb (compilado a partir de los mejores escritores continentales, cat\u00f3licos y protestantes); Mayer; S. Clarke (breves notas juiciosas); Wells; Gill; John Wesley;  Dodd; W. Lowth; R. Lowth; y los editores de la Biblia de los Reformadores.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el siglo XIX: Priestly (1803); Burder (1809); D&#8217;Oyly y Mant (1820); A. Clarke (1826, erudito); Boothroyd (1823, erudito hebreo); Thomas Scott (1822, popular); Matthew Henry (1827, un comentario pr\u00e1ctico sobre el Antiguo y el Nuevo Testamento); Bloomfield (Test. Griego con notas en ingl\u00e9s, 1832, bueno para la \u00e9poca); Kuinoel (Com. Filol\u00f3gico sobre el Nuevo Test., 1828); Oldshausen (1839); Haevernick (1845); Baumgarten (1859); Tholuck (1843); Trench (Par\u00e1bolas, El Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a, Milagros, N. T. Syn.\u2014muy \u00fatil); \u00abThe Speakers Commentary\u00bb (todav\u00eda valioso); Alford (Test. griego con com. cr\u00edtico y exeg\u00e9tico, 1856, bueno); Franz Delitzsch (1870), Ebrard Hengstenberg (1869); Wordsworth (El Test. Griego, con notas, 1877); Keil; Ellicott (Ep. De San Pablo, muy estimado); Conybeare y Howson (San Pablo, contiene mucha informaci\u00f3n \u00fatil); Lange, junto con Schroeder, Fay, Cassel, Bacher, Zoeckler, Moll, etc. (Ant. Y Nuevo Test., 1864-78); Lewin (San Pablo, 1878); Beet; Cook; Gloag; Perowne; obispo Lightfoot (Eps. de San Pablo); Westcott.  Hubo muchos comentarios publicados en Cambridge, Oxford, Londres, etc. (vea los cat\u00e1logos de las editoriales, y las comunicaciones en \u00abExpositor\u00bb, \u00abExpository Times\u00bb y \u00abJournal of Theological Studies\u00bb). Otros escritores son Farrar, A. B. Davidson, Fausset, Plummer, Plumptre, Salmon, Swete, Bruce, Dods, Stanley, Driver, Kirkpatrick, Sanday, Green, Hovey, Robinson, Schaff, Briggs, Moore, Gould, etc. \u00abThe International Critical Commentary\u00bb es una obra por muchos y distinguidos eruditos ingleses y estadounidenses.  Tambi\u00e9n est\u00e1n los diccionarios de la Biblia de Kitto, Smith y Hastings.   Muchas de estas obras, especialmente las \u00faltimas, son valiosos por su m\u00e9todo cient\u00edfico, aunque no de igual valor por sus puntos de vista o conclusiones.\n<\/p>\n<h3>Comentarios Racionalistas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los de\u00edstas ingleses, Lord Herbert de Cherbury (m. 1648), Hobbes, Blount, Toland, Lord Shaftesbury (m. 1713), Mandeville, Collins, Woolston (1731), Tindal, Morgan, Chubb, Lord Bolingbroke (d. 1751), Annet y David Hume (m. 1776), aunque admiten la existencia de Dios, rechazaban lo sobrenatural, e hicieron desesperados ataques a diferentes partes del Antiguo y del Nuevo Testamento. Fueron h\u00e1bilmente refutados por hombres como Newton, Cudworth, Boyle, Bentley, Lesley, Locke, Ibbot, Whiston, S. Clarke, Sherlock, Chandler, Gilbert West, George Lord Lytton, Waterland, Foster, Warburton, Leland, Law, Lardner Watt, Butler.   Estas respuestas fueron tan eficaces que en Inglaterra el de\u00edsmo pr\u00e1cticamente muri\u00f3 con Hume.   Mientras tanto, por desgracia, Voltaire y otros difundieron las opiniones de los racionalistas ingleses en el continente. En Alemania, el terreno estaba preparado por la filosof\u00eda de Christian Wolff y los escritos de su disc\u00edpulo Semler. Gran esc\u00e1ndalo fue causado por los escritos p\u00f3stumos de Raimaro, que fueron publicados por Lessing entre 1774 a 78 (Los Fragmentos de Wolfenb\u00fcttel). Lessing alegaba haber descubierto el manuscrito en la biblioteca ducal de Wolfenb\u00fcttel y que el autor era desconocido.   De acuerdo a los \u00abFragmentos\u00bb, Mois\u00e9s, Cristo y los Ap\u00f3stoles eran impostores. Lessing fue atacado vigorosamente, sobre todo por Gotze; pero Lessing, en lugar de enfrentarse a los argumentos de su oponente, con gran destreza literaria lo convirti\u00f3 en rid\u00edculo.   Los racionalistas, sin embargo, pronto se dieron cuenta que las Escrituras ten\u00edan un tono muy genuino como para ser tratadas como el resultado de la impostura. Eichhorn, en su \u00abIntrod. al Ant. Test.\u00bb (1789), sostuvo que las Escrituras eran producciones genuinas, pero que, como los jud\u00edos ve\u00edan la intervenci\u00f3n de Dios en los fen\u00f3menos naturales m\u00e1s comunes, los milagros deb\u00edan ser explicados naturalmente, y \u00e9l procedi\u00f3 a mostrar c\u00f3mo.   Paulo (1761-1850), siguiendo el ejemplo de Eichhorn, les aplic\u00f3 a los Evangelios el m\u00e9todo naturalista para explicar los milagros. Cuando Paulo era un ni\u00f1o a su padre se le trastorn\u00f3 la mente y constantemente ve\u00eda a su esposa fallecida y a otros \u00e1ngeles guardianes, y ve\u00eda milagros en todas partes.   Despu\u00e9s de un tiempo el joven Paulo comenz\u00f3 a deshacerse de esta pesadilla y se divert\u00eda tomando ventaja de la debilidad de su padre, y hac\u00eda bromas sobre \u00e9l. \u00c9l creci\u00f3 con la aversi\u00f3n m\u00e1s amarga hacia todo lo sobrenatural, y su juicio se volvi\u00f3 casi tan retorcido como el de su padre, pero en la direcci\u00f3n opuesta.  Los Ap\u00f3stoles y los primeros cristianos le parec\u00edan gente como su ilustre padre, y pensaba que distorsionan los hechos naturales por medio de su imaginaci\u00f3n excitada. Esto le llev\u00f3 a dar una explicaci\u00f3n naturalista de los milagros del Evangelio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sentido com\u00fan de los racionalistas alemanes pronto se dio cuenta, sin embargo, que si se aceptaba la autenticidad de los libros sagrados, con Eichhorn y Paulo, la explicaci\u00f3n naturalista de estos dos escritores era tan absurda como el sistema impostor de Raimaro.  Con el fin de acabar con lo sobrenatural era necesario deshacerse de la autenticidad de los libros; y para esto se prestaron f\u00e1cilmente las observaciones de Richard Simon y Jean Astruc.   G. L Bauer, Heyne (m. 1812) y Creuzer negaron la autenticidad de la mayor parte del Pentateuco y lo compararon con la mitolog\u00eda de los griegos y los romanos. El mayor defensor de tales puntos de vista fue de Wette (1780-1849), disc\u00edpulo de San Pablo, quien pronto se convenci\u00f3 de la falsedad de su m\u00e9todo. En su \u00abIntrod. al Ant. Test.\u201d (1806) sostuvo que los relatos milagrosos del Antiguo Testamento eran s\u00f3lo leyendas populares, que, al pasar de boca en boca, en el transcurso de los siglos, se transformaron y transfundieron con lo maravilloso y lo sobrenatural, y finalmente fueron puestas por escrito en perfecta buena fe. Strauss (1808-1874), en su \u00abDas Leben Jesu\u00bb (1835) le aplic\u00f3 esta explicaci\u00f3n m\u00edtica a los Evangelios.   \u00c9l demostr\u00f3 con claridad que si con Paulo se les permite a los Evangelios ser aut\u00e9nticos, el intento de explicar los milagros, naturalmente, se desmorona por completo. Strauss rechaz\u00f3 la autenticidad y consider\u00f3 los relatos milagrosos en los Evangelios como leyendas ingenuas, las producciones de la imaginaci\u00f3n piadosa de las primeras generaciones de cristianos.   Los puntos de vista de Strauss fueron severamente criticados por los cat\u00f3licos Kuhn, Mack, Hug y Sepp, y por los protestantes Neander, Tholuck, Ullman, Lange, Ewald, Riggenbach, Weiss y Keim. Baur sobre todo, el fundador de la Escuela de Tubinga, demostr\u00f3 que Strauss iba en contra de los hechos m\u00e1s claramente establecidos de la historia cristiana primitiva, y demostr\u00f3 la insensatez de negar la existencia hist\u00f3rica de Cristo y de su personalidad transcendente.   Incluso Strauss perdi\u00f3 toda confianza en su propio sistema. Baur, por desgracia, origin\u00f3 una teor\u00eda que estuvo en boga durante un tiempo, pero que fue abandonada posteriormente por la mayor\u00eda de los cr\u00edticos. Sostuvo que el Nuevo Testamento contiene los escritos de dos partidos antagonistas entre los Ap\u00f3stoles y los primeros cristianos. Sus principales seguidores fueron Zeller, Schwegler, Planck, K\u00f6slin, Ritsch, Hilgenfeld, Volkmar, Tobler, Keim, Hosten, algunos de los cuales, sin embargo, se emanciparon de su maestro.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de los escritores ya mencionados, los siguientes escribieron en un esp\u00edritu racionalista:  Ernesti (m. 1781), Semler (1791), Berthold (1822), los Rosenmullers, Crusio (1843), Bertheau, De Wette, Hupfeld, Ewald, Thenius, Fritzsche, Justi, Gesenio (m. 1842), Longerke, Bleek, Bunsen (1860), Umbreit, Kleinert, Knobel, Nicolas, Hirzel, Kuenen, J. C. K. von Hoffmann, Hitzig (m. 1875), Schulz (1869), B. Weiss, Renan, Tuch, H. A. W. Meyer (y sus continuadores Huther, Luneman, Dusterdieck, Bruckner, etc.), Welihausen, Wieseler, Jiilicher, Beyschlag, H. Holtzmann, y sus colaboradores Schmiedel, von Soden, etc. Holtzmann, mientras que pr\u00e1cticamente acepta la autenticidad de los Evangelios, especialmente el de San Marcos, se esfuerza por explicar los milagros.  Aborda el tema con su mente predeterminada a que los milagros no existen, y trata de deshacerse de ellos h\u00e1bilmente tratando de demostrar que no son m\u00e1s que ecos de las historias de milagros del Antiguo Testamento.   En esto es tan poco exitoso como Paulo, que ve\u00eda en ellos s\u00f3lo el equivalente a la imaginaci\u00f3n distorsionada de su infortunado padre.  Holtzmann fue severamente reprendido por varios autores en el \u00abInternational Critical Commentary\u00bb. El intento de deshacerse de lo sobrenatural ha fracasado por completo; pero la actividad de tantas mentes agudas ha arrojado gran luz sobre la lengua y la literatura de la Biblia.\n<\/p>\n<h3>Los mejores comentarios (no cat\u00f3licos) modernos en ingl\u00e9s<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una lista muy \u00fatil de tales comentarios en \u00abThe Expository Times\u00bb (vol. XIV, enero y febrero, 1903, 151, 203), por Henry Bond, bibliotecario de Woolwich.   Es el resultado de las opiniones que obtuvo de muchos de los m\u00e1s reconocidos estudiosos ingleses. El n\u00famero de votos dados a las diferentes obras se imprime despu\u00e9s de cada nombre, pero no aparece ning\u00fan nombre en la lista a menos que recibiera m\u00e1s de cinco votos. El editor, el Dr. James Hastings, agreg\u00f3 notas y observaciones juiciosas (270, 358).  La siguiente lista se basa, en gran medida, en estos papeles, complementada con otras fuentes. Las obras se distinguen de la siguiente manera: (e) excelente, (b) bueno, (r) regular.  Algunos de los que est\u00e1n marcados (b) y (r) fueron excelentes para el momento en que se publicaron; y todav\u00eda se pueden considerar \u00fatiles.   La caracterizaci\u00f3n de cada uno es, por supuesto, desde el punto vista no-cat\u00f3lico.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Antiguo Testamento<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n:  Driver, \u00abIntrod. a la Literatura del Antiguo Testamento\u00bb, escrito desde un punto de vista de la \u201cAlta Cr\u00edtica\u201d; por otro lado est\u00e1 el poderoso libro de Orr, \u00abThe Problem of the Old Testament\u00bb (Londres, 1906). Ambos contienen amplia literatura.   \u2014G\u00e9nesis: Skinner, en \u00abInternational Critical Commentary\u00bb; Spurrell (b) (notas sobre el texto); Delitzsch (b), y Dillmann (b); Dods en \u00abHandbook Series\u00bb.   \u2014\u00c9xodo:  Al presente no hay ning\u00fan comentario de primera clase sobre el \u00c9xodo; Kennedy en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Chadwick (b).  \u2014Lev\u00edtico: Stenning en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Kalish (b) el mejor en ingles; Driver y White (r) en Biblia Policroma; Ginsburg (Londres); Kellog (r) (Londres).  \u2014N\u00fameros: Buchanan Gray (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb: Kittell, \u00abHistory of the Hebrews\u00bb; hay mucho m\u00e1s a qu\u00e9 referirnos, pues los dem\u00e1s est\u00e1n fuera de fecha.  \u2014Deuteronomio: Driver (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Harper (b).  \u2014Josu\u00e9: Smith en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Maclear (r).  \u2014Jueces: Moore (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Watson (f); Lias (r). \u2014Rut: Briggs en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb.   \u2014Samuel: Smith (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Kirkpatrick (e).  \u2014Reyes: Brown en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Lumby, una excelente obra popular.  \u2014Cr\u00f3nicas (Paralip.): Curtis en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; tambi\u00e9n su art\u00edculo en Hastings, \u00abDict. of the Bible\u00bb; Ben-nett (b); Barnes (b).  \u2014Esdras y Nehem\u00edas: Batten en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; el de Ryle es un excelente comentario popular; Adeney (r).  \u2014Ester: Paton en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Lange (r); Adeney (r).  \u2014Job:  Parece que no hay comentarios de primera clase de estudiantes sobre Job;  el de Davidson es un excelente libro popular; las obras anteriores de Driver, Gibson y Cox son regulares.  \u2014Salmos: Briggs (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Delitzsch (e); Kirkpatrick (e); Perowne (b); Cheyne (r).   \u2014Proverbios: Toy (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb.  \u2014Eclesiast\u00e9s: Barton (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Strong (e); Tyler (b); Plumptre, un buen comentario popular; Delitzsch (r); Wright (r).  \u2014C\u00e1ntico de Salom\u00f3n (Cantar): Briggs en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Harper, una obra valiosa; Gins-burg (r).  \u2014Isa\u00edas: Driver y Gray en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Smith (e); Delitzsch (b); Cheyne (r).   \u2014Jerem\u00edas: Kirkpatrick en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Streane una obra popular excelente; el de Ball y Bennett es bueno; Orelli (r).   \u2014Lamentaciones: Briggs en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Streane y Adeney, Buenos libros populares.   \u2014Ezequiel: Cooke y Burney en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Cobern (b); Toy (r) en \u00abBiblia Policroma\u00bb; Davidson (e), un excelente comentario popular.   \u2014Daniel: Peters en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Kennedy (b); Bevan (b); Driver tiene un comentario popular de primera clase.   \u2014Am\u00f3s y Oseas: Harper (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; hay tres excelentes obras populares por Smith, Driver y Cheyne.   \u2014Otros profetas menores:  Smith, etc., en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Smith (e); Davidson (b), y Perowne (b); Orelli (r); Dods, \u00abProfetas Post-Exilio\u00bb, en Serie de Panfletos; Low (b); Zechariah (b); Pusey (r).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Nuevo Testamento<\/b>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Introducci\u00f3n: Salmon, \u00abIntrod. to the New Test.\u00bb, un libro excelente; Westcott, \u00abCanon del Nuevo Test.\u00bb (7ma ed., 1896); Lightfoot, \u00abEssays on Supernatural Religion\u00bb (1893), una ponderosa respuesta a los ataques al Nuevo Testamento de un racionalista an\u00f3nimo; tambi\u00e9n su \u00abDisertaciones sobre la Era Apost\u00f3lica, y Ensayos B\u00edblicos; Ramsay, \u00abSan Pablo el Viajero\u00bb, \u00ab\u00bfNaci\u00f3 Cristo en Bel\u00e9n?\u00bb, etc.; Harnack, \u00abSan Lucas el M\u00e9dico\u00bb, defiende la autenticidad del Evangelio y de los Hechos; Hawkins, \u00abHorae Synopticae\u00bb. Text: \u00abVariorum New Test.\u00bb; Weymouth, \u00abThe Resultant Greek Test.\u00bb, que muestra las lecturas griegas de once grandes ediciones; Westcott y Hort, \u00abEl Nuevo Testamento en Griego\u00bb, vol. II, Introd.; Salmon, \u00abAlguna Cr\u00edtica del Texto\u00bb (1897), una cr\u00edtica de Westcott y Hort; \u00abEl  Debate de Oxford sobre la Cr\u00edtica Textual del Nuevo Test.\u00bb (Oxford, 1897); Kenyon, \u00abNuestra Biblia y los Manuscritos Antiguos\u00bb, un libro muy valioso; tambi\u00e9n su \u00abManual de la Cr\u00edtica Textual del Nuevo Test.\u00bb (1901); Hammond, \u00abOutlines of Text. Crit. applied to N. Test.\u00bb (Oxford); Nestle (tambi\u00e9n tr.), y la exhaustiva obra por von Soden (ambas en alem\u00e1n).   \u2014Evangelio seg\u00fan San Mateo: Allen (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Meyer (e), una de las obras m\u00e1s antiguas, pero todav\u00eda en uso, dice el Dr. Hastings, por algunos de los mejores eruditos, que siempre la tuvieron a la mano; Bruce (b) en \u00abExp. Greek Test.&#8217;; Alford (r); Morison (b); Carr (b); \u00abCamb. Greek Test.\u00bb  \u2014Evangelio seg\u00fan San Marcos: Swete (e); Gould (b) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Hort (b) Lindsay, un excelente librito.  \u2014Evangelio seg\u00fan San Lucas: Plummer (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Wright (b), \u00abEl Evangelio de San Lucas en Griego\u00bb; Godet (b); Farrar (b).   \u2014Evangelio seg\u00fan San Juan: Westcott (e) en \u00abSpeaker&#8217;s Comm.\u00bb, el m\u00e1s elogiado de todos los comentarios sobre el Evangelio seg\u00fan San Juan; Bernard en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Godet (b); Milligan y Moulton (b); Dods en \u00abExp. Gr. Test.\u00bb (b); Reith (b).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hechos de los Ap\u00f3stoles: Knowling (e), \u00abExp. Gr. Test.\u00bb, uno de los mejores comentarios sobre los Hechos en cualquier lenguaje; Turner en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Rendall (b); Lumby (b) Rackn,::n (b); Page (b).   \u2014Romanos: Sanday y Headlam (e) en \u00abint. Crit. Comm.\u00bb, uno de los mejores  comentarios existentes sobre los romanos, al cual hace superfluos a todos los dem\u00e1s comentarios en ingl\u00e9s.  \u20141 Corintios: Robertson y Walker en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Evans (b) en \u00abSpeaker&#8217;s Comm.\u00bb; Findlay (b) en \u00abExp. Greek Test.\u00bb; Edwards (b); Ellicott (b); Godet (r); Massie en Biblia del Siglo (b).  \u20142 Corintios: Meyer (b), en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Bernard (b) en \u00abExp. Greek Test.\u00bb; Waite (b) en \u00abSpeaker&#8217;s Commentary\u00bb.  \u2014G\u00e1latas: Lightfoot (e) (Londres, 1874), una obra maestra de ex\u00e9gesis; Burton en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Rendall (b) en \u00abExp. Greek. Test.\u00bb; Ellicott (b); Ramsay (b); Sanday (b).  \u2014Efesios: Abbott (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb (Edimburgo); Armitage Robinson (e); Macpherson (b); Ellicott (b); Salmond (b) en \u00abExp. Greek Test.\u00bb; Alford (r) (London); Meyer (r); Miller, bueno pero atrevido.  \u2014Filipenses y Filem\u00f3n: Lightfoot (e), otra obra maestra; Vincent (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Ellicott (r); Moule (b), \u00abPhilippian Studies\u00bb, y en \u00abCamb. Greek Test.\u00bb   \u2014Colosenses: Lightfoot (e), otra gran obra; Abbott (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb (en el mismo volumen que Efesios); Peake (b) en \u00abExp. Greek Test.\u00bb; Maclaren (b); Ellicott (r); Findlay (r) en \u00abPulpit Comm.\u00bb; Moule (b), \u00abColossian Studies\u00bb.   \u2014Tesalonicenses: Milligan (e), muy estimado; Frame en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Ellicott (e); Meyer y Alford (r); Findlay (e); Denney (b); Mason (b).   \u2014Ep\u00edstolas Pastorales: Lock en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Ellicott (e); Bernard (b) en \u00abCamb. Greek Test.\u00bb; Meyer (r); Lilley (b) en \u00abHand-book Series\u00bb; a estos se debe a\u00f1adir los valiosos libros de Santiago, \u00abThe Genuineness and Authorship of the Pastoral Epistles\u00bb (1906).   \u2014Hebreos: Westcott (e), al mismo nivel que Lightfoot, la mayor obra sobre Hebreos; Nairne en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Davidson (b); Farrar (b).  \u2014Ep\u00edstola de Santiago el Mayor (e); Ropes en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Alford y Meyer (r); Plumptre (b).  \u2014Ep\u00edstolas de San Pedro y San Judas: Bigg (e) en \u00abInt. Crit. Comm.\u00bb; Hort (e), un fragmento espl\u00e9ndido; Masterman (b), \u00abI Peter\u00bb; Salmon (b), \u00abI Peter\u00bb en \u00abComentario Popular\u00bb.   \u2014Ep\u00edstolas de San Juan: Westcott (e), otra de sus grandes obras; Haupt (b) y Huther (b); Watson (b), \u00ab1 Juan\u00bb.  \u2014Revelaci\u00f3n (Apocalipsis): Swete (e), el mayor comentario sobre el Apocalipsis; Charles en \u00abInt. Crit. Comm.&#8217;; Milligan (e); Simcox (b); Hort (e).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Bibliograf\u00eda<\/b>:  Comentarios Jud\u00edos: ABRAHAMS, Short History of Jewish Literature (Londres, 1906); GRAETZ, History of the Jews (Filadelfia, 1891-98); OESTERLEY Y BOX, The Religion and Worship of the Synagogue (Londres, 1907); BACHER, Bible Exegesis in Jewish Encyc.; SCHECHTER, Talmud in Hist. Dict. Bib.; FARRAR, History of Interpretation (Londres, 1886); VON SCH\u00dcRER, The Jewish People in the Time of Jesus Christ (Edimburgo, 1902). Comentarios patr\u00edsticos:  BARDENHEWER, Gesch. der altkirchlichen Litteratur (Friburgo, 1902-3); IDEM, Patroloqie (1894: Fr. tr., Par\u00eds, 1899); TURNER en HAST., Dict. of the Bible, extra vol.; EHRHARD, Altchr. Litteratur (Friburgo, 1900).  Comentarios Posteriores:   CALMET, Dict. Bib., I; DIXON, General Introd. to the S. Scriptures (Dubl\u00edn, 1872), II; GIGOT, General introd. to the Holy Scriptures (Nueva York, 1900); RICHARD SIMON, Histoire critique des principaux commentateurs du N. T. (Rotterdam. 1689); HORNE, Introd. to the Scriptures (Londres, 1834), II; HURTER, Nomenclator; VIGOUROUX, Manuel biblique (Par\u00eds, 1882); IDEM, Les Livres saints et la critique rationaliste (Par\u00eds, 1886), II.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fuente<\/b>:  Aherne, Cornelius. \u00abCommentaries on the Bible.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 4. New York: Robert Appleton Company, 1908. 10 Jan. 2012 <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/04157a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Luz Mar\u00eda Hern\u00e1ndez Medina\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abPara escribir una historia completa de la ex\u00e9gesis\u00bb, dice Farrar, \u00abse requerir\u00eda el espacio de muchos vol\u00famenes.\u00bb No es de extra\u00f1ar si se tiene en cuenta que el n\u00famero de comentarios sobre un escritor tan reciente como Dante alcanz\u00f3 el total de 1,300 a principios del siglo XX. Como el terreno a cubrir es muy &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/comentarios-biblicos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCOMENTARIOS BIBLICOS\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24015","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24015","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24015"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24015\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24015"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24015"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24015"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}