{"id":24029,"date":"2016-02-05T16:21:39","date_gmt":"2016-02-05T21:21:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/concilio-de-efeso\/"},"modified":"2016-02-05T16:21:39","modified_gmt":"2016-02-05T21:21:39","slug":"concilio-de-efeso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/concilio-de-efeso\/","title":{"rendered":"CONCILIO DE EFESO"},"content":{"rendered":"<p><p style=\"text-align: justify;\">Tercer Concilio General, celebrado en el a\u00f1o 431.\n<\/p>\n<h2>Contenido<\/h2>\n<ul>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-1\">1 Ocasi\u00f3n y Preparaci\u00f3n del Concilio<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-2\">2 Llegada de los Participantes a \u00c9feso<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-3\">3 El Concilio Propiamente Dicho<\/li>\n<li class=\"toclevel-1 tocsection-4\">4 Confirmaci\u00f3n Papal e Imperial al Concilio<\/li>\n<\/ul>\n<h3>Ocasi\u00f3n y Preparaci\u00f3n del Concilio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de este gran concilio parece que se debi\u00f3 a Nestorio, el obispo de Constantinopla. San Cirilo, patriarca de Alejandr\u00eda, lo hab\u00eda acusado de herej\u00eda ante el Papa San Celestino, y el Papa hab\u00eda replicado el 11 de agosto de 430 encargando a San Cirilo que asumiera su autoridad y avisara en su nombre a Nestorio de que, salvo que se retractara dentro de los diez d\u00edas de la recepci\u00f3n de este ultim\u00e1tum, se le considerar\u00eda excomulgado y depuesto. Cuatro obispos enviados por Cirilo le entregaron el requerimiento a Nestorio un domingo, el 30 de noviembre o el 7 de diciembre. Pero Nestorio estaba evidentemente bien informado de lo que deb\u00eda esperar. Se consider\u00f3 a s\u00ed mismo como v\u00edctima de una calumnia ante el Papa, y opt\u00f3 por no entregarse en manos de Cirilo. \u00c9ste era, en su opini\u00f3n, no s\u00f3lo un enemigo personal, sino un te\u00f3logo peligroso, que estaba reviviendo hasta cierto punto los errores de Apolinar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nestorio ten\u00eda influencia sobre el emperador de Oriente, Teodosio II, al que indujo a convocar un concilio general para juzgar sobre la discrepancia entre el Patriarca de Alejandr\u00eda y \u00e9l mismo, y trabaj\u00f3 tan bien que las cartas de convocatoria del emperador a todos los metropolitanos se publicaron el 19 de noviembre, unos d\u00edas antes de que los mensajeros de Cirilo llegaran. El emperador pudo tomar esta decisi\u00f3n sin que pareciera que favorec\u00eda demasiado a Nestorio, porque los monjes de la capital, a quienes Nestorio hab\u00eda excomulgado por su oposici\u00f3n a su ense\u00f1anza her\u00e9tica, hab\u00edan apelado tambi\u00e9n a \u00e9l para que convocara un concilio. Nestorio, por tanto, no prest\u00f3 atenci\u00f3n al ultim\u00e1tum del Papa, y rechaz\u00f3 dejarse guiar por el consejo de someterse que le ofreci\u00f3 su amigo Juan, el patriarca de Antioqu\u00eda.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Papa estaba contento de que todo Oriente se uniera para condenar la nueva herej\u00eda. Envi\u00f3 a dos obispos, Arcadio y Proyecto para representarle a \u00e9l y a su concilio romano, y al sacerdote romano Felipe, como su representante personal. Por lo tanto, Felipe tom\u00f3 el primer lugar, aunque, al no ser obispo, no pod\u00eda presidir.  Probablemente era l\u00f3gico que el patriarca de Alejandr\u00eda ser\u00eda el presidente. Se orden\u00f3 a los legados que no tomaran parte en las discusiones, sino que juzgaran sobre ellas. Parece que Calcedonia, veinte a\u00f1os despu\u00e9s, estableci\u00f3 el precedente de que los legados Papales fueran siempre t\u00e9cnicamente los presidentes de un concilio ecum\u00e9nico, y en lo sucesivo esto fue considerado cuesti\u00f3n l\u00f3gica, y los historiadores griegos supon\u00edan que ese debi\u00f3 ser el caso en Nicea.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El emperador estaba ansioso por la presencia del prelado m\u00e1s venerado de todo el mundo, Agust\u00edn, y envi\u00f3 un mensajero especial al gran hombre con una carta en t\u00e9rminos honorables. Pero el santo hab\u00eda muerto durante el sitio de Hipona en agosto anterior, aunque los disturbios de \u00c1frica hab\u00edan impedido que la noticia llegara a Constantinopla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Teodosio escribi\u00f3 una carta airada a Cirilo, y una atemperada al concilio. El tono de esta \u00faltima ep\u00edstola y de las instrucciones dadas al comandante imperial, conde Candidiano, de ser absolutamente imparcial, son atribuidas por las actas coptas a la influencia ejercida sobre el emperador por el Abad V\u00edctor, que hab\u00eda sido enviado a Constantinopla por Cirilo para actuar como su agente en la corte debido a la veneraci\u00f3n y amistad que se sab\u00eda que Teodosio sent\u00eda por el santo var\u00f3n.\n<\/p>\n<h3>Llegada de los Participantes a \u00c9feso<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nestorio, con diecis\u00e9is obispos, y Cirilo, con cincuenta, llegaron antes de Pentecost\u00e9s a \u00c9feso. Las actas coptas nos cuentan que los dos partidos llegaron el mismo d\u00eda, y que por la tarde Nestorio propuso que todos se reunieron en el oficio de V\u00edsperas. Los dem\u00e1s obispos rehusaron. Memn\u00f3n, obispo de \u00c9feso, tem\u00eda la violencia, y envi\u00f3 s\u00f3lo a su clero a la iglesia. La menci\u00f3n de un tal Flaviano, que parece ser el obispo de Filippi, arroja alguna duda sobre esta historia, pues ese obispo no lleg\u00f3 hasta m\u00e1s tarde. Memn\u00f3n de \u00c9feso ten\u00eda cuarenta sufrag\u00e1neos presente, sin contar doce de Panfilia (a los que Juan de Antioquia llama herejes). Juvenal de Jerusal\u00e9n, con los obispos vecinos a quienes consideraba como sus sufrag\u00e1neos, y Flaviano de Filipos, con un contingente de las regiones que consideraban a Tesal\u00f3nica como su metr\u00f3poli, llegaron poco despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El patriarca de Antioqu\u00eda, Juan, un viejo amigo de Nestorio, escribi\u00f3 para explicar que sus sufrag\u00e1neos no podr\u00edan salir hasta despu\u00e9s de la octava de Pascua. (Las actas coptas dicen que hab\u00eda una hambruna en Antioquia). El viaje de treinta d\u00edas se hab\u00eda alargado por la muerte de algunos caballos; realizar\u00eda las \u00faltimas cinco o seis etapas con calma. Pero no lleg\u00f3, y se dijo que se estaba entreteniendo porque no deseaba unirse a la condena de Nestorio. Mientras tanto el calor era sofocante; muchos obispos estaban enfermos, dos o tres murieron. Dos de los metropolitanos de Juan, los de Apamea y de Hier\u00e1polis, llegaron y declararon que Juan no deseaba que la apertura del concilio se aplazara por su retraso. Sin embargo, estos dos obispos y Teodoreto de Ciro, con otros sesenta y cinco, escribieron un memorial dirigido a San Cirilo y a Juvenal de Jerusal\u00e9n, pidiendo que se esperara a la llegada de Juan. El conde Candidiano lleg\u00f3, con el decreto imperial, y adopt\u00f3 la misma opini\u00f3n.\n<\/p>\n<h3>El Concilio Propiamente Dicho<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Cirilo y la mayor\u00eda determinaron abrir el concilio el 22 de junio, al haber pasado diecis\u00e9is d\u00edas desde que Juan anunci\u00f3 su llegada en cinco o seis. Estaba claro para la mayor\u00eda que este retraso era intencionado, y probablemente ten\u00edan raz\u00f3n. Aun as\u00ed es lamentable que no se hicieran todas las concesiones posibles, especialmente cuando a\u00fan no hab\u00edan llegado noticias de Roma. Porque Cirilo hab\u00eda escrito al Papa en relaci\u00f3n con una importante cuesti\u00f3n de procedimiento. Nestorio no se hab\u00eda retractado en los diez d\u00edas fijados por el Papa, y por consiguiente la mayor\u00eda de los obispos lo trataban como excomulgado. \u00bfSe le conceder\u00eda un nuevo juicio, aunque el Papa ya lo hubiera condenado? \u00bfO, por el contrario, meramente se le iba a dar la oportunidad de explicar o excusar su contumacia? Uno pod\u00eda presumir que el Papa Celestino, al aprobar el concilio, pretend\u00eda que Nestorio tuviera un juicio completo, y de hecho esto declaraba en su carta que a\u00fan estaba en camino. Pero como no le hab\u00eda llegado la respuesta a Cirilo, este santo consider\u00f3 que no ten\u00eda derecho a tratar la sentencia del Papa como una cuesti\u00f3n de discusi\u00f3n ulterior, y sin duda no deseaba mucho hacerlo as\u00ed.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Primera Sesi\u00f3n<\/b> (22 de junio): El concilio se reuni\u00f3 el 22 de junio, y San Cirilo asumi\u00f3 la presidencia tanto como patriarca de Alejandr\u00eda \u201cocupando el lugar del sant\u00edsimo y bienaventurado arzobispo de la Iglesia de Roma, Celestino\u201d, para llevar a cabo su encargo original, que \u00e9l consideraba, en ausencia de respuesta de Roma, que estaba a\u00fan en vigor.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la ma\u00f1ana estaban presente 160 obispos, y por la tarde se reunieron 198. La sesi\u00f3n comenz\u00f3 con una justificaci\u00f3n de la decisi\u00f3n de no retrasar m\u00e1s la apertura. El d\u00eda anterior Nestorio hab\u00eda sido invitado a asistir y respondi\u00f3 que ir\u00eda si as\u00ed lo decid\u00eda. Ante una segunda convocatoria, que le fue remitida ahora, envi\u00f3 un mensaje desde su casa, que estaba rodeada de hombres armados, de que comparecer\u00eda cuando todos los obispos hubieran llegado. De hecho s\u00f3lo unos veinte de los sesenta y ocho que hab\u00edan pedido un aplazamiento se hab\u00edan unido a Cirilo, y los propios sufrag\u00e1neos de Nestorio tambi\u00e9n estaban ausentes. A una tercera convocatoria no dio respuesta. Esta actitud se corresponde con su actitud original ante el ultim\u00e1tum enviado por Cirilo. No reconoc\u00eda a Cirilo como juez, y consideraba la apertura del concilio antes de la llegada de sus amigos de Antioquia como una flagrante injusticia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sesi\u00f3n prosigui\u00f3. Se ley\u00f3 el Credo de Nicea, y luego la segunda carta de Cirilo a Nestorio, sobre la cual los obispos, por deseo de Cirilo, y los cuales hablaron 126 por turno, juzgaron por separado que estaba de acuerdo con la fe de Nicea. Luego se ley\u00f3 la respuesta de Nestorio. Todos entonces gritaron anatema a Nestorio. Luego se ley\u00f3 la carta del Papa Celestino a San Cirilo, y despu\u00e9s de ella la tercera carta de Cirilo a Nestorio con los anatemas que el hereje deb\u00eda aceptar. Los obispos que hab\u00edan entregado este ultim\u00e1tum a Nestorio declararon que le hab\u00edan dado la carta. Hab\u00eda prometido su respuesta para el d\u00eda siguiente, pero no hab\u00eda dado ninguna, y ni siquiera les dej\u00f3 entrar.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego Cirilo invit\u00f3 a dos amigos de Nestorio, Teodoto de Ancira y Acacio de Mitilene, a dar una relaci\u00f3n de sus conversaciones con Nestorio en \u00c9feso. Acacio dijo que Nestorio hab\u00eda declarado repetidamente dimenaion e trimeniaion me dei legesthai Theon. El relato del propio Nestorio de esta conversaci\u00f3n en su \u201cApolog\u00eda\u201d (Bethune-Baker, p. 71) muestra que esta frase debe traducirse as\u00ed: \u201cNo debemos decir que Dios tiene dos o tres meses de edad.\u201d Esto no es tan chocante como el sentido que habitualmente se ha atribuido a las palabras en la \u00e9poca moderna tanto como en la antigua (por ejemplo, por S\u00f3crates, VII, XXXIV): \u201cUn ni\u00f1o de dos o tres meses de edad no deber\u00eda ser llamado Dios.\u201d El primer sentido est\u00e1 de acuerdo con la acusaci\u00f3n de Acacio de que Nestorio declar\u00f3: \u201duno debe o bien negar que la Divinidad (theotes) del Unig\u00e9nito se ha hecho hombre, o bien admitir lo mismo del Padre y el Esp\u00edritu Santo.\u201d (Nestorio quiso decir que la Naturaleza Divina es num\u00e9ricamente una; y si Nestorio realmente dijo theotes y no hypostasis, ten\u00eda raz\u00f3n, y Acacio estaba equivocado).\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acacio adem\u00e1s le acus\u00f3 de pronunciar la herej\u00eda de que el Hijo que muri\u00f3 debe distinguirse del Verbo.  Entonces se ley\u00f3 una serie de extractos de los santos Padres, Pedro I y San Atanasio de Alejandr\u00eda, Julio y F\u00e9lix de Roma (pero estas cartas papales eran falsificaciones apolinaristas), Te\u00f3filo de Alejandr\u00eda, el t\u00edo de Cirilo, San Cipriano de Cartago, San Ambrosio, San Gregorio Nacianceno, San Basilio, San Gregorio de Nisa, \u00c1tico, Anfiloquio de Iconio. Despu\u00e9s de estos, se contrastaron pasajes de los escritos de Nestorio.  Estos eran, naturalmente, piezas justificativas presentadas por Cirilo, y necesarias para informar al concilio sobre el asunto en discusi\u00f3n. Hefele ha entendido equivocadamente que los obispos estaban examinando la doctrina de Nestorio de nuevo, sin aceptar la condena del Papa como necesariamente correcta. Se present\u00f3 a continuaci\u00f3n una admirable carta de Capreolo, obispo de Cartago, y primado de un mayor n\u00famero de obispos que cualquiera de los patriarcas orientales. Escribe en medio de la devastaci\u00f3n de \u00c1frica por los v\u00e1ndalos, y naturalmente no pod\u00eda celebrar ning\u00fan s\u00ednodo ni enviar obispos. No sigui\u00f3 ninguna discusi\u00f3n (y Hefele se equivoca al sugerir una omisi\u00f3n en las actas, que ya son de extraordinaria longitud para un solo d\u00eda), sino que los obispos aceptaron con aclamaci\u00f3n las palabras de Capreolo contra la novedad y en elogio de la antigua fe, y todos procedieron a firmar la sentencia contra Nestorio. Como la excomuni\u00f3n de San Celestino estaba a\u00fan en vigor, y Nestorio hab\u00eda rehusado con contumacia responder a la triple citaci\u00f3n ordenada por los c\u00e1nones, la sentencia se expres\u00f3 como sigue:\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El santo s\u00ednodo dijo:  \u201cPuesto que adem\u00e1s del resto el muy imp\u00edo Nestorio no ha querido obedecer a nuestra citaci\u00f3n, ni recibir a los muy santos y temerosos de Dios obispos que le enviamos, tuvimos necesariamente que acudir nosotros mismos al examen de sus impiedades; y habiendo entendido a partir de sus cartas y de sus escritos, y de sus recientes dichos en esta metr\u00f3poli de lo que se nos ha informado, que sus opiniones y ense\u00f1anzas son imp\u00edas, estando necesariamente obligados a ello tanto por los c\u00e1nones [por su contumacia] como por la carta [a Cirilo] de nuestro sant\u00edsimo padre y colega Celestino, obispo de la Iglesia Romana, con muchas l\u00e1grimas hemos llegado a la penosa sentencia siguiente contra \u00e9l: Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, del que \u00e9l ha blasfemado, ha definido por medio de este santo s\u00ednodo que el mismo Nestorio sea excluido de toda dignidad episcopal y de toda asamblea de obispos.\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta sentencia recibi\u00f3 198 firmas, y luego se a\u00f1adieron algunas m\u00e1s. Una breve notificaci\u00f3n dirigida al \u201cnuevo Judas\u201d se envi\u00f3 a Nestorio. Las actas coptas nos dicen que, como no la quiso recibir, se le peg\u00f3 en su puerta. Todo el asunto se concluy\u00f3 en una sola larga sesi\u00f3n, y era tarde cuando se conoci\u00f3 el resultado. El pueblo de \u00c9feso, lleno de regocijo, escolt\u00f3 a los Padres a sus casas con antorchas e incienso. Por otra parte, el conde Candidiano tuvo noticia de la deposici\u00f3n arrancada, y silenci\u00f3 los gritos de las calles. El concilio escribi\u00f3 enseguida al emperador, al pueblo y al clero de Constantinopla, aunque las actas a\u00fan no hab\u00edan sido escritas por completo. En una carta a los obispos egipcios en la misma ciudad y al abad Dalmacio (las actas coptas lo sustituyen por el abad V\u00edctor), Cirilo les pide vigilancia, pues Candidiano estaba enviando informes falsos.  Cirilo y sus amigos predicaron sermones, y el pueblo de \u00c9feso estaba muy excitado. Incluso antes de esto, Nestorio, con diez obispos, hab\u00eda escrito al emperador para quejarse de que el concilio iba a comenzar sin esperar a los antioquenos y los de Occidente, hab\u00eda hablado de la violencia del pueblo, instigada por su obispo Memn\u00f3n, quien (dec\u00eda el hereje) le hab\u00eda cerrado las iglesias y le amenazaba de muerte.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Llegada de Juan de Antioquia<\/b> (27 de junio): Cinco d\u00edas despu\u00e9s de la primera sesi\u00f3n lleg\u00f3 Juan de Antioqu\u00eda. El partido de Cirilo envi\u00f3 una delegaci\u00f3n para recibirlo honorablemente, pero Juan estaba rodeado de soldados, y se quej\u00f3 de que los obispos estaban creando un tumulto. Antes de que pudiera hablarles, celebr\u00f3 una asamblea que design\u00f3 como \u201csanto s\u00ednodo\u201d. Candidiano declar\u00f3 que \u00e9l hab\u00eda desaprobado la reuni\u00f3n de los obispos antes de la llegada de Juan; hab\u00eda asistido a la sesi\u00f3n y le\u00eddo la carta del emperador (de esto no hay ni una palabra en las actas, de modo que aparentemente Candidiano estaba mintiendo). Juan acus\u00f3 a Memn\u00f3n de violencia, y a Cirilo de hereje arriano, apolinarista y eunomiano. Estos dos fueron depuestos por cuarenta y tres obispos presentes; los miembros del concilio ser\u00edan perdonados, siempre que condenaran los doce anatemas de Cirilo. Esto era absurdo, pues la mayor\u00eda de ellos no pod\u00eda entenderse sino en sentido cat\u00f3lico. Pero Juan, que no era un mal hombre, estaba de mal humor. Se ha de se\u00f1alar que ni una palabra se dijo a favor de Nestorio en esta asamblea. El partido de Cirilo se estaba ahora quejando del conde Candidiano y sus soldados, como la otra parte lo hizo de Memn\u00f3n y el populacho. Ambos partidos enviaron sus informes a Roma. El emperador estaba muy dolido por la divisi\u00f3n, y escribi\u00f3 que deb\u00eda celebrarse una sesi\u00f3n colectiva, y comenzar de nuevo el asunto. El funcionario que trajo esta ep\u00edstola llamado Paladio se llev\u00f3 de vuelta muchas cartas de ambos bandos. Cirilo propuso que el emperador mandara por \u00e9l y cinco obispos, para darle un relato exacto.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Segunda Sesi\u00f3n<\/b> (10 de julio): Al fin el 10 de julio llegaron los enviados papales. La segunda sesi\u00f3n se reuni\u00f3 en la residencia episcopal. El legado Felipe inici\u00f3 los trabajos diciendo que la carta anterior de San Celestino, en la que hab\u00eda decidido la cuesti\u00f3n actual, ya hab\u00eda sido le\u00edda; el Papa hab\u00eda enviado ahora otra carta, la cual se ley\u00f3. Conten\u00eda una exhortaci\u00f3n general al concilio, y conclu\u00eda diciendo que los legados ten\u00edan instrucciones para llevar a cabo lo que el Papa hab\u00eda decidido anteriormente; sin duda el concilio estar\u00eda de acuerdo. Los Padres entonces gritaron:  \u201cEste es un juicio justo. \u00a1Celestino el nuevo Pablo!\u00a1Cirilo el nuevo Pablo! \u00a1Celestino el guardi\u00e1n de la Fe!\u00a1Celestino de acuerdo con el S\u00ednodo! El s\u00ednodo da las gracias a Cirilo \u00a1Un Celestino, un Cirilo!\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El legado Proyecto dice entonces que la carta ordena al concilio, aunque \u00e9ste no necesitaba instrucciones, que ejecute la sentencia que el Papa ha pronunciado. Hefele interpreta esto err\u00f3neamente: \u201cEs decir, que todos los obispos deb\u00edan acceder a la sentencia papal\u201d (Vol. III, 136). Firmo, el exarca de Cesarea de Capadocia, responde que el Papa, mediante la carta que envi\u00f3 a los obispos de Alejandr\u00eda, Jerusal\u00e9n, Tesal\u00f3nica, Constantinopla y Antioquia, hab\u00eda dictado hac\u00eda mucho tiempo su sentencia y decisi\u00f3n; y el s\u00ednodo&#8212;al haber pasado los diez d\u00edas, y tambi\u00e9n un per\u00edodo mucho m\u00e1s largo&#8212;habiendo esperado m\u00e1s all\u00e1 del d\u00eda de apertura se\u00f1alado por el emperador, hab\u00eda seguido el camino indicado por el Papa, y, como Nestorio no compareci\u00f3, hab\u00eda ejecutado en \u00e9l la sentencia papal, habi\u00e9ndole infligido la pena can\u00f3nica y apost\u00f3lica. Esta era una r\u00e9plica a Proyecto, al declarar que lo que requer\u00eda el Papa hab\u00eda sido hecho, y es un relato preciso de la labor de la primera sesi\u00f3n y de la sentencia; can\u00f3nica se refiere a las palabras de la sentencia, \u201cobligados necesariamente por los c\u00e1nones\u201d, y apost\u00f3lica a las palabras \u201cy por la carta del obispo de Roma\u201d. El legado Arcadio expres\u00f3 su pesar por la llegada tard\u00eda de su grupo, debido a las tormentas, y pidi\u00f3 ver los decretos del concilio. Felipe, el legado personal del Papa, agradeci\u00f3 luego a los obispos por adherirse mediante sus aclamaciones como miembros santos a su sagrada cabeza&#8212;\u201cPues sus santidades no ignoran que el ap\u00f3stol San Pedro es la cabeza de la Fe y de los Ap\u00f3stoles.\u201d El metropolitano de Ancira declar\u00f3 que Dios hab\u00eda demostrado la justicia de la sentencia del s\u00ednodo con la llegada de la carta de San Celestino y de los legados. La sesi\u00f3n se clausur\u00f3 con la lectura de la carta del Papa al emperador.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Tercera Sesi\u00f3n<\/b> (11 de julio): Al d\u00eda siguiente, 11 de julio, tuvo lugar la tercera sesi\u00f3n. Los legados hab\u00edan le\u00eddo las actas de la primera sesi\u00f3n y ahora s\u00f3lo ped\u00edan que la condena de Nestorio se leyera formalmente en presencia de ellos. Cuando se hubo hecho esto, los tres legados pronunciaron por separado una confirmaci\u00f3n en nombre del Papa. El exordio del discurso de Felipe es c\u00e9lebre: \u201cNo cabe duda a nadie, sino que se ha conocido en todos los tiempos, que el santo y bienaventurado Pedro, pr\u00edncipe y cabeza de los Ap\u00f3stoles, la columna de la fe, el fundamento de la Iglesia Cat\u00f3lica, recibi\u00f3 de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el Salvador y Redentor de la raza humana, las llaves del Reino, que se le dio poder de atar y desatar los pecados, que hasta este d\u00eda y por siempre vive y juzga en sus sucesores. Su sucesor en orden y su representante, nuestro santo y m\u00e1s bienaventurado Papa Celestino&#8230;\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue con palabras como \u00e9stas ante sus ojos que los Padres griegos y los concilios hablaron del Concilio de \u00c9feso como celebrado \u201cpor Celestino y Cirilo\u201d. Se ley\u00f3 una traducci\u00f3n de estos discursos, pues Cirilo entonces se levant\u00f3 y dijo que el s\u00ednodo les hab\u00eda comprendido claramente; y ahora se deb\u00edan presentar las actas de las tres sesiones a los legados para su firma. Arcadio respondi\u00f3 que naturalmente estaban dispuestos. El s\u00ednodo orden\u00f3 que se pusieran las actas ante ellos, y las firmaron. Se envi\u00f3 una carta al emperador, dici\u00e9ndole c\u00f3mo San Celestino hab\u00eda celebrado un s\u00ednodo en Roma y hab\u00eda enviado sus legados, que le representaban a \u00e9l y a todo Occidente. Todo el mundo estaba por tanto de acuerdo; Teodosio deb\u00eda permitir a los obispos volverse a sus casas, pues mucho sufr\u00edan por estar en \u00c9feso, y sus di\u00f3cesis tambi\u00e9n deb\u00edan sufrir. S\u00f3lo unos cuantos amigos de Nestorio resist\u00edan contra el juicio del mundo. Se deb\u00eda nombrar un nuevo obispo para Constantinopla.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Cuarta sesi\u00f3n<\/b> (16 de julio):  El 16 de julio se celebr\u00f3 una sesi\u00f3n m\u00e1s solemne, como la primera, en la catedral de la Theotokos. Cirilo y Memn\u00f3n presentaron una protesta escrita contra el concili\u00e1bulo de Juan de Antioquia. Fue citado a comparecer, pero ni siquiera recibi\u00f3 a los enviados.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Quinta sesi\u00f3n<\/b> (17 de julio): Al d\u00eda siguiente se realiz\u00f3 la quinta sesi\u00f3n en la misma iglesia.  Juan hab\u00eda fijado un cartel en la ciudad acusando al s\u00ednodo de herej\u00eda apolinarista.  Lo citaron de nuevo, y \u00e9sta se cont\u00f3 como la tercera citaci\u00f3n can\u00f3nica.  \u00c9l no prest\u00f3 atenci\u00f3n, por lo tanto, el concilio lo suspendi\u00f3 y lo excomulg\u00f3, junto con treinta y cuatro obispos de su partido, pero se abstuvo de deponerlos.  Algunos del partido de Juan ya hab\u00edan desertado, y \u00e9l se hab\u00eda ganado s\u00f3lo a unos cuantos.  En las cartas que se despacharon para el emperador y el Papa el s\u00ednodo inform\u00f3 que ahora contaba con 210 obispos.  La larga carta a Celestino da un relato completo del concilio, y menciona que se hab\u00edan le\u00eddo y confirmado los decretos del Papa contra los pelagianos.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Sexta sesi\u00f3n<\/b>:  Al final de la sexta sesi\u00f3n, que trat\u00f3 s\u00f3lo con el caso de los dos sacerdotes que difund\u00edan las doctrinas de Nestorio, se hizo la famosa declaraci\u00f3n que \u201cninguno debe producir o componer ning\u00fan otro credo que (para, proeter, \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d&#8212;\u201ccontrario a?) el Niceno, y que cualquiera que lo proponga a los paganos, jud\u00edos, o herejes que deseen convertirse, si es obispo o cl\u00e9rigo debe ser depuesto, y si es un laico debe ser  anatematizado.  Esta decisi\u00f3n vino luego como una fuente fruct\u00edfera de objeciones a los decretos de s\u00ednodos posteriores y a la adici\u00f3n del \u201cfilioque\u201d del tal llamado credo constantinopolitano; pero ese credo como tal deb\u00eda ser abolido por este decreto si se tomaba muy literalmente.  Se sabe de varios asuntos relacionados con Panfilia y Tracia que fueron tratados por el concilio, que no se hallan en las actas.  San Le\u00f3n nos dice que Cirilo le inform\u00f3 al Papa sobre las intrigas con que Juvenal de Jerusal\u00e9n trat\u00f3 en \u00c9feso de lograr un patriarcado para s\u00ed mismo aparte del de Antioqu\u00eda, en el cual resid\u00eda su sede.  \u00c9l tendr\u00eda \u00e9xito en esto veinte a\u00f1os despu\u00e9s, en Calcedonia.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>S\u00e9ptima sesi\u00f3n<\/b> (31 de julio):  En la s\u00e9ptima y \u00faltima sesi\u00f3n el 31 de julio (parece) los obispos de Chipre persuadieron al concilio de aprobar su reclamo de haber estado exentos antigua y correctamente de la jurisdicci\u00f3n de Antioqu\u00eda.  Se aprobaron seis c\u00e1nones contra los partidarios y seguidores de Nestorio.\n<\/p>\n<h3>Confirmaci\u00f3n Papal e Imperial al Concilio<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se detallar\u00e1 aqu\u00ed la historia de las intrigas con que ambos partidos trataron de ganarse al emperador para su causa.  Los ortodoxos triunfaron en \u00c9feso por su n\u00famero y por el acuerdo de los legados papales.  La poblaci\u00f3n de \u00c9feso estaba de su lado.  La gente de Constantinopla se alegr\u00f3 por la deposici\u00f3n de su her\u00e9tico obispo.  Pero el conde Candidiano y sus tropas estaban del lado de Nestorio, cuyo amigo, el conde Ireneo, estaba tambi\u00e9n en \u00c9feso, trabajando para \u00e9l.  El emperador siempre hab\u00eda defendido a Nestorio, pero estaba algo sorprendido por los informes del concilio.  Tanto los amigos de Nestorio como Candidiano impidieron la comunicaci\u00f3n con Constantinopla.  Por fin se hizo llegar una carta a Constantinopla, dentro del bast\u00f3n hueco de un mensajero disfrazado de pordiosero, en la cual se describ\u00eda la condici\u00f3n miserable de los obispos en \u00c9feso, que apenas pasaba un d\u00eda sin un funeral, y que se suplicaba que se les permitiera enviar un representante al emperador.  El santo abad, San Dalmacio, a quien se dirigi\u00f3 la carta, as\u00ed como al emperador, al clero y a la gente de Constantinopla, dej\u00f3 su monasterio en obediencia a una voz Divina, y dirigiendo a muchos miles de monjes de la ciudad, todos cantando y portando cirios, se dirigieron en grupos entusiastas al palacio.  Atravesaron la ciudad y despu\u00e9s que el abad Dalmacio se hab\u00eda entrevistado con el emperador y se le hab\u00eda le\u00eddo la carta al pueblo en la iglesia de San Mocio, todos gritaron \u201cAnatema a Nestorio!\u201d\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eventualmente el piadoso y bien intencionado emperador tom\u00f3 la extraordinaria decisi\u00f3n de que deb\u00eda ratificar las deposiciones decretadas por ambos concilios.  Por lo tanto declar\u00f3 que Cirilo, Memn\u00f3n y Juan fueran depuestos.  Se mantuvo a Cirilo y a Memn\u00f3n en estricto confinamiento.  Pero a pesar de todos los esfuerzos del partido antioqueno, los representantes que por fin se le permiti\u00f3 al concilio enviar a la corte, con el legado Felipe, persuadieron al emperador a aceptar el gran concilio como el verdadero.  Nestorio anticip\u00f3 su destino y pidi\u00f3 permiso para retirarse a su antiguo monasterio.  El s\u00ednodo fue disuelto a principios de octubre, y el 30 de octubre Cirilo lleg\u00f3 a Alejandr\u00eda en medio de gran felicidad.  San Celestino hab\u00eda muerto, pero su sucesor,  [Papa San Sixto III]], confirm\u00f3 el concilio.\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<b>Fuente:<\/b> Chapman, John. \u00abCouncil of Ephesus.\u00bb The Catholic Encyclopedia. Vol. 5. New York: Robert Appleton Company, 1909. <br \/>http:\/\/www.newadvent.org\/cathen\/05491a.htm\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Traducido por Francisco V\u00e1zquez.  L H M.\n<\/p>\n<\/p>\n<p><b>Fuente: Enciclopedia Cat\u00f3lica<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tercer Concilio General, celebrado en el a\u00f1o 431. Contenido 1 Ocasi\u00f3n y Preparaci\u00f3n del Concilio 2 Llegada de los Participantes a \u00c9feso 3 El Concilio Propiamente Dicho 4 Confirmaci\u00f3n Papal e Imperial al Concilio Ocasi\u00f3n y Preparaci\u00f3n del Concilio La idea de este gran concilio parece que se debi\u00f3 a Nestorio, el obispo de Constantinopla. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/concilio-de-efeso\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abCONCILIO DE EFESO\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-24029","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-diccionario"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=24029"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/24029\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=24029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=24029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/diccionarios\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=24029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}